Ya está aquí el siguiente esta ves solo será desde la vista de Hermione, ¿Por qué?, pues por que de aquí ira más lento dedicándole un capitulo a un protagonista, así que si empiezo con Harry terminare con Harry a menos que no me dé la cabeza y lo divida.
Así, no me juzguen por la canción, me tarde mucho en hacerla y no soy ningún poeta... a lo mucho escritor.
Bueno, disfruten y dejen su Reviews que me ayudan a continuar.
Capítulo 7.- El canto del sombrero.
Por muchos kilómetros de distancia, la misma fría neblina que se pegaba a las ventanas del cuarto de aquella chica que se encontraba sentada junto a su ventana viendo la oscura calle, y al final se había quedado dormida sus respiración subía y bajaba rítmicamente mientras las luz de una lámpara en la calle le golpeaba el rostro. El cuarto no estaba totalmente limpio sobre su mesita de noche había un par de libros desperdigados con títulos diferente; "Historia de Hogwarts", otro apenas se leía bien por el uso que se le había dado "Quidditch atreves de los tiempos" y en una fina línea en la parte de abajo se podía leer el nombre "Harry Potter". En una repisa había un pergamino extendido y sin nada en él, una par de guantes de cuero que parecían ser usados en quidditch y lo más notable un porta retratos con un chico de 14 años, cabello negro azabache una mirada verde intensa, una sonrisa cálida y una pequeña cicatriz en forma de rayo sobre su ojo derecho. Hacía mucho tiempo en esa repisa descansaba diferentes libros y cosas de importancia para Hermione Granger ahora era lo único que podía poner en aquel lugar.
La chica se movió soltando un periódico que cayó al suelo mostrando un titular:
"Aún siguen sin saber que paso en Hanglenton.
A pesar de que han pasado un mes desde el acontecimiento ocurrido en el pueblo muggle, nadie ni siquiera Albus Dumbledore ha podido decir que ocurrió realmente, para los muggles ha sido una fuga de lo que ellos llaman 'Gas', pero se han encontrado rastros de una magia diferente y anormal.
El profeta ha investigado y sabe que se han encontrado varios cuerpos totalmente calcinados entre ellos algunos con marcas inusuales en el cuerpo, Algunos más simplemente estaban sin vida alguna. La mayoría de ellos eran acusados de ser mortifagos.
Aunque ahora los primeros magos que se presentaron a la escena no han podido decir mucho se sabe que se vio a una bestia enorme, parecida a un Hipogrifo con cuerpo de león, pelaje blanco y garras negras. Aquella colosal creatura se alejó con el cuerpo de uno de ellos, se cree que muerto por las lesiones en su cuerpo."
Otro periódico tirado un poco más lejos se leía solamente el titular. "Scremengour sustituye a Fudge".
Hermione abrió los ojos rápidamente sobresaltada se sujetó con fuerza de la silla y dejo escapar un pequeña mueca de preocupación, su sueño había sido tranquilo, pero por alguna razón se encontraba en una casa vieja donde las raíces crecían y el polvo cubría la mayor parte del lugar. Un Occamy se deslizo junto a su pies y se dirigió a la cama donde había alguien sentado y por un segundo se sintió preocupada por aquel sujeto, la ropa le quedaba bien pero su postura y como se movía indicaba que tenía mucho dolor y por una rama mal tallada se dio cuenta que no podía caminar bien.
-Ya lo sé-dijo aquel sujeto su voz entro en los oídos de Hermione, era familiar aunque su mente no podía ponerle un rostro.- Sé que puede que todos se sorprendan, incluso me ataquen, pero debo verla y decirle lo que siento-
La creatura siseo algo extraño. Hermione pensó que lo atacaría pero se enrollo en su cuerpo mirándolo atentamente.
-Si también debo buscarlas las reliquias, pero con este cuerpo tan débil y con mis habilidades fuera de…-comenzó el sujeto sin en cambio se silenció ante los sonidos que hacia el Occamy.-Tienes razón estoy mejorando-
Hermione intento observar aquel sujeto pero la oscuridad estaba sobre su rostro, pero de repente y lentamente comenzó a girarse apoyándose en aquella rama que ocupaba como bastón, el corazón de la chica latió como nunca, sus manos sudaron y su boca se sintió seca. Entonces observo bien unos ojos rojos como la sangre y despertó.
Se quedó mirando la ventana nuevamente, no era la primera vez que tenía sueños aunque si la primera en que sentía que era real. Hermione se había aportado junto a la ventana de su dormitorio, solo viendo las estrellas mientras releía una y otra vez los periódicos y libros deseaba perderse en ellos como tantas veces aunque no lo logro, el siguiente día le aterraba. Antes ese día lo esperaba con ansias hasta su quinto curso cuando se dio cuenta que el inicio de curso de Hogwarts la hacía temblar. El solo pensar en ir y que no estuviera Harry nuevamente le golpeaba de lleno, todos dirían que había pasado más de un año y que había superado su fallecimiento pero ella seguía recordándolo cada vez que estaba sola, ir a Hogwarts era un recordatorio constante de lo que había perdido.
Había estado indecisa todo el verano, extrañamente había recibido una invitación a pasar parte de las vacaciones en la madriguera, seguramente la señora Weasley se había conmovido cuando se enteró que ella le había enviado más de una docena de cartas al señor Weasley en San mungo o que había tomado solo un poco del dinero que dejo Harry en sus pertenencias para pagar la cuenta del hospital o incluso pudo ser que simplemente fuera cortesía. Aun así decidió no ir, extrañaba ver a todos los Weasley pero no podría soportar la indiferencia de Ron y Ginny. Fred y George ya no Vivian en la madriguera por lo cual los visito cada semana en su tienda en el caldero chorreante y aunque no eran tan alegres como antes por lo menos la recibían con gusto y le ayudaban a saber sobre cómo estaba la familia Weasley.
Hermione se estiro demasiados pensamientos le carcomían en esos días y su libro de Traducción Avanzada de Runas que leía insistentemente no había ayudado a despejar su mente. Se dirigió a su cama y se recostó, la incómoda silla le había causado dolencias en su espalda baja, suspiro mirando su techo. No pudo dormir la partida al día siguiente la inquietaba pero cuando despertó se dio cuenta que estaba más tranquila que el año anterior, su partida fue tranquila sus padres le sonrieron cuando salió a tomar el tren a Londres y su madre le dijo
-Recuerda debes estar con quien te haga feliz no con quien te haga olvidar- su padre asintió mientras ella les regresaba la sonrisa.
