A/N: Hola, antes de comenzar quiero hacer una aclaración (la cual aún me pregunto porque no lo hice desde el principio).

Miku, Rin y Len tienen 14 años (a punto de cumplir los 15)

Kaito recién cumplió 15 años

Neru y Nero tienen 15 años y medio.

Cuando salgan más personajes mencionare su edad y algunos detalles más.

Nota:

AU, OoC.

—Dialogo—

Susurro

'Pensamiento'

Personas hablan/al mismo tiempo

Disclaimer: Vocaloid, sus personajes, etc. No me pertenece.

Solo la trama.

Cualquier parecido es mera coincidencia.


—Te digo que es verdad, el baka me lo contó el sábado.

— Es en serio Rin, no quiero hablar de eso. Cualquier asunto amoroso me resulta patético— La chica con el pelo recogido en una coleta alta de lado respondió cortante; ella evitaba a toda costa el mas mínimo contacto con aquella chica que no dejaba de seguirle el paso desde que la vio entrar.

— Con una…— reprimió el impulso de mencionar una grosería. — deja de evitarme, parece que estas tratando de esconderte. Vamos, Len no está aquí.

Ante esas palabras Neru paro en seco, no quería recordar a detalle ese vergonzoso momento. Una sonrisa maliciosa salió de ella, la cual oculto a la perfección.

— Dime Rin, acaso todo el asunto sobre el adicto al helado es solo para sacarme información sobre mí.

— Obvio— Tan rápido como respondió cubrió su boca y salió corriendo, no sin antes gritar:

— Eres una tramposa, al rato hablamos.

Satisfecha por su pequeño plan improvisado saliera a la perfección camino en sentido contrario a la rubia de pelo corto.

Tan alela estaba con su celular que no se dio cuenta por donde caminaba. Choco contra alguien de su tamaño. Por la forma en la que cayó al suelo soltando su celular hasta deslizarse a través del piso; debió ser un hombre o mejor dicho, un niño; el responsable de todo.

— Fíjate por dónde caminas, ciego.

— ¿¡Ciego yo!? ¡Tú eras la que no se fijaba todo por andar idiotizada con ese aparato que causa radiación! En un futuro no muy lejano, cuando acudas conmigo no te quejes por tener una enorme bola en la cabeza.

— Pero que estupi… ¿Len? Ya sentía yo que había chocado con un costal flotante.

Ambos rieron. No duro mucho; se acordaron de lo ocurrido hace una semana, ignorándose mutuamente entraron al salón de clases.

Cuando ambos pubertos desaparecieron del pasillo, unos ojos azules claro los asechaba desde la esquina del pasillo. La persona misteriosa salió; se quedó en medio pasillo, saco de un traste dos gajos de naranja y con una sonrisa de lado las comió. — No nieguen lo obvio ¡pufff!— Escupió el alimento cuando vio al maestro entrar al salón de clases. — Joder, si cierra la puerta me quedare afuera. Horribles clases ¿no podían haber empezado dos horas más tarde?


En un trágico día, seré la emperatriz de Roma.

Sorpresa será para todos quienes me conocían.

Con sonrisa maquiavélica formare mi legión.

Y tú serás mi gladiador. Acataras cada orden mía sin renegar.

No importa si lo que hago este mal o en contra de mi imperio.

Todos me temerán, odiaran y sentirán celos.

Pocos estarán a mi lado, pero yo seré la única que decidirá con quien estar.

Y tu… "amor"… ¿soportaras mis caprichos?

...*...

— ¿Miku qué cantas? ¿Acaso estas hasta el fondo*?

Aquella voz masculina provoco que sobresaltara de la impresión. Observo a su alrededor para comprobar que nadie más la hubiera escuchado.

— Literalmente, sí— ¿Esa fue su brillante respuesta? Creyó que estando hasta el final de la fila nadie la oiría tararear esa canción improvisada por ella misma.

— ¿Okeyyy...? Supongo que estar a tu lado solo lograra contagiarme tu locura, así queee...

— No, tú llegaste a molestar. Ahora te quedas a mi lado— jalo al chico a un pupitre cerca de ella para que no huyera.

— Silencio jóvenes — Interrumpió una voz madura al de los otros en el salón. — Perdón por la entrada anticipada, pasare lista y después daré un anuncio acerca de…

— No, espere. Yo falto, abran la puerta— Nadie hablo. Se alcanzaba a escuchar a alguien tropezando por el pasillo, chocando con cualquier objeto contundente y varias maldiciones gritadas al aire.

La puerta se abrió de golpe y bajo el marco de esta una chica sobaba sus rodillas.

