Capítulo VI
Compañeros
Naruto se pasó las manos por la melena rubia y tiró de ella con desesperación, una y otra vez, todavía con las piernas recogidas sobre las sillas de la sala de espera del hospital. Sasuke ya no le ponía atención, parecía haberse aburrido más o menos media hora atrás, y de momento mantenía toda su atención en el café humeante que había comprado en la cafetería. Era con leche, el Uzumaki podía decirlo por el olor, y porque había estado queriendo comprar uno igual desde que le vio regresar con el vaso de cartón en mano.
El rubio le miró de soslayo, esta vez tomando ciertas precauciones para no lo notara, y lo sorprendió con una expresión de total tranquilidad. Sospechaba que, de alguna manera, comenzaba a gustarle el cambio, volver a Konoha tal vez no había resultado como él se lo esperaba. ¿Por qué habría aceptado quedarse de otro modo? No tenía sentido pensar que solo estaba quedándose por obligación. ¿Por obligación a quién? Le conocía a la perfección, si no quisiera estar ahí, nada le impediría marcharse.
—Es que no me lo creo, teme… ¡no me lo creo 'ttebayo! —Chillo en voz alta, dando manotazos al aire y ganándose una reprimenda de parte de varias de las enfermeras que pasaban por ahí.
—Puedes preguntarle tú mismo. —dijo de vuelta el Uchiha, restándole importancia al mohín de su excompañero y advirtiéndole además de sus nudillos fracturados. —Usuratonkachi.
« ¿Por qué no me sorprende verte por aquí? Déjame ver esa mano, baka.»
Naruto ensanchó una sonrisa que se transformó en mueca al sentir a la kunoichi revisar la fractura con demasiada brusquedad, para luego fingirse resignada. Ino llevaba la bata distintiva del hospital, blanca y con el símbolo de la hoja en la parte superior de la manga izquierda, y colgado al hombro, un bolso del que se asomaban varios expedientes médicos.
— ¿Puedo? —dijo, volviéndose hacia el Uchiha que enseguida le extendió el brazo para hacerse examinar.
Naruto había conseguido acertarle un buen golpe, Ino podía decirlo por el moratón que se había formado alrededor de la desligadura del hueso y por la hinchazón. Pero los nudillos de Naruto no estaban muy lejos de esa realidad. — ¿Tú le hiciste eso, Sasuke? —Preguntó.
—No, fui yo mismo… cuando le rompí la nariz. —La Yamanaka se masajeó las sienes en busca de paciencia al escuchar la explicación de Naruto, que continuó hablando del tema, sin revelar demasiado. ¿Cómo se podía ser tan idiota?, se cuestionó.
«No seas tonta, Sakura, a Sasuke le gustan las niñas de cabello largo, ¿no ves? Como el mío.»
El Uchiha recordó la academia, Ino era una niña molesta, astuta tenía que admitir, pero molesta al fin y al cabo. Nunca se callaba nada, y por ese carácter suyo tan lanzado, siempre encontraba la forma de enredarlo y hacerle plática; llegaba, se sentaba junto a su banca y comenzaba, de pronto ya no podía zafarse. Y no cambió demasiado después de convertirse en genin y miembro del equipo diez, seguía siendo irritante y sus pláticas de poco interés, al menos para él. Pero hubo un bache desde entonces, y no volvió a escuchar de la kunoichi hasta que llegó a sus oídos la noticia de la muerte de Asuma, dos años más tarde.
Entonces se había hecho oidos sordos, porque en su mente solo se vislumbraba destrucción, y Asuma, de alguna manera u otra, estaba ligado a ella. El hijo de Sarutobi, complice del consejo y por tanto de la matanza del clan Uchiha.
«La muerte hace fuerte a las personas, las endurece, pero no tiene por qué dañarlas. Si muero el día de hoy, habré fortalecido el corazón de alguien más el día de mañana. Es un consuelo y un recordatorio del mundo en que vivimos, muchacho, no importa que tan contradictorio llegue a parecerte.» Sasuke divagó en una pequeña laguna, una memoria que creía perdida hasta ahora. Las palabras del anciano, del que no recordaba demasiado, recobraron importancia de pronto. Tal vez era el caso de Ino, y solo por eso podía reírse de los despropósitos de Naruto con tanta naturalidad. Asuma había empezado la tarea que Inoichi selló con su repetina muerte el día que Juubi atacó los cuarteles generales de la Alianza.