-Lo tendré en mente-dijo Hermione antes de subir al tren que la llevo directamente a la estación de King Cross. Sin esperar cruzo el muro que separaba el andén nueve y tres cuartos del mundo muggle, enseguida se encontró con el olor a humo, las miles de voces que estaban apresuradas por ir a Hogwarts, algunos que otros gritos de niños y por supuesto el imponente tren de rojo y negro que se veía sacando una fumarola de humo gris.
Hermione vio a un grupo algo lejos, Ron, Hannah, Ginny, Deán, la señora Weasley, Bill y por supuesto Charlie. Busco a Fred y George como le habían dicho que irían a despedirse de Ginny y Ron esperaba hablar con ellos un momento pero no los veía por ningún lado hasta que alguien apareció por su lado y la abrazo. En otras circunstancias hubiera arrojado a la persona o darle un par de cachetadas pero conocía muy bien esos brazos delgados pues todo el anterior año se la habían pasado consolándola cuando lloraba, incluso cuando no lo hacía, siempre era bienvenidos mientras no fueran muy apretados.
-Hola Hermi- dijo Luna a su lado sonriendo mientras se alejaba pues sabía que no soportaba mucho sus abrazos sorprendentemente Neville estaba parado junto a ella y para más sorpresa de Hermione se tomaron de las manos.
-Hola, Hermione-dijo Neville poniéndose algo sonrojado.
Hermione sabía que Luna sentía algo por alguien de Gryffindor que incluso ella conocía pero no tenía idea de que era su amigo.
-Hola-dijo Hermione alzando su mano y señalando la de ellos- ¿Y ustedes Cuándo?-
-Antes de terminar el anterior curso-respondió Neville sonriendo.
-Fantástico, felicidades-dijo Hermione siento esta vez la que abrazo a Luna y después a Neville-pero ¿Por qué no me dijeron?-
Ambos se miraron y de repente parecieron avergonzados.
-Pues… aun estas con lo de Harry y algo confundía con Anthony, creí que no era momento de decírtelo-dijo Luna bajando la vista un poco, pero Hermione extrañamente sonrió, desde hacía semanas que se sentía diferente y ese día era como si fuera encontrar algo que le faltaba.
-Ahí luna, como crees eso. Estoy felices por ustedes dos-dijo Hermione señalando un compartimiento vacío, entraron y acomodaron sus cosas.
-¿Y Crookshanks donde esta?-pregunto Luna, algo de tenerla de amiga era acostumbrarse a escuchar de creaturas inexistentes o por lo menos una charla completa de creaturas mágicas y extrañamente se hacía amiga de toda mascota.
-Se quedó en casa, después de las fiestas de navidad puede que lo traiga a Hogwarts-dijo Hermione rápidamente.
-Aun crees que Hedwing regresara ¿verdad?-dijo Neville lentamente como si temiera que ella le diera un golpe en la cara.
-Si-fue lo único que respondió mientras se sentaba.
-Yo también espero que regrese, cuidarla y amarla es lo único que podríamos hacer por el cariño que le tenía-dijo Neville suspirando, mientras Luna solamente miraba por la ventana.
-y ahí esta-dijo Luna señalando afuera.
-¿Quién?-pregunto Hermione rápidamente y viendo en la dirección que señalaba Luna- Ho no-
Afuera del tren acababa de llegar Anthony mientras miraba a todos lados, seguramente buscándola enseguida se encogió en el asiento y evito que alguien pudiera mira mirarla desde afuera.
-¿Qué tiene?-pregunto Neville.
Hermione le agradeció a Luna que no dijera lo último que le había contado en el tren, sobre su propuesta para ser Novios, pero ante la mirada incrédula de Neville tuvo que contestar.
-Me pidió que fuera su novia-dijo Hermione sintiendo la cara roja.
-¿Enserio?-dijo Neville sorprendido- ¿Qué le contestaste?-
-Aun no le contesto -contesto Hermione intentando observar si se había marchado.
-Lo que significa un No- a completo Luna suspirando un poco y sacando una revista del Quisquilloso.
-Eso es entendible-dijo Neville rápidamente sin prestar atención a la mirada de incredulidad que tenía, dos de sus amigos hablando de lo que haría, en algún momento.
-¿Cómo que entendible?-fue lo único que pudo preguntar y se sintió avergonzada era alguien lista pero ante temas tan sentimentales todo se le escapaba de las manos.
-Si yo…perdiera a alguien que amo–dijo Neville mirando a Luna de reojo la cual sonrió un poco - Jamás me repondría-
-Yo no…-comenzó Hermione ante la mirada de fastidio de Luna se calló para luego sonreír – No estoy bien eso lo admito pero ya no duele tanto como al principio-
Luna saco unas espectro gafas que venían promocionadas en el Quisquilloso mientras Neville le sonreía y en un acto inesperado para ambas le dio un beso rápido.
-¿Qué fue eso?-pregunto Esta vez Luna sonrojada y abriendo los ojos mucho.
-No quiero que todo lo que siento se quede guardado-dijo Neville poniéndose rojo-No ahora que V...Vol...Voldemort ha regresado y que no tenemos a Harry-
Hermione recordó instantáneamente todos esos meses cuestionándose si decirle a Harry que lo amaba, si demostrarle un poco más de afecto, si tan solo se hubiera animado igual que Neville, tendría la certeza que el sentía lo mismo y ahora solo podía hacer conjeturas inútiles.
La puerta se abrió mostrando a Parvati con su insignia de prefecta recordó como la carta indicándole que sería prefecta le llego un poco antes de su quinto curso pero la rechazo inmediatamente no quería ser algo que la alejara más de sus amigos, que equivocada estaba. Inmediatamente se la dieron a Parvati la cual se mostró encantada y todo el anterior cuso se pavoneo con la insignia enfrente de todos en cuanto pudo.
-¿Todo bien?-pregunto Parvati con su sonrisa.- ¿Algo en que pueda ayudarlo?-
-Gracias pero todo está bien-dijo Luna mostrándose algo molesta, seguramente porque no era la primera vez que interrumpía abruptamente cuando ellas estaban solas o en este caso ellas y el novio de Luna.
-Estaré haciendo mis rondas en esta sección del tren, si algo pasa pueden acudir a mí-dijo Patil mientras salía nuevamente.
