Inazuma Eleven no me pertenece, es propiedad de Level-5, Akihiro Hino. Algunos de los personajes en la historia, que no son de la serie original, me pertenecen y los mencionaré a su debido tiempo.

Shorin levantaba constantemente unas pequeñas banderas, una de ellas tenía un círculo de color rojo mientras que en la otra había una pequeña marca de color azul. La roja indicaba que Goenji hacía la chilena a la perfección y que lograba la altura indicada mientras que la azul indicaba las veces que Kabeyama se caía intentando saltar para alcanzar dicha altura.

-A tan sólo unos días del primer partido de las preliminares del Torneo, continuamos con el entrenamiento de la Técnica Especial de Goenji y Kabeyama. Sólo de esta forma podremos enfrentarnos a la Secundaria Salvaje. Espero que la perfeccionen antes del partido- pensaba Aki mientras anotaba las veces que Kabeyama se caía, Goenji ya dominaba su parte de la Técnica.

-Veamos, el problema es el aterrizaje de Kabeyama pero la altura es la correcta. Ahora sólo falta coordinarla entre ustedes dos- dijo Endo, Kabeyama y Goenji estaban a su lado.

-Practiquemos el Gol Relámpago- le dijo Goenji a Kabeyama.

-Si, como tu digas.

Goenji corrió junto a Kabeyama y ambos saltaron. Goenji estaba muy decidido a conseguirlo mientras que Kabeyama estaba dudoso, Kabeyama miró hacia abajo y se asustó debido a la altura. Goenji al intentar apoyarse sobre Kabeyama perdió el equilibro y ambos cayeron al suelo. Kabeyama colocó sus manos sobre su cabeza y agachó la mirada.

-Kabeyama, ¿Acaso tu...- comenzó a preguntar Goenji pero Endo no lo dejó terminar ya que se acercó a Kabeyama.

-¿Qué pasa, Kabeyama?, la Técnica iba tan bien.

-Es que- comenzó a decir él, su voz estaba temblorosa como si estuviese a punto de llorar- Le temo a las alturas.

-¿Qué?- preguntaron Someoka, Max, Sombra y Kazemaru a la vez.

-¿Y por qué no lo mencionaste antes?.

-Cuando me impulso sobre tus hombros y cierras los ojos pierdes el equilibrio por completo- le dijo Goenji.

-Kabeyama se concentra más en la altura- mencionó Bella.

-¿Así que ese es el motivo por el cual no aterrizas bien?.

-Cuando ves hacia abajo pierdes el equilibro, ¿Qué te parece si te enfocas en Goenji?- le sugirió Aki mientras apretaba la tabla que tenía en sus manos contra su pecho.

-Si, lo intentaré.

Goenji y Kabeyama se prepararon para intentar nuevamente la Técnica Especial, esta vez los chicos pensaron que Kabeyama lo lograría pero Bella no estaba muy segura, pues el miedo no es algo que se pueda superar de un momento a otro.

Goenji y Kabeyama saltaron al mismo tiempo, esta vez Kabeyama tenía la vista fija en Goenji pero eso no pudo evitar que mirara hacia abajo. Kabeyama volvió a caer como la vez anterior.

Tanto Haruna como Bella se acercaron a él para comprobar si estaba bien.

-Que calamidad, me pregunto si van a poder jugar ese partido, luego de todo el esfuerzo que hice por conseguir ese manual. Creo que esto será imposible- se escuchó como alguien hablaba. Todos los chicos se voltearon para ver a la persona responsable de dicho discurso, y se encontraron con Natsumi Raimon quien estaba apoyada en un árbol. Someoka fue el primero en responderle.

-¿Qué?- preguntó el pelirosa.

-No me importa lo que digan, confío en que Goenji y Kabeyama van a dominar la Técnica Especial de los Inazuma Eleven- le dijo Endo- Y con eso ganaremos el partido- sus manos se tornaron puños y se notaba la frustración en su rostro.

