¡Gracias por sus comentarios! ¡Me hacen muy feliz!
Espero que hayan pasado felices fiestas con sus seres queridos :D
Me acabo de dar cuenta que le cambié el nombre a Minako, lo siento, no sé porque me cuesta trabajo recordar que es Minako y no Miyako xD.
…
Capítulo 6: Convivencia.
Yuri tenía dolor de cabeza ese día. De hecho ese malestar lo sufría desde dos semanas atrás, tenía nombre y apellido: Viktor Nikiforov. Sobaba sus sienes a manera de aliviar el malestar. Se encontraba frente a su computadora, debía entregar un nuevo software a cierta compañía mas no podía concentrarse y terminarlo con Viktor viéndolo detenidamente. Se había vuelto una rutina molesta desde que llegaron a Detroit. Recordaba como el ruso los siguió luego de salir del aeropuerto. Sin consultarlo se había auto invitado a su casa, con el pretexto de saber dónde vivían y así poder hospedarse en un hotel cercano, su error fue permitirle la entrada a su hogar temporal. Desde que entró al departamento los niños, a propósito, lo instalaron en la habitación de Yuri y él no tuvo más opción que recibirlo. No podía negarles ese gusto a sus hijos.
—Está bien —dijo resignado— pero mamá dormirá con Mizuki y Luka.
—Pero Yuri tu habita…
—Niños vayan a desempacar —omitió el comentario hasta que se fueron— no tientes a tu suerte, podrás quedarte aquí pero jamás volverás a tocarme o tenerme cerca. Viniste por los niños no por mí, así que concéntrate en ellos Vitya… ¡ah! Y tienes prohibido entrar a mi estudio.
Eso había dicho pero ¿Cómo es que Viktor se las había ingeniado para entrar al lugar? fácil, sus pequeños hijos, quienes se habían quedado dormidos luego de ver como Katsuki tecleaba cosas sin sentido en la computadora, lo invitaron a pasar con la excusa de mostrarle qué hacía su mamá además de ayudar a Celestino, ya que ellos no sabían explicarlo. Se había vuelto una rutina que los otros inquilinos pasaran la tarde en el estudio de Katsuki.
—Yuri ¿a qué te dedicas? —preguntó por enésima vez en ese tiempo que llevaban juntos.
—Diseño programas para ciertas compañías —dijo luego de dos semanas de insistencia— Desde que terminé mi posgrado hace dos años me dedico a eso —comentó sin despegar la vista de los 3 monitores que ocupaban su escritorio.
—¿Y es un buen negocio? —comentó curioso.
—Por cada software que diseño recibo 100,000DLS —dijo sin prestarle importancia.
—¡¿Qué?!
—Viktor ¿podrías irte? Tengo que terminar esto hoy, mañana es la fecha de entrega y aún quedan algunos detalles que afinar. No me dejas concentrarme en lo absoluto y lleva los niños a su cama. Cuando despierten ve con ellos a la pista los dos saben patinar muy bien, aun son pequeños pero aprenden rápido aun así NO los fuerces a nada que se a peligroso.
—Claro, está bien —aceptó y aprovechó que el japonés estaba distraído para darle un beso en la mejilla — haz tu mejor esfuerzo.
Yuri se quedó estático, lo había agarrado con la guardia baja. No pudo reclamarle nada, la impresión sólo le permitió verlo salir de la habitación con los niños en brazos y una sonrisa en el rostro. Algo se había descontrolado en su corazón, no pudo evitar sonreír aun contra su deseo de no hacerlo. Regresó a su trabajo, luego podría reclamarle, sólo le faltaban unas horas y el programa estaría listo. Después podría descansar un poco, antes de hacer la cena, cenarían Katsudon tenía mucho sin probarlo, además por alguna razón se sentía de ánimos para cocinarlo.
Los niños despertaron al cabo de una hora. Como lo había prometido, Viktor llevó a sus hijos a la pista de patinaje. El mayor se sorprendió con la gracia para patinar de Mizuki. Luka era bueno pero su hermana era una combinación perfecta de ambos estilos de sus padres. El ruso vio el potencial en la menor. Luka por su parte disfrutaba patinar más él mismo le había dicho que a menos que su hermana se lo pidiera, él no se dedicaría al patinaje.
—Ya estoy viejo —comentaba Viktor tratando de recobrar el aliento— Son igual de resistentes que Yuri —sonrió melancólico— Niños ¿qué les contaba su mamá sobre su padre? Antes de saber que era yo.
—Mamá decía que papá fue su entrenador pero que había muerto luego de una competencia y que por eso se retiró —contestó Luka.
—Pero ya sabíamos que tú eras papá —siguió Mizuki— antes de que tío Yuratcha nos lo contara. Mamá es malo mintiendo. Es fácil saber cuando trata de ocultar algo —sonrió— además…
—Mamá todas las noches admiraba una foto de papá, hablaba con ella, le decía cuánto deseaba que nos conocieras. Una noche luego de que mamá se quedara dormido, sacamos la foto de su escondite…
—Y eras tú el de la foto —dijo al fin— y siempre vamos a verte competir, mamá quería que te viéramos, incluso cuando mamá se enfermaba…
—Hacía que tía Minako nos llevara a la competencia, cuando volvíamos siempre nos preguntaba qué tan bien habías estado.
—¿papá irás con nosotros a Japón? —preguntaron al unísono— mamá está siempre está solo y triste…
—aunque siempre nos sonríe —prosiguió Mizuki— Mamá siempre llora cuando no estamos cerca.