-Que molesta se ha vuelto-dijo Neville rápidamente.
Hermione rio porque justamente había pensado lo mismo, enseguida se pusieron hablar de los TIMOS aunque ella bajo sus notas en la mitad del año al final se regularizo y obtuvo como máximo una S (Supera las expectativas) no se sentía tan mal como había pensado. Luna comento que incluso salió peor que Hermione y Neville no quiso comentar su nota de pociones dando a entender que seguramente había obtenido una T (Troll).
Luna y Neville comenzaron a hablar mientras ella poco a poco se alejaba de la conversación viendo el paisaje que mostraba el tren, era usual que dejara de hablar por un tiempo sobre todo cuando pasaba largos periodos con las mismas personas, no por que quisiera si no por que lentamente se introducía a sus pensamientos. Que hubiera pasado si Harry regresaba del laberinto, podría decirle lo que sentía… ¿o no? ¿Ahora iría con tomados de las manos como sus amigos? Tal vez. Pero ¿Y si ella no pudiera confesarle nada? ¿Seguiría ocultándole todo? ¿Podría soportar verlo junto con otra chica que no fuera ella mientras sus sentimientos la torturaban?
-¿Estas bien, Hermi? Guardaste silencio… nuevamente-dijo Luna.
-Lo siento…- contesto con un saltito.
-¿Se te metió un torposoplo?- Pregunto rápidamente su amiga y reviso su cara con sus enormes y estrafalarias gafas.
-Ya te dije que no conozco a los torposoplos y de verdad no creo que existan-dijo Hermione rodando los ojos.
-Son invisibles ya te lo he dicho-dijo Luna sin prestarle atención como siempre.
Se miraron y comenzaron a hablar de otros temas. Después de un rato paso el carrito de la comida paso ella compro algunas cosas, no es como si tuviera mucho dinero pero Harry se había encargado de dejar en su baúl una bolsa con suficiente dinero para un año, no quiso gastarlo hasta que se enteró que la cuenta del señor Weasley era algo que no podrían pagar fácil, "Un último regalo de nuestro querido Harry" fue lo que escribió cuando le informo al señor Weasley que la cuenta estaba saldada. Comieron un poco pero unos minutos después se abrió la puerta del compartimiento y mostro a una niña de tercero jadeando.
-Traigo esto para Neville longbottom-dijo entrecortadamente por el cansancio. Llevaba un rollo de pergamino atado con cinta violeta.
-otra vez no-dijo Neville fastidiado y se lo paso a luna la cual solamente lo leyó en vos alta.
"Neville
Me complacería mucho que vinieras a mi compartimiento C a comer algo conmigo.
Atentamente: Prof. H.E.F. Slughorn"
-¿Ya te había invitado?-pregunto Hermione, sabía que el profesor le gustaban los alumnos que podrían ser influyentes en un futuro, tenía toda una colección de ex alumnos que podría consultar o incluso pedir un favor, intento más de una vez en los primeros meses en ver si ella podía ser apta para su círculo pero al estar deprimida la desecho inmediatamente, sin prestarle atención el resto del año.
-Sí, pero creí que me dejaría en paz cuando saque un aceptable en pociones-dijo Neville con vos irritada.
-Que bien, creí que tuviste una T-dijo luna sin medir sus palabras como siempre.
-Soy malo para pociones pero no tan malo-dijo Mirándolo a la de tercero.- Lo malo es que tengo que ir-
-¿Por?-pregunto Luna.
-Por soy de la noble familia longbottom y eso hace que no pueda rechazar una invitación formal-dijo Neville fastidiado.- ¿Me acompañas Luna?-
-¿Yo?-pregunto alzándose las gafas.
-Por favor no quiero ir solo, me comenzara a convencer de estudiar más pociones y dejar un poco la Herbologia y sabes que me fascinan las plantas mágicas-dijo Neville suplicante.
-Eso no es tan malo-dijo Luna rápidamente, Hermione solamente escuchaba no quería meterse en sus asuntos.
-Es como si te pidiera que dejes las creaturas mágicas por estudiar Aritmancia-dijo Neville algo molesto.
-Aritmancia no es tan malo-dijo Hermione con voz molesta defendiendo su materia favorita.
Luna pensó unos segundos y luego sonrió.-Bien iré, pero tendrás que ayudarme a encontrar un nargle en navidad-
Hermione iba a discutir nuevamente si existían nargles en los muérdagos pero enseguida ambos amigos se disculparon con ella y salieron del cubículo. Saco el libro de Runas y comenzó a leerlo ante la vista de muchos que pasaban incluso Malfoy que sonrió con malicia pero continuo su camino, sin en cambio no se concentraba del todo concentrada hasta que minutos después simplemente miro por la ventana la luz naranja del atardecer bañaba los campos, una colina de un tono hermoso se perfilo y en cuanto la pasaron vio una pequeña nube blanca…. ¿Era una nube?
Presto mucha más atención aquella cosa no era una nube, era una creatura de considerable tamaño totalmente blanca con algunas manchitas rojas, pudo observar sus enormes alas el cuerpo bien podía ser del tamaño de un dragón pero era el de un león, sus fieras garras terminaban en un negro absoluto, y volaba a un más velos que el tren y comenzaba a ganar terreno, le costó seguir observando cuando la creatura se ladeo para evitar un árbol y entonces supo que alguien lo montaba, tenía un jinete encima. Segundos después pego la frente al cristal intentando acercar su visión pero la creatura desapareció de su vista. Se apresuró a salir del cubículo y corrió rápidamente hasta que se encontró casi enfrente de la locomotora, miro de nuevo por la ventana y lo vio ahí estaba pero a mucha más altitud pareciendo solo una mota blanca, lo siguió con la mirada y un segundo después se perdía en el basto cielo. Intento nuevamente encontrarlo pero con pocos resultados, así que regreso a su cubículo.
Se cambió a la túnica pues estaban a minutos de llegar a Hogwarts, aun se preguntaba qué era lo que vio y quien montaba tan majestuosa creatura, sin siquiera pensarlo llegaron sus amigos, algo acalorados y obviamente molestos.
-¿Qué paso?-pregunto Hermione al notar que Neville incluso traía un hilo de sangre en el labio.
-El idiota de Malfoy-dijo Neville golpeando el asiento.- Estaba también invitado por Slughorn, si hubiera sabido jamás me presentaba-
-Es un maldito idiota-dijo Luna claramente molesta algo que sorprendió a Hermione, ella era muy calmada incluso cuando varios le decían loca o incluso le robaban sus cosas.
