Hola de nuevo. Perdón por la tardanza pero he estado muy ocupada. Pero, como he dicho ninguna historia de las tortugas quedará incompleta, aún cuando me tarde en actualizar, por eso me gusta leer sus reviews, me animan a escribir y distraerme de mis estresantes actividades.

Muchas gracias a quienes me dejaron y enviaron sus reviews en el capítulo anterior. Siempre me han apoyado desde el inicio y eso lo agradezco de todo corazón.

Disclamer: Ver capítulos anteriores para saber.

Chapter 7: No Estás Solo

Recostándose en el colchón que usaba como cama, se coloco encima la frazada que había llevado el día que escapo de la guarida. Cerrando los ojos espero que cuando despertará se sintiera mejor, que la tos desapareciera y que el dolor de cabeza y de cuerpo se desvaneciera durante la noche.

No sabía cuánto llevaba durmiendo, cuando un ataque de tos lo despertó. Llevándose una mano a su pecho se puso de lado mientras la tos remecía su cuerpo con violencia. El dolor de cabeza se hizo presente y dando unos leves gemidos de dolor entre cada convulsión que sufría su cuerpo con la tos. Cuando se calmo lo suficiente, se dio cuenta que estaba temblando de manera incontrolable en la cama. Su cuerpo estaba pesado y le dolía cada centímetro, sus músculos no le obedecían, víctimas de los temblores de los cuales no tenia control. Dormir no había ayudado en nada, parecía mas que solo había empeorado lo que sea que tenia.

-¿Leo?-Unos golpes en la pared le alertaron que Jessy había oído su ataque de tos. Leo no respondía, su garganta la sentía bastante adolorida como para hablar-¿Estás bien? ¿Necesitas ayuda?-Pregunto sonando preocupado. Leonardo solo cerró los ojos-Voy a ir para allá si no me respondes-Indico seriamente el joven desde el otro lado de la pared.

Leo parpadeando lentamente, fijo sus ojos a la pared. Su visión borrosa por la fiebre que debilitaba su cuerpo y su conciencia-E...estoy...bien...-Musito sin fuerzas, sintiendo como su irritada garganta se resentía por esas pocas palabras.

-Leo, te escuche toser. Por favor responde. Me preocupas-Al parecer Jessy no había oído su lamentable respuesta-Voy para allá-Dijo el joven tras unos segundos de silencio. Leonardo no sabía qué hacer, su cabeza no le daba nada como para pensar más que una bruma que entumía sus pensamientos y lo dejaba sentir aturdido y soñoliento. Leo podía oír pasos en la otra habitación, la puerta abriéndose y cerrándose y tras eso, unos pocos segundos después la puerta de su habitación comenzó a abrirse lentamente-No te preocupes-Jessy dijo mientras abría la puerta-No me interesa tu apariencia-Agrego entrando a la habitación. Cerrando la puerta tras de él se acerco a lo que suponía era la cama, donde una figura se encontraba arropada con una frazada temblando incontrolablemente. Una sonrisa se dibujo en sus labios al ver la apariencia del adolescente-Sabia que no había alucinado-Susurro arrodillándose al lado de Leo.

El ninja de azul parpadeo sin comprender lo que Jessy había dicho o porque no huía como el resto lo haría. Si no lo miraba con una sonrisa amable y su rostro solo demostraba preocupación. Sus ojos se fueron cerrando de a poco y sin darse cuenta su conciencia lo dejo, quedándose profundamente dormido.

