¡YEAH BABY, I'M BACK XD!

¡Kyaaaa me rindo TT¬TT! ¡Perdón por la milenaria espera! En verdad mi imaginación no quería colaborar, no supe como actualizar TT-TT, y si le sumamos el complot de la universidad y mi práctica profesional, mi tiempo se redujo sustancialmente o.o.

(Turba enfurecida ¬¬X)

(Ann con las manos en alto)Si pudieran bajar las armas, se los agradecería TT-TT

(¬¬XXX)

(Sin bajar las manos) Comprendo TT-TT

De acuerdo, les recuerdo que soy nueva en esta pareja u-u, así que sean amables Ne TT-TT

Harry Potter no me perteneces, como ya deben saberlo u-u, todos los derechos reservados a la magnífica autora J.K Rowling º¬º, yo no gano ni un peso con esto, bla, bla, bla, bla, bla, bueno ya deben saber el resto n-nUU

Advertencia de HarryxDraco ¡Homo fóbicos fuera, esto es un Slash u-u, están advertidos o-o, luego no se quejen ¬¬.

CAPITULO SIETE: FOLLOW ME DOWN

Entre el sosegado silencio de la habitación, había una delgada figura acostada boca arriba con los brazos a lo largo del mullido colchón. De no ser por la manera en que su pecho subía y bajaba, cualquiera lo hubiera confundido con un mueble más del sombrío cuarto. Los apagados ojos grises aun ciegos no mostraban algún pensamiento en particular, sólo yacían perdidos. El ensimismado lo hacía ajeno de su entorno. Y aunque la situación era vagamente familiar, repetitiva y redundante, igual le resto importancia.

Por algunos minutos más, o quizás algunas horas, su mirada tuvo un destello de viva e intensa molestia. Con un gracioso mohín de falso enojo, Draco Malfoy arrugo la nariz por sentir las mejillas calientes, este estado de ánimo comenzaba a ser cada vez mas frecuenté, por lo que maldijo al causante directo de la situación…

…ese estúpido Potter con sus estúpidas acciones lo estaban enloqueciendo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

El cálido resplandor del sol y la caricia del viento generaron un hecho particularmente interesante en el interior de ese enorme y monumental castillo. En el gran comedor, a las 7:15 AM, la larga mesa de Gryffindor era ocupada por una persona; una sola y estática persona que mantenía el rostro agachado, y la cabeza apoyada en las manos. Los largos dedos se enredaron entre los desordenados cabellos negros, mientras sus ojos verdes siguieron ocultos gracias a la posición.

Harry Potter no parecía notar la ausencia de sus compañeros, pues, por el momento estaba muy ocupado intentando pensar como para reparar en trivialidades. Por eso tampoco se molesto en detallar en la oscuridad que lo envolvía o en la nube negra sobre su cabeza. Los demás Gryffindor's se rindieron; todos buscaron asilo político en las mesas cercanas. Suficiente tenían con los sustos de muerte que Harry realizaba con sus fantasmagóricas apariciones, como para morir de inanición por falta de comida. ¡Ellos necesitaban comer! Y también dormir, pero no podían pedir mucho cuando el niño-que-vivió lucia más como un espectro que cómo el salvador del mundo mágico. Suspiros casi unánimes se conformaron con saber que podían descansar un poco en clase de historia.

Las demás casas también empezaban a preocuparse, no sólo por la oscuridad que pretendía expandirse o el exceso de personas en las mesas, sino que el león se veía inexplicablemente enojado y eso los hacía palidecer del susto. Ahora "casualmente" las demás mesas estaban un "poco" lejos de la suya (10 metros los separaban), convenientemente apiñadas unas con otras para dejar un notorio vacio en el centro, porque, como ya se dijo, estar juntos no les molestaba siempre y cuando Potter no estuviera cerca.

—Hn

Harry gruño por lo bajo y aunque nadie fue capaz de escucharlo, uno que otro pobre incauto se erizo con el cambio en la atmosfera.

—Necesitas comer, ya casi es hora de clase.

Con un fluido y agraciado gesto, Hermione Granger se sentó a su lado. En silencio sirvió algo de café caliente, coloco un pan en una servilleta y desplego el Quisquilloso. No pareció interesada en averiguar si su amigo le haría caso, de seguir insistiendo seria ignorada por lo que terminaría enojándose, y si además él gruñía para que lo dejara en paz, estaba dispuesta a matar a algún idiota. Lo mejor era ignorarlo, el mago lucia especialmente contraído y como no se veía dispuesto a hablar sólo podía esperar.

Como toda buena observadora, la bruja no estaba muy lejos de la verdad. Harry Potter tenía un serio conflicto mental.

—Hn

Por el momento gozaba de un lindo coctel de emociones nada recomendables para alguien cuerdo. Estaba enojado, cansado, hastiado y con un serio dolor de cabeza por no saber qué demonios hacer. Admitía que fue impulsivo al proclamar al hurón como suyo (esa no fue la mejor manera de confesarse) pero Malfoy lo sacaba de quicio con tanta facilidad que resultaba imposible calcular sus movimientos. Intensos ojos verdes tuvieron un vivo destello al alzarse entre los mechones de cabello. Habían pasado dos días y esa estúpida serpiente no le daba una respuesta. Con un nuevo gruñido afilo la mirada. De reojo observo la mesa de Slytherin, algunos palidecieron con el aura siniestra, pero Blaize Zabini no se inmuto a pesar de la mirada cazadora.

Potter no parecía contento de la nueva dependencia de Draco hacia él. Se hacía costumbre que el rubio prácticamente lo arrastrara por todas partes y no es como si le molestara, en realidad lo forzaba a buscar su compañía al inventar excusa sobre tener que ir a otra parte o con asistir a compromisos que no tenía. En respuesta obtenía un pequeño tirón de la mano, en un gesto que era lo suficientemente notorio para el león. Una sonrisa cínica curvo sus labios. Era casi usual que sus manos se buscaran para tener la certeza que ninguno iba a irse sin un consentimiento previo.

Eso obviamente no le hacía gracia al Gryffindor. Pero Blaize sólo necesitaba presionarlo un poco más, estaba tan cerca de culminar su plan que de vez en cuando reía con un retorcido deleite. Claro que el sentimiento se deshacía en cuanto una fría indiferencia cubría sus facciones; había un pequeño porcentaje (como en todas las estadísticas) de falló que le hacía fruncir el ceño. Equivocarse no era una opción plausible cuando su amigo podía resultar herido. Sin ganas, chasqueo la lengua antes que una nueva sonrisa surcara sus labios en un tétrico cambio de humor. Este sería su último movimiento, no importaba cuan divertido fuera fastidiar a Potter, esta vez lo haría caer en su trampa antes que hiciera algo que pudiera salir mal.