-Se todo eso ¿Qué hiso ahora?-pregunto Hermione rápidamente. Y Neville miro a Luna la cual solo asintió la cabeza.
-Llegamos y ni siquiera le hicimos caso, Slughorn no pareció tan contento de que llevara a luna pero me valía un pepino su opinión, a los pocos minutos se puso hablar de sus antiguos alumnos y menciono a una en especial-dijo Neville sacando su túnica.- Lily Evans la mamá de Harry-
Hermione solo escuchaba si Neville y Luna estaban molestos no quería saber cómo se pondría ella al enterarse de lo demás.
-Pues resulta que era una de sus alumnas favoritas-dijo Luna un poco más calmada- Y en cuanto se alejó escuchamos como Malfoy decía que lo idiota de Harry lo heredo de sus padres, comenzó a decir una sarta de mentiras y cosas horribles que Neville no aguanto, enseguida lo callo y decirle sus verdades- Hermione empezaba sentir como le hervía la sangre.
- Después insulto a toda su descendencia y bueno, me lance contra el tomándolo del cuello para mi mala suerte sus mastodontes de Crabbe y Goyle me alejaron-dijo Neville poniéndose la túnica, luna sacaba la suya.-Al salir dijo que Harry… era un cobarde y murió suplicando por su vida a Quien tu sabes-
-Esa idiota va a acabar nuevamente colgado de los pies pero esta vez de la torre de astronomía y será un hurón con tentáculos por brazos- Hermione había escuchado suficiente para ponerla al rojo vivo y si no fuera por que controlaba su magia bien hubiera echo flotar algunas cosas.
-Tranquila Hermi, Neville lo golpeo enseguida el pobre cayó al suelo con la nariz sangrando-dijo Luna pasándose la túnica por la cabeza y salió con un leve sonrojo.
-Y después me cayeron varios golpes de Crabbe y Goyle- concluyo Neville antes de que sonara el silbato del tren y comenzaran a disminuir la velocidad. Todos se apresuraron a salir Hermione sobre todo enseguida sintió el aire frio de la noche y las miles de voces al salir. Por un intente percibió una mata de pelo rubio y unos ojos grises mirándola, no espero ni siquiera a comprobar quien era camino sin percatarse que unos ojos azules lo miraban y se encaminaba a ella.
-Maldito-grito Hermione estirando su varita y tocando el cuello de Malfoy el cual solo sonrió fríamente.
-Hola Granger ¿Disfrutaste el verano?-contesto maliciosamente el chico de ojos grises. Todos los miraban pasmados un grupo de primer año se quedó totalmente petrificados.
-Harry jamás le suplicaría a un hombre como Voldemort-Grito Hermione mostrándose totalmente dispuesta a dañarlo.
-¿Eso crees?-dijo Draco soltando una risa forzada.
-Hermi, aquí no-dijo Luna tomándola del brazo. Neville del otro intentando que bajara la varita.
-Eres una despreciable porquería-dijo Hermione con las mano entumida por la fuerza que hacia al sostener la varita.
-Adelante Granger, hazlo al fin de cuentas que me importa ya meterme en problemas-dijo Draco mientras sonreía de forma malévola. Se acercó un poco a Hermione- Falta poco para que "él" se levante y se apodere del mundo mágico-
Hermione retrocedió rápidamente, no porque ella quisiera alguien tiraba de su cintura alejándola rápidamente, se movió bruscamente quería matar a Draco pero alguien mucho más fuerte la retiraba mientras Neville y Luna se ponían delante de ella. Volteo su cabeza para observar quien se interponía entre su venganza, para su desgracia era la persona que menos quería ver en esos momentos Anthony la sostenía mientras miraba a Malfoy.
-Déjame-grito Hermione golpeando sus brazos pero Anthony no reacciono.
-Mira Granger que escondidito te lo tenías, el pobre Potter murió y tu inmediatamente te conseguiste un novio-dijo Malfoy mirando a Anthony el cual gruño de enojo.
-Idiota, déjala en paz o…-grito alguien en la multitud, podría jurar que esa voz no podría estarla defendiendo.
-¿O que, Weasley?-dijo Draco girando la cabeza a Ron que había aparecido de la mano de Hannah.
Hermione no podía creerlo, hacía meses que había hablado con Ron, solo unos pocos días después antes de Navidad había conversado por última vez, ambos habían quedado en muy malos términos pues se habían gritado e incluso amenazado, su discusión había sido de magnitudes colosales que la profesora McGonagall apareció para acabar todo. Aun así agradeció el gesto con una leve sonrisa, no podía negar que dentro de ella aun añoraba la amistad con Ron.
-Vamos Hermione-dijo Anthony quedamente.
Ron y Malfoy se miraban con el mismo desprecio y sin pestañar.
-No él tiene que…-comenzó a apartarse pero la tomo con ambos brazos jalándola hacia atrás…
-¿Qué sucede aquí?-dijo una voz fuerte estrepitosa y por lo menos medio metro arriba de la cabeza de Anthony, se mostraba realmente furiosa
Hagrid estaba parado justo detrás, mirando la escena con su habitual linterna de gasolina y con la mirada algo roja y su abrigo de piel cubierto de tierra y barro. Malfoy solo bufo y salió caminando lentamente sin prestar atención a las miradas de odio de Hermione y Ron incluso de Hannah.
-Excelente decisión-dijo Hagrid con una voz más tranquila, miro a Anthony haciendo una mueca de desagrado.
Hermione y Hagrid eran muy unidos y más después de que Harry desapareciera pero había una cosa que lo hacía rabiar en un segundo o mejor dicho una persona, ese era Anthony, muchas veces lo habían discutido y un par de veces terminaron ambos mirándose muy enojados, por lo que ella evitaba que Hagrid escuchara el nombre incluso evitaba comentar acerca del rubio.
-¿Cómo estas Hermione?, ¿Todo Bien?-pregunto Hagrid intentando hacer una sonrisa pero desgraciadamente se notó el desagrado por Anthony.
-Claro que sí, solo que ese estúpido me saca de mis casillas-dijo Hermione sonriendo a Hagrid y aun con Anthony sosteniéndola de la cintura.
