Volvamos a empezar. (Tercera parte)

Hola, hola!, como va?... Les cuento que el médico me dejó volver al trabajo, es por eso que estuve tan desaparecida!, estoy muy, pero muy feliz de volver a mis actividades laborales, ya que estaba demasiado aburrida!

Prometí igual portarme bien y hacer mucho caso. Seguir con la rehabilitación y tomar mis remedios todos los días. Quedarme sentada y no sobre esforzarme, así que, tengo el alta y volví con mis niños!

Así que, es probable que esté más ausente de lo normal, pero tratare de cumplir con lo que mas pueda y dejar un capitulo de vez en cuando para no fallarles-

Aquí está la tercera y última parte de esta historia, espero que les guste.

Ya estoy trabajando con la historia de Gochi, no prometo nada ni diré cuando la pueda subir ya que ahora si tengo poco tiempo, pero como siempre tratare de cumplirles.

Lo mismo con Retribución, tratare de por las noches escribir un poco y dejar listo el cap para actualizar los sábados aunque sea, pero tampoco prometo nada.

Volví a mi trabajo y tengo que organizar un millón de cosas, los niños son muy exigentes!, jajaja.

Bueno, gracias como siempre por seguir mis historias y seguirme a mi, espero que les guste, sean pacientes, tardare, seguro, pero siempre regreso y vuelvo con más!

Gracias como siempre, los quiero con mi corazón.

Luxia.


Vegeta vio aterrizar la nave de Freezer y sonrió con malicia. Sin duda había esperado volver a vivir ese momento otra vez, pues sabía que con el poder que ahora tenia, sería muy fácil ganarle a el emperador del mal.

"Es mi única oportunidad… luego el mal nacido será un aliado y yo nunca podré asesinarlo… si no aprovecho ahora, luego no podré hacerlo…"

No lo negaba, estar en aquel escenario y no ver a su hijo mayor, de verdad dolió más de lo que había imaginado, pues sabía bien que Trunks debía hacer su aparición en ese momento.

No lo hizo, y a pesar de que lo sabía, le molesto saber que su vida había cambiado totalmente.

Su carácter había cambiado por completo, su personalidad, todo. Pues tener casi 60 años y vivir más de 20 años en la tierra, lo habían ablandado demasiado, y ni hablar cuando su hija le pidió que se ponga aquel ridículo vestido para jugar a las princesas, de verdad se veía muy lejos de ser el guerrero que ahora, debía ser.

También su carácter había sido modificado, pues sin duda, el Vegeta de los 30 años, si veía a un hombre cerca de su mujer, pues lo pulverizaría con una sola mano, sin embargo lo que había visto la noche anterior no lo enfureció, al contrario, lo había llenaba de orgullo, pues muy en su interior, sabía que solo él era digno de tocar a Bulma y si ella no lo sabía, ahora tenía los hechos contundentes en su memoria, ningún hombre haría feliz a Bulma físicamente y aunque sonara egoísta, lo hizo sentir bien.

Las cosas habían cambiado, porque él había cambiado completamente, él no era él mismo, era otro hombre, otro guerrero y aunque había despreciado a ese hombre por años, hoy se daba cuenta que no estaba tan mal después de todo.

Apretó su puño ofuscado, debía olvidar aquello, debía volver a ser aquel Vegeta que era antes como sea y sacar de su mente a Bulma a sus hijos para siempre. Aquel era el momento clave para volver a empezar, matando a Freezer y vengarse de toda su raza que sin querer, había olvidado poco a poco.

Y con aquellos pensamientos, Vegeta finalmente, obtuvo aquella venganza personal que había anhelado hace años.

Satisfecho con su resultado, noto las presencias de los amigos de su ex esposa, la mujer que ocupaba casi todo el día sus pensamientos y decidió no dejarse ver por ellos, aunque sabía bien que ya lo habían notado por su increíble poder.

Miró hacia el cielo y vio como la nave del saiyajin más joven aterrizaba cerca del lugar. Sin medirse ni excusarse, intentó salir volando hacia otra dirección, pues Trunks no apareció, no le interesaba ver a Kakarotto, aunque él ahora lo consideraba más un amigo, pero sabía que debía tratarlo mal en ese tiempo y ya no sabía cómo hacerlo después de 30 años de conocerlo.

Y tampoco quería ver a Bulma, después de lo que había pasado la noche anterior, se dio cuenta que la mujer jamás lo dejaría en paz en su corazón, ella ocupaba más que un sentimiento y no podría resistirse, pero sabía que su decisión de separarse era rotunda y no quería ser imprudente ante ella.

Se giró hacia un costado y estaba listo para retirarse del campo de batalla, pero un hombre con capa, de color verde, se interpuso delante de él.

Vegeta levantó una ceja y frunció el ceño.

-Y ahora qué?...

