Capítulo 7: Aprendiendo a dormir con Yuuka Kazami (Parte III) Ni más bien bajo el chico para verificar que todo estuviera en orden, sobretodo por el té que estaba preparando Yuuka, mientras que ella se daba una ducha, Alejandro temía de que si llegaba a cometer un mínimo error, sería considerado hombre muerto, pero no iba a fallar en su juramento.
- Solo avisaré cuando ya hierba el agua. Se dijo, mientras que se quedaba esperando en la cocina hasta que saliera vapor de la tetera.
Y así fue, se quedó sentado en una silla, a la espera.
- Bueno, bueno, veo que todo sigue en pie, ¿no es así? Preguntó Yuuka, quien había terminado de darse una ducha para aparecer detrás del chico, quien casi se cae contra la pared de la sala.
- Sí, ya está todo. Respondió, mientras que se reponía tras casi haberse caído.
- Bien, lleva el té para afuera, me gusta ver el Atardecer y tomar el té a la vez. Le da un buen toque de hogar a estos momentos. Le ordenó Yuuka, mientras que Alejandro tomaba la tetera con los guantes y llevaba todo y con cuidado, hacia el porches, donde Yuuka estaba sentada en una mesa fina, observando el Atardecer llegar.
Pronto depositó la tetera con el azúcar y las tazas, Alejandro temía a la mirada de Yuuka, era bastante aterradora, ya lo había vivido una vez, pero si lo volvía a ver de nuevo, no viviría para contarlo, solo estaría a unos pasos de la muerte.
- Siéntate, no tengas miedo, no pienso matarte. Le dijo Yuuka, mientras que el chico la escuchaba y se sentaba, la Youkai de las Flores tomó una taza y se sirvió, ante la mirada de nervios de Alejandro, quien estaba a punto de desmayarse.
- "Espero que le guste, porque sino, me mata" Pidió él, mientras que ella bebía su té y lo disfrutaba, sin decir una sola palabra.
- Bueno... Dijo ella, mientras que se levantaba y el corazón de Alejandro era como si estuviera corriendo una carrera, podía levantarse y liquidarlo de una, pero algo sucedió.
- ¿Qué tal estuvo? Preguntó el chico.
- Nada mal, nada mal, en especial para un Mayordomo en su primer día. Le felicitó Yuuka por el buen trabajo, dejando a que el chico respirara tranquilo, ahora.
Pero aún faltaba la prueba más importante y era dormir con Yuuka.
- Bueno, bueno, ¿por qué no te sientas conmigo? Le preguntó la chica de cabellos verdes, pero cuando Alejandro vio que faltaba un asiento, no tuvo otra opción que, mejor dicho, todo por obra de Yuuka, de que ella se levantara para que ocupara su asiento y ella se sentó en las piernas del chico de Carmen de Patagones.
- ¿Con usted? Preguntó Alejandro, la Youkai de las Flores se río, mientras que se levantaba y él ocupaba el dichosos asiento, pero de golpe, sintió que ella se sentó en sus piernas, cosa que lo ruborizó aún.
- No vayas a tener pensamientos pervertidos, porque sino... -Le mostró ella un hacha muy filosa-.
- N, no, claro que no. Le dijo, mientras que respiraba nervioso y sudaba a mares.
- Awwww, bueno, me encanta ver los atardeceres, sobre todo me gustaría ir a las playas de Carmen de Patagones, pero dejar mis queridos campos solos, no quisiera que vinieran para robarlos. Suspiró Yuuka.
- ¿Puede dejarle la tarea esa a Elly? Ella vive cerca. Le dijo Alejandro.
Yuuka pensó un momento, ¿confiar en él? ¿Qué mal habría en dejar esos campos bajo la vigilancia de otro?.
- Tienes razón, otro punto más para tu primer día. Le aprobó ella.
Pronto fue llegando la noche, era fría y estrellada, las mismas se podían ver resplandecer en los Cielos, fue así que llegó la hora de la cena, tarea que se la encomendó a Alejandro y a Elly.
- La verdad te ha ido bastante bien este día. Le dijo ella, mientras que preparaban una deliciosa cena.
- Sí, solo espero no joderla. Dijo él, mientras que cortaban las zanahorias.
