Disclaimer: Ninguno de los personajes aquí presentes me pertenece.

Inspirada en la historia de Coraline

(Ojo solo inspirada, el fic es muy distinto a la maravillosa historia de Coraline)

Capítulo 7

Presagio de luces.

Los chapoteos de sus pies contra el agua,la lluvia que caía incesantemente del cielo, las calles desiertas y un vano intento de protegerse de la lluvia con sus manos, no lo detenían, no lo desanimaban. Hace poco que el apagón se había producido, no había electricidad, no había luz que lo alumbrara.

Se dirigió apresurado a su destino, sabía perfectamente que no podía perder mucho tiempo y cuando llego apenas si la reconoció, jamás había necesitado alguna cosa como esa, o se imaginó que entraría a esa tienda en especial. Pero para situaciones extremas medidas extremas. Estaba a punto de oscurecer totalmente y al entrar oscura noche ya nada se podía hacer, solo esperaba que aquella tienda esté abierta.

Entro y el aire lleno de incienso y otras fragancias golpeo en su cara, la decoración peregrina con varios objetos en las vitrinas de indescifrables formas y colores. Era una pequeña tienda que con la poca iluminación proveniente de las velas iban llenando de misticismo cada rincón que se veía, pero él no pudo, ni quiso apreciar el decorado, dirigiéndose directamente hacia el mostrador, tenía prisa.

—Bienvenido seas a la maravillosa tienda de magia y esoterismo de Madame Blanche, en que puedo ayudarte cariño —pregunto la mujer con ropaje de aspecto gitano, que parecía ser la dueña de la tienda.

—umh, yo…

—Alto ahí muchacho, creo que ya se lo que quieres —expresó mientras ponía las manos a su cabeza en signo de premonición —se trata de algo que quieres desde hace mucho tiempo —dijo mientras sacaba y tomaba varios cajones con extraños objetos y los ponía en la mesa.

—Con esta herradura mágica tendrás suerte en todo lo que hagas —señalo, poniendo una herradura de metal en la mesa —oh tal vez prefieras este collar de ajos, muy efectivo contra malas presencias…

—No… —interrumpió negando frenéticamente con la cabeza —Ne-ce-si-to… hugj… algo—respiro profundo y continuo —algo para proteger a… al-guien…hug…

—Si es para protección, que tal esta pata de conejo, es para la buena suerte y para…

—No —intento hacerse comprender —es ella, regreso.

Un silencio sepulcral acompañado por una brisa fría rondó por la habitación apagando todas las velas.

La gitana encendió las velas más cercanas al mostrador.

— ¡Oh! ya veo —menciono en tono serio y algo nostálgico —entonces volvió verdad—el niño solo se limitó a asentir con la cabeza con la ligera emoción de que alguien más lo sabía, lo comprendiera —sin embargo no hay mucho de lo que podamos hacer.

—De-be…ha-ber… al-gu-na…forma —dijo bastante agitado, se notaba que debía estar realizando un gran esfuerzo al hablar tanto.

—No pequeño, cuando las cosas toman su rumbo no hay nada que se pueda hacer —dijo misteriosamente, sacando sus cartas del tarot y poniéndolos en la mesa —Más sin embargo podemos predecir lo que pasara.

La poca iluminación hacía que este encuentro sea aún más fantástico, mientras ella (la gitana) ponía las cartas en una extraña formación, revelando el destino que estas le mostraban.

—Ellos deben enfrentar su destino y confiar en el otro, más sin embargo las pruebas no serán fáciles, podrían hasta llegar a perder su esencia misma si no tienen cuidado. Atrapados en aquel eclipse total del botón escondiendo la luna,el juego terminara… pero hay una luz de esperanza —hablo como ponía en la mesa la última carta.

—La luna estará muy marcada por la noche que se disuelve, cuando las sombras sean ahuyentadas por el sol, los enamorados se jugaran en la rueda de la fortuna revelando secretos de una vida en las sombras, eso les permitirá salir, pero aun así el futuro se ve brumoso, vago, indefinido...

Se formó un silencio como una ráfaga de viento apagaba las velas.

—Po-de-mos… hacer algo

—Puedo entregarte esto —dijo entregándole un pequeño collar cuyo dije estaba aún envuelto en un paño —Esto sirve para encontrar cosas perdidas—menciono apuntándolo con el dedo —pero solo debe ser abierto por la persona correcta.

Lo acompaño a la puerta, mientras el pequeño niño aun miraba el objeto en sus manos.

—Sé qué harás la mejor elección—dicho esto la gitana desapareció tras las cortinas de zarcillos, cerrando así el establecimiento.

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—Te juro Pheebs, todo era tan real, tan perfecto —le relato, estaba echada de espaldas boca arriba acostada en la cama de su vieja amiga, mirando el techo cuya remodelación incluía pequeñas figuras hechas de origami colgando del techo.