-Como demonios llegaste a ese nivel?... En tan solo un año te convertiste en tremendo guerrero… Superaste incluso a Goku…

Vegeta intentó parecer soberbio, como en aquel entonces, pero de verdad había olvidado cómo hacerlo, pues Bulma odiaba que sea así y se había encargado 24 años de deshacer esa postura, ahora ya no le salía naturalmente, debía forzarlo, pero sabía que el namekiano lo notaría.

Cruzó los brazos y miró hacía otro lado.

-Entrene y ya… déjame en paz… Debo tomar la nave de Freezer e irme de este planeta!...

-Cómo sabías que Freezer regresaría?

Vegeta suspiró con odio.

-No lo sé… intuición… cerebro… olfato de saiyajin… cualidades que no entenderías marciano!... Ahora debo irme, esa nave me espera!

-Por eso regresaste?... por la nave?...

-Por qué más sería?...

-Quizás… alguna hembra…

-Por qué dices eso?...

-No lo sé… -Piccolo sonrió irónico y miró hacia la dirección en donde se encontraba Bulma aterrizando en su pequeña nave. -Intuición… Olfato namekiano?...

Vegeta miró el suelo con odio y descruzo los brazos, de verdad anhelaba tener el mismo carácter que tenía a los 30, donde era malo, soberbio, orgulloso. Trataba con crueldad a todo el mundo e insultaba sin dudar.

Ahora era todo un terrícola con sangre saiyajin y no le salían todas aquella cualidades que solía tener.

La vejez lo estaba acorralando y aunque su cuerpo le decía que era joven, su mente le recordaba toda su vida pasada.

-Debo irme… no me jodas namekiano!, ve de niñera con el hijo de Kakarotto….

Vegeta camino empujando a Piccolo que lo miraba atento, pues no había duda, aquel Vegeta, era completamente diferente al saiyajin que había conocido tiempo atrás y en su planeta de procedencia, era un completo extraño y aunque costaba reconocerlo, era más cálido que antes.

El hombre de color verde sonrió.

-Vienes del futuro… Es por eso que sabias de Freezer….

Vegeta se detuvo y miró el cielo. Si algo sabía bien, era lo inteligente y la excelente audición que tenía su antiguo aliado.

Se giró sobre sus pies y lo miró atento.

-Escuchaste?... qué tanto sabes?

-Al parecer tienes una familia con Bulma… quien lo diría… Y si estas vivo y aquí, quiere decir que has cambiado lo suficiente como para ser un aliado… me equivoco?

-No, no te equivocas… lamentablemente…. Pero eso se termino, ahora volví a empezar y estoy aquí para volver a hacer aquel guerrero frío y asesinó que era antes… Mi vida como terrícola se termino… Me iré ahora mismo a conquistar todo el universo que tengo para mi…

Piccolo miró el cielo y vio acercarse a todos los demás. Sonrió y habló despacio.

-Pues déjame decirte que te considero un mejor guerrero siendo terrícola y no como ese guerrero que dices… La vida que obtuviste aquí es mucho mejor que la otra, eres más fuerte y entiendes cosas que antes, en el espacio, no… No veo que haya sido muy mala tu vida… Pero es solo lo que veo… yo no te conozco…

-Si… será mejor para todos que no lo hagan….

-Hasta para Bulma?...

Vegeta cerró los ojos al sentir la voz dulce y suave de su mujer que saludaba a sus amigos. Apretó los puños y dejó su corazón temblar.

-En especial ella…

-Las conductas de los mamíferos son extrañas… la quieres, pero no estas con ella…

Vegeta se giró y frunció el ceño.

-No es de tu incumbencia… Mira, ve y escucha lo que Bulma tiene para decirles, es muy importante… Trata de recordar todo ya que te considero el único guerrero inteligente de este planeta y se que lo recordarás bien… Me voy...

Se giró dándole la espalda al namek y trató de marcharse, pero no pudo, algo en su interior le decía que debía quedarse y trata de ayudar a Bulma con su historia.


Bulma bajó de su nave con un rostro sonriente pero muy falso. No había podido dormir en toda la noche, pues luego que Vegeta se fuera de su habitación, no pudo parar de pensar en aquello.

No lo negaba, ser tocada nuevamente por aquel hombre la había aprendido de miles de formas diferentes, pero sabía que estaba mal pensar en eso, debía olvidarlo como sea.

Ahora lo importante era concentrarse en su historia, pues como lo había predicho, su hijo Trunks, pero él del futuro, no había aparecido y eso quería decir que finalmente, ella y Vegeta, se había separado para siempre.

Tembló de dolor al ver eso, pero sabía que era lo correcto. Camino hacía donde estaban los chicos reunidos y miró atentamente a todos, su corazón se aceleró, cuando vio al padre de sus hijos parado allí.

No solo Bulma se sorprendió, todos los allí presentes miraron al saiyajin que estaba de brazos cruzados junto a Piccolo son hablar. Pues era más que obvio que estaban sorprendidos y con mucho temor, Vegeta había matado a Freezer, a su padre y a los soldados de un solo golpe y su poder se sentía grande e imponente.

