Estimados/as, antes que nada quisiera pedir mis más sinceras disculpas a todos y todas aquellos lectores y lectoras de este fic en particular u.u. Durante mucho tiempo he estado sin actualizar ya que tras un asunto complejo de salud se me hizo muy difícil volver a tener tiempo para terminar esta y otras historias.

Sin embargo vuelvo recargada ya que nunca me ha gustado no darle fin a mis propias historias, siento que si mis personajes pudieran hablar me castigarían por ello. Tampoco puedo hacerlo porque sería una falta de respeto a quienes han seguido esta u otras historias, quienes también son muy importantes para mi.

Agradezco su comprensión y sin más que decir retomo la historia!

Lo escrito entre "..." son los pensamientos de los personajes!

Lo escrito en cursiva es el personaje de Sesshoumaru hablando en primera persona.

Disclaimer: Inu y Co. no me pertenecen, solo tomé prestados los personajes para esta nueva locura.


.- Cuando nos había ocurrido esto!? –exclamó angustiado caminando de un lado para otro en el gran salón que sostenía la presencia de unos pocos.

.- Hace unos miles de años…quizá…-murmuró el más viejo de ellos. Todos lo miraron, nadie sabía cómo terminaba la historia.

.- Cómo es que un ángel puede enamorarse de un humano! –sentenció otro apesumbrado. Tenían que hacer cosas que no le agradaban a ningún ángel- Gabriel…di algo! –le gritó puesto que aquel ángel no se movía ni un solo centímetro de su puesto.

.- Si Lucifer se enamoró de la oscuridad, por qué no de un humano…-fue su único comentario y todos se callaron.

.- No podemos asesinar a esa humana porque iría contra nuestras propias leyes –sentenció el primero que había hablado.

.- De esa tarea se encargará la muerte…y de eso los demonios…-recordó el más viejo de todos.

.- El problema…es que no sólo alcanza al humano…-suspiró Gabriel- desde ahora Sesshoumaru también debe morir…esto pasa porque es un terco, obstinado…

.- Qué pasó hace miles de años…-susurró despacio uno de los más jóvenes.

.- Ambos murieron…-susurró Gabriel.


Caminar con Kagome en mi espalda fue sólo el inicio de…una amistad como ella misma le llama a lo que sostenemos en este minuto. Pero lo cierto es que esto de ser asesor de bodas me ha permitido pasar más tiempo con ella del que me imaginé, lo que me alegra ya que últimamente ha estado más despistada que de costumbre y tiende a lastimarse más de lo que yo podía recordar.

Los meses pasaron y los arreglos de la boda eran retrasados por Sesshoumaru lo más posible. Siempre que estaban a punto de resolver algo, él encontraba un lugar mejor que hacía dudar a Kagome y entonces al menos, tenían una semana más para estar juntos.

Era imprescindible tenerla cerca de él.

El sentido de su vida era el mismo que siendo ángel: cuidar de Kagome.

Sakuya veía con temor este intenso interés de Sesshoumaru por esa chica. Inu Yasha comenzaba a ponerse inquieto, todos los días a cada segundo lo veía más inseguro de sí mismo y de Kagome, sus conversaciones con ella nada tenían que ver de la boda sino de que había hecho, específicamente, con su hermano mayor.

Se encontraba irritable y despreocupado de su escuela, sus últimos exámenes fueron un desastre y nadie en casa comprendía lo que ocurría. Ella sí porque podía escuchar sus conversaciones en solitario que se habían vuelto más constantes. Lo veía inquieto caminar de un lado a otro por su habitación murmurando cosas, fantaseando imágenes no deseadas de Kagome y su hermano. Se molestaba y golpeaba las cosas, nunca lo había visto tan descontrolado y con el tiempo, era peor.

No encontraba formas de calmarlo y eso la desesperaba, intentaba que fuera a los lugares donde Kagome y Sesshoumaru se encontraban, pero Inu Yasha estaba más desatento que nunca a sus señales, eso hacía las cosas más complicadas.

Por otra parte, todos los ángeles odiaban a Sesshoumaru, por lo que intentaban que sus protegidos impidieran que él saliera con la chica. Según lo que se había enterado, los ángeles habían decretado el destino de Sesshoumaru y ella no sabía cómo advertirle que se alejara de Kagome, esperanzada en que aquella decisión podrá hacer cambiar en algo su pobre destino.

Había visto a los demonios una y otra vez riendo frente a ambos, teniendo conversaciones en susurros ajenas a sus oídos. Se mostraban tan confiados, tan seguros de que podrían asesinar a ambos que sentía que estaban dándole tiempo a Sesshoumaru y a esa chica humana para estar juntos ya que finalmente jamás lo lograrían por su intromisión.

