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Cita con el Pecado

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Cap 6 - Nos presentamos de nuevo

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Enjoy!

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Sakura no bajó por el ascensor, tomó directamente las escaleras y cuando notó haber llegado a la recepción, pasó cruzando rápidamente al baño que quedaba en el mismo piso.

Sin entrar a ningún cubículo, la pelirrosa se puso sus pantalones y cuando quiso ponerse su camisa, notó que ya estaba vestida con otra. Se asomó al espejo y se dio cuenta que estaba llevando la camisa negra de Sasuke.

-¿En serio, Sakura? –Se miró nuevamente la camisa y luego al espejo. –Tendré que subir a devolvérsela.

Ella se la quitó para ponerse la suya manga larga y tomó sus cosas con más calma, mientras la camisa de Sasuke se la quedó en su mano.

Caminó hasta la recepción y se aclaró la garganta. Una chica de cabello rubio subió su cabeza y sonrió con falsedad.

-¿Puedo ayudarte?

-Me gustaría saber si la persona que se hospeda en el 710 aún está arriba.

-Espera un momento. –La chica marcó un número de extensión y luego el de la habitación. Esperó varios segundos y colgó. –Al parecer no se encuentra, nadie atiende el teléfono.

-Gracias. –Sakura se despidió sin mirar a la rubia y salió del hotel con lentitud.

Caminó hasta la parada del autobús y justo había llegado uno de los últimos, se subió y esperó, que por algún motivo, Sasuke saliera detrás de ella.

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-¡Rayos! –Gritó el pelinegro cuando entró al dormitorio y azotaba la puerta con fuerza.

-¿Qué pasa? –Naruto se levantó alarmado, miró a Sasuke y luego el reloj despertador. –Son la 1 de la mañana. –El rubio se volvió a acostar, pero luego abrió sus ojos como platos y observó bien a Sasuke. -¿Qué haces sin camisa a estas horas?

-Nada. Vuelve a dormir. –El pelinegro se sentó en su cama y comenzó a quitarse sus zapatos.

-¿Estabas con una chica? –El rubio lo miró con picardía y Sasuke rodó los ojos.

-Duérmete. –Sasuke se acostó sin arroparse y Naruto lo miró extrañado. No dijo nada igualmente y le hizo caso al alto.

Pasaron algunos minutos y Naruto no pudo contenerse.

-¿Sucedió algo?

-¿Qué parte de "duérmete" no entiendes?

-Me preocupas.

-¿Qué? –Sasuke se levantó y encendió su lámpara de noche.

-No es broma. –Naruto lo imitó y lo miró con seriedad. –Desde hace días estás muy extraño. Estás muy alterado y que hayas llegado de la calle sin camisa me dice que algo pasa.

Sasuke se cruzó de brazos y fulminó con la mirada al rubio, luego calmó su pesadez y bajó un poco la guardia.

-Si sucede algo, pero no puedo contártelo ahora.

Naruto lo siguió viendo y sonrió levemente.

-Si me cuentas que sucede, te diré quién me gusta. –Sasuke abrió un poco los ojos y Naruto solo sonrió. –Creo que es un trato justo.

-Prefiero no contarte nada.

-Entonces también quédate con la duda. Ya estás advertido. –Naruto lo amenazó con los dedos y luego se volvió a acostar. –Y apaga la luz.

Sasuke observó la espalda del rubio y luego apagó la lámpara. Se acostó igualmente sin arroparse y tuvo un pensamiento pasajero pero que igualmente le preocupó de alguna manera, "Si te digo que me gusta Sakura, tal vez te desanimarás".

.-.-.-.-.

-Sakura, ayer llegaste más tarde de lo habitual. –La pelirrosa miró a Hinata por encima de su café helado y luego dejó el vaso en la mesa.

-Lo lamento. –Sakura miró a la gente dentro de la cafetería y luego a Hinata. –Creo que pasará algunas noches.

La ojiperla se sorprendió por lo escuchado y se acercó un poco a su amiga.

-¿Llegarás tarde todas las noches?

