-¿Y ahora qué sigue?-
-No tengo ni la más mínima idea Santana…-
-Es obvio ¿no?, acaba de una buena vez con Hudson, estorba demasiado.-
-Como si fuera tan fácil, aún sigue enamorada de él… no es como si con solo sonreírle logre enamorarla ocupe sus pensamientos día y noche-
-Me desagradas tanto cuando te enamoras Fabray… pero supongo que no es mal comienzo, utiliza tus encantos, tal vez de algo sirvan tus ojos, tu brillante sonrisa y ese "caballero" que llevas en tu interior.-
-¿En serio piensas todo eso de mí? Recuérdame regalarle un gato a Brittany para esta Navidad, de verdad que se lo ha ganado-
Santana y Quinn estaban en el supermercado haciendo las compras para navidad por órdenes de la madre de la rubia. No es una tarea que les encante a las dos pero era una situación que bien podrían aprovechar para platicar un rato, incluyendo la parte en que la latina buscaba un regalo para su novia.
-Ni se te ocurra, por ningún motivo Quinn Fabray regalarle algo así a Britt porque te juro que hare tu vida miserable… "Tubbs" es un dolor en el trasero. Aun no entiendo porque se lo regale y no pensé en algo que no estuviera vivo.-
-Oh cierto, vaya… recuerdo eso… ¿fue cuando faltaste a una competencia de motocross no? Te sentías tan culpable que un día después fuiste a buscarla y la llevaste a la tienda de animales para que escogiera su regalo… -Al recordar todo eso Quinn no pudo evitar soltar una carcajada. Era verdad que Santana estaba domada hasta los huesos pero, el hecho de ver a su amiga tan enamorada era algo que no iba a dejar pasar para molestarla un poco.
-¡Oye! Muy pronto voy a verte a ti sufriendo por las promesas que le hagas al "Hobbit" y no puedas cumplir y luego tengas que hacer una estupidez para compensarla… aparte, Britt tenía años queriendo una mascota, no le iba a comprar un ratón o un perro, menos un pez… pero jamás me imagine que un maldito gato fuera a ser tan peligroso.-
-¿Es cierto que fuma?-
-Le gusta el olor a cigarro y siempre está cerca del papá de Brittany cuando fuma… yo que sé, esa bestia es demasiado bizarra.-
Seguían discutiendo sobre los malos hábitos de Lord Tubbington mientras recorrían los pasillos buscando todo lo anotado en la lista. Aunque era divertido molestar a su latina amiga con ese tipo de cosas no podía dejar de envidiarla. Claro que le gustaría estar así con Rachel, cumplir todos sus caprichos, llenarla de regalos y hasta dejar que esas peleas absurdas y sin sentido las ganase limpiamente. No le molestaría experimentar maratones enteros de "Funny girl", "West Side Story", "Hair" o lo que sea que le juste a la diva con tal de pasar tiempo juntas. Hasta estaba pensando seriamente la posibilidad de volverse vegetariana pero recordaba el tocino y mejor se arrepentía.
Ahora no podía dejar de pensar en las palabras de Santana, debía de sacar a Finn de la jugada lo más pronto posible pero no quería jugar sucio. Quería que Rachel se fijara en ella por quien era en realidad, no por alguna jugada retorcida que pudiera tener en su mente. Estaba claro que la noche anterior en el asilo fue un éxito y tal vez debería seguir ese camino. No había dudas de que a Rachel le gustaba que le prestasen atención, que la escuchen y que la entiendan, que aunque no compartan sus mismas creencias o forma de pensar el hecho de poder establecer una plática con distintos puntos de vista pero siempre con respeto era algo que no dejaba pasar por alto. Pero a pesar de estar conociéndola todavía un poco más tenía que aprovechar mientras Finn esté ausente del cuadro.
