Buenaaaaas! ninguno de los personajes de Inuyasha me pertenece, solo son un pequeño puente para que mi historia pueda llegar a ustedes por este canal! comentario adicional abajooo!
Trasfondo
Mi muy querida hija...
Se muy bien cuales son tus preocupaciones en este momento, lamento mucho que tu estadía en el castillo no haya sido lo que habías pensado, pero mi decisión con respecto a la educación de ti y tú hermana me es de suma importancia, muchas veces no vemos lo afortunado que somos en un mundo tan versátil y lleno de maravillas, pero a la vez lleno también de horrores, se que aunque muchas veces te sientas aún sin saberlo en un hermoso pájaro enjaulado, recuerda que hay muchas maneras en las que no tienes ni idea en que podemos ser libres, se también que piensas que naciste para dar el ejemplo, para ser una buena y amorosa madre y esposa, pero la vida no es solo blancos y negros, nos trajiste a tú madre y a mi un nuevo sentimiento, un amor infinito e incondicional que no tiene tamaño y fin, por eso quisiera que observaras más allá de lo que hasta el momento te has llegado a plantear como estilo de vida, eres mi primer retoño, y me gustaría mucho que recordaras lo que es soñar sin temer en el que dirán ni en los futuros posibles por cada acción que hagas, recuerda siempre en tú brillante mente, hay muchas maneras de vivir, pero como hay tantas, no siempre vemos las que se adecuan a nosotros, por eso, ve más allá de lo que puedas imaginar ser, y allí encontrarás tú verdadera luz.
Te amo infinito mi pequeña flor amarilla.
Papá...
Su padre había escrito en pocas lineas lo que sentía en realidad al estar en aquella posición, toda su vida su madre le había criado para ser la mayor de sus hermanos, la hermana mayor que da el ejemplo, de la que todos esperan algo, unas cuantas lagrimas brotaron de sus ojos en el jardín de la reina, la carta de su padre le había hecho pensar y considerar muchísimas cosas con respecto a lo que podría ser en un futuro, recordó como su madre le había enseñado a leer desde muy temprano, y como le hubiera encantado ser la hija de algún mercader decente para llevar una vida más simple, podría haber estudiado para institutriz, y hubiera de enseñar a jóvenes que igual que ella anhelaban conocimientos escondidos en cada libro y cada pagina que pudieran leer, le hubiera encantado llevar una vida simple, quizás hasta sin la necesidad de una pareja, porque muy en el fondo se sentía una muñeca que no podía dar más allá de su belleza, apellido y razonamiento a la hora de comportarse en la corte, quería ser libre y amar a quien sea, sin miedos y mucho menos a pensar en el que dirán, una vida de prejuicios, eso era lo que menos quería.
-. ¿Por qué lloras?- Escucho que le preguntaron, trato inútilmente de esconder sus lagrimas.- Odio ver a las niñas llorar...-
-. Creo que es mejor que me vaya si le molesta mi presencia mi Lord...- Dijo Kikyo mientras observaba a Inuyasha con aquel traje típico la bracca negra y una toga de color vino con detalles negros, botas y un collar con el emblema de su familia.-
-. No...- Dijo, mientras le tendía un pañuelo para que limpiara los restos de lagrima que aún corrían por el rostro de kikyo- ¿Por qué llorabas?- Preguntó curioso observando el papel que tenía.- ¿Malas noticias?- Supuso el jóven imaginando lo peor.-
-. No...-Contesto tranquila y sorprendida, las semanas que había llevado en el castillo el jóven heredero no hacía más que desplantes y malas miradas para su persona.- mi padre me ha escrito una carta muy emotiva, y no he podido evitar en pensar en mi familia, y lo afortunada que soy al tenerlos...- Explico, aún sorprendida por lo que dijo en voz alta.- En realidad, soy muy afortunada de tenerlos y tener esta oportunidad de estar aquí...- Finalizo para no entrar en temas que al jóven heredero no le importaría escuchar
Sin embargo Kikyo estaba consciente de que nunca había declarado como momentos atrás hizo, la mucha buena fortuna que tenía al tener unos padres y unos hermanos tan maravillosos, que sin importar qué siempre la habían apoyado, sin importar lo dura que podía ser.- Tienes suerte...-Dijo Inuyasha mientras observaba el estanque con los peces.- Mi padre apenas tiene tiempo para dedicarme, y pocas veces he podido hablar de verdad con el, mucho menos escribirle una carta...- Confeso tomando asiento cerca del estanque.-
-. Creí que tú y tu padre eran muy cercanos...- Dijo Kikyo sorprendida por la confesión del jóven.-
-. No, en realidad él tiene un hijo bastardo...- Confesó nuevamente Inuyasha.- No muchos lo saben, pero mi medio hermano es mucho mayor que yo, y tiene más en común con mi padre que yo...-
Inuyasha por mucho que todo el palacio comentara lo muy parecidos en carácter y apariencia que tenía con su padre y su abuelo, muchas veces no se sentía realmente identificado con ellos.- Siento mucho que no tengas lo que quisieras...-
-. Yo lo siento aún más...- Y sin más que decir, tomó camino para salir de aquel jardín.- Confío en tu discreción Lady Kikyo...-
-. Si mi señor...- Kikyo vio ahora, que la vida llena de lujos de un heredero, no era tan buena como pudo imaginar.