-No. –Sakura negó con la cabeza. –Solo los viernes.

-De eso me di cuenta. –Hinata abandonó la mitad de su café y posó su rostro en su mano. –El viernes pasado saliste, luego ayer, aunque no fue viernes claro. ¿Pero es por lo mismo?

Sakura vio en todo su esplendor el rostro de Hinata quien mostraba mucha preocupación. Ella solo asintió y tomó su café helado.

-¿Podrías esperar solo un mes? Luego prometo contártelo todo.

La ojiperla la miró atenta y luego sonrió. Afirmó con la cabeza y le tomó el brazo a Sakura.

-Esperaré. Me preocupa no saberlo todo ahora, pero confío en ti. –Hinata le sonrió tiernamente y se levantó con su taza de café. –Iré a buscar otro, este ya se enfrió.

Sakura vio como Hinata se iba a dejar la taza en la barra y tomaba lugar a lo último de la fila, la cual estaba más larga que hace media hora.

Mientras tanto, ella comenzó a revisar su celular. Notó un mensaje de su madre y dos de su primo. Les contestó y luego trató de jugar algo.

-¿Puedo sentarme?

Sakura, sin prestar tanta atención, asintió con la cabeza y luego volteó el rostro cuando perdió en el juego.

-¡Oh! Hola, Naruto. –La pelirrosa sonrió y guardó su celular.

-¡Sakura! ¿Cómo estás?

-Muy bien, ¿Qué tal tú?

-Excelente. Aunque debo esperar al idiota aquí.

Sakura lo miró extrañado y él sonrió.

-A Sasuke. –La pelirrosa hizo un gesto con el rostro y luego rio.

-Entendido.

-¿Y tú que haces aquí?

-Estoy con una amiga. Hinata. –Sakura maquinó rápidamente y sonrió. –Está por allá. –Cuando ambos voltearon a verla, la ojiperla ya estaba ordenando un nuevo café.

-Ella es muy linda.

-¿Perdón? –Sakura observó a Naruto y luego él volteó asustado.

-Por favor, no le digas. –El rubio tomó la mano derecha de Sakura y la estrechó fuertemente. –Es que me gusta mucho.

La pelirrosa sonrió y asintió con la cabeza.

-Bien. Pero tienes que dejar ir mi mano, sino creerá que tenemos algo. –Naruto asintió sin escuchar el doble sentido de la frase y se puso tenso.

Al minuto después, llegó Hinata con un nuevo café y con mucho nerviosismo.

-¿Sakura?

-¡Hinata! –La pelirrosa sacó esa voz chillona que le salía cuando estaba emocionada y la ojiperla lo reconoció al instante. -¿Te acuerdas de Naruto? Ven, te ayudo con el café para que te sientes. –Sakura tomó la taza y la dejó en la mesa para que Hinata tuviese más comodidad.

-Hola Naruto. –La ojiperla lo saludó con timidez y con una sonrisa sincera.

-Hola Hinata. –El rubio relució su gran sonrisa haciendo que Hinata se sonrojara.

Mientras ambos estaban hablando entre tímidos, sonrientes y con interés, Sakura los miraba con mucho amor y felicidad.

Luego incluyeron a la pelirrosa en la conversación y estuvieron contando varias anécdotas y en qué año estaba cada uno de ellos. Intercambiaron números y luego Hinata detuvo el momento.

-Chicos, lo siento. Pero debo irme ahora. Sakura, ya sabes por qué. –La ojiperla se levantó con rapidez y se despidió de ambos.

Naruto la siguió con la mirada hasta que salió de la cafetería y luego observó la taza vacía de Hinata.

-¿Sucede algo?

-Los domingos ella siempre se reúne con su familia. –Sakura miró su teléfono y observó la hora. –Hoy será la primera vez que llegará tarde desde hace mucho. –Ella rio y luego miró a Naruto. –Realmente te gusta, ¿verdad?

El rubio asintió y sonrió.

-Pero ya tengo su número. Así podré salir con ella sin excusas.

