Día 12

Comenzaba a despertar, volvió a sentir el olor a manzanilla con miel, era más fuerte que la vez anterior y sonrió. Se sentía tan a gusto donde estaba que ni quería abrir los ojos, pero tuvo que hacerlo, porque sentía que no estaba en la cama. Cuando al fin pudo mirar se dio cuenta de que estaba aferrado a una camisa de color verde con cuadros, tragó e intentó que su respiración siguiera normal, pero no lo logró.

Poco a poco fue subiendo la mirada y se encontró con el rostro de Blaine, estaba muy cerca del suyo, lo observó por unos segundos y se dio cuenta de que aún dormía. Tenía que salir de ahí, no quería ni pensar qué ocurriría si despertaba y él seguía en ese sitio, pero si se movía podía despertarlo ¿qué podía hacer? Lo mejor era quedarse quieto y si Blaine despertaba hacerse el dormido, sí, ese podría ser un buen plan. Se mantuvo por unos segundos observando el rostro del pelinegro y se dio cuenta de que nunca lo había mirado bien.

-Es lindo-susurró notando cada detalle del rostro del moreno, y viendo cómo caían sus crespos con gracia por su frente, era adorable ¿Qué? ¡No! Cómo iba a ser adorable la persona que lo tenía secuestrado, sacudió sutilmente su cabeza intentando espantar esos pensamientos, suspiró con pesar e intentó moverse para levantarse, pero sintió como Blaine lo abrazaba nuevamente. Lo volvió a mirar y notó que seguía durmiendo, así que intentó una vez más salirse de sus brazos, pero no pudo-Maldita suerte-susurró cansado y decidió volver a cerrar los ojos, lo mejor era seguir durmiendo, ya que no tenía sentido intentar liberarse.

-Kurt-escuchó que Blaine lo llamaba, sólo alzó un poco la vista y se encontró con los ojos miel-¿Quieres comer?-dijo con una sonrisa, aún estaba algo adormilado. Por toda respuesta el castaño movió su cabeza afirmativamente-Prepararé algo mientras te bañas-dijo en un susurro y mirándolo con una dulce sonrisa.

-Está bien-respondió y se salió de encima a penas Blaine lo soltó, se levantó lo más rápido que pudo y corrió a su habitación a buscar la bata y una toalla. No podía creer que había dormido sobre el pelinegro toda la noche.

Miraba al director y a la entrenadora alternativamente, ambos estaban sentados hablando mientras él se encontraba en una silla al lado de Sue, no podía creer que eso estaba pasando, no podía ser posible.

-Tu padre viene en camino-dijo Beiste entrando al lugar.

-Gracias, Shannon-contestó Sue volteando a verla-¿Te quedas con nosotros?-dijo apuntando una silla.

-Claro-dijo en un murmullo.

-¿Hasta cuándo me tendrán aquí?-dijo David molesto.

-Hasta que llegue tu padre-dijo el director Figgins seriamente.

-¿Qué van a hacer?-dijo alzando una ceja extrañado y sin entender aún la situación.

-¿Qué crees tú?-dijo Sue encarándolo.

-¿Me suspenderán?

-Por mí te tendría en una cárcel-dijo con molestia.

-¡No he hecho nada!- gritó exaltado.

-¿Nada?-dijo Sue sorprendida-¿Te parece poco haber golpeado a Kurt Hummel, el mismo día que desaparece y que para más tuvieras fotos de él en tu casillero?- dijo alzando una ceja.

-Siempre lo golpeaba-dijo bajando la mirada y empuñando sus manos-no tengo nada que ver con su desaparición-dijo mirándola a los ojos-puede acusarme de abusivo, pero no soy tan malo como para hacerlo desaparecer-dijo seriamente.

-Ni tan inteligente-dijo con una sonrisa de burla-¿Cómo explicas las fotos?-dijo mirándolo directamente a los ojos.

-¿Acaso es policía que tengo que decirle todo?-dijo indignado.

-No lo es, pero es mejor que hables ahora y aclaremos este malentendido-dijo Beiste- Además, no le dijiste nada a la policía cuando te interrogaron.

-¿Le crees?-dijo Sue sorprendida.

