MAS ALLA…

Pasaba el pequeño peine de marfil por la cabeza de la princesa. Sonrío, acostumbrado a solamente haber tocado la cabellera de sus hijas, el peinar el cabello de la princesa Azula le causaba un extraño bienestar, de cierto modo paternal. Tanto la intrépida Ayla como la cautelosa Iza se habían puesto renuentes a ayudar a su padre en lo que a la princesa del fuego refería, aunque el asunto del baño y la vestimenta era una excepción, mas por celos de hija a una mujer extraña a que a ser hospitalarias con la realeza.

Sus hijos estaban no muy lejos; Iza, que de manera casi instintiva había tomado el papel de la mujer del campamento, dedicándose a la elaboración de la comida y demás enceres. Ayla que siempre había mostrado mas intereses por la aventura y exploración había salido a recorrer el lugar y Creb entrenaba con el maestro tierra que iba con ellos.

Llegar al reino tierra llevaría al menos cuatro días, y el descanso era una parte importante, no quería sobre cargar a nadie, para el quedaba mas que claro que la idea de Toph era alejarlo de la nación del fuego como Katara le habrá pedido antes, así que la rapidez del viaje era lo menos importante. Y como buen nómada le encantaba disfrutar de los viajes.

- Es muy atento conmigo gran avatar – dijo Azula con total sarcasmo en sus palabras dentro de su mente

- eres mi invitada en este viaje, así que como anfitrión debo encargarme de ti, además no tienes ahora sirvientes – dijo el mientras seguía con la tarea de peinarla – pero no esperes un gran trabajo, mis hijas se peinan solas desde hace años, y es por algo - sonrio

- lo tomare en cuenta – dijo ella con su acostumbrada frialdad – deberé de acostumbrarme ya que no creíste pertinente traer contigo mas servidumbre – dijo mientras tomaba unos de sus largos cabellos, pues en la mente de azula, su cabellera seguía siendo tan larga como siempre, era un detalle que en Aang denunciaba que ella no quería darse cuenta de ciertas cosas… como lo que paso entre su madre y ella

- no he traído a nadie mas que a un guardia – dijo el – no creía pertinente prolongar mas la salida de la nación de Fuego

- lo que no querías es que de algún modo tu maestra agua te detuviera, aunque debe estar acostumbrada, siempre terminas huyendo de ella, como cuando adoptaste a los bastardos del aire – dijo señalando a los hijos de Aang, aunque para Azula eran mas pequeños a lo que en realidad eran, en si era como ver a tres Aang`s en la edad en que azula le conociera, parados frente el.

- primero yo no huí – dijo sin dejar su tarea – y en segundo ellos son mis hijos no bastardos

- si como sea – dijo restándole importancia – ¿que tal va el asunto de "restaurar el mundo"? – dijo haciendo el ademán de las comillas

- ¿"restaurar el mundo"? – dijo el haciendo el mismo ademán de la princesa

- el mundo jamás será el mismo de antes, el cambio que causo mi nación es algo que ni cien Avatares podrán deshacer, por eso se me hace cómico esa cosa que tu y mi hermano llaman restauración

- ¿por que crees eso? el mundo es pacifico ahora – para el eso zanjo la discusión pues siguió con el cometido de peinarla, aunque ella ya no lo necesitara

- bueno la visión mas lógica – dijo sacudiendo un poco la cabeza, al parecer solo para presumir su larga cabellera _ y tangible es que son solo tu y tus… bueno esos tres son los únicos maestros aire de la tierra y dudo que siendo tus… "hijos" quieran hacer producción en masa asi que tu pueblo esta de vuelta al borde de la extinción

- ¿Producción en masa? – dijo de nuevo interrogante…

- si… producción en masa – dijo haciendo un ademán sexual con las caderas – ¿o ya lo tenias contemplado? Digo divertirte con tus "hijas"

- que demonios dices – dijo Aang alejándose de aquella chica – son mis hijos!

- espera ¿que es eso? – dijo Azula en un tono tan suave que a Aang le erizo hasta el ultimo cabello del cuerpo

Daba vueltas entres sus dedos a aquella pluma que perteneciera a un ave exótica, ya había quedado vacía hace rato, y ella solo la contemplaba como una cómplice inútil, eso lo evidenciaba las muchas hojas desechas de tantos fallidos intentos por escribir. ¿pero a quien podría escribir?

Su pedido de auxilio había llegado pero no esperaba que alguien en quien confiaba le diera el golpe traicionero. Aunque… ¿de verdad el señor del fuego era su amigo? ¿Aun podía considerarlo así?