-Pues eso está por verse- dijo ella. Aki, Haruna y Bella no quisieron intervenir en la charla entre Endo y Natsumi. Natsumi antes de irse miró hacia donde estaba Bella quien la observaba con los brazos cruzados sobre el pecho. Natsumi le hizo una seña con la mano y ella rápidamente entendió de que se trataba.

Bella comenzó a caminar hacia Natsumi. Ambas se introdujeron en lo espeso de los árboles, los demás miraban como Bella se alejaba, ellos no sabían que clase de relación tenía con Natsumi. Goenji trataba de concentrarse por completo en la Técnica, pero la pelea con Bella simplemente no lo dejaba pensar, aunque su desempeño en la cancha era mejor que el de Kabeyama.

-Capitán, sé que usted cree en mi pero...- comenzó a decir Kabeyama pero Endo no lo dejó terminar.

-Confiamos en ti Kabeyama. Debe haber una forma para superar tu miedo.

-Si- susurró el grandote, aún seguía sentado en el suelo.

Natsumi y Bella caminaron hasta donde se encontraba el auto donde la castaña siempre iba. Ambas se detuvieron en un lugar que brindaba un panorama del entrenamiento de los chicos.

-¿Qué crees?. ¿Piensas que lo lograran?- le preguntó Natsumi mientras se apoyaba del auto.

-Tienen muchas posibilidades. Si Kabeyama es capaz de superar su miedo la Técnica saldrá de inmediato, pero por experiencia los miedos no se superan de un momento a otro, algunos dicen que no se superan sólo se dominan. Pero tal vez si Kabeyama adopta otra posición pueda lograrlo.

-Goenji también está un poco desconcentrado.

-¿Lo notaste?. Me sorprendes Natsumi.

-Sólo espero que puedan ganar este partido.

-Abre los ojos Kabeyama- le gritó Endo mientras el grandote se quitaba una cinta de color blanco, la cual cubría sus ojos. Al abrirlos, el miedo cruzó su rostro y comenzó a temblar, Endo había logrado que se montara en la plataforma de una piscina mientras Aki pedía perdón, con muchas reverencias, a los chicos del Club de Natación.

Kabeyama comenzó a temblar y de repente se resbaló y cayó al agua, Endo quedó totalmente empapado mientras Aki y los otros chicos lo miraban con pena.

Endo intentó que Kabeyama se deslizara por un tobogán pero no lo logró, Kabeyama alegaba que tenía mucho miedo y que no lo conseguiría.

Todos estaban en el Club de Fútbol, incluyendo a Bella quien después de hablar con Natsumi había decidido volver al Club junto a los demás. Megane medía la altura a la cual se encontraba Kabeyama, quien estaba sobre unos objetos.

-Ochenta centímetros y no tiene miedo.

-Ahora probemos con un metro- dijo Endo, parecía ilusionado de que Kabeyama lo lograra y Aki estaba a su lado.

Bella estaba al lado de Kazemaru quien hablaba con Goenji, él tenía los brazos cruzados sobre su pecho. Bella y Goenji no se dirigieron la palabra en toda la mañana, Goenji era muy orgulloso y ninguno de los dos se atrevía a hablar de lo sucedido, hasta los chicos lo ignoraban.

-Para ganarle a la Secundaria Salvaje necesitamos el Gol Relámpago y para eso te necesitamos a ti, Kabeyama- le dijo Kazemaru.

-Estamos contigo, amigo- le dijo Endo- Si el enemigo es fuerte nosotros nos volveremos el doble de fuerte.

-Así es, Endo tiene razón- dijo el peliceleste.

-Si- gritaron todos a la vez, pero en ese momento escucharon como los pequeños objetos donde estaba Kabeyama se rompieron. Kabeyama cayó inmediatamente al suelo mientras los demás se quejaban.

Esa tarde, todos los chicos del Club de Fútbol de la Escuela Raimon entrenaban sin descanso en el Campo de la Ribera, Endo era el más decidido, estaba dispuesto a detener todas las Técnicas del enemigo.

Aki y Haruna observaban el entrenamiento desde la banca mientras que Domon caminaba hacia ellas, tenía sus manos apoyadas en la nuca.

