Capitulo 7: Dominando el agua

Sitka, Alaska. Lugar idóneo para practicar el agua control. El follaje era homogéneo por donde se le mirase, aun que sin dejar de ser hermoso. Había bosques por doquier, montañas con nieves en sus cumbres y lagos tan cristalinos y celestes que se convertían en espejos reflectores de tan maravilloso paisaje. Este seria mi hogar hasta que dominara a la perfección mi elemento nativo.

Yo me encontraba sumamente emocionada por el hecho de que al fin aprendería a dominar mi elemento. Quería aprender toda clase de técnicas, hacer el látigo de agua, inmensas olas, torbellinos, lanzar dagas de hielo, el pulpo, aprender a controlar el agua en todos sus estados al mismo tiempo que sacar agua de plantas, aire, e incluso de la tierra. Deseaba saber como controlar la situación en desastres naturales como en un alud, o en una gran tormenta. Y sobre todo deseaba aprender a usar el agua control con fines curativos. Todo eso en un plazo de seis meses.

Mis maestros: Charlie y Paku era sumamente amigos, y sumamente opuestos. Charlie, aun que era un hombre bastante mayor, se comportaba como si tan solo tuviese 30 años de edad. Mi relación con él, más que maestro- alumno, era del tipo tío- sobrina. Cada vez que me esforzaba mucho en algún ejercicio o técnica de combate, me sugería que me tomara un descanso. Nunca me exigía demasiado, pero tampoco era blando conmigo, simplemente quería que progresare pero sin llegar al limite, ya que sabia que su amigo Paku me tendría mas que estresada con el agua control como para ayudarlo en esa , mi maestro de agua control, era todo lo contrario a Charlie. Las dos cualidades más destacables de su carácter eran la seriedad y el perfeccionalismo. Cada vez que me enseñaba una técnica nueva, se tomaba su tiempo en analizar parte por parte mi dominio y postura, y si encontraba un error, me hacia repetirlo hasta que me saliera perfecta.

.

.

Al mes de arduo entrenamiento y más que nada costumbre por mi parte, Iroh decide que ya había llegado la hora de marcharse y dejarme en manos de sus amigos. Muy triste y derrumbada logre despedirme de él. Para mi Iroh se había convertido en un amigo de verdad, en parte de mi familia y sobre todo en mi apoyo incondicional.

Sin él a mi lado me sentía sola y descarrilada, pero aun así me mantuve firme para continuar mi entrenamiento. No es digno de un avatar derrumbarse o darse por vencida tan rápidamente me repetía a mi misma cada vez que extrañaba a Iroh, o peor aun, a mi familia.

Mi familia. Ese era otro tema. Las semanas pasaban y yo mientras me acostumbraba a estar lejos de casa, echaba mucho de menos a mi familia, a mi hogar. Cada vez que me abrumaba la tristeza de no poder estar con los que quería, escuchaba música, dormía o más comúnmente estudiaba los pergaminos de mis maestros.

Pero cuando el mantenerme ocupada ya no era suficiente, mis maestros me daban su consentimiento de ir al pueblo con la excusa de hacer las compras, para que yo pudiese conectarme a Internet y mandar algún mail informándoles de mi vida aquí, mandarles alguna fotografía y sobre todo, saber de ellos, cosa que pasaba una vez por semana, en mi día libre que era el domingo.

Cuando alguna fecha especial estaba cerca, como el cumpleaños o alguna fiesta importante, con casi un mes de anticipación paseaba por el pueblo buscando algo lindo e interesante que podría servir de regalo, para luego, dos semanas antes de dicha fecha, enviarlo por correo y que llegase a tiempo a su destino. Con ese simple gesto de mandar un regalo, quería que mi familia supiera que pensaba en ellos, que me importaban y que además tuviesen algún recuerdo de los lugares en los que yo estaba aparte de las fotografías que de vez en cuando tomaba.

.

.

