¿Felizmente Casados?

por Noriko Ukai

Serie: Gundam Wing

Género: Shonen ai

Disclaimer. Lo de siempre, ya saben que GW desgraciadamente no me pertenece jeje

- La comida esta lista – informa el intruso a Duo que seguía encerrado en su habitación

- No quiero – responde de mala gana aventando una almohada a la puerta, Heero solo se encoge de hombros y regresa a la cocina, mientras el intruso se sirve de comer el timbre de la casa suena, Heero se dispone a abrir pero Duo sale apurado de la habitación para abrir él, si era Trowa y veía a Heero no sucedería nada bueno

- Escóndete – ordena el trenzado, Heero solo lo mira serio y vuelve a avanzar hacia la puerta para abrir - Que te escondas - reordena en voz baja

- Esta bien – El intruso se da media vuelta y se mete a la cocina escondiéndose tras la barra desayunador, Duo suspira y se acerca a la puerta, la abre y en lugar de ser Trowa se trataba de Sally Po, su editora y vieja amiga

- Sally – la voz decepcionada de Duo ofende a la chica quien se pone las manos en la cintura y entra a la casa sin ser invitada

- ¿Te molesta? Me voy y regreso después – comenta con sarcasmo sonriéndole al chico, Duo cierra la puerta y sonríe

- Perdón pero pensé que serías Trowa – el gesto de Duo y un sonrojo también de su parte hacen sonreír maliciosamente a la castaña

- Pillin – dice con picardía cerrándole un ojo aumentando el sonrojo en Duo

- Es que no nos hemos visto en días – explica apenado juntando sus dedos índices y agachando la mirada

- Ah, eso quiere decir que tienes avanzado el material, tienes tiempo de sobra – deduce con astucia pero Duo niega con la cabeza y levanta la mirada

- Tengo un problemita – comenta con duda haciéndole una seña a la chica con dos dedos... – Problemota, mejor dicho – reafirma extendiendo los brazos sobre su cabeza, Sally lo mira incrédula y antes de poder decir algo, Heero sale de su escondite quedando a la vista de ambos, la castaña lo mira y después mira a Duo sonrojándose por completo

- ¡Tienes un amante! – exclama escandalizada, Duo enseguida reacciona agitando sus brazos

- No no no no, eso no es así – aclara enseguida

- Es verdad – Sally y Duo voltean hacia Heero cuando habla y el intruso camina hacia el trenzado y al estar a su lado le pasa una mano por la espalda sujetándole el hombro para poder atraerlo hacia él en un abrazo cariñoso... – No somos amantes, somos esposos – la impresión era tanta que Sally se va para atrás casi desmayándose, Heero estaba tan serio y convencido pero Duo se enoja y avienta a Heero quitándose así el brazo de encima

- ¡Cállate estúpido! – regaña con enfado mirándolo duramente

- ¿Entonces es cierto? – pregunta confundida, Duo la ayuda a levantarse y mirándola a los ojos suspira

- Si, nos casamos pero es secreto – responde resignado, Sally vuelve a sorprenderse y con la mano intenta echarse aire

- ¿Y Trowa?

- No lo sabe y no lo sabrá ¿ok? – la castaña afirma, Duo sonríe y con la mano indica que se siente, Sally obedece – Es algo que hice sin estar conciente, por eso te suplico discreción -

- Sí... y ¿cómo te llamas guapo? – pregunta a Heero mirándolo sorprendida, que chico tan guapo

- Heero – contesta seriamente

- Lindo nombre... en fin, necesito el segundo capítulo en una semana ¿crees tenerlo Duo? - el trenzado se queda pensando unos momentos

- Sí – responde aún indeciso, Sally se da por bien servida y se pone de pie

- Me retiro, tengo más clientes – comenta avanzando hacia la puerta, Duo la acompaña y al llegar ahí se detienen... – Adiós guapo – se despide de Heero, el intruso solo afirma... – Adiós Duo, cuento contigo – el chico escandaloso también asiente pero sonriendo, Sally se marcha y Duo cierra la puerta observando a Heero con molestia

- Te dije que no salieras – regaña comenzando a avanzar hacia su habitación hasta que Heero lo sujeta del brazo

- Preparé albóndigas – con su mirada dura Duo arrebata su brazo y cruza ambos sobre su pecho

- No tengo hambre – al decirlo un ruido proveniente de su intestino lo pone rojo de la vergüenza

- Ajá – Heero regresa a la cocina a terminar de servirse su comida, después se sienta a la mesa con su plato y comienza, Duo lo observa y en silencio entra también a la cocina, se sirve y va a la mesa, se sienta en la silla a dos lugares de Heero y comienza a comer, los ojos cobalto lo miran y Heero emite media sonrisa de triunfo, cada vez Duo era más flexible y aquello era un punto a su favor