Sin embargo, lejos de parecer un guerrero asesinó al cual temer, lo veían tranquilo, como si lo que acabara de pasar, no hubiera sido nada.

Bulma que conocía muy él poder de Vegeta, tampoco estaba sorprendida, es más, creía que se había tardado demasiado innecesariamente, pero comprendió que él hombre quería gozar de su venganza personal.

Sin darle sentido alguno, miró a todos y trató de sonar calmada.

-Hola muchachos, Como están?, tanto tiempo!. Gohan, que grande estas…

Bulma los miró uno por uno, nadie hablaba, estaban en silencio, completamente tensos mirando a Vegeta.

Este se giro y los observo. Levantó la mirada y miró a Bulma. Ambos se miraron intensamente, pero Vegeta levantó una ceja dejan ver que estaba completamente feliz por lo que había pasado y la peliazul se había dado cuenta de aquel acto.

Le gusto verlo así, pues merecía esa venganza personal. Trató de aclarar sus pensamientos y comenzar a contar su historia, pero nadie la miraba ni la escuchaba, estaban todos, menos Piccolo, a la defensiva.

Goku se acercó a la multitud y con su tonta sonrisa saludo a todos.

-Hola!, como va?... qué hacen aquí?... Que paso?, y Freezer?

Vegeta se giró y sonrió soberbio ante su rival, esas manías no se irían jamás.

-Yo lo mate!... Tu inútil como siempre llegas tarde a todos lados!

Goku miró a Vegeta sorprendido, pues si bien no le molestaba para nada Vegeta, este parecía muy familiar al hablarle y él sabía que lo odiaba mucho, no sabía bien porque o se le había olvidado, pero sabía que Vegeta lo detestaba.

-Vaya… Si que te volviste fuerte vegeta… Que suerte tenerte aquí!...

Vegeta se puso nervioso. Sin querer miró a Bulma que apartaba la vista y le dolió su indiferencia. Se cruzó los brazos y miró hacia otro lado.

-Si, no te acostumbres…

Goku no entendió nada, miró a sus amigos y habló con calma, pero estos seguían todos muy tensos. Observó a su hijo que estaba con Piccolo y noto la tranquilidad del namek.

-Vamos muchachos!, tranquilícense!... Si Piccolo no está preocupado por el poder de Vegeta, yo tampoco lo estaré!... Verdad?

El namek se giró y miró a Goku, sonrió y afirmó con la cabeza tranquilo. Vegeta chisto con odio.

-Estúpidos…

El príncipe se molesto un poco por el comentario, pero la verdad no tenían porqué estar tan a la defensiva, aquellos era absurdo, además sabía bien que si hacía algo estúpido, Bulma le gritaría sin parar y él no quería pasar por aquello.

Todos se calmaron y trataron de hablar con Goku y analizar lo que había pasado, pero Bulma corto toda la conversación para poder contar lo que había practicado por un año entero.

-Chicos, estoy contenta que estemos todos reunidos…

Yamcha se acercó a Bulma y con disimulo tomó su mano.

-Cómo llegaste aquí, preciosa?... Cómo supiste que estaríamos todos juntos?

Bulma lo miró enojada y con desagrado sacó su mano. El hombre la molestaba, a pesar de que lo quería mucho como amigo, le había molestado como unos meses atrás, cuando revivió y quiso estar con ella, lo había rechazado y él la había insultado de una forma grotesca.

-Tu, no me toques!... Y lo supe porque vi la nave de Freezer en los radares de la corporación, soy científica, estúpido!

Vegeta sonrió sin ser visto, como le gustaba el carácter agresivo de Bulma, sin duda su hembra jamás sería tocada sin su consentimiento.

Levantó la mirada y la vi dudando. Ella suspiró y trató de sonar calmada.

-Estoy aquí porque.. bueno, paso algo… Debes prestar atención con lo que les diré… Es algo importante acerca del futuro de la tierra…

Todos la miraron curiosos y escucharon con cautela todo lo que la mujer decía. Su historia parecía muy creíble, aquel científico de la patrulla roja, que había peleado con Goku, se había vuelto loco y había creados dos androides muy poderosos, pero ellos no eran la verdadera amenaza, si no otro más fuerte llamado Cell, que vendría de algún lado y trataría de fusionarse con esos dos robots y se convertiría en un ser muy poderoso, que podría llegar a matar a todos.

Vegeta miró a Bulma y levantó la ceja. Bulma lo miró y comprendió. Era cierto, Trunks no estaba, como se supone que Cell llegaría a ese tiempo si la máquina del tiempo no existiría?

Era una gran pregunta, pero dejaría que él tiempo pase y verían como resultaba finalmente.

Bulma se giró y hablo decidida.

-Los androides son número 17 y numero 18… Ellos no son malos… solo están manipulados y tienen un carácter muy especial… Si se fusionan con Cell, será la perdición, pro matan a esa bestia, ellos pueden vivir tranquilamente en la tierra.

Krilin miró preocupado y trató de comprender aquello. Miro a Bulma y habló despacio.