-Es uno de mis futbolistas y a pesar de que no es de los mejores alumnos, no lo creo capaz de algo así.

-Lo golpeó sin misericordia ¡Vimos a Porcelana ese día! ¡Tú lo ayudaste a reponerse!- le gritó molesta y poniéndose de pie.

-Sí-dijo seriamente y poniéndose a su altura-pero aún así dudo mucho que este muchacho tuviera las agallas para hacerlo-dijo mirando al castaño.

-Gracias-susurró el muchacho mirando el suelo.

-No agradezcas tanto-dijo Sue cruzándose de brazos-Explícanos qué hacían las fotos de Porcelana en tu casillero.

-Yo… -miró a los tres presentes-¿Puedo hablar a solas con las entrenadora Beiste?-susurró mirando a la mujer.

-No hay problema-accedió el director y se levantó de su lugar-Vamos Sue, para que puedan hablar tranquilos-dijo Figgins tomándola por un brazo.

-¡No! Quiero escuchar qué es lo que tiene para decir, ya verá que…

-Vamos-insistió el moreno.

-Te salvaste por esta vez, pero igual lo sabré-dijo con seriedad la rubia y salió muy molesta del lugar.

Se quedaron solos y Shannon lo miraba esperando una respuesta, quería saber por qué tenía cosas y fotos de Kurt en su casillero, no era normal, para nada normal algo así. Mucho menos cuando has golpeado a la persona que al parecer "veneras", era bastante extraño y lo único que quería saber era ¿qué pasaba por la cabeza de David Karofsky?

-Te escucho-dijo Beiste mirándolo con atención, se encontraba sentada en una silla igual que él.

-Entrenadora ¿se lo contará a alguien?-dijo en un murmullo y sin mirarla.

-Tengo que hacerlo, y probablemente tengas que dar tu testimonio a la policía, porque no puedes quedar como sospechoso.

-Está bien-suspiró cansado-Yo tenía esas fotos de Hummel, porque…-dijo en un susurro y mirando aún el suelo-yo…-suspiró con fuerza- me enamoré de él-dijo sonrojándose con fuerza, miró fijamente a la entrenadora, quien lo miraba con una sonrisa divertida ¿le jugaba una broma? Porque si así era, tenía que admitir que era buena.

-¿Es broma?-se atrevió a preguntar.

-No-dijo seriamente.

-¿Eres gay?-preguntó al notar que le decía la verdad, siempre que veía la decisión en su mirada se daba cuenta de que no le mentía.

-No-dijo nerviosamente-pero me gusta Hummel-dijo casi en un susurro y con la mirada vidriosa.

-¿Es todo?-dijo poniendo una mano en el hombro del castaño.

-Sí-susurró mirando al suelo.

-¿Por qué lo golpeabas?-preguntó sabiendo de ante mano la respuesta, pero necesitaba escucharlo de su boca.

-Porque necesitaba llamar su atención, quería que me viera, que dejara de mirar a Evans o a cualquier otro…

-¿Qué no fueras tú?-sólo recibió una afirmación de su parte-David-dijo un poco cansada-Cuando tengas problemas de ese tipo-dijo en un suspiro-Llámame-le entregó una tarjeta con sus teléfonos-Te aseguro que te comprenderé y te voy a escuchar, siempre tendrás una amiga en mí-dijo seriamente.

-Gracias, entrenadora.

-No lo agradezcas, porque estás metido en un gran lío-susurró mirando afuera y viendo a agentes del FBI, hablaban con Sue y con Figgins, también estaba Paul Karofsky.

Había terminado de preparar algo para comer, porque pasaban de las 2 de la tarde, después de comer se daría una ducha. Porque no dejaría a Kurt comiendo solo. Subió hasta la habitación del castaño, le avisaría que ya estaba todo listo en la cocina. Golpeó la puerta suavemente, pero no recibió respuesta, abrió con cuidado y asomó la cabeza, ahí pudo ver al ojiazul sentado en la cama y mirando con atención un cuaderno.

Se acercó con cuidado y se sentó a su lado, pudo ver la letra de una canción en una de las hojas. La miró por unos segundos y no la reconoció, en su vida había escuchado esa canción. Iba a preguntar de quién era, pero al parecer el castaño leía sus pensamientos esa mañana.