- Aang estará bien – dijo Zuko detrás de ella aunque ella no había reparado aun en su presencia… pero había disimulado bien su sorpresa

- no tendría que preocuparme por el, pero dejaste que se llevara a tu hermana consigo – dijo volteando a ver al señor del fuego

- no harás que tenga que ponerme de un lado o del otro ¿o si? – Pregunto el – ya no somos niños Katara

- pero tampoco somos invencibles, tu hermana podría matarlo – dijo preocupada

- ¿por que no lo acompañaste? – dijo con un nudo en la garganta, Zuko había esperado la visita de Katara desde varios meses atrás, y mas le dolía el pensar que ella quería irse con el Avatar

- no arriesgaría así a mi hijo tampoco – contesto negando con la cabeza

- ah! si… tu hijo… esa es buena – dijo el con aire de incredulidad, a lo que Katara encaro con enojo – Ah! Ummm, ¡y has pensado que vas a hacer con el por cierto, a su educación me refiero – dijo tratando de cambiar el rumbo de la conversación, aunque para su mala suerte había entrado a uno aun mas delicado

- ¿su educación? ¿Qué tiene que ver con esto? – dijo Katara algo extrañada

Un soberano sabia que si sus acciones no eran acertadas debía de resolverlas de la mejor manera, y con el menor daño, Zuko se había descuidado, al tratar de salir de un embrollo, y negarse así a oír algo que no quería oír, había entrado a otro tema que le preocupaba pero que tenia que manejar con mas cuidado

- bueno, yo me refería a que cuando tu bebe empiece a mostrar su fuego control, ¿que vas a hacer?

- como… ¡fuego control! – Dijo ella casi con miedo – como sabes que su padre es…

- yo… yo no se nada de su padre – dijo el algo extrañado – pero es obvio que ese pequeño se convertirá en un maestro fuego, solo pienso que una maestra agua no le podrá ayudar mucho

- un maestro fuego… y tu te habías dado cuenta y yo… dijo ella mas asustada aun

- jamás te he preguntado acerca del padre de Shura, y menos ahora – Zuko bajo un rato la cabeza – yo puedo ayudarte en su entrenamiento, si tu quieres

- ¿por que harías algo como eso? estas demasiado ocupado como para tomar a mi hijo a tu cargo – dijo ella, sin prestar atención del todo, a lo que su amigo decía

- por que es lo que quiero hacer – tomo aire y se puso enfrente de ella – no solo de Shura, sino, también de ti Katara, quisiera, que no me vieras mas como tu amigo, deseo que me veas como un posible compañero de vida – en ese momento, el soberano de la nación del fuego, había puesto su mano en la mejilla de Katara

- Zuko… - expreso casi consternada Katara

- se que – dijo el poniendo su mano en la boca de ella para evitar que continuara hablando – se que esto es sorpresivo, pero primero piénsalo, antes de, antes de que me rechaces – tomo la mano de la mujer y la condujo consigo por los pasillos para tener una caminata, como si aquello que acabara de decir se hubiera esfumado de la mente como se esfumaba de la boca

La princesa con una sonrisa triunfadora, volteo a ver al muchacho y con su característica elegancia camino hacia al joven calvo, su mirada era sumamente extraña para Aang, mas que nada desconcertante, su mente con todas sus fuerzas se quería alejar de ella pero sus pies se habían adherido al suelo, mientras la hermana de su mejor amigo, su anterior enemiga se acercaba lenta pero decididamente a el

- el Avatar se ha sonrojado – sonrío – y solo con que me le acerque, solo con que un residuo de mi mente se acerque a el en un mundo imaginario – dijo acercando cara a la del avatar, al punto de rosar su nariz contra la barbilla de el

- ¡por que haces esto? – dijo Aang alejándose

- solo confirmaba- dijo ella con una sonrisa malévola – tu cara cuando mencione hacerlo con tus hijas – río a carcajadas – quizá no piensas en ellas como mujeres pero tus impulsos te traicionan… el gran y maravilloso avatar orgulloso padre, nunca ha estado con una mujer – dijo con los labios tan cerca de los suyos que Aang ya "respiraba" su aire

Un movimiento rápido… fue suficiente para sacar a Aang de ese lugar, volteo a ver la cabeza de la mujer que había estado peinando hace unos segundos, se rasco la frente… esa mujer podía decir cosas tan crueles podía ser tan maléfica, pero sin duda algunas a veces podía ser bastante precisa, casi exacta, claro que nada tenia que ver con lo que había dicho de sus hijas

- padre ¿todo esta bien? – dijo Ayla cerca de el

- si hija gracias – dijo el con una sonrisa forzada

- yo le daré de comer a la princesa, ¿Por qué no vas a descansar? – dijo ella

- estas segura? – pero acepto en cuanto ella asintió con la cabeza y se alejo del lugar

La muchacha se sentó enfrente de la mujer, viéndola a los ojos, ella no podía creer que esa mujer no atendiera para nada la vida que le rodeaba, no después de cómo la conocía…

- ¿no lo entiendes?, tu y tus hermanos son los recogidos del Avatarno hay ningun lazo de sangre que los una –la voz de esa mujer taladro su cabeza otra vez…

CONTINUARA….