—No tiene caso que sigan esperando —Ino se giró y apuntó sus ojos azules al un pequeño reloj de pared en la sala de esperas. —, nadie va a atenderlos hoy, estamos saturados. Vine a asistir a Shizune en una cirugía porque la idiota de Sakura no se ha presentado en semanas. Supongo que no has hablado con ella, ¿eh Naruto? —El ojiazul esbozó una sonrisa nerviosa queriendo excusarse, pero ella le restó importancia, dejando en claro que no tenía intenciones de ser propia —Está bien, baka, no pasa nada. Veré la forma de hacer algo con esos nudillos, y también con tu brazo dislocado, Sasuke, pero de momento tengo otras responsabilidades. Sayounara.
Ino se despidió con la mano, volviendo a dejarlos solos otra vez.
El cielo aún estaba gris cuando llegaron a la plaza en busca de víveres ante la negativa del Uchiha: —No comeré más ramen. —sentenció, y desde entonces habían estado vagando por el mercado de puesto en puesto.
Naruto inspeccionaba con cautela: —Nunca había visto ninguno de estos vegetales, teme. —soltó, bastante seguro de lo que decía.
—Es porque vienen de otras aldeas, estúpido.
Y en efecto, el jinchuriki no fue de ninguna utilidad. Salvo unas cuantas excepciones, Naruto desconocía la mayoría de lo que se exhibía en los mostradores. Sakura no era muy exigente, por lo que le llevaba lo mismo semana tras semana, además, en esos puestos ya le conocían y le hacían buenos descuentos. ¿Por qué debía desaprovecharlo? Primero lo nuestro, dijo muy bajito, sonriendo con sorna.
— Espera, ¿vas a pagar todo esto tú solo? Debiste decirme que vendríamos por enseres, teme, habría traído algo de dinero, aunque quizá no habría podido pagar por todo. —rio.
Sasuke no se lamentó, había ahorrado bastante dinero que no llegó a usar porque no se le hizo necesario. Convivir con Taka le permitía dividir gastos y ahorrar, aunque para nada en particular. Solo estaba disponiendo un poco de ello para su propio beneficio. Nadie iba a alimentarlo ni vestirlo, solo él y su dinero.
— ¿Qué es lo que haces con lo que ganas? —A Sasuke le causo curiosidad.
—No creas que lo sabes todo, 'ttebayo, —Naruto pisó un charco sin poner demasiada atención—, las misiones son escasas desde que terminó la guerra, y tampoco pagan muy bien. Ya sabes, hay filas enormes, todos quieren salir y ganar algo de dinero. No es que yo no quiera, pero la alianza… —Sasuke alzo una mano, haciéndole entender que estaba bien.
« Olvídate de ellos por ahora, la alianza los ha declarado prisioneros de guerra, estarán bajo custodia hasta que sean llevados a juicio. Taka no verá la luz de sol por un tiempo… »
….
Sakura miró las manos de Sasuke, a penas y podía envolverlas entre las suyas, que se habían quedado pequeñas en comparación. Pero ella era una mujer, por supuesto, y Sasuke hacía tiempo que se había convertido en un hombre.
Se permitió trazar el camino de una cicatriz en la palma de su mano derecha con la yema de los dedos, hecha con la punta de un kunai: —atravesó…—dijo, sabiendo que inmediato que tenía razón, y que probablemente quien se hubiese atrevido a hacerla, ademas de habilidoso, probablemente ya no estaba con vida. — ¿Es el tipo de dolor del que hablas?
Sasuke miró con insignificancia la cicatriz, pero alguien había detenido su chidori acertándole un simple kunai que le atravesó hasta los nervios, y aunque Karin había logrado con algunos problemas reparar el nervio dañado, no pudo mover la mano durante una semana completa. Había sido un golpe para su orgullo, que algo tan fútil le causara tantos problemas, pero eso no era dolor, no era nada y Sakura lo sabía, era consciente de los que hablaban.
—No puedes. —musitó, porque en lo que a ella respectaba, ya no había nada más que él pudiera hacer para herirla o hacerla sufrir.
Él frunció el ceño: —Demuéstramelo, Sakura.
La pelirrosa sonrió, cálida. Naruto habría sabido de inmediato el porqué, pero al Uchiha le tomó varios intentos descifrarla.
—Haz lo que tengas que hacer. —dijo finalmente, confirmando su respuesta.
—Oe —Sasuke dijo, llamándole la atención. —, Naruto.
El rubio levantó la cabeza, todavía ensimismado. No había dejado de pensar en su respuesta ni por un momento, y no conforme, le había rogado por los detalles, solo para estar seguro de que no mentía.
— ¿Qué demonios dijo, Sasuke?
Sasuke ahogó un suspiró: —Ha dicho que sí.