-No recuerdo bien quién la interpreta-dijo mirando con detención el cuaderno-Pero es una canción que Puck cantaba siempre-susurró con una pequeña sonrisa.

-¿Por qué la escribiste?-susurró tomando el cuaderno con una de sus manos.

-Porque así me siento ahora-susurró mirando el suelo, sintió que sus ojos se humedecían.

-¿La cantarías para mí?-dijo devolviéndole el cuaderno.

-¿No leíste lo que dice?-dijo sin mirarlo.

-Quiero escucharlo-dijo mirándolo con atención.

Kurt se puso de pie y dejó el cuaderno sobre el escritorio, caminó hasta la puerta y la cerró, luego volteó a ver a Blaine y cerró los ojos, se sabía la canción de memoria y ahora más que nunca la melodía inundaba sus oídos, su mente tenía tan viva la letra en esos instantes que jamás podría borrarla.

I never thought I'd change my
opinion again
But you moved me in a way that I've
never known
You moved me in a way that I've
never known

But straight away you just moved
into position again
You abused me in a way that I've
never known
You abused me in a way that I've
never known

Blaine lo miraba sorprendido, no podía creer que se sentía así ¿Acaso él había provocado esos sentimientos en Kurt? Porque realmente le dolía que fuera así, no podía entender por qué. Pero sí se daba cuenta de que no apartaba su mirada de él, era como si le dedicara la canción, y eso sí que lo ponía nervioso, porque no eran las palabras más bellas del mundo.

So break me shake me hate me
take me over
When the madness stops then you
will be alone
Just break me shake me hate me
take me over
When the madness stops then you
will be alone

So you're the kind that deals with the
games in the mind
Well you confuse me in a way that
I've never known
You confuse me in a way that I've
never known

Pudo notar el nerviosismo de Blaine, sabía que no le agradaba lo que escuchaba, pero no podía hacer más, porque realmente era lo que sentía y esa canción lo reflejaba totalmente. Sentía que había abusado de él, aunque nunca le hubiera tocado ni un pelo, sentía que lo mejor era que terminara con eso de una vez por todas, porque él realmente se volvía loco en ese sitio.

So break me shake me hate me
take me over
When the madness stops then you
will be alone
So won't you break me shake me hate me
take me over
When the madness stops then you
will be alone

She says, " I can help you, but what
do you say?"
'Cause it's not free baby, you'll have
to pay
You just keep me contemplating, that
your soul is slowly fading

God, don't you know that I live with a ton
of regret?
'Cause I used to move you in a way
that you've never known
But then I accused you in a way that
you've never known
But you've hurt me in a way that I've
never known...

Sintió como las lágrimas bajaban por su rostro, aún miraba a Kurt, que estaba en las mismas condiciones que él, pero no podía soportar el dolor que poco a poco se asentaba en su pecho; sentía una presión muy fuerte y su boca se había secado, sabía que no soportaría más esa situación, pero él le pidió que cantara. Ahora tenía que escuchar hasta el final.

Break me shake me hate me
take me over
When the madness stops then you
will be alone
So won't you break me shake me
hate me take me over
When the madness stops then you
will be alone

Listen, baby
You'll be, you'll be alone

Break me shake me hate me take
me make me
Fake me break me shake me hate
me take me
Break me

A penas terminó de cantar, Blaine salió corriendo de la habitación, Kurt sólo pudo cerrar los ojos y sentir como las lágrimas bajaban por su rostro. Necesitaba desahogarse y liberar la tención que tenía en el pecho desde el día en que se vio en esa habitación y sinceramente, sentía que Blaine lo tenía atrapado ahí y no acababa nunca con su tortura, sino que la acentuaba más y más.

A los segundos sintió un fuerte portazo, de seguro el pelinegro se había encerrado en su habitación. No podía decir que lo sentía, porque realmente había sido un alivio cantar esa canción, porque de alguna forma logró decirle que odiaba esa situación y rogaba porque todo eso terminara pronto. Además, Blaine era el único que podía terminar con todo ese sufrimiento.