— Entra Rin, aún faltan diez minutos para que comiencen las clases— Varias risas se oyeron en el salón. Rin avergonzada camino hasta cualquier lugar que estuviera disponible y, tratando de ocultar su vergüenza cubrió su rostro con su mochila.

— Linda entrada— Un compañero de ojos color miel no desaprovecho la oportunidad para burlarse de su desgracia.

— Cállate que tu hiciste lo mismo la clase pasada— No respondió, Rin había contraatacado con facilidad (Rin: 1. El compañero que a nadie le interesa: 0).

El profesor Bruno tomo su Tablet y con ella comenzó a pasar lista. Hasta el momento nadie había faltado, lo cual era raro, el maestro aún espera que alguien faltara. Por ejemplo: 'Chico Cometin' (el que solo viene un total de tres veces en todo el año y faltaba a las clases por cualquier excusa).

— Cometin… digo…

— Presente. Ya, profe, todo mundo me conoce por ese apodo gracias a usted— El chico de ojos color miel hablo.

— ¿Nadie falto de ser nombrado?— Pregunto fingiendo estar asombrado de tanta perfección en la puntualidad solo para ignorar a su alumno. — De acuerdo, Haku hablo conmigo sobre su "convivencia" en grupo. El tutor siempre debe de estar supervisándolos; ese soy yo. Por desgracia o para felicidad de ustedes, no podre supervisarlos ya que tendré que salir fuera del país. Por lo tanto Haku se hará cargo de ustedes en mí lugar.

Ninguno se opuso. — ¿Eso es un sí? Muy bien. Cambiando de tema…

— Disculpe la interrupción, el director lo busca— Una persona frente a la puerta interrumpió a Bruno.

— Gracia Prima— Agradeció a la secretaria. — Ahora vuelvo, resuelvan mientras la página 125.

Ninguno hizo caso, voltearon de lugar y comenzaron a platicar. Solo pasaron cinco minutos cuando Bruno regreso. Todos quedaron callados, incluso unos se bajaron del asiento donde estaban de pie arrojando libretas y mochilas de los demás compañeros.

— Luego quedamos cuál será su sanción chicos— Tomo asiento y de su escritorio saco una hoja con el nombre de los alumnos para después transcribirla en su Tablet. — Entra, por favor preséntate, no es necesario dar un discurso. Con decir tu nombre y de que escuela vienes será suficiente.

Los chicos no sabían a quien se dirigía su profesor, pareciera que se estaba volviendo loco al hablar sin dirigirse a nadie. En eso una chica entro, observo a todos con curiosidad para después adentrarse más al salón.

La chica de pelo largo se acercó al escritorio, tomo un plumón del profesor y escribió en el blanco pizarrón su nombre completo. Dejo el plumón en su lugar, mostró una sonrisa amable a todos al terminar de hablar.

— Toma asiento, Kaito deja de observar a tu nueva compañera— Varios 'uuuyyy' por parte de los alumnos fueron dirigidos a Miku; como queriendo decir: Tienes competencia, ya te quitaron al novio.

Kaito era nuevamente el centro de atención, lo cual era raro, así que opto por responderle a su maestro ignorando a sus compañeros. — Disculpe, es solo que se me hace conocida.

— ¿Y?— Comenzaron de nuevo las burlas.

— No hay problema sensei, estoy acostumbrada a que me observen así— Pareciera que la chica solo observaba a Kaito, ignorando al resto de los alumnos.

El profesor asintió con la cabeza. La mayoría de los chicos la observaron con curiosidad, unos ignoraban que se encontraba ahí.


— ¡Vaya Kaito, nunca te habíamos visto así! Parecías un completo imbécil ahí sobre el pupitre observando a aquella chica— Le decía Len. — Tu Miku, ¿la conoces?

— No

— Entonces es la chica— Bajo su tono de voz al divisar a la mencionada acercárseles con pasos tímidos. —, la chica del parque— Susurro.

Miku negó con la cabeza.

— Hola chicos soy Iroha, un gusto— Extendió su brazo a Miku, ella en señal de cortesía respondió el saludo.

— Un momento— Todos dirigieron su vista a Kaito. — Ya recuerdo donde te había visto. Eres a la que siempre terminaba esperando a su gatito atrapado en el árbol de mi casa.

— Un momento ¿eres tú? tiempo sin verte. Creí que nunca volvería a verte incluso ya había festejado cuando te mudaste de casa.

Aquella conversación desconcertó a todos. Parecía que no se llevaban bien.

— Lo siento chicos, esta pelirroja a mi lado era mi vecina, nunca nos llevamos bien, peleábamos a cada rato.