—Sabes a ti también te soñé, estabas en una fotografía haciéndole ojitos a Gerald —Ante esta declaración la pequeña oriental solo se sonrojo hasta las orejas.

—Helga, tu sabes que Gerald y yo solo somos amigos —dijo bastante azorada, debía desviar el tema de conversación rápido — tu falta de comida a la hora de la cena pudo haber derivado en que inconscientemente crearas un mundo mejor en tus sueños, en realidad el campo onírico es muy interesante, como ya lo dijo Freud, el sueño es un proceso mental muy distinto del que predomina en la vida diurna, con rápidos cambios de la energía psíquica…

—En español Phoebe

—Lo que quiero decir es que los sueños tienen un significado, expresan deseos, miedos, anhelos u obsesiones que llegas a tener a lo largo de tu vida, y en definitiva el pavo asado lo comprueba, seguro te fuiste a dormir sin cenar —afirmo.

—Entonces como puedes explicar esto —le dijo mostrándole el collar con el corazón de papel.

—Helga no estuviste comiendo esos chicharrones que te hacen caminar sonámbula otra vez ¿verdad?

—Quien yo nooo, desde aquella vez no volví a comerlos, es más ya ni siquiera los recordaba

—Helga

—Está bien, ¡criminal! si me pude haber comido algunos cuantos en la mañana, ¿y eso que?, nunca los como por la noche, además solo los como de vez en cuando, siguen siendo algo adictivos

—Lo que dices es muy interesante, pero no pasa de ser un sueño.

—Si solo un sueño —dijo aun sin poder creerlo, tenía una prueba irrefutable de que aquello que vivió era real, en una extraña forma de serlo en aquel mundo alterno, tenía que averiguarlo, tenía que volver—Por cierto Pheebs esta conversación jamás sucedió.

—Olvidando —ella sonrió recostándose en su silla, en la penumbra de su habitación cuya única vela que alumbraba era la que estaba encima del trofeo de poesía.

—Umh, Helga, sigue en pie lo que me dijiste para el cumpleaños del mantecado.

¡¿Mantecado?!, pensó, clarosu regalo, prácticamente se había roto la cabeza pensando cual sería el mejor regalo para ese cabeza de balón, lo había planeado por meses, gasto sus ahorros de toda una vida solo por aquel regalo, todo debería ir perfecto.

—Todo sigue como lo planeamos Phoebe, ya tienes los boletos.

—Si Helga.

—Los zopencos ya acordaron donde iba a ser la fiesta

—En el barrio baldío, será dentro de tres días, después de salir de clases.

—Perfecto, tan solo falta hacer esa llamada.

Una melodía suave se fue escuchando, se dieron cuenta que la radio estaba prendida, entonces encendieron las luces, la electricidad había vuelto.

L-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-7

Sintió en su cabeza un resoplido bastante incomodo, eran respiraciones agitadas que se incrementaban cada vez más, al voltear se encontró con la única persona que no esperaba ver en su pórtico.

— ¿Brainy? —Pregunto sorprendido –que haces aquí?

Tenía las gafas rotas y estaba totalmente empapado por la lluvia que se hacía cada vez más fuerte, lo había alcanzado antes de que él pudiera entrar a Sunset Arms, antes de que pudiera guardar aquel paraguas verde que aún conservaba desde el kínder.

-yo ujhj –dijo tratando de recuperar el aliento, no decidiéndose a hablar, después de todo llego a envidiar a Arnold por tener algo con lo que él solo puede soñar y desear, lo peor es que ni siquiera sabe de lo que se está perdiendo, más sin embargo es él quien la hace feliz.

Después de debatirse mentalmente se decidió a hablar por fin con un suspiro que sonó a jadeo –ob-je-tos per-di-dos uhgencu-en-tra-la –dijo en voz baja, con el esfuerzo que le costaba decir las palabras.

—Arj-Arnold ej-es-pe-ra… Yo —aspiro su inhalador —per-di-dos, co-sas — volvió a aspirar de su inhalador pero por más tiempo —perdidos

— ¿Perdidos, se te perdió algo?

—Toma –le dijo mientras depositaba en sus manos un objeto pequeño envuelto en una tela azulada–te ugj ser-vi uhgra.

El niño rubio observo desenvolvió el objeto para observar que era una especie de collar con un dije muy extraño, un triángulo verde con un agujero en el centro, quiso preguntarle para que servía, pero el otro niño desapareció.

Resignado entro a la casa de huéspedes, esta sería la primera vez que estaría completamente solo en aquella casa, aunque solo fuese por un día y la señora Vitelo iría a verlo antes de la noche, jamás pensó que esa casa seria lo bastante silenciosa.

