Ren y Kyoko frente al televisor viendo lo mismo pero en diferentes lugares. A pesar de la distancia seguían conectados.
─ Kyoko-chan, Kyoko-chan ya va a empezar.
─ Ya voy Okami-san - Kyoko salió de su habitación hacia la sala donde el jefe del Darumaya y su esposa estaban sentados frente al televisor.
─ Okami-san, no tenía que cerrar el restaurante solo para ver la novela.
─ ¿Qué? claro que sí, es el primer capítulo. Además, cuando les dije a los clientes que era por eso, se fueron rápidamente a casa para verlo.
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Mientras tanto en una habitación de hotel. Ren se encontraba tumbado en un sillón mirando atentamente el televisor. Lo supo en cuanto vió unos pasos delicados en la pantalla; la cámara subía poco a poco por sus piernas, esas hermosas piernas que él logró ver completamente desnudas. Era ella, ese caminar él se lo había enseñado, sin duda era ella. Luego enfocaron su rostro; ese rostro tan delicado y dulce, que en esta oportunidad mostraba una mirada llena de desprecio. Su corazón dió un salto en cuanto la vio. Esa era su Kyoko, actuando de manera tan hipnotizante. Ahora sabía lo que Yashiro le decía. Definitivamente se veía muy hermosa, y su manera de actuar lo era más. Si fuera posible la hubiese amado más. Y se dió cuenta de la falta que le hacía. La mujer de la que se había enamorado era maravillosa en todos los sentidos.
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─ Kyoko-chan, te ves tan hermosa.
─ Okami-san no es para tanto.
─ Claro que si, ¿No es así? - le pregunta a su marido.
─ Se ve muy bien.
─ Gracias jefe.
Kyoko miraba el televisor pero su mente estaba muy lejos de allí. Luego que terminó el primer capítulo, se despidió y fue a su habitación, se tumbó en la cama cansada.
─ Estoy tan tan cansada.
*Ring ring*
─ ¡Es! ¡Es Tsuruga-san! ¿Si?, buenas noches.
─ Buenas noches Mogami-san ¿Te desperté?
─ No, estaba despierta.
─ Bien. Bueno solo te llamaba para felicitarte por el primer capítulo de Box-R.
─ Muchas gracias Tsuruga-san ¿Cómo lo supo?
─ Bueno...eso es todo; que descanses. Será mejor no decir nada más, no la quiero presionar.
─ Ahh, esta bien, buenas noches Tsuruga-san.
*Plag*
─ ¿Qué hago? ¿Por qué me llamó Tsuruga-san? Ahora no podré dormir. Ahhh, tengo tanto que pensar.
A ver Kyoko ordena tu mente un poco. ¿Qué pienso del amor? Pues puede llegar a ser un sentimiento hermoso, como me dijo Yashiro-san; todo esto que siento por Tsuruga-san es hermoso; no lo podría describir de otro modo; llena por completo mi alma. Cada vez que estoy con él me siento feliz y protegida. Cuando me ha tocado, he sentido una electricidad en todo mi cuerpo, cosa que nunca antes he sentido, y me fue muy difícil seguir actuando como Setsu. Y ese paseo en la playa awww se veía tan tierno, tenía muchas ganas de abrazarlo, hacerle cosquillas; como si fuese un niño.
No hay remedio, estoy enamorada de él.
Empieza el juicio:
─ Estamos esta noche reunidos para dictar la sentencia de Mogami Kyoko. Los que estén a favor digan ¡Yo!.
─ ¡Yo! - gritaron al unísono varias vocecitas.
─ Entonces declaramos a la acusada culpable. Es sentenciada a estar enamorada. Se cierra la sesión.
Estoy condenada.