-¿Crees que debería darle algo?-
-¿Al gnomo? Obvio que sí Q, es Navidad por el amor de dios, mejor oportunidad no puedes tener enfrente. Aparte es un famoso cliché por lo que no dudo que se ponga histérica con tu romanticismo…-
-Lo bueno es que Brittany está perdidamente enamorada de ti… de verdad…-
-Ella me entiende y sabe cómo tratarme, aparte es mi chica… no voy comportarme como una perra con ella. Y aunque quisiera no podría…-
-Deja los detalles ok, ahora piensa… ¿Qué crees que le guste?-
-¿De verdad me preguntas a mí? Yo que diablos voy a saber de ella… tu eres su fan secreta, es tu obligación conocerla…-
-Es que no quiero que sea un cliché como tú dices… quiero que sea original, algo que jamás nadie le haya dado… ¿ya agarraste las aceitunas?-
-Ya, también encargo leche ¿no?... mira, llévala a Breadstix, y después por un helado… que se yo…-
-La leche está en el otro pasillo… Santana por favor ayúdame, no quiero cometer errores.-
-Mira por más que quiera no puedo ayudarte, soy muy pero muy mala para este tipo de cosas usualmente es Brittany la que hace esto… terminemos con lo que mamá J nos encargó y vamos a verla.-
-Pero ya no me dará tiempo para verla en el asilo…- No es que no quisiera planear algo genial para Rachel pero también quería verla, de pronto ya no le gustaba mucho la idea de ir a pedirle ayuda a su amiga.
-Solo será hoy Quinn, después podrás pasarte toda la semana hay metida si quieres…-
-Pero… le dije que la vería hoy…-
-Ok, que te parece sí después de meter todo el supermercado que tu madre nos hizo comprar pasamos por una florería, le compras y ramo y se lo das a tu ocurrente abuela y le dices que te disculpe con el enano, así sabrá que no se te olvido ir a verla pero se te atravesó un imprevisto…-
-Pero no eres cursi eh…-
-Tengo mis ratos Fabray, lo tomas o lo dejas…-
-Está bien, paguemos esto y vamos…-
Después de pagar todo en caja y de pelearse con las bolsas para que entraran en la cajuela de auto, Quinn condujo hasta llegar a la florería más cercana. Nunca había comprado flores antes para nadie, bueno, solo para su abuela pero de eso ya mucho y con indicaciones de su madre. No creía que fuera tan difícil, o al menos eso se imaginaba.
-Hola…-
-¡Hey Summer! Necesito un ramo.-
Era un pequeño local a borde de la calle, estaba lleno de flores con un pequeño estante al fondo. Al entrar podías percibir el conjunto de aromas que emanaban de cada planta. Quinn no conocía esa florería pero algo en su interior le decía que la visitaría más seguido, sobre todo porque parece ser que Santana conocía a la dueña.
De repente, una puerta malgastada se abre sin aviso y deja salir a una mujer con el cabello alborotado de color negro con un sobrero color crema sobre su cabeza. Vestía un overol de mezclilla con una camisa de cuadros verde, unos tenis desgastados y una pequeña maceta entre sus manos. No pudo evitar notar cierto parecido de la florista con Santana.
-¿Tan pronto Santana? ¿Ahora que le hiciste a Brittany?-
-¡¿Qué? ¡Nada! No vengo aquí por mi hoy ok, aquí mi rubia amiga necesita ayuda…-
-Oh ya veo…-Coloca la planta en el piso junto a las demás macetas y se gira a mirar a Quinn- Bueno, extraño ser amiga de Santana, ¿En qué te puedo servir?-
-¿Extraño ser?-
-Claro, debes de ser muy extraña como para ser amiga de este… individuo, pero bueno, igual estoy para servirte.-
-Controla tus palabras Summer…-
-Oh vamos, como si pudieras hacerme algo, me debes demasiados favores "Tana" así que no pienses en amenazarme.-
-Waow… la única persona que sabía que podía controlarla es Brittany pero… waow… déjame declararte mi más profunda admiración.-Dice para tomar la mano de la florista y sacudirla con fuerza. No sabía quién rayos era pero debía ser alguien especial para que Santana dejara que le tratase así.
