Bueno, aquí os dejo dos capítulos para que los administréis en semana santa, porque por desgracias yo no voy a poder conectarme. Así que espero que disfrutéis tanto de la lectura como de las vacaciones y que no dejéis de comentar los capítulos.

Bss a tods.

Lady

Capítulo 7 - Plan B

Booth conducía como loco por el camino que tantas veces había recorrido desde el edificio del FBI hasta el laboratorio. Apenas se preocupó de aparcar bien y bajó rápidamente del coche para entrar al edificio. A diferencia de otras noches, todas las luces estaban encendidas y un grupo de mirones examinaba unas pruebas en la plataforma. Booth se dirigió al despacho de Ángela, donde los demás le esperaban. Los tres se giraron al verle entrar (N/A: recuerdo que Zach está en Irak en este ff), esperado buenas noticias. Booth sólo pudo negar con a cabeza y la preocupación volvió a los rostros de los demás.

-¿Así que el FBI no va a hacer nada? - comentó Cam

- Cullen me ha dicho que el FBI no puede ceder ante chantajes de asesinos en serie, ni aunque la vida de alguien corra peligro.

- Pero se trata de Brennan - gritó Ángela, con la voz llena de frustración y con los ojos llorosos.

- Lo sé, y Cullen también. Me ha dicho que tenemos todo el FBI a nuestra disposición para encontrarla, pero tenemos menos de dos días antes de que ese hijo de puta la ponga un sólo dedo encima.

-¿Lo ha dicho con esas palabras? - preguntó Hodgins

- No, eso lo digo yo.

Booth estaba muy serio. Estaba claro que no estaba para bromas ni para comentarios de los mirones. Lo único que quería era asegurarse de que Brennan estaba bien y poder rescatarla de ese psicópata. No descansaría hasta tener entre sus brazos a Brennan de nuevo.

- Hemos analizado el papel, la escritura... - Cam señaló la nota que Booth había encontrado en le piso de Brennan - Pero no hay nada de especial en ellos.

-El carnicero... - murmuró Hodgins - ¿Tiene que ver con el caso de Nathan Julius?

- Si - contestó Booth - Al menos eso creo.

- ¿Qué sabes sobre él? - preguntó Cam

- Su nombre real es Samuel Jonhson. En menos de diez años violó a cinco chicas, robó tres bancos y asesinó a dos chicas y un chico. Todo por pura diversión. Es un delincuente que no se rige por preferencias ni patrones. Lo único en lo que le gusta que le diferencien es por su firma, su forma de matar: con un cuchillo de carnicero.

- Dios mío... - murmuró Ángela - A Brennan no la habrá vio……. – no se atrevió a terminar la palabra.

Booth había pensado, por desgracia en esa posibilidad, pero se había obligado a sí mismo a eliminarla de su cabeza. No…. No le podía hacer eso a Brennan.

- ¡NO!. Ella no es como sus víctimas. Está vez no lo hace para divertirse, sino como necesidad. Huesos para él es sólo un medio para chantajear al FBI y librarse de la orden de busca y captura y de paso vengarse también de Max Keenan.

-¿Qué tienen que ver el padre de Brennan en todo esto? - preguntó Cam

- Conseguimos pruebas contra Samuel gracias a la declaración de Max. Pero tas eso pareció desaparecer del mapa y no tuvimos más noticias sobre él hasta que descubrieron la cabeza en el estanque.

- Aún no lo entiendo - interrumpió Ángela- ¿Cómo no se defendió Brennan¿Cómo le dejó pasar sin mirar antes?

Booth suspiró, sabiendo que se iba a arrepentir de abrir la boca para contestar a Ángela. Le había estado dando vueltas en la cabeza, y creía saber el motivo:

- Porque me estaba esperando a mi, y creía que era yo el que llamaba.

- ¿Por qué?

- La llamé, diciéndola que necesitaba hablar con ella de algo muy urgentemente, y no podía esperar.

- ¿Y qué...? - Ángela comenzó, pero calló inmediatamente.

Se había dado cuenta de algo, y no dejaba de señalar a Booth. Él negaba con la cabeza, advirtiéndola de que no quería hablar de eso, pero ya era tarde. Cam y Hodgins también se habían dado cuenta.

- ¿Tú y Brennan? - preguntó Cam, no muy sorprendida (N/A: no pienso a hacer que Cam esté celosa).

Booth sólo asintió.

- Así que el bebé... - comenzó Hodgins

Todos se callaron. No habían hablado del predictor ni cuando Cam lo encontró. Consideraron que so era algo que la propia Brennan podría explicar una vez a salvo.

- ¿Lo sabías? - preguntó Ángela - ¿Sabías lo del embarazo?

- No. Huesos y yo no hablamos mucho ultimamente...Mirad, chicos. No quiero hablar de esto ahora. Lo único que quiero es encontrar a Temperance, y creo que sé como.

Sin decir nada más salió del despacho y del edificio. Una vez en el aparcamiento, antes de entrar al coche, sacó el teléfono y marcó un número. El la prisión tardaron tres tonos en descolgar. Necesitaba hablar con Max Keenan.