Pero esto no puede ser; el nunca debe saberlo, pero creo que ya lo sabe; entonces nunca debe saberlo de mí, debo negarlo hasta la eternidad. ¡No!, no puedo seguir así, el es mi sempai. Definitivamente tengo que alejarme de él, evitarlo todo lo que pueda; y de solo pensarlo, eso me causa tanto dolor. ¿A quien engañas Kyoko? El amor sin dolor no es amor, tu lo sabes mejor que nadie, tendrás que soportarlo. Además, el...el ya tiene a alguien, se lo confesó al pollo; es imposible que me pueda ver de otra manera que como una simple kohai. Pero desde lo del pollo ha pasado un tiempo ¿Tendré alguna posibilidad? ¡No! ¡Ya decidiste dejarlo kyoko!.
Ay Tsuruga-san como duele esto. Pero tengo que enfrentarlo y dejar todo este asunto zanjado.
Me dijo que piense en lo que sentía cuando me abrazaba; seguro una broma cruel del destino; si el ya sabe que me he enamorado de él, es muy fácil saber lo que sentía. Me sentía feliz, segura, con una inmensa paz, y muy muy nerviosa...espera...el...el me dijo casi las mismas cosas que sentía en ese momento...me dijo que él se sentía de ese modo...tal y como yo…
¡NO! imposible, no no no no no - Kyoko tapó su cara con la almohada temiendo que alguien pueda ver su sonrojo, aunque ella estaba sola en su habitación - ¿Cómo es posible eso? Si...si Tsuruga-san me dijo que él se sentía al igual que yo...eso quiere decir que tiene...los mismos sentimientos, ¡NO! - se paró de la cama y empezó a caminar de un lado al otro, para los dueños del Darumaya no era extraño escuchar el laberinto que hacía la muchacha - Eso es...completamente imposible, el ya tiene a algui...una chica menor que el que va a secundaria...yo…¡YO SOY MENOR Y VOY A SECUNDARIA! ¡NO! ¡IMPOSIBLE! Kyoko Kyoko, respira, no...no te hagas ilusiones, si no saldrás muy muy lastimada. Mucho más que antes. Es imposible que Tsuruga-san sienta esas cosas por ti; el es mayor y ¡El mejor actor de japón!; yo solo soy una chica como cualquier otra, no tengo atractivo ¿Por qué sentiría esas cosas por mí? ¿O si podría? ¡Dios! No puedo seguir así, tengo que estar segura.
*ring ring*
─ ¿Si?
─ Moko-chan Moko-chan.
─ Calma Kyoko.
─ Lo siento, no te desperté, ¿O si?
─ No, aunque ya estoy por ir a dormir.
─ Moko-chan, tu crees que mañana podamos vernos.
─ ¿Mañana? umm, en la tarde tengo que ir a la agencia, nos podemos encontrar en Loveme.
─ Gracias Moko-chan, la verdad...necesito hablar contigo sobre algo.
─ ¿Sobre qué?
─ Mañana...mañana te lo digo. Descansa Moko-san.
─ Esta bien, buenas noches.
Al día siguiente en la mañana, Yashiro llegó a la casa de Kyoko como había quedado.
─ ¿Qué? ¿Qué te pasó Kyoko-chan? - Yashiro miraba muy sorprendido a una Kyoko que tenía unas enormes ojeras.
─ Lo siento mucho; ayer no pude dormir bien.
─ ¿Bien dices? ¡Se nota que no has dormido nada!.
─ Es verdad, lo siento.
─ Bueno, vámonos de una vez; tendrás que pasar más tiempo en maquillaje.
Toda la mañana a pesar del cansancio Kyoko, se desempeñó tan eficiente como siempre; aunque en los descansos se le notara muy agotada. Yashiro se sentía impotente al no poder hacer nada; ya que tenía una idea de porque la muchacha no había podido dormir la noche anterior.
─ Bueno Kyoko-chan ya terminó todo; felizmente tienes la tarde libre, así que te llevaré a casa para que descanses.
─ No Yashiro-san, tengo que ir a la agencia; he quedado con Moka-chan.
