CAPITULO 6
---UNA MARAVILLOSA NOTICIA---
-Todos estos trámites fueron muy pesados Amy, no pensé que nos íbamos a llevar tanto tiempo en arreglar las cuentas para que los bienes quedaran compartidos- una linda joven de cabellos castaños caminaba pavoneándose en las aceras de la ciudad mientras iba acompañada de su hermana quien no era tan coqueta como ella.
-Lita, ya sabes que todo proceso se lleva tiempo y como este tenía que apegarse a muchas reglas y leyes económicas se llevó más tiempo del que teníamos planeado-
-Tú siempre hablando extraño Amy, si ya sabes que no te entiendo… ¿para qué me hablas de esa manera?- Lita hizo uso de su hermosa risa mientras veía a su hermana sonrojarse como una niña.
-Lo… lo lamento, pero como así hablo en la escuela, de verdad lo siento Lita-
-No te preocupes, es más¿por qué no entramos a algún bufette a comer? Estoy segura que mueres de hambre como yo, en eso sí nos parecemos mucho- Lita le guiñó el ojo a su hermana y esta le correspondió con una bella sonrisa, quien alguien a lo lejos notó claramente y quedó prendado al momento de la belleza de la peliazul.
-Está bien, pero esta vez yo escojo el lugar¿de acuerdo?- Lita al momento pensó que Amy la llevaría a algún lugar aburrido donde sólo almorzaran miembros de la alta sociedad o donde comieran mientras se escuchaban piezas musicales clásicas de la época…
-No te preocupes- dijo Amy con dulce voz, lo que al instante sacó de sus pensamientos a la chica de ojos verdes –No será un lugar aburrido, es más, será el primero que nos topemos en el camino- Lita le sonrió y comenzaron a caminar…
Entraron a un restaurant de nivel económico alto, aunque no era tan lujoso como otros, algunas personas al verlas, las reconocieron fácilmente pero como sabían que no eran nada ostentosas ni presumían su fortuna, las aceptaron gentilmente entre ellos.
-¿Les podemos ayudar en algo Mademoiselles?- dijo un apuesto joven que iba a tomar su orden.
-Sí, yo deseo un té de fresas y mi hermana un té de limón, por el momento es todo, en un momento más pediremos el plato fuerte, gracias- Amy se quedó impávida al ver la reacción de su hermana.
-¿Acaso no viste bien al chico?- Amy estaba muy sorprendida, su hermana se caracterizaba por enamorarse al instante de cuanto chico se le cruzaba en su camino, pero sólo una vez se había enamorado perdidamente de un joven, aunque ese joven, la había hecho sufrir como ningún otro…
-Sí, si lo vi pero… aún no quiero pensar en eso… lo mejor será terminar de cerrar esa herida para poder volver a amar a alguien, para poder volver a sentir que puedo ser correspondida por quien soy y no por ser alguien más- a cada palabra que decía se notaba la infinita tristeza que llevaba a cuestas.
-Lita yo…- Amy no sabía que decir, sólo se encogió de hombros y se sintió la villana más cruel en ese momento, pero las palabras de su hermana la sorprendieron aún más…
-¿Sabes Amy, no, tal vez no sepas… siempre he soñado con el príncipe maravilloso del cuento de hadas, con ese hombre que me haga sentir que puedo tocar el cielo con sólo desearlo, poder conocer el amor sin condiciones, entregar mi corazón sin miedo y en especial ser siempre yo, no ser la rica heredera Kinou, ser simplemente Lita… y llegó él, con sólo verlo mis problemas se disipaban en un instante, con sólo olerlo podía quedarme en sus brazos sin percatarme del tiempo… hasta que mi mundo se derrumbó en un solo chasquido… el destino me lo quitó todo, a nuestros padres y… a él… a veces no es suficiente el querer y desear las cosas porque todo puede cambiar en un segundo…-
-Lita… ¡por qué no me habías dicho esto antes!… ¡por qué no me había dado cuenta de lo que estabas sufriendo, ahora lo recuerdo… cuando mamá y papá murieron fue cuando él decidió irse a Inglaterra, pero pensé que…- Lita la interrumpió antes de que terminara la frase.
-Que… ¿después habíamos terminado, no… Aquella tarde que me viste llorando, fue el día que me dijo que deseaba abrir sus horizontes, que no necesitaba ataduras para permanecer aquí y desviar su atención en otras cosas que en ese momento eran más importantes… mucho más que yo- la voz se le iba quebrando con cada palabra, parecía que ya no podía seguir hablando, por lo que Amy le interrumpió.
-Lamento no haberte podido ayudar como era debido, soy tu hermana y debí haberme dado cuenta, debí apoyarte cuando más me necesitabas, fui muy egoísta, sólo vi mi propio dolor, mi propio sufrimiento…- Amy comenzó a llorar por lo que Lita le sujetó la mano.