-No es nada, soy solo su prima muy muy lejana y pues… digamos que le he compartido uno que otro secreto sobre como conquistar a cierta jovencita, algo distraída pero muy bella, de ojos azules y de cabello tan amarillo como el mismo Sol.-
-Oh, entonces… tú también eres…-
-¿Lesbiana? No para nada, fui de las primeras que se enteró de su "secreto" aunque no era lo que se le dice un "secreto de estado", ¿alguna vez has visto la cara de Santana cada vez que Brittany le dice "Hola"?... no tiene precio.-
-¡Sí, es todo un poema! Vaya, creo que nos llevaremos muy bien Summer.-
-Bueno, tu sabes mi nombre y yo no el tuyo, en donde quedaron tus modales Santana López.-
-Si ya dejaron de burlarse de mi entonces las presento… Quinn este ser apestoso y degradante es mi prima Summer, ente ella es Quinn.-
-Siempre he estado orgullosa de su educación… en fin, ¿en qué te puedo ayudar?-
-Necesito un arreglo para una… chica…-
-Eso es nuevo eh… lo siento, y ¿Cómo qué tenías pensado? ¿Sabes cuál es su flor favorita?-
-Ni la más mínima idea…-
-Tal vez, no quiero sonar una entrometida pero, si me dijeras algo sobre tu situación con esta chica sería más fácil ayudarte… pero bueno, si es que te sientes cómoda.-
-¿Te ayudaría saber cuál es mi situación con ella para escoger un ramo?-
-Lo que quiere decir Summer, aka Mowgli es que ella conoce el significado de todas las flores que te rodean es este momento, al saber de tu relación con el enano ella puede hacerte un ramo que diga lo que sientes o una estupidez así.- Comenta Santana mientras mira una extraña flor que a su gusto olía asqueroso.-
-Si la tocas te saldrán bolas en la cara… pero sí, básicamente es por eso-
-Es largo de contar…-
-No importa, solo dime lo más transcendental…-Dijo para caminar hacia su mostrador, tomar una pequeña libreta y un lápiz para tomar nota de lo que salga de la boca de la rubia. Tomaba su trabajo muy en serio.
-Ok… pues nos conocimos hace mucho y yo…-
-Al grano Fabray… lo que pasa es que ella ha estado eternamente enamorada de la persona más irritante y molesta del mundo. Entonces, aquí mi amiga, la molestaba, le ponía apodos y demás cosas porque no estaba segura de lo que sentía por el hobbit. Hasta hace unos días se armó de valor, acepto que tiene unos gustos terribles en mujeres y quiere conquistarla. Apenas ayer hablo con ella y quedaron en ser amigas… básicamente esa es la historia.-
-Oh… ¿entonces eras como esos niños pequeños que les gusta su amiguita de a lado y les jalan el cabello para llamar su atención? Qué lindo…- Dijo poniendo ambas manos sobre su rostro intentando hacer una especie de mueca tierna que Quinn no encontró nada divertido.
-Definitivamente no se puede negar la sangre…-
-¡Es broma Quinn! Pero bueno, supongo que lo primero que quieres es ganar su confianza… amm… tal vez tenga por aquí…-Y comenzó a recorrer todo su local hasta encontrar unas rosas rosadas que recién acababan de romper el capullo.
-Los colores de las rosas tienen muchos significados, las rosas rosadas son para cuando quieres decirle a la persona a quien se las vas a dar, obviamente, que tus intenciones son buenas. Expresan que no hay una doble intención en la persona que las ofrece.-
-Son hermosas… pero, ¿crees que sean las correctas? Digo, tampoco quiero ser su mejor amiga…-
-Claro, claro… tal vez sí hacemos esto…-Con gran entusiasmo recorrió de nueva cuenta sus estantes llenos de flores hasta encontrar lo que buscaba, mientras le explicaba a Quinn su idea.- Obviamente sientes algo muy grande por la susodicha pero quieres ganarte su confianza primero, entonces te recomiendo un ramo de rosas rosadas y… aproximadamente, ¿Cuánto tiempo tienes enamorada de ella?