─ ¡Pero necesitas descansar!.
─ Si lo se, pero no tardaré mucho, lo prometo.
─ Bueno, esta bien - Yashiro sabía que era en vano tratar de convencerla, sabía que la idea de que ella pudiera plantar a alguien le era inconcebible.
En la seccion Loveme una nerviosa Kyoko esperaba cuando se abrió la puerta y salió al encuentro de la persona que entraba, para abrazarla.
─ ¡Moko-chan!
─ Calma, calma, ya estoy aquí - ella ignoró lo caliente que estaba su amiga.
─ ¡Moko-chan! tengo tanto que contarte, no puedo más con mis pensamientos, me estoy volviendo loca.
─ Pues cuentame que para eso he venido.
Kyoko se demoró un rato al contarle a su amiga todo lo que había pasado en el viaje con especial énfasis en la última noche y todo lo que había pensado ella; y a la conclusión que había llegado.
─ A mi no me parece tan descabellado lo que piensas; siempre me pareció que Tsuruga Ren mostraba mucho interés en ti.
─ Pero Moko-chan, lo que me dijo de que no me enamorara de él, y lo que le dijo al pollo; ¿Si me equivoco y no soy yo?
─ Eso fue hace mucho. Pero bueno en parte tienes razón; no hay manera de estar seguras. Bueno la única solución es que le preguntes.
─ ¿QUE? ¿Estás loca? ¡No! jamás podría hacer eso.
─ Ay, como eres tan valiente y para unas cosas eres una completa cobarde. Agg, bueno entonces tienen que hablar y tienes que ser completamente sincera con él, sobre las preguntas que te hizo.
─ Si, creo que lamentablemente tendré que enfrentarme con él. Pero ahora me siento mejor. Muchas gracias por escucharme Moko-chan.
─ Va, no tienes que agradecerme, no he dicho nada que ya no pensaras.
─ Hablar contigo me da mucha calma Moko-chan - en esto Kyoko se estiró para darle un abrazo a su amiga y esta pensaba retirarse como siempre, pero se dió cuenta que algo andaba mal y dejó que Kyoko se recostara en ella.
Kyoko estaba ardiendo, casi desmayada. Kanae no sabía qué hacer; tuvo que dejar a su amiga recostada en las bancas para ir a buscar ayuda. Salió al pasillo y por suerte vió a Yashiro caminando hacia ella.
─ ¿Qué sucede Kotonami-san? - Yashiro podía ver que algo andaba mal con solo ver la cara de la muchacha.
─ ¡Kyoko! ¡Se ha desmayado!.
Todo pasó muy rápido. Yashiro evaluando a Kyoko; llegando a la conclusión que era agotamiento extremo. Discutiendo con Kanae sobre qué hacer. Yashiro cargando a Kyoko, metiendola en un taxi y dirigiéndose a la casa del manager, con Kanae acompañándolos.
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─ ¿Se te ofrece algo de beber Kotonami-san?
─ Solo un té si no es mucha molestia.
─ Bien, ahora vuelvo - Yashiro se dirigió hacia la cocina.
Estando los dos solos estuvieron conversando; aprovechando la oportunidad de conocerse ya que antes no habían tenido ocasión de hacerlo. Sorprendidos se dieron cuenta que podían hablar con confianza y que se entendían bien. Ayudaba que Kanae era muy madura para su edad y que tenía trato con hombres mayores que ella.
*ring ring*
─ Yashiro-san, me parece que su celular está sonando.
─ Voy, voy - Yashiro había ido a lavar los servicios.
El hombre se acercó a la muchacha.
─ Hazme un favor Kotonami-san. ¿Podrías ver quien llama?
─ Ehh, esta bien. Dice Ren...este, supongo que es Tsuruga Ren.
─ Ohh noo. No le he llamado en todo el día. Por favor ¿Podrías contestar y acercarme el celular al oído? - a Yashiro no le había alcanzado el tiempo de ponerse los guantes.
