Algunos diálogos de Harry Potter serán propiamente utilizados en el fanfic.

1. Las respuestas a los reviews anónimos están el el último rr del capítulo anterior.

Recomendación musical: Iris—Goo Goo Dolls

Capítulo dedicado a Lala, no sabes cuánto me alegra el hecho que te guste mucho mi historia, gracias.


Capítulo VII: Sangre Sucia


Me preparé mentalmente antes de agarrar la siguiente carta, podía esperar cualquier cosa de Malfoy, desde insultos ofensivos, hasta un plan para asesinarme. Tal vez esa obsesión de mirarme cada momento, escondía un motivo oscuro, como estudiar mis movimientos, esperando el momento perfecto para avergonzarme.

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Crookshanks de un rápido salto se baja de mi regazo y se dirige hacia el alfeizar de la ventana; así que con un hechizo logro transformar una piedrita en un ovillo de lana, se lo lanzo a Crookshanks y este ronronea contento mientras empieza a jugar con el ovillo. Dejo la carta anterior en su sitio, y agarro la otra carta sin mucho entusiasmo, pero no puedo irme ahora cuando aún hay riesgo que algún alumno o profesor que me vea, por lo que decido leer la siguiente carta para matar el tiempo.

(…)

6° Carta

¿Cómo se llama esa sensación de arrepentirte de tus palabras? ¿Qué significa esta sensación de amargura y angustia? ¿Por qué debía afectarme tanto lo que había pasado? ¿Por qué no sentía esa satisfacción después de pronunciar esas tres palabras? ¿Acaso es posible sentirte orgulloso pero a la vez tener esa sensación extraña en la boca del estómago? ¿Podía alguien arrepentirse de lo que uno hacía? ¿Qué significaba no poder dormir por pensar en lo que habías hecho?

¿Cuál era el nombre de esta sensación?

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Había despertado muy emocionado esa mañana, ya que hoy me entrenarían como buscador.

Sí, yo había entrado al equipo de Quidditch de Slytherin a pesar de estar en segundo año. Habían dos motivos por lo que yo había ingresado al equipo de las serpientes.

La primera era porque tenía talento para volar, yo había vivido mi infancia encima de una escoba, y me gustaba jugar en la posición de buscador. Pero eso no era suficiente para entrar al equipo, por lo que mi padre había ofrecido una Nimbus 2001 a cada integrante del equipo, a cambio de dejarme entrar al equipo; y el capitán, Marcus Flint, había aceptado la oferta.

Me levanté de la cama y fui directo a la ducha; me di un baño y me coloqué mi uniforme de Quidditch. Baje casi corriendo a desayunar, pero la verdad es que estaba muy emocionado, ya que Potter no sería el único de segundo año en pertenecer a un equipo.

Entré al gran comedor y caminé hacia donde se encontraba el resto del equipo. No había mucha gente en el comedor ya que hoy era sábado, y los alumnos generalmente se levantaban más tarde.

Cuando llegué, el equipo estaba planteando la posibilidad de ir a pedirle a Snape un permiso para separar el campo de Quidditch, ya que según la programación hoy entrenaban los estúpidos leones.

Después de desayunar un par de tostadas con jalea, acompañé a Marcus a las mazmorras, para pedirle un permiso especial a Snape.

Al caminar por el castillo, varios alumnos se sorprendían de verme a mí con el uniforme, mientras que otros alumnos, la mayoría de Slytherin, me miraban con envidia o satisfacción. Yo solo seguía caminando con una sonrisa-mueca en mis labios.

Llegamos al despacho del profesor Snape, jamás había entrado a su despacho, por lo que me sorprendió la cantidad de ingredientes y pociones que habían en los estantes de la habitación.

Snape nos firmó el permiso sin poner objeciones, incluso no comentó nada sobre el hecho de que le estábamos quitando el campo a los imbéciles de Gryffindor.

Después de tener el permiso, nos reunimos con el resto del equipo y caminamos hacia el campo de Quidditch.

De camino al campo nos encontramos con los idiotas de Gryffindor, tenían una cara de desconcierto pintado en la cara.

Esto será interesante—pensé.

—¿A dónde vas, Flint? —preguntó el capitán de los leones molesto.

—A practicar Quidditch—respondió Marcus con arrogancia

—Hoy aparte el campo para Gryffindor—escupió Wood.

—Tranquilo Wood, tengo una nota —repuso el capitán de las serpientes mientras le daba la nota de Snape.

Wood leyó la nota en voz alta, y luego con cara de preocupación preguntó, ¿Ya tienen uno? ¿Quién?

Al terminó de formular su pregunta, me abrí paso por los integrantes del equipo y me posicioné al frente, mientras le sonría con arrogancia a Potter, ya que este tenía una cara como si se hubiera tragado una gragea de sabor a vómito.