— ¡Esa no es una respuesta 'ttebayo! Tal vez solo lo intuiste, Sakura-chan es complicada, las mujeres son complicadas. —Naruto sonaba convencido, nadie la conocía como él después de todo. Pero Sasuke ya negaba la cabeza, aseverando su respuesta. —Quiero saber cómo se atrevió a aceptar, teme, dime los detalles.
—Solo estaba pensando. —contestó. —Es porque significas mucho para ella… Es por eso que aceptó, porque cree que de alguna forma está ayudándote. Ya sabes, te miró y luego sonrió con esa mirada de "adelante, no importa lo malo que pueda llegar a ser o lo que pueda pasarme, estoy dispuesta a tomar el riesgo porque me importas.". Sakura-chan no se mide cuando se trata de los demás, sé lo que digo, la he visto hacerlo cientos de veces. Tú sabes de lo que serpia capaz de por ti, teme, lo has visto con tus propios ojos.
— ¿No vas a comer? —Sasuke preguntó impasible. —Llevas un cuarto revolviendo el cuenco.
Naruto entrecerró los ojos.
—Nee, no te va a resultar hacerte el desinteresado conmigo 'ttebayo, te conozco demasiado bien. —El Uzumaki sorbió una porción de fideos de arroz. — ¿En qué pensabas? —Naruto volvió a girarse hacía él. —No parecías… estar ahí cuando preparabas la comida. Estabas pensando en algo importante, ¿no? o tal vez solo eras demasiado idiota y tienes la cabeza vacia siempre.
La imagen de Taka volvió a cernirse sobre las sienes del Uchiha, que frunció el ceño inconscientemente. Jugo, Suigetsu y Karin. Naruto solo se había encargado de traer a colación una incertidumbre que llevaba tiempo dentro de él. ¿Qué pasaría con ellos? La ansiedad y la preocupación no le sentaban bien, no sabía cómo lidiarlas, porque había sido él solo durante demasiado tiempo.
— ¿Qué pasará con los prisioneros que tome la Alianza? —Sasuke se arriesgó a preguntar.
Naruto entornó los ojos, tomando una postura serie.
—Es difícil saberlo. —empezó, hablando con voz tenue. —Veras, no es tan sencillo como una persona tomando una decisión. Debe haber un consenso, hasta donde sé, solo manejo la información que la Alianza quiere que maneje. Hay cientos de prisioneros, de todos los países, de todas las villas. Tsunade dijo que algunos eran traidores por los que ni siquiera las personas de su propia villa estarían dispuestos a intervenir, pero otros… No lo se, teme, hay muchos casos diferentes. Si el raikage quisiera enjuiciarme y Konoha no estuviera de acuerdo ya sería un problema, ¿entiendes lo que digo? Es por lo que Kakashi-sensei está allá. —Naruto hizo una pausa y continuó: —Nosotros jamás dejaríamos que te llevaran, ni Sakura-chan, ni yo, ni…
Los ojos de Sasuke amagaron un gestó de pesar y volvieron a hundirse en la nada. Otra vez pretendió no escuchar.
—No tienes que hablar de eso si no quieres. —El Uzumaki sonrió, retomando especial interés en su mano lesionada. — ¿No la notas…peor?
Sasuke alzó la vista y asintió, lo que atribuyó a su falta de cuidado: —Animal, hmp. —sentenció, no sin dejar de hacer la comparación y dejar a los primeros mejor parados: —Toma un analgésico y duerme… por el resto de mis días.
Naruto encontró sensatez en la burla y obedeció sin reparar demasiado en alguna forma de insultarle de vuelta.
….
Sakura ojeó varios de los expedientes acumulados sobre su escritorio, comenzaban a llenarse de polvo, una capa delgada, casi imperceptible, pero estaba ahí, apuntándole con el dedo que había trabajo por terminar. « Sé que no estás de servicio, pero ya no tenemos personal y Shizune necesita quien la asista en una…» La pelirrosa recordó la visita que había recibido muy temprano en la mañana, y como antes de terminar de escuchar a la urgida enfermera, había sonreído de vuelta, excusándose de no poder presentarse.
« Tal vez debas considerar ocupar tu tiempo en algo más si esta ya no es tu vocación, Sakura-chan. »
—Sakura. —el sonido de su voz le llenó los oídos en una sola palabra, sacándola de su ensimismamiento. La espalda y los músculos del cuello se le tensaron, era él otra vez.
—Sa-Sasuke. —dijo, sin terminar de entender porque estaba ahí, pero él solo le tomo de la muñeca y la haló fuera sin mediar palabra.
El viento estrelló la puerta, cerrándola de forma estrepitosa. El cielo de la tarde, rojizo y anaranjado, comenzaba a oscurecerse y las calles a silenciarse. Iba a llover otra vez, lo sabía, y también sus huesos que calaban por el frío. Odiaba el invierno: — ¿A dónde vamos? —preguntó, tratando de acompasar sus pasos a los de él. : —Sasuke, ¡Sasuke! —repitió, hasta finalmente hacerle detener.
