Hola a todas! Lo siento por no publicar antes Q3Q tuve unos problemas familiares que me lo impidieron y ahora me costara mas publicar seguido -suspira- pero bueno eh aquí el capitulo siete! XD

Los personajes no me perteneces, solamente Catalina


Capítulo 7: Rescate del infierno

"Tengo que ir a salvar a Catalina"

Esas simples palabras lograron que todo se derrumbara, ¿Qué tenía esa mocosa que él no? ¿Por qué se preocupaba por esa mocosa y no sonreía al verle? Debería de esta abrasándolo, secando las lágrimas que se debían de haber liberado al ver que estaba sano, pero no, lo primero que hace al despertar es nombrar a esa maldita ¡mocosa! ¿¡Por qué!? Debería estar en ese mismo momento, besándolo con hambre para después hacerle gemir como perra en ¡celo! Bueno está exagerando, de todas formas ahora esa mocosa era prioridad, al estar desaparecida.

-No puedes, estas herido-

-Tengo que hacerlo Heichou, solo yo sé dónde se encuentra y lo que está pasando-

-No Eren estas herido, dinos donde esta y nosotros iremos a buscarla-

-No puedo Heichou-

-¿¡Por qué no maldita sea!? ¿¡Por qué no!?-

-¡La están torturando! ¡Creo saber quién es la persona que la tortura! ¡Pero tengo que verlo con mis propios ojos!-

Levi, se quedó completamente conmocionado, completamente sorprendido, Eren nunca le había subido la voz, nunca le había contestado, nunca le había gritado y ahora por una simple mocosa le gritaba ¿¡Que ya no lo amaba!? ¿¡Lo olvido por esa mocosa de cuarta que no era ni de su época era!? Okey Levi tranquilízate, respira, los celos te están domando, estos no te tienen que domar, no seas idiota, respira toma aire, así, inhala y exhala, así, bien ahora dile con calma el por qué no puede irse.

-Eren estas muy herido, estuvieron más de tres horas operándote para poder salvarte no puedes salir-

Eren, solamente se alegró de estar vestido, así que con cuidado se levantó y desconecto todos los aparatos de su cuerpo.

-¡Eren! ¿¡Que mierda haces!?-

-Tengo que ir a salvar a Catalina y nadie me impedirá lograrlo.- contesto el castaño y colocándose rápidamente unos zapatos que estaban convenientemente al lado de su cama, sale con Levi tras de él, intentando detenerlo, todos le miran sorprendidos e intentan hacer que se detenga, que vuelva a la habitación y descanse, pero él no da marcha atrás.

-¡Chicos! ¡Descubrimos que era lo… ¿¡Eren que haces fuera de la cama!?- la recién llegada Hanji, grito eufórica uniéndose a la muralla de personas junto a Samantha y al fin detuvieron al castaño.

-Eren vuelve a la cama es una orden- Hablo Smith colocándose frente al castaño, ósea en el medio de la muralla deteniendo el paso de este.

-Lo siento comandante, pero aquella orden no será cumplida- contesto esto dispuesto a avanzar. Lo dijo, nadie se meterá en su camino para cumplir su cometido, tenía una ligera sospecha de que era lo que estaba pasando y Catalina era la llave, la clave que respondería cada una de sus dudas, de seguro aquella chica del cual desconfiaba si su verdadero nombre era Catalina era mucho más importante que el sótano de su padre, quizás hasta ella tenía todos los conocimientos del aquel sótano.

-Eren dije que es una orden- volvió a hablar Erwin esta vez alzando la voz y recalcando la última palabra de aquella frase intentando intimidar al más bajo, pero por alguna razón aquella intimidación no servía para nada, Eren no daba marcha atrás o ablandaba su duro mirar.

-Lo vuelvo a decir comandante, aquella orden no será cumplido- contesto Eren comenzando a caminar en línea recta sin detenerse.

-¡Eren es una orden directa! ¡Detente ahora!- Erwin ya no soporto aquella forma tan rebelde del menor, claramente acostumbrado a que este respondiera a cada una de sus órdenes sin chistar igual que un perro bien entrenado.

-Comandante Smith, déjelo- y aparecía la salvación de Eren, la mayor de las dos gemelas Sara Rodríguez quien estaba con sus dos leales pistolas gemelas enfundadas debajo de su casaca de cuero y su leal machete enfundado en su cintura, demostrando claro dominio de estas armas.

-Pero Sara, el chico está herido, no puede salir así- hablo la menor, mirando desafiante a su hermana y esta solamente le respondía lanzándole sus armas, sus pistolas de nueve milímetros y un cuchillo militar, quien sin entender las recibió y por la costumbre las dejo en su lugar.

-El mocoso es el único que por alguna extraña razón, causa y circunstancia tiene el lugar exacto en donde se encuentra aquella chica, porque muerta no está, claramente fue secuestrada por alguna razón mayor y es por que aquella chica sabe algo que nos permitirá vencer a los titanes y por ende este mocoso –dijo apuntando al castaño- es el único con el derecho de ir a rescatarla-

-¿Por qué Eren?- pregunto Mikasa, mientras se aferraba fuertemente al brazo derecho de su hermano.

