VII.- It's a wonderful life

Dean había ordenado hamburguesas para los dos, a Cass le encantaban las hamburguesas, era lindo que Dean lo recordara, aunque… "hace más de dos meses que comemos juntos casi diario, si no recordara algo tan simple como mi orden favorita me sentiría un poquito ofendido…" pensó Castiel, suspirando.

- ¿Qué pasa, lindura?- preguntó Dean, sonriendo.

Ah, esa sonrisa tan pícara, Castiel por poco le perdona que le dijera lindura, por poco.

- No me digas así- pidió Cass, sonrojándose.

- Deja de ser tan lindo y tal vez…-

- Es en serio, Dean- contestó Cass – es raro-

- ¿Qué tiene de raro?, las otras chicas con las que he salido…-

- No soy una chica, Dean- contestó el Novak.

- Lo sé- respondió Dean, y de nuevo la sonrisa - ¿no puedo ser meloso con mi novio?-

Cass se sonrojó todavía más.

- Entonces… ¿somos novios?- preguntó Castiel en un susurro.

- Sí, lo somos – contestó Dean, también por lo bajo – ¿por qué lo preguntas?-

Castiel tenía razones para dudar que él y Dean fueran "novios legítimos", es decir, después de que Dean le pidiera salir esa vez y Cass aceptara, en realidad no había tenido una cita de verdad, porque comer juntos en la cafetería de la Universidad no se sentía como una cita, "¿y cómo deben ser las citas?" se preguntó Cass, mientras jugaba con sus papas fritas; no quería presionar a Dean, si lo hacía seguro que el Winchester salía corriendo, además debían mantener todo muy discreto, al menos hasta que su relación fuera más estable.

- Cuando te pones a jugar con las papas es mala señal- comentó Dean - ¿qué te molesta?-

- No es nada- contestó Castiel, sonriendo – gracias por invitarme, me gustan las hamburguesas de aquí-

- No están mal- cedió Dean – la próxima vez te llevaré a un lugar que conozco saliendo de la ciudad, sirven unas hamburguesas con tocino riquísimas, te gustarán-

- ¿De verdad?-

- Sí, son fabulosas, y las papas están…-

- No, me refería a…- comenzó Castiel- ¿de verdad iremos juntos?-

- Pues claro- contestó Dean – ahora concéntrate en esta hamburguesa y termínala pronto que tenemos reunión-

Castiel sonrió y asintió, al menos habría una próxima vez, su primera cita…y con suerte un beso, porque hasta el momento no se habían besado, lo más atrevido que había pasado entre ellos fue cuando Dean le sostuvo la mano de camino a casa de Castiel, en realidad apenas y fueron unos segundos, el semáforo estaba en rojo y Dean le sonrió, tomó su mano y el estúpido semáforo cambió a verde y las manos de Dean volvieron al volante.

- Mejor nos apuramos, Cass- le recordó Dean.

Dejó la comida y se encaminaron al salón del club, encontraron a Meg, Jo, Anna y Sofía sentadas en el pasillo, en cuanto los vieron las cuatro se levantaron enseguida y se acercaron.

- ¿Qué pasa?- preguntó Cas - ¿está cerrado el salón?-

- Lo están fumigando- bufó Meg, cruzándose de brazos - ¿por qué demonios Crowley no avisó algo como esto?-

- De hecho, pudo haberlo mencionado la última vez que lo vi…- comenzó Sofía – bueno, sólo un poquito-

- ¿Y no nos avisaste?- gruñó Jo - ¡debes ser más cuidadosa, Sofi!-

- Lo siento- respondió la chica – es que tenía tantas cosas qué hacer, tareas, ensayos…-

- Bueno, ¿y ahora qué?- preguntó Anna - ¿cancelamos la reunión?, hay que avisar a los demás… ¡tengo una mejor idea!, ¿por qué no vamos a casa de Cass y vemos una película?-

- ¿A mi casa?-

- ¡Sí!- repitió Anna – tú tienes el dvd de La sociedad de los poetas muertos, ¿no?-

- Puede que se lo haya prestado a alguien…-

- ¡Pero es nuestra película, Cass!- exclamó Anna.

- Podríamos ver otra cosa- sugirió Jo.

- La favorita de Meg- respondió Castiel, sonriendo.

- ¿No es un poco temprano para ver gore?- bufó Dean.

- It's a wonderful life- respondió Cass – es la película favorita de Meg, hace tiempo que no la vemos, ¿qué les parece?-

- Por mí genial- contestó Sofía – le avisaré a los demás que…-

Entonces vieron a Sam, se acercaba con una gran sonrisa pero no venía solo, una linda chica de cabello oscuro y rizado caminaba con él, iban tomados de las manos.