-No, eso no es verdad… tú eres la persona menos egoísta que conozco, siempre has visto por mí, aún cuando soy yo la que debería cuidarte, siempre antepones mi felicidad a la tuya y créeme Amy que eso debe cambiar, cada quien debe ver por su propia dicha y eso es lo que haremos de ahora en adelante… por favor, acepta lo que te digo- Amy miró la determinación que había en sus ojos y puso su otra mano en la mesa en señal de aprobación.
-Gracias, te prometo que las cosas van a cambiar de ahora en adelante, es más, te tengo una sorpresa…- dijo Amy levantándole el ánimo a su hermana.
-¿Sorpresa, no imagino qué puede ser…- Lita realmente estaba muy intrigada por lo que le acababa de decir su hermana.
-¿Te parece si te lo cuento en la comida, es que ahí viene el camarero y ya tengo hambre, así la comida será más amena-
-Está bien…-
Y así, las dos se dispusieron a pedir la comida que cada una prefería, debo añadir que siempre pedían platillos totalmente distinto, de acuerdo a su estilo gourmet, eran tan diferentes tanto por fuera como por dentro, aunque estaban unidas en el mismo sentimiento… se querían más que a nadie en el mundo y es que sólo se tenían la una a la otra, o al menos así era por el momento…
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Después de las palabras ofensivas del joven chofer, Serena corría como si la vida se le fuera en cada una de las lágrimas que iban cayendo en su vestido. Se sentía tan humillada… tan derrumbada, tan desilusionada por haber visto lo que no existía, por percatarse del error que había cometido, por darse cuenta que los cuentos de hadas no siempre pueden terminar en felicidad y que la emoción que había sentido la noche anterior sólo había sido un momento efímero creado por su mente y su imaginación…
Entró a la mansión hecha un verdadero mar de llanto y buscaba con desesperación el regazo de su madre, quien al oír el escándalo y el estrepitoso cierre de la puerta fue a su encuentro. Serenity abrió la puerta del cuarto de visitas (porque el escándalo venía de ahí), al verla, la pequeña corrió a sus brazos y se refugió en ellos.
-¡No tan fuerte hija mía, ven, trata de calmarte...acompáñame a la sala para que podamos hablar tranquilamente…- después de tomar a Serena de la mano, como cuando era niña, acarició suavemente sus rubios cabellos y la condujo a un lugar quieto para averiguar el motivo de su tristeza.
-¡Gracias Luna, puedes retirarte…- dijo la gentil mujer a la muchacha quien también se notaba preocupada por el estado en el que se encontraba su amiga.
-Sí, con su permiso señora- la chica salió del lugar, después le preguntaría con calma a Serena el porqué de su estado emocional en ese momento, ya habría tiempo para platicar…
-Toma un poco de esto Serena- Serenity de dio a beber el contenido de un vaso de cristal bellamente grabado, tenía una rosa color dorado, es muy ostentoso el decir que era de oro, aunque tal vez… podría ser…
Bebiendo un poco de agua, la chica se tranquilizó y temiendo el despido del chofer, decidió inventar una excusa un poco extraña…
-Lo que pasa es que… vi a… ¡un animal!... un animal grande y horrible con cuernos y dientes enormes…y ojos rojos…y garras enormes... y me quiso morder…y me asusté y…- Serena realmente no encontraba las palabras adecuadas para seguir mintiendo y empezó a enumerar características por demás imaginarias de un animal que obviamente no existía…
-Tranquila Serena… no te exasperes, respira lento hija…sólo fue un susto, no volverá a pasar, ahora mismo le digo al chofer que venga para que salgamos a buscar a ese animal, seguro él lo vio… como siempre anda merodeando por aquí…- Serenity se iba a levantar para hacer lo que le propuso a Serena pero ella reaccionó más rápido que su madre.
-¡No!- exclamó Serena casi gritando- mejor dejémoslo así, no tiene caso, lo más seguro es que ya se haya ido o tal vez exageré un poco las características de esa bestia, mejor me voy a mi cuarto a descansar, creo que lo necesito- se levantó del sillón, le dio un beso en la mejilla a su mamá y procedía a retirarse pero un llamado la hizo regresar al sillón.
-Hija espera… tenemos que hablar Serena- la chica volteó un poco temerosa, se imaginaba que su madre se había dado cuenta de la mentira y en especial de lo que realmente había sucedido en los jardines así que sólo se limitó a agachar la mirada para escuchar las palabras de Serenity.