Muy en la profundidades de Sotoluna, en un templo oscuro rodeado de maleza pero por dentro rodeado de monjes oscuros rodeaban a un pequeño, un joven de piel morena, y una larga trenza, la cual uno de aquellos hombres estaba por cortar, con navaja en mano el hombre se dedico a cortar poco a poco todo el cabello del jóven, el chico tenía los ojos cerrados, pero de igual manera de sus ojos brotaban lagrimas como cascada, debía ser fuerte, sin importar que, cuando saldría de allí todos pagarían por todo lo que le habían hecho.
Desde pequeño vio la miseria y el desplante de muchos para su persona, su abuela fue una mujer sádica al imponerlo a castigos severos y sin lógica aparente, él y su hermano vivieron la cruda verdad de la otra cara de la moneda, los dioses le habían deparado un terrible presente y futuro, solo sus antepasados sabían que había hecho para merecer tanta desgracia tan jóven. Escucho los cantos y ritos que aquellos odiosos monjes hacían con el, solo un poco más y saldría de allí, cortando las cabezas de todos aquellos hombres que habían sido participes de sus desgracias.
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Una explosión retumbo en el centro de Sotoluna, más preciso en el templo a la Luna que se encontraba en aquel bosque oscuro y lleno de secretos, ahora rodeado de más ruinas el jóven si cabello y con miles de marcas sobre su cuerpo se encontraba tratando de despertar al otro jóven que estaba apoyado en sus piernas.- B...por favor...-
-. Eres muy fuerte Ban...-Dijo el chico de mirada café, tez morena igual que el jóven que lloraba aún después de la masacre que había cometido.-
-. B...- Su hermano menor se encontraba malherido y sin muchas fuerzas, sin importar que quería al menos traerle un poco de felicidad.- B...Recuerdas el sonido de las abejas?-Preguntó despreocupado mientras que tomaba la mano de su hermano con fuerza.- Si hubieras salido chica todos te llamarían Bee...-
-. Si hubiera sido chica, tú muy probable hubieras tenido problema...- Tosió un poco de sangre pero continuo, era más fuerte de lo que nadie podía imaginar.- Problemas por la hermosa hermana que tendrías...que cuidar...- Sus ojos poco a poco se iban cerrando, aún sosteniendo la mano de su hermano mayor.- B...¿por qué nuestros nombres pueden ser cortados hasta la b?-
Preguntas necias aún en sus últimos minutos de vida, pero sin importar que debía hacer algo porque su hermano se sintiera lo más gustoso posible- Creo que fue porque somos iguales B...-Respondió suave.
-. ¿Conoceré a madre B?-
-. No lo se...- Respondió tajante.- Pero si la ves, dile que no la espero ver el día de mi muerte...-
-. Nunca vimos...-Tosió nuevamente, más débil miró a su hermano con sus ojos café, lo único diferente entre ellos.- Nunca pudimos ser una familia Bankotsu...-
-. Quizás en la otra vida Blacke...-
-. Promete B...- Dijo Blacke con ojos lastimosos y acuosos.- Promete que tendrás una familia...-Susurro Blacke sin cerrar los ojos del todo.- Promete que será de nuestra sangre...promete hermano, que tendré a alguien a quien cuidar que sea sangre de mi sangre...-
-. Blacke...-
-. B...- El de ojos café lo miro sin apartar la mirada...- Prométeme, que seremos más...que solos tú y yo...-
Sin importar mucho en lo él deseare, Bankotsu era un jóven de palabra, y por su hermano lo que sea, su única familia.- Lo prometo...lo primero que tenga sangre de nuestra sangre se llamará como tú... y lo protegeré y le daré todo lo que no pude darnos hermano...-Su voz quebradiza, abrazo a su hermano aún tomando firmemente su mano, solo escucho una pequeña risa.- Si tú juras que aún no te iras...- Le dijo en un susurro abrazándolo muy fuerte.- Prométeme eso B...-
Ambos se miraron, Blacke era mucho más fuerte de lo que podía llegar a imaginar, solo debía darle a su cuerpo recuperarse, y conocía el lugar indicado para eso...