-Sería mejor matarlos… así no se fusionan y no nos arriesgamos a…

-NO!... -Bulma tembló por su propio grito. -No podemos matarlos!...

-Y eso por que?... Si no sirven para nada más que destruir la tierra si se fusionan, para que arriesgarnos?...

Yamcha decía cosas con lógica, pero la verdad es que aquello sería algo muy malo. Bulma miró a Vegeta pidiendo auxilio y como siempre él entendió su rostro.

-No los mataremos… Si ellos se fusionan, crearán un ser poderoso con grandes poderes… Dime Kakarotto… no te tienta probar la fuerza de ese tipo?... Acaso tu sangre saiyajin no te pide a gritos que dejemos a esos androides con vida para poder pelear con seres muy fuertes?...

Goku tembló sin querer, Vegeta decía lo correcto, con solo pensar que podía enfrentarse a seres superiores lo llenaban de emoción.

-Siiii…. Vegeta tiene razón!, hay que dejar con vida a esos androides y dejar que se fusiones!... Y quiero pelear con Cell!

Todos comenzaron a los gritos en unos intensos debates se que hacer con los androides, pero Bulma suspiró aliviada, miró a Vegeta y son hablar, solo moviendo su boca hablo con mímica.

-"Gracias… Te debo una…"

Vegeta asintió tranquilo y sonrió, la estrategia de engatusar a Kakarotto era fácil, pero mejor se sentía cuando Bulma le sonreía y le daba las gracias por algo.

Su corazón latir con violencia, lo mejor sería irse pronto de aquel lugar. Se dio la vuelta y habló tranquilo.

-Bien, es todo lo que quería escuchar, yo me largo de aquí…

Goku miró sorprendido a Vegeta y hablo rápido.

-Espera Vegeta!... como que te vas?, acaso no pelearas contra Cell y los androides?...

-Hmmm…. No, debo irme…

-Pero, no lo entiendo, fuiste tú él que habló de hablar con seres más fuertes y vamos, si yo siento está adrenalina, tu también debes sentirla… Acaso no te emociona saber que puedes pelear con ese demonio?..., Con tu poder, podríamos vencerlos y raído!... Qué ocurre?

Vegeta suspiro enojado.

-A mi no me importa en lo más mínimo lo que pase a la tierra… Si Cell los mata o no… Además no suena interesante, Cell será muy fácil de vencer…

-Cómo lo sabes?... Acaso sabes algo que nosotros no?

-Cállate Kakarotto, yo no se nada, solo lo supongo… No me importa…

-Vamos, no seas así!, quédate, esperamos estos tres años, peleamos y luego te vas, mira que fácil!... Por qué no te quedas aquí, puedes vivir en la tierra, buscar un lugar para entrenar y volverse más fuerte…

-Soy más fuerte… más que tu… y si, voy a entrenar, pero lejos de aquí!

Goku sonrió y miró a Bulma.

-Ella tiene una máquina de gravedad muy poderosos, que si entrenas a 100, te vuelves muy fuerte!, por qué no la usas?, a Bulma no le molestaría…

Bulma levantó la mirada y se ofusco.

-Oye!, deja de invitar gente a mi casa!, yo no tengo nada para nadie, olvídalo!

Vegeta miró el suelo y sonrió.

-Una máquina d 100?... Ja, crees que esa porquería servirá?... Eso no es nada… De igual manera, no me quedaré aquí y menos en la casa de esa mujer….

-Pues no estás invitado por nada del mundo… Antes muerta que dejarte vivir en mi casa!...

Goku sonrió y miró a Piccolo que también sonreía, algo le decía que si dejaba ir a Vegeta, se arrepentiría toda su vida. Bulma miró a Goku y trató de calmarse.

-Mira, no me importa lo que haga Vegeta, pero debo decirte algo importante Goku… Estuviste un año lejos en otros planetas y eso puede ser peligroso, necesito que tomes una medicina especial que hice para ti, para asegurarnos que estas bien…

Goku miró a Bulma preocupado.

-Crees que me enfermare?

-Puede pasar, así que debes tomar esto obligadamente, escuchaste?

-Está bien, la tomare apenas llegue a casa.

Bulma levantó una ceja y se giró en dirección a Gohan.

-Cariño… te encargas?... Es muy importante que tu papá la tome, si?

Gohan se sonrojo al verse más responsable que su padre y asintió de una manera tímida.

-Bien, ya que sabemos todo esto, es hora de entrenar duramente, Piccolo, vienes a casa?

-Está bien, podemos entrar los tres juntos.

Goku sonrió y muy alegre, les mostró a su amigos su nueva técnica, todos estaban más relajados y después de una charla más, decidieron abrir sus caminos y ponerse a entrar cada uno por su lado.

Bulma sacó su nave del bolsillo y se subió rápidamente, miró a Vegeta y está la observo tranquilo.

Suspiró con dolor, pues de seguro, Vegeta tomaría la nave de Freezer y se iría, quizás esa era la última vez que lo vería. Tomó una fotografía mental del padre de sus hijos y levantó vuelo rápidamente.