—Pero y ¿Chris? —cuestionó el ruso.
—Mamá es omega como Mizuki—dijo Luka y sujetó a su hermana de la mano— mamá nos dijo que a veces se enferma, pero sus medicinas ya no sirven por eso el tío Chris lo ayuda a sentirse mejor, eso nos explicó mamá, por eso Yo ayudaré a Mizuki a sentirse mejor cuando ella se enferme como mamá —dijo convencido.
—Buen niño —acarició su cabeza nervioso, no podía decirle que él no podría ayudar a su hermana cuando eso pasara— ¿entonces Chris sólo ayuda a mamá?
—Sí —sonrieron.
—Niños creo que ya es hora de volver con mamá.
Necesitaba corroborar eso con Yuri. Si era cierto que sólo lo ayudaba ¿por qué le había dicho que salía con él? se sentía aún más culpable porque era cierto, de alguna u otra manera tenía que mitigar los malestares que le causaban los celos, le agradara la idea o no. Si era cierto se sentiría más culpable de lo que se sentía. Los niños lo sacaron de su ensimismamiento. Tomados de las manos regresaron a casa. Olía bastante bien. Los tres conocían ese distintivo aroma que provenía de la cocina. En silencio se acercaron al lugar. Vieron a Yuri preparando su platillo favorito y el de los niños. Los menores fueron con su madre para avisarle que ya habían llegado. Yuri los recibió con un beso y luego instintivamente buscó al ruso. Su rostro había vuelto a perder su jovial sonrisa, miró preocupación en su mirada, pero, intentó pasarla por alto.
—Viktor…
—Estaré en la habitación, estos pequeños me dejaron agotado…
—niños… ¿qué le hicieron a Viktor?
—Lo hicimos jugar a atraparnos en la pista de patinaje… —sonrieron.
—¿por cuánto tiempo?
—Desde que llegamos a la pista hasta que estuvimos por regresar.
—Nunca ha tenido mucha resistencia —se burló, sabía lo que era jugar con sus hijos— vayan a lavarse las manos, la cena estará en poco tiempo.
Como dijo Yuri, al paso de 10 minutos la cena estaba servida. Los niños se encontraban en sus asientos pero Viktor no aparecía en la cocina. Cansados de esperar el japonés fue a buscarlo y lo encontró dormido. Katsuki se acercó para despertarlo aunque antes lo observó detenidamente. Su rostro mostraba las señales del paso de los años, seguía igual de atractivo incluso podía asegurar que más. Acarició su mejilla y cabello. Era Viktor en ese momento, era su Viktor, ese extranjero loco que lo cautivó desde niño.
—Viktor… La cena está lista.
—Quiero dormir…
—Los niños nos esperan.
—Sí, sí… los niños me contaron sobre Chris —comentaba medio dormido— no puedo compensar lo que te hice, lo único que puedo decir es que me enferma la sola idea de que toque alguien más. Te amo, nunca he dejado de hacerlo. El miedo me cegó. No quería lastimarte…
—Chris… yo no...
—¡Mamá! ¡El tío Chris vino de visita!
Dijeron los niños entrando en la habitación. Estaban tan ensimismados en ellos que no se habían percatado del timbre que sonaba insistentemente. Viktor se incorporó molesto mientras Yuri palideció de repente. Si Chris estaba ahí, sólo significaba una sola cosa. El celo no tardaría en aparecer. Ambos adultos salieron de la alcoba. Era verdad en la sala se encontraba Giaccometi con los niños que abrían unos regalos que el suizo había llevado para ellos.
—Me lo advirtió Yuratcha más no lo quise creer…
—Chris…
—No te preocupes Yuri, mis bebés están aquí —dijo dando a entender que no haría nada innecesario— Además todos somos amigos ¿no?
Viktor quiso abalanzarse contra él cuando dijo "sus bebés". Algo no le había gustado de su tono de voz. Veía como Yuri se había tensado por completo. El japonés sólo atinó a pedirles que se fueran a la cocina, la cena estaba servida. Agregó un plato más en la mesa para el suizo y se dispusieron a comer en silencio. Definitivamente en ese momento Yuri quería desaparecer. Un mal presentimiento le atravesaba la espina dorsal.
—Viktor lava los platos —dijo cuando terminaron de cenar— iré a dormir a los niños. Chris tu espera en la ...
—Claro Yuri, como es costumbre te espero en tu oficina —sin avisarle le robó un beso, bastante fugaz pero beso al fin, tanto los niños estaban tan sorprendidos como los mismos adulto por el cariño ofrecido— Por favor no tardes nada más.
…
Ho ho ho…
Antes que nada espero que hayan pasado una muy feliz navidad con sus seres queridos.
Volviendo al tema, sí, no sabía que carrera estudió Yuri pero me parece que tiene potencial para el diseño de software, un trabajo solitario que es perfecto para alguien con dificultades sociales como él. Sé que terminó sus estudios universitarios en Detroit porque lo dicen en el primer capítulo del anime, pero lo que no recuerdo haber escuchado eso cuál carrera cursó o.o lo he visto varias veces y no tengo nada sobre ese detalle.
No me odien con este capítulo.
¡Chise!
P.d. Si ven errores me disculpo son las dos de la madrugada y mis ojitos ya no dan para más. Si ven algo les agradecería para corregirlo de inmediato.