-Solo no vayas rápido con ella, es muy tímida, dale su tiempo. –Sakura sonrió y Naruto asintió mientras daba una risotada.

-¿Qué sucede aquí?

Ambos miraron hacia arriba y vieron como Sasuke estaba cruzado de brazos. Tanto Sakura como Naruto borraron sus sonrisas.

-Llegaste por fin.

Sasuke se sentó en la silla donde estaba sentada Hinata y miró la taza vacía.

-¿Alguien más estuvo aquí?

-¡No! –Gritaron ambos, se miraron con rapidez y luego volvieron a sacar otra excusa.

-Yo estaba tomando café.

-¿Tú? –Preguntó Sasuke señalando a Naruto. -¿Tomando café?

-Sakura me obligó. –Naruto la acusó y luego se levantó. –Hablando de eso… -Y fue directo a los baños.

Ambos vieron cómo se fue y quedaron en un silencio sepulcral. Sakura volvió a tomar el vaso vació de su café helado y le dio vueltas.

-¿Cuándo me devuelves mi camisa?

Sakura se volteó a verlo y se rio con incredulidad.

-¿En serio me preguntaste eso?

-¿Cómo se supone que debería comenzar una conversación contigo?

-Tal vez con un "Hola, ¿cómo estás?" –Sakura rodó los ojos.

Sasuke sonrió un poco, la miró y se acercó a Sakura.

-Hola, ¿cómo estás? – La pelirrosa lo observó un poco y estaba muriendo internamente. Aunque fuese todo falso, ese tono sensual y atrevido en como lo dijo la derritió aunque se debatía mentalmente para que no le afectara.

Sakura tuvo la osadía de tomarlo por la frente y alejarlo de ella.

-Excelente hasta que llegaste. –La pelirrosa se levantó, pero Sasuke le había tomado del brazo.

-Recuerda el viernes.

-Recuerda tus dos historias.

Sasuke la soltó y ella pudo caminar un poco, pero luego se devolvió y miró al pelinegro.

-Despídete de Naruto por mí, gracias. –Sakura le sonrió y finalmente salió de la cafetería.

Sasuke se frotó el rostro con ambas manos y luego apoyó su barbilla en su mano izquierda.

-¿A dónde fue Sakura?

-Solo se fue.

-De casualidad… ¿Ustedes se conocen? –Naruto se sentó y esperó la respuesta de Sasuke.

-No.

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Estúpido Sasuke, te voy a matar. –Decía Sakura, quien con mucha prisa buscaba dentro de una farmacia algo en específico en los anaqueles, sin embargo, ella sabía que eso no lo encontraría allí.

Ella veía con mucha frecuencia la zona de las medicinas y rezaba para que no hubiese tanta gente. Luego de 30 minutos de dar vueltas en el establecimiento, llamó la atención del vigilante, quien sin vacilar, fue a donde estaba Sakura.

-¿Podemos ayudarte en algo?

-¿Qué? –Sakura se sorprendió por la intromisión tan particular. Ella negó con la cabeza y volvió a ver la sección de medicinas.

-¿Estás buscando algo?

-Puedo hacer todo yo sola, gracias.

-Tienes demasiado tiempo viendo todo. Haz recorrido la farmacia más de 10 veces. –Sakura rodó los ojos y volvió a mirar al vigilante.

-¿Existe una regla de permanecer mucho tiempo en un lugar?

El vigilante dudó y Sakura sonrió.

-Entonces, déjeme en paz. Vaya a vigilar… Lo que tenga que vigilar. –Y luego, la pelirrosa tomó el valor de acercarse a una de las ayudantes de farmacia.

La llamó con timidez y la apartó para hablar más bajo.

-Oye, una pregunta. De casualidad tendrán de esas pastillas que se usan cuando… -Sakura tragó un poco y respiró. –Las relaciones se hacen sin…

-¿Protección? –Sakura asintió y la chica sonrió con confiabilidad. –Si tenemos de ese tipo, por favor, haz la cola para pagarlo, te lo embolsaré ahora mismo.

