¡Hola! En esta ocasión, el episodio será un poco diferente, lo he dividido en 2 partes y creo que muchas dudas que podrían haber tenido comienzan a esclarecerse, jaja. Espero que lo disfruten!
Cap. VII. Meeting the man of my dreams...
Después de su último incidente en el hotel, John y Sherlock comenzaron a verse con más frecuencia, conociéndose más. Pasaron muchas tardes en el departamento de Sherlock, mirando películas, acostados en el sillón, con muy poco sexo de por medio, y no porque no quisieran, o no pudieran, John había insistido en que no quería que su relación se basara en ello...y a Sherlock le pareció un argumento lógico.
Sherlock se sentía cada día más enamorado de John, sin embargo, no le mencionó ni una palabra acerca de ello, por miedo a presionarlo o asustarlo, prefirió esperar a que él fuera quien lo dijera. Aunque John se portaba como todo un caballero cuando estaban a solas, a Sherlock le enojaba que siempre quisiera ocultarse de las demás personas, y se rehusara a salir con él o verlo fuera de su departamento. Era como si se escondiera todo el tiempo.
En una de esas raras ocasiones en las que John y Sherlock aparecieron públicamente en la cafetería de la universidad, compartiendo el almuerzo, una profesora se acercó a conversar con John, y, aparentemente, en los ojos de Sherlock, ella lo tocaba mucho y le sonreía demasiado.
Sherlock se levantó de su asiento a tirar una botella vacía, dejando a John hablando a solas con ella y posteriormente, regresando para llamar a John elevando la voz. "¿John? Me parece que tenemos cosas que hacer…" dijo, guiñándole un ojo, "…y me temo que no pueden esperar", la profesora los miró, sorprendida y, para ser honestos, un poco asqueada, así que decidió irse.
Aquella fue la primera discusión entre John y Sherlock.
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—"¡¿Cuál es tu maldito problema, Sherlock?! Por el amor de Dios, ¡Solo estábamos conversando!", gritó John en el auto, afuera del departamento de Sherlock.
—"¡Claro! El siguiente paso es intercambiar teléfonos y ¡BAM! Lo siguiente que sabré es que te la llevaste a un hotel ¿no?"
—"Dios, Sherlock, ¡escúchate! Solo fue una conversación…"
—"Yo ni siquiera conozco tu casa, mientras ella hablaba de ir a verte… ¿cómo mierda esperabas que reaccione?"
John se quedó mudo.
—"Está bien, entiendo. Pero no hay nada entre nosotros, entre ella y yo, Sherlock, créeme".
—"Lo hago, John, a contra de todo pronóstico, lo hago. Te creo. Pero cada vez es más difícil. ¿Por qué no puedo ir a visitarte, por ejemplo?"
John lucía exasperado.
—"Mira, Sherlock, tú… tú eres perfecto para mí, ¿sí? Es solo que, todo este asunto me está volviendo un poco loco y…", dijo John, tratando de mantener su tono de voz un poco más bajo.
Sherlock salió del auto.
—"Búscame cuando tengas una puñetera idea de qué es lo que quieres", le dijo, antes de entrar a su departamento.
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Obviamente Sherlock había estado llorando. Obviamente. Tenía los ojos rojos y la cara hinchada cuando decidió que había tenido suficiente.
Total, las dudas son como las ganas, hay que quitárselas. Decidió que debía hablar con John, aclarar las cosas. Decirle cuánto lo sentía. O al menos demostrárselo. Sabía que John lo entendería. Y entonces lo hizo.
Sherlock se dirigió a casa de John. No quedaba muy lejos de la suya, pero sí a una distancia considerable, al menos unos 25 minutos en auto. Tomó un taxi y una esquina antes de llegar a la casa de John, Sherlock se bajó. Caminó dubitativamente hacia ella, sabía que aún tenía tiempo de arrepentirse. Estaba nervioso pero intentó controlarse. Dio un último respiro y estaba acercándose a la entrada de la que suponía era casa de John, cuando vio a una mujer llegar antes que él, con bolsas de la compra. Sherlock se quedó paralizado por un segundo, ¿cómo era posible que se hubiera equivocado al deducir el lugar donde John vivía?
Cruzó al otro lado de la calle y entró a un restaurante que quedaba justo enfrente, y observó.
Cap. VII.I. ...And then, meeting his beautiful wife.
La mujer, era una rubia, con cabello largo y rizado, a finales de sus años 20, tendría unos 28, quizá 29 años, atractiva, aunque Sherlock no pudo distinguir su rostro. Forcejeaba buscando las llaves de su casa, casi tirando sus provisiones al piso, cuando por fin se rindió y tocó a la puerta.
Los ojos de Sherlock se abrieron ampliamente y se quedó atónito ante lo que estaba a punto de presenciar.
No se había equivocado, esa era la casa de John. Y si sus ojos no le mentían, aquella era su… mujer.
Sherlock vio su mundo venirse abajo, completamente, en menos de tres segundos, al ver a John abrirle la puerta a aquella mujer ayudándole con las compras, "bien, podría tratarse de su hermana", pensó. Descartó esa idea cuando vio a John tomarla de la cintura y darle, lo que parecía, un corto beso en la boca. Un beso que demostraba compañerismo, amistad, costumbre. Seguramente habían estado juntos durante un buen tiempo ya, y por la familiaridad con la que se conducían, la mujer que acababa de ver, era la esposa (no novia, no amante, no amiga, no conocida) de John. Un matrimonio joven y estable, relativamente nuevo. Sin hijos, por supuesto.
El Dr. John Watson estaba casado. Todo este tiempo lo estuvo. Y había pasado desapercibido para Sherlock. Se había concentrado tanto y estaba tan acostumbrado a obtener lo que quería, que no lo vio venir. No hizo caso a las miles de señales. Ni a los consejos de Víctor. Era la primera vez que Sherlock se sentía atraído hacia alguien de verdad… y estaba casado. Con una mujer. Casado.
La mente de Sherlock se movió a toda velocidad. Ahora todo cobraba sentido. Era esa la razón por la que John prefería un hotel, antes que ir a su casa, por eso se había alterado tanto aquella vez que discutieron. Probablemente, John pensó que sería algo ocasional, hasta que se vio envuelto en una relación no tan casual con Sherlock.
¿Qué debía hacer ahora? Podría cruzar la calle, y acabar con esto de una vez por todas, desenmascarar la farsa de John Watson, pero no. Eso sería dejarse llevar por su ira, por la rabia, por su corazón.
Y su corazón nunca debía dominar a su mente de nuevo.
—"Señor, ¿va a ordenar algo?" —dijo, un mesero que había estado intentando llamar la atención de Sherlock durante los últimos 5 minutos.
Sherlock ni siquiera se molestó en responder, simplemente se levantó, tomó un taxi y regresó a casa, debía idear un plan sobre qué hacer al respecto.
Saludos a JessyRiddleFriki y Mashimaro111 por atraparme antes de revelar qué escondía John!
Espero que les haya gustado!
Gracias por sus lindos reviews que me animan a seguir escribiendo esta historia para ustedes. :)