-Cuanto entusiasmo tienen todos- dijo él, Aki y Haruna se voltearon para poder observarlo.

-Oye Domon, ¿No vas a entrenar?- le preguntó Aki mientras miraba a su amigo.

-Recuerda que soy nuevo, dudo que salga a jugar. Tomaré las cosas con calma.

-Eso haría yo- comentó Aki.

Bella caminaba por el Campo de la Ribera, cargaba una cesta donde se encontraban las botellas de agua para los jugadores, observaba cada detalle del entrenamiento de los chicos, pero a simple vista esas ganas de entrenar provenían de Endo, quien los motivaba con sus palabras y su entusiasmo. Ella observó como Goenji y Kabeyama se caían una y otra vez tratando de completar la Técnica, Domon se acercó a ella.

-Dejame ayudarte- le dijo Domon a Bella mientras tomaba la cesta que ella tenía entre sus manos, la pelinegra lo miró y sonrió al igual que él- Estabas un poco distraída.

-Sólo estaba pensando- contestó la pelinegra, que desde ayer no dejaba de pensar en su pelea con Goenji, no le había gustado que los chicos fueran testigos de esa pelea. Goenji para ella se había convertido en un amigo, era una relación más fuerte que la que tenía con Ethan.

-¿Aún no te disculpas con él?- le preguntó Domon, Bella lo miró.

-¿Te diste cuenta?.

-Los chicos ayer hablaban de eso. Goenji se fue muy enojado a su casa y los demás comenzaron a preguntarse porque estaban peleando. No encontraron ningún motivo.

-Es mejor que crean que no hay motivo, pues el verdadero es absurdo.

Goenji y Kabeyama intentaron nuevamente la Técnica, pero al igual que todos los demás intentos Kabeyama miró hacia abajo, y volvió a caerse.

-Capitán, no puedo- murmuró él.

-Una vez más, Kabeyama- le dijo el pelicrema.

-Si no enfrentas tus miedos no los superarás- le dijo Endo. Kabeyama se iba a levantar para intentarlo nuevamente pero una imagen de él realizando el salto pasó por su mente y el pánico lo volvió a invadir.

-No puedo hacerlo.

Esa tarde, Kabeyama caminaba cerca de la Torre de Metal, llevaba puesto el uniforme de la Secundaria. A lo lejos cualquiera notaría la preocupación que invadía su rostro. Kabeyama estaba preocupado porque aún no lograba la Técnica Especial.

-Jamás podré conseguirlo, mi única opción es renunciar- murmuraba él, pero unos gritos se escucharon a lo lejos, así que concentró su atención en eso. A lo lejos pudo observar como Goenji intentaba mantener el equilibrio sobre una rama atada a la mitad por una cuerda, pero fallaba cada uno de sus intentos.

-¿Sigue entrenando?- pensó Kabeyama al ver a Goenji, pero rápidamente se escondió detrás de un letrero al observar que Endo se dirigía hacia Goenji, él traía consigo un balón de fútbol.

Endo se detuvo al observar a Goenji y luego subió las escaleras para así llegar a su lado.

-¿Aún estás entrenando?- le preguntó Endo, Goenji se levantó del suelo y lo miró- Ya veo, quieres dominar el salto en una superficie inestable, yo te ayudaré- dijo Endo mientras una enorme sonrisa se extendía por su rostro.

Goenji siguió entrenando en compañía de Endo, bajo la atenta mirada de Kabeyama.

Kabeyama se encontraba en su habitación, estaba en la litera de arriba, la cama de su hermano menor, temblaba debido al miedo que le producía estar a esa altura, además llevaba una almohada sobre la cabeza, la cual sujetaba con mucha fuerza.

-No tengo miedo- repetía él una y otra vez pero cada vez que abría los ojos se convencía de que no era cierto.