De reojo vio a Draco dormir en la mesa con el rostro oculto entre los brazos. El desayuno intacto resaltaba con facilidad; últimamente tampoco dormía bien y en algunas ocasiones tuvo que atraparlo o se caería por dormirse mientras caminaba. Definitivamente no podía seguir prolongando esto, y ya que ignoraba que le hizo el otro para tenerlo en ese estado, debía tomar cartas en el asunto.

—Draco…-llamo suavecito una vez lo movió del hombro.

—¿Hmmm?- mascullo adormilado.

—Debes comer algo

Desde la lejanía, a una considerable distancia debido a las mesas que se apiñaron a los costados. Un par de ojos verdes se entrecerraron. Harry no podía distinguir muy bien lo que hacían gracias a las personas que se interponían en su campo de visión, pero vio lo suficiente para saber que estaban más cerca de lo que deberían ¿Acaso no saben que es el espacio personal?

—Hn- bufo hastiado (recientemente parecía hacerlo mucho) al esconder de nuevo el rostro en las manos.

Pasaron dos días desde que prácticamente le grito lo que sentía, dos malditos días con sus endemoniadas 48 horas en las que no ha obtenido más respuesta que las constantes y fastidiosas apariciones de Blaize Zabini. Malfoy lo llevo consigo a todas partes, y como si eso no fuera poco, en las clases en las que la otra serpiente no podía entrar se alejaba con una inusual pericia para estar encadenados.

—…

Con un nuevo suspiro su cuerpo se relajo de golpe. Quizás la contante evasión y la intromisión intencionada eran todas las respuestas que necesitaba. Eso significaba que…. ¿fue rechazado?

Harisco frunció el ceño. No sabía qué demonios hacer… ¿debía olvidarlo? ¿Insistir? ¿Lanzarle un Avada Kadavra al primer imbécil que lo mire? De mala gana alzo la cabeza; sólo había una última cosa que intentar, no importaba cuan incomodo fuera o el poco interés que tenía en hacerlo. Prácticamente su subconsciente lo alentaba (entre empujones) a su siguiente movimiento.

—Hermione…-llamo en un suspiro lo suficientemente alto para ser escuchado.

—¿Uh?- mascullo la bruja mientras mordía una hogaza de pan y le daba vuelta al periódico. Pese a su desinterés, un deleite interior la invadió ¡Sabia que recurriría a ella tarde o temprano! Sin embargo, como la hizo desvelarse por buscar una respuesta y la ignoro todo este tiempo merecía ser torturado un poco. Por ello fingió demencia a la intensa mirada que noto la desventaja en la situación.

—Hermione…-se quejo Harry por la poca colaboración.

—Dime

—Tú sabes de lo que quiero hablarte

—Claro que no. No seas ridículo. Ni siquiera puedo intentar la Legeremancia.

Harry entrecerró los ojos. Sabía que la castaña estaba enterada de la situación quizás desde antes que él mismo lo supiera, lo cual no lo hacía muy alentador considerando los vergonzosos sucesos. Pero, por el momento ella no tenía intenciones de ayudar, merecía divertirse un poco.

La posición no fue compartida, la oscuridad alrededor del pelinegro se incremento peligrosamente. Bufo entre dientes algo enojado, sin lograr inmutar a quien siguió leyendo el periódico luego de beber algo de café.

En respuesta a la penumbra, algunos alumnos salieron discretamente del comedor antes que algo malo ocurriera, otros no tuvieron tanta suerte, el miedo les congelaba los músculos y lo único que podían hacer era ver a los afortunados que se alejaban, mientras rogaban en silencio por algo de ayuda. Lastimosamente, entre menos fueran más rápido podrían huir. El único gesto de bondad fue realizar un minuto de silencio por sus compañeros caídos.

—Malfoy- resoplo en fingido enojo. Un bonito rubor tiño sus mejillas a pesar de mantener una expresión de fastidio.

La castaña sonrió complacida al cerrar finalmente el periódico. Aunque primero bebió de nuevo de su taza antes de mirarlo. Harry la observo impaciente, casi a punto de zarandearla para que le prestara algo de atención.

—¿Qué le hiciste?

bueno, al menos consiguió una reacción, aunque la pregunta lo hizo enarca una ceja en duda. Después sólo afilo la mirada.

—¿Por qué asumes que YO hice algo?

—Bueno…-divago Hermione tras acomodar un desorganizado mechón de cabello detrás de la oreja- Tú eres el único que esta asustando a los demás como si fueras un alma en pena. También estas irritable (no particularmente enojado) a diferencia de Malfoy que se ve cansado, sin mencionar que parece estarte evitando…así que… ¿Qué le hiciste?

Oh bueno, el pelinegro le había hecho un par de cosas que definitivamente no quería contarle, y que de recordar sus mejillas amenazaban con sonrojarse violentamente pese a su fastidio.

—No le hice nada- mascullo en un mohín de disgusto que pretendía opacar el leve nacarado del rostro.

—¿Enserio?- indago ella. Dudosa enarco una ceja por la mirada que por un momento rehuyó la suya.

Renuente, el pelinegro finalmente resoplo derrotado. Fatigado apoyo la frente en una mano luego de colocar el codo en la mesa. De repente comenzaba a dolerle más la cabeza. Hermione tenía razón, si hizo algo que posiblemente le dio una respuesta que aun no quería afrontar: un rechazo nunca es fácil, pero sinceramente ¿Qué otra cosa esperaba?

—De todas formas lo-que-sea-que-hiciste parece afectarlo- comento. Su amigo no la miro, estaba refunfuñando cosas inentendibles. No se necesitaba ser un genio para saber que el rubio era el meollo del asunto- Incluso se ve mucho más cansado que tú, como si no hubiera dormido muy bien, tal vez estuvo pensando; aunque también puede ser por la maldición...

—¿A dónde quieres llegar?- apremio el león. Se permitió observarla de soslayo entre los mechones despeinados de cabello. Hermione suspiro por eso, que para ella era muy evidente.

—Le importa lo que hiciste.

—¿Y eso es bueno porque….?

—Oh vamos Harry, las personas no dejan de dormir a no ser que evalúen las opciones de una acción.

—Puede sólo estar enojado- señalo irguiéndose en su puesto para verlo sobre el hombro.