Vegeta la vio marcharse sin decir nada. Su corazón estaba herido, pero no como sayajin, sino como hombre. Su esposa, su mujer, su Bulma se iba y quizás no la volvería a ver nunca más.

Vio cómo todos se marchaban de a poco y cuando quedó solo complemente, fue directo a la nave que él lagarto espacial había llevado al planeta, abrió la compuerta y suspiró con dolor, de verdad era hora de marcharse.

Entró al lugar y le echó una mirada intensa, una angustia mezclada con nostalgia cruzaba por su pecho, sin duda, pasar gran parte de su vida en aquel lugar, era doloroso, pero más dolía, saber que se iría justamente en esa nave, del lugar donde había sido más que feliz.

Fue al área de los comandos y miró por la pantalla el exterior, su hogar, su lugar en el universo, aquel que sin querer había elegido para vivir hasta el día de su muerte.

Con pesar puso algunas coordenadas y suspiro cuando la nave se prendió., sin embargo no pudo despegar, pues miró atentamente por la pantalla algo en el exterior que llamó mucho su atención.

Apagó la nave rápidamente y corrió hacía la salida, abrió la puerta y abrió los ojos completamente sorprendido al ver a la persona que estaba afuera parada en la puerta mirando los cadáveres de los soldados y lo observaba atento.

-Que… Qué haces tú aquí?...

Vegeta abrió sus ojos completamente sorprendido, mientras su corazón latía tan fuerte que creyó que moriría.


1 año y 2 meses después.

Bulma salió de su laboratorio molesta. Todo le estaba saliendo mal en el trabajo, no paraba de cometer errores.

Su padre la vio salir golpeando la puerta y se sonrió, no había duda de que su pequeña estaba molesta y por más que ella se negara, sabían bien porque.

Cierto era, que luego de la llegada de Freezer, cada uno de sus amigos se había ido por su lado a entrenar y ella volvió a casa sola, pero con una tristeza peculiar, luego de unos meses esa tristeza se había convertido en descuidos y confusión, pasó a ser molesta y con mala vibra y ahora totalmente enojo.

Ella estaba enojada y él no sabía lo que le pasaba, ni él ni su esposa. Pero sabía que meterse en sus temas personales, no era muy bueno, la dejó marcharse para aclarar sus ideas, mientras continuaba con su trabajo.

La peliazul azoto la puerta de su habitación y se quitó la ropa rápidamente, estaba tan enojada y no sabía bien porque, en realidad lo sabía, pero odiaba admitirlo.

1 años y 2 meses habían pasado desde la última vez que vio a Vegeta y eso la alteraba, jamás en su vida, creyó extrañar a ese hombre tan egoísta y orgulloso, pero la verdad, era que lo hacía.

Tantos años juntos, tantas peleas y malos tratos y ahora, no podía quitárselo de la cabeza.

Y lo peor, era que no podía dejar de pensar en sus hijos. Ella quería a sus hijos. En tan solo unos días, se suponía que debían concebir a Trunks y eso la estaba atormentando.

Después de aquella noche en donde casi vuelve a tener sexo con Vegeta, se había puesto tan mal que no había vuelto a salir con otro hombre, no quería tener a ningún ser del sexo opuesto cerca de ella, simplemente detestaba la idea.

Su humor estaba al límite y su dolor la sobrepasaba. Se suponía que debía olvidar su vieja vida, ahora volvía a ser joven y estaba lista para volver a empezar, pero las cosas cada vez se ponían peor.

Soñaba con Trunks y Bra, los sentía moverse dentro de su cuerpo, los escuchaba llamarla, llorar, gritar, reírse.

Estaba en todos lados, en una plaza, en el centro comercial, en los caminos de la ciudad. Ellos la estaban atormentando y ella se estaba volviendo loca.

Quería, no, necesitaba a sus hijos o moriría más pronto de lo que pensaba. Pero sabía que aquello estaba mal, ella debía olvidarse por completo de ellos. Además, no tenía ni idea en donde estaba vegeta, o lo había vuelto a ver y estaba segura que el maldito rey mono estaba por ahí en el universo con alguno mujer sumisa que hiciera todo lo que él quería.

Se metió a la ducha rápidamente y dejó caer el agua por todo su cuerpo, estaba furiosa, ella solo pensaba en su hijo y él maldito del padre estaba con otras mujeres, lo odiaba intensamente y solo quería verlo destruido.

Tomó una toalla y se envolvió en ella, salió del baño y se sentó en la cama, miró por la ventana y vio como el sol se escondía completamente.

La puerta sonó y ella preguntó quién era. Su madre abrió despacio, la miró y sonrió.

-Cariño, papá y yo ya nos vamos, tenemos la cena de beneficencia. Hay comida en la heladera.

-Si mamá, gracias.

Bulma recordó aquella noche. Hacía años atrás, esa misma noche, fue cuando Vegeta y ella se quedaron solos en la casa y después de discutir por una botella de agua, hicieron el amor por primera vez.