-Hermano, ¿Qué haces allí?- preguntó Saku, el hermano de Kabeyama. El niño de ocho años tenía algunas similitudes con Heigoro, como sus grandes labios, piel canela, ojos morados redondos, una pequeña nariz del mismo color de sus labios, sus orejas eran redondas y tenían el mismo color de cabello. Él era delgado a diferencia de Kabeyama.

-¿Saku?, lo que pasa es que... Que litera tan cómoda- dijo él intentando evitar la pregunta de su hermano.

-Pero te da miedo dormir en la litera de arriba por eso siempre duermes en la de abajo.

-Dejame en paz, ¿Quieres?- el niño asintió- ¿Qué es lo que quieres?- preguntó él mientras su hermano menor se acercaba a las literas.

-¿Mañana son las preliminares del Torneo Fútbol Frontera?.

-Así es.

-Le ganaron al Instituto Imperial así que será más fácil- le dijo Saku a Kabeyama mientras pequeñas estrellas aparecían en sus ojos.

-Si, será pan comido.

-Asombroso- dijo él mientras salía de la habitación. Kabeyama suspiró.

-El pobre está muy ilusionado, no me atrevo a decirle que soy un cobarde.

De repente se sobresaltó al escuchar nuevamente la puerta abrirse.

-Por cierto, ya está lista la cena- dijo Saku.

Mientras tanto en el Restaurante, Hibiki cocinaba mientras Bella limpiaba las mesas, esa noche no había muchos clientes solamente el mismo hombre de barba canosa y cabello marrón. Para Bella ya era costumbre que estuviese allí aunque no sabía su nombre.

Hibiki se acercó a él y le entregó su pedido.

-¿Así que mañana son las preliminares del Torneo?.

-Si, así es- contestó Bella- Los chicos están muy emocionados, bueno, al menos la mayoría. Están intentado una Técnica de ese manual del cual le hablaste a Endo.

Hibiki suspiró al oír eso. Bella continuó limpiado y en una ocasión se detuvo al recordar el rostro de Goenji, ella no quería que su amistad se estancara de esta manera.

Goenji acariciaba el cabello de Yuka, él había decidido dejar de entrenar para así visitar a su hermana. Trataba de no preocuparse pero le era imposible pues, simplemente la nueva Técnica le preocupaba. Además su pelea con Bella lo había dejado muy pensativo, al igual que a la pelinegra.

-No me rendiré, seguiré ganando hasta que tu despiertes, es la nueva promesa que te hago Yuka- susurró él. Tenía la esperanza de que algún día su hermana despertara- ¿Sabes?, las cosas con ella siguen igual. No nos hablamos durante todo el día, supongo que ambos somos muy orgullosos, pero no comprendo porque no quería contarme acerca de su trabajo. Supongo que fue muy tonto de mi parte enojarme con ella.

En ese momento escuchó el chirrido de la puerta de la habitación al abrirse, él se volteó para ver quien era. El padre de Bella estaba frente a él.

-¿Goenji?, pensé que ya te habías ido- le comentó el padre de Bella quien se acercaba a Yuka.

-Doctor Cooper, ¿Dónde está mi padre?.

-Está ocupado, así que me encargaré de Yuka. No te preocupes, estaré muy al pendiente de tu hermana, así como Bella.

-¿Bella?.

-Si, ella me pregunta mucho por Yuka, la adora. Viene muy temprano los fines de semana y algunas tardes, pero ahora con su trabajo ya no tiene mucho tiempo.

Goenji volvió a mirar a Yuka y una cálida sonrisa se extendió por su rostro.

Mientras tanto en la casa Endo, Mamoru miraba la foto de su abuelo, la cual estaba sobre una mesa junto a unos guantes marrones desgastados y una pelota muy sucia.

-Ya verás abuelo, mi equipo se convertirá en los Legendarios Inazuma Eleven, el equipo que dirigiste hace muchos años.

Al día siguiente...

Una enorme cascada se extendía entre una hermosa pradera verde, el lugar estaba cubierto por árboles, arbustos y flores, todos ellos rodeaban los edificios de La Secundaria Salvaje. Todos los chicos estaban reunidos cerca de la cancha pues hoy era el día del partido, todos estaban nerviosos pero en especial Kabeyama.