La bruja sonrió un poco por notarlo más relajado. Casi se sintió emocionada porque contemplara sus palabras y las pusiera a prueba.

—No te ha golpeado, insultado ni mucho menos lanzado un hechizo en tú contra.

—Hace mucho que dejo de hacerlo- informo Harry. Incomodo arrugo la nariz.

Eso era curioso. La chica lo miro con cierta sorpresa, aunque después rió bajito. Acaba de descubrir que toda esa maldita situación fue causada por la falta de atención por parte de Malfoy hacia Harry, y eso podía ser tan divertido que sonrió ampliamente.

—¿Qué?- pregunto por el aparente buen humor.

—Nada- aseguro la castaña- Pero ¿sabes? No creo que una persona como Malfoy esconda sus emociones cuando algo le molesta. O al menos no tratándose de ti.

Eso era tan cierto que Harry abrió un poco más grande los ojos por la sorpresa, fue como si le digieran que el secreto de la vida era no correr con tijeras.

—…claro que si la maldición interfiere.

—No eras nada alentadora- aseguro, luego de sentir como si la idílica respuesta se rompía en mil pedazos por ser obra de algún chiste cruel del destino. Pero ella termino sonriendo y pronto se vio imitándola.

De verdad valía la pena averiguar el motivo, no importaba como fuera el resultado, después de todo no estaba dentro de su naturaleza dejar las cosas inconclusas.

—Veo que estas de mejor humor- comento Ron en cuanto se acerco. Despacio termino sentándose al frente de ambos.

—¿Dónde estabas?- indago Hermione cambiando delicadamente de tema.

—Enviando una lechuza a mamá. Estaba preocupada porque ha oído rumores sobre "el espectro de un león" que está asustando a Hogwarts.

Descifrar el mensaje no fue difícil, especialmente porque el pelirrojo no hizo mucho por ocultarlo, de hecho se inclino un poco más sobre la mesa y le hablo directamente al niño-que-vivió.

—Uh… ¿Un espectro?- repitió Harry como quien no quiere la cosa- ¿No pudieron elegir algo mas…?

—¿Gallardo?- tanteo la bruja.

—Sí, algo así.

—No, lo siento, los espectros no tienen derecho a elegir lo que quieren ser- aseguro Weasley mientras se sirvió algo de jugo y Hermione organizó sus libros porque pronto terminaría la hora del desayuno- ¿De qué estaban hablando?

—Harry es masoquista

Ojos verdes se abrieron por la descarada desenvoltura, pero el timbre lleno el lugar antes de poder refutar. De golpe, se puso de pie por el brazalete que apareció para tirar de él hacia la salida, ahí lo esperaba el grupo de serpientes.

Draco lo miro sin hacerlo realmente, sabía quién era esa mancha que se acercaba presurosa, así que suspiro cansado y desvió la mirada sin ser consciente del tenue rubor que acaricio sus pálidas mejillas. Potter si lo noto, por primera vez en mucho tiempo (en realidad desde que el estúpido hurón se alejo) sentía la mente más despejada, por lo que podía reparar en esos pequeños detalles que cubrieron sus facciones de asombro.

Ser capaz de notar esas cosas era deliciosamente interesante ¡Diablos! Se veía tan malditamente sexy que incluso se sonrojo por observarlo con tan poco disimulo. Al ser consciente de ello miro a Zabini que sonreía discretamente, así que lo fulmino con la mirada.

—Vamos- apremio Pansy con una sonrisa amable. Despacio tomo la mano del rubio.

Ella estaba de muy buen humor por serle útil en algo. Últimamente Blaise se interponía en su camino por razones que aun no lograba entender, pero que por el momento no se intereso en indagar.

Draco no pareció notarlo. Inconsciente apretó su mano como único medio de poder expresar toda la confusión. Últimamente no dormía bien, estaba agotado y de mal humor por pensar en el león y los estúpidos motivos que lo impulsaban a actuar de esa manera. Hasta ahora lo único que consiguió fue un lindo dolor de cabeza.

—…

Bueno, no estaba diciendo que se la pasaba pensando en él TODO el tiempo. Enojado, frunció el ceño en un gracioso gesto por sentir el rostro caliente. Entre dientes maldijo un par de cosas inentendibles. De acuerdo, lo admitía, si estuvo pensando en Potter, pero eso sólo era porque hizo una afirmación falsa cuyos motivos e incentivos aun le eran desconocidos. Draco Malfoy no tenia dueño, ni mucho menos le pertenecía al Gryffindor.

"Eres mío"

—Hn

Oh, claro, muy romántica la frase. Enfurruñado chasqueo la lengua, aunque después termino suspirando algo cansado. De verdad no quería seguir pensando en eso, no quería pensar en nada que no fuera descansar un poco. La maldición confundía su percepción, ni siquiera sabía si todo esto es real o producto del conjuro; la idea de despertar de repente en la enfermería y saber que todo fue un sueño no sonaba muy alentador, sin mencionar estaba hablando del maldito-niño-que-vivió ¡Por Merlín! ¡¿Qué interés iba a tener en alguien como él, además del obvio desagrado que expresaba?

—…

no iba a pensar más, no quería hacerlo. Debía relajarse y poner la mente en blanco. Dio dos pasos, la mano de Pansy lo soltó por lo que giro sin detenerse. Había algo increíblemente mal en todo esto.

¡Avada Kedavra!

Todo parece tan superfluo e insignificante cuando resuena ese conjuro. Ojos grises no se inmutaron, tal vez por la impresión. La exclamación reboto entre las altas paredes del pasillo, por lo que no podía identificar de donde provenía, la congestión del lugar lo hacía sencillamente imposible. Sólo reacciono cuando choco contra un cuerpo ajeno.

—¡Expelliarmus!

No estaba seguro si había retrocedido o Potter avanzo. Suponer que era él fue fácil, su voz resonó fuerte y segura una vez lo jalo más cerca con un brazo alrededor de la cintura.

—Hn

Harry afilo la mirada. Escucho gritos histéricos de personas que corrían, o se agachaban en caso que más maldiciones imperdonables salieran volando. Sin embargo a él dejo de interesarle el entorno luego de asegurarse que el único atacante estaba al frente y acababa de desmayarse. El Avada Kedavra termino golpeando una pared luego de apartar a Malfoy. Hermione y Ron se pararon a sus costados con las varitas fuertemente asidas, Blaize también tenía la suya en la mano, pero estaba arrodillado por sostener a la inconsciente Pansy que se desvaneció seguramente por un Desmaius.