-No lo sé… supongo que desde que la vi…-
-Una fecha…-
-Ni idea Summer…-
-Qué curioso, Santana recuerda el día, mes y año en el que vio a Brittany por primera vez, ¿es lindo no?-
-¡Concéntrate en tu trabajo Tarzan!
-Amm bueno… ¿Qué te parece esto?-
Regresa hasta Quinn para mostrarle un hermoso ramo de rosas grandes y frescas rosadas alrededor de otras rosas rojas justo en el medio. Todas estaban envueltas en papel rojo brillante, amarrado con un listón rosa.
-Es precioso…-Dijo mientras tomaba el ramo entre sus manos y miraba las flores encantada. Definitivamente esto le encantaría a su pequeña diva.
-No es tan grande porque… vaya, aun la chica no cae en tus redes. Pensé en algo discreto, todo esto quiere decir que la aprecias y que quieres hacer las cosas bien, pero también dice que sientes amor profundo y puro hacia esa persona.
-Es genial Summer muchas gracias, ¿Cuánto es?-
-Absolutamente nada, ha ido un placer conocerte y el hecho de que me hayas traído a Tana para molestarla un poco de verdad que no tiene precio… ¡ah! Antes de que se me olvide- Corre de nuevo hacia la puerta de donde salió y sale rápido con un sobre y una hoja pequeña.- Toma, no se te olvide dejarle una nota, eso siempre ayuda a que el detalle sea más significativo.
-Muchas gracias de verdad… bueno, tenemos que irnos ya se nos hizo un poco tarde…-
-Está bien, por cierto… ¿tú ya pensaste en tu regalo de Navidad o lo vas a dejar hasta el último como sabes?-
-Estoy en ello ¡¿ok?... –La verdad era que no había pensado en nada porque no tenía idea de que regalarle a su chica, no quería pedirle otro favor a su prima pero todo parecía indicar que no le quedaría otra opción.- Papá quiere que vayas a ver el jardín este fin de semana, no sé qué diablos les paso a las flores extrañas que le regalaste el otro día…-
-De seguro no les puso el abono como se debe… dile que el sábado estoy ahí y ya después hablamos de tu sorpresa para Britt.-
-Sí claro…
-Otra vez Summer muchas gracias, salvaste el día.-
-Sí, suelo hacer eso, cuídense-
El camino fue algo silencioso, si no es por las preguntas que Quinn hacia pero Santana se negaba a contestar. Llegaron al asilo y la rubia entro corriendo, saludo rápido a Grettel en la recepción y fue directamente hacia la habitación de su abuela.
-Da dos pequeños golpes en la puerta- Abuela, ¿puedo pasar?-
-Claro hija pasa-
-Abuela, necesito que me hagas un favor…-
-¡Oh Quinn son hermosas! Dime que no son para mí por favor.-
-No abuela, no lo son… son para… Rachel…-
-Estoy tan orgullosa de ti, ¿en qué quedaron anoche? ¿Ya la invitaras a cenar?-
-Aun no abuela y solo quedamos como amigas pero ya te platicare después con más detalles ahora tengo que irme tengo que hacer unas cosas pero, ¿podrías darle esto? Y que lea la nota…-
-Claro que si mi niña, ¿pero a dónde vas que es tan importante?-
-Voy a… planear el regalo de navidad de Rachel…-
-Cualquier cosa que necesites me avisas ¿ok?-
-Si abuela gracias, ya me voy, Santana me espera afuera.-
-¡Corre!-
Mientras Quinn y Santana se dirigían a casa de Brittany para planear la sorpresa, Rachel estaba terminando de comer con sus padres. Ambos habían notado un cambio repentino en su pequeña. No era secreto de que la morocha le gustaba hablar demasiado y ahora se encontraba muy callada, solo jugaba con su comida y suspiraba una que otra vez. Ellos tenían una pequeña idea de lo que se trataba por lo que decidieron preguntar.