Al mismo tiempo que me abría paso entre los corpulentos de Slytherin, Granger y Weasley corrían hacia nosotros.

—¿Malfoy? —preguntó Potter

—Así es Potter—respondí—Y hay más sorpresas…

Al mismo tiempo que pronunciaba esas palabras, nosotros mostramos nuestras escobas. Siete mangos muy pulidos, completamente nuevos que tenían dibujado en letras doradas la palabra "Nimbus 2001".

—Último modelo. Salió el mes pasado—dijo Flint con un ademán de desprecio, quitando una mota de polvo del extremo de su escoba.

—¿Qué ha ocurrido? —preguntó Weasley a Potter. ¿Qué están haciendo ellos aquí?

—Soy el nuevo buscador de Slytherin, Weasley —respondí con petulancia. Estamos mostrando el obsequio que mi padre entregó a todo el equipo.

Weasley miró boquiabierto las siete escobas que tenía adelante. Mientras yo me regocijaba en su asombro.

—Son buenas, ¿eh? —Exclamé con sorna—Pero quizá Weasley, puedas conseguir dinero para comprar escobas nuevas subastando las Barredoras 5 que tiene tu familia, cualquier museo pujaría por ellas.

Mi equipo estalló en risa, mientras yo veía la cara del pobretón, rojo hasta la médula.

Hasta ahí todo iba bien, yo me enorgullecía de mi fortuna, y había despreciado en todos los sentidos a Weasley y Potter, pero cuando ya había cantado victoria tuvo que meterse ella, y arruinarlo todo.

—Pero en el equipo de Gryffindor nadie ha tenido que comprar su acceso—repuso ella—Todos entraron por su talento.

Error… Al pronunciar esas palabras me cegué de cólera, entonces imité las mismas palabras y la misma actitud de mi padre. ¿Por qué siempre debía meterse donde no la llamaban? ¿Por qué tenía que ser tan odiosa?

Lentamente me acerqué a ella, lo suficiente para poder mirarla directo a esos ojos castaños y con todo el desprecio que sentía, pronuncié esas tres palabras

—Nadie ha pedido tu opinión —espeté—Sangre sucia inmunda.

Al pronunciar esas palabras, pude ver que el brillo característico que tenía hacia unos minutos atrás en sus ojos se iba apagando, dando paso a unos ojos húmedos con una mirada de dolor y… ¿Decepción?

La realidad me dio una bofetada, porque la expresión de su rostro me desarmó por completo; durante todo ese tiempo la había molestado por los pasillos y durante las clases, pero esta vez era diferente, porque por primera vez la había llamado sangre sucia. Además era la primera vez que parecía estar a punto de llorar.

Un rayo de luz me sacó de mis pensamientos, y al observar a mí alrededor noté que el pobretón había tratado de maldecirme con su varita, pero al estar rota, el maleficio había cambiado de dirección dándole en el pecho.

Al siguiente minuto, Weasley se encontraba en el suelo vomitando babosas, los Gryffindors se acercaron hacia él, mientras que los Slytherins, se reían estruendosamente. La situación del pobretón me causo tanta gracia que yo también estallé en risas.

Potter y Granger se acercaron hacia Weasley y se lo llevaron, mientras que el capitán del equipo de los leones, se llevaba por la fuerza a su golpeador, ya que este había intentado golpearme después de pronunciar esas palabras.

Me fue muy bien en el entrenamiento, ya que atrapé la snitch dos veces; incluso Marcus Flint me felicitó por mi desempeño en el entrenamiento y por la manera que desprecié a los Gryffindors. Pero durante todo ese tiempo en el aire, no podía sacar de mi cabeza la imagen de esos ojos castaños llenos de dolor.

...

...

Releí la carta dos veces ya que no podía creer lo que mis ojos estaban contemplando ¿Malfoy se había sentido culpable? ¿Acaso era posible que Malfoy, la persona más fría de Hogwarts, sintiera remordimiento?

Una lágrima traicionera resbaló por mi rostro al recordar ese día...

Estaba sentada en el banquillo con Ron, conversando sobre algo que ya no recordaba con exactitud, cuando a lo lejos vi al equipo de Slytherin y Gryffindor juntos. Recuerdo que había corrido hacia donde se encontraban ellos; entonces Malfoy se había empezado a burlarse del equipo y yo les había defendido.

Pero ni bien acabe de pronunciar mis palabras; Malfoy se acercó hacia mí, como una gacela cuando acecha a su presa y me miro directamente a los ojos. En ese momento sentí miedo; sus ojos grises parecían dagas que iban directo hacia mí, parecía que estuviera lanzando un crucio con su mirada; ya no había rastro de la arrogancia típica de él, en sus ojos sólo existía odio y desprecio.