Sakuya intentó por todos los medios de convencer a Gabriel de lo erróneo de su decisión, pero el gran ángel sólo movió su cabeza diciendo sin palabras la cruda verdad: ambos debían morir. Cuando Sakuya volvió al lado de su protegido lo encontró inmensamente molesto.

.- "No debí haber ido con Gabriel!" – se recriminó a sí misma, miró la hora y vio que era muy entrada la noche, Kagome aún no llegaba.- Ay Sesshoumaru dónde te metiste con Kagome! –murmuró nerviosa cuando escuchó la puerta.

Se escuchaba la risa de Kagome. Inu Yasha hervía de rabia.

.- Kagome! –le gritó a lo que ella respondió con un sobresalto, de cualquier manera no se imaginó que pudieran recibirla con un grito cuando ella tenía tantas buenas noticias que darle- dónde estabas!

.- Inu yasha cálmate…-murmuró Sakuya poniéndose a su lado-

.- Hola…Inu…qué tienes, estás bien?...estaba revisando las invitaciones…tardé mucho en elegir un color y…

.- Te dije que no tenías por qué poner tanto detalle en esas cosas! –volvió a gritarle molesto.

Sesshoumaru quien se había quedado estacionando el auto se sobresaltó al escuchar a Inu yasha gritar y se apresuró a volver a la casa. Estaba seguro que tarde o temprano tendría que pelear con ese chico que decían era su hermano menor, pero no quería que fuese delante de Kagome.

.- Lo siento Inu…debí…avisarte verdad?...-inquirió bajando su voz, estaba asustada, Inu Yasha jamás se había mostrado tan violento con ella y no le gustaba sentirse de ese modo con él, estaba acostumbrada a un novio amable y tierno, incluso seductor…pero esos ojos….

.- Por supuesto que debiste avisarme! –exclamaba caminando de un lado a otro en la habitación. No podía dar cabida a su enojo, su cuerpo sentía que ardía y podría golpear a cualquiera que se le acercara en aquel instante. No tenía recuerdos de él actuando de esta forma, pero la rabia ya había nublado su consciencia haciéndolo imperturbable ante cualquier atisbo de lógica.

.- Inu Yasha…cálmate…-murmuró Kagome dando un paso hacia atrás. Sakuya se asustó, si Inu yasha seguía así la golpearía, debía encontrar la forma de hacer que se calmara, pero en ese instante Sesshoumaru apareció por la puerta.

.- Por qué pasas tanto tiempo con él! –le gritó el joven Taisho a su novia. Esta desconcertada no supo qué contestar en un primer momento, estaba segura que todo ese escándalo era sólo porque estaba preocupada por ella y que en cuanto respirara se le calmaría.

.- Es…quien…me ayuda con la boda…que te pasa…-susurró ella asustada de que su molestia fuese por celos, eso siempre es mucho más difícil de eliminar en las personas, puesto que una vez que se instala crece como una semilla traicionando la razón y el amor.

Sesshoumaru los miraba desde la puerta incrédulo, ese chico siempre se había visto como alguien de carácter más bien suave, terco y rebelde, pero con chicos de su edad, jamás había sido violento con Kagome en todo el tiempo que él podía recordar. Este nuevo Inu Yasha no cuadraba en lo que él tenía previsto, no le gustaba.

Como ser humano tenía una nueva capacidad para sentir rabia que lo descolocaba grandemente, él no sabía sentirla mucho menos manejarla.

Eso era lo que a Sakuya también le preocupaba. Pero un grito la sacó de su trance.

.- Pero con quien te vas a casar es conmigo! –volvió a gritar.

.- Inu Yasha! –exclamó molesto desde la puerta. Kagome no se había dado cuenta que él estaba allí, sintió tanta vergüenza que creyó que se iba a morir y no pudo hacer más que apartar sus ojos de él, sin saber qué decir o qué hacer.

.- Sesshoumaru…no te metas…-susurró Sakuya frente a él, esperando que pudiera verla, rogando a sus superiores que pudiera verla.

Sesshoumaru solo pudo abrir sus ojos sorprendido de poder verla nuevamente frente a él, estaba seguro que si ella estaba apareciéndose así era porque algo no andaba bien.

.- Esto está muy mal…no te metas porfavor…-volvió a rogarle y se sintió aliviada de que el shock fuera suficiente para dejarlo quieto unos instantes en lo que ella se llevaba a Inu Yasha del lugar de alguna forma.