-Entonces hija… ¿Finn ha vuelto a buscarte verdad?-
-Eh… ¿Finn?-
-¿Pues quién más pequeña? Siempre te pones así cuando piensas en alguien que quieres mucho, no me queda duda de que es ese enorme muchacho ¿o no?-
-De hecho papi no lo he visto desde que salimos de vacaciones…-
-Por fin reaccionaste pequeña, yo sabía que no todo estaba perdido-
-Leroy no seas así con la niña, ella va a estar con quien ella quiera y nosotros la vamos a apoyar ¿de acuerdo?-
-El chico jamás me caerá bien, lo tolero por Rach pero no van a hacer cambiar mi opinión… en fin, ¿Por qué no has sabido nada de él? Se pelearon o…
-No, de hecho quedamos bien pero… no sé, siento que estar con él no es tan importante como antes ¿me entienden? Me manda mensajes pero no se los he contestado, sé que es grosero y mal educado de mi parte pero…-
-Hija, si ya no sientes nada por él tienes que decírselo. Siempre te hemos enseñado a hacerte responsable y aceptar tus errores, habla antes de que el muchacho se haga otras ideas.-
-Es que no sé qué decirle… y ahora con todo lo que está pasando…-
-¿Pues qué está pasando pequeña? ¿Hay algo que quieras decirnos corazón?-
Ni siquiera ella podía contestar esas preguntas, no sabía que era lo que pasaba. Solo que Quinn había pedido disculpas, tuvieron una charla maravillosa, la había dejado en su casa y le había dado un beso en la mejilla como despedida, se preguntaba cómo es que eso le afectaba tanto. Y sobre todo, no sabía cómo hablar sobre la rubia en presencia de sus padres, ellos saben perfectamente como era su relación con su nueva amiga por lo que presentía que no lo tomarían con mucho agrado. Pero, a pesar de ello tenía que decírselos. Si de algo estaba orgullosa de su familia era sobre la confianza y comunicación que había en ellos por lo que este tema no sería una excepción aunque fuese muy difícil o confuso de explicar para ella.
-Saben que los últimos días he ido al asilo a hacer servicio ¿no?... pues, me toco la abuela de una compañera de clase… ¿recuerdan a Quinn Fabray?- Comenzó a hablar mientras dejaba los cubiertos a lado de su plato y miraba a sus padres con nerviosismo.
-Esa chiquilla malcriada que te hace la vida imposible ¿no? Claro que la recordamos Rachel-
-Bueno… pues, he estado varias semanas con su abuela y es un persona muy dulce y agradable… todo estaba tranquilo hasta que Quinn llego un día y pidió hablar conmigo a solas y…-
Paso los siguientes quince minutos contándole todo lo ocurrido los días anteriores a sus padres. Hiram la miraba interesado, estaba consciente de todo lo que aquella chica rubia le había hecho a su pequeña pero con todo lo que Rachel estaba comentándole comenzó a atar cabos que dejo en el olvido desde que la diva entro a la preparatoria. Siempre había pensado que Quinn Fabray tenía esa actitud para con su hija porque en su interior sentía algo por ella, quien le iba a decir que fuese verdad. Leroy también pensaba lo mismo pero no dejaba de sentir desconfianza por la rubia. Su papel era de él padre sobre protector y pesadilla de aquel ser que se atreviera a poner los ojos en su niña. Él y su marido habían hablado sobre esa situación hace ya mucho tiempo pero lo habían dejado, fue como un comentario tonto y sin sentido, pero ahora parecía tener más lógica que nunca. Y sobre todo, no podían negar la intensidad de los ojos con los que su hija los miraba en ese momento al estar hablando de Quinn. Se podía notar que también estaba interesada aunque ella no lo supiera con certeza pero como siempre lo han hecho, la apoyarían en sus decisiones pero no dejarían de protegerla. Después de todo, ella es su única hija y la cuidarían de cualquier persona que quisiese hacerle daño.