Muchas semanas después de aquellas declaraciones del heredero, kikyo fue invitada a la carrera de Greyhounds que ocurriría en pocos minutos por la princesa Izayoi, el Rey y la Reina habían estado indispuestos, sabía de buena fuente que el Rey se había estado sintiendo cada día más débil, y la reina leal a su esposo, cuidaba de él día y noche, y mientras su hija, la princesa Izayoi daba la cara a su pueblo.
-. Espero que sea de tú agrado el evento Kikyo...-Dijo Izayoi muy amena, otra cara totalmente opuesta de su madre.- Los greyhounds son bestias fascinantes y sobre todo muy difíciles de manejar...- Comentó con una leve sonrisa, a su lado se encontraba su hijo Inuyasha, concentrado en la pista y en la gran pantalla que creaban los hechiceros para que pudieran ver toda la carrera.
Los greyhounds, de patas largas pero fuertes, espalda ancha, hocico grande largo y cuadrado, ojos grande de diferentes colores, pelajes diferentes y ornamenta, muchos llevaban a sus jinetes con orgullo, pues aquellos seres eran unidos a sus dueños, sin importar que, era criaturas leales, y muy empáticos a la hora de comunicarse con sus dueños, seres selectivos de igual manera, la carrera de greyhounds era famosa en el reino, pues solo los mejores jinetes montaban, una experiencia única, pasaban peligrosas vueltas, desde los acantilados cercanos al castillo hasta una pequeña vuelta por el bosque de los sueños, era un reto pequeño reto, esta carrera solo sería para los más jóvenes jinetes, ya que la prueba no era tan elaborada ni peligrosa.
Todos se enfocaron en el primer grupo, los novatos montaron cada uno a su animal, y la alarma dio comienzo a la carrera, el camino era corto con muy pocos obstáculos, el más peligroso era cerca del final de la carrera, en los acantilados de la muerte.- Es una carrera peligrosa a mi parecer para tan jóvenes jinetes...-Acotó Izayoi llamando la atención de Kikyo y su propio hijo.-
-. ¿Qué edad tienen los jinetes?-Preguntó Inuyasha, no era su primera carrera, ya que su padre y su abuelo la adoraban pero era un gusto que no compartía con sus iguales.-
-. Son un año mayor que Lady Kikyo Inuyasha, apenas tienen doce...-
-. Creo que es una edad idónea para hacer este tipo de actividad.- Kikyo había conocido una vez al hijo del sastre personal de su padre, el chico era una maquina para hacer de todo, sabía que la realeza no debía importarle aquellas cosas que no tuvieran que ver con ellos y su bienestar, pero al parecer estaba totalmente equivocada con la princesa Izayoi.-
-. Creo que...- Inuyasha quería decir unas palabras en contra de lo dicho por Kikyo, pero el sonido que daba comienzo a la carrera lo centro nuevamente en la pista.- Conozco al jinete que va a la cabeza de todos ellos...- Menciono.- Su nombre es Hiten, y es el mejor jinete de su generación.-
-. El mejor jinete de esta carrera ganara una estadía en el palacio, serán supervisados directamente por mi, y sera entrenado en la guardia real...- Dijo Izayoi.
La guardia real era considerada como la mejor, en especial el llamado Cinturón de fuego eran los guardias con mayor prestigio, los más fuertes y letales se encontraban en ese componente especial de la guardia real.- Sera un honor para cualquiera de ellos estar al servicio de la casa real...- Educada como siempre Kikyo dijo lo que pensaba era correcto.- Pero creo que su amigo Lord Inuyasha no la esta teniendo fácil...