Serenity, por su parte, la abrazó con inmenso amor, le alzó el rostro, la miró a los ojos y se dispuso a rebelarle un secreto, hasta ese momento, guardado celosamente…
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En la noche…
Unos ojos azules se cerraban una y otra vez denotando el cansancio que llevaba a cuestas, había pasado muchas horas llorando sola, como lo había hecho en otras ocasiones antes de conocer a la que ahora era su amiga, confidente y demás…
Pronto llegó a la calle donde todos los días caminaba a su lado, todo le era tan familiar… el suelo que pisaba, las casas aledañas a la suya, todo le recordaba a ella, pero en su mente sólo estaba la discusión que había tenido unas horas atrás…
-No quiero que nuestra historia se pinte con un adiós… creo que lo mejor será regresar y aclarar las cosas… pero me falta valor…- pensaba una y otra vez, no se decidía a regresar a aquél lugar, hasta que sin darse cuenta, sus pasos la llevaron a la entrada que tanto conocía.
-Debo hablar con ella, no debí tratarla así… después de todo, no se lo merece- dijo una chica rubia al mismo tiempo que sacaba la llave de su pantalón para abrir la puerta de la mansión; al ponerla en el picaporte, se dio cuenta que el portón estaba abierto…
-Pero qué…- las pupilas de Haruka se movían sin cesar mientras abría completamente la puerta, se sorprendió mucho y temió lo peor, entró corriendo a buscar a Mitchiru, no podía dejarla ir. Primero se dirigió a la sala, puesto que ahí había tenido lugar el altercado de hace tan sólo unas horas, al no encontrarla, se apresuró a ir al invernadero, ya que la artista pasaba las horas ahí ensayando alguna melodía que deseaba perfeccionar, pero tampoco hubo respuesta. De pronto… miró al cielo y notó que la luz de la recámara de que ocupaba la chica estaba encendida, supuso que estaba ahí y se dirigió allá esperando encontrarla.
Subió uno a uno los escalones que la iban a llevar al piso superior pero notó algo extraño y es que no se oía ningún ruido. Llegó a la puerta de la recámara pero sus manos comenzaron a temblar y sin entender, comenzó a sudar frío…
-¿Qué le voy a decir, si es ella la que no me perdona…no creo poder soportarlo, pero lo mejor es salir de dudas...- respiró profundamente y abrió la puerta de la habitación quedando sin aliento cuando vio que Mitchiru ya no estaba ahí…
Recorrió con desesperación la recámara… cada rincón, cada espacio pero todo fue en vano…
-No… Mitchiru… tú no, no me dejes así…no ahora que más te necesito…- la escena que a continuación se vio en aquél lugar podría desgarrar a cualquiera. Aquella mujer de temple de hielo, la que no se inmutaba ante nada ahora esta deshecha, se dejó caer sin fuerzas y fue ahí donde unas gotas de sangre mancharon el piso azul de aquella habitación…
-Qué conveniente…- dijo Haruka cuando vio las gotas caer.
Se podía apreciar el deplorable estado de la joven producto del accidente automovilístico que había tenido con su Cadillac: al ir en un estado de tensión, no podía mirar con claridad hacía donde se dirigía debido a la tormentosa lluvia que había empezado a caer en la ciudad, la carretera era cada vez más difícil de vislumbrar y la carrera que había emprendido para olvidar un poco el sentimiento de ira, que albergaba por la decisión que había tomado su compañera, terminó en un árbol. No pasó nada grave (sólo algunos rasguños) y decidió regresar a casa caminando, ya era un poco tarde y no había forma de comunicarse con alguien, estaba a las afueras de la ciudad y así comenzó a vagar sin aparente rumbo…
-Pero… ¿qué es esto, creo que me estoy volviendo loca… no está, no volverá a estar conmigo… lo mejor será marcharme de aquí… su olor… no puedo soportarlo…- Haruka se levantó del suelo y pudo percatarse de la presencia de un sobre blanco que estaba divinamente colocado en la cama.
-Lo mejor será que lo lea, para saber que tan tonta he sido…- tomó el sobre pero no se atrevía a abrirlo, el corazón le palpitaba cada vez más fuerte y sus manos no le respondían…
-Tengo que abrirlo, por eso lo dejó…- y así comenzó por desdoblar cuidadosamente la carta que Mitchiru le había escrito al momento que empezó a recordar los momentos felices que pasaron juntas…
Querida Haruka:
No se si aún puedo llamarte de esa forma, tal vez lo consideres una osadía después de lo que pasó, pero si no estás de acuerdo puedes no seguir leyendo esta carta, después de todo siempre has sido tú la que toma tus propias decisiones…
Ya han pasado dos años y está lloviendo como la primera vez que te vi… hoy quiero dejarte esta carta donde te doy las gracias por haberme ayudado y haberme entendido. Son las 3 de la tarde y está lloviendo como la primera vez… tal vez por eso me cueste tanto decirte adiós, pero sé que es necesario…
Siento que nos desgastamos como pastillas de jabón al estar entre las manos, tal vez… nunca brindamos lo mejor y es por eso que las cosas tomaron este rumbo.