-Gracias.

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-No puedo creer que Sasuke… -La pelirrosa se tomó la pastilla en conjunto con un poco de agua que compró. –No haya utilizado protección.

Sakura gritó y se palmeó un poco la cabeza.

-Y yo no puedo creer que tampoco le haya dicho nada. –Sakura puso una mano sobre su frente y se masajeó un poco. –No puedo creer que haya sido tan estúpida.

La pelirrosa observó de nuevo la cajita de la pastilla del día después. Leyó con detalle las instrucciones y por un momento se calmó, sin embargo, aún estaba muy alterada por si Sasuke le había implantado algo.

-"Implantar", ni que fuese una flor.

Sakura se tomó toda el agua y luego fue directo a la universidad para acostarse un poco en su cama y descansar hasta el día siguiente.

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Naruto entró primero que Sasuke al salón de clases y comenzó a divisar a todos los alumnos hasta que dio con la que buscaba.

-¡Sakura!

Ella levantó la mirada de su libro para ver como Naruto venía con paso campante y se sentaba frente de ella.

-Hola, Naruto.

-Sakura. Dime que cosas les gusta a Hinata. –La pelirrosa se sorprendió por lo dicho y luego miró a Sasuke, quien se sentó en su sitio habitual al lado de la ventana. Estaba totalmente curioso por la escena y por querer saber de qué estarían hablando.

-Bueno… -Dijo mirando de nuevo a Naruto. –Ella tiene todo tipo de gustos, pero es muy sencilla. ¿Por qué mejor no la sorprendes con tus gustos y así tú mismo descubres que le gusta a ella?

-¿No me dirás? –Dijo Naruto derrotado mientras sus hombros caían lentamente.

Sakura negó con la cabeza.

-Sería demasiado fácil. Además, ya te dije que es muy sencilla. Con eso es más que suficiente.

Naruto se levantó y la apuntó con un dedo. Sakura se le quedó mirando y luego observó al rubio.

-Más vale que tengas razón.

El chico de ojos azules se retiró y Sakura sonrió por su partida. Luego miró a Sasuke y este la estaba observando con seriedad, al mismo tiempo dejó de verla rodando un poco sus ojos.

-¿Y a este que le picó?

La clase pasó bastante regular y el profesor entregó al final los resultados de los talleres de hace dos semanas.

-Haruno y Uzumaki. Felicidades. –El profesor sonrió y Sakura fue en busca de su taller para poder salir de clases.

Naruto salió luego que vio a Sakura salir y Sasuke lo observó extrañado.

-¿Qué tal nos fue? –Preguntó Naruto, quien estaba curioso.

Sakura le mostró el taller y comenzó a saltar.

-¡Fuimos nota máxima!

-¡Genial! ¡Muchas gracias, Sakura! Me has salvado. –El rubio la alzó un poco y ambos estuvieron celebrando hasta que Sasuke salió de salón.

-Cada vez que los veo siempre están en risa y risa, ¿Qué sucede con ustedes?

Sin poder evitarlo, ambos chicos comenzaron a reír y Sasuke se ponía cada vez más molesto.

-Sasuke, si no te conociera, diría que estás celoso. ¿Te dan celos que tu mejor amigo se ría con otra persona? –Naruto le sostuvo ambas mejillas con sus manos y el pelinegro le dio un fuerte manotón.

-No seas idiota.

-Ah, ya que ambos están aquí. Sakura, te quiero presentar al idiota. Sasuke, ella es Sakura.

Ambos miraron a Naruto y luego se miraron entre ellos. Sakura extendió su mano.

-Hola. Me llamo Sakura Haruno. –Sasuke se le quedó viendo la mano y luego la tomó.

-Sasuke Uchiha.

-¡Listo! Ya que todos somos amigos, ¿Por qué no vamos a comer algo?

-¿Siempre estás pensando en comida? –Sasuke le regañó, pero igualmente los tres iban en camino al puesto de ramen que al rubio le gustaba.

-Oye, tengo hambre.