-Sabía que habías sido tu quien me salvo tiempo atrás-Dijo acercando su mano al rostro de Leo. Posando su mano sobre la frente del chico noto lo caliente que estaba. Sabía que eso no era normal, a pesar de que notaba que era una tortuga gigante, posiblemente mutante. No le importaba nada de eso, sabía que Leo había sufrido mucho en su hogar, sabía que estaba solo y no tenía a nadie quien pudiera cuidar de él. Pero eso no era totalmente cierto, ahora estaba él y se haría cargo de cuidarlo por cuánto tiempo fuera necesario hasta que su amigo estuviera bien, una vez más. El problema estaba en qué hacer para ayudarlo, no tenía dinero para comprar remedios y tampoco sabía que remedios Leonardo podía tomar. Mirando alrededor, tomo un tiesto que estaba lleno de agua de lluvia y tomando un viejo paño, lo mojo con el agua y lo puso sobre la frente de Leo. Necesitaba mantenerlo abrigado, así que le puso la chaqueta que le había dado tiempo atrás y el gorro. Pero tras eso, no sabía que mas hacer. Mirando el rostro de Leonardo, no pudo dejar de sonreír. Leonardo lo había salvado de unos matones llamados los purple Dragons hacia un tiempo atrás. Cuando su madre y padre aun vivían. Estaba regresando de intentar conseguir un trabajo cuando en un callejón un grupo de cinco purple Dragons le cerraron el paso y comenzaron a golpear. No llevaba nada de valor por lo que enfureció a los matones y los golpes se volvieron más fuertes. Hasta que de la nada una sombra apareció y comenzó a ayudarlo. Jessy mirando la figura que se tapaba con las sombras, pudo notar un caparazón y en un resplandor de un vehículo que paso por la calle, pudo ver a una tortuga gigante con una máscara azul sobre sus ojos y dos enormes espadas en cada mano. Al caer el último de los purple Dragons. Su salvador desapareció tras mirar que él se encontrara bien.

Jessy escucho unos quejidos provenientes de Leonardo. Revisando el paño que había colocado sobre la frente de Leo, pudo notar que ya estaba caliente. La fiebre era muy alta y lo que estaba haciendo para intentar bajarla no estaba sirviendo.

Guarida de la familia Hamato.

La noche había sido otra más llena de los recuerdos sobre los terribles tratos que su hermano Leo tuvo que pasar con ellos. Pasándose una mano por su rostro, entro en la cocina para prepararse su café. Michelangelo estaba allí, sentando solo en la mesa. Un plato lleno de cereales sin tocar frente a él, unas enormes ojeras decoraban su rostro de una verde pálido, más de lo normal.

-Buenos días Mikey-Saludo el ninja de purpura colocando la cafetera. Sentándose frente a su hermano menor bajo la vista-¿Pesadillas?-Pregunto sabiendo cual era la respuesta a ella.

Mikey suspiro-Hola Donnie-Susurro levantando la vista hacia su hermano genio-No sé como dejar de soñar con lo que le hicimos a Leo...me siento tan culpable...el único que ha intentado hacer algo para cambiar las cosas ha sido Raph-Una sonrisa irónica se dibujo en sus labios-Raph quien no hacía nada más que pelear con él, que gritarle y tratarlo de lo mas mal...él quien nunca hizo nada por Leo. Ahora intenta buscarlo para traerlo de regreso cuando lo único que vivió aquí no fue más que humillaciones, gritos, dolor y sufrimiento-Mirando su plato con cereal cerró los ojos-Debimos dejar que muriera cuando Shredder lo tuvo prisionero-Donatello se puso de pie y acercándose a su hermano menor, lo tomo del cuello y lo puso de pie. Mikey algo sorprendido miro a su hermano sin comprender.

-Nunca desees la muerte de nadie-Mascullo entre dientes-Menos la de Leo-Sus ojos furiosos se fijaron en los de su hermano menor-Leo sufrió mucho, pero fue porque nosotros permitimos que Splinter hiciera con él lo que quería. Nunca hicimos nada para ayudarlo, jamás Leo pidió nuestra ayuda, jamás lo defendimos cuando Splinter lo golpeaba hasta dejarlo inconsciente y aun así seguía golpeándolo sin que lo protegiéramos de él. Leo no hacía nada más que protegernos, cuidarnos y siempre velar por nuestra seguridad-Mikey con los ojos abiertos enormemente no dijo nada-Y ¿Cómo le pagamos a Leo? Haciendo lo mismo que Splinter hacia con él-Donnie tomo aire-Nosotros debemos agradecer que Leo aun está vivo y no decidió suicidarse después de todo lo que vivió aquí-Soltó a Mikey y retrocedió unos pasos. El sonido de la cafetera le hizo voltear a verla-Tenemos que pedirle perdón a Leo y esperar que el daño que hicimos tenga arreglo. Leo no está solo y esta vez no lo defraudaremos. Basta de peleas y de hacernos las víctimas. La única victima aquí fue y es Leo, nadie más. Así que deja de hacerte el pobrecito y ayúdanos a encontrar a nuestro hermano-Dijo con los ojos fijos en los de Mikey. Este asintió y bajo la cabeza con lagrimas rodándole las mejillas-Y deja de llorar, eso no soluciona nada-Dando media vuelta saco una taza y vertiendo el café en su interior salió de la cocina dejando a su hermano menor solo. Pensando en todo lo que le había dicho.

