Serena
Temía llegar a la escuela, estaba tan nerviosa que me había levantado temprano y además de todo estaba segura de que sería la primera en llegar. El portero se encontraba leyendo el periódico matutino, cuando escucho mis pasos bajo el periódico y me miró. Se sorprendió de inmediato.
-¿Serena Tsukino?, ¿a las 7 a.m.?, esto si es una sorpresa.
-Buenos días señor Kururugi.
-¿Qué te ha hecho despegarte de las sábanas?
-No estoy muy segura…quizá solo tenía ganas de no estar en la cama.
-Me alegro, puedes entrar, no ha llegado nadie.
-Estaré en la biblioteca, ¿de acuerdo?
El señor Kururugi me sonrió y me abrió la pequeña portezuela. Caminé hasta la biblioteca disfrutando de mi soledad, el aire mañanero estaba fresco y húmedo, parecía que llovería en cualquier momento a juzgar por el gris del cielo. Me dirigí primeramente a las computadoras para verificar si Darien de casualidad me había respondido el correo enviado. Fue una mala decisión, él no había respondido y solo sirvió para sentirme doblemente peor. Regresé a las mesas y tomé una hoja y una pluma. Escribí cuidadosamente su nombre y luego me quedé mirando por la ventana.
¿Ahora qué le diría?, le había escrito tantas cartas ya que no tenía una sola idea diferente para escribirle, me di cuenta de que escribirle cartas a Darien era como hablar conmigo misma, era como escribir un diario en el que nunca obtienes una respuesta y tan solo escribes y escribes y cuentas todo lo que hiciste. Arrugué la hoja de papel y la aventé al cesto de basura. Dejé que algunas lágrimas se me escaparan y luego golpee la mesa.
¿Enserio valía la pena seguirle escribiendo a Darien?, ya eran más de dos meses y ni una sola respuesta, ¿de qué servía seguirlo queriendo si seguramente el estaría divirtiéndose o con alguien más…? Recargué mi cabeza en la ventana y observé como algunas gotas comenzaban a caer y resbalaban lentamente por la ventana.
Pensé en Darien, a veces hubiera deseado simplemente odiarlo y seguir adelante, pero su recuerdo me atormentaba, nunca le perdonaría el haberse ido sin decirme el por qué a pesar de quererlo tanto, nunca le perdonaría el no responderme ni una sola carta, el no llamarme ni una sola vez, el no enviarme un correo electrónico…
De pronto sus recuerdos se vieron opacados porque me vino a la cabeza la imagen de Seiya. Recordé como habíamos jugado videojuegos la tarde anterior y una sonrisa se me escapó, pero… ¿qué estaba haciendo?, Seiya era la persona más odiosa del planeta, con Darien seguramente me la hubiera pasado mejor, es decir, cuando Seiya no hablaba me caía bien, pero si abría la boca, todo se arruinaba.
La inspiración llegó a mi de nuevo y tomé una nueva hoja, decidí que sería la última que enviaría, aunque no la escribiría como una despedida, sino como un "aquí estaré por si algún día quieres responder". Terminé la carta y la deposité en el buzón.
Al salir de la biblioteca miré el gran reloj que se encontraba en el patio y marcaba las 7:40 a.m., muchos estudiantes ya habían llegado y miré a Amy a lo lejos, me acerqué a ella.
-¡Serena?, no puedo creer que estés aquí tan temprano.
-Si bueno, no podía dormir y me levanté y decidí llegar temprano hoy.
-¿Te encuentras bien, Serena?
-No muy bien, Amy, pero trato de no pensar en ello.
-Descuida…luego hablamos de ello, ¿de acuerdo?
Asentí con la cabeza mientras me sentaba junto a ella.
-Serena, ¿por qué no llegaste al cine ayer?, te estuvimos esperando una hora, pero decidimos entrar al ver que no llegabas.
-Oh…eso…bueno, verás Amy, sé que tú me comprenderás mejor que las demás, por eso te lo diré tal como pasó. Resulta que ayer por la mañana Seiya me pidió una cita…bueno es decir, él no me la pidió, tan solo dijo que teníamos una y yo me negué pero fue imposible hablar con él durante el resto del día, por eso dije que llegaría después al cine porque iría a encontrarme con él para decirle que iría con ustedes al cine, pero al llegar él me llevó sin dejarme decirle nada a aun lugar impresionante y…ahí nos quedamos.
