Mundo encarnado parte 7

Leonardo, el primer chico que sabe quién fue en su vida pasada, aun que he de admitir que él estaba entre una duda, creer si es real o no.

Aunque haya visto a una tortuga en una visión, no estaba tan seguro, Leo seguía pensando en lo que Jackie le dijo de los 3 restantes que debía de encontrar, en estos momentos el joven se encontraba en la cafetería para comprar algo, luego de ello emprende marcha hacia la salida, pero no se dio cuenta de que alguien venía corriendo hacia él, sin querer lo empujó, a causa de esto Leo cae al suelo, un poco adolorido abrió los ojos mientras se sobaba el hombro, y observa al chico que provocó su caída.

_ ¡Oops! Lo siento, lo siento mucho… - Sin tomarse la molestia de ayudar al recién caído a pararse, huye de ahí.

_ ¿Que le pasa? – El adolescente de ojos azules se extraña por la actitud del chico, y haciéndole caso a su curiosidad decide seguirlo.

Por los pasillos de la escuela corría desamparado un joven de cabellos castaños embarrados de pintura, ni sus lentes protegían que el susodicho líquido evitara caerle cerca de los ojos, los cuales derramaban lágrimas, este sintió la presencia de alguien detrás de él, parecía que lo estaba siguiendo, cuando intentó voltear sus piernas le jugaron una mala pasada provocándole que cayera al suelo.

_ ¡Auch! - Sus anteojos chocaron contra el pavimento, por suerte no se rompieron. Algunos de los estudiantes lo observan en su triste estado.

_Oye mira, es Donnie. – Le susurra una de las colegialas en el oído de su compañera.

_ ¿Estas bien? - Preguntaron algunos.

Al verlo, Donnie empieza a tener alucinaciones traicioneras, su mente le jugó una mala pasa haciéndole creer que se burlaban de él, de repente una de las chicas le extiende su mano en señal de confianza para ayudarloa ponerlo de pie, pero este la rechaza expresándole una mirada de miedo, luego de reincorporarse y de recoger sus lentes sale corriendo como si su vida dependiera de ello.

_ ¿Qué? ¿Qué intenta hacer? – Se preguntó Leo a si mismo, mientras lo seguía corriendo para tratar de alcanzarlo. – ¡Oye espera por favor! – Le decía, eso distrajo al desdichado por unos segundos.

_ ¡No! – Choca con una pared debido a que por andar llorando su visión se tornó borrosa. (N/a: Lo estoy haciendo sufrir mucho xD)

Leo se acerca al de lentes, el cual estaba un poco fuera de si por el golpe, lentamente toca su cabello manchado de una especie de líquido, parecía viscoso.

_Esto es pintura... – Se sorprendió.

_... - Abre los ojos y mira a Leo.

_Hola... – Le dice amablemente.

_ ¡Aléjate! – Lo empuja asustado para después salir corriendo.

_ ¡Oye solo quiero...! - Pero antes que pueda decir otra palabra es golpeado por un libro.

_ ¡Vete, no necesito ayuda! – El chico sale corriendo como alma que lleva el diablo.
Leonardo se levanta y nota alguien detrás de él.

_ ¿Hmm…? – Al voltear se da cuenta de que se trataba del chico pelirrojo que lo ayudo la otra vez. – Oye eres...

_Sí, ya se que dirás. - Cruza sus brazos. - ¿Tienes alguna idea de a donde va? – Pregunta ansioso.

_No... Pero creo que hará una locura, ojalá supiera hacia donde se dirige. - Agacha su cabeza.

_Bueno… a decir verdad yo sé a donde va, pero iré más tarde. – Con el ceño fruncido se da media vuelta para después alejarse.

_ ¡¿Cómo lo sabes?! – Leo levanta su cabeza pero el joven ya no estaba. - Que raro es…

Al caer el sol ya todo estaba oscuro, las estrellas tuvieron que aguantarse las ganas de acompañar al redondo satélite a iluminar la noche, el viento soplaba con euforia, dándoles a las personas el deseo de acurrucarse en el calor. En eso se deja ver la sombra de un adolescente que corría desesperado por las calles, pero a causa de la falta de luz no se distinguía de quién se trataba.

_ ¿Dónde estará? - El que habló no era nada más y nada menos que Rafael, este estaba buscando al chico de lentes.

Mientras Leonardo meditaba en su habitación sobre algunas cosas, sentado en su cama.

_Que día tan extraño tuve. – Levanta su cara para dirigir la mirada al techo.

En ese momento alguien abre la puerta para hacerse presente la Sra. Jones.

_ ¿Leonardo? - Se acerca.

_ ¡Sra Jones! – Leo se lanza abrazarla. - ¡Volvió!

_Jejeje sí, por fin volví. – Ella lo corresponde su muestra de afecto, pero nota lo extraño que estaba el joven. - ¿Leo estas bien? – Se oía preocupada.

_Sí… solo que he estado un poco raro estos días…

_ ¿Por qué? - Pregunto la mujer.

_Por nada, ya sabe lo mismo de siempre estudios, trabajos, exposiciones, etc.

_Bien, pero si algo pasa ya sabes a quien avisar. – Sonríe.

_Lo sé a usted. - Se ríe un poco.

_Bueno, vengo muerta así que mejor me iré a dormir, buenas noches. – Le da un beso en la mejilla.

_Buenas noches... – En el momento de cerrar la puerta Leo regresa a su estado de antes, no dejaba de pensar en el chico. - Me preocupa que este lejos en algún lugar. – Susurró para si mismo.

Mientras en el parque.

_...Odio mi vida… - Se oía los quejidos de Donnie, este se quita los lentes y va corriendo lejos del parque.

Se va una casa vieja oculta entre algunos árboles, el olor a polvo podría provocarte estornudar tanto como las telarañas peligrosamente estaban crecidas, pero eso no le importaba, al abrir la puerta no se evita que un chillido proveniente de las bisagras haga eco por el lugar, después de asegurarse de que nadie lo haya seguido entra con cuidado, en ese momento comenzó a llorar, rodeado en una soledad desamparada, sin perder el tiempo sacar algo de su bolsillo.

_Si tanto quieren verme muerto pues les voy a dar el gusto, estoy harto que me pase esto, yo creí que esos problemas jamás volverían pero me equivoqué, y ahora que no tengo el collar de mi madre soy más débil… Ya no quiero seguir viviendo. – Mientras decía esas palabras observa lo que tenía en mano, era un cuchillo de tamaño regular, pero a simple vista se apreciaba lo letal que era, agarró fuertemente el mango para después introducir la hoja en su pecho lentamente, sintió como se desvanecía en el suelo, con su vista borrosa veía su cuerpo manchado de sangre, volvió a derramar lágrimas, las cuales bajaron delicadamente por sus mejillas y como unas preciosas gotas de lluvia cayeron al suelo. - Nunca más les daré el gusto… - Ni bien dijo esas palabras comenzó a cerrar sus ojos.

Continuara…

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

¿Donnie morirá? D:

¿Quién viene a buscarlo? XD