Mikey se llevo ambas manos a su rostro y se seco las lagrimas. Su hermano tenia razón, desde que Leo huyera de ellos, no había podido sacarse de la cabeza todas las cosas que hizo en contra de su propia sangre. Todas las veces que dejo a Leo sin comer, todas las veces que su hermano, enfermo y herido como estaba, sin poder levantarse de la cama, era dejado solo. Él nunca le llevo un plato de comida para que se alimentará, nunca le preparo alguna comida cuando estaba enfermo, nunca dejo comida por si Leo quería comer después. Nunca le hizo nada, solo a ellos tres y Splinter. Cuando vio a Leo ser golpeado por Splinter, él solo observaba, cuando su hermano terminaba inconsciente en el piso del dojo lo dejaba allí hasta que lo veía salir arrastrándose, dejando tras de él un rastro de sangre. Cuando su hermano gemía de noche a causa de las heridas que tenia por culpa de Splinter, él simplemente lo ignoraba y seguía con su vida. Cuando su hermano fue prisionero de Shredder, tenía miedo que lo mataran porque eso significaría que Splinter no tendría a su juguete para golpear. El único motivo por el cual ayudo en el rescate de Leo, fue para recuperar el juguete de su maestro. No para rescatar a su hermano. Realmente había sido horrible como hermano.

-Lo siento mucho Leo-Dijo sintiéndose completamente sucio. Necesitaba pedirle perdón a Leo y haría lo que hiciera falta para que regresará con ellos. Y si sus hermanos tenían algo planeado, los ayudaría. Por lo que Donnie le había dicho, sonaba como que tenía algo en mente. Era hora de unirse para volver a ser una vez cuatro hermanos y no tres-Basta de llorar y hora de hacer algo por reparar lo que hicimos-Se dijo con más confianza saliendo de la cocina sin siquiera comer sus cereales.

Raphael quien había escuchado todo, esbozo una sonrisa. Leo no estaba solo y ellos no lo abandonarían nunca más.

Donatello cuando entro a su laboratorio a revisar la cámara donde vigilaba a Leo, se encontró con que Leo estaba acompañado por Jessy y lo que le preocupo aun mas era que su hermano lucia muy enfermo. Temblaba y balbuceaba cosas sin sentido.

-Leo-Susurro llevándose ambas manos a su boca. Cuando su hermano se enfermaba, siempre era grave. Y en ese momento no sabía qué hacer. Parecía que Jessy lo estaba cuidando, pero también sabia que ninguno de ellos poseía medicamentos para ayudar con lo que sea tuviera su hermano. Tenía que hacer algo, pero no podía aparecer allí como si nada. Leo no quería verlos y aun enfermo se opondría a que se le acercarán.

-¿Qué pasa Donnie?-Pregunto Mikey apareciendo en la puerta de su laboratorio. Detrás de él Raphael entro con una media sonrisa en su rostro.

-Necesito que lleves algo para donde sabes-Declaro seriamente Donnie mirando a Raphael-Nuestro hermano lo necesita-Mikey miro a uno y luego al otro sin entender a que se refería su hermano genio-Leo está muy enfermo y necesita medicinas. Jessy lo está cuidando, así que tendrás que habla con él para pasar donde Leo-Ante eso Mikey abrió los ojos sorprendido.

-¿Leo? ¿Saben donde esta Leo?-Pregunto con un tono de voz que denotaba esperanza.