Por el momento se centro en el inconsciente "agresor". Dudoso, enarco una ceja tras detallar en la esfera plateada que resbalo de los lánguidos dedos. Seguramente lo hechizaron para que lanzara la maldición. Más, sólo consiguió relajarse un poco cuando la profesora McGonagall y el bajito profesor Flitwick fueron a ayudar al pobre Hufflepuff.

—Ya puedes soltarme Potter- musito Draco tan bajito que sólo él pudo escucharlo.

—Vamos Harry- dijo Ron tras darles una mirada extraña por verlos tan cerca y sin luchar por espacio.

Intensos ojos verdes brillaron luego que su dueño frunciera el ceño. El Gryffindor les dio un rápido vistazo a los estudiantes que los miraban con un tinte de mal disimulado interés. Pero considerando que no había peligro cerca aflojo un poco el agarre, lo suficiente para que el otro tuviera algo de espacio, aunque igual lo sujeto de la muñeca.

Draco apenas giro para verlo y maldijo no poder hacerlo.

—…

Nadie dijo nada por la temible expresión que sólo indicaba una cosa: "MÍO"; si alguien pensaba siquiera en lastimarlo, iba a sentir la ira de quien derroto de Lord Voldemort. Claro que, hubo algunos griticos desilusionados del club de Fans del pelinegro que casi se ponen a llorar por algo que los demás no entendieron muy bien. A veces las chicas tenían un sexto sentido que era mejor no indagar.

—Vamos- dijo Harry con una silenciosa mirada de advertencia, mientras jalo al rubio que se dejo llevar algo confundido por el inexplicable mutismo.

Blaise sonrió sin soltar a Pansy, su plan iba perfectamente, había estado esperando ese tipo de reacción, así los atacantes de su amigo disminuirían casi hasta desaparecer, y si tenía en cuanta que ambos pasaban prácticamente todo el día juntos podía estar mucho más tranquilo.

—Uh

Pero cuando Potter se fue hacia adelante, completamente inconsciente sólo pudo resoplar.

—¡Harry!- exclamaron Ron y Hermione al ir con él. Draco tuvo que agacharse un poco por el tirón de la cadera. Tal vez el conjuro en ella la hacía estirarse, pero eso no evito que se arrodillara preocupado.

—¿Potter?- llamo luego de tantear el suelo hasta que finalmente pudo removerlo de la espalda. Apenas lo toco para asegurase que no estaba herido. No recordaba haber oído otros hechizo, pero no podía descartar la posibilidad- Potter

Por lo menos respiraba, aunque eso no lograba que se sintiera mejor. Incluso se mordió los labios y frunció el ceño por no poder ver que ocurría. Cuando sintió dos presencia a su alrededor se concentro en ese suspiro femenino que lo relajo un poco.

—Le dije que se lo tomara con calmar- bufo Hermione. En silencio sonrió un poco por la evidente inquietud en Malfoy- Últimamente ha estado muy estresado, se recuperara después de dormir un poco.

—Hombre, un Expelliarmus no es lo mejor cuando se pasa las noches sin dormir- dijo Ron en reproche luego de acuclillarse. Al final bufo cansado por la terca e incongruente actitud de su amigo, pero igual le dio la vuelta para conjurar un Mobilicorpus para que su cuerpo levitara- Muévete hurón.

El Slytherin estaba muy cansado como para responder. Por lo bajo soltó el aire que la preocupación le quito. La única guía era la cadena y la figura de la castaña que diferencio, luego de oírla gritare a Weasly sobre tener cuidado con no golpear a Harry con los escalones.

No entendía muy bien esa repentina amabilidad en la bruja, aunque sabía que del trió de leones ella era la más sensata. Prefirió no distraerse en ello, su interés estaba puesto en la figura gris de Harry, que por absurdo que sonara, ya distinguía con particular facilidad. Abrumado se masajeo el puente de la nariz con dos dedos. Su vida se había complicado más de lo que debía desde que dejaron de discutir, y eso podía ser algo absurdo. Últimamente estaba más cerca que antes y eso por alguna estúpida razón parecía estar bien; aparentemente no podía alejarse de él, así que frunció el ceño en fingido enojo por sentir las mejillas calientes.

estúpido Gryffindor.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Entre la sombría estancia, una delgada figura hundió el rostro en la almohada y se agazapo en un gesto perezoso que pretendía ignorar la inquietud que aceleraba sus latidos. Luego de dejar a Potter en la enfermería hubo una pequeña discusión sobre si debían romper el hechizo de las esposas, pues él no podía perder clases. Personalmente no dijo nada porque admitir abiertamente que no le importaba quedarse ahí un rato, sólo agito su corazón. De hecho recordaba haber permanecido la mayor parte del tiempo con el ceño fruncido y la mirada puesta en otra parte por sentirse inquieto.

—Demonios- bufo al alzar un poco la mirada en cuanto se le acabo el aire.

Aburrido, resoplo luego de ladear la cabeza sin deshacer su posición. Una bonita e inconsciente expresión surco su rostro; algunos mechones de cabello cayeron graciosamente por el rostro perfilado, los ojos entrecerrados por el letargo de los pensamientos iba acompañado de un tenue rubor y los labios húmedos, que lamio por sentirlos secos. Adormilado dejo caer una mano a un costado de la cama.

Al final rompieron el hechizo de la cadena, así que asisto a algunas clases a las que no le puso demasiada atención. Blaize y Nott lo convencieron de regresar a las mazmorras para que descansara un poco; no hubo necesidad de insistir demasiado para ello. Llevaba casi toda la tarde en su habitación, ni siquiera había almorzado y estaba tan cómodo que no tenía muchas ganas de ir a buscar algo. Tranquilo respiro despacio, el adormecimiento iba ganando terreno. Sus amigos tenían razón, necesitaba dormir un poco. Cansado, cerró los ojos y respiro hondo por el sosegado instante en que relajo los músculos.

—…

Mas, hubo algo curioso que lo obligo a abrir de nuevo las orbes grises. Por un efímero instante, creyó sentir la gentil caricia de quien le aparto algunos mechones de cabello y los coloco detrás de la oreja. Dudoso se incorporo un poco en los codos sin llegar a alzarse del todo. No veía ninguna mancha gris que indicara una presencia intrusa; quizás lo soñó. Suspiro sin ganas antes de girar la cabeza hacia la almohada.

—¿Sabes?...

Inevitablemente Draco apretó las cobijas como único medio de expresar el susto que casi le saca el alma. De inmediato miro hacia donde creyó escuchar la voz.