-Entonces… ¿quiere hacer las cosas bien? Tendrá que demostrarlo Rachel-
-No dejes que te convoca a la primera, tiene que mostrarte que de verdad ha cambiado y que quiere estar bien contigo… y, ¿tú quieres hacerlo?-
-Claro que quiero, ustedes me han enseñado eso… todos merecemos una segunda oportunidad… pero, eso no es lo que menos me preocupa.-
-¿Qué más paso Rach?-
-Nada aun… es que, siempre me he preguntado por qué me pongo siempre tan nerviosa cuando estoy con cerca de ella… tiene una personalidad o una presencia tan impactantes… en el poco tiempo que estuvimos platicando pude notar su gran gusto sobre libros, música, y aunque no ha visto muchos musicales sé que los que ha podido ver son muy buenos ejemplos, incluso para alguien que no esta tan apegado a Broadway como yo… y cuando me trajo a casa, abrió la puerta del auto para mí y se despidió con un beso en mi mejilla… y… y… ay dios…-
-Pequeña… ¿ya lo descifraste o prefieres que te lo digamos nosotros?- Dice Hiram para tomar la mano de Rachel entre la de él.
-Pero papi… no… digo… ¿no verdad?... eso no puede ser…- Dijo mientras miraba a su padre con angustia en sus ojos.
-Rachel, claro que puede pasar… solo has pasado tiempo con ese gigante patea sillas... quien dice que no pueda gustarte una chica, sabes que no tiene nada de malo ¿verdad?-
-Lo se papá pero, es Quinn Fabray… ¿me gusta Quinn Fabray?...-
-Eso lo dirá el tiempo mi niña, no quiero que te atormentes y que bases toda tu vida en saber qué es lo que sientes o no… con forme pasen los días estarás más segura, ¿dices que te pidió ser tu amiga no? Podrías empezar por ahí, estarán más tiempo juntas, compartirán más momentos, tal vez eso te ayude a estar más segura…-
-Y sí…-
-Y si resulta ser que te gusta esa chica pues, ¿Quién dice que no puedes conquistarla?-
-¡Papá!-
-Rachel, no planeas quedarte con los brazos cruzados ¿o sí?-
-Pero ella no es… digo, es imposible… ¿verdad?-
-Eso pensabas tú sobre ti hace unos momentos…-
Y con más dudas en su cabeza se dirige hacia el asilo. Mientras camina intenta entender cuál es la razón que hace que Quinn la afecte tanto como en ese momento. Lo peor era, que estaba consciente de que no es desde ahora que se siente así cada vez que la rubia es el tema principal. Cada ensayo del Glee Club, cada vez que ella cantaba, que sonreía, que reía; las veces en las que podía verla caminar por los pasillos de la escuela es su perfecto uniforme de porrista y su cola de caballo hermosamente peinada eran maravillosas, no podía descifrar que era lo que le provocaba esa joven rubia hasta este momento. Se sentía atraída a Quinn Fabray, eso es un hecho. ¿Pero que sigue después? No podía pensar en algo bueno que pudiera surgir de la declaración personal que acaba de experimentar.
Nunca había estado tan nerviosa de tocar la puerta de Susan. Si su memoria no le fallaba, Quinn le dijo que la vería ese día, que quería pasar más tiempo con ella. Y aunque ahora no quería hacerse ilusiones tontas no podía evitar emocionarse por aquellas palabras.
-Susan, soy Rachel… ¿puedo pasar?-
-Claro pequeña pasa…-
Al entrar, el hermoso ramo que se encontraba en medio de la cama de Susan atrajo su mirada al instante. Era precioso, las rosas eran sus flores favoritas sin duda alguna.