-Sí, sabemos dónde está. Pero Leo no quiere saber nada de nosotros. Aun así, tengo algo planeado para convencerlo de que regrese a la guarida...es algo complicado. Pero antes que nada-Se puso de pie y tomando una cajita, comenzó a llenarlas de medicinas que mantenía allí- Raph lleva esto y cuando llegues hablaremos los tres de lo que tenemos que hacer para cambiar las cosas y Leo nos vea diferente. Lo primero es que nuestro hermano mejore de lo que sea tenga en este momento-Dijo señalando la pantalla de su computador. Raph con Mikey miraron la escena en ella, su hermano temblando y murmurando cosas sin sentido, mientras un joven intentaba ayudarlo con las pocas cosas con las que contaba-Si no puedes pasar...Jessy sabe que Leo sufrió mucho en este sitio. Así que no aseguro que te deje pasar a verlo. Si es así...-Donnie comenzó a escribir indicaciones en una hoja a toda velocidad. Mikey no decía nada, para no interrumpir lo que su hermano genio escribía y Raph no quitaba sus ojos de la pantalla-En esta hoja están las indicaciones. Dile que las siga y Leo se pondrá mejor. Y hay que llevarles alimentos...

-Yo me encargo de eso-Dijo Mikey dirigiéndose a la puerta del laboratorio.

-Que Splinter no se dé cuenta y no le digas nada a él sobre lo que estamos haciendo-Indico Donnie colocando la cajita sobre la mesa.

Jessy monitoreaba la fiebre de Leo cada media hora, esperando que descendiera

ya que no era posible llevarlo a la sala de urgencia para que lo atendiera. Cada vez que Leo tosía, lo colocaba de costado para mejorar un poco la respiración, así como dejándolo en una posición semi sentado. Le daba de beber agua y le revisaba su pulso, el cual no había cambiado desde que entro allí.

-Leo ¿me escuchas?-Pregunto posando su mano sobre el hombro del chico. Leo entreabrió los ojos y lo miro con la vista vidriosa-¿Que medicinas necesitas para combatir esto?-Dijo esperando que su amigo al menos estuviera lo suficientemente lucido para comprender lo que estaba diciendo.

-Porque...Donnie...porque no me quieres...-Musito cerrando los ojos-...no he hecho nada...porque...me dejas sufrir...-Unas lagrimas cayeron a la almohada. Jessy no pudo evitar hacer un gesto de dolor. Su amigo estaba delirando con sus hermanos.

-Descansa Leo, todo estará mejor cuando te recuperes-A los pocos minutos el ninja se quedo dormido una vez más-No comprendo cómo tus hermanos te dejaron sufrir tanto. Todas las noches escucho como gritas los nombres de tus hermanos pidiéndole que no te lastimen, que te ayuden, que porque te hacen daño cuando lo único que quieres es su bien-Apretó sus manos que estaban sobre su regazo-No hablas mucho de ellos, pero puedo sentir a través de tus gritos, de tus palabras cuánto daño te hicieron-Se puso de pie y se dirigió a su habitación a buscar más frazadas y agua limpia.

Raphael tomo la caja que habían preparado para llevar donde Leo, cuando Splinter apareció de la nada y le tapo el paso.

-Raphael-Dijo con un tono de voz que indicaba que intuía que ellos le estaban ocultando algo-¿Dónde vas con esa caja?-Pregunto dando unos pasos hacia él para revisar el contenido de esta. Raph dio un paso atrás, escuchando unos pasos Donnie con Mikey no tardaron en aparecer a su lado.

-Son unas cosas que pidió April y Raph se la va a llevar. No pueden exponerse al aire porque causaría una contaminación y ya no servirían-Mintió a toda prisa Donnie sin desviar su vista de la de Splinter.

-¿No es muy temprano para que uno de ustedes salga al exterior?-Pregunto viendo la hora del reloj en el laboratorio.

Donnie asintió-Lo sé, pero April realmente necesita estas cosas ahora. No pueden esperar, por eso Raph va a tomar la ruta interna para llegar donde April. Ya sabe, por el agujero en la pared del sótano de ella-Aclaro rápidamente.

