Poco a poco voy actualizando la historia, agradezco los comentarios y responderé algunas interrogantes:

El capítulo anterior tuvo una escena en la cual está inmersa, no podía ser considerado flashback ya que se está dando en el mismo momento; recordemos el principio espacio – tiempo.

Marín (Oc) tal como lo habían supuesto es la hija de Shaina, su cabello es rojo oscuro debido a que en el ánime hay un episodio en donde Seiya y Shaina se conocen por primera vez; en ese entonces la amazona de Ofiuco no tenía el cabello verde.

Con respecto a los dorados a quienes van a enfrentar, me dediqué a indagar sobre quienes fueron los dorados "sobrevivientes" en omega, aunque hay algunos que tienen cierta duda si "murieron" el hecho está en que voy a utilizarlos (a excepción de las chicas géminis ya que se desconoce si están vivas o no), como a su vez incorporaré a los personajes emblemáticos con armaduras doradas.

Espero haber aclarado algunas dudas como a su vez, espero que la trama siga atrayendo su atención.

Capítulo 7: El poder de las Amazonas

El reloj del santuario había sido activado, las amazonas iniciaban el recorrido del santuario, su primera parada se enfocaba a la casa de Aries, el búho guiaba el camino de las jóvenes guerreras aunque platicaban entre sí.

Era obvio que las tres no habían tenido tiempo para "socializar", como ya se han dado cuenta; Marín no compartía ciertas inquietudes con Natassa, y la del cabello verde era la que jugaba el papel de mediadora.

La oriunda de Jamir en cierta parte, respetaba a sus compañeras pero tenía un sentimiento de dolor muy profundo y eso saltaba a la vista. Siempre que sus compañeras deseaban saber más de ella, Marín evadía a toda costa el asunto; el odio hacia su padre biológico como a su vez un cierto resentimiento hacia Athena eran evidentes.

-Estamos en la casa de Aries. – Dijo la amazona del Cisne.

-Tengo entendido que es protegida por el maestro Kiki. – Habló Andrómeda en tono respetuoso.

-O como lo llamaría Tetis: "El tapón de alberca". – Expresó con cierto sarcasmo la de Jamir.

-Creo que te estás excediendo – Habló Natassa a la pelirroja. – Él ha sido uno de los caballeros fieles a Athena y ha tenido vínculos de amistad con nuestros padres.

-Tienes razón Natassa. – Respondió la susodicha. – Mi madre le tenía un gran aprecio y será mejor que por respeto no hable despectivamente.

-Chicas – Intervino Andrómeda – Si en esta casa debería estar el maestro, ¿por qué mi cadena no detecta presencia alguna?

Las dos amazonas concentran sus sentidos y observan que no hay presencia de algún cosmos.

El sonido de la mascota de Jamir indicaba que todo estaba en absoluta calma.

-Creo que debemos avanzar y seguir hacia la casa de Tauro. – Habló Jamir quien volvía a tomar la delantera.

Cisne y Andrómeda le seguían.

En el recinto de Athena

Como bien recordarán, Saori Kido había escuchado la advertencia de Partita, la mujer del cabello violáceo sabía que éste día era un día muy importante.

Athena sabía de antemano la situación de Shaina, aunque ella le había ofrecido su ayuda, la amazona de Ofiuco había rechazado la propuesta, porque consideraba que si alguien más sabía sobre su estado físico, probablemente se convertiría en el objeto de escarnio en el santuario.

"Por favor Athena, por el bien de ese caballero, no debe saber que él tiene un hijo. Ha cometido tantas faltas y no quiero que este bebé ponga en riesgo su existencia".

Las palabras de la amazona de Ofiuco pasaban por la mente de la diosa. Sin embargo, sus pensamientos son interrumpidos por la presencia de un caballero dorado.

-Estoy a tu disposición Saori. – Expresó el caballero con una reverencia.

-Seiya, mi fiel caballero – Expresó la diosa en un tono que indicaba armonía y orden – Te he mandado a llamar ya que necesito que te dirijas fuera del santuario; tu misión será proteger a la Saintia de Ofiuco.

El caballero de Sagitario expresó cierto asombro, ya que rara vez Saori pediría la protección hacia un compañero de armas.

-Con todo respeto, Shaina es una amazona poderosa que puede cuidarse sola, además Jabú e Ichi están con ella.

-Seiya el asunto es más complicado de lo que te imaginas, no te pediría algo imposible.

-Saori – Habló Seiya – Mi misión es protegerte; aunque Shaina ha sido alguien a quien yo aprecio mucho, sé que ella es fuerte…

-Athena – Se escuchó una voz varonil quien irrumpía en el recinto.

Era un caballero quien portaba la armadura de Libra, su cabello era largo de color negro.

-¿Qué ocurre Shiriu? – Habló la diosa.

-Junet dejó pasar a un grupo de amazonas, en estos momentos se dirigen hacia la casa de Tauro. – Habló el caballero de libra.

-Que yo recuerde, no hay actividad en la Palestra. – Expresó con cierta ingenuidad Seiya.

-El cosmos de las amazonas es poderoso, sin embargo Habinger y Kiki no están en sus casas respectivas. – Dijo Shiriu.