-Es hermoso Susan…-
-¿Te gusta?-
-Claro que sí… ¿Puedo verlo más de cerca?- Dijo mientras se acercaba a las flores para poder apreciarlas mejor.
-Por supuesto hija, de todas maneras son tuyas…-
-¿Eh?...-Rachel la mira con curiosidad mientras sostiene el ramo con sus manos y percibe el hermoso olor que emana de él.- ¿Mío?... pero…-
-Quinnie lo trajo para ti en la mañana, me dijo que no podría verte hoy porque tenía que hacer unas cosas para su madre pero te mando estas flores y una nota… tal vez ahí te explique mejor.-
Rachel dejo el ramo en la cama otra vez y tomo el pequeño sobre que estaba sobre la almohada. Cuidadosamente lo abrió y leyó su contenido: "Buenas tardes pequeña, sé que te dije que estaría esta tarde contigo y la abuela pero mi madre me pidió que le ayudara con unas cosas para Navidad y no pude negarme. Por eso pase rápido y te deje estas flores como disculpa por no estar ahora contigo. No quiero aburrirte mucho así que dejo que sigas leyendo a mi abuela. Ojala y te hayan gustado. Pd. No sabía cuáles eran tus flores preferidas así que me arriesgue un poco. Quinn
Esto era algo que le costaría mucho asimilar. Claro que había recibido flores antes, Finn le había regalado antes ramos pero ahora era diferente. Quinn le había llevado un ramo de flores por que no podía estar con ella ese día mientras que él lo hizo porque se había olvidado de su aniversario. Y definitivamente, estas eran sus favoritas. Las rosas siempre la habían cautivado desde que era pequeña.
-Entonces, no podrá venir hoy…-No pudo evitar que sus palabras sonaran algo decepcionadas, algo que Susan noto y no pudo evitar sonreír ante ello.
-No, pero creo que te conviene Rachel.-
-Pero, aquí dice que es porque está ayudando a su mamá con la cena de Navidad…-
-Oh claro, esa es una de las cosas que está haciendo pero también planea algo para ti.-
-¿Qué?... de verdad…-
-Voy a contarte pero no le digas a Quinnie ¿de acuerdo? Si quieres puedes dejar el ramo en la cama, prometo no quitártelo- Era difícil no bromear para Susan con la imagen que tenía en frente. Rachel sujetaba el ramo como si fuera algo de vida y muerte y esta al darse cuenta, un leve sonrojo se hizo aparecer en sus mejillas. De inmediato dejo el ramo entre las almohadas junto con la carta y el sobre y se dirigió a sentarse en la orilla de la cama para quedar enfrente de Susan.
-¿Sorpresa?... pero…-
-No sé qué le has hecho a mi niña Rachel pero la convertiste en un monstruo detallista, créeme cuando te digo que esto no será lo último que recibirás de ella.-
-Pero ayer solo hablamos y… después me llevo a casa y ya…-
-Mi niña, yo sé lo que pasa entre ustedes…-Esa palabras helaron completamente a Rachel, ¿Qué era lo que Susan sabia? ¿Quinn le había dicho algo?-Como te habrás dado cuenta, trato de estar lo más cerca de Quinnie incluso en la escuela… y se con certeza de que ustedes dos no tenían una relación de lo más fraterna.-
-Oh si… si... pero ya hemos hablado y todo está bien ahora.-
-No sabes lo gusto que me da oírte decir eso, mejor persona no pudo haber escogido mi pequeña que tú para ser su… amiga. Por eso te pido que confíes en ella, ten por seguro que ella hará que estar juntas sea tan natural que tu sentirás como si fuese algo de toda la vida.-
-¿Puedo hacerte una pregunta?- Su mirada se torna seria mientras mira directamente a la abuela. Susan sabía que ese momento llegaría tarde o temprano.