- Oh no, la pareja del año…- murmuró Meg, ganándose un codazo por parte de Cass.

- ¡Hola, chicos!-saludó Sam - ¿qué pasa con la reunión?-

- No podemos usar el salón así que…- comenzó Castiel.

- Por cierto, ¿ya conocen a Amelia?- interrumpió Sammy – es preciosa, ¿verdad?-

- Bellísima- bufó Meg.

- Hola- saludó la tal Amelia, sonriendo – Sam ha hablado mucho del club-

- ¿Ah, sí?- preguntó Dean - ¿y hace cuánto que salen juntos?-

- Pues…- comenzó Amelia – como ocho horas-

- Una gran historia de amor- comentó Sofía, sonriendo – bueno, siéntete bienvenida al club…-

- Oh, no me voy a unir- contestó Amelia – Sam quería que conociera a sus amigos y a su hermano-

- Pues aquí me tienes- dijo Dean – soy el hermano mayor, Dean-

- Mucho gusto- contestó Amelia.

- Estábamos diciendo que iremos a mi casa ver una película- habló Cass – me imagino que Amelia vendrá-

- Claro que sí- respondió Sam - ¿verdad, guapa?-

- Sí, amorcito- contestó Amelia, abrazándose a Sammy – iré a donde tú quieras ir-

Sam y Amelia comenzaron a comerse la boca, Cass sintió que so sonrojaba y decidió mirar a otro lado, los demás se sintieron igual de incómodos y evitaron mirar, todos menos Anna que parecía de lo más entretenida con la pareja.

- Bueno, eh…- comenzó Cass.

- Sí, enviaré un mensaje a los demás- continuó Sofía – mejor nos vamos y que nos alcancen allá, ¿tomamos el autobús o…?-

- Creo que cabemos todos en el Impala- respondió Dean – si los tortolitos se soltaran las lenguas podríamos…-

- Oh, sí, perdón- dijo Sam, todo sonrisas – Amelia y yo podemos ir juntos en el asiento de adelante-

- Preferiría que no- respondió Dean – Cass puede ir adelante-

Sobra decir que el viaje fue incómodo, Sam y Amelia no contuvieron su "cariño" y se besaron como si no hubiera un mañana, las chicas trataban de mirar a otro lado, en cambio Anna no dejaba de observar a la pareja, parecía divertidísima con lo que pasaba; Cass y Dean echaban miradas por el retrovisor de vez en cuando.

Al fin llegaron a su destino, afuera los esperaban Kevin y Charlie.

- ¿No vieron a mi hermana?- preguntó Sofía.

- Sí, se fue con Benny- respondió Charlie – dijo algo de asuntos importantes-

- Claro, cogerse a Laffite como conejitos es de suma importancia – gruñó Meg.

- No hablemos de eso, por favor- pidió Sofía.

- Por cierto, ¿ya conocieron a Amelia?- intervino Sam.

- Hola- saludó Amelia.

- Hey- contestó Charlie.

- Un gusto- dijo Kevin.

- Pues pasemos- dijo Cass - ¿trataron de tocar el timbre?, Gabe debe estar en casa…-

Y sí, Gabriel estaba en casa, lo encontraron tirado en el sofá, acurrucado como un niño pequeño y abrazando su mochila, parecía cansado y Castiel se sintió mal al despertarlo.

- ¿Gabe?- le llamó Cass, dulcemente – Gabe, tenemos invitados-

- Perdón…- contestó Gabe, desperezándose como un gatito – me iré a…-

- Gabe, te presento a Amelia- dijo Sam, sonriendo – Amy, él es Gabe-

- Mucho gusto- saludó la muchacha – yo soy…-

- Amelia, lo sé- respondió Gabe – soy Gabriel-

- Sam me ha contado de ti- dijo Amelia.

- Cosas malas, supongo- contestó Gabriel, levantándose del sillón – siéntanse como en su casa-

- En realidad…- interrumpió Amelia – Sam dijo que ustedes son mejores amigos-

- Ajá- rió Gabriel - ¿bocadillos?, puedo preparar algo…-

- Te lo agradecería mucho- dijo Castiel – iré por el dvd, pónganse cómodos-

Castiel corrió a su habitación y regresó con la película enseguida, sus amigos se habían acomodado en los sillones y platicaban alegremente, Cass encendió los aparatos y puso la película, Dean le sonrió y le hizo una señal para que se sentara junto a él, Cass sintió un escalofrío cuando la mano de Dean le acarició desde la nuca hasta la espalda baja.

La película comenzó y todos guardaron silencio, el único ruido que se escuchó fue cuando Gabe dejó una bandeja de bocadillos en la mesa de café, después se marchó sin decir más; era una película vieja pero muy entretenida, Meg se acurrucó entre Sofía y Anna, sin despegar los ojos de la pantalla.