—…deberías ser más precavido. Alguien podría atacarte

—¿Potter?- llamo aturdido por la voz familiar. Aun seguía sin distinguir el color mortecino que le ayudaba a diferenciar a las personas ¿acaso se quedo ciego? Angustiado se sentó e intento calmarse- ¿Estas usando esa estúpida capa de invisibilidad?

—¿De qué otra forma podría entrar aquí?

Eso lo tranquilizo casi de inmediato, era bueno saber que todavía no ha sucumbido a la maldición.

—¿Cómo sabes que la uso? ¿Puedes ver?- pregunto Harry acercándose para cerciorarse.

—Sólo manchas- dijo luego de retroceder un poco.

—Eso es bueno- divago. Una leve sonrisa curvo sus labios cuando creyó verlo sonrojarse.

—¿Cómo demonios entraste?

Harry se quito la capa luego de ver la puerta por milésima vez para asegurarse que estaba bien cerrada. Después le dedico un rápido vistazo a la habitación antes de contestar.

—Espere que alguien entrara- mascullo sin real interés.

Había algunos posters con el equipo irlandés de Quidditch y libros de pociones que le hicieron enarcar una ceja con evidente curiosidad, despacio coloco la capa bajo el brazo para poder inspeccionar mejor.

—¿Qué haces aquí?- dijo Draco. Por alguna razón le incomodaba oírlo moverse por su cuarto, así que se removió en la cama. Paulatinamente acomodo las piernas en posición india y aguardo por una respuesta.

—…

El pelinegro dejo la revista vieja de las escobas para mirarlo. Cuando despertó en la enfermería se inquieto por encontrarse solo. Madame Pomfrey le explico que se desmayo por fatiga; de paso le exigió que comiera mejor y descansara mas, por eso le dio permiso para faltar a clase todo el día. Sin ganas, se dirigió a la torre Gryffindor donde al llegar a su cuarto se tiro en la cama durante unos minutos de dudosa incertidumbre. Las palabras de Hermione lo asaltaron una y otra vez; inseguro en un principio, término refunfuñando en fingido enojo al tomar el mapa del Merodeador. Jamás lo admitiría, pero a pesar de tener el ceño fruncido, su corazón latió un poco más rápido de lo que debería cuando sus ojos viajaron por las etiquetas con nombres en busca de uno en particular. Primero indago en el salón donde se suponía que los Slytherin debían estar. Ahí no encontró nada, así que parpadeo un par de veces en desconcierto antes de reparar en el salón donde estaban los leones. Sin poder encontrarlo se sentó mejor en la cama para mirar con especial cuidado cada rincón del colegio. Sus ojos saltaron a través de nombres que no conocía hasta que termino desesperándose.

—Sólo me aseguro que estés bien.

—Idiota- mascullo Draco con las mejillas encantadoramente sonrojadas- Yo no fui quien se desmayo.

—No, eres el imbécil al que atacaron- respondió Harry algo cansado, incluso comenzaba a dolerle la cabeza.

—No necesito que tú lo menciones- refuto de mala gana.

De acuerdo, el niño-que-vivió no quería hacerlo enojar, pero estaba un poco…inquieto, por así decirlo (admitir abiertamente su preocupación era complicado) Resultaba extraño estar ahí y reconocer que eso que hacía saltar su corazón era esa molesta serpiente, que inexplicablemente volcaba su mundo con una asombrosa facilidad.

Cuando no encontró su nombre en el mapa casi aguanto la respiración. Sabía muy bien lo que significaba que no apareciera, sólo había dos opciones, o salió del castillo o estaba muerto. Al final lo vio en las mazmorras, su nombre aparecía y desaparecía cada tres segundos por lo que no necesito mayor incentivo para cerciorarse que todo iba bien. Nadie salía del rango del Merodeador, así que fue fácil y comprensible asustarse.

De reojo lo observo. Se veía bien. Aparentemente la maldición era la causante del extraño titileo, pero eso no lo hacía más reconfortante; vagamente se pregunto si el hecho que el nombre apareciera y desapareciera significaba que se estaba desvaneciendo.

—¿Y bien?- indago Harry. Draco lo "miro" con aparente curiosidad y un genuino desentendimiento que lo hizo sonreír un poco- ¿Todo bien?

—Eres extraño Potter, un simple Expelliarmus te envió a la enfermería y en vez de estar descansando, vienes sólo para hacer una pregunta- señalo en tono de fría indiferencia que pretendía disfrazar su inquietud por estar solos- ¿Acaso eres masoquista?

—Esa parece una opinión frecuente últimamente- bufo, aunque después se acerco un poco- ¿Estas preocupado por mi?

—Claro que no

Sólo alzo un poco la voz por el rubor que aumento de manera casi alarmante. El león rió divertido por la inusual y gratificante situación. Por alguna estúpida razón quería abrazarlo, así que dio un paso hacia adelante quizás para hacerlo, en realidad no llego a averiguarlo debido a la puerta que crujió luego que alguien intentara abrirla sin éxito.

Finite Incantatem.

¿Quién hechizo la puerta?

Draco miro hacia donde suponía estaba el otro. Lo escucho moverse hasta que dejo de hacerlo. Harry alcanzo a colocarse la capa de invisibilidad, mientras dos Slytherin entraron luego de deshacer la advertencia que coloco para evitar ser descubierto. No podía ingresar a las mazmorras sin haber pensando en eso antes.

En silencio, vio Blaise Zabini por lo que frunció un poco el ceño, Theodore Nott le siguió de cerca, pero no reparo mucho en él.

—Hola Draco- saludo Nott con algunos libros bajo el brazo.

—¿Trabaste la puerta?- pregunto Blaise bajo el inmediato asentimiento de quien lucía algo inquieto. Eso era curioso, pero no particularmente anormal así que lo ignoro.

—¿Cómo sigues?- dijo Nott al sentarse a su lado en la cama donde dejo los libros.

—Bien

—…

A pesar de sonar casual, Harry abrió grandes los ojos una vez la serpiente tomó el rostro de Malfoy en las manos. Se suponía que lo estaba revisando, pues sus dedos se deslizaron cerca de los ojos, incluso rosaron los pómulos en algo tan suave y sutil que más bien parecía una caricia. Intranquilo, los vio quedar innecesariamente cerca. El único ciego era el hurón, Nott no tenía porque aproximarse tanto.