Ya lo he pensado y nadie se ha muerto con el filo de un adiós… Lo quisiste así, pues bien, no puedo reprocharte nada, nunca lo haría, pero ahora caigo en la cuenta que no soy indispensable en tu vida, que es por demás el intentar recuperarte, ya es muy tarde para remediar esta situación y he decidido no quedarme aquí a esperar que llegues y vuelvas a verme con esa mirada llena de frialdad…
Sé que seguirás viviendo cuando me marche, verás que al poco tiempo te recuperarás e incluso tratarás de ser feliz, tanto como yo no pude hacerte…
Algún día sé que nos volveremos a ver, sólo espero que ese día no te arrepientas de todo esto, aunque si ese día llega no sé cómo voy a reaccionar…
¿Recuerdas qué día es hoy?… hoy se cumplen dos años desde que te conocí y cambiaste mi mundo por completo, hoy era yo la que te tenía una sorpresa… pero la sorpresa me la diste tú a mí…
Adiós Haruka, sé que algún día podrás entenderme, y si no lo haces… nunca llegué conocerte realmente…
Con cariño… Mitchiru Kaiou
P.D. Tu regalo está en la fuente del jardín… espero te guste…
Al terminar de leer la carta, Haruka sintió que el corazón se le partía en mil pedazos. Sólo atinó a cerrar los ojos y se dejó caer en la cama…
-Esto no puede ser cierto… no me importan los regalos… no me importa mi vida porque mi vida eres tú…te quiero a ti, sólo a ti…Mitchiru…- la rubia comenzó a llorar sola en esa habitación que tenía impregnado el olor de la más grande violinista de todos los tiempos…
Los gritos de dolor y desesperación podían escucharse, pero más bien, podían erizarle la piel a cuantas personas pudieran escucharle, parecía como si le hubieran arrancado parte de su ser, parte de su alma… Lo único que deseba era que la mujer que hasta ese día compartía todo con ella regresara y que nunca más se fuera de su lado. Se maldecía una y otra vez por haberle dicho las palabras que había utilizado, quería recuperarla pero… ¿cómo?... ya todo estaba perdido…
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En la sala de aquella mansión, se escuchaba una bella melodía, alguien caminaba como si estuviera hechizado por las notas que se percibían en el aire, y el joven se percató que los sonidos venían de un arpa que estaba siendo manipulada por unas suaves y delicadas manos femeninas…
Se quedó hipnotizado al ver la cabellera rubia, el perfil tan delicado, la intención con las que tocaba cada cuerda y sin darse cuenta hizo un poco de ruido que la muchacha pudo percibir perfectamente deteniendo su interpretación…
-Rapsodia de amor… ese es el nombre de la pieza musical- Diamante fue quien rompió el silencio, haciendo que la chica se agachara y contemplara sus manos.
-Yo… no lo sabía, sólo la toqué… es como si mis manos actuaran por sí solas… aún no comprendo nada… ¿quién es usted? Y… ¿ésta casa de quién es?...- la chica se llevó las manos al rostro y comenzó a llorar, Diamante se le acercó para tratar de calmarla, aunque algo lo paralizó…
-¿Qué es lo que estoy haciendo¿cuándo me han importando los sentimientos, es igual que en aquella ocasión, como me sucedió con aquella chica… Serena-pensaba para sí al mismo tiempo que se hincaba frente a la joven.
-No llores más, te lo pido… por favor, cálmate, yo te puedo explicar las cosas, pero sólo si dejas de llorar- Diamante la tomó por las manos y la chica accedió y dejó de llorar, vio los ojos de Diamante y adentrándose en ellos se dejó caer en sus brazos, rodeándolo por el cuello, al instante, el general no supo qué hacer y por impulso la sujetó de las muñecas haciendo que le mirara a los ojos, la chica, extrañada, se levantó del lugar sin decir nada, viró hacia la puerta y detuvo su andar a media habitación.
-Yo… lo siento, no debí reaccionar así pero… es que me siento tan sola, no volverá a suceder…- al instante parecía que la chica se iba a desvanecer por lo que Diamante se acercó rápidamente a ella rodeándola por la espalda.
-Soy yo el que lo siente…-le susurró al oído, esas palabras inquietaron un poco a la joven, pero se sonrojó aún más cuando Diamante la hizo girar y mirarlo de frente.
