Hola! Sí soy yo y volví (si es que alguien todavía esta por aquí DX) se que me tarde mucho pero de verdad que tienen que creerme cuando les digo que no había tenido tiempo. No es broma en verdad, soy honesta y si no me pegara la inspiración simplemente lo diría pero si me llegaba solo que cuando lo hacia no tenía donde escribir. Lo siento mucho de verdad porque se que debía de haber actualizado hace casi dos semanas atrás y en realidad esperaba darme un tiempecito el viernes pero solo pude escribir la escena de los verdes y no quería subirla porque estaba algo corta.
Espero que este capítulo les guste, intente que estuviera más largo que el anterior y felizmente creo que lo logre. Ahora, la escena de verdecitos va para: shiro24kuro, la de los rojitos: Aaly y por último (pero no menos importante) los azulitos para: Gaby Whitlock. Espero que les guste J
Ya por último, si encuentran alguna incoherencia pido disculpas, la verdad no tuve tiempo de leerlo con cuidado, solo rápidamente pero no duden en decirme si aparece algo que no cuadra o que no se entiende.
Ninguno de los personajes me pertenece.
Capítulo 7.
Desde hacía unos minutos le dolía bastante la cabeza y el haber cerrado la puerta con un poco más de fuerza que la necesaria solo sirvió para acrecentar su dolor. Recargo la frente sobre el casillero, estrecho los libros entre su pecho y cerró los ojos, reviviendo mentalmente lo que había ocurrido entre ella y el azabache antes de que el descanso iniciara.
Butch dio un grito triunfal y elevo los brazos al aire en señal de victoria luego de que la última pelota entrara justo en el centro de la portería. A partir de que la pelinegra había decidido a aparecerse en la cancha no había fallado ningún tiro. Se preguntaba si era porque la chica en verdad le había estado ayudando o si se debía a que la simple presencia de la joven amante del verde servía para tranquilizarlo y hacer que se esforzara el doble.
Se giro sobre los talones para enfocarla y descubrió que ella lo miraba cruzada de brazos, descansando su peso en un pies, con una ceja alzada pero una sonrisa de lado asomándose por sus labios. Esa imagen por alguna razón hizo que Butch sintiera como su corazón se aceleraba con excesiva velocidad; la pelinegra se veía completamente hermosa ante sus ojos y posiblemente ante los de cualquiera que la viera en ese momento.
Dejado llevar por sus impulsos y, gracias a sus poderes, llego en cuestión de segundos a escasos centímetros de donde estaba la chica. Ella se sobresalto ante eso pero ni tiempo tuvo de reaccionar cuando el verde ya la estaba envolviendo en un cálido abrazo. Sus brazos la estrechaban con delicadeza por la cintura y el aliento de Butch se impactaba con suavidad en su oído, haciendo que le dieran escalofríos que lejos de ser malos le parecían bastante agradables.
–Gracias Butter– susurro el chico en su oído, haciendo que la chica tuviera que esforzarse por mantenerse de pie y que sus piernas no flanquearan.
–¿Por… porque Butch?– pregunto notando que la cercanía entre ambos la ponía nerviosa.
Sin dejar de abrazarla el chico se separo un poco para verla a los ojos.
–Siempre estás ahí cuando te necesito Butter– respondió con una sonrisa que provoco un sonrojo en el rostro de la verde– nunca te lo había dicho pero gracias.
La poderosa tuvo que apartar la mirada, notándose débil ante la intensa mirada del verde.
–No importa Butch– dijo observando el pasto– somos amigos y eso hacen.
Esas últimas palabras les causaron algo de dolor a ambos pero pudieron disimular su malestar bastante bien. Butter se atrevió a alzar la mirada cuando los brazos del chico se aflojaron a su alrededor. Le sonrió tímidamente, él correspondió su sonrisa y estaba por decir algo cuando el timbre rompió el silencio.
–Yo tengo que irme– se excuso la joven verde, soltándose del agarre.
Sus compañeros no tardarían en salir y no quería que nadie los viera en esa posición tan comprometedora. Se despidió rápidamente de Butch y salió volando a toda velocidad, dejando una estela verde bajo a su paso.
Su ceño se acrecentó un poco más al recordar la forma tan cobarde en la que había huido y apretó los ojos con fuerza.
–O estas tan cansada que no te importa dormir en esa posición que no se ve para nada cómoda o algo malo te paso y piensas que te saldrá un nuevo poder con el que podrás dejar tus recuerdos pegados a la puerta del casillero– dijo Brick llegando a su lado y recargándose en las puertas.
