Soy consciente que el capitulo anterior estuvo muy corto, por eso este lo subí lo más rápido que pude, espero que les guste.
Capitulo7
Guerra cantada
Se encontraba en el jardín preparando un frondoso ramo para enviarlo a la habitación de su amada sirena, era una fresca mañana de jueves en la cual el aura traía consigo la osadía de abrigar todo lo que se interponía a su paso. Pronto se percató de unos cálidos brazos que rodearon su cintura, y una sensual voz que musitaba palabras que sus oídos se negaban a escuchar.
-Hoy no hay excusa Tenoh.
Trago saliva y giro su cuerpo para encontrarse con la mirada salvaje y lujuriosa de Susana, un nudo en su garganta impidió que pudiera emitir sonido alguno, el silencio acudió haciendo de ese instante algo verdaderamente incómodo, el aire arremetió fuertemente atizando los cuerpos que se encontraban cercanos, dando paso al siguiente encuentro de palabras.
-¿Este hermosísimo ramo de rosas es para mi hija verdad? No creas que no me he dado cuenta de lo que hay entre ustedes. Te advierto que ella no es lo que aparenta, siempre cautiva a las personas con su sonrisa de niña buena, pero todo es para su conveniencia, además es indecisa y caprichosa, en cambio yo soy una persona madura, decidida y puedo darte todo lo que desees.
-Señora yo...- Haruka no encontró palabras.
Michiru recorría dichosa los pasillos de la casa, tenía prisa de llegar al jardín para encontrarse con su amada, al salir se llevó una sorpresa no muy grata, sus ojos presenciaron el abrazo que su madre daba a Haruka quien no hacía nada por soltarse, la cercanía de sus rostros a punto de encontrar sus labios. Su corazón comenzó a latir más rápido debido al enojo que se hacía presente, no lo soporto y sin pensarlo dos veces se acerco a la pareja.
-Madre, espera al menos que mi padre muera para buscarle reemplazo.
-Hijita querida, si sientes celos búscate tu propia compañía, porque creo que Tenoh ya encontró lo que necesitaba.
-¿Y crees que lo que necesita Haruka eres tú? Con todo respeto madre pero a ti los años ya te están pasando cuenta de cobro, en cambio mírame.
Michiru abrió sus brazos mostrando su esbelto cuerpo, era evidente el sarcasmo presente en cada palabra que utilizaba buscando herir lo más profundo del orgullo de su progenitora.
-¿Y tú crees que por ser más joven tienes mas oportunidades? Déjame aclararte adorada hija que estas equivocada, Tenoh necesita alguien que lo ame, que sepa lo que quiere y que le pueda brindar estabilidad emocional y económica, deja de hacer berrinches niñita.
Estas últimas palabras provocaron en Michiru una nube de palabras que batallaban por salir de su interior, quería gritarle cuanto la odiaba, cuanto la despreciaba, y que lo peor que le había pasado en el mundo era tenerla a ella como madre, pero se controló enmarcando una sonrisa irónica y una mirada apática.
-No creo que puedas satisfacer a Haruka como lo hago yo en la cama, además te pido que dejes de llamarme hija porque yo no te veo como una madre.
Las palabras desaparecieron, el momento se torno mas intenso e incomodo, el enojo, la satisfacción y la sorpresa se encontraron en un mismo lugar, ¿qué más se podía decir? Si con esto le demostró que aunque fuera su madre siempre la vio como una persona más habitando aquella fastuosa cárcel llamada hogar.
Haruka quien se había mantenido en silencio y sorprendida por la enemistad entre Michiru y Susana decidió intervenir.
-Por favor es mejor que olvidemos esto por ahora, no digan más cosas de las cuales se puedan arrepentir después.
-Muy tarde para eso- dijo Susana soltándose de la rubia a quien todavía tenia abrazada – mira Michiru si crees que ganaste estas muy equivocada, no te dejaré el camino libre, vamos a ver a quien escoge Tenoh.
-Pues ya veremos queridísima madre.