-Todo lo que quieras saber pequeña… claro, si es que esta en mis manos decirte.-
-¿Por qué ahora? ¿Por qué quiere arreglar las cosas conmigo en este momento?... ¿Por qué se toma estas molestias conmigo tan de repente?...-
-Discúlpame Rachel pero eso es algo que tienes que preguntarle directamente a ella… yo solo soy una anciana indiscreta que ayuda a su nieta consentida pero lo demás tienes que tratarlo directamente con ella.- Quería ayudar a su nieta pero hay cosas que solo Quinn podía hacer.
-Tantas dudas me están volviendo loca Susan… incluso ya les dije a mis padres y solo lograron confundirme más…-
-¿Y sobre que estas confundida Rachel?-
-Yo… yo… no lo sé…-
-Cálmate preciosa… todo está bien. Solo dale tiempo al tiempo… todo cae por su propio peso, cuando menos te lo esperes, todas las respuestas que estás buscando estarán en frente de ti. Y ya quedara en ti si las aceptas o no.-
-… ¿Y cuándo volveré a ver a Quinn?-
-Supongo que la semana entrante… imagino que estará todo el fin de semana preparando tu sorpresa y confío que el lunes estará aquí sin falta.-
-Entonces yo también tengo que hacer algo, no puedo quedarme atrás ¿cierto?-
-Esa es la actitud pequeña, pero ahora, ¿Qué te parece si sigues leyendo? Ese Romeo parece caerme bien últimamente…-
Mientras tanto en casa de Brittany, Quinn solo se dedicaba a caminar de un lado hacia a otro en la habitación de su amiga. Intentaba encontrarle coherencia al plan de la bailarina pero nada tenía sentido.
-Quieres calmarte Fabray… estas comenzando a marearme…-
-San, solo está nerviosa… vamos Quinn, vas a sorprenderla sin duda.-
-Pero Britt… tu idea es genial, de verdad muchas gracias pero… ¿no crees que es demasiado?
-¿Estas enamorada no?-
-Eh… pues… yo…-
-¿Sí o no?-
-Sí Britt… la amo…-
-Bien, entonces no es demasiado cuando amas a alguien. Cada regalo que le hago a San sé que no es suficiente, porque la amo tanto que nada de lo que yo le hace justicia.-
-Britt… no enfrente de ella…-
Le encantaba estar así con sus amigas. Desde que por fin habían aclarado sus sentimientos, estar las tres juntas era más fácil. Aunque, a veces se olvidaban de su presencia mientras se hacían mimos o se besaban, no podía evitar sentirse feliz por ellas.
-Ok… vamos a hacerlo entonces…-
-Vas a conquistarla Quinn estoy segura- Dice una Brittany feliz mientras corría a abrazar a su amiga.
-¿Y qué haremos con Hudson? Te guste o no aún sigue en el mapa…-
-Creo que eso se lo debes de dejar a Rachel… que yo sepa ellos no han regresado y puedes aprovechar eso, por eso esto debe salir perfecto… ¿nos vas a ayudar verdad San?...-Dice mientras le dedica una tierna mirada a su novia.
-Pero Britt, nos tomara todo el fin de semana y yo…-
-Por favor… -Sabia que esa cara nunca fallaba.
-Está bien preciosa… me debes una grande Fabray.-
-No saben cuánto les agradezco a las dos que esté haciendo esto por mí, de verdad…-
Las vacaciones ya empezaron y creo que tendré más tiempo para actualizar. Muchas, pero muchas gracias por los comentarios que han dejado sobre esta historia, de verdad me alegra que les guste tanto y ojala sigan leyendo y comentando.
No actualizare hasta después de Navidad, el día exacto no lo tengo porque normalmente no suelo cumplir (una disculpa por ello).
En fin, les deseo una hermosa Navidad junto a los seres que aman y que todo sea felicidad y salud en sus hogares. Gracias por el apoyo que me han brindado con "esto".
Ya saben que cualquier duda, comentario o lo que sea es bien recibido.
Saludos