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Mientras tanto en la ciudad donde por el momento se encontraba viviendo Trowa, el novio de Duo termina de firmar unos documentos y pide a Hilde que no le pase ninguna llamada porque va a llamar a Duo, el trenzado se encontraba en el baño cuando el teléfono comienza a sonar, Heero que estaba lavando los trastes lo escucha y voltea a verlo, se veía tentadora la idea de contestarlo pero su esposo le había prohibido recibir llamadas; el teléfono deja de sonar y Heero deja de observarlo pero a los pocos segundos vuelve a sonar, ésta vez Heero deja los trastes y avanza hacia el aparato para contestarlo, Duo alcanza a escuchar el teléfono e intenta apresurarse. Heero levanta la bocina y contesta

- ¿Diga? – la sangre de Trowa baja hasta sus pies cuando escucha tan varonil voz contestar y se queda paralizado - ¿Quién es? – el intruso suponía quien llamaba pero quería confirmar; en ese momento sale Duo del baño con el cinturón abierto y corre al teléfono arrebatándoselo a su esposo

- ¿Quién es y que hace ahí? – pregunta muy molesto Trowa poniéndose de pie con enfado

- Soy yo Trowa – contesta Duo fingiendo una voz ronca – Tengo gripa – se excusa con preocupación, confundido Trowa se tranquiliza

- Perdóname – pide preocupado y confundido, volviendo a sentarse

- No te preocupes cielo, me gusta que me celes – con voz melosa Duo sonríe y se menea lentamente mientras enrolla con un dedo el cordón del teléfono, Trowa sonríe contento y comienzan una conversación sin importancia, Heero frunce el ceño y metiendo las manos en los bolsillos del pantalón entra a la habitación de su esposo

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El celular de Quatre sonaba pero él al ver que se trataba de Wufei no lo contesta, no quería oírlo en esos momentos, necesitaba pensar y para ello también recordaba algunos momentos de su vida

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Hace 2 años y medio...

- Vamos, será divertido, te espero en la estación en media hora – la voz de Wufei al teléfono sonaba muy entusiasta y aunque no tenía ganas de ir a esa tonta fiesta termina por aceptar

- Esta bien, pero no voy solo – responde volteando a ver a su amigo trenzado que sonreía de oreja a oreja

- No importa – responde contento – Te esperamos – Quatre también cuelga el teléfono cuando Wufei lo hace y suspirando resignado voltea hacia Duo

- ¿Listo para conocer a los Peacecraft? – pregunta con fastidio emitiendo una sonrisa sarcástica, Duo asiente varias veces con la cabeza

- Seguro – responde emocionado, no estaba acostumbrado a los lugares lujosos y no conocía a mucha gente de esa clase salvo su amigo Quatre. Ambos chicos salen de la casa de Quatre después de arreglarse un poco y llegan a la estación donde los esperaba Peigan, el chofer de la familia Peacecraft

- ¿Y Wufei? – pregunta confundido Quatre

- Me pidió que viniera por ustedes – responde amable abriéndoles la puerta, ambos suben y en menos de 15 minutos están en la fiesta que ofrecía la familia, Duo se queda rezagado en el jardín viendo las flores y Quatre entra primero a la casona, su vista vaga por el lugar hasta que entre la gente ve la cara de su amigo, parecía como si su amigo lo hubiera visto antes porque él y su primo lo miraban atentos, su mirada aguamarina se pierde en la verdosa, aquel chico ya lo había visto en fotos que Wufei le había mostrado y en persona se veía mucho más guapo, el más alto también lo miraba fijamente, Wufei se inclina hacia su oído y le murmura algo que lo sorprende, Quatre no comprende que pudo haberle dicho pero el rostro del chico alto parecía decepcionado

- ¡Quatre aquí! – grita Wufei mientras agita la mano y el rubio se acerca nervioso – El es Trowa ¿recuerdas que te hablé de él? – pregunta con entusiasmo, Quatre afirma moviendo la cabeza y estira su mano

- Mucho gusto, soy Quatre – dice con amabilidad recibiendo un apretón de manos, ambos se miran fijamente pero Quatre nota que la mirada de Trowa se desvía hacia la puerta y que su mano se afloja soltándole después, confundido Quatre voltea hacia atrás llevándose una sorpresa cuando ve que es Duo quien tenía a Trowa embelesado, el rubio no da crédito a lo que ve y su mirada hacia Duo se endurece, el trenzado nota la presencia de Quatre y va hacia él sonriendo ampliamente y apenado

- Lo siento, pero es que tienen flores muy bellas afuera – Duo mira a Wufei y a Trowa sonriéndoles ampliamente - ¡Ah si! Me llamo Duo Maxwell – el trenzado hace 2 reverencias a los amigos del rubio y después mira a Quatre quien estaba muy serio

- Es verdad, las flores de afuera son bellas pero... – sin concluir su frase Trowa agarra la mano de Duo y la besa haciéndolo sonrojar, Wufei y Quatre se sorprenden, el chino pronto sonríe cuando sale del asombro pero Quatre solamente baja la mirada con gesto de resignación