-Te prometo que averiguaré todo, sabrás quién eres, y quien te haya hecho esto, lo pagará… por ahora yo te cuidaré, nadie podrá hacerte daño mientras… estés a mi lado…- Diamante la atrajo más hacia él, hasta ahora podía darse cuenta de la inigualable belleza que profesaba la chica. Era medianamente alta, de ojos azules tan claros como el firmamento del mediodía, sus facciones eran muy finas, sus cabellos eran tan sedosos y dorados como la cabellera de una diosa, y su figura estaba igualmente delineada como toda una diva…
-Muchas gracias, lamento haber bajado sola pero me era desconocido todo esto… cuando bajé las escaleras, entré en la primera puerta que vi, distinguí el arpa y solo la toqué… espero no te haya molestado- bajó su mirada un tanto avergonzada, pero el joven alzó su rostro hacia él con delicadeza y cautela…
-No tendría porqué, además siempre será un placer que me deleites con tu música, sólo pide lo que desees y lo tendrás… pero ahora debemos llamar al doctor para que te revise y me diga que estás bien… ¿de acuerdo?-
-Está bien, subiré a mi cuarto…-las intenciones de la chica era zafarse de los fuertes brazos de Diamante pero no pudo.
-No te vayas, quédate un momento más, sólo un breve momento…- sin saber porqué, no podía dejarla ir, es como si ella misma le pidiera que la siguiera abrazando, sólo veía sus ojos una y otra vez perdiéndose en ellos, y después acercó su rostro a ella, la rubia sólo se estremecía, su cuerpo respondía, sus piernas temblaban y una sensación extraña la invadió totalmente.
-No te preocupes, estás conmigo…- a cada palabra que Diamante pronunciaba se apoderaba de ella una sensación nueva, y decidió quedarse con él, ahí solos y abrazados en esa habitación que cada vez se llenaba más de un nuevo sentimiento…
-Gracias…-dijo ella en un susurro
-¿Gracias por qué?- preguntó muy confundido, separándose un poco de ella…
-Gracias por tratarme así… por darme la maravillosa noticia de ser aceptada por alguien… como tú- Diamante le correspondió besándole la frente, mientras ella se aferraba más al cuello del chico, y el la abrazaba con más fuerza y cariño cada vez…
A escena que se podía ver realmente era conmovedora a no ser que un chico de cabellos largos y blancos que también vivía en esa casa también la estaba viendo incrédulo…
-Si tan sólo pudiera estar en tu lugar en este momento Diamante… si tan sólo pudiera…- Artemis comprendió que en ese momento debía irse, era mejor no mirar esa escena que le destrozaba el corazón… cómo había podido ser tan tonto, cómo podía haber idealizado a una diosa que no existía, lo mejor era llamar a Andrew para no interrumpirlos…
-Creo que debemos llamarte de algún modo¿no lo crees lindura?- Dijo Diamante aún acariciando su cabello.
-Me gustaría que me dijeras… Lilyet…-
-¿Lilyet, pero ¿por qué ese nombre?-
-Porque entre sueños pude escuchar que alguien me decía así… su voz era muy cálida…-
-Está bien, te dije que lo que pidieras se haría realidad, pues bienvenida a esta casa Lilyet… mi nombre es Diamante y soy el general del ejército de este condado; por ahora no estoy en la milicia así que podré estar contigo cuanto tiempo me necesites-
-¿Un soldado, pero eso es muy peligroso… no me gustaría que te pasara algo…- lo sujetó de la camisa negra que llevaba ese día, su rostro denotaba preocupación y angustia lo que le pareció muy divertido al chico y trató de tranquilizarla.
-No te preocupes Lil… no me pasará nada…-
-¿Lo prometes?- dijo la rubia mientras se acurrucaba en su pecho
-Claro que sí… lo prometo-Diamante rodeó con sus manos su espalda y cerró sus ojos pidiendo que no acabara ese momento tan mágico que habían creado juntos.
-Buenas noches General- una voz interrumpió el momento y llamó la atención a los jóvenes que estaban en la estancia principal de la mansión.
-Buenas noches Andrew, pasa por favor, aquí está tu paciente yo iré a mi oficina mientras la examinas… espero que todo esté bien… nos veremos en un par de minutos, permiso- Diamante le guiñó el ojo a Lilyet y salió de la habitación.
-¿Y bien? dime… ¿Cómo te sientes?-
-Bien…-
Y así, el doctor comenzó a revisar a la chica rubia de ojos celestes que de ahora en adelante viviría en la mansión del General de las mil batallas…
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Serena estaba encerrada en su habitación, viendo las estrellas de la noche y acariciando a Diana. Ahora estaba un poco más tranquila, gracias a los consejos que le había dado su madre al verla en el estado en el que había entrado a la casa, y también al delicioso pastel de fresas que Luna le había preparado con tanto amor, además de que todavía en su cabeza resonaba la hermosa noticia que su madre le había compartido esa mañana…
---Flash back---
-¿Un secreto, pero ¿qué podría ser mamá, acaso… ¿pasa algo malo?- Serena pasaba de una tristeza a una preocupación en segundos…
-No, al contrario hija… es una de las noticias más bellas que puede recibir una mujer- al mismo tiempo se tocó el vientre y con la otra mano acarició el rostro de la chica.