-¿Esta es la Secundaria Salvaje?- preguntó Endo mientras observaba el panorama- No sabía que se encontraba en medio de una jungla.

Natsumi acariciaba su cabello cuando se escucharon unas voces. Todos los chicos del equipo se voltearon y observaron como unos chicos miraban detalladamente el auto donde Natsumi viajaba, inclusive algunos estaban dentro de él. Era como si nunca hubiesen visto uno.

-Con que esto es un auto.

-Miren, tiene cuatro neumáticos- dijo un jugador de la Secundaria Salvaje.

-¿Quiénes son?- preguntó Natsumi.

-Ellos deben ser los jugadores- respondió Bella.

-Sería ridículo perder contra ellos- comentó Someoka.

Antes de comenzar el partido se escuchaba como todos los estudiantes animaban a su equipo local, tanto chicos como chicas estaban reunidos cerca de la cancha, el lugar estaba cubierto por árboles y flores.

-Cuantos espectadores- dijo Endo- No cabe duda de que el partido está a punto de comenzar, no debemos defraudar a ninguno de nuestros espectadores.

-Endo- dijo Bella- Todos ellos apoyan a la Secundaria Salvaje- la sonrisa de Endo desapareció de su rostro.

-No creo que nadie quiera apoyar a un equipo tan débil como el nuestro- comentó el pelirosa.

-Claro que si, miren - dijo Endo mientras señalaba a donde estaban tres niños con megáfonos animando a la Secundaria Raimon.

-Escuela Raimon- gritaban los tres a la vez. Uno de ellos era el hermano de Kabeyama, acompañado de sus amigos, uno de ellos tenía el cabello marrón mientras que el otro cargaba una gorra.

-¿Saku?- preguntó Kabeyama al reconocer a su hermano. Cargaba su típica chaqueta color crema y su mochila azul.

-Hermano, sé que vas a ganar.

-Les ganaron al Instituto Imperial.

-Tu hermano es un gran jugador.

-No sabía que tenías un hermano- le dijo Bella a Kabeyama.

El pánico comenzaba a invadir a Kabeyama así que su ansiedad comenzó a crecer.

-Capitán, debo ir al baño- dijo él mientras comenzaba a caminar pero Endo, Someoka, Max y Handa lo impidieron.

-¿A dónde vas?. El partido ya va a comenzar.

-Pronto comenzará el partido de las preliminares del Torneo- narraba Kakuma mientras ambos equipos ocupaban sus lugares en la cancha.

-Por favor que no sea necesario hacer el Gol Relámpago- rogaba Kabeyama.

-La Escuela Raimon dará la patada inicial- comentó Kakuma.

De repente se oyeron los gritos del Entrenador de la Secundaria Salvaje, y el partido comenzó.

-El entrenador dijo que si ganamos podremos comer muchos dulces- dijo el capitán de la Secundaria Salvaje, quien atravesaba a toda velocidad la cancha para dirigirse a la portería.

Kazemaru logró evitar que le quitaran el balón y le dio un pase a Someoka quien lanzó hacia arriba el balón.

-Goenji- gritó él, Goenji saltó para así realizar su Técnica Especial pero el capitán de la Secundaria Salvaje le robó el balón, pues había superado su altura en cuanto al salto.

-Goenji iba a realizar su Tornado de Fuego pero el Capitán de la Secundaria Salvaje, Ryota Torii, le robó el balón- comentaba Kakuma. El capitán logró darle un pase a Suizenji Chiita, el delantero.

-Ahora Chiita recibe el balón, veremos cual será su poder.

-Pero que velocidad- dijo Handa mientras Suizenji comenzaba a alejarse de él.

-No cabe duda que es tan veloz como un chita.

-Vamos- dijo Endo mientras se preparaba para detener el tiro de Chiita, pero él chutó el balón hacia el centro y otro jugador lo recibió.