Dos meses mas ya habían pasado y mi vida se había hecho más rutinaria que nunca. Me levantaba todos los días a las 6:30 am ha entrenar, dedicándome a perfeccionar alguna técnica o combinar ataques. Después de almuerzo entrenaba combate cuerpo a cuerpo con Charlie hasta que el diera la lección por terminada. Luego de eso me tomaba un tiempo para descansar o estudiar, y por ultimo por las noches le mostraba mi progreso al maestro Paku, para que este evaluara si ya estaba lista para una nueva técnica o si debía seguir trabajando con la que estaba. Mi vida era eso: entrenar, estudiar, entrenar.

A petición de mi propio maestro Charlie, busque algún pasatiempo para sacarme de la rutina y darme un descanso mental de todo lo relacionado con ser el avatar. Mezclando mis habilidad para el dibujo y una de mis pasiones ocultas, me dedique a crear un traje de maestra agua, tal como los que aparecían en los pergaminos.

Estaba decidida a tener un traje de maestra para usarlo cada vez que peleara, extendiéndome con el tiempo ha los demás elementos. Esto, mas que un pasatiempos, también se estaba volviendo una necesidad, ya que me estaba quedando sin ropa. El tiempo pasaba y yo seguía usando la misma ropa que traje de mi casa.

En uno de esos días en los que una tormenta de nieve azotaba el pueblo y, por ende, impedía que entrenara, me dedique a dibujar, perfeccionar mis técnicas y ha bailar en mi habitación. Fue así que se me ocurrió combinar.

En vez de entrenar como normalmente lo hacia, decidí hacerlo con música, idea que dio grandes frutos. Hacia bailes, movimientos y maniobras que combinaban tanto agua control como artes marciales, las que se sincronizaban a la perfección con el ritmo y armonía de la música. Con esta nueva táctica inventada, el entrenamiento se hacia mas divertido y progresaba mas rápido al combinar todo lo que sabia en una sola piesa de música.

Los seis meses ya habían pasado desde mi llegada a Alaska, seis meses de duro entrenamiento con Paku y Charlie, seis meses en los cuales ya me habían enseñado prácticamente todo, desde combate, estrategia, medicina pasando hasta por las situaciones en las que las fuerzas de la naturaleza se desatan. Practique, perfeccione e incluso moldee una que otra técnica cambiándole ciertas cosas para beneficio propio.

Tanto tiempo había pasado que ya conocía todas las técnicas posibles, había entrenado bajo la luna llena cientos de veces, hecho todas las combinaciones posibles entre agua control y artes marciales, ya sabia como usar el agua control para curar, he incluso ya había terminado mi vestuario característico de maestra agua! Y sin embargo, ni Paku ni Charlie me dejaban ir alegando cosas como "no estas lista". Yo ya me estaba impacientando. Por todos los espíritus ¡¿Qué más debía aprender para pasar al siguiente elemento?!

- Simple- dijo el maestro Paku respondiendo a mi interrogante- dos cosas: debes aprender sangre control y vencernos en combate.

Sangre control fue lo único que resonó en mi cabeza. Ante este hecho pude ver que ambos maestros frente a mi se veían claramente contrariados, no sabían si era una buena idea el enseñarme esa técnica tan letal pero también sumamente poderosa.

- No es una técnica que gustoso te enseñaría. Considero vil y despiadado el controlar a tu oponente como si fuese un títere. Pero luego de llamar y sopesar esta decisión con el resto de la orden, se llego al consenso de enseñártela.

- Nunca se sabe en que momento la necesitaras- dijo Charlie para unirse a la conversación.

- Sin embargo, debe quedarte sumamente claro que esta técnica te estará permitida usarla solo en caso de vida o muerte- dijo Paku en un tono tan serio que hizo que me estremeciera de tan solo pensarlo.

- Si, como por ejemplo cuando no tengas ningún elemento a tu disposición y tu oponente te apunte con un arma o algo así.

- Así que, esta noche con la luna llena, te la enseñare.

Como su palabra es promesa, después de unas horas me encontraba al lado de mi maestro Paku, inmóvil al ver como este sumamente concentrado estaba controlando a un lobo salvaje, haciendo que con leves movimientos de sus manos, el lobo hiciera su voluntad.