.- Sesshoumaru? –inquirió Kagome asustada de lo pálido que se veía, por un momento decidió mirarlo ya que había callado tan de prisa, pero esa sola pregunta bastó para que de un segundo a otro Inu Yasha estuviera sobre él golpéandolo- Inu Yasha!

.- Ay no! –exclamó Sakuya intentando pensar qué hacer cuando observó que Sesshoumaru respondía el golpe de su hermano menor sin ningún problema. No comprendió del todo, él jamás…habría usado la violencia para nada.

.- Estás intentando meterte con mi novia! –gritó Inu Yasha limpiando la sangre que sentía en su labio-

.- No voy a dejar que le grites de esa manera! –replicó el mayor de los Taisho- si tienes algún problema dímelo a mi!

.- Tú eres mi gran problema! Desde que decidiste meterte en una relación que no es tuya!

.- Inu Yasha! Sesshoumaru y yo no tenemos nada que ver!, él solo me ayuda! –intentó razonar Kagome, pero se veía que esto no tendría un buen fin.

.- Inu Yasha!, Sesshoumaru! –escucharon tras ellos y miraron al mismo tiempo, su padre e Izayoi los miraban horrorizados por el espectáculo, habían cosas rotas, Kagome lloraba y ambos sangraban.

.- Pero qué es lo que les pasa! –exclamó Izayoi perturbada por la violencia mostrada entre sus dos hijos. Se acercó a Kagome y la abrazó para tranquilizarla.

Ver a Kagome llorar me permitió salir de ese estado extraño que caigo de vez en cuando, cada vez con más frecuencia, cuando debo tolerar que Inu Yasha o ella conversen, se toquen o se peleen. Yo también estaba siendo responsable de hacerla sentir mal por dejarme llevar por estos sentimientos humanos que no sé controlar, Sakuya me lo estaba diciendo, pero como siempre desde que soy humano, no supe escuchar.

.- Lo siento, Kagome no quise…-murmuró el ex ángel desconcertado

.- Nada de esto hubiese ocurrido si tú no estuvieras enamorado de mi novia! –continuó excalmando el menor de ellos-

.- De qué estás hablando Inu Yasha por Dios! –le regañó su madre, pero le bastó un segundo para leer los ojos de Sesshoumaru, no sabía si él era o no consciente, pero el brillo en sus ojos no era común y ella sólo lo había visto entre personas que realmente sentían un amor inocente por otro.

.- Es la verdad!, él se aprovecha de que Kagome es demasiado inocente!, pero yo sé la verdad!

.- Tú no tienes idea de la verdad! Ni de mi relación con Kagome! Tú fuiste el que se metió entre los dos! –le gritó sin pensar frente a lo cual todos quedaron perplejos, en cuanto vio la expresión de horror de Sakuya frente a él comprendió que había develado gran parte de su secreto, aunque nadie supiera especificar que se trataba de un ángel desesperado por transmitir la verdad.

Kagome lo miró incrédula, era cierto que desde que lo había conocido había recuperado algo que sentía que había perdido, pero lo que en ese minuto estaba diciendo sólo empeoraría las cosas para ella e Inu Yasha.

El ex ángel hubiera hecho lo posible por disculparse, por decir que había sido un arrebato momentáneo…por excusarse si no hubiese visto esos ojos rubí mirándolo con tal grado de excitación.

Sabía lo que eso significaba

Los había visto muchas veces

En las mismas ocasiones, una y otra vez.

"Kagura…", pensó y supo en ese instante que él y Kagome podrían morir.


Bueno, no hay historia sin problemas!

Un adelanto!

".- Sesshoumaru? -inquirió entrando a su cuarto, pero no vio a una demonio besándolo, sino a una mujer maravillosa, con un cuerpo perfecto y una belleza inigualable. No entendió por qué se sintió así, pero salió corriendo de la habitación sin mirar atrás.

.- Kagome! -gritó Sesshoumaru alejando a Kagura quien sonreía e iba tras la chica- Kagome espera! déjame explicarte!

.- Déjame! tú no tienes por qué darme explicaciones! yo ni siquiera debería estar molesta! -le gritó ajena a sus sentimientos- tú no eres nada mío! -pero en ese instante, sin mediar consciencia, estaba contra la pared siendo besada por él."

Espero que este capítulo y el adelanto hayan sido de su agrado!

Nuevamente reitero mis disculpas!

Muchas gracias por continuar leyendo y a quienes recién comienzan espero que les agrade y entretenga!

Ja ne!