"Cosas perdidas eh"

Flash back

-Hey chaparrito, tu abuela y yo iremos a una convención para autos, será un gran exposición. Esta vez concursaremos a nivel nacional, sin duda mí amado auto ganara, aunque es en la capital. No te molesta que te dejemos solo por un día —le dijo el abuelo mientras se llevaba el packard

—Y porque va la abuela

—Creo que Mitzy la llamo para reencontrarse, ya sabes que esas dos viejas locas se llevan muy bien, además solo será por hoy —le dijo mientras se subía al auto de color verde.

—Hey pooki, si no te apresuras me iré sin ti —grito su abuelo.

—Nos vamos hombre pequeño, solo no hagas una fiesta mientras no estemos.

La abuela salió a toda prisa, llevando consigo varias maletas y libros con extraños garabatos, que a ojos más expertos parecían de alquimia.

—Cuida la granja mientras estamos en el rodeo Tex, no hagas travesuras por la noche y dile a Eleonor que no entre a la puerta, una vez adentro no hay forma de volver.

—Claro abuela —dijo extrañado —nos vemos mañana.

Y con esa despedida algo extraña de parte de su abuela, él se iba a quedar solo en esa gran casa por una noche.

Fin del flash back

Eso había sucedido en la mañana de ese día, antes de que fuera a casa de Gerald a jugar videojuegos, sin duda era un día con bastantes sorpresas.

En tus ojos de cristal, mira a través del espejo, que sueño ves, aun no me respondas.

L-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-7

Se disponía volver a su casa, de todas formas la lluvia ya había acabado y no podía hacer una fiesta de pijamas improvisada en la casa de Phoebe, aunque la niña de cabello azabache y sus padres no tuvieran inconveniente en dejarla quedar por esta noche. No, ella en su obstinación quería volver a su casa, no podía seguir abusando de la hospitalidad de Phoebe.

Lentamente fue llegando a su casa, vio las luces apagadas, nadie estaba para recibirla, nadie para asegurarse que estuviera bien a esas horas de la noche.Aún recuerda el día en que se perdió con Harold en aquella excursión a la fábrica de chocolates y tuvieron que recorrer media ciudad tratando de llegar a casa, se preguntó si tan siquiera sus padres estarían preocupados por ella, por eso los llamo después, solo para que no la castigaran cuando este de vuelta en casa.

Esta vez no hubo llamadas ni nada por el estilo, sabía que Bob estaría furioso por dejarlo plantado en su juego de golf, "pero qué más da, tal vez ni siquiera se dieron cuenta"

Quiso entrar a su casa, pronto se dio cuenta que por salir tan apresurada se olvidó recoger las llaves, golpeo con fuerza tratando de forzar la puerta pero no consiguió nada.

—Genial, que más podría salir mal —ante esto una gota cayó en su frente desencadenando una ligera lluvia que pronto se hizo más intensa.

—Oh, demonios —grito desesperada —ábrete ya maldita puerta —empezando a patear la puerta de su casa.

Una hoja de papel fue cayendo cerca de ella, al verla reconoció la pulcra y estilizada letra de su hermana Olga, cuya nota decía:

"Hermanita bebe, si estás leyendo esto alégrate, papá gano su juego de golf, estamos yendo a celebrar al Chèz Paris, volveremos tarde no nos esperes y duérmete temprano.

Besos y abrazos tu hermana Olga

PS: No abras la puerta a extraños "

— ¡Idiota!—Grito arrugando el papel en sus manos —como le voy a abrir la puerta a extraños si yo misma no puedo entrar a mi propia casa —dijo lanzando aquel papel lo más lejos posible.

Resignada se sentó en las escaleras de su pórtico abrazando sus rodillas, sintió que la lluvia la mojaba por completo seguro iba a coger un resfriado si seguía ahí.

Saco su relicario, queriendo un poco de consuelo a todo ese caos—Al menos espero que tengas un feliz cumpleaños mi amor —dijo, trazando el contorno de la fotografía con su dedo.

Una idea loca se le cruzo por la mente, de todas formas necesitaba sacar una foto a aquel mapa del diario, sería un complemento perfecto para aquel regalo suyo.

Se puso en marcha, después de todo la casa de Arnold no estaba tan lejos.

Continuara…

Hola, como están mis queridos lectores.

Lo prometido es deuda, aqui esta el capitulo 7, I sorry tenia que estar para ayer, pero no saben lo que hice para que saliera hoy, ¡Se me infectaron todos los documentos de mi flash! y no tuve otro remedio que formatear todo, perdiendo esta historia, pero por suerte tenia algunos borradores en mi compu y de ellos saque esta historia.

Maldito el que creo los virus

Pero bueno ahora estoy subiendo esta historia, espero que les guste :3