— Y como no, si cada vez que mi minino se quedaba atrapado en el árbol de tu casa lo bajabas a pedradas.

El chico peli-azul, rasco su nuca e hizo una mueca de "arrepentimiento" mientras sus amigos sobre todo Miku fijaban su vista sobre él.

— Da igual— Fulmino a Kaito con la mirada. — ¿Tú eres Miku, cierto? Solo quería pedirte un favor— Mostró una mirada tierna. Miku detestaba esas miradas, siempre lograban enternecerla hasta hacer la voluntad de la otra persona. — Gracias Miku, ¿podrías darme un tour por la escuela? Solo es para conocerla mejor y no perderme como en la mañana. Eres la única a la que veo decente— Observo a Rin y Len, ellos se encontraban discutiendo, Neru no hacía caso a nadie por estar mensajeando, y Kaito… ni mencionarlo, a él lo odia.

— En estos momentos es receso así que… puede ser ahora.

— Vamos— Tomo a Miku de la mano y sonriéndole a la chica de pelo aqua-marino, camino a su lado. Como si fueran amigas.

El receso termino y los alumnos regresaron a su salón de clases. Iroha y Miku tenían pocas cosas en común, pero eso no impidió que se llevaran bien, sobre todo cuando Iroha era el tipo de personas extravagantes y sociales cuando se lo proponían.


— Chica Negi, espérame— Rin corrió hasta alcanzar a Miku. — y ese milagro, que vas sola y no con Kaito.

— Fue a ver si de casualidad se encontraba con la pelirosa. Para hablar con ella, y ya sabes.

— Hablando de eso, pensé que la chica nueva, la tal Irina

— Iroha— Corrigió.

— Es igual, pensé que ella era de la cual hablaban.

— No, aunque creo que la mayoría del salón pensó lo mismo.

— No lo discuto, cambiando de tema… ¡Qué vergüenza lo que te ocurrió en la mañana!, eso sin contar lo mío. Creo que estuviste igual que Neru la sema…Hola Kaito… ¿hola Kaito? ¡Kaito! ¿Hace cuánto tiempo que estas aquí? — A Rin casi le daba un infarto. Ella pensó que si Kaito se acercó sin que ella lo notara, con Neru podría suceder lo mismo.

— No es de tu incumbencia, Miku, quiero hablar contigo a solas… Rin, dije a solas — Mostró una sonrisa torpe y dio pasos hacia atrás prolongando su ida. Miku y Kaito seguían esperando la ida de Rin.

— Nunca me cuentan nada importante, adiós— La rubia tomo un camino distinto olvidándose de su "infarto".

— ¿Hablaste con ella?— La chica de ojos turquesa necesitaba saber que había ocurrido en el intento de Kaito por hablar con su amor.

—…

— ¿Te dio pena? ¿A qué no me equivoco?— Miku no podía disimular su sonrisa burlona.

— Ayúdame— Dejo a un lado su orgullo y, arrodillado a sus pies le suplico a su amiga. Atrayendo la atención de los estudiantes que pasaban en ese instante.

— Etto, Kaito yo... ¡Me estás haciendo quedar en ridículo! ¡Levántate!

— Lo haré con la única condición de… lo haré si me ayudas ¿de acuerdo?— Se levantó y se cruzó de brazos.

— Yo…

[…]

'Lo que hago por ayudar a un amigo'

— Hola— Le hable con voz tímida a cierta chica de pelo color rosa.

— ¿Eh? hola

— Soy Miku, mucho gusto— Extendí mi mano para saludarla como lo había hecho Iroha en la mañana conmigo.

— Luka— No lo sé, encontré su tono de voz algo molesta. Habrá sido imaginación mía, o no di una buena impresión.

— Etto Luka, yo...

— No te pongas nerviosa puedes hablarme con confianza— Uff que bueno que era solo mi imaginación, Luka se mostró amable, mostró una sonrisa perfecta y me ínsito a tomar asiento junto a ella.

— Disculpa estoy algo nerviosa— Trate de imitar su sonrisa. Aunque creo que mas bien le mostré una nerviosa porque me miro enternecida.

— No hay el por qué estarlo— Acaricio mi cabeza como si fuera un perro. 'Bien, eso ya no me pareció'.

— Eres nueva en la ciudad ¿cierto?— Inicie un tema de conversación tratando de mostrarme segura ante mis palabras.

— Si lo soy. Bueno, hace cinco años había visitado a mi padre. Siempre me llevaba a este lugar, no conozco mucho la ciudad así que siempre vengo aquí.

— Yo vivo aquí desde que tengo memoria, así que...