Cuando el filme se terminó se escuchó un suspiro, Cass vio a Meg limpiarse las lágrimas y sorber la nariz, su amiga podía aparentar ser muy ruda pero en el fondo era dulce como cualquier chica.

- ¿Hay que escribir un reporte de la película?- preguntó Kevin.

- Sólo si te sientes cómodo- rió Cass - ¿qué tal?, ¿les gustó?-

- Fue muy linda- respondió Charlie – aunque tal vez la próxima podamos ver Star Wars-

- Apoyo eso- contestó Dean – aunque ahora sabemos por qué Meg te dice Clarence-

- Tengo que irme ya- dijo Jo – mi madre necesita una mano con el bar, nos vemos el lunes-

- Me voy contigo, Jojo- dijo Anna – hasta el lunes-

- Yo tengo una cita para jugar WoW- dijo Charlie – hasta luego, chicos-

- Mucha tarea- dijo Kevin.

- Amelia y yo iremos al cine, así que…- comenzó Sam.

- Entonces nos vemos- dijo Castiel – no se preocupen por el libro, ya decidiremos la próxima sesión-

Cuando todos se fueron, Meg y Sofía intercambiaron una mirada que Castiel conocía muy bien, "están planeando algo" pensó Cass.

- Bueno, nosotras también nos vamos- dijo Meg –tenemos ese pendiente, ¿verdad?-

- Sí, mucho qué hacer y…-

Las palabras se Sofía fueron interrumpidas por un fuerte golpe, todos volvieron la vista a las escaleras donde escucharon el ruido, Gabriel estaba tratando de levantarse aunque sin éxito.

- ¿Gabe?- dijo Cass - ¿qué te…?-

Gabriel se levantó tambaleándose, tenía los ojos enrojecidos y apagados, caminó hasta su hermano y el olor terminó por delatarlo.

- Estás ebrio- dijo Castiel –ebrio a las cinco de la tarde, por el amor de…-

- No pudiste haberlo dicho mejor- respondió Gabe – imaginé que ya se habían largado todos, es decir, todos menos tú, Dean, ya sabes que me caes bien y todo el asunto-

- Mejor siéntate, Gabriel- pidió Castiel – te vas a hacer daño-

- No más del que ya me han hecho- contestó Gabriel.

- Mejor nos vamos- dijo Sofía.

- Oh no, si quieren quédense- dijo Gabriel – nos sentaremos aquí a hablar de nuestros sentimientos y esas mierdas-

- Ajá, lo que digas- dijo Meg – si me permites, Clarence, usaré tu cocina, haré café para tu hermano a ver si se repone-

- Adelante- dijo Castiel – Gabe, ¿qué tomaste?-

- No estoy seguro, me tomé esa botella que papá y mamá guardaban, ¿sabes cuál?, la que tenían desde antes que naciera Michael-

- No me digas eso…- suspiró Castiel, ayudando a Gabriel a sentarse - ¿por qué demonios?-

- Ellos decían que la guardaban para una ocasión especial- dijo Gabriel, con expresión abatida – murieron sin ver ese momento tan esperado, nunca pasó nada tan especial para que descorcharan esa botella, ¿no es eso triste, Cassie?-

- Si Michael te ve así se pondrá furioso- dijo Castiel - ¿por qué hiciste esto, Gabe?, ¿qué pasa?-

- A veces crees…- comenzó Gabriel- no, a veces sueñas…con cosas, bueno…con personas, más específicamente con una persona, una persona entre tantos malditos seres humanos, sueñas con esa persona y la quieres, pongamos que la amas, sí, la amas, estás enamorado hasta los tuétanos, y esa persona no lo sabe y no lo sabrá jamás, y tú no puedes dejar de quererla…-

- Bueno…- comenzó Sofía – a lo mejor…deberías decírselo-

- No puedo- dijo Gabriel – la lastimaría-

- Es un riesgo que hay que correr- contestó Sofía - y es mucho mejor que tomarte toda una botella de no-sé-qué y arriesgarte a perder el hígado, ¿no crees?-

- ¿Sabes?, no eres tan estúpida como Balthazar dice- rió Gabriel – ni tan fea, ya viéndote bien…-

- Cállate, Gabriel- habló Dean – están tratando de ayudarte, cierra la boca-

Meg volvió con el café y prácticamente obligaron a Gabe a tomarlo, las muchachas se fueron poco después, y aunque Cass insistió que él podría encargarse, Dean se quedó con él.

- Gabe es mi amigo- respondió Dean.