Las miradas de ambos se encontraron bajo el cielo gris y las primeras gotas de agua, frías y gruesas.
La ropa de ambos se oscureció un tono.
—No voy a ir a ninguna parte hasta que me digas que es lo que...
—Naruto. —dijo, poniendo fin a toda la discusión.
Continuará.
Como verán, trate de actualizar lo más pronto posible porque tengo tres pruebas esta semana y si no era hoy, definitivamente no sería hasta el domingo. Ya ven, Sakura y Sasuke por fin vuelven a verse pero les adelantó que en circunstancias no muy buenas. Y pues, por otro lado, están Sasuke y algunos detalles que comienzan a molestarle ahora que tiene tiempo para pensar en cosas que no involucran: destruir Konoha, vengan a Itachi, muerte, etc.
Como siempre, muchas gracias por dejar sus reviews, por agregar a favoritos, alertas, etc. Se los agradezco mucho. ¡Nos leemos!
Kaor 23: Naruto se refería a la carta de los padres de Sakura que Ino guardaba, pero ya volverán a eso más adelante. Y pues, Sasuke sí se pasó con su propuesta, pero Sakura tampoco tuvo mucho reparo en aceptarla. Espero que te haya gustado este capítulo, como siempre Naruto orquestando los encuentros. ¡Nos leemos!
Alice Uchiha 26: No me tardé tanto como esperaba, pero creo que ha sido pura suerte. Sé que Sasuke es algo sádico, pero ya sabes, detrás todo su rollo tiene buenas intenciones. Y pues, ahora me he propuesto sacar a flote su lado humano, ya lo veras en el próximo capítulo. No te quito más tiempo y, con suerte, sobrevivirás hasta que suba el próximo. Cuídate, ¡nos leemos!
aRiEeLa 95: Ya se que Sasuke es descabellado, pero es como tú dices, buenas intenciones al modo Uchiha. Como vez, Sakura aceptó la propuesta de Sasuke sin reparar mucho en las consecuencias, y pues… Naruto no se lo tomó muy bien como habrás podido leer. Y la intriga para el siguiente capítulo, ¿qué pasó con Naruto? Gracias por tu review, ¡nos leemos!
LivingInArt: Comparto la misma opinión que tienes de Sasuke, tampoco puedo verlo corriendo detrás de una Sakura interesada o de miles de mujeres (técnicamente no puedo verlo interesado en nadie más que no sea Sakura y a su modo frio).Y tienes toda la razón, es muy difícil no caer en el occ cuando se trata de este personaje, yo espero poder seguir sobrellevando su carácter a lo largo del fic. Ya conoces la respuesta de Sakura, y como ves, Naruto siempre causando problemas e imprevistos. Gracias por leer, hasta el próximo.
Lady Evanna: A mi siempre me ha encantado ver en los fic el proceso de Sasuke volviéndose más humano, por lo que siempre intento mantener su carácter e ir… suavizándolo de poco, si se puede llamar así. Tengo la esperanza de no caer en el occ, al menos no demasiado. Y sí que es una propuesta tentadora la de Sasuke, y una respuesta arriesgada la de Sakura. No digo nada más porque termino contando el fic en un review. ¡Nos leemos! Ah, y me alegra que ahora si hayas podido dejar un review, lo aprecio mucho.
Candice Saint Just: Como siempre, traté de subir lo más rápido que mi tiempo libre me lo permitió, ojalá te guste. Nos leemos en el próximo, cuídate.
AliceKu: No vayas a pensar que me desanimas, al contrario, me ayudas mucho. Tu review ha sido como una palanquita que me obliga a pulir mejor algunas cosas. Y pues, ya sé que Sasuke es un descabellado, pero ¿a poco Sakura no es demasiado arriesgada? Creo que el premio del capítulo se lo lleva Naruto (ya verán porque en el siguiente), que orquestó el segundo encuentro. Gracias por tu review y tus consejos, nos leemos en el próximo. Cuídate.
Hiyoko-Sama: Es básicamente lo que Sasuke intenta hacer: que Sakura entré en razón. Y pues, puedo adelantarse que en el fondo el aún se cuestiona porque se toma el tiempo de salvarla de sí misma. Y Sakura, es bastante obvio, ella sigue queriendo salvarlo después de todo (y de tanto). No te quito mucho tiempo, gracias por el review, ojalá te haya gustado el capítulo (incluido el final tan raro), y pues… ¡nos leemos en el próximo!