-Ellos están con Fudo sosteniendo una batalla de entrenamiento en la casa de Cáncer. – Mencionó Saori. – El cosmos de las tres amazonas tienen ciertos toques familiares.

-¿Quieres que les haga frente en la casa de Géminis? – Expresó el dorado de Libra.

-No Shiriu, quiero que te quedes a mi lado; Hyoga y Shun ya están en alerta, como a su vez Ikki está protegiendo el recinto de Leo. – Expresó Saori.

-Ahora con mucho más razón no pienso moverme del santuario. – Finalizó Seiya de Sagitario.

Saori observaba con cierta tristeza al caballero dorado. Sin embargo.

El encuentro con los dorados

Las tres amazonas habían recorrido en menos tiempo la casa de Tauro como a su vez pasaban por la enigmática casa de Géminis; en esta ocasión; Andrómeda utilizaba su cadena para que guiara el camino y evitar perderse o encontrarse con alguna sorpresa.

-Esto es extraño. – Habló la de Jamir mientras iniciaban el recorrido a la casa de Cáncer. – No estaba el maestro Habinger; difícilmente dejarían descuidadas la casa que protegen.

-Creo que al viajar en el tiempo, hemos modificado en cierta parte la historia. – Dijo Natassa.

-Aunque llevamos una cierta ventaja en el tiempo asignado, dudo que podamos mantenerla por mucho tiempo. – Mencionó Esmeralda.

Repentinamente, la cadena se coloca en posición defensiva; antes de ingresar a la casa de Cáncer.

Jamir voltea y nota que el fuego del reloj en la casa de Tauro se había extinguido.

-A esto era a lo que me refería. – Habló Andrómeda con cierta tristeza.

-Recuerden que para esto hemos sido entrenadas; aunque no hemos enfrentado a ningún caballero dorado. – Expresó Cisne.

-Siempre hay una primera vez para todo. – Expresó la de Jamir – Será mejor que entremos a la casa de Cáncer.

El búho estaba cerca de ellas, y la cadena de Andrómeda se extendía alrededor. Las amazonas tenían cierta aversión hacia lo que observaban.

-Jamás podré comprender las "extravagancias" de un caballero de cáncer. – Expresó Andrómeda.

Un sonido similar a un relámpago rompía aquella conversación y con movimientos instintivos, las amazonas logran evadir el ataque.

-Ese fue un ataque del maestro Habinger. – Dijo Cisne.

-Gracias por el cumplido de "maestro" jovencita, pero eso no te ayudará a pasar. –Se escuchó la voz del susodicho.

Repentinamente, tres siluetas aparecen en escena portando las armaduras doradas de Aries, Tauro y Virgo respectivamente.

-Así que ustedes son las amazonas que han llegado al Santuario. – Expresó Fudo.

-Antes de empezar a pelear quiero que me aclaren algo. – Mencionó Kiki - ¿Cómo es posible que las armaduras del cisne y de Andrómeda tengan nuevos portadores cuando apenas éstas han sido retiradas en combate?

-Sea lo que sean, deberán demostrar que son dignas de portar esas armaduras. – Expresó Habinger quien se lanzaba con violencia al ataque.

De inmediato, Andrómeda utiliza el movimiento de defensa de su armadura frenando el ataque como a su vez, Cisne iniciaba el ataque con el polvo de diamantes, lo cual fue bloqueado por el muro de cristal de Kiki.

Sin embargo, Fudo; haciendo uso de sus habilidades logra paralizar a las dos amazonas, sin embargo; no logra contener a la de Jamir quien lograba teletransportarse para aplicar la garra trueno.

Repentinamente, Kiki aparece en la defensa de su compañero; y proyecta con violencia a la de Jamir, repentinamente observa que la rival a quien bloqueó porta la máscara de Ofiuco.

-¿Qué le hiciste a Shaina? – Preguntó con cierta ira el caballero de Aries.

La de Jamir logra pararse con dificultad, y decide encender su cosmos.

-Es extraño – Expresó Fudo - ¿por qué ella no le ha afectado mi ataque?

-¿Es lemuriana? – Dijo con cierta duda Kiki.

-No importa lo que sea, pero no escapará de mi gran cuerno. – Expresó Habinger.

Repentinamente, la de Jamir empieza a asumir una posición de pelea distinta, a su vez empezaba a mover las manos para formar una constelación.

Andrómeda y Cisne observaban a su compañera.

-¿Qué clase de amazona es ella? – Decía con dificultad la del Cisne

-Acaso su padre es… - Andrómeda no logra completar la frase.

-No permitiremos que ustedes se interpongan en nuestra misión. – Habló la de Jamir encendiendo su cosmos.

Kiki, Fudo y Habinger observaban a la de Jamir, ya que no esperaban que ella dominara un segundo ataque.

Repentinamente, una energía misteriosa interrumpe la concentración de Jamir y Fudo, quien se ve obligado a liberar a Andrómeda y Cisne.

-Déjalo en mis manos Jamir.

Aquella voz era masculina, pertenecía a un caballero de bronce quien tenía el cabello violáceo y marcas lemurianas.

-¡Padre! – Expresó Marín con cierta confianza.

Gao de Carina aparecía portando su armadura, dejando sorprendidos a su compañeros de armas.

Gracias por sus comentarios.