Entró al taller, buscando con la mirada a Puck, lo encontró sacando un motor de un auto y sonrió al verlo manchado de grasa, debía admitir que se veía sexy así, pero vio su mirada seria y por un momento no lo reconoció. Él no era así, de seguro estaba pensando en algo que lo atormentaba, porque se veía concentrado, pero no precisamente en el auto que reparaba.

-Hola, chico rudo-dijo con una sonrisa y acercándose a él.

-Lauren-dijo sorprendido y poniendo el motor en una mesa-¿Qué haces aquí?-dijo limpiando sus manos con un paño que tenía en el bolsillo trasero del pantalón, trabajaba con unos jeans viejos y una polera en las mismas condiciones.

-Vine a verte, hoy no fuiste a la escuela-dijo seriamente-¿Qué ocurre?-dijo cruzándose de brazos y alzando una ceja.

-Nada-dijo seriamente y apoyándose en el auto, miraba al suelo y empuñó sus manos-Nada-repitió y mordió su labio inferior.

-Eso no se parece a nada-dijo acercándose-Puedes contarme, no le diré a nadie-susurró tocando su rostro con una de sus manos.

-Estoy preocupado por Kurt-dijo en un murmullo-Aún no aparece y Burt se ve mal.

-Mientes-dijo seriamente la muchacha-Eso no es preocupación ¿qué te pasa?-dijo mirándolo a los ojos.

-Tal vez sólo estoy cansado-susurró mirando el suelo.

-Tampoco es eso-dijo seriamente-dime, no te regañaré si eso es lo que temes-dijo frunciendo levemente el ceño.

-Me preocupa que Burt haya dejado tirado el taller, este lugar le ayuda a pagar las cuentas y…

-¿Sólo por eso trabajas aquí?-dijo sin creerle aún.

-Sí, Lauren, estoy aquí para ayudar-dijo en un murmullo y mirando a otro lado.

-Pero esa no es toda la verdad-dijo decidida.

-¿Quieres la verdad?-dijo alzando la voz y mirándola a la cara-¡Te diré la verdad!- gritó molesto y sintiendo como perdía el control por unos segundos-¡Me siento culpable!- dijo de una vez.

-¿Por qué?-logró preguntar, aún sorprendida por el arranque de furia de Puck.

-¿Por qué?-dijo sonriendo sin creer lo que le preguntaba, miró a un lado por unos segundos y luego la observó con atención-Porque por más de un año le hice la vida miserable a Kurt, lo lancé al basurero, le tiré granizados, lo encerré en los vestidores del equipo de fútbol, y le dije toda clase de cosas de las que me arrepiento ¡Por eso me siento culpable! Siento que si no fue secuestrado, escapó y si lo hizo fue por mi culpa-dijo respirando agitadamente.

-Tú ya no lo molestabas y Karofsky lo golpeó ese día-respondió algo extrañada por la confesión.

-Karofsky fue la última gota que rebalsó el vaso, pero yo ayudé a llenarlo-dijo furioso- Y nada ni nadie hará que Kurt se sienta menos mal por lo que le hacía o que yo deje de sentir que fue mi culpa si él huyó-dijo seriamente y se dirigió al auto que había estado arreglando toda la mañana.

Se sentía miserable, le dolía el pecho y no paraba de llorar. Dolía, su corazón dolía demasiado. Había cerrado la puerta con llave y estaba recostado en su cama. No podía creer que Kurt sentía eso, no podía aceptar que él se sentía prisionero y le pedía que terminara con ese dolor ahora. Al oírlo cantar, le pareció que su voz era tan hermosa como cuando cantaba en el club Glee, pero ahora estaba tan llena de dolor que simplemente era… ¡Dios! Era doloroso, tal vez habría sido mejor dejar que Kurt lo apuñalara el día anterior con ese cuchillo, tal vez dolería mucho menos.

-¿Por qué no me quiere?-susurró abrazado a su almohada-Yo lo amo-murmuró secándose el rostro con fuerza-¿Acaso no lo sabe?-murmuró presionando con fuerza la almohada- ¡Lo amo!- gritó desesperado y siguió llorando, no aguantaba esa situación y por ese día no quería verlo más, no después de lo que había escuchado.