Ambas dieron media vuelta y comenzaron a caminar en dirección opuesta, Haruka espero que Susana desapareciera para salir en busca de su amada, cuando la alcanzó tomo su brazo girándola para que sus miradas se cruzaran.
-Mi corazón y mi vida es tuya sirena, eso ya lo sabes.
-Lo sé Ruka y créeme que no estoy enojada contigo, Joel de antemano me había comentado lo que ocurría entre mi madre y tú, y también menciono que por todos los medios has tratado de negarte.
-Sirena no deberías hablarle así a tu madre, la heriste con tus palabras, ella te ama.
-Si me tuviera algo de afecto no me lastimaría de esa manera, además está traicionando a mi padre, y aunque él tiene sus defectos siempre la ha tratado como una reina.
-Lo sé. Dijo la rubia quien se inclinó besando suavemente a Michiru.
-¡¡¡Tenoh!!!- se escucho un grito en la lejanía, ambas jóvenes se distanciaron de inmediato –¡¡¡el señor Leonard nos quiere ver en su despacho!!!
-¡¡¡Aguarda un momento Joel!!!- gritó de igual manera Haruka ¿Nos vemos luego sirena?
-Claro amor te estaré esperando.
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Se encontraban en aquel abrumador despacho, cada vez que entraban allí era como si el tiempo marcara una época lúgubre en la cual los rayos del sol se negaban a dar luz a cada rincón macabro y desolado, de nuevo el aura emanaba una atmosfera de arrogancia y frialdad provocada por la persona que habitaba permanentemente aquel sitio. Que diferente era ese lugar al resto de la casa.
-Tomen asiento- ordenó Leonard –quiero decirles que han sido muy buenos empleados, yo soy consciente que muchas veces los trato como bestias de trabajo, pero también soy consciente que hasta en esas condiciones han obedecido mis órdenes sin objetar nada, han sido incondicionales y han respetado fielmente a mi familia.
"Si supiera que me acuesto con su hija y aparte de eso su esposa me acosa no estaría diciendo todo esto" pensó Haruka mientras Leonard seguía hablando.
-Y tu Tenoh, te agradezco por cuidar a mi hija en mi ausencia, se que estuvo en muy buenas manos. Ahora quiero recompensarles de cierta manera la fidelidad que juntos han tenido, haré un banquete muy importante en el cual asistirán amigos muy allegados a la familia, socios y grandes empresarios.
-Con mucho gusto le ayudaremos a organizar y supervisar todo señor- dijo Joel
-Esperen, ustedes también están invitados, de ahora en adelante serán mis hombres de confianza, no mas levantar bultos ni limpiar cocheras, estarán al tanto de todas mis actividades y me ayudarán.
-Señor es un honor, muchas gracias- dijo Haruka levantándose de la silla al igual que su amigo.
-Pueden retirarse. Ahhh... se me olvidaba Tenoh, no dormirás mas en esa mugrosa cabaña, te prepararan una habitación aquí en la mansión, y no olvides que el jardín sigue siendo tu responsabilidad. Mañana los veré a las 8:00 am.
Ambos jóvenes salieron del despacho sorprendidos, aquel hombre impetuoso, apático, arrogante y frio, había roto el andamio impenetrable que un día erigió su corazón, brindándoles a quienes cumplieron sus órdenes a cabalidad una merecida recompensa por su fidelidad durante largo tiempo.
Caminaban por los pasillos de regreso a sus labores, la felicidad asomaba en sus rostros, pero aun así no dejaban de sentirse desleales, Haruka por ser la responsable de lo que ocurría a espaldas de su jefe y Joel por acolitar tales sucesos, pero estaban seguros que mientras fueran amigos siempre se apoyarían en cualquier situación.
-Si el señor Leonard supiera que "tan bien" He cuidado a su hija es capaz de ahorcarme.
-Y no solo eso Tenoh, sino que también su esposa bota la baba por ti.
-Bueno que puedo hacer soy tan irresistible, ¿sabes que es lo mejor de todo? que no tenemos que madrugar mas.
-Tu como siempre Haruka, tan modesta y tan perezosa.
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Otro capítulo más espero que les haya gustado y espero comentarios también. Hasta la próxima