-Él debe ser el centro- gritó Jin mientras saltaba para detener el balón pero Seiji Owashi, conocido como Águila, lo había alcanzado. Seiji Owashi era de estatura media y de piel morena. Tenía el pelo color marrón claro y llevaba un pañuelo envuelto en la cabeza sobre el que van puestas unas gafas de aviador, además de tener unas plumas atrás. Sus ojos eran grises y tenía varias marcas en la cara.

-Águila se prepara para realizar su Técnica Especial.

-Ataque del Cóndor- gritó Owashi. El balón salió despedido hacia la portería, Endo iba a detenerlo pero Shingo Gori lo alcanzó y realizó una Técnica Especial pero Endo utilizó su Puño de Fuego y logró despejarlo, el balón llegó hasta Kazemaru.

-Hemos tenido un largo entrenamiento, sin embargo aún existe diferencia en cuanto al nivel- dijo el peliceleste.

Goenji recibió el balón pero tres jugadores lo marcaron, él decidió darle un pase a Someoka quien lo recibió perfectamente.

-Intentaré con mi Técnica- dijo él mientras se preparaba para realizar el Impacto Dragón pero fue bloqueado por un defensa del equipo contrario, el cual lo arrojó lejos y Someoka chocó contra una pila de tablas.

-Someoka- gritó Endo.

-Someoka no se puede levantar- dijo Kakuma.

Todos los chicos se acercaron a donde estaba Someoka, quien se agarraba con fuerza el tobillo.

-Su tobillo está torcido, no podrá seguir jugando el partido- dijo Bella, quien revisaba el tobillo de Someoka, estaba inflamado.

-Habrá que reemplazarlo- dijo Endo.

-Oye amigo, te voy a ceder mi turno de jugar- dijo Megane, él y Domon estaban sentados en el banquillo.

-Bien, es mi oportunidad- dijo él mientras se levantaba.

-Pero Domon, tu eres defensa...- comenzó a decir Haruna pero Bella no la dejó terminar.

-Kabeyama, jugarás como delantero- dijo la pelinegra, Kabeyama la miró asustado. Los demás estaban un poco dudosos ante la idea pero al final Endo accedió.

-Kabeyama ha remplazado a Someoka en la delantera mientras que Domon jugará como defensa- dijo Kakuma.

-Seré delantero- volvió a murmurar Kabeyama.

-Ahora no podemos usar el Tornado Dragón, no nos queda más remedio que usar el Gol Relámpago.

-Águila hará un saque de banda y Kame recibe el balón.

Kame se acercaba cada vez más a la portería pero Domon se colocó frente a él.

-Es hora de jugar un poco- dijo él mientras se preparaba para hacer su Técnica Especial- Deslice Mortal.

Domon logró quitarle el balón a Kame, Goenji estaba sorprendido por la Técnica de Domon.

-Que hábil es Domon- dijo Endo.

-Es una Técnica del Instituto Imperial- comentó Goenji.

-Ahora les demostraré mi verdadera fuerza- dijo Domon, luego lanzó el balón hacia arriba y Goenji y Kabeyama saltaron para ejecutar la Técnica, pero el capitán de la Secundaria Salvaje, Ryota, saltó al mismo tiempo que ellos, Goenji estaba convencido de que lograrían alcanzar más altura así que se apoyo en los hombros de Kabeyama pero él perdió el equilibrio y ambos cayeron al suelo. Kabeyama escondió su rostro entre sus manos.

-El hermano de Saku es un fracasado- dijeron los amigos del menor de los Kabeyama. Saku observaba atentamente a su hermano, pero la tristeza invadió su rostro.

-Es demasiado para mi- susurró Kabeyama.

El partido estaba muy reñido, ninguno de los dos equipos cedía. Los jugadores de la Secundaria Salvaje lanzaban diferentes ataques bajo las órdenes de su entrenador pero Endo lograba detener todos las Técnicas con su Puño de Fuego.

-Ha terminado el primer tiempo, el partido está 0 a 0, sin embargo la Secundaria Salvaje es quien domina el partido.