Sakura sonrió un poco y luego por inercia, tomó el brazo de Naruto haciendo que Sasuke mirara esta acción y por dentro sentía un calor inexplicable.

-Si Sasuke no quiere acompañarnos, podría ir contigo. –Ambos chicos miraron a Sakura y luego Naruto cambió su expresión por una más alegre y la abrazó.

-¿Dónde estuviste todo este tiempo?

-Auxilio. –Pudo si acaso decir Sakura, quien no tenía mucho aire para respirar.

Sasuke los separó y luego tomó de la mano a la pelirrosa, quien se sintió un poco cohibida por este acto y solo se le quedó mirando a sus manos entrelazadas.

-Naruto adelántate, ahorita Sakura te alcanzará.

-Pero ella no…

-Yo le diré donde es, tampoco es que sea tan lejos.

Sin decir más, Sasuke se llevó a Sakura fuera del edificio y a una parte más lejana donde no habría muchas personas.

-¿Qué fue todo eso?

-¿Qué fue qué?

-¿Por qué te le insinúas a Naruto?

-¿Insinuármele? Por dios, a Naruto le gusta alguien, ¿Cómo podría hacerle eso? –Si Sakura no hubiese movido sus manos para hacer sus gestos más grandes, no se hubiese percatado que desde que comenzó a pelear con el pelinegro, sus manos aún estaban sujetas.

-Tú le gustas a Naruto.

Sakura reaccionó de inmediato. Retrocedió un poco y luego comenzó a reír. Sasuke, sin entender su intransigencia, comenzó a molestarse.

-¿Por qué la risa?

-¿En serio crees que le gusto a Naruto? ¿Y te haces llamar su mejor amigo?

-Yo…

-Dedujiste que solo porque hemos estado riendo y estado "solos", ¿crees que nos gustamos?

Sasuke enmudeció y miró a Sakura con testarudez. Trató de salvar un poco su vergüenza.

-Si tanto sabes quién es la chica, entonces dime. ¿Cómo se llama?

Sakura ladeó un poco su cabeza hacia la izquierda mientras ponía sus manos en sus caderas.

-Se llama Hinata. Es mi mejor amiga. Se gustaron apenas hace dos semanas, que irónico, ¿no crees? –La pelirrosa miró al suelo y luego a Sasuke con ánimos más calmados. –Fue el día del taller, ella me había buscado para irnos juntas al dormitorio y como salimos antes, se hablaron un poco. Luego nos encontramos este domingo en la cafetería. ¿Te acuerdas cuando dijimos que no había nadie más con nosotros? Estuvo Hinata allí.

-¿Y por qué ocultármelo?

-No sé las intenciones de Naruto. Pero yo oculté que nadie estuvo allí por razones personales.

-¿Cómo cuáles?

-Todo a su tiempo, Sasuke. –Sakura lo miró y le guiñó un poco el ojo. –Ahora, por fin. Dime donde es el lugar al que Naruto va.

Sasuke no tuvo más remedio que llevarla justo a donde estaba Naruto, pero cuando se asomaron al local, el rubio estaba acompañado por una hermosa chica pequeña cabello púrpura y ojos perlados.

-En serio esta chica. –Sakura dio media vuelta y se fue en dirección hacia los dormitorios.

-¿Qué haces? –Sasuke notó que la pelirrosa no estaba a su lado.

-Irme. No tengo nada que hacer en ese dueto.

-Hmp.

Sakura lo observó y luego se alejó lentamente. Pudo escuchar a la lejanía "nos vemos el viernes" y sonrió por ello.

Mientras ella estaba llegando justo al piso de su dormitorio, sintió algo caliente bajando por su entrepierna. Y justo luego de entrar y tocarse, vio en sus dedos un color rojizo familiar.

-Debes estar bromeando.


N.A: ¡Hola! Este es como un micro relleno y también algo explicatorio por si alguien tenía pequeñas dudas sobre las relaciones y los pensamientos de cada personaje

Me tomé un tiempito libre y pude subir el cap hoy :D

¡Nos leemos en el próximo capítulo!