El plazo para aprender esta técnica era de cinco días, cinco días de luna llena. Me rehusé muchas veces a aprender sangre control, pero por más que lo detestase y paliara hasta en mi propio interior, sabía que Paku tenía razón. Algunas veces no tendría elemento a mi disposición o simplemente mi oponente no dudaría en hacerme daño, por lo que debía tener mi haz bajo la manga controlando su cuerpo ya sea de día o noche, con o sin luna llena.

A duras penas finalice y perfeccione la técnica tan solo en una semana. Ya sabiendo y dominando el agua en toda su extensión, solo me quedaba el paso final: el combate. Debía enfrentarme a mis dos maestros en sus respectivas disciplinas, vencerlos y que así me dieran su aprobación para pasar al siguiente elemento.

Con mi maestro Charlie batalle toda una tarde, ya me estaba cansando de dar brincos, patadas y puños en su dicción. Pero al final de cuentas logre vencerle, no usando la fuerza bruta, sino la estrategia, otras de las muchas enseñanzas que me había dado. Orgulloso de los resultados, Charlie me dio su aprobación dando por finalizado su trabajo.

.

.

Con mi maestro Paku fue distinto. Comencé a pelear con el por la mañana, y sin tomar descanso alguno, duramos hasta el atardecer. Solo cuando él ya estaba cansado decidió terminar con la batalla, y dándome un golpe final, logro dejarme inmovilizada.

Día tras día intentaba derrotarle, y cada vez que daba por ganada la batalla, el viejo salía con un nuevo ataque dejándome fuera de combate. Simplemente ya no sabia que hacer, las ideas se me estaban acabando al igual que las fuerzas; sin embargo rendirme no era una opción, no ahora que estaba tan cerca de completar mi entrenamiento.

Otro día se alzaba y una nueva batalla se libraría entre ambos. Como siempre yo comencé atacando. Dagas, olas, ráfagas, látigos. Le lanzaba todo lo que tenia, pero aun así no era suficiente. Ya me estaba cansando cuando capte algo. Paku no atacaba, solo evadía y se defendía de mis ataques para que así, cuando yo estuviese lo suficientemente cansada, el atacara con un golpe final dejándome en los suelos. Era tan simple que llegaba a ser obvio si lo pensaba bien.

Ya lo tenía, ya mi carta para ganar. Solo tendría que hacerle creer que había ganado para que bajase su guardia y atacarlo en el momento oportuno.

Comencé lanzando dagas de hielo sin pausa alguna, las que el eliminaba convirtiéndolas en nieve y, con eso, creando una especie de neblina que se hacia cada vez mas espesa. Deje de atacar y él de eliminar. Yo ya me encontraba posicionada esperando el momento justo para atacar. Mi maestro Paku buscaba a su alrededor, atento a cualquier movimiento, pero yo fui mas rápida, apareciendo a sus pies lanzándole una ola tan grande que logro levantarlo del suelo, sin darle tiempo a que dominara la situación.

Mi maestro, que ya había aterrizado en la nieve, sorprendido ante tal estrategia se levanta para felicitarme dándome su mano, acto con el cual demostraba que la batalla había terminado, y que yo era la vencedora.

Ambos maestros, muy orgullosos de mi, daban terminado con éxito mi entrenamiento de agua control, después de mucho tiempo, sudor y lagrimas. Después de seis largos meses yo ya era una maestra agua plena. Con el consentimiento de ambos, me dirigiría a mi nuevo destino. ¡A convertirme en una maestra tierra!

.

-xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx-

Capitulo 7 terminado!

Este capitulo lo escribí desde una narrativa diferente, ya que considere mas entretenido hacerlo como en primera persona. Lo más probable es que los demás capítulos de tierra, fuego y aire también se escribirán así

En el próximo capitulo relatare el entrenamiento de tierra control y tal vez fuego control también. Para el próximo me falta algún país o cuidad característicos que sirvan de lugar de entrenamiento de tierra y fuego control. Agradecería mucho alguna propuesta =)

Gracias a las personas que me dejan algún review.. Me motivan a seguir escribiendo :D

También un saludo a los lectores fantasma que leen sin dejar comentario xD

Cualquier comentario, critica, duda, consejo… en fin, reviews, es bien recibido como siempre

Chaito =) hasta el proximo.