Disclaimer: Fairy Tail le pertenece a Hiro Mashima-sensei, solo esta historia es mía


~ Capitulo Seis ~ Un Fantasma del Pasado ~

~ Natsu POV ~

Me dediqué a mirar tranquilamente cómo Lucy le hacía un par de coletas a Wendy. Por un momento imaginé que así se vería en algún futuro lejano, cuando peinara de los cabellos de nuestra hija. Pero, ¿qué rayos estoy diciendo? Es imposible que Lucy quisiera tener hijos conmigo.

-¡Natsu-san!- el grito de Wendy resonó en mis oídos de tal forma que llegaron a doler –Lucy-san dice que está listo el desayuno- dijo mi prima, con una sonrisa triunfante en su rostro

A veces pienso que Wendy es mala

Me puse de pie y caminé hacia la cocina. Lucy se encontraba ahí, sirviendo unos huevos revueltos en tres platos a parte. Llevaba un delantal rosa –vaya a saber quien de donde lo sacó-, que tenía escrito en letras negras "Kosei", que según sé significa estelar.

Tomamos desayuno tranquila y animadamente, burlándonos de Wendy y su cara al beber té.

~ Lucy POV ~

Terminamos de desayunar y entre los tres lavamos los trastes. Wendy y yo fuimos a darnos un baño para luego cambiarnos de ropa. Me puse unos mini-shorts blancos con una blusa de tirantes más o menos larga. Cogí mi laptop para revisar mi Facebook y mi correo electrónico.

Los abrí, pero el sonido de un estruendoso estornudo me hizo dejar la laptop a un lado. Me dirigí a la sala y vi a Natsu sin saber que hacer, a Wendy en las mismas condiciones y a Romeo con la cara roja por la fiebre… un momento…

¿Romeo?

-¿Qué está pasando aquí?- pregunté por inercia al ver a dos primos corriendo de un lado a otro, acompañados de un chico enfermo que no sabía que le estaba pasando

-Romeo-kun está enfermo, pero no sabemos que hacer- dijo sinceramente Wendy, señalando a Romeo con su dedo índice

-Bien… Romeo, ¿Dónde está tu padre?- le pregunté al pequeño pelinegro que casi y no podía mantenerse en pie

-Lucy… Sobre eso…- me dijo Natsu, sobándose la nuca –Cuando vio que Romeo estaba enfermo lo vino a dejar antes de que pudiéramos decir al…- no alcanzó a terminar su explicación, porque Romeo se desmayó

Natsu tomó a Romeo en sus brazos y lo llevamos a la habitación de mi pelirrosa amigo. Lo recostamos en su cama. Palpé su frente y me di cuenta de que estaba ardiendo.

-Natsu… ¿Tienes un termómetro?- pregunté, porque conociendo a Natsu es muy probable que no tenga uno

-Si, déjame traerlo…- vaya sorpresa

Natsu llegó en cuestión de segundos con el dichoso termómetro; lo coloqué bajo la axila de Romeo, y luego de un rato sonó aquel timbrecito chillón. Lo miré y me quedé impactada…

-Natsu… llama a un doctor…- fue lo único que alcancé a decir antes de salir corriendo a la cocina a buscar un poco de agua fría y paños para bajarle la fiebre a Romeo

Tenía una temperatura de cuarenta grados

Wendy me ayudó a bajarle la fiebre a Romeo. Natsu llamó a un doctor. Romeo jadeaba. Le quité la camisa y por un momento me pareció que Wendy se sonrojó.

Íbamos cambiando cada tanto los paños húmedos en la frente de Romeo, hasta que sonó el timbre. Natsu fue a abrir y luego llegó acompañado de un pequeño (por no decir enano) viejo canoso y una señora alta de cabello rosa.

-Tía Porlyusica…- susurró Wendy un tanto asustada, yo miré más a la profundidad la cara de pocos amigos de la mujer

-¡Salgan todos de aquí! ¡Excepto Wendy y Makarov!- gritó la señora, y como reflejo me vi arrastrada hacia la sala

Natsu miraba asustado hacia su habitación.

-¿Ella es tu tía?- le dije, más par que se distrajera que para enterarme

-Si… bueno, no del todo…- me dijo, rascándose la nuca –Mi padre murió en un accidente de tránsito junto con la madre de Wendy, ellos eran gemelos, Igneel y Grandine, nosotros no teníamos con quien quedarnos, así que la tía Porlyusica, que es la prima de nuestros padres, nos cuidó- dijo, observé su expresión que m revelaba que adoraba a su tía –Aunque es un poco ermitaña y detesta a la gente- dijo riéndose, cosa que me tranquilizó bastante

Esperamos un rato hasta que Porlyusica-san y Wendy salieron acompañadas del pequeño viejo que debía llamarse Makarov.

-Tiene Neumonía- dijo Porlyusica-san, mirándonos con apatía

-Necesito que vayan a comprar unos medicamentos para él…- dijo el pequeño viejo, mirándonos sin abrir completamente los ojos

Natsu y yo salimos del departamento en búsqueda de los medicamentos que nos pidieron. Recorrimos farmacia tras farmacia, pero en ninguna encontramos el condenado medicamento para el pobre de Romeo.