Todos los chicos se acercaron a la banca y algunos se sentaron en el suelo, todos estaban agotados pero los chicos de la Secundaria Salvaje no parecían estarlo. Endo se quitó los guantes y observó las marcas y los tonos rojos de sus manos.

-Hicieron un buen trabajo- dijo él.

-¿Qué estás diciendo?.

-Nos dieron una paliza- dijo Someoka.

-Aun estamos en 0, tengan en cuenta que el rival es muy fuerte. No les dejaré meter ningún gol y ustedes harán el Gol Relámpago- dijo Endo mientras su mirada se dirigía a Goenji y Kabeyama.

-Por favor Capitán, déjeme como defensa- le pidió Kabeyama a Endo.

-¿Qué dices Kabeyama?.

-Si no lo hace, pediré que me reemplace. Es imposible llegar a esa altura.

-Espera Kabeyama- dijo Endo- No te voy a reemplazar, seguiré enviándote el balón cuantas veces sea necesario. Si no enfrentas tus miedos jamás los superarás.

-Es que yo...??

-Pobre de él- comentó Saku. Bella, quien estaba detrás de Saku notó lo preocupado que estaba. Saku era un niño ingenuo y alegre. Bella se dio cuenta de cuanto idolatraba a Kabeyama, que lo veía como un héroe.

-No te preocupes, estará bien- le dijo Bella mientras caminaba hacia Kabeyama- Kabeyama- lo llamó ella.

-Bella- dijo él mientras se volteaba para así observarla.

-Si le tienes miedo a las alturas mira al cielo, piensa en lo alto que puedes llegar y si no te sientes cómodo así, cambia tu posición.

-Mirar al cielo- repitió él.

-Los equipos cambian de portería y comienza el segundo tiempo- narró Kakuma- La Secundaria Salvaje da el saque de salida, me pregunto como acabará este partido.

Chiita roba el balón pero Max lo bloquea, pero él, con un pase hacia atrás, le pasa el balón a Shoma Hebimaru.

-Tiro de la Serpiente- gritó Hebimaru pero Endo lo detuvo con el Puño de Fuego. Le lanzó el balón a Goenji quien intentó realizar la Técnica pero Kabeyama no estaba seguro de poder realizarla así que se dejó caer en el suelo. Goenji quiso recuperar el balón pero Ryota se lo quitó fácilmente. Endo no dejaba de recibir toda clase de Técnicas pero gracias al Puño de Fuego lograba despejarlas.

-Endo- gritó Aki cuando vio como él detenía un balón con su rostro, una enorme mancha roja apareció en su cara. Kabeyama miraba como Endo se esforzaba para defender la portería.

-Es demasiado para él, debemos ayudar- dijo Kazemaru.

Águila realizó un tiro de esquina y Kazemaru bloqueó a Chiita, luego él y Shorin bloquearon a otro jugador.

-Si uno no puede, lo harán dos.

-Y si dos no pueden, tres te bloquearan-dijo Max.

-Ellos quieren que pierdan el control- dijo Megane.

-Es una buena estrategia- comentó Someoka.

-Sin embargo, al bloquearlos gastan mucha energía lo cual debilitará los tiros- dijo Bella.

-Abre los ojos Kabeyama- le dijo Goenji mientras se acercaba a él. Kabeyama le hizo caso y observó como todos sus amigos se esforzaban por ganar el partido, Kurimatsu estaba cansado mientras Shishido caía constantemente al suelo.

-A pesar de que los chicos están cansados y que al Capitán le duelen las manos ninguno a renunciado al partido- dijo el grandote- ¿Por qué lo hacen?.

-Por que confían en nosotros, confían en que anotemos, aunque sea un gol. Si cierras los ojos no sólo escaparas del miedo, también traicionaras al equipo- le dijo Goenji.

Gori realizó su Técnica Especial pero Endo la detuvo con su mano Fantasma. Estaba decidido a no darse por vencido.

-Aquí va, Kabeyama- dijo Endo mientras le pasaba el balón.

-El capitán y los demás confían en mi, no puedo fallar, es mi oportunidad- dijo él mientras comenzaba a correr junto a Goenji. Ambos saltaron al mismo tiempo para realizar la Técnica Especial.