Después se volvió una rutina, encontrarse todas las noches para acostarse y un mes después, descubrió su embarazo.

Había sido todo tan rápido e irreal, que ahora, entendía lo que ocurría. Ellos se deseaban desde hacía mucho tiempo, y esa simple botella, había desencadenado la lujuria.

Apretó su puño con odio y miró la puerta cerraré, esa era la noche que ella debía estar con él por primera vez, pero no pasaría, pues él estaba muy lejos y con alguna otra.

Se puso de pie, sin siquiera ponerse ropa, estaba completamente sola en la casa y sabía que nadie la visitaría tan tarde.

Camino por su habitación y se paró delante de la ventana, miró el jardín y vio un lugar vacío, aquel que debía estar ocupado por una cámara de gravedad.

Vio marcharse a sus padres y suspiró con dolor, ella solo quería tener a Trunks entre sus brazos nuevamente, que pecado tan grande era aquel?...

Fue a través de su cuarto y salió del lugar rápidamente sin cambiarse. Bajó las escaleras y noto que las luces estaban apagadas.

-Un corte de energía… Maldición, igual que aquella vez…

Siguió su camino hasta la cocina y abrió el refrigerador, que obviamente estaba apagado, pero al igual que antes, se podía ver una sola botella de agua que aún conservaba el frío.

La tomó con calma y sonriente.

-Mono maldito… esta vez yo me tomara el agua… esta vez nadie me la quitara!...

-A menos que te la quite de las manos ahora mismo…

Bulma se sobresaltó al escuchar la gruesa voz de Vegeta tras ella. Se puso pálida del susto, pues jamás se hubiera imaginado volver a verlo.

Se giró con cautela de aquello no fuera su imaginación, mientras dejaba caer la botella al suelo.

Vegeta estaba parado detrás de Bulma, cruzando los brazos, vestido con su armadura de saiyajin. La miró y sonrió.

-Te asuste?... ja ja

-Maldita seas!, eres imbécil o que?, como vas a asustarme de esa manera!?, quieres que me muera de un infarto?

Vegeta descruzo sus brazos y miró completamente a Bulma, se estaba volviendo realmente loco y ya no aguantaba más.

Trato de sonar calmado y hablar despacio.

-Las brujas no mueres, así que eres inmortal!.

-Bastardo!, Qué demonios haces aquí?, Que no te habías ido?

-No, nunca me fui… Digamos que cambie mis planes… alguien me hizo quedarme…

Bulma se sorprendió al escuchar esas palabras, su corazón latió con dolor. Al parecer Vegeta había encontrado a alguien que lo hizo quedar.

Se sintió dolida, ella había luchado por su marido años enteros y él siempre se quiso ir, sin embargo, ahora aparece una extraña y lo convenció en solo segundos.

Se volvió a sentir terriblemente enojada y azoto la puerta de la heladera.

-Y eso a mi que me importa!. Vete de mi casa ahora mismo!, nadie te dio autorización para entrar!

Vegeta levantó sus manos y sonrió divertido. Tapo sus orejas y la miró a los ojos.

-Por qué gritas tanto?... Siempre tan escandalosa!

-Es mi casa y gritó todo lo que quiero!. Vete ahora mismo!.

Vegeta sacó sus anos y se puso serio. Camino dos pasos y se paró frente a Bulma. Está lo miró sorprendida y sintió su cuerpo arder.

-Tenemos que hablar…

-Hablar?, de que?, yo no quiero hablar contigo!, no quiero verte ni estar cerca de ti!, te odio!

-Yo también te odio… pero esto es más importante…

Bulma dio un paso atrás y se giró, levantó la botella del suelo que para su suerte no había abierto, y la posó sobre la mesada de la cocina.

-Que demonios quieres?... Se breve, estoy ocupada…

-Ocupada?, con que?... Paseando desnuda por la casa, maldiciones de como si en lo único que pensaras fuera en mi?

Bulma se dio la vuelta molesta, estaba apunto de gritar, pero Vegeta no se lo permitió, el hombre la había tomado de la cintura fuertemente y la había atraído hacia su cuerpo.

La peliazul se sorprendió al sentir las manos duras y calientes de su esposo y no pudo evitar temblar.

-Que… qué estás haciendo?...

-Se que me odias, se que no me quieres ni cerca… pero ya no puedo más… no puedo vivir en un mundo en donde no estén mis hijos Bulma… fue lo único bueno que hice en mi vida… no me los quites… no lo hagas….

-Vegeta…

Bulma miró a su ex marido que tenía los ojos vidriosos. Su corazón dolía más de lo que pensaba, acaso él estaba pidiéndole a sus hijos?, como si pudiera leer su mente?, como si supiera que era lo que más deseaba en él mundo…

La mujer trató de apartarse, pero Vegeta no la dejó.