Si las miradas matasen, yo hubiera muerto en ese instante. Pero por alguna extraña razón, yo no me había inmutado; a pesar de esa mirada penetrante, yo me había mantenido firme, devolviéndole la mirada. Pero sin duda, la gota que había colmado el vaso fueron sus palabras, la forma en el que lo pronunció era como una serpiente escupiendo veneno.

Solo necesito pronunciar tres palabras, para que mi orgullo se fuera al piso, para que mi corazón se encogiera en forma de puño, para sentir un dolor profundo, para sentir que todas mis defensas flanqueaban; y me hubiera puesto a llorar ahí mismo, pero no le daría el gusto a él, además el maleficio de Ron había distraído mi mente durante unos minutos.

Harry y Ron siempre creyeron que lo que me había dolido eran las palabras que me había dicho, y en cierta forma era cierto; pero lo que más lastimado era que esas palabras lo había dicho él. Siempre me molestaba en los pasillos diciéndome cosas como "fíjate por donde vas sabelotodo" o "ese arbusto en tu cabeza no se puede considerar cabello" pero jamás había llegado a decirme sangre sucia inmunda; además la forma en la que me insultaba no era con desprecio, hasta se podía decir que era una forma dulce de insultarme; pero ese día me había insultado cruelmente.

Me había sentido un poco decepcionada, porque a pesar de lo sucedido en Flourish y Blotts, guardaba una pequeña chispa de esperanza dentro de mí, algo estúpido, lo se.

Tal vez la razón por la que durante todos estos años, cada insulto que él me decía me lastimaba de alguna forma era porque siempre guardaba la esperanza de que Malfoy cambiaría algún día. Si otro estúpido Slytherin me insultaba, sus palabras me resbalaban; pero cuando él lo hacía, me seguía doliendo; pero ahora yo era capaz de responderle cada frase que el soltaba.

Ese día en el campo de Quidditch me había hecho una promesa, a pesar que a veces me costaba mantenerla, había prometido que jamás lloraría por culpa de Draco Malfoy.

Volví a leer la carta por tercera vez. Sí, esto no era ninguna tonta ilusión o una jugarreta de mi mente, en verdad Malfoy había escrito eso.

Resultaba ilógico que él sintiera remordimiento después de insultarme, pero en la carta decía exactamente eso, además no podía ser mentira porque ¿Qué ganaría Malfoy escribiendo mentiras en un pedazo de pergamino? No, definitivamente aquí escribía la verdad.

Necesitaba descansar un rato si no mi cabeza explotaría, tenía demasiada información en mi cabeza, y saber que Malfoy se había arrepentido de lo que había dicho, era una información muy difícil de procesar.

Dejé la carta a un lado. Posé mi cabeza en el respaldar del sillón, cerrando los ojos y colocando mi cabeza en dirección al techo. Sonreí, pensando que tal vez no me había equivocado respecto a él, tal vez el hurón oxigenado no tenía el corazón de piedra como había llegado a creer, tal vez sí tenía sentimientos.

Tal vez…

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—Los buscadores de ambos equipo recorren el campo de Quidditch en busca de la snitch—vocifera Luna a través de su megáfono. — La tensión se puede sentir, puede que sea obra de los Weasley trata de acercarse a los aros del equipo contrario pero las bludgers no la dejan anotar. Aun así Demelza, la otra cazadora del equipo de los leones, logra anotar.

La multitud agita sus banderas con entusiasmo

—Esto nos deja 110 a 100 para Gryffindor… diré Slytherin; perdonen por la confusión pero los torposolos no me dejan concentrarme.

—No pregunten que son los torposolos, al menos que quieran que la profesora McGonagall les dé un castigo. La multitud se ríe a causa de ese comentario de Luna Lovegood

—Harry Potter empieza a recorrer en círculos por toda la cancha, al parecer está furioso porque no encuentra la snitch—exclama Luna.

—No te preocupes Harry, yo sé que tú puedes. Tal vez un grito ayude a levantar los ánimos.

Leones y serpientes empiezan a gritar con furor, pero no se debe al hecho que Luna pidiera un grito con amabilidad, la razón por la que ambos equipos gritan es porque los buscadores de ambos equipos se lanzan hacia un punto indefinido en el aire.

—Sí señoras y señoras—grita Luna por el megáfono. —Harry Potter y Draco Malfoy han visto la snitch.


Hola de nuevo lectores, ¿Qué tal les pareció este capítulo? Se que muchas diran que alucino bien feo, ah. Pero creo y siempre creere que Malfoy cuando dijo Sangre Sucia se arrepintió aunque no lo supo, además ahí Hermione estaba a punto de llorar, así que eso le pudo haber permitido reaccionar, lo sé, estoy loca

Recuerden: Si dejan su review, Draco sensual Malfoy te puede demostrar porque es tan deseado por casi toda la población femenina de Hogwarts,mfff.

Muchísimas gracias por tomarse un tiempito para leer mi historia.

Abrazo estilo Voldemort, diré estilo Molly Weasley xD