Ryota al ver que ambos intentarían realizar un Técnica Especial, saltó para alcanzar el balón y en ese momento Kabeyama cerró los ojos.

-El capitán confía en mi- dijo él. De repente las palabras de Bella llegaron a su mente. Mira al cielo Kabeyama, cambia de posición en la Técnica.

Kabeyama comprendió a que se refería Bella así que hizo que Goenji se impulsara de su estómago mientras dirigía su mirada al cielo.

-Ya entiendo, al no ver hacia abajo no tendrá miedo- dijo Endo. Goenji logró patear el balón y éste entró de lleno en la portería, anotando así el primer gol.

-La Escuela Raimon acaba de anotar un gol- dijo Kakuma mientras el silbato que indicaba el final del partido sonaba- La escuela Raimon ha ganado.

-No esperaba que utilizaras el estómago- dijo Goenji- Esta Técnica será difícil de imitar.

-Fue gracias a todos ustedes- dijo Kabeyama, él miró a Bella y ella le sonrió a manera de aprobación.

Kabeyama chocó las manos con Endo y éste se quejó por el dolor. Un pequeña bolsa de hielo apareció a su lado y él se volteó para ver quien se la daba, para su sorpresa era Natsumi.

-Nunca antes había visto a alguien que luchara así por el fútbol- comentó ella- Tontito.

-¿Qué quieres decir con eso?- le preguntó Endo, pero al ver que Natsumi no le respondía y sólo se reía, se enojó- Oye- gritó él mientras Aki lo observaba. Bella se rió ante la escena pero luego su mirada se cruzó con la del pelicrema.

Mas tarde en el Instituto Raimon, los chicos se dirigían al Club de Fútbol donde Endo, al igual que Someoka y Handa, se llevó una gran sorpresa al ver a Natsumi. Ella estaba frente a los chicos.

-¿Tu?, ¿Qué haces aquí?.

-A partir de hoy seré una ayudante del Club, haremos equipo- dijo ella.

-¿Qué?- preguntaron todos a la vez. Someoka y Handa se alarmaron ante esta noticia, y Endo no estaba muy convencido.

-Vamos Endo- comenzó a decir Bella- Confío en Natsumi, ella hará un buen trabajo- dijo la pelinegra mientras se acercaba a Natsumi y colocaba una mano en su hombro, luego decidió salir del Club para lavar las toallas de los chicos. Bella pasó al lado de Endo, quien aún estaba sorprendido por la incorporación de Natsumi, Someoka y Handa no estaban muy felices.

Ethan y Ronnie caminaban hacia el Club de Fútbol, ambos estaban enfrascados en una de sus típicas conversaciones, al ver como los chicos estaban reunidos alrededor del Club se acercaron rápidamente a ellos.

-Chicos, ¿Qué pasa?- preguntó Ronnie, quien se llevó una gran sorpresa al ver a Natsumi en el Club, Ethan se acercó a ella.

-A partir de ahora Natsumi es una nueva ayudante del equipo- dijo Bella mientras se acercaba a ella con una cesta llena de toallas.

-Que bien por ti- le dijo Ethan a la castaña.

Una sonrisa apareció en el rostro de Bella mientras veía como Aki, Ethan y Haruna interactuaban con Natsumi. Atravesó las puertas del Club de Fútbol para comenzar a lavar las toallas, pero se detuvo al ver a Goenji frente a ella. La sonrisa desapareció del rostro de Bella y adoptó la misma expresión de Goenji. Goenji la observaba pero Bella desvió la mirada, Ronnie se acercó a ellos y Bella decidió concentrarse en ella.

-¿Todo bien?- preguntó Verónica.

-Si, todo bien- murmuró Bella mientras se alejaba de ella y de Goenji, Ronnie la miró extrañada y a pesar de que la llamaba, Bella no retrocedió. Goenji se alejó de Ronnie para unirse a Endo y a los demás chicos que iban a entrenar cerca de la Torre de Metal.