Regla # 7: el verdadero poder de un villano no está en su fuerza sino en poder debilitar a sus enemigos
Eran las cuatro de la tarde, una tarde preciosa en donde Ponyville poco a poco retomaba su vida normal luego del ataque de los misteriosos villanos. Incluso la Princesa Celestia ofreció entregar un suplemento del tesoro para reponer los impuestos robados por Z y Muñeca. Todo eran un alivio, incluso la Princesa de la Amistad lo tomó con calma y ahora mismo se encontraba cuidando de su hijo y sobrina que estaban enfrascados en las tareas escolares. O aclarando, Bright dormía plácidamente en su silla luego de terminar sus deberes en quince minutos mientras que Flurry seguía luchando contra las matemáticas.
—Vamos querida, no puede ser tan difícil — dijo Twilight mirando por encima del hombro de su sobrina. — Ya casi lo tienes, intenta concentrarte.
—No puedo hacerlo — dijo ella exasperada apartando bruscamente su cuaderno. — No es mi culpa que no sea una nerd como tú o como Bright. ¿En serio qué importa si no sé matemáticas? ¿A quién le importa la escuela? ¡Soy una Princesa!
Twilight la miró severamente y Flurry dio un quejido pegando la cara contra la mesa.
—Perdón tía pero estoy harta y no puedo más — dijo Flurry recuperándose. — Los estudios no son lo mío, ¿sí? Perdóname, y no te quise llamar nerd.
—Tranquila, lo soy y estoy orgullosa de serlo — dijo Twilight ya más calmada. — Pero puede que tengas razón, un descanso antes de seguir con la tarea. ¿Limonada?
—Eh… sí gracias — dijo la pequeña alicornio sacudiendo a su primo con su magia. — ¡Oye Bright! ¡Despierta de una buena vez!
El niño abrió perezosamente los ojos y miró a los cuadernos desparramados por la mesa.
—¿Ah, ya terminaste prima Flurry? Menos mal, ¿mamá tengo que acompañar siempre a mi prima haciendo tareas? Es súper aburrido oírla quejarse y sollozar todo el rato.
—No Bright, no te preocupes — suspiró Twilight. — Pensé que tu velocidad para hacer los deberes podría motivar a tu prima a hacer los suyos pero no creo que el problema sea la motivación. ¿Qué crees que te está molestando Flurry?
La preadolescente sólo cruzó los cascos y pateó una silla vacía junto a ella gruñendo.
—No sé, creo que sólo soy algo tonta. No puedo hacerlo y no me gusta, ¡no me gusta!
—Y te la pasabas leyendo cómics con el tío Spike — dijo irónico Bright. — ¿Verdad?
Twilight abrió la puerta con su magia, la señal que Bright esperaba. Agradecido recogió sus cosas y salió a buscar a su amiga Luminositè. Mientras Twilight volvió a mirar a Flurry.
—Tú no eres tonta Flurry, según tu Shine te las arreglaste para engañarlo a él y a Cadence todo el año para no meterte en problemas. ¿O acaso es mentira que hiciste falsificaciones perfectas de los reportes de tus notas y de las firmas de tus padres? ¿Eh, pequeña?
—No soy tan buena si al final me pillaron y me mandaron contigo — se quejó la joven.
Twilight rodó los ojos y se sentó junto a ella para acariciar su melena en plan conciliador. Al principio Flurry la trató de empujarla pero tras pensárselo medio segundo sonrió y disfrutó del dulce contacto de su tía; justo lo que necesitaba para calmarse.
—Ya querida — dijo Twilight. — Toda acción trae sus consecuencias, y es lógico pensar que si haces cosas malas las consecuencias serán malas justo como las buenas acciones te traerán cosas buenas. La verdadera razón por la que Shine te mandó conmigo no es para que te ponga al día con tus estudios, sino para que te enseñe a usar esa brillante mente tuya para algo bueno.
—De ser por mí dejaría de estudiar y me dedicaría sólo al cosplay y a leer cómics. No sé, tener un negocio de cosplays… eso me suena genial.
Twilight se rio.
—Ya me imagino cuando te toque recibir tu título oficial, ¿acaso quieres ser conocida como la Princesa de los Cómics?
—No, ya lo he discutido con el tío Spike y el título que quiero cuando sea grande será Princesa Geek. Mil veces menos cursi que Princesa del Amor.
Las dos se rieron alegremente.
—Ya te relajaste, eso es bueno.
—Sí, gracias tía. Es difícil cuando no todos podemos ser perfectos como Bright.
Twilight la besó en la frente.
—Bright no es perfecto querida. Nadie lo es. De hecho me acabo de acordar de su peor berrinche… ah, niños.
—¿Qué pasó? — Quiso saber Flurry súbitamente interesada.
—Ni se te ocurra mencionarlo, ¿entendido? — Dijo Twilight.
—Con cerrojo o hago cita con el oculista — dijo Flurry sonriente.