-No merece ni tu atención Hermione y si causa algún problema es mejor decirle a McGonagall-dijo Hagrid antes de ver a Ron que seguía inmóvil y viendo a Hermione.-Hola Ron, ¿Cómo sique tu padre?-
-Mejor, gracias por preguntar-dijo Ron mientras superaba para tranquilizarse. Hagrid le mando una última sonrisa mientras giraba y todos a su lado se quitaron para evadir al semi-gigante.
-Los de Primer año por aquí, los de primer año síganme-Grito Hagrid alejándose mientras resonaban sus pasos.
Todos comenzaron a moverse, algunos alumnos de primero pasaron corriendo en dirección a Hagrid y girando su cabeza hacia Hermione otros solamente pasando por sus lados con mucho cuidado. Hermione suspiro largamente mientras Neville y Luna le ponían una mano en cada hombro y le sonreían.
-¿Mejor Hermi?-dijo Luna después de unos segundos.
-Si-dijo Hermione intentando sonreír. Enseguida se dio cuenta de las manos de Anthony, se las quito rápidamente casi como si su tacto le hubiera quemado. Anthony solo pareció un poco molesto.- Gracias chicos, no sé qué me paso-
Todos sonrieron y giraron a ver a Ron el cual seguía ahí aun tomado de la mano de Hannah, se vieron durante unos segundos.
-Hermione, yo siento que me alejara… no soportaba el saber que… perdón-Dijo Ron rápidamente casi al punto en que se atraganto y Hannah tuvo que darle unos golpecitos en la espalda para que no se ahogara.
Hermione no dijo nada solo se quedó ahí parada mirándolo, Luna se acercó a su oído.
-Es tu oportunidad de arreglar las cosas-dijo Suavemente mientras ella se mordía el labio.- Solo déjalo explicarte que le paso – ante esto solo miro a Luna y después de unos segundos solo sonrío un poco.
-Podemos hablar de esto después del banquete y en la primera salida a Hogsmeade, ir todos juntos -dijo Hermione y Ron se puso un poco nervioso, Hannah se pegó más a Ron mientras sonreía gentilmente.
-Gracias-dijo Ron un poco rojo, Anthony parecía ansioso pero comenzaron a caminar lentamente con sus amigos a un lado.
-Genial, yo y Neville tenemos muchas ganas de ir, además de que quisiera comprarme otro juego de guantes para el invierno, el año pasado los perdí-dijo Luna sonriente tomando la mano de Hermione y de la otra a su Novio.
-No las perdiste-corrigió Hermione rápidamente-Me los regalaste porque yo no tenía-
-Haaa, no me acordaba-dijo Luna tranquilamente como siempre.-Aun así me gustarían unos color verde pistache-
Ron miro a Hermione con cara de escepticismos y luego a Neville como si quisiera corroborar y ambos sonrieron, Luna excéntrica. Hermione miro a su Derecha Anthony solo señalo con su cabeza a un lado del camino y ella entendió, solo que le atemorizaba lo que sucedería.
-Por cierto todos la conoces e incluso hemos estado en clase pero ella es Hannah Abbott y es mi novia-dijo Ron mientras Hannah se ponía totalmente roja, se escondía atrás del hombro de Ron ante la mirada de todos.
-Ya lo saben Ron-dijo Hannah con su voz suave y un poco chillona.
-¿Cómo… empezaron a salir?-pregunto Neville curioso.
-Ambos nos volvimos prefectos y pues se dio, eso creo-dijo Ron alzando una ceja- ¿Tú y Luna?-
-A sí, eso…. Bueno…. Nosotros…-comenzó a decir Neville con nerviosismo.
-Nos juntábamos para poner a Hermione un poco más alegre, después de su depresión por lo de Harry y casi al final del anterior curso Neville se me declaro en la Torre de Astronomía-dijo Luna rápidamente, como siempre sin considerar nada, ni siquiera la mirada de depresión de Ron.- Aunque también ayude a Neville se la pasaba en el Invernadero con sus flores, sus mandrágoras, sus bubo tubérculos, incluso hongos saltarines-
-No era mucho el tiempo que pasaba-dijo Neville mientras se rascaba la barbilla.
-Cada Descanso y después de clases, los fines de semanas completos y algunas noches horas muy temprano-dijo Ron sorprendiendo a todos, alzo los hombros- Tenemos el mismo Dormitorio como si no me diera cuenta que casi no estaba-
Llegaron a las carrosas y comenzaron a subirse, Hermione vio a las horillas de la estación una mancha blanca y roja se movieron, fue solo un segundo pero podía jurar que había un garra en un árbol, intento entrecerrar los ojos para observar mejor pero todo parecía tan obscuro como siempre.
-Hola bonitos, como se las pasaron en las vacaciones, seguro Hagrid les dio muchos hurones-dijo Luna acariciando el aire.
-No son bonitos Luna, son algo… aterradores-dijo Neville mientras parecía ver algo medio metro arriba del carruaje.
-¿De qué hablan?-pregunto Ron con mirada exasperada.
-Thestrals-dijeron ambos sin prestar atención.
-¿Los ven?-pregunto Anthony con sorpresa.
-Sí, Antes de venir a Hogwarts vi morir a mi abuelo-dijo Neville mientras Luna tomaba su mano y la acercaba a algo invisible.
-Y yo vi morir a mi mamá-dijo Luna sin un toque de tristeza, más bien parecía feliz de recordarla.
-Así que solo si ves morir a alguien los vieras-dijo Hannah tan sorprendida como los demás.
Hermione no los veía, pero se acercó junto a la de Luna, aquella chica era diferente a todo lo que pensó que era una amiga pero estaba segura que la impulsaba a hacer cosas distintas. Alzo su mano ante la mirada de todos, y Luna la ayudo enseguida sintió algo duro y con unos bordes fríos, con suavidad como si acariciara a Crookshanks. Luna le dio una sonrisa de complicidad como la que hacían Harry y Ron, giro la vista a Ron el cual miraba a la distancia y suspiraba pesadamente.
-¿Cuándo le dirás que no serás su novia?-pregunto Luna por lo bajo.
-¿Cómo?-pregunto Hermione sintiéndose tonta ante la Ravenclaw.