Butter abrió solo un ojo para ver como el chico se metía las manos en los bolsillos y observaba con gesto aburrido e indiferente a las personas que pasaban delante de ellos. Volvió a cerrar el ojo y presiono un poco más la frente sobre la puerta de su casillero, causando que la puerta de doblara levemente.
–Una mezcla de ambas– dijo.
–No creo que tenga que preguntar quién puede ser el causante de eso– comento él mirándola de reojo y al ver como se encogía en hombros supo que había dado en el clavo.
–¿A ti no te ha pasado nada con Blossom?– pregunto ella separándose de la puerta y adoptando la misma posición que el chico presentaba.
El recuerdo de lo que había pasado en la clase, cuando la joven irrumpió para dar un anuncio, y uno más reciente se filtraron en los pensamientos del pelirrojo.
Llevaba un libro bajo el brazo e iba con la mirada perdida en el suelo, queriendo demostrar con eso que no tenía intención alguna de ver a nadie ni enfrascarse en una estúpida conversación. Tenía demasiadas cosas en las que pensar como para desperdiciar su valioso tiempo con alguno de sus compañeros explicándole algo que habían visto en clase y que al final el cabeza dura de su compañero no acabaría por entender.
Metió las manos en sus bolsillos, presionando el libro entre codo y las costillas para que no se cayera y bajo más la mirada. Una mueca apareció en sus labios al recordar lo bien que se había sentido al ver a la líder de las poderosas hacia unas horas. El sentimiento que lo había invadido no había sido para nada desagradable y eso hacía que el pelirrojo se frustrara un poco. No podía ver a la chica con otros ojos, simplemente podían ser amigos y ya; fin de la historia, no romances o cuentos de amor, nada de palabras cariñosas o algo que pudiera comparársele y sobre todo no había ningún bes…
No termino ese pensamiento ya que por ir tan perdido en sus pensamientos y con la mirada baja choco contra la puerta de un casillero. El golpe no había sido para nada fuerte pero aun así levanto la mirada complemente frustrado y dispuesto a matar al idiota que se le hubiera ocurrido dejar la puerta abierta para que otro idiota como él llegara a estamparse.
–Lo siento ¿estás bien?
Esa voz, esa maldita voz perteneciente a la persona que no abandonaba sus pensamientos desde la mañana.
–Sí, ten más cuidado rosadita– dijo fingiendo molestia.
Esperaba que con eso la chica se enojara, sabía de antemano que a ella no le gustaba para nada que la llamara así y eso era lo que lo motivaba a seguir haciéndolo. Pero ocurrió todo lo contrario, Blossom rio un poco y sacudió la cabeza. Brick en un momento se extraño pero después recordó que la joven se había "enamorado" de él por culpa de aquel estúpido villano.
–No creo que sea de risa– dijo alzando una ceja, en un intento por esconder que la risa de la pelirroja le gustaba bastante.
–Tienes razón, lo siento– se disculpo ella poniendo un gesto un poco apenado pero con una tierna sonrisa que desconcertó al RRB.
Sacudió la cabeza para salir de su trance y desvió la mirada.
–No importa.
–¿Iras al juego de tu hermano?– pregunto Blossom con repentino interés.
–No creo que a todo, pero me pasare por ahí para que Butch me vea. Suele enojarse un poco si Boomer y yo no "mostramos interés" por lo que hace– eso nuevamente hizo reír a la chica– ¿y tú?
Blossom se alegro al ver un pequeño interés, casi imperceptible, instalarse en los ojos rojo sangre del muchacho.
–Sí, Bubbles es la porrista y le gusta que vayamos a verla–el pequeño sonrojo que de pronto se apodero de las mejillas de Blossom no paso desapercibido para Brick– si vas podríamos sentarnos juntos.
La petición sorprendió al pelirrojo y por un extraño momento pensó en negarse pero al volver a enfocar a la poderosa se arrepintió de haberlo pensado. No podía negarse a aquello, se sentiría completamente mal de hacerlo. Sonrió estúpidamente, sintiéndose como bobo enamorado y dijo:
–Sí ¿Por qué no?
Esas palabras iluminaron el rostro de Blossom y una sonrisa igual se extendió por su rostro. Asintió y después se alejo con un gesto de mano. Brick la observo hasta que ella dio vuelta en una esquina y se perdió. La sonrisa de bobo enamorado, a su parecer, seguía estando en su rostro y no pudo hacer más que sacudir la cabeza, voltear a ambos lados para comprobar que nadie hubiera visto y continuo con su camino.