Amy sonrió mientras me observaba y verificara que todo lo que acababa de decir era cierto.
-Te creo Serena, y también creo que Seiya es muy astuto. ¡Tuviste una cita con Seiya!
-¡No!, no fue una cita…tan solo jugamos videojuegos, nada más.
-Intenta explicarles eso a las chicas.
-¿Que tal si…no se los decimos?
-Esta bien, pero creo que terminarán enterándose de todas formas.
En ese momento Lita y Mina llegaron a nuestro lado y de inmediato comenzaron a interrogarme. Traté de darles todas las excusas que pude pero ninguna de las dos me creía, mientras seguían discutiendo entre cuál excusa era más verídica noté que el automóvil de los Three Lights se estacionaba frente a la puerta. Esperé a ver a Yaten, Taiki y Seiya, pero solo se bajo Seiya, se dio la vuelta y abrió la otra puerta. Del auto se bajo una chica bastante bonita, a la cual tomó por el brazo y caminó con ella hasta la entrada. Mi mirada no podía apartarse de ellos, sentí que mis mejillas ardían.
-¿Quién rayos es ella?-pregunté a las demás.
-¡No tengo idea!-gritó Mina.-Pero es hermosa, y esta con nuestro querido Seiya.
-Ella…será…su… ¿novia?
-¿Por qué Serena?, si fuera su novia estaría bien, ¿no?, es muy linda, parece que encaja perfectamente con él.-intervino Lita mirando a la pareja.
De pronto sentí ganas de correr lejos, por alguna razón, sentí la mano de Amy sobre mi hombro y supe que ella entendía un poco lo que sucedía…o no…todo era muy confuso y extraño.
-Yo…me tengo que ir.-mentí.
Caminé lo más lejos que pude hasta llegar a las escaleras del edificio, quise estar sola por unos momentos. Seiya era verdaderamente ególatra, traer a su novia solo para sentirse envidiado y observado, ¡qué idiota!
Seiya
Mientras caminaba por el enorme pasillo que se dirigía a las escaleras divisé de inmediato la inconfundible cabellera de Serena. Se encontraba sentada mirando el suelo, como pensativa y quizá enojada a juzgar por su semblante. Al llegar a las escaleras toqué su hombro y Serena me miró algo confundida.
-Hola bombón.-dije sonriendo.
-¡Serena!-me dijo molesta.
-Hay algo importante de lo que quiero hablar contigo.-le dije sin más rodeos.
-¿Eh?-respondió confundida.- ¿Hablar?, ¿conmigo?
-Si, quizá podamos hablar después de la escuela.
De pronto Serena se quedó mirando algún punto detrás de mi, al girarme me di cuenta que observaba a Kakyuu acercarse a nosotros.
Kakyuu sonrió al llegar a mi lado y enredó su brazo con el mío, yo me puse tenso y observé como a Serena se le endurecía el rostro.
-Hola cariño, ya estoy de nuevo aquí, ¿qué era eso importante que querías decirme?
No pude evitar mirar a Serena quien había levantado una ceja y había cruzado los brazos.
-¡Bien!-interrumpió.-Les deseo una genial charla, yo me voy a clases. ¡Disfrútenlo!
Serena nos dio la espalda y subió las escaleras corriendo.
-Que linda chica, es muy bonita, pero nada simpática, ni siquiera me dio la oportunidad de conocerla.
-Ya habrá otra oportunidad para que la conozcas.-le respondí.
El estómago se me revolvió un poco. ¿Acaso la cita no había funcionado para que Serena dejara de ser tan grosera conmigo?, ella seguía detestándome aunque hubiéramos pasado toda una tarde juntos. Después de todo no debí creer que con una cita todo cambiaría entre nosotros, olvidé por unos momentos que Serena no era nada parecida a ninguna de las otras chicas y que sería sumamente difícil conquistarla.
-Lo importante que quería decirte es que, esa chica es la que deseo con todo mi corazón.
-¡Oh!, ¡es ella!, nunca te creí cuando decías que era muy hermosa, aunque aun no sé que te gusta de ella…es bastante grosera y ruda.
-Lo es, pero es precisamente eso lo que me gusta, quiero descubrir su verdadero yo, quiero desaparecer su mal carácter, quiero borrar sus rencores.
-Lo lograrás.-Kakyuu me presionó para que continuáramos caminando.