-Solo lo sé, veo que estas mucho mejor y que de alguna forma piensas claramente-dijo Luna rápidamente- No es como si el que me hubieras dado pistas como que no saltaras de alegría al verlo o que le quitaras las manos tan rápido que parecía tener fiebre de dragón-
Hermione savia que su amiga parecía despistada, loca y un poco rara, pero cuando la conocías te daba muchas sorpresas. Anthony volvió a señalar a la distancia con la cabeza y ella asintió, era momento de afrontar la realidad. Ambos se separaron mientras los miraban atentamente, entonces Anthony la miro y sonrío muy raro.
-Entonces ¿Cuál es tu respuesta?-dijo el rubio mientras se peinaba el cabello hacia atrás.
-Lo siento, me alagas y de verdad serias un novio excelente, pero mi corazón le perteneció a Harry y no sé si se lo pueda entregar a alguien más-dijo Hermione firme, recordando la charla con su madre.- Puede que algún día encuentre a alguien como Harry, pero ese no eres tu-
Anthony la miro por un segundo con furia y temor, aterrando a Hermione la cual dio un paso atrás, el chico asintió borrando esa cara.
-¿Aun somos amigos?-pregunto lentamente.
-por supuesto-dijo Hermione algo más lento.
Anthony miro a la carreta y luego a Hermione, enseguida vio el castillo. Se acercó lentamente a su oído, mientras metía las manos en sus bolsillos.
-Si Dumbledore te pregunta si somos novios, solo di que sí. O tendemos muchos problemas-dijo Anthony, a Hermione le Helo la sangre mientras el regresaba a su habitual sonrisa y le acariciaba una mejilla, el contacto con su piel se sintió como lija. Entonces vio el carruaje nuevamente- No les digas nada de esto a ellos-
Anthony se giró y se fue en otra dirección rumbo a otro carruaje, desde el punto de vista de cualquiera diría que solamente había decidido ir aparte pero para Hermione su corazón palpitaba rápidamente y sin control y su mente lo sabía, la había amenazado. Después de que se recompusiera ingreso al carruaje junto con los demás pensando todo el trayecto, sabía que sonreía muy raro y que algunas veces se veía fastidiado pero nunca le había parecido tan molesto y aterrador como en ese solo segundo.
-¿Sabían que han puesto a Aurores alrededor de Hogsmeade y Hogwarts para proporcionar protección?-dijo Ron viendo como Hermione solo miraba a fuera de la ventanilla.
-¿Enserio?, ¿Cuántos?-pregunto Hannah sorprendida.
-Pues mi papa dice que han sido un poco más de una docena –dijo Ron mirando esta vez a su Novia- Entre los que se están, Tonks, Proudfoot, Savage, Dawlish-
Avanzaban con dificultan por el camino con solo unos dos carruajes por detrás, pero Hermione solo miraba por la ventanilla no savia que hacer, aunque lo más probable era consultar con la profesora McGonagall y en el caso que ella no supiera que hacer tampoco iría con Hagrid a comentarle, por último recurso mandaría una carta a sus padres, no quería preocuparlos más. ¿Cómo era posible que alguien cambiara tan rápido? O ¿Jamás se mostró realmente?
El camino era largo a pie pero en carruaje fue tan rápido que ya estaban viendo los altos pilares y un poco más lejos las enormes torres de Hogwarts. Hermione tenia frio y algo de hambre aunque la verdad deseaba que acabara ese día para irse a dormir. Todos sus amigos la miraban pero cuando el carruaje se detuvo y por fin salieron se sintió mejor, las voces y los comentarios del banquete comenzaron a cambiar su humor.
Traspasaron el umbral con decisión; tendría mucho tiempo para saber el porqué de la actitud de Anthony. Como era habitual, el gran comedor, con sus cuatro largas mesas (Una para cada casa del colegio) y la de los profesores (al fondo de la sala), estaba decorada con velas flotantes que hacia brillar y destellas los platos.
-Antes de ir a dormir te veo afuera del gran comedor-dijo Hannah despidiéndose de Ron.
-Es una lástima que no podamos cenar juntos, adiós cariño-dijo Luna dándole un beso a Neville en la mejilla para después irse dando saltitos.
Ron vio a Neville.
-¿Eso no te desagrada?-Pregunto Ron sin un atisbo de vergüenza.
-Es mi novia y la quiero tal cual es-dijo Neville sonrojándose.
-Vallamos a nuestros lugares-dijo Hermione señalando con la cabeza y tomando un lugar más cerca de la mesa de los profesores. Vio de refilón a Anthony pero este parecía muy normal. La profesora cruzo para recibir a los de primero con el sombrero ya en el taburete, los pequeños se colocaron en fila muy nerviosos y casi con miedo.
"Hacia miles de años entes de mi fabricación
Fuerzas misteriosas cantaban una canción,
Una que ninguno puede escuchar
Pero que todos deberán pensar.
Todos desde entonces lo saben
Muy pocos la querían y muchos la temían,
Sépase que esto era importante
Pues era el misterio más intrigante.
Los fundadores discutían de ese fatídico día
Y decidieron dejar a tras un legado,
Diferentes habilidades que nadie duraría
Sin más trabajaron para dejarme instaurado.
"¡Juntos los levantaremos y allí enseñaremos!"
Un colegio para el mundo mágico crearon,
Cuatro amigos jamás pensaron
Fracasar al separar los talentos.
¿Qué talentos preguntaran?
¿Por qué lo decidieron?
Notarán que mis años tengo y puedo contarles
Cada una de las cualidades mencionadas.
Slytherin separo la ambición por los objetivos y determinación
Ravenclaw separo el aprendizaje y conocimiento
Gryffindor separo la valentía y confianza en sí mismo
Hufflepuff separo su trabajo duro y cordial.
Cada uno para cada casa
Dos habilidades para un alumno
Tomando para cada uno lo que quería
Sin pensar que está mal yo diría
Slytherin no miro que su visión sin compañerismo
Se vuelve frio y sin sentido.
Ravenclaw no aprendió que inteligencia sin visión
Son datos e información dudosa.
Gryffindor no entendió que valentía sin inteligencia
Se vuelve en tu contra.
Hufflepuff no paro a ver que el trabajo sin visión
Es puro esfuerzo sin frutos.
Podría nombrar más y hacer todas las combinaciones
Pero quien quiere escuchar a un sobrero
Mejor decir lo que conciso y firme las palabras.
He escrito varias canciones
Pensado cientos de versos
Cantado más de mil minutos
Y visto millones de alumnos.