–Nada que perturbe mi mente– mintió Brick al recordar lo que le había preguntado Butter.
Aunque fue evidente para ambos que mentía Buttercup no quiso presionarlo. Si él quería hablar sobre lo que pasaba que lo hiciera y si no pues que se lo guardara, ella suficientes cosas en que pensar tenía como para andarse preocupando en ser la psicóloga particular de Brick.
–¿Iras al juego?– pregunto Buttercup de repente.
–Un rato– respondió él con un pequeño sonrojo en sus mejillas– ¿tú?
–La verdad es que no pensaba en ir– confeso– pero creo que también me pasare por ahí un rato.
El pelirrojo asintió. Se mantuvieron en silencio por unos minutos, cada uno sumergido en sus cavilaciones hasta que un grito que nombraba a la pelinegra hizo que ambos alzaran la mirada hacia un extremo del pasillo. Observaron a la azul acercándose a ellos corriendo. Llego frente a ellos en cuestión de segundos con una sonrisa.
–Dime que si iras a verme– suplico ella– acabamos de inventar una nueva rutina y quiero que tú y Blossom estén presentes para que la vean.
–No te preocupes Bubbles– la tranquilizo– ahí estaremos.
La rubia sonrió, saludo a Brick y después salió corriendo por donde había venido. Tenía todavía muchas cosas que planear con las demás animadoras y no podía darse el lujo de desperdiciar ni un solo segundo. El juego empezaría en media hora y debía de apresurarse para volver a ensayar otra vez la rutina, todo tenía que salir perfecto.
Estaba por entrar en el gimnasio cuando de pronto diviso una cabellera rubia muy conocida. Se detuvo y corrió hacia donde el chico se encontraba con los ojos clavados en el celular y los audífonos puestos, aparentemente buscando una canción.
Llego a su lado y él alzo la mirada. Ambos se sonrieron amistosamente. Boomer se quito los audífonos.
–¿Ya todo listo?– le pregunto.
–Faltan algunos detalles pero nada importante– respondió ella, mirando rápidamente hacia el gimnasio– si vendrás ¿verdad?
Boomer sonrió.
–Sí, ya te lo había dicho y cumplo lo que digo.
–¡Que bien!– exclamo Bubbles con una enorme sonrisa y dándole un corto abrazo al chico.
Boomer se lo devolvió y después la soltó. Ambos se notaron extraños con esa muestra de afecto, no incómodos o algo que se le pareciese si no como si al haberse abrazado algo se hubiera encendido dentro de ellos; una extraña calidez que nunca habían experimentado. Se notaba como cuando te sentías al abrazar a la persona que te gustaba o de la cual estabas enamorado y eso les pareció confuso a ambos.
Querían volver a abrazarse, sentían un pequeño deseo por volver a sentir eso que los había inundado tan fugazmente tras ese abrazo pero se contuvieron de hacerlo. Después de todo ella estaba enamorada de Butch y él de Blossom, así que no era normal que sintieran eso entre ellos.
–Bueno debo irme– dijo Bubbles, señalando con la mano el gimnasio sin dejar de ver los ojos azul profundo que el rubio poseía.
–Sí claro– respondió él volviendo de golpe a la realidad– suerte.
–Gracias Boomer– comento la rubia con una sonrisa de lado.
Sin saber porque se volvieron a dar otro corto abrazo en señal de despedida, algo raro ya que se verían dentro de una hora en el juego. Fue mucho más corto que el anterior pero les sirvió a ambos para confirmar que la calidez que habían sentido no había sido producto de su imaginación, definitivamente había algo dentro que saltaba cada vez que estaban cerca solo faltaba saber que era.
Boomer observo como la chica abría la puerta del gimnasio y antes de entrar por completo se giraba y lo miraba. Se volvieron a despedir con un gesto de mano y ella entro, sintiéndose un poco confundida por lo que acababa de pasar.
Bueno si estuvo largo, y si no lo consideraron así lo siento mucho. Espero que les haya gustado, como habrán notado estoy dejando a la comedia un poco olvidada, no he tenido nada que pudiera inspirarme para escribir algo gracioso y no he querido forzarme porque luego me termina saliendo lo más alejado.
Gracias: Daliachicacereal, Lovescarlet, Aaly, LocaPorLosRRBZ, Jek-red08, objet16, Gaby Whitlock, NoSoyUnaGuest, emina02, shiro24kuro
Ojala aun haya quien se anime a dejar un review :3