—Te ves mejor- reconoció el mago a un palmo de distancia. Su voz tenía un deje de diversión que enarco una ceja rubia; pero, sin prestarle atención dejo que sus largos dedos se deslizaron por la mejilla en un toque afable. Al final Theodore se detuvo en el mentón para obligarlo a mover la cabeza de un lado a otro y así seguir examinando.

—…

Blaise se cruzo de brazos a modo de analizar la situación. Quizás el otro Slytherin ya no pasaba tanto tiempo con Malfoy gracia a las asignaturas que rara vez coincidían, pero si algo sabia de él, es que este comportamiento inusual tenía un extraño incentivo que no lograba ver. No le molestaba admitir que Nott es más asusto e inteligente que la mayoría de su casa. Sin embargo era un poco frustrante que no le comunicara sus planes antes de realizarlos.

—…no has comido nada ¿quieres algo?- pregunto amable al deslizar la mano que aun lo sostenía de la mejilla tras la nunca; lo acaricio lentamente, subió lo suficiente para poder enredar los dedos entre las hebras de cabello.

—¿Qué estás haciendo?- indago Draco justo cuando fue jalado gentilmente, de esa manera la cálida respiración termino muy cerca de sus labios. Los dedos que se movieron en su cabello lo erizaron sin razón.

—Nada…-susurro Nott cada vez más cerca. Esta vez Blaise enarco una ceja con curiosidad, ¿acaso iba a besarlo?-…sólo…

—….

En silencio, el hurón se puso bruscamente de pie, pero había algo increíblemente interesante, tanto así que Zabini entreabrió los labios con palabras mudas. Le tomo un fútil instante recobrar la compostura. Sonrió cínico, pues su amigo más que pararse fue jalado del brazo. Fue inesperado, de hecho Draco se veía desubicado por el tirón.

Ni él o Nott veían algo, pero la fuerza invisible los hizo sonreír. Él conocía a alguien que usaba una capa de invisibilidad y tenía motivos para no querer que alguien se le acercara, además los ojos grises no se veían alterados, tal vez un poco sorprendidos pero nada más.

Oh, esto era tan divertido. Entre el silencio, miro de reojo a Theodore con quien compartía una inexplicable diversión. Blaise Zabini acentuó su sonrisa antes de caminar hacia el descolocado rubio.

—Creo que estas algo pálido- señalo al tirar de su brazo y así acercarlo sin aviso. Malfoy debió colocar la mano libre en su pecho para amortiguar el choque, sin embargo la mano que lo envolvió de la cintura no le ayudo a coordinar pensamiento.

—¿Qué…?- musito confundido por la presión.

—Es cierto- secundo Nott. Lentamente se acomodo tras su espalda donde subió una mano por el pecho del rubio, mientras la otra lo tomo nuevamente del mentón para obligarlo a girar la cabeza- Necesitas comer algo.

Sin entender que sucedía, Draco termino tan cerca que pudo respirar el mismo aire. Más, su aliento se corto por el susto de esa pierna que se deslizo entre las sus suyas, y las separo en un descarado gesto. Al principio sintió un roce en el interior de los muslos, luego sencillamente entro en estado catatónico por saber que no iba a detenerse. En este punto ignoraba quien lo hizo, pero tampoco importo puesto que ambos lo presionaron para dejarlo encerrado en una comprometedora posición que lo hizo sonrojar.

—¡Oigan!

Claro que ser de nuevo apartado no ayudo a esclarecer el asunto. El nuevo tirón vino acompañado de una exclamación que lo llevo a chocar con otra persona. Ambas serpientes causantes de la situación, sonrieron cínicas con ese deje de cruel diversión por conseguir que el león se manifestara.

—Tranquilo Potter- dijo Zabini

—Hn

Harry gruño. Sonaba lo suficientemente enojado como para ignorar lo que hacía. No sólo se expuso físicamente, sino que demostró abiertamente su claro desagrado por-lo-que-sea-que-intentaban-hacerle. Sin más, tomó a Malfoy de la muñeca y lo llevo fuera de la habitación.

—Tráelo temprano Potter- bromeo Nott hasta que la puerta se cerró con un rudo gesto. Divertido sonrió y miro de soslayo a Blaise- Listo. Ahora no puedes decir que no te ayudo.

El aludido asintió sin dejar de ver por dónde salieron. Después observo al Slytherin que fue por sus libros. Ignoraba como estaba enterado de la situación; ya no pasaba tanto tiempo con ellos como para que lo notara y no creía que Draco lo comentara considerando su fase de negación. Suspiro. Sinceramente tampoco le interesaba saberlo. Se trataba de Nott y si él también estaba de acuerdo con el plan, entonces podía estar más tranquilo.

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Presurosos y fuertes pasos remarcaron su andar como si se desquitara con el suelo. Nadie decía nada, pero no intentaron romper el silencio. Todavía estaban cerca de las mazmorras, Harry lo llevaba hacia sabrá-Merlín-donde; aunque para ser sinceros, el pelinegro tampoco lo sabía, estaba muy enojado como para pensar en ello. Draco intento seguirle el paso, pero ciego como estaba, era difícil mantener el atropellado ritmo, cada tanto tropezaba y en más de una ocasión amenazo con visitar el suelo.

—O…Oye….-llamo- ¡Oye!

Esta vez grito ante la falta de atención. Sólo necesito de un manotazo para soltarse y así encarar la sombra del Gryffindor.

—¡¿Cuál es tú problema?

—Hn

Harry afilo la mirada y chasqueo la lengua. Era sencillo notar su enojo, pero quien lo acompañaba tampoco estaba eufórico, ser arrastrado de esa forma lo desoriento hasta el punto de no tener ni una maldita idea de lo que ocurría.

—¡¿Qué demonios fue eso?- mascullo el león con los dientes apretados para no alzar la voz. Eso no oculto su estado, de hecho tenía un tic en la ceja que lo hacía lucir algo gracioso.

—¡¿Qué demonios es esto?- contrario Draco

—¡No evadas la pregunta!

—¡Tú eres quien lo hace!

Ambos pares de ojos de ojos se entrecerraron en fastidio. En ese estado podían ser algo irracionales, aunque por ahora no detallaron en algo tan insignificante como estar a punto de sacar las varitas.

—¡Yo no….!- empezó Harry pero no pudo terminar gracias a la puerta que comenzó a abrirse. Había llevado al estúpido hurón hacia un salón, que sólo en este punto pudo reconocer.

El rubio también escucho la madera crujir. Desconocía donde estaban, pero eso no evito que se tensara como si fuera a ser atrapado en la escena del crimen, aun cuando no estaba haciendo nada malo.

—¿Eh?