Todos saben mi trabajo,
Cantar mi canción y poner los en una casa
Pues esa es mi misión
Llevo dos años advirtiendo,
Sacar la cerilla de los oídos y poner atención:
Aunque los separe y sea un error,
Dividirlos y agruparlos
Pienso que es una tontería,
Juntos serán más fuertes.
Tres personas decidirán su futuro
Uno en la luz los maravilla y esperanza
Otro en la sombra los atemoriza y amenaza
Ambos creaturas nacidas de pesadillas.
El ultimo creado en la luz,
Muerto en las sombras
Pero renacido en ocaso
Les traerá paz y armonía
Aunque ustedes lo rechazan
Yo no leo la bola de cristal, ni las hojas del te
Pero creo en el porvenir y el creer
Aprendan estas lecciones,
Escuchen las canciones ancestrales
Aprendan de sus habilidades
No se guíen por sus ojos
Sean visionarios, listos, valientes y cordiales.
Pues Hogwarts es amenazado por fuerzas externas
Y oscuras sombras viven adentro
Confíen en sus amigos, crean en sus casas
Lo crean o no es lo único que tienen que hacer.
Ya les he dicho, ya están avisados.
Ahora chiquillos acercaos."
Todos estaban atónitos unos pálidos y otros con cara de idiotas in entender ni un poco. Hermione solo podía pensar en un verso, "3 personas decidirían el futuro".
-Escucharon, 3 personas-dijo Neville bajando la voz.
-Uno en la luz-dijo Ron mirando a la nada-¿Alguien bueno?-
-otro en las sombras-dijo Neville-seguro Voldemort.
-Pero dijo que ambos eran de pesadilla-dijo deán que había escuchado.
-¿Entonces ahí otro enemigo?-pregunto Ginny un poco más alejada.
Todos parecieron peor con la idea mientras que Hermione ya pensaba en la tercera persona.
{Criado en la luz….muerto en las sombras…. Renacido en el ocaso} Pensó Hermione, no tenía ni idea de a quien se refería pero algo era seguro su corazón saltaba al escuchar esas palabras.
-Lo bueno es que dijo que un tercero podría darnos paz y armonía-dijo Ron igual de pensativo.-Seguro es Dumbledore-
{No… él no ha estado en las sombras o ¿sí?}Pensó Hermione.
La profesora McGonagall se adelantaba con un gran rollo de pergamino, estaba pálida y temblaba lo cual no pasaba desapercibido. Hermione miro hacia la mesa de los profesores y miro como Dumbledore se removía en su asiento con una mirada de intriga y desdén.
—Cuando yo los llame, deberán ponerse el sombrero y sentarse en el taburete para que los seleccionen a una casa —dijo—. ¡Cristhin, WoodHigt!- la pequeña de pelo rizado y café, ojos azul cual el mar y tés pálida fue inmediatamente seleccionada para Gryffindor.
Poco a poco todos los alumnos fueron pasando algunos las casas recibía con gusto a sus nuevos integrantes, los prefectos se encargan de guiarlos o en el caso de una niño llamado Gustav Noodles le alzaban la mano para que no se fuera a otra mesa. Hermione veía atentamente la mesa de profesores pues en los años pasado se mantenían en silencio durante la selección pero en ese momento estaban agrupándose y seguramente comentando sobre la canción del sombrero seleccionador. Hagrid era el más llamativo pues nadie le llegaba ni al hombro, incluso la profesora Trelawney se encontraba ahí discutiendo y era raro verla fuera de su torre. Malfoy miraba al techo como si nada le importara o incluso buscando algo, pero Hermione solo le mandaba miradas de furia. AL terminar la comida apareció y sin que nadie dijera nada se comenzó el banquete, algunos profesores se levantaba a hablar con Dumbledore o en el caso de McGonagall solo lo miraba con intriga.
Las conversaciones y risas que resonaban por todo el comedor cesaron al instante que Dumbledore se paró.
-¡Muy buenas noches a todos!- dijo el director con una amplia sonrisa y extendiendo los bazos como si quisiera abrazar a todos.
-¿Qué le paso en la mano?-Pregunto Neville con un hilo de voz.
Todos soltaron un grito de sorpresa y no solo en la mesa de Gryffindor en todo el gran comedor resonó. Dumbledore tenía la mano derecha ennegrecida y marchita, Hermione concentro todo sus conocimientos para descubrir que había pasado pero nada le venía a la mente, solamente que en la batalla con Voldemort terminara dañado o que en Haglenton hubiera pasado algo más. Dumbledore solo se cubrió con su túnica poniendo una mueca algo extraña.
-No es nada que deban preocuparse—comento sin darle importancia- Y ahora… a los nuevos alumnos os digo: ¡Bienvenidos! Y a los que no son nuevos les repito, ¡Bienvenidos otra vez!, otro año más de educación mágica.-
-¿Pero que le paso?-Susurro Ron.
-La tiene casi muerta-comento Hermione con una leve sonrisa, desde hacía mucho que Dumbledore no era de su agrado-¿Saben?, hay heridas que no se pueden curar- Maldiciones antiguas… y hay venenos que no tienen antídoto…-
—… y el señor Filch, nuestro conserje, me ha pedido que os comunique que quedan prohibidos todos los artículos de broma procedentes de una tienda llamada Sortilegios Weasley. Los que aspiren a jugar en el equipo de quidditch de sus respectivas casas deberán notificárselo a los respectivos jefes de éstas, como suele hacerse. Asimismo, estamos buscando nuevos comentaristas de quidditch; rogamos a los interesados que se dirijan a los jefes de sus casas.
Este año nos complace dar la bienvenida de manera adecuada al profesor: Horace Slughorn. —Éste se puso en pie; la calva le brillaba a la luz de las velas y su prominente barriga, cubierta por el chaleco—.Ya que el año pasado entro dos meses después de iniciar curso aun así les pido que nuevamente lo traten con amabilidad. Y déjenme presentarle a su nueva profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras…-
-Con que no sea como Umbridge todo está bien-dijo Ron poniendo cara de asco.
-Nymphadora Tonks, Aurora del ministerio-
Hermione vio a la bruja con los cabellos color Chicle mirada penetrante una sonrisa de oreja a oreja levantarse y hacer una leve reverencia mientras muchos aplaudían y vitoreaban.
-Y les suplica que solo la llamen profesora Tonks,- continuo Dumbledore. Cambio de semblante a uno mucho más serio.- Bien. Como todos los presentes sabemos, Lord Voldemort y sus seguidores vuelven a las andadas y están ganando poder.-
El silencio se volvió tenso y angustioso.