-¡Estoy embarazada!- las palabras que pronunció Serenity resonaron en su cabeza como un vaivén de emociones.
-¿Un bebé, estás esperando otro hijo mamá, eso es… eso es… ¡magnífico!- se lanzó a sus brazos en señal de inmensa alegría, olvidando inmediatamente lo ocurrido en el jardín. No hizo otra cosa que no fuera abrazar y besar a su madre, y es que no había dicha más grande en el mundo que la llegada de un nuevo ser a la familia.
Como ya era toda una dama, era responsabilidad de Serena procurar el debido descanso a su madre, prometió cuidar de ella y de su nuevo hermano…
-¿Y papá ya lo sabe?- dijo Serena paralizándose por unos segundos.
-No, y quiero que me ayudes a prepararle una sorpresa…
Al caer la noche, llegó Kent con mucha hambre, como de costumbre (de ahí el hambre feroz de Serena), y entró directo al comedor, al no ver nadie buscó en otras habitaciones a su familia y pudo hallarlas en el recibidor.
Serenity había pasado todo el día platicándole a su hija sobre las travesuras que osaba hacer de niña: adoptar perros que pasaban por la reja trasera de la casa, meter gatos callejeros a su cuarto y darles a beber leche en la vajilla de porcelana, rayar las paredes de su casa para darles color, brincar sobre la cama de sus padres con los zapatos llenos de lodo, escarbar en los rosales para encontrar un tesoro, quitarse el vestido nuevo que papá le compraba para andar por toda la casa con los pantalones de su padre, etc. esa chiquilla era una verdadera calamidad pero también era la niña más amada del mundo.
Cuando el hombre de familia apareció, las dos se sorprendieron y guardaron silencio de inmediato, Serena corrió a abrazar a su padre y él colocándole la mano en la barbilla pudo observar y notar los ojos irritados de su hija, volteó hacia Serenity y ella le explicó que sólo había sido un susto causado por un animal y le sugirió despreocuparse.
La joven tomó a su padre de las manos y agitándolas constantemente lo invitaba a sentarse en el comedor y asomándose (por un costado de la figura de su padre) vio a su madre levantándose del sillón y como un gesto de complicidad le guiñó el ojo.
Una vez en la mesa comenzaron a servir la cena, en esta ocasión Serena la comió completa, cosa que le extrañó muchísimo a Kent y pensó que tal vez algo estaba ocurriendo, pero no le dio mucha importancia, puesto que lo relacionó con alguna agradable impresión por parte de uno de los muchos invitados a su fiesta la noche anterior, pero hasta el momento no se imaginaba la maravillosa noticia que le aguardaba…
-Papá… ¿te he hecho feliz?- dijo Serena mientras veía los ojos de su padre quien se encontraba sentado a su lado izquierdo…
-Pero por supuesto que sí, tú y tu madre me han hecho el ser más feliz de este mundo-
-Pues si es así…debo decirte algo querido…seremos papás nuevamente…- al instante, Kent quedó mudo ante tal anuncio, luego de una breve pausa se levantó de su asiento y abrazó a su esposa completamente feliz y extasiado, como si hubiera sido la primera vez que oía esa noticia, ordenó a la servidumbre que de ahora en adelante cuidaran mucho a su esposa y la obedecieran en todo, ellos bajaron la cabeza asentando lo dicho por el señor y le dieron sus bendiciones a la futura mamá…
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De un momento a otro bajó la mirada y sus párpados cubrían ahora esos brillantes ojos y es que había recordado lo sucedido con el chofer en la mañana, comenzó a sollozar y se sentía terriblemente mal…
-Perdóname por favor, te lo suplico, por lo que más quieras, perdóname por lo de hoy…- Serena abrió sorpresivamente los ojos reconociendo aquella lejana voz, aunque sólo la había escuchado un par de ocasiones, era él, su joven chofer, supo inmediatamente que había vuelto a trepar al árbol, por la cercanía de la voz, pero esta vez había éxito, ahora estaba sentado en una de las ramas de aquél gran baobab, tomó vuelo y brincó en dirección al balcón, ella al ver sus intenciones se cubrió los ojos con las manos para no ver en que acabaría aquella locura, pero afortunadamente no pasó nada y el joven logró llegar a salvo al piso del mirador.
Ya en el balcón, pudo ver más cerca a la bella Serena y pudo cerciorarse que en realidad era una niña inocente y sencilla y no la malcriada y mimada que el había creído todo ese tiempo.