Castiel ya lo dijo más, esperaron a que Gabriel se calmara y lo llevaron a su habitación donde se quedó dormido.

- Al fin- suspiró Cass – Dean, ¿sabes a qué se refería Gabe cuando hablaba de…de…?-

- ¿De quién está enamorado?, no tengo idea-

- Es tan extraño…- comenzó Castiel – Gabe sale con montones de chicas, no se toma en serio a ninguna, bueno, una vez estuvo esa tal Kali, ¿sabes cuál?, la morena tan guapa-

- Sí, la recuerdo-

- Parecía sentir algo por ella pero no duraron mucho, un mes creo, Gabe se sintió tan triste que ni siquiera tenía ánimos para hornear galletas-

- Parece que lo conoces muy bien…- comentó Dean.

- Es mi hermano- contestó Castiel – lo conozco mejor de lo que él cree, supongo que te pasa igual con Sam-

- Sí, claro-

Seguían fuera de la habitación de Gabriel, Dean estudió las otras puertas, se preguntó cuál daría al cuarto de Castiel, ¿sería buena idea intentar algo tan pronto?, paseó la mirada por el pasillo y descubrió una foto donde aparecían los tres hermanos Novak junto a sus fallecidos padres, Cass usaba un sombrero de vaquero y sonreía, Dean nunca lo había visto sonreír así.

- ¿Y ese vaquero?- bromeó Dean, señalando la foto – por poco lo confundo contigo-

- Fue un viaje familiar- explicó Castiel – fuimos a recoger manzanas y montamos a caballo-

- ¿Y era necesario el sombrero?- le molestó Dean – sin sombrero no hay vaquero-

- ¡Ya para!- rió Castiel.

Entre las risas, Dean se acercó a Cass casi sin darse cuenta, y la cercanía fue tan adecuada que hubo un beso, Castiel dejó de reír, los ojos azules contemplando a Dean con sorpresa.

- Sólo fue una broma, Cass- se defendió Dean – mejor me voy para…-

Los brazos de Cass rodearon el cuello de Dean y no se necesitaron más palabras, el Winchester apoyó a su pareja contra la pared y comenzó a besarlo, despacio primero, apenas tocándose los labios, pero ninguno de los dos vaciló, así que los besos se hicieron cada vez más profundos y apasionados; Dean se atrevió a deslizar su lengua en la boca del Novak, recibió un gemido en respuesta, Castiel lo apretó más a él.

- ¿Qué pasa, vaquero?- preguntó Dean, sonriendo.

- La segunda puerta- dijo Cass.

- ¿Qué?-

- Mi habitación, es la segunda puerta-

-¿Y qué se te ocurre que podríamos hacer ahí?- preguntó Dean, en un susurro – acepto sugerencias-

El Winchester atacó con otro beso, Castiel gimió, sentía que el calor de su cuerpo se elevaba peligrosamente, con los ojos cargados de deseo miró a Dean, recibiendo una fresca sonrisa como respuesta, ¿cómo podía mantenerse tan sereno en una situación así?, Cass no pudo evitar soltar una risita.

- Se nos ocurrirá algo, te lo aseguro- habló Cass, tomando a Dean de la mano - ¿vamos?-

Dean asintió, aunque de repente ya no se sentía tan seguro, estaba a nada de inventar una excusa estúpida cuando Gabriel, salvando el momento, salió corriendo de su cuarto directo al baño a vomitar.

- Qué belleza- bufó Castiel – en fin, lo siento, Dean-

- Déjalo, no se puede hacer nada- respondió el Winchester.

Dejaron que Gabriel terminara con su "asunto" y se aseguraron de que volviera a la cama.

- Bueno…- comenzó Dean – mejor me voy ahora-

- Sí, Michael no tarda en llegar- respondió Cass – me encantaría presentártelo, pero creo que no es la mejor ocasión-

- Sí- contestó Dean – pero te veré mañana, ¿comemos juntos?-

-Claro- siguió Cass – bueno, ehh…-

- Me voy, sí, pero…hmm, ven un momento- Dean plantó un beso a Castiel, sonriendo – nuestro primer beso no estuvo tan mal, eh-

- Nada mal- cedió Castiel, sonriendo y sonrojado.

Acompañó a Dean a la puerta donde recibió un par de besos más, Castiel despidió a su novio y fue a recostarse al sillón, sintiendo aún en los labios los besos de Dean.


LO SIENTO TANTO!

según yo iba a dedicarme más a este fic, pero me embarqué a leer una saga genial, además d euna novela de mi país que es extensa y muy entretenida, además tengo unos libros más en espera, sumando que estoy escribiendo algo propio y estoy muy entusiasmada!; perdonen el retraso, haré lo posible, lo juro!

un beso y un abrazo de oso :)