~ Wendy POV ~

Cambié por enésima vez el paño de la frente de Romeo-kun. Salí de la habitación de Natsu-san y me dirigí a la de Lucy-san para buscar un chaleco. Vi que sobre la cama de Lucy-san estaba una laptop de color rosa. Por mera curiosidad vi lo que había en la pantalla. Estaba abierto su Hotmail, había varios correos de un mismo remitente…

-Bee… ¿eso no significa "abeja"?- me pregunté al ver el Nick de la persona que enviaba los correos

No le di mayor importancia al asunto y seguí con mis cosas.

~ General POV ~

Lo que Wendy no sabía era lo que decían los mensajes…


Blondie, ¿Dónde estás? ¿Estás bien?


Blondie, vamos, estoy preocupado, ¿Dónde estás? ¿Por qué no has venido a la Universidad?


Lucy, ¿Estás bien?


Lucy, ¿no estás muerta verdad? Oh, ya veo, quieres terminar conmigo… bien, entonces ven a decírmelo a la cara, pero ten en cuenta que nadie, absolutamente nadie termina con Bee


Lucy, como no contestas mis malditos mensajes, vine a registrar tu casa, veo que te fuiste a Japón, maldita, iré a buscarte, y aunque sea jalándote del cabello te traeré de vuelta, para que veas que nadie deja a…

Sting Eucliffe


~ Lucy POV ~

Caminamos por el centro comercial hasta encontrar otra farmacia. Natsu se acercó a la vendedora y le preguntó por el famoso medicamento que aún no podíamos encontrar.

-¡Lucy! ¡Aquí si tienen el medicamento!- gritó Natsu desde el mostrador, mientras agitaba su mano de forma victoriosa

Salté de la emoción, por fin habíamos encontrado el méndigo medicamento que nos había tenido durante unas cinco horas buscando farmacia por farmacia aquella dichosa droga que en unos días haría que Romeo se sintiera mejor.

-*suspiro* Volvamos a casa…- me dijo el pelirrosa, mientras tomaba mi mano y me arrastraba fuera de la farmacia

Llegamos al departamento. A penas entramos Porlyusica-san se fue, llevándose a Makarov y a Wendy. Fue solo cuestión de segundos, pero nos quedamos a solas.

-Bien, tenemos un enfermo que cuidar- dijimos al unísono, para luego reír

Nos dirigimos a la habitación de Natsu para ver en que condición se encontraba Romeo. Por suerte, su fiebre había bajado un poco. Le di los medicamentos y me senté en el suelo al borde de la cama. Acaricié un poco su cabello, que aún estaba húmedo por el sudor. Sentí un peso en mi hombro, miré hacia el lado en el que aquella pesadez se encontraba, pero me encontré con una cabellera rosa. Suspiré. Esta situación no me desagradaba para nada. Poco a poco seguí el ejemplo de aquél con cabellera rosa que hacia mucho se había robado mi corazón y me dormí.

Desperté al sentir calor en mi rostro. Los rayos del sol pegaban con fuerza. Desperté con cuidado a Natsu y miré a Romeo. Dormía plácidamente sin enterarse de nada…

-Voy a ver si está el vejestorio de Macao… más parecemos nosotros sus padres que él- dijo Natsu, que por suerte estaba espaldas a mí, porque me sonrojé con furor

Salió de la habitación y luego de un rato apareció con Macao. Entre los dos llevaron a Romeo a su casa. Por mientras, me dirigí a la cocina y abrí la despensa, pero me encontré con algo que me había dado cuenta ayer, pero con el pobre Romeo enfermo pasé por alto dicha situación

¡La despensa estaba vacía!

Sentí que Natsu cerró la puerta y corrí a avisarle. Me dio cinco minutos para arreglarme y salimos corriendo al supermercado más cercano.

Sacamos un carrito y lo llenamos de todas las cosas que necesitaríamos. Desde comida hasta jabón.

-Natsu… ¿No será muy caro?- pregunté al ver las cosas de marca que habían en el carrito que Salamander estaba empujando, yo no había tenido tiempo de ver lo que costaba más barato, porque Natsu echaba y echaba cosas al carro

-No te preocupes…- dijo sonriendo mientras sacaba algo de su billetera y me lo enseñaba –Gray se preocupa de mantener mis finanzas para este tipo de situaciones- alabado sea Gray por eso

Natsu pasó las cosas por la caja y llevó la gran mayoría de las bolsas, ya que (por razones obvias) no íbamos en auto. Caminamos hasta pasar por afuera del parque donde fueron las tomas de fotos y me sentí golpeada por un brazo fuerte y trabajado. Solté sin querer todas las bolsas que llevaba y caí al suelo. Miré con miedo a la persona que me había golpeado y comencé a temblar

-Eso es para que aprendas que nadie deja solo y en otro país a Sting Eucliffe- me dijo, su rubia cabellera se movió con el viento

-Sting…- susurré con miedo, mientras Natsu soltaba las bolsas y se lanzaba a golpearlo

¿Cómo diablos me encontró?

~ Capitulo Seis ~ Un Fantasma del Pasado ~ Fin ~

~ Continuará ~


Ciaossu Minna! Saluden a mi amiga Aline que está a mi lado (Y) Aqui les dejo el capitulo que no les pude subir el domingo (gomen) es algo cortito, pero espero que ñes guste :)

Bien minna, nos leemos el domingo (Y) gracias por leer (y soportar mis estupideces de autora cuya compañera inspiración se marchó a algún lugar )

Espero que sus vidas sean hermosas hasta el domingo, beban mucha leche con chocolate hast entonces :D

Pulgaah-Chan Fuera~!