─ Ehh, esta bien - a la muchacha esto le pareció muy extraño pero de todos modos hizo lo que le pedía.
─ ¿Sii?
─ ¿Cómo que si? ¿Por qué no he sabido nada de tí en todo el día?
─ Lo siento Ren pero ha sido un día difícil y más importante era la salud de Kyoko-chan.
─ ¿Qué? ¿Qué dices? ¿Qué ha pasado?
─ Ella está bien ahora; solo era cansancio, la he traído a mi departamento para que descanse un poco. También la señorita Kotonami-san tuvo la gentileza de acompañarla. Calmate un poco Ren.
─ ¿Kanae-san está ahí contigo?
─ Si, de echo me está sosteniendo el celular para poder hablar contigo ¿Puedes creerlo?
─ Bueno, apenas estes solo me llamas.
─ Si, claro.
*Plag*
─ Gracias Kotonami-san, no hubiese podido hablar con Ren sin ti.
─ Ahh, de nada, pero...sería tan amable de explicarme…
Yashiro le contó su extraña condición; lo cual a Kanae le resulto ser algo muy interesante; ahora se explicaba por qué había por la casa guantes de latex y por qué le había visto usarlos en unas cuantas oportunidades. Lejos de lo que Yashiro pensó, a ella no le pareció gracioso o extraño; lo cual hizo muy feliz a Yashiro.
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─ ¿Dónde estoy? - Kyoko intentó pararse de la cama pero la cabeza le pesaba bastante - ¿Qué pasó? ummm estaba con Moko-chan y luego ya no me acuerdo. ¡Moko-chan! ¡Moko-chan!
Kanae llegó a escuchar que su amiga le llamaba y fue hacia la habitación de Yashiro, pero solo llegó hasta la puerta ya que le dió vergüenza que iba atrás de ella pasó a su lado y se acercó a Kyoko.
─ Todo esta bien Kyoko-chan, tranquila.
─ ¿Yashiro-san? ¿Qué me pasó?
─ Pues como te dije deberías haber ido a descansar; tu cuerpo no aguantó tanto y colapsaste. Te traje a mi departamento para que descanses un poco. ¿Te sientes mejor? ¿Puedes sentarte?
─ Si, creo que si - Yashiro ayudó a la muchacha a sentarse, cuando esta le dijo que se sentía mejor y la ayudó a pararse y se dirigieron a la sala.
─ Kyoko me hubieses dicho que estabas cansada, me hiciste preocupar mucho.
─ Lo siento mucho Moko-san. Que alegría que me amiga se preocupe por mí.
─ Bueno, ya todo está bien; no hay de qué preocuparse - dijo Yashiro.
Luego de un rato Kyoko ya se sentía mucho mejor y decidieron ir a dejarla en su casa. Primero dejaron a Kyoko; y luego Yashiro acompañó en el taxi a que Kanae llegara segura a casa.
Habiendo llegado Yashiro nuevamente a su departamento lo primero que hizo es ponerse los guantes y tomar su celular.
*rin…*
─ ¡Yashiro!
─ Siento haberte hecho esperar Ren. Pero no seas tan sobreprotector Kyoko ya está bien, solo estaba cansada; ya la dejé en su casa.
─ ¡¿Pero qué pasó?!
─ Tuvo un pequeño desmayo mientras estaba en la agencia.
─ ¿Se desmayó?
─ Si, pero repito, ya está bien, no tienes de qué preocuparte; ha tenido un día muy duro de trabajo, fue por eso.
─ Esta bien, solo porque tu me lo dices me quedo tranquilo.
─ Bueno, ¿A qué se debía tu llamada de más temprano? No querrás controlar demasiado a tu amada.
─ Bueno solo quería saber como estaba y comentarte otra cosa.
─ ¿Sucedió algo malo?
─ Estoy viajando en unas horas a Estados Unidos.