-Bulma… quiero a Trunks… es lo único que te pido, ódiame, déjame, haz lo que quieras después… pero yo necesito a mi hijo… Quiero volver a empezar, pero con él, nunca le pude decir lo orgulloso que estaba de él, que es lo que un hombre siempre soñó de su descendencia… Este tiempo me di cuenta que no me quede en la tierra porque era una obligación… me quede porque amaba a mis hijos y quería cuidarlos… Bulma….

-De qué demonios hablas?, si siempre dices que por culpa de Trunks te tuviste que quedar en este planeta...

Vegeta tomó más fuerte el cuerpo de la mujer. Lo acercó más a él y rozó sus labios en el cuello femenino.

-No… fue gracias a Trunks...

Bulma sintió un intenso escalofríos en su cuerpo. Deseaba tanto ser tocada por su hombre, que estaba apunto de perder la cabeza.

Trató de recuperar la compostura.

-No hagas eso… Si quieres hijos, vete y acuéstate con alguna de las zorras que tienes…

Vegeta sonrió.

-Estas celosa?...

-De ti?, para nada… Suéltame!

Vegeta levantó su mano y sin ningún cuidado, dejó caer la toalla que cubría a su mujer.

-Tonta… de verdad crees que podría estar con otra mujer?... Aunque lo intentara mil veces, siempre fallaría… Que no ves que no podría hacerlo?

Bulma se ruborizo completamente. Estaba desnuda en los brazos de su esposo nuevamente y sentía que moriría en ese mismo instante.

-Mentirosa… suéltame….

Vegeta no pudo resistir ver a su mujer de esa manera, sin pedir permiso, posó su labios en los de ella y acaricio su suave piel, aquel que extrañaba demasiado.

-No me creas, no me importa…. Solo quiero a mis hijos… Te dejare, me alejare de ti… Haré lo que me pidas… pero por favor… tengamos a Trunks y a Bra… Te lo suplico mujer….

Bulma ya no pudo resistir más, ya no podía escuchar absolutamente nada, solo quería entregarse completamente a ese hombre que la tenía demasiado loca.

Se acercó al hombre, atrapó el cuello masculino con sus brazos y abrazó con pasión a Vegeta.

Este le correspondió al instante y la apretó más fuerte con su cuerpo. Ella se separo un poco y con dolor hablo decidida.

-Solo tendremos a nuestros hijos…. no quiero nada contigo…

Vegeta asintió con dolor, sabía que la mujer hablaba en serio, pero al menos no estaría solo, sus hijos no lo abandonarían jamás.

-Está bien, solo tendremos a nuestros hijos y te dejare en paz… lo prometo…

Dejando en claro las cosas, ambos se entregaron completamente al otro con total pasión, como si de verdad, fuerza la primera vez…


24 años después….

Bra entró corriendo a la habitación de su hermano sin pedir permiso, abrió la puerta y miró al pelilila que escuchaba música mientras estudiaba.

El muchacho vio a su hermana entrar con prisa y se sobresaltó.

-Bra!, que pasa?

-Trunks!, papá y mamá lo están haciendo otra vez!

Trunks suspiró con pesar, como siempre sus padres se comportaban de aquella manera delante de su hermana. Estaba más que harto.

Salió como un demonio de su habitación y fue directo a la cocina, entró rápidamente para enfrentar a sus progenitores, pero cubrió su rostro completamente avergonzado.

-MAMÁ!, PAPÁ!... DEJEN DE TOCARSE ASÍ!... Que no ven que ya están grandes!... No hagan esas cosas delante de Bra, ya lo tuve que soportar yo durante toda mi vida, no le generen traumas a la niña!... Que no se pueden controlar?, cuántos años creen que tienen?, maduren pervertidos!

Vegeta soltó de manera rápida a Bulma y se dio la vuelta, no porque le quería hacer caso a su hijo mayor, si no que no le parecía muy correcto que viera lo excitado que estaba.

Bulma bajó su falda y volvió al suelo, ya que estaba sentada arriba de la mesa. Miró a su hijo ruborizado y sonrió.

-Perdón hijo… no lo volveremos hacer…

-Mentira!, vengo escuchando eso desde que tengo uso de razón!, están siempre así!, parecen animales!

Trunks salió corriendo de la cocina ya que se sentía demasiado incómodo, por más que su padre se haya dado vuelta, podía notar como estaba y eso lo puso peor.

A pesar de todo, esa mujer era su madre y estaba un poco harto de que su padre la tocara de aquella manera.

Cierto era, que desde que nació, tuvo que soportar aquella situación. Se suponía que ellos no eran pareja, vivían en un cuarto distinto y tenían su vida, pero siempre, siempre que él los veía estaban de la misma forma, uno encima del otro.

Y ni hablar cuando iba a alguna habitación de la casa sin avisar, eso simplemente era un generador de traumas ya que vivían teniendo sexo donde sea.

Era desgastante, perturbante y horrendo, sus padres de verdad parecían dos animales en celo, pero a pesar de todo, él se ponía feliz al ver que a pesar de tantos años, ellos aún se amaban y se deseaban como el primer día.