Presuroso Harry lo tomo de la mano y lo arrastro. Ambos se detuvieron con el nuevo sonido de una puerta que se cierra. Por el olor del lugar, Draco finalmente supo donde estaban: El armario del salón de pociones. La indescriptible esencia le era muy familiar y fácilmente reconocible.

¿Dónde deje esas botellas de cerveza de Mantequilla?

La voz del profesor Slughorn resonó del otro lado de la puerta, donde el rubio término apoyándose ante la guía contraria. Ellos seguían enojados, sin embargo cuando el Gryffindor coloco una mano a un costado de su cadera, la situación fue un poco más tensa. En ese momento se dieron cuenta que estaban encerrados, solos, y tan cerca que podían rozarse; claro que eso no desvaneció los ceños fruncidos, ni la leve molestia que vino acompañada de un incomodo revoloteo de mariposas en la boca del estomago.

—No te acerques tanto- reprendió Draco en un susurro. Tuvo que empujarlo con cuidado, de hacerlo más fuerte sabia que lo haría estrellarse con las pociones tras la espalda y eso no podía ser bueno para ninguno de los dos.

—Quédate quieto idiota- dijo Harry en el mismo tono de voz cuando su espalda choco contra el estante, y los frasquitos temblaron en amenaza de venirse abajo si hacían movimientos más bruscos.

Impotente, el pelinegro coloco las manos a los lados de su cabeza a manera de intimidarlo. El Slytherin lo fulmino con la mirada, pero hizo caso, aunque en este punto no sabían porque estaban escondiéndose.

—Estúpido

—Imbécil- devolvió el león.

¿Eh?

El profesor Slughorn alzo la mirada. Podía jurar que escucho algo, como murmullos…

—…

…tal vez sólo se trataba de un fantasma. Desinteresado, se encogió de hombros antes de seguir buscando las botellas.

En el armario, los magos resoplaron en alivio cuando lo escucharon moverse de nuevo. Draco gruño por lo bajo y lo golpeo en el brazo por sentirlo tan cerca. Sabía que no era intencional (el espacio no era precisamente grande), pero aun así necesitaba desquitar la frustración que aceleraba su corazón y le calentaba las mejillas.

Harry le hubiera devuelto el golpe de haber podido, pero difícilmente podía moverse. De mala gana bufo y sin verlo mascullo un insulto entre dientes, de hecho la serpiente tampoco lo miraba. Quizás estaban enojados, pero casi podían jurar que de hacer contacto visual se sonrojarían violentamente. Ellos eran tercos y por mucho que sintieran las mariposas en el pecho, el enojo no iba a desaparecer mágicamente, claro que si podían cambiar el rumbo de ese sentimiento. En realidad ya no estaban tan seguros de donde surgió el fastidio.

Ahora era incomodo no estar tan molestos como deberían, pero centrarse en el agradable roce y la gentil calidez de la proximidad dificultaba las cosas. El nerviosismo comenzó a crecer cuando el espacio se redujo un poco más. No fue premeditado, pero en busca de una posición más cómoda terminaron estúpidamente cerca.

El detalle no pareció importar al escuchar los pasos del profesor que se acercaba. Entrar en pánico fue muy fácil, pero lo único que pudieron hacer fue pegarse a la puerta para escuchar mejor lo que ocurría del otro lado. Efectivamente el hombre se aproximaba, tal vez para buscar las endemoniadas botellas. Una blasfemia compartida en la mente les impidió reparar en la forma en que se apoyaban contra el otro; por ahora aguantaron la respiración en cuanto los pasos cesaron. Atentos y contra la madera volvieron a respirar una vez el hombre mayor volvió sobre sus pasos hasta que la puerta del salón se cerró anunciando su partida.

Suspiros de alivio llenaron el lugar. Por un momento se relajaron, mas, la cálida respiración a un lado del oído los tenso de nuevo.

—¿Uh?

Torpes y algo aturdidos se alejaron. Harry rozo su oído y la mejilla casualmente, lo único que logro fue erizar al hurón. Tal vez intentaron ponerle algo de orden a los desechos pensamientos, pero todo se fue al mismísimo infierno una vez se miraron y sus labios quedaron ridículamente cerca. Pero como esto era aun algo nuevo, no pudieron alejar el nerviosismo de lado, así que sólo hubo una manera de reaccionar:

—¡Quítate!

No supieron quien hablo primero pero resulto intrascendente cuando frases similares llenaron el armario. Entre tropiezos y leves golpes terminaron abriendo la puerta.

—Hn

Protestas de fingido enojo, pretendían ocultar la vergonzosa situación al trastabillar fuera. Incluso salieron algo despeinados y con la ropa desarreglada, en una apariencia que podría ser malinterpretada. A regañadientes se alisaron las camisas, acomodaron las corbatas e intentaron peinarse sin mucho éxito.

Draco bufo incomodo, tal vez estaba ciego y seguramente se perdería si caminaba solo, pero no tenía ni la más maldita la intención de quedarse, así que giro sobre los talones y dio un par de pasos a pesar de no saber si iba en la dirección adecuada, o al menos hacia la puerta.

—¿Qué..?

No fue demasiado lejos por el tirón de la cadena que le resto movilidad. Confundido, alzo una mano para palpar eso que lo retenía. El brazalete de la muñeca fue tanteado hasta que sintió el delgado hilo del conjuro que los unía.

Resignado Harry resoplo. Esto era ridículo, pero no tenía ganas de seguir denigrando sobre su vida.

—Vamos- suspiro. Sin prisa comenzó a caminar, el rubio se dejo guiar sin reclamar, aunque ambos mantenían una graciosa expresión de incomodidad en la que fruncían el ceño y no se miraban- Te llevare a tú sala común.

Draco no dijo nada, ninguno lo hizo, se limitaron a avanzar por los pasillos solitarios. Tampoco es como si quisieran romper ese estado. Para el Slytherin todo resultaba más confuso de lo que debería; necesitaba un descanso, un tiempo fuera, tal vez unas vacaciones sin embargo faltaba mucho para el verano, quizás algo más inmediato como…

—Hogsmeade- musito bajito.

—¿Qué?- pregunto Harry distraído sin mirarlo o dejar de caminar.

—Hogsmeade- repitió.

—¿Quieres ir?

—Si ¿tú no?

—Bien, vamos

—Hmm- musito Draco.