Divertido por el temor de la chica rubia, se acercó a la joven, la tomó de las manos y las alejó de su rostro.
–Ya puedes mirar, nada ha pasado, todo esta bien- le dijo con una cálida voz.
Serena pudo abrir los ojos y se alegró al ver al joven sano y salvo y no en pedacitos como ya lo había imaginado.
-Me puedes explicar qué haces aquí… creo que ya dijiste todo lo que deseabas en la mañana, ni siquiera me diste la oportunidad de explicarte, ni siquiera pude defenderme… ¿crees que te voy a escuchar ahora, ya es muy tarde… lo mejor será que te vayas, no es adecuado que permanezcas aquí…- dijo Serena con gran determinación.
-Lo haría si tan sólo… tus ojos me dijeran lo mismo que tus palabras- cada vez el chico trataba de acercarse más a Serena y ella lo notaba, pero ya no había espacio para retroceder.
- ¿A quién crees que vas a engañar hablando de esa manera? No soy la niña tonta que todos los hombres piensan, no soy alguien que se deja llevar por las palabras, soy de las que se dejan llevar por algo más… algo como-
-los sentimientos y la emoción… sí lo sé, en eso nos parecemos… ¿no lo piensas así?- el joven se alejó unos cuantos pasos de ella, se recargó en el barandal, puso su mano derecha en su bolsillo y se le quedó viendo fijamente a la luna, fue hasta ese momento cuando Serena pudo verlo en todo su esplendor…
El chico tenía unos 20 años aproximadamente, era de tez clara y porte extremadamente elegante, sus ojos eran azules y en ellos se notaba una gran tristeza, sus cabellos negros se movían por acción de la brisa que empezaba a enfriar la noche, sus manos eran muy finas, claramente podía verse que tenía un cuerpo delgado pero al mismo tiempo muy bien marcado, la ropa que estaba usando sencillamente le quedaba a la medida.
-Yo no lo creo- Serena refunfuñó un poco y volteó despectivamente hacia su lado izquierdo.
-Tal vez tengas razón, nunca podríamos parecernos… tú eres tan hermosa y distinguida y yo… sólo soy un chofer y además de eso tu empleado. ¿Sabes? A veces cuando no perteneces al mundo de las ostentosidades es difícil creer que haya personas que te traten bien, personas que no te vean por encima del hombro como si fueras una insignificancia, pero también están aquellos que se llenan la boca al decir que ofrecen cuantiosas sumas de dinero a instituciones humanitarias, pero eso es una cruel mentira. A mí me tocó ver cómo los niños del sector pobre han muerto ante los ojos de los ricos hacendados de ese condado, cómo hay personas que roban un pan y son encarcelados mientras que los ricos usan sus influencias para zafarse de los "problemas" que tienen. Cuesta mucho creer que hay personas como ustedes… como tú- Serena quedó estupefacta ante aquellas palabras que aunque le dolieran en el alma, eran simplemente la verdad…
-Sé que he sido alguien que nació entre la abundancia, pero también sé que hay más personas buenas en este mundo, sólo es cuestión de creer- esta vez fue Serena la que se acercó al chico cautelosamente.
-¿Eso quiere decir que me perdonas?... en verdad lamento haberte hablad de esa forma, sé que no debí, fui muy injusto… lo siento tanto…-
-No te preocupes, sólo fue un malentendido por parte de ambos, yo también suelo ser un poco imprudente en algunas ocasiones, no te preocupes, de verdad-
En ese instante giró para verla, estaba ahí, frente a él en esa pijama lila que la hacía ver tan hermosa y más con sus cabellos sueltos, la vista que tenía frente de sí, no podía ser mejor.
Antes de que otra cosa ocurriese, buscó entre su saco negro algo que tenía para ella, al verlo, lo miró con un poco de desconfianza pero erradicó esa sensación al ver con sorpresa que del saco del joven salió el libro que olvidara en el jardín luego del incidente de la mañana. Mirándola con dulzura, tomó su candorosa mano derecha y colocó allí la obra, hizo una reverencia y dando la media vuelta se dispuso a saltar nuevamente al árbol para irse.
-¡Tu nombre, aún no sé tu nombre- dijo Serena interrumpiendo su huída, él sonrió pícaramente y haciendo un ademán con su mano derecha dijo:
-Darien, mi nombre es Darien Chiba- dio de nuevo un paso hacia el barandal del balcón y la figura de aquél apuesto joven se perdió en la inmensidad de la noche dejando atrás a una chica que se aferraba a un libro cuyo título era… "Nunca podré olvidarte".
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Hola a todas (os)!
La gustadísima sección... La CoNeJiTa ReSpOnDe!