—No sé qué palabras emplear para enfatizar cuan peligrosa es la actual situación y las grandes precauciones que hemos de tomar en Hogwarts para mantenernos a salvo. Este verano hemos reforzado las fortificaciones mágicas del castillo y estamos protegidos mediante sistemas nuevos y más potentes, pero aun así debemos estar alerta contra posibles descuidos por parte de algún alumno o profesorado. Por tanto, pido que estén pendientes de cualquier restricción de seguridad que impongan sus profesores, por muy fastidiosa que resulte, y en particular a la norma de no levantarse de la cama después del toque de queda. Suplico que si observan algo extraño o sospechoso dentro o fuera del castillo, informen inmediatamente de ello a un profesor. Confío en que se comportaran en todo momento pensando en vuestra propia seguridad y en la de los demás. —Dumbledore recorrió la sala con la mirada y sonrió otra vez—. Pero ahora les esperan sus camas, cómodas y calentitas, y sé que en este momento la prioridad es estar bien descansados para las clases de mañana. Así pues, digámonos buenas noches.-
Los alumnos retiraron los bancos estrepitosamente y comenzaron a salir en fila del gran comedor, camino a los dormitorios. Hermione no tenía nada que hacer ahí, aunque Ron se quedó como prefecto igual que Hannah, Neville se fue con Luna seguramente a dejarla a su piso, ella se dirigió tranquilamente a la torre de Gryffindor sin que nadie le dijera nada, no tenía mucha energía después de todo lo ocurrido, subió utilizando los diferentes atajos que Harry le había enseñado una y otra vez, así que llego antes que todos espero a que alguien llegara e inmediatamente vio a Patil acercándose a todo trote.
-¿Hermione?, ¿Cómo llegaste antes que todos?-preguntó la chica.
-Un atajo-dijo Hermione, no tenía por qué ocultarlo y no era como si solo hubiera un camino rápido para llegar a cualquier lado del castillo
- La contraseña es Baratijas-dijo Patil bastante conmocionada por la información.
La dama gorda abrió el retrato y entraron si decirse ni una sola palabra, Hermione fue a la parte superior y se acostó inmediatamente. No tardó mucho en dormirse, pero no duro toda la noche pues abrió los ojos y se percató que aún era de madrugada, por lo cual decidió sacar el mapa del Merodeador y revisarlo un rato, un viejo habito de cuando esperaba que Harry se presentara en el castillo. Vio a Slughorn en su despacho, Tonks vigilando un pasillo norte, Filch entrando al gran comedor, Dumbledore no estaba en su despacho como era habitual, así que reviso los alrededores, viendo el dibujo del sauce boxeador, pero nadie utilizaba los pasadizos a Hogsmeade y aunque lo hubiera Un Auror llamado Fink Miand recorría la entrada y la salida. Algo llamo su atención en cuanto se movió, eran dos motas que se movían por las orillas del bosque prohibido, una de estas parecían comunes aunque sin nombre un símbolo triangular encima de esta, la otra era como zarpas de un animal feroz y encima se leía "Hedwing".
Hermione salto la cama Hedwing había regresado y estaba con alguien extraño y desconocido para el mapa, solo tardo unos segundo es saberlo ella rompería las reglas por saber quién era esa persona y que hacía con hedwing. Con cuidado se levantó, se cambió a su túnica, no sabía si regresaría o si algo malo pasaría de todas formas no esperaba regresar a su cama rápidamente, abrió su baúl y con cuidado saco sus pertenencias en la cama, al fondo había una capa plateada y reluciente, la tomo suavemente y acariciándola, sonrió ante los recuerdos que tenía. Se la puso y comenzó a abajar por el pasillo. Reviso el mapa y se cercioro que nadie estuviera cerca y que aquella persona no se hubiera marchado o entrado al castillo. Salió escuchando los ronquidos de la dama gorda, camino con cuidado y rápidamente, ahora entendía porque a Harry le gustaba romper esa regla, el castillo era tranquilo de noche, muy silencioso y la adrenalina de ser encontrado era algo intoxicarte. Filch recorría un pasillo lateral y se espantó al ver que la profesora Tonks se acercaba directamente a ella, se paró y se pegó lo más posible a la pared.
La profesora se acercaba con un "Lumus", se veía cansada y algo agitada pero continuo caminando sin percatarse de Hermione, la cual continuo hasta que salió al terreno, corriendo con la capa pues aquel sujeto estaba muy cerca de la casa de Hagrid. Esperaba que no fuera un enemigo y también que no quisiera hacerle daño a nadie aun así lo trataría como al mismo Lord Voldemort. Cuando comenzó a bajar por la colina se quedó observando el mapa aquel sujeto estaba oculto por los árboles, bajo más lentamente intentando no hacer ruido, pero era extraño Hedwing seguía ahí pero no podía observar ningún punto blanco a la distancia. Se paró junto a la cabaña de Hagrid esperando que no se despertara y vio como las motas se alejaban un poco más, su mente le decía que no continuara y que solo regresara pero otra parte de ella muy en el fondo le gritaba que continuara. Sin siquiera saber el por qué se adentró al bosque prohibido. No era la primera vez, pero si era algo que aceleraba su corazón el misterio y la incógnita le atraía.
-No deberías estar aquí-Dijo una voz conocida, una voz de su sueño.
Hermione vio a la persona, lucía una gran gabardina unos jeans negros, botas de trabajo y una camisa blanca, sostenía la misma madera que había visto en su sueño, lo más llamativo eran sus ojos escarlatas, mientras que traía una capucha ocultándole el rostro.
-¿Qué haces aquí? Deberías estar en la seguridad del castillo-dijo el desconocido mientras avanzaba torpemente hacia ella.
¿La podía ver?, no era posible traía la capa de invisibilidad. Hermione se movió lentamente hacia un lado, aquel sujeto su detuvo y la siguió con la mirada, claramente la podía ver. Se quitó lentamente la capa apretándola con sus brazos y la varita en la otra.
-¿Quién eres?-dijo Hermione lentamente.
-¿Quién soy?-dijo el sujeto mirando a un lado.
-Si. ¿Quién eres tú?-Pregunto Hermione temiendo la respuesta. Aquel sujeto miro sus ojos directamente y aunque ella no lo conocía sabía que estaba profundamente triste.
-Supongo que soy un muerto-contesto el sujeto.