Los pasos siguieron sonando, vacios y ecuánimes hasta que ambos se tensaron. De golpe, abrieron mucho los ojos justo cuando un gracioso rubor los asalto. Todavía no se miraban, estaban algo nerviosos como para hacerlo ¡¿Qué demonios fue eso? Hablaron de una manera tan casual como dos viejos amigos y ahora…ahora… ¡¿Tenían una cita?

Erizados como gatos, avanzaron envueltos en un incomodo silencio ¿Qué se supone que digan? Aturdidos caminaron un poco más.

—Uh…

Era increíblemente incomodo, pero afortunadamente llegaron al lugar deseado. Draco lo comprobó al tocar el brazalete para asegurarse que la cadena despareció. Cuando se acercaban a ciertos lugares se desvanecía el hechizo, como por ejemplo los baños o los dormitorios en caso que alguno olvidar un libro o algo parecido (la privacidad era importante); aunque ninguno había intentado abandonar al otro (por increíble que sonara) cuando pasaban por esos puntos estratégicos, por eso no sabían si el conjuro les permitiría separarse aunque no fuera la hora acordada. Claro, ignoraron eso cuando todo lo que gritaba era la necesidad de alejarse de la embarazosa situación.

—Adiós- dijo el Slytherin.

—Ad…

Hubo algo increíblemente mal que se sintió tan endemoniadamente bien que todo se deshizo. Harry abrió grandes los ojos por la gentil presión de un par de labios que sellaron algo torpes los suyos. La emoción de sentir la suave presión hizo saltar su corazón.

La adrenalina del susto, y el placer de la cercanía lo hicieron reaccionar tarde. El hurón se alejo antes de poder ir más lejos en la cálida boca. Pronto, se desato ese deseo dormido de querer conseguir los calientes y húmedos gemidos cuando rozaba su lengua, o los pequeños estremecimientos si lo acariciaba donde debía. Se extasió con la idea de palpar la suave piel con las yemas de los dedos, y jalarlo hasta que no hubiera espacio entre ambos.

Mas, la emoción no era compartida, Draco estaba aterrado ¡¿Qué demonios acababa de hacer? Descolocado, retrocedió cuando el pelinegro quiso acercarse. Harry no entendía que ocurrió, pero por el momento no se molesto en averiguarlo, todo lo que sabe es que lo quiere cerca de nuevo, por eso avanzo sin ser del todo consiente; tampoco pareció ofendido o sorprendido del retroceso ajeno, su cerebro aun adormecido no captaba ese tipo de emociones, estaba sumergido en un inusual y agradable letargo. Claro que antes que se le escapara, dio dos largos pasos hasta que pudo sujetarle el brazo para aplacar los torpes intentos de huir.

Sin dudarlo lo jalo más cerca. Coloco la mano libre tras su nuca para poder alcanzar la cálida boca que presiono contra la suya. Ambos pares de labios apenas y se tocaron, tal vez un poco tímidos por sentir la atrayente sutileza que los estremeció y la sensación de ser plenamente consientes de lo que hacían.

Invadido por ello, Harry lo atrajo un poco más, sus dedos terminaron enredándose en las hebras de cabello, mientras su lengua delineo los contornos sonrosados para adentrase en la húmeda cavidad que lo recibió con un suspiro apagado. Su corazón pálpito frenético, casi podía oír el repiqueo haciéndole eco en los oídos, pero, todo lo que ocupaba su mente era la forma en que esa lengua se movía contra la suya en un beso aun algo inseguro.

—Hmmm

Suspiraron cuando tuvieron que alejarse. Pequeños besos fueron dejaron antes de mirarse a los ojos. Harry bajo su mano de la nuca, despacio viajo por la espalda para remarcar el camino de la espina dorsal hacia la estrecha cintura que envolvió sin dudar.

La respiración estaba algo pesada, el Gryffindor apoyo la frente contra del rubio y sonrió un poco por verlo realmente sonrojado. Seguramente él estaba en la misma situación, pero resultaba divertido ser el único que podía notarlo. Sabía que el hurón era consciente de la desventaja casi injusta de ser el único expuesto.

—Tienes una curiosa manera de despedirte- rió divertido, luego de repetir las palabras del otro.

—Eh…¡Ya vete!- reprendió Draco. Sin dudar lo empujo y retrocedió algo aturdido hasta que tanteo la entrada de la sala común con un inusual nerviosismo.

Harry sonrió mientras lo vio desaparecer tras la puerta. No reparo en la contraseña porque ya la había escuchado antes, además su cerebro no coordinaba con los latidos de su corazón.

Malfoy no lo empujo tan fuerte como sabia que le hubiera gustado hacerlo. Complacido le dio una última mirada a la entrada antes de girar sobre los talones. Sin prisa se coloco la capa encima, seria problemático si alguna serpiente quería demostrar su superioridad en ese momento. Inconscientemente se lamio los labios justo cuando sonrió de nuevo con un tinte de irónico deleite casi impropio de un león.

Bien, ya sabía cuál iba a hacer su próximo paso. Haría que Draco Malfoy dijera que sentía lo mismo. De hecho cobraría venganza por toda la maldita situación; sus ojos tuvieron un tinte inusitado deleite. Enloquecería al rubio así como lo hizo con él, porque era injusto que sólo Harry se viera afectado.

…el estúpido Slytherin era suyo, y no descansaría hasta que lo admitiera. Después de todo ¿Dónde está la diversión de ser el único torturado por estos sentimientos?

CONTINUARÁ:

¡BOM BABY XD!

¡Wiiii termine º¬º! I'm so happy TT¬TT, como supondrán siempre se hace lo que se puede para que el Fic quede bien, así que espero que les guste n-n. Por otro lado oO, he pensado en terminar pronto la historia o.o, quizás en uno o dos capítulos más, y asi finalmente te desharán de mi n¬nU.

Ok, como hay una estúpida norma en el FanFiction sobre no poder contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, lo hare en mi profile n-n.

Bueno, para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. O si prefieren ir a esta dirección que viene siendo lo mismo o.o: h t t p / w wwf a n f i c t i o n. n e t / u / 4 8 88 2 3 /

Al final no hay necesidad de colocar "punto com." así no más como está la dirección n-n, bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORES QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n-n

Tenemos un pequeño cambio o.o, para dejarme un Reviewer presionan el rectángulo de letras verdes que dice: "Reviewer this histoy/chapter" no hay necesidad de estar registrado en el Fanfiction, para que me dejen un Reviewer u.u, o si prefieren me escriben a mis e-mails los cuales encontraran en mi Profile, donde dice "Ann Saotomo" en la parte de arriba y ahí les sale n-n

Se despide:

Ann Saotomo n¬n