Splinter movió la cabeza al costado-Esta bien, pero te quiero de regreso en menos de una hora-Con eso dejo a los hermanos solos. Una vez escucharon la puerta de la habitación de Splinter cerrarse. Donnie, Mikey quien había estado en el otro lado del laboratorio y Raph, soltaron el aire. Mirándose asintieron.

-Eso estuvo cerca, no podemos descuidarnos con él rondando por la guarida-Donnie dijo con la voz en hilo por el haber sido casi descubiertos-Ahora ve antes que Leo empeore-Raph afirmando más fuerte la caja contra su plastrón, con manos un poco temblorosas, asintió y salió de la guarida a donde Donnie le había dicho se quedaba su hermano mayor.

Leonardo no lucia nada bien, y su fiebre no cedía. Jessy se estaba comenzando a preocupar ya que sabía que no podía llevarlo a la sala de emergencia como cualquiera de ellos haría si estuviera en su posición. Seguramente lo tomarían como experimento y jamás lo volvería a ver y no quería que Leo sufriera más de lo que ya lo había hecho. Volviendo a mojar el paño en el agua fría, la puso sobre la frente del ninja. Tenía que darle de beber agua, la fiebre lo deshidrataría y debía evitar más daño a su amigo.

-Jessy...-Susurro Leo con los ojos entreabiertos. Aunque Leo había hablado, rasposamente, Jessy podía notar el dolor, lo desenfocado que se veían o lo vidriosos que estaban por la alta fiebre-Gracias...por cuidarme...nadie...me...nadie me cuidaba...antes...-Dijo entre respiraciones agitadas.

-No te preocupes, no te dejaré solo-Aseguro tomando la pequeña botella con agua que tenia a un lado y levantando la cabeza de Leo de la almohada poso la boca de la botella sobre los labios de Leo-Ahora bebe despacio-Dijo mientras Leo, lentamente tomaba el frio liquido, el cual ayudaba a aliviar lo irritado de su garganta.

Raphael miro la puerta con algo de temor. No sabía como el hombre quien estaba cuidando de su hermano reaccionaria. Sabía que conocía la historia que llevo a Leo a abandonar el hogar y a vagar solo por la ciudad. Afirmando la caja con fuerzas en una sola mano, golpeo la puerta de la habitación donde su hermano mayor se quedaba.

Michelangelo podía ver como Splinter se paseaba en su habitación, cuya puerta estaba semi abierta, esperando la llegada de Raphael. Sabía que la vieja rata no les había creído totalmente, pero sus hermanos tenían razón. Splinter había sido el culpable de sembrar el odio hacia Leonardo cuando él vivía con ellos. Se lamentaba de no haber sido capaz de pensar y actuar por cuenta propia, si no que para no tener problemas con Splinter. Hizo y daño a su hermano de la misma forma que la rata lo hizo. Se avergonzaba y esperaba que aun hubiera esperanza de que Leo los perdonara y volver a forjar los lazos perdidos.

-Michelangelo-La voz de la rata sonó desde la habitación. El ninja de naranja se mordió el labio inferior al haber sido descubierto por Splinter. Se suponía que debía mantener observado a la rata mientras Raph estuviera fuera, pero con lo distraído que estaba por conocer que tanto Donnie como Raph sabían donde estaba y que hacia su hermano mayor era mucho para asimilar en tan poco tiempo. Y él siempre había sido malo en ocultar las cosas. Pero pasara lo que pasará no diría ni una sola palabra de lo que tanto él como sus otros dos hermanos estaban haciendo. Leonardo se merecía vivir de una mejor forma y sanar de todo el daño que ellos le hicieron.

-¿Si maestro?-Dijo sonando lo más normal posible. Donnie quien se paseaba de un lado a otro en su lugar de trabajo, nervioso de lo que podía pasar con su hermano mayor, se detuvo al escuchar a Splinter hablar a Mikey, apoyándose a un costado de la puerta de su laboratorio observo a su hermano menor.