Aki estoy nuevamente entregando otro capítulo más de esta cada vez más linda historia! sé que akí les he hecho muy felices, pero también muy infelices... me partió el corazoncito lo que pasó con M&H pero no todo en esta vida es color de rosa... aún no decido qué hacer con esta relación... si dejarla así o que se reencuentren mmm pero algo se me ocurrirá... Yo creo que ya no cabe ninguna duda de quien es la chica que rescató Diamante vd, en lo personal me encantó esa escena, tuve que escuchar muchas canciones melositas para poner las mejores palabras posibles, espero que la intención se haya logrado... pero pobrecillo de Artemis! ahora quién podrá consolarlo! alguien se apunta? jajajajaja. Y qué me dice d la plática de las hermanitas? ay fue una ternurita, quise dar a notar que tienen una buena relación, se quieren pero son totalmente distintas, para ellas tengo preparado algo... así que estén pendientes y una de las mejores cosas que escribí... la noticia del hermanito de Sere! jajaja ah no vd? lo más importante fue la revelación del nombre del chico más lindo de todo este fic... DARIEN! así es mis estimadísimas lectoras! el bombón del chofer es dariencito pero OJO... jamás he dado por sentado que él va a ser el dueño del corazoncito d Sere eh¿qué quiero decir con esto? ah pues no se pueden perder los siguientes capis! (ay soné a comercial d televisón jajajaja) :P ahora damos paso a los agradecimientos y resolución de dudas...
JACKY: bueno, pues aquí tienes ya el nombre del guapo y sexi chofer d Serena... resultó ser Darien :). y sí tiene muchas dudas pero ahorita ya acalré dos, auqnue dejé otras más jajajajaja. Con respecto a la pregunta sobre el nombre, ya lo dejé un poco más claro, si no entendiste vuelve a leer el último párrafo he ahí el secreto...
SERETSUKIMOON: siii el colegio es muy hermoso, me inspiré en una pintura que hace unos meses vi en internet cuando buscaba una tarea (no recuerdo de qué) y digo WOU yo quisiera poder estudiar ahi! pero como no puedo T.T hice q Serenita lo hiciera por mí :). La temporalidad de la historia en exactamente el tiempo que mencionas... principios del siglo XX año exacto pues no tengo uno, siplemente me gusta esa época por sus características generales, talvez alguna q otra cosa no pertenezca al tiempo exacto pero trataré de apegarme lo más posible. Aqui trato de explicar el porqué mi bombón de chocolate se comportó así al principio, no seas tan dura con él chica... si Serenita lo entendió... tambien tú puedes vd? O.O
CRIZ: ya revelé a la chica dormilona... y si chillaste en el capi anterior... este no se quedó atrás jajajaja seguiré esperando tus reviews pollo en salsa roja! jajajajaja
MARIN: Así es, los dos chicos ya quedaron descartados pero alégrate ya que al fin (después de 5 capítulos) dije la identidad de nuestro amado chofer. Me da mucho gusto que cada vez te vaya interesando más mi historia.. de eso se trata y creeme q cada vez q me llega un review me pongo muy feliz y eso me inspira para seguir adelante :).
ANGIE: gracias por tus comentarios por sobre cómo escribo me agrada que te guste, creéme que hago lo posible por cuidar la redacción y si algo sle mal por ahi es pq a veces soy muy descuidada jajaja (por eso me regaña mi asesora). y ahora tu corazón no se romperá porque resltó ser nada más que nuestro adorado ENDYMION! bueno, en su version terrestre pero es lo mismo jajaja.
En esta ocasión hay dos agradecimientos megaespeciales! (no hago menos a los demás a todos los kiero mucho mucho) ROSITA!- amiguita gracias por aguantar mis locuras, por intercambiar imágenes lindísimas, por querer a MIAU (aunq no lo conozcas hahaha) enf in gracias por este apoyo que me has brindado en tan pokitos días, eres una personita muy linda y muy agradable, espero que sigamos en contacto mucho tiempo más. Ojalá te haya gustado lo que te prometí... ya luego me dices si te gustó o no, vale?
WALU! mi nueva lectora y mi vieja amiga, cómplice, hermana, socia (ah no eso no jajaja). Gracias por todo tu apoyo niña bonita! ojalá que cuando leas este agradecimiento (q pensabas q no iba a poner) se te ilumine la carita tan linda q tienes :) TQMMM amiguita! nos vemos el lunes para dar clases jajajaja. Ahora adelanto las noticias del próximo capi!
1.- Raye llega al lugar donde le había señalado a Nicholas... ¿donde es?
2.- Serena está muy emocionada y va a comprar los uniformes con Setsuna y... Darien
3.- Lilyet ve por primera vez a Artemis
y algunas otras sorpresas más... nos veremos en el próximo capi! atte: La CoNeJa
