¡Hola chicos y chicas!

Se que probablemente la mayoría de ustedes me odien por hacerlos esperar tanto por este capítulo, y que probablemente algunos estén pensando ** púdrete**77 pero enserio LO SIENTOOOOO y les pido 1000 disculpas, lo que pasa es que reprobé tres materias ((biología: olvide mi cuaderno cuando contaron los sellos de cada trabajo T.T Física: reprobé todos los exámenes, no entiendo nada de esta materia xD y ya por ultimo literatura: ((si… literatura 77)) tal vez estén pensando ¿quien reprueba literatura cuando es una materia tan fácil?, pues bien YO LO HICE y fue porque me dio mucha flojera hacer los trabajos que la maestra nos encarga xD.

Pero bueno, este bimestre me esforcé más y solo reprobé física, y como a mi madre eso le parece algo normal… pues no tengo castigo alguno. Por lo que ya me dejaron entrar a la compu desde hace unos días, así que aquí les dejo este capi espero les guste y lo disfruten mucho.

CAPITULO 7

Salió rápidamente de la cocina y azoto la puerta lo mas fuerte que pudo, al salir se encontró con los rostros de sus amigos que la miraban entre extrañados y sorprendidos, ella por el contrario no sabia que sentimiento predominaba mas, si la ira, el enojo o la tristeza. Desvió su mirada de la de ellos y después recorrió el pasillo casi corriendo. Si bien antes no estaba segura de si quería irse o no, ahora lo tenía mas claro que nunca.

Salió a la cubierta y se tranquilo un poco. El aire helado le acaricio la cara y le alboroto el cabello. Las lágrimas seguían brotando de sus ojos para después resbalar por sus mejillas. No sabia si lo que había decidido estaba bien, pero de algo estaba muy segura, ella había pasado por muchas mas cosas antes, y todas eran más peligrosas o hirientes que la situación por la que había pasado momentos atrás, así que se decidió a dejar de llorar por algo como eso. Se limpio las lágrimas y la expresión de su rostro se volvió decidida y seria.

Dejo el Log Pose en una silla y bajo lo más rápido que pudo del barco para después alejarse de él. Mientras caminaba se preguntaba así misma si eso era lo que realmente quería hacer, después de todo, había pasado por muchas cosas al lado de sus nakama, incluso los consideraba su familia. Trato de alejar esos pensamientos de su cabeza pero le había resultado imposible, así que simplemente se decidió a ignorarlos un poco. Después de haber recorrido por unos minutos la calle, por fin le puso atención al camino que había recorrido desde hacia ya varios minutos, y fue entonces que se dio cuanta que había llegado al parque donde había estado antes, y por supuesto también se dio cuanta de que había alguien que la estaba esperando.

— ¿Cómo te fue con tus amigos?—dijo Amaya mientras veía la expresión del rostro de su hija, fue entonces cuando supo que no debió haber hecho esa pregunta.

—Realmente solo se lo dije a Luffy… Y no lo tomo nada bien.

—Lo lamento mucho… Te repito que si quieres irte…

—No—la interrumpió—Ahora más que nunca estoy segura de que quedarme aquí será lo mejor.

—Bueno si eso es lo que piensas entonces esta bien—le sonrió cálidamente—deberíamos irnos ya, es tarde para que estemos aquí solas.

El parque no se encontraba muy lejos del hermoso palacio en donde ahora viviría Nami, así que fue solo cuestión de unos cuantos minutos para que llegaran. Tan pronto entraron, Nami se sintió extraña, no sentía que ese fuera su lugar correcto, ella no pertenecía a ese mundo. Amaya pronto llamo a todos los sirvientes y les presento a su hija, no les explico nada, simplemente les dijo que se quedaría a vivir con ellos y que tenían que obedecerla en todo lo que le dijera, después de todo era una princesa, todos los sirvientes asintieron y después se retiraron ordenadamente.

—Se que ya conoces a Yuzuki, pero mañana te la presentare como tu hermana, lo mas seguro es que ya este dormida.

—Esta bien—respondió Nami sin mucho interés en el asunto.

—Bueno ahora ven porque te mostrare tu habitación—le dijo mientras ambas subían las largas escaleras—Si no te gusta podemos modificarla, o si prefieres puedo darte otra.

—No, estoy segura de que me gustara—dijo Nami mientras observaba la puerta café que estaba al final del largo pasillo.

Amaya abrió la puerta y entro, cosa que Nami hiso después. La habitación era bastante espaciosa, estaba pintada de color blanco con detalles en distintos tonos de color café; tenía un mueble con una gran cantidad de libros, un tocador y una cama muy grande.

—Te dejare para que duermas, si necesitas cualquier cosa no dudes en decírmelo ¿si?

—Esta bien, muchas gracias—le sonrió cálidamente.

—Buenas noches—dijo para después darle un beso en la frente.

—Buenas noches… mamá.

Al escuchar eso Amaya le regalo una gran sonrisa y después salió de la habitación. Después de que su madre se retiro, observo tranquilamente la gran habitación en la que estaba. Se recostó en la cama y se dio cuenta de que era muy suave y cómoda, pero la verdad era que a pesar de lo tarde que era, ella no tenia nada de sueño. Se levanto de la cama y se dirigió hacia una puerta que estaba al lado del tocador, la abrió y se percato de que era un closet, saco uno de los vestidos y se dio cuenta de que eran muy bonitos, pero no tanto como para traerlos puestos todo el tiempo, apenas lo vio y los recuerdos volvieron a su mente, ya que tenia cierto parecido con el que había usado su amiga Vivi cuando había ido a despedirlos después de lo que había pasado en Alabasta. Volvió a guardar el vestido como estaba y cerró la puerta de inmediato. Después de alejarse del closet se dirigió hacia el gran ventanal que estaba frente a su cama, lentamente abrió la perilla que tenia y se dio cuanta de que daba paso a un gran balcón desde el cual se podía observar todo el pueblo y el mar, era una hermosa vista, incluso pudo ver el Thousand Sunny. Después de estar varios minutos hacia decidió entras de nuevo, esta vez se dirigió hacia el mueble con los libros y busco alguno que le interesara, y encontró uno de navegación. Se recosto en la cama y comenzó a leerlo, pero después se pregunto si le serviría de algo leerlo, ya que ni siquiera sabia si iba a volver a navegar algún barco otra vez. Continuo preguntándose cosas parecidas hasta que finalmente se quedo profundamente dormida.

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Los rayos del sol se colaron por la ventana y despertaron a cierta chica con cabello color naranja que dormía profundamente. Se sentó en la cama y fue entonces cuando recordó todo lo que había pasado el día anterior, estaba sumergida en sus pensamientos cuando unos gritos la sacaron de ellos.

— ¡VUELVA! ¡YA LE DIJE QUE NO PUEDE ENTRAR SIN EL PERMISO DE LA SEÑORITA!