-Por que aquella chica solamente escupirá todo lo que sabe, frente a él, abrirá su mente frente a él, porque tienen una conexión sanguínea muy fuerte- volvió a comentar la oji-roja ya aburrida de todo esto –Mocoso apúrate, Samantha tú también, un minuto más y quizás encontremos a esa chica muerta y será un gran retroceso para todos nosotros- eso basto para que dejaran ir al castaño quien a paso lento y ayudado de Samantha fue detrás de Sara, con sus gritos de orden Sara hizo más fácil el viaje al auto, en donde también tuvo que empezar a gritar al encontrarse rodeada de reporteros, deseoso de hacerse ricos con aquella gran noticia, ignorándolos por completo subieron al auto y fuero al lugar indicado por el menor.

-Cruzando con velocidad las calles, ignorando a los policías y moviéndose con velocidad por las autopistas llegaron a un aeródromo abandonado una antigua instalación militar que se olvidó con los años, con la policía detrás de ellos y un único carro de prensa que por idiota fue a expiarlos.

-Ignórenlos y hagamos nuestro trabajo- corto y preciso así fue, y entraron las dos chicas armadas mirando a todas direcciones Sara al frente y Samantha atrás, Eren se mantenía atento a cada uno de sus pasos, el lugar ya estaba algo destruido y su caminar era lento por su herida sin sanar, no podía permitir que esta empeore, dos, tres, cuatro, pasillo fueron pasando y olvidándose a sus espalda, bajaron escaleras hasta llegar a una ya oxidada puerta de metal, apenas cerrada por un simple cadena que ni candado poseía, soltando esta, la puerta se abrió lentamente dominado por un frio sonar, al igual que la tumba de un muerte y frente a ellos, una chica de no más 14 años colgada unos cinco cm del suelo aferrada por fuertes hilos de diamante al techo y a sus pies otra chica rubia tirada en el suelo como si de basura se tratara.

-Annie- logro articular el castaño acercándose lo más rápido posible a aquellas mujeres

-A papapa- se escuchó a lo lejos y seis pares de ojos se fijaron en un punto en especial, de cual poco a poco fue mostrándose por la luz de la luna que atravesaba una de las ventanas de aquel destruido aeródromo, el silencio cubrió con su gruesa capa, aquel cuarto mostrando a un sorprendido castaño, quien no quería creer lo que sus ojos le mostraban.

-¿Mamá?-

Las gemelas miraron sorprendidos al menos y dirigieron su mirada a la claramente mayor encontrando rápidamente sus similitudes.

-Pero si tu estas. . .-

-¿Muerta? Hay mi pequeño, ni de la muerte es bueno fiarse- una risa escapo de aquellos labios y un quejido de otros, su dueña estaba despertando.

-¿Por qué?-

-Te volvieron un monstruo amor, no puedo aceptar eso, ¿No deberías estar feliz con tu madre? Te volví un humano y podremos volver a ser una familia amor, una familia feliz.-

-No hubiera sido mejor aceptar a tu hijo, ya sabes el amor de una madre es sin condiciones- hablo la gemela mayor apuntando con su arma a la castaña.

-Tú no te metas, flacucha, mi amor es sin condiciones, pero no aceptare que vuelvan a mi hijo un monstruo-

-Eso es un amor con condiciones-

-¡Lo utilizaban!-

-¡El quiso luchar por su libertad!-

-¡No aceptare que mi hijo sea un fenómeno!-

El silencio volvió a reinar y el sonido de un arma se escuchó, el cuerpo de una castaña callo y un castaño solamente bufo.

-Saquemos a las chicas de aquí y vámonos de una vez- hablo este botando el arma y tomando a Annie, Samantha se acercó a la castaña y tomo las llaves que se encontraban en uno de sus bolsillos tirándoselas a Sara, esta rápidamente abrió os grilletes y tomo a la ahora peli-negra entre sus brazos, con ayuda de Samantha Eren se llevó a Annie y salieron juntos de aquel lugar y a lo lejos escuchaban.

-¡De mí no escaparan! ¡Me vengare de la humanidad! ¡Los matare a todos! ¡Nunca! ¡Escucharon! ¡Nunca escaparan de los monstruos que ustedes mismos crearon!-

Entrando al auto y desapareciendo con las patrullas detrás de ellos, regresaron al hospital, nadie dijo nada, nadie comento nada y los médicos comenzaron a hacer su trabajo, curar a la peli-negra de las heridas en su espalda, Eren se encerró en su cuarto sin querer hablar, con las lágrimas derramándose lentamente por sus mejillas, solamente sabía una cosa y esa era que a la persona que debía de matar

Era a su propia madre.

Continuara...


Bueno espero que les haya gustado no se olviden de comentar pls! sus comentarios me ayudan a seguir! sus opiniones, comentarios y dudas intentare responder a todo amadas mías! :D

Ya no las molesto mas y nos vemos en el prox. capitulo bye bye!