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Quatre miraba el mar desde el muelle, tenía ahí varias horas desde que había dejado el departamento de su novio, su mente estaba perdida en sus recuerdos sin notar que tenía varias horas, el celular vuelve a sonar por vigésima vez y decide ésta vez contestar, después de un largo suspiro

- Hola – saluda desganado

- Tengo rato marcándote, te fuiste temprano sin decir nada ¿te paso algo malo? Sabes que puedes contarme todo – la voz de Wufei sonaba muy preocupada

- Lo siento, tenía el celular en el auto – contesta tranquilamente mientras le da la espalda al mar y se aleja

- ¿Todo bien? -

- Si, no te preocupes Wufei, es que... recordé que tenía cosas que hacer – responde con otra mentira

- Esta bien ¿ésta noche vienes al club?- ya tranquilo Wufei sonríe

- ¿Bromeas? No quiero ver como te gritan e intentan manosearte – olvidándose de sus penas Quatre sonríe, llega a su auto y entra

- Te lo pierdes, entonces nos vemos luego -

- Sí, cuídate mucho, besos – Quatre cuelga el celular y lo mira por algunos segundos antes de dejarlo y encender el auto para marcharse

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Después de una larga plática tonta, Duo cuelga el teléfono y suspira profundamente, por poco y todo se descubría frente a su novio, pero por fortuna había llegado a tiempo para salvar la situación. El trenzado mira hacia su habitación y ve la puerta cerrada, curioso se acerca e intenta abrir pero estaba cerrado por dentro, enojado toca una vez pero no recibe respuesta

- ¡Heero abre! – ordena con autoridad pero su esposo no le responde - ¡Heero necesito trabajar! – vuelve a tocar la puerta, ésta vez la perilla se gira y la puerta se abre un poco, Duo aprovecha para aventar la puerta y entrar, aparentemente no había nadie y aunque se extraña no decide tomarle mayor importancia. Dentro de su armario se encontraba el maletín con su computadora portátil, la cual utilizaba para escribir, pero la sensación de que lo observan lo hace voltear hacia atrás llevándose una gran sorpresa cuando ve a Heero en ropa interior parado al marco de la puerta del baño, su rostro blanco se tiñe por completo de rojo y después de una pequeña pausa para tomar aire... - ¡Waaaaaa pervertido! – apenado se tapa los ojos con una mano y agacha la cabeza - ¡Vístete! – ordena molesto

- ¿Sabes algo? Francamente no recuerdo si tuvimos noche de bodas – asustado por no pensar antes en ese "pequeño" detalle, Duo se destapa los ojos y levanta la cabeza para ver con asombro a su esposo cuyas palabras lo habían asustado, en cambio Heero se veía tan apacible como siempre - ¿Tu lo habías pensado? – pregunta con seriedad

- No, yo... ¡no la tuvimos! – ­responde nervioso

- ¿Seguro? Porque aquella mañana tu y yo teníamos poca ropa – contesta con malicia avanzando unos pasos hacia Duo, él en cambio estaba paralizado

- Eso no demuestra nada – replica Duo en tono bajo, confundido

- Tu lo has dicho... tampoco demuestra que no pasó algo – Heero llega hasta donde Duo y lo observa fijamente poniéndolo nervioso, el trenzado estaba muy sonrojado e intenta dar un paso atrás pero la puerta del closet se lo impide, Duo se recarga en ella y Heero termina de acercarse colocando su mano derecha sobre la puerta a la altura de la cabeza de Duo – Pero podríamos comprobarlo – Poco a poco Heero se acerca a Duo con la intención de besarlo pero él reacciona y lo empuja con fuerza

- ¡No me toques animal! – agitado mira con enojo a Heero - ¡Lárgate de mi vida! -

- No – responde secamente pero con convicción

- Pero ¿por qué? Eres un estorbo ¡te detesto! – dice con furia, en cambio Heero permanece imperturbable

- Porque me interesas – responde casi con indiferencia, Duo se sorprende mucho por la declaración y vuelve a sonrojarse, quedándose sin habla unos momentos

- ¿Qué dices? – pregunta en tono tímido

- Que me interesas Duo Maxwell – manifiesta tranquilamente pero con la mirada decisiva

- Eso no es cierto... además amo a Trowa, tú ni siquiera me gustas – contesta aturdido, aún no asimilaba la declaración de su esposo

- Yo creo que si te gusto – sin deseos de concluir una plática que por el momento no llegaría a ningún lado, Heero le da la espalda a Duo y entra al baño para vestirse, el trenzado se queda pensativo

- No, él no me gusta – confundido Duo agita la cabeza, después sale de la habitación y de la casa, toma el primer taxi que pasa por la calle y se marcha. La ventana del baño tenía vista a la entrada de la casa y Heero lo había visto marcharse, el intruso sonríe un poco con satisfacción

- Si le gusto – piensa complacido mientras se viste

Continuará...

NA: Hola!! Pienso que esto va lento, pero no desesperen jeje aunque creo que si yo leyera éste fic siendo otra la autora si me desesperaría, pero bueno... gracias por leer, nos leemos en la próxima actualización