— Enserio me mostraras la ciudad— Luka me dio una de sus sonrisas perfectas y radiantes. Sera mejor que deje de hablar, siempre terminan dejándome con oraciones entre cortadas. — Gracias— Concluyo. Después de agradecerme dio un abrazo asfixiante, no es por sonar grosera, mal pensada, pero ella era un poco más alta que yo y sus... bueno, el hecho es que hallaba muy incómodo el abrazo, por poco sentía que el aire se me salía de los pulmones.

— S-si con gusto te muestro la ciudad— 'Al parecer tendré que estudiar turismo. Con ella ya son dos las que me piden tour'. —, pero antes. Te voy a presentar a alguien— Dejo de abrazarme y se dio media vuelta. ¡Wow! No sé qué pasa con su humor. '¿Que onda con estas "bipolares" en estos tiempos?'

La tome de la mano y le sonreí cuando giro a verme. Con seguridad puedo mencionar que se mostró molesta cuando la lleve lejos del parque.

Cruzamos la calle con precaución y caminamos unos cuantos metros. Llegamos a unas bancas color verde oscuro y ahí se encontraba Kaito, se mostraba nervioso pues no dejaba de tamborilear con los dedos de sus manos mi libreta, 'La cual aún no me entregaba' desvió su mirada del suelo y se sobresaltó un poco cuando escucho mis pasos.

El se dio vuelta hacia mi dirección y cuando me vio hizo un movimiento gracioso al tratar de huir intentando saltar por encima de la banca.

— Kaito— Lo salude con un grito intencionado para que no huyera. Sentí como me maldijo mentalmente y esboce una sonrisa de medio lado.

— Hola Miku, ya es tarde y mi mamá necesita mi ayuda con el que hacer y tú sabes...

— Kaito. Tu vives solo— Escuche una risa burlona que no pertenecía a la de Kaito y fue cuando me di cuenta que no estaba sola. — Cierto, Kaito ella es Luka, la chica a la cual siempre miras cuando vamos de regreso.

Que discreción la tuya Miku— Hablo entre dientes.

— De nada, baka.

— Hola Kaito— Luka le hablo.

— H-hola— Tartamudeó desviando su mirada.

— Como menciono tu "amiga"— ¡EH! ¿Cómo que "tu amiga"? ya le había dado mi nombre. —… Miku. Soy Luka es un gusto conocer a un chico sexi como tú— 'Momento, momento. ¿¡Apenas conoce a Kaito y ya se le anda insinuando!?' Estoy más que sorprendida yo en mi vida había hecho un alago intencional ni mucho menos un piropo a un chico.

— ¿Me estás hablando a mí?— Kaito estaba que no se la creía. Primera vez que se enamora y es correspondido 'Cuando me enamore por primera vez, quiero ser correspondida' Fue como si pidiera un deseo a una estrella fugaz.

— Aquí ya huela a novios, solo seré mal tercio, será mejor que los deje solos...

— Espera Miku/Pues deberías...— Hablo Kaito y Luka a la vez. Lo que me sorprendió fue la fría respuesta que dio la peli-rosada. — deberías venir con nosotros— Concluyo como justificación la frase Luka con un tono dulce e inocente.

— No, deben conocerse mejor, Kaito, Luka los dejo— Doy la vuelta y Luka me responde en un tono empalagoso 'ya te estabas tardando' Es oficial, Luka tiene una actitud extraña hacia mi persona.


A/N: Hey~ Soy yo y he regresado (¿y eso a quien le interesa?) *ignoro ese comentario de mi conciencia*

Bueno, hasta aquí concluye este capítulo, sé que esperar que fuera Luka fue bastante predecible. Alguien me sugirió que fuera alguien más, pero en verdad ya les tengo un lugar diferente en esta historia y… como siempre, solo es cuestión de paciencia y esperar a que salgan (… con lo desidiosa que soy, dudo que me tengan paciencia).

Al principio tenía planeado poner a Iroha, pero no quiero que… *cofcoflaodiencofcof* ella más bien me pareció la indicada para que odie a Kaito ¿porque? Ni yo sé, solo ocurrencias mías.

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anemonna: Hola, gusto volverte a leer :D

Como esta escrito en la parte de arriba, tenia planeado poner a Iroha... y respecto a Teto y Miki ya les tengo otro roll en este fic.

Gracias por tu apoyo no leemos luego, cdt.

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Antes de que se me olvide. Cuando Kaito le pregunta a Miku si esta hasta el fondo, quiere decir: "¿Estas borracha?" (por si las dudas)

Ok, esto es todo. Espero poder actualizar el siguiente martes.

No leeremos luego.

Bye…