Solo pensó que el hecho de que no se declararán esposos o sean una pareja de forma normal era para no arruinar lo que tenían, algo entre ellos había y no querían destruirlo, que era?, no lo sabía, pero agradeció que tuvieran un plan, pues de esa manera jamás se separarían.

De todos los años que vivió junto a su padres, nunca los vio pelear ni elevar la voz, bueno, si de su madre, pero eso era algo natural, y todo estaban acostumbrados, además Bulma le gritaba a todo el mundo.

Pero nunca los vio pelear ni discutir, siempre que estaba en desacuerdo con algo, simplemente se encerraban en la cámara de gravedad y salían dos días después, eso era asqueroso, sabía bien que hacían, pero luego seguían con sus vidas normal y acosándose como siempre.

Si, es cierto, nadie quiere ver a su padre tocando a su madre, pero realmente prefería eso a que algún día se pelearan, se odiaran o se separaran.

Trunks se detuvo en el pasillo y sonrió.

-Ja…. eso jamás pasara… Ellos de verdad se aman… no podría ni imaginar ver a papá y mamá peleando de verdad…

El joven híbrido se sonrió nuevamente y fue a su cuarto a consolar a su hermana, pues la niña odiaba que la bruja de su madre tocara a su querido papá… ella era la nena de papá….

Bulma sonrió y se sentó en las piernas de Vegeta. Beso su mejilla y sonrió.

-Creo que tu hijo se enojó…

-Es tu culpa!... tienes más de 80 años y me seduces como una niña… Yo solo respondo a tus deseos…

-No tengo 80… bueno, si los tengo, pero no se nota!, además tu estas más viejo!...

Ambos se miraron y se sonrieron con cariño. El tiempo había vuelto a pasar de nuevo, pero está vez, habían modificado todo, está vez se respetaban y trataban de solucionar sus problemas sin pelear ni discutir, por sus hijos.

Bulma se puso de pie y sonrió.

-Vegeta… nunca me dijiste por qué no te fuiste el día que mataste a Freezer… Solo me contaste que alguien te hizo cambiar de opinión… Quién fue?

Vegeta sonrió y miró a los ojos a su mujer.

-Trunks… pero del futuro…

Bulma levantó las cejas confundida.

-Trunks?... pero él no estaba ese día… Se suponía que no nacería…

-Al parecer somos débiles… pues él llegó unos minutos después de que todo se fueron, creo que cambie un poco la historia, es por eso que llegó tarde. Luego las cosas surgieron normalmente después de los 3 años, tu pensaste porque si lo habíamos tenido, pero… él siempre existió. Ese día, lo vi por el monitor de nave y hable con él… Me contó lo triste que estaba su madre por que yo estaba muerto… Me dijo que nosotros simplemente nacimos para estar juntos, y que si algo salía mal… solo…

Vegeta quedó en silencio y miró nuevamente la mesa. La peliazul se volvió a acercar y se sentó en sus piernas otra vez, lo abrazo y suspiro.

-Solo?...

Vegeta la volvió a mirar y sonrió.

-Dijo que solo debíamos volver a empezar… pero juntos…

Ambos se sonrieron y se besaron tiernamente. Vegeta levantó su mano y acarició las piernas de su mujer. Sin duda, tenerla así, después de 48 años era algo extremadamente loco, pues los primero 24 fueron un caos, pero los último realmente había mejorado todo, había cambiado todo, está vez no lo echaría a perder por nada, esta vez había aprendido una valiosa lección.

Está vez se dio cuenta, que si no hubiese sido por ese extraño milagro, hubiese perdido al amor de su vida, solo debía volver a empezar… solo necesitaba una nueva oportunidad…


Montaña Paoz.

-Oye cariño, que haces?... -La pelirrubia se puso en cuclillas al ver a su hijo de 4 años con aquella extraña bola de cristal que Zeno sama le había regalado.

-Hola mamá… Nada, solo estaba jugando!

-Go Go, te dije que no uses tu magia para jugar… es peligroso…

-Si mamá, solo fue una pequeña cosita, no te preocupes… Oye mamá… de verdad el tío Gohan tenía un peinado muy feo cuando era pequeño…

-Y tú cómo lo sabes?

El pequeño niño sonrió.

-Solo adivine mamá….

-Vamos!, tu abuelito Goku ya está comiendo y está arrasando con todo!, Goten quiere que entres con ellos hoy!

-Sí mamá…. Entrenare con mi abuelo y con papá.

El niño híbrido tomó la mano blanca de su madre y sonrió al ver sus ojos celestes. Sabía que jugar con el destino de las personas no era correcto, ya que Wiss se lo dijo, pero él no lo pudo evitar, de verdad su tío Vegeta y su tía Bulma necesitaban volver a empezar…

-También vino el abuelo Krilin y la abuela 18?...

Marron sonrió al ver a su hijo, no había duda, el pequeño ángel que había dado a luz de verdad era en verdad precioso.

Fin...