-Te requiero en mi habitación. Tengo algunas preguntas que quiero que respondas a solas-Ordeno la rata haciéndose a un lado para que el ninja de naranja entrara a la habitación. Mikey bajo la vista y caminando hacia allá, desvió la vista hacia el laboratorio donde pudo divisar a su hermano de morado, esbozando una leve sonrisa para calmarlo, hizo unos gestos que Leo les había enseñado tiempo atrás, y que solo ellos manejaban, explicándole rápidamente que no diría nada sobre lo que estaban planeando en contra de Splinter para traer de regreso a Leo a la guarida. Donnie asintió ante eso y entro nuevamente a su laboratorio. Un mal presentimiento le decía que debía darse prisa con sus planes, ya que Splinter debía de estar sospechando de lo que estaba queriendo hacer con sus hermanos. Cerrando con llave el laboratorio, observo a través de los monitores como le estaba yendo a Raph.

Jessy acababa de cambiarle el paño que cinco minutos atrás había estado frio de la frente de Leo, por otro más. El que acababa de sacar estaba caliente y la fiebre parecía no ceder. Se estaba preocupando, no poseía las cosas necesarias para ayudar a Leo y no contaba con un servicio de urgencia, ya que si veían a Leo lo llevarían a un laboratorio. Ese era el pensamiento que mas cruzaba su mente, y por eso mismo no sabía que mas hacer. Cuando escucho que alguien tocaba a la puerta. Realmente en lo que llevaba viviendo allí, jamás alguien había tocado la puerta de ese departamento. Frunciendo el ceño se puso de pie y se acerco a la puerta.

-¿Quién es?-Pregunto sin acercarse lo suficiente como para abrir pero si para escuchar.

-Me llamo Raphael-El ninja de rojo respondió incomodo. No estaba acostumbrado a que le hicieran preguntas y muchos menos el tener que golpear la puerta para ver a su hermano mayor. Era cierto que no merecía estar cerca de Leo, pero su hermano estaba muy enfermo y en ese momento necesitaba ayuda.

Jessy frunció el ceño. Leonardo había gritado varias veces ese nombre mientras dormía, durante todo el tiempo que Jessy llevaba conociendo al joven líder. Y ahora que estaba cuidando a Leonardo, ese nombre era uno de los que más se repetía sobre todo en las pesadillas que plagaban la afiebrada cabeza de la tortuga.

-¿Eres un miembro de la familia de Leonardo?-Pregunto desde el otro lado de la puerta el joven humano.

Raphael se mordió el labio inferior molesto con el tono de voz del humano-Soy su segundo hermano menor. Vengo a traerle medicamentos para que se mejore...

-¿Cómo sabes que está enfermo?-Inquirió Jessy mirando a todos lados en busca de cámaras que los observaran.

-Mi hermano Donatello me envió, dijo que sabía que Leonardo estaba enfermo y que necesitaba estas cosas. También me dio la dirección, dijo que era para saber que Leo estuviera bien-Mintió rápidamente el ninja, contento de que el humano no lo estuviera mirando a la cara. De otra manera no hubiera podido mentir.

Jessy bajo la vista hacia Leo. Este no había dado señales de oír lo que estaba pasando alrededor de él-Deja la caja allí y vete, no abriré la puerta hasta que sepa que te hayas ido. Sé lo que le hicieron a Leonardo y no permitiré que se le acerquen o lo vean-Mascullo tomando valor al oír murmurar débilmente un 'no' lleno de miedo en el afiebrado Leonardo.

El ninja de rojo un poco sorprendido por la hostilidad del humano, dejo y la caja en el suelo y dando unos pasos atrás, se alejo de la puerta de la habitación. Había querido ver a Leo, pero tampoco quería causar problemas, menos aun cuando su hermano estaba enfermo. Apretando los puños dio media vuelta y desapareció de la vista.

Donatello desde su laboratorio, no podía culpar a Jessy por haber sido rudo con Raphael, sabía que muchas veces había oído gritar a Leo los nombres de ellos pidiendo que lo ayudarán, preguntando porque no lo querían, que porque lo lastimaban. Dando un golpe a la mesa con sus puños, se puso de pie y apagando el monitor se dirigió al living a esperar que Raph llegara y saber qué es lo que Splinter quería conversar tan secretamente con Mikey.

To be continued...

Las cosas se van a complicar para los chicos. Splinter entrará en escena y las cosas van a dar un vuelco de 360 grados. Quédense atentas y atentos. Nos leemos pronto.