- No te preocupes, por ahora vas bastante bien y sin ningún problema. Le confesó Elly, cosa que eso puso tranquilo al chico.
La cena fue tranquila, ya que Elly tuvo que ir a su casa para atender unos asuntos, despidiéndose de ellos hasta el otro día, los dejó solos para que hablaran.
- Entonces, ¿a qué te dedicas? Le preguntó Yuuka, mientras que tomaba un vaso de agua.
- Soy estudiante del "Colegio Malvinas Argentinas", estoy en el cuadro de honor y soy abanderado además, llevo la bandera nacional. Le contó él.
- Ohh, debe ser muy importante ese puesto, ¿y qué te dedicarás cuando termines la escuela? Le pregunta Yuuka, Alejandro en su mente, supo que estaba ganando la batalla y evitaría que lo asesinara.
- Me gustaría dedicarme a la historia, sobre todo a la oriental. Le dijo sobre sus sueños.
- Bueno, si todo sale bien en los próximos días, podrás irte a casa. Le dijo ella, mientras que terminaban de cenar, Yuuka se levantó y miró por la ventana.
- ¿Qué hay? Preguntó Alejandro.
Ella se quedó en silencio.
- ¿Sabes? Siempre me gustó la idea de ir a un sitio como la playa, divertirme y no ser tan hostil, pero es mi naturaleza. Odio a los humanos, ellos destruyen la belleza de la naturaleza, por el solo motivo que es el dinero. No les importa el bienestar ni el futuro, por eso nadie se atreve a pasar las fronteras de Gensokyo. Le contó ella sobre sus sueños de ir a las playas.
- En eso tienes razón. Le respaldó su postura Alejandro.
- Gracias, pero sé que un día, nosotros vamos a dominar este país. Le aseguró ella.
- Estaría bueno una tutela de su parte, sobre todo para acabar con la delincuencia, las drogas y sobre todo con los políticos corruptos. Añadió Alejandro.
- Un día se cumplirá ese sueño. Le respondió Yuuka, mientras que llegaba el momento de irse a dormir.
Pronto fue llegando la hora de irse a descansar, mientras que Alejandro se cambiaba, Yuuka ya estaba lista.
- Bueno, te veré en la mañana. Le dijo ella, mientras que le daba un dulce beso en los labios y él se ruborizaba, pero lo escondía.
- Sí, nos vemos en la mañana. Que descanse, Señorita Yuuka. Le deseó buenas noches Alejandro, mientras que ambos se acostaban, la cama de Yuuka era bastante grande y sobraba mucho espacio, por lo cual, durmieron bien tapados por el frío que hacía.
Alejandro, sintiendo que el sueño ya le estaba ganando, se acercó a una Yuuka Kazami totalmente dormida, se veía tan hermosa así, tan tranquila, perfecta, vestida con ese pijama rojo con cuadrados que le cubría todo su cuerpo, inmediatamente, sintió que su corazón le latía por la acción que iba a hacer.
Tomó a Yuuka, lentamente y sin que se despertara, se fue acercando a sus labios, podía sentir que su corazón aceleraba su ritmo, hasta que finalmente, se dio cuenta de que cumpliría su cometido: La iba a besar.
- Es tan hermosa, perfecta y psicópata. Se dijo en voz el chico, era cierto, no lo podía negar, quería besarla y lo haría.
De ahí fue como si su alma se estuviera desprendiendo de su cuerpo, sin ningún obstáculo que le detuviera, Alejandro unió sus labios con los de Yuuka, en un silencioso y dulce beso, mientras que ella dormía profundamente, él al tomó en sus brazos y la abrazó con fuerza, por ahí lo sabría de lo que estaba pasando en realidad, pero no lo asesinaría para nada.
- Eres mi sueño hecho realidad. Le dijo Alejandro, mientras que no la dejaba de abrazar, hasta que finalmente, el sueño lo venció y cayó dormido, junto a Yuuka, abrazándola.
:3 Que hermoso :3 :D Bueno, amigos, este ha sido el capítulo de hoy, espero que lo disfruten n.n :D Saludos a Mailimon, espero el próximo capítulo de tu serie :3, también saludos para GT4RSR y AARA941.
Se despide de ustedes MontanaHatsune92 :D Paz. Y que tengan una buena semana.