—Bien, ¿recuerdas lo que te dije de las consecuencias de hacer cosas malas? No recuerdo muy bien qué pasó ya que fue hace cinco años, la cosa es que Bright se molestó conmigo por… uf, no recuerdo. El asunto es que dijo que quería dejar de ser 'bueno' y quiso arrancarle en plena calle su bastón a una viejita para que se cayera, dijo que eso hacen los 'malos' ponis. Lo atrapé a tiempo, le di unas buenas nalgadas y creía yo que ahí terminó a todo pero cuando regresamos a casa dijo que no iba a ser bueno y que quería ser malo. Le dije lo que te acabo de decir, que las malas acciones traen malas consecuencias. Uf, se encerró en su cuarto toda la tarde planeando según él la forma perfecta de ser malo y siempre salirse con la suya.
—¿Lo volviste a nalguear? — Preguntó Flurry con una risita.
—¿Para qué? No hizo nada más que gritar y patalear en su cuarto; lo dejé que se calmara solo y funcionó. Jamás me enteré de su famoso plan para ser malo y salirse con la suya y seguro ya lo olvidó a estas alturas. Pero como ves, hasta el 'perfecto' de tu primo tiene sus cosas.
Flurry se rio como loca.
—Prometiste no decirle nada a tu primo, es de esas cosas que no le gusta que le recuerden.
—Ya sé, ya sé, pero es divertido.
—¿Entonces lista para seguir con las tareas?
—Ahora que ya me reí, sí.
Poco después lograron terminar, relajarse funcionó de maravillas y finalmente Flurry pudo retirarse a la santidad de su cuarto en donde abrió su libreta de bocetos. En un inicio había considerado un traje de spándex rosa, casi tirando a magenta como el pelaje de su madre; con un casco que cubriría por completo su rostro igual al de Z; pero el de ella tenía un visor azul. Pero luego recordó que se suponía que tenía que ser un chico así que lo cambió a blanco y verde. Lo que no había cambiado era el diseño del casco, ese tenía que ser igual al de Señor Z.
—Tienes que saber que tú me creaste, tú me diste un propósito en la vida; me enseñaste que la vida puede ser un cómic si te esfuerzas lo suficiente — sonrió la alicornio acariciando uno de sus dibujos que representaba precisamente al villano. Luego pasó de página en donde había un dibujo de Muñeca y su mirada pasó de la adoración a una muy seria. — Y tú, tú serás la primera en caer.
Entonces se levantó de golpe y corrió a la sala en donde Twilight tomaba un poco de té aliviada de terminar con los deberes de Flurry.
—Esto será más difícil de lo que pensé… — se dijo la alicornio morada.
—¡Tía! — Dijo Flurry desde el piso de arriba. — ¿Te importa si uso el gimnasio?
—No, adelante. Pero no toques el equipo de pesas de Flash o el de Bright.
Flurry asintió y fue a entrenarse. Si quería derrotar a esos dos tenía que ser fuerte, ser la perfecta súper heroína, ¿o sería un súper héroe? Igual tenía que lograrlo sin importar qué.
Casa de juguete de Luminisitè:
Lumi levantó su mirada de su labor de costura, le gustaba hacer los vestidos de sus muñecas a casco y jugar a vestirlas antes de usarlas era uno de sus pasatiempos favoritos.
—¡Bright cállate! ¡No puedo coser con el ruido!
El chico se encogió de hombros tomando con su magia una llave inglesa y varias tuercas para seguir trabajando en el vehículo de ambos.
—Sabes que no puedo hacer esto en casa o me descubrirán.
—Igual yo.
—Deberíamos separar los talleres.
—No es una mala idea — dijo la unicornio rosa. — ¿Entonces en qué trabajas?
—Canterlot está súper protegido y ahora Ponyville lo va a estar también; y con la boba de mi prima viviendo en mi casa no puedo esperar a tener completa mi armada de Z-Bots, tengo que hacer una villanía ya o voy a volverme loco. Pero tenemos que cubrir más terreno.
—Ya, no peleamos contra una gran fuerza concentrada en un solo lugar sino los obligamos a separarse en grupos más fáciles de manejar — dijo Muñeca considerándolo. — Amigo eres un genio.
—Los dos lo somos. Y por eso es divertido trabajar juntos pero creo que de vez en cuando podemos atacar por nuestro lado, hasta en dos ciudades diferentes.
Lumi sonrió, le gustaba la idea.
—Necesito mi propio vehículo.
—De nada.
Lumi lo miró algo confundida pero entonces soltó un emocionado 'hiiiiiiiiiiiiiiii' cuando Z hizo un ademán apuntando al armatoste que estaba construyendo; entonces la chica saltó a abrazar al chico que resistió como pudo la fuerza de su amiga que tomándolo desprevenido le plantó un enorme beso.
—Eww, Lumi — dijo él limpiándose.
—Perdona, me emocioné mucho. ¿Entonces tengo mi propio Muñeca-Móvil?
—Te dejaré personalizarlo pero sé que lo tuyo no son los grandes motores sino las cosas pequeñitas y letales; ah y los detalles. ¿Entonces puedo seguir?
—Estoy tan emocionada que no podré seguir cosiendo, iré a pensar en mi diseño para mi nuevo Muñeca-Móvil.
—Debí pensar en esto cuando no me dejaste pintar nuestro transporte de negro.
Otro cap corto sin acción pero que sirve para determinar el curso de los siguientes caps. Igual tengo que pensar en cómo le hará Flurry para convertirse en una verdadera súper heroína de forma creativa.
Chao; nos leemos!