Serena
A la hora del almuerzo las chicas me estaban platicando la película mientras había conseguido evitar la razón por la cual no había ido. Yaten y Taiki se acercaron y rogué porque Seiya no lo hiciera, aunque mis ruegos no funcionaron pues minutos después llegó en su traje de football americano y un poco sudoroso. Las chicas me ignoraron para platicar con Yaten y Taiki, lamentablemente Seiya se dirigió a mí.
-¡Bombón!, hoy te fuiste tan pronto que no alcancé a preguntarte si te habías divertido en nuestra cita ayer.
Odié a Seiya, de inmediato todos voltearon a vernos al mismo tiempo, Yaten y Taiki nos miraban sorprendidos mientras las chicas anonadadas y molestas. Mina fue la primera en interrumpir.
-¡Quéeeeeeeeee!, ¿una citaaaa?-gritó.- ¿Tu y Seiya tuvieron una cita?
-¿Es por eso que no fuiste al cine!, ¡mentirosa!, no fuiste porque tenías una cita con Seiya.-me dijo Lita.
-¡No!, no fue una cita… ¡una cita no!, además el me obligó, el no me dejo hablar ni me dejo irme, ¡yo deseaba ir con ustedes!
-¡Serena!, no puedes tener citas con Seiya y ocultarlo.-interrumpió Mina.- ¡una cita!
-¡No tuve una cita!-grité y todos callaron mirándome.
Sin hacer caso me di media vuelta y comencé a caminar, solo para tener a Seiya tres segundos después siguiéndome.
-Bombón, ¿adónde vas?
-Donde estés muy lejos.
-No me digas que ayer…no te la pasaste bien.
-Solo cuando no abriste la boca.
-Pero bombón, debemos tener otra cita y debemos charlar sobre…
-¡No!, no creo que a tu…novia le agrade que tengamos más citas o que charlemos, si yo fuera tu novia odiaría que…
-¿Mi novia?, ¿si fueras mi novia?, por un momento pensaste en ti como mi novia.
Seiya sonrió de una manera tonta y divertida y me enojé aun más.
-Es solo en sentido figurado, yo no…
-Ella no es mi novia, bombón, es Kakyuu, nuestra asistente, vino a hablar con el director sobre algunos aspectos.
Serena se quedó en silencio por algunos segundos y pareció que el enojo se disipó un poco.
-Bien…pues…alguna de tus tantas novias se molestaría.
Seiya
Serena lucía tan linda molesta que no hice nada para intentar cambiarlo. Parecía estar… ¿celosa?
¡No!, sería imposible que Serena Tsukino sintiera eso…menos por mí.
Intente acercarme a ella pero Serena retrocedió, me dio la espalda como solía hacerlo y caminó, decidí no detenerla. Antes de regresar con los demás miré un listón rosado en el suelo, lo recogí y al observarlo bien supe que era de ella, lo confirmé al olerlo, pues el listón tenía su olor impregnado, flores, lavanda, naturaleza, era de mi bombón.
Cuando regresé con los demás parecían discutir por algo importante, todos guardaron silencio cuando llegué. Supe que hablaban sobre Serena.
-Ella te trata horrible, a Taiki y a mi no nos agrada, deja de acercarte a ella, ¡no te quiere!
-¿Ustedes que saben?, ella puede quererme, no me daré por vencido.
-¡Odio como te trata!-dijo Yaten.
-Yo odio su carácter para contigo.-intervino Taiki.
-Están tomándose esto muy enserio, a fin de cuentas es a mi a quien trata, ¿no?, ¡no se metan!
-¡Como quieras!, pero no le permitiremos que todo el tiempo se salga con la suya.
Taiki y Yaten se alejaron. Mina, Lita y Amy los persiguieron diciéndoles que Serena era una buena chica y que no había razón para odiarla, era totalmente indefensa y que solo estaba muy resentida por las cosas que le habían pasado, pero fue inútil convencer a mis hermanos.
Mientras lo vi alejarse apreté la mano en la que tenía su listón, lo miré y luego me lo guardé en el bolsillo.
Al menos ahora tenía un pretexto para acercarme a ella. Sonreí.
Hola chicas, nuevo capítulo gracias a todas Seiya-Moon, princesa luna de kou, tatism, LESVAL, usagi13chiba, selyna kou, y ahora a anita-asakura que se nos ha unido a la historia :3 aunque creo que este no estuvo tan lindo como el anterior...en fin espero el otro salga mejor n.n