Efectivamente, Hiten estaba siendo superado por el nuevo novato, el greyhound del nuevo era mucho más grande que su dueño, de pelaje gris era veloz, pero Hiten sabiendo el premio que estaba de por medio, utilizo su rayo para descontrolar al animal y su jinete, cayendo este.- A Hiten nadie le gana...- Dijo Inuyasha.-
-. Pues creo que este será la primera persona en hacerlo...- Kikyo observó como el jinete usaba su poder empatico para que su bestia resurgiera y pudiera acabar con la carrera.- Creo que él sera el ganador...- Mientras que el jinete caído lanzaba una bola de energía hacía Hiten, la audiencia estaba a la expectativa, pues Hiten había sido siempre el favorito para el premio mayor.-
El jinete alcanzo a Hiten en la última vuelta, Hiten trataba de lanzar ataques, pero el chico al parecer era duro de roer, por eso cuando llegaron al acantilado, lanzo un nuevo ataque para que el chico no lo alcanzara, pero se equivoco, el jinete desconocido pudo desviar el ataque, con las patas traseras de su greyhound preparadas para saltar, un jinete atrás uso su poder y lo mando por encima de los cielos, el jinete desconocido tomo ventaja de esto, he hizo que su amigo el animal se moviera entre los peñascos más altos para poder llegar al otro lado y poder alcanzar a Hiten.- Creo que Lady Kikyo tiene buen ojo para los ganadores...-
El jinete desconocido sorprendió a la audiencia, alcanzo a Hiten y lo dejo atrás como si nada, todos le aplaudieron y gritaron por su victoria, y así dieron por finalizado la primera carrera.
La tarde fue fluida con el resto de las carreras, unas más intensas que otras, hasta el final la Princesa de Nox estuvo atenta a todo lo que la rodeaba, su hijo y Kikyo aunque no se llevaran bien y tuvieran puntos de vista totalmente diferentes, eran educados con el otro, y eso a ella le bastaba, no veía esa semilla de un futuro amor, más bien los veía como un muy buen equipo, si en algún momento Kikyo dejara de ser tan educada y lo que se esperaría de una noble. Se dirigió a reconocer a todos los ganadores su triunfo y dejo de último al novato, el cual estaba acompañado de un chico que se le hacía sumamente familiar.- Felicidades por haber ganado...- No supo su nombre, y el jóven no se había quitado su protector.-
-. Su majestad...- Hablo él chico de ojos café, con su brazo izquierdo totalmente vendado y un tatuaje que sobresalía de su hombro derecho, cabello negro y trenzado largo, aquel chico se le hizo sumamente familiar.- Nuestros nombres son Blacke y Bankotsu Caine...- Se presentó educado, él jinete se había quitado su protector, entonces se sorprendió.-
-. Un gusto y un honor verla su majestad...- Dijo ahora Bankotsu, la mujer delante de él estaba ligeramente más blanca y eso a Bankotsu le preocupo.-
Izayoi recordaba aquellos ojos azules, esa fachada seria y sin preocupaciones.- Gemelos?-Preguntó a lo que ambos respondieron con un simple "Si".
Los hermanos Suikotsu y Jakotsu Shichinintai, muy cercanos a ella en un punto de su vida que creía olvidado, al ver que solo quedaban ellos pudo relajarse y pensar en una sería de preguntas rápidas.- ¿Sus padres los acompañan?- Ambos en tono seco respondieron negativo, Bankotsu solo agrego "Maximos Caine esta ocupado en este momento"-
La familia Caine, sabía que solo quedaba Maximos Caine de los siete hermanos, era un mercenario, y dudaba que aquel hombre señalado como el padre de los gemelos fuera en realidad su familia.- Bien...- Debía mantenerlos a ambos bajo sus ojos, rogaba a los dioses que su padre no los notara.- Creo que están de suerte...- Camino haciendo señas para que la siguieran atravesó la mitad de los jardines de la plebe, y se dirigió hacía un ala del castillo que pensó no volver a visitar. El ala este era solo suya, y allí con ayuda de su magia cultivaba flores de cerezo y rosas, haciendo de aquella ala exótica y particular.- Es muy malo mentirle a la realeza, y mucho más si esta sabe la verdad...-
Bankotsu y Blacke se miraron sorprendidos, Maximos Caine los había acogido de manera extraña, y durante semanas los había estado cuidando, especialmente todas las heridas de Blacke, dándole nuevas marcas que solo la familia Caine poseía, tatuajes gruesos grandes y fieros eran lucidos por Maximos Caine, y ahora Blacke poseía uno pequeño, en forma de agradecimiento por brindarle cobijo y una casa a la cual acogerse todas las noches.- Maximos Caine no tiene hijos...- Continuó Izayoi mientras se sentaba en uno de lo asientos de cemento cercanos a un árbol de gran tamaño de flores de cerezo.- ¿De donde son?
-. Hemos vivido toda nuestra vida aquí...- Dijo Blacke, Bankotsu lo miro y espero que su hermano no metiera la pata.- Nuestra abuela ha muerto recientemente y hemos quedado en la calle...-
-. Hasta que Maximos Caine nos ha visto, y ha decidido ayudarnos...- Continuo Bankotsu.- Un regalo de los dioses a nosotros...-
Izayoi observó detalladamente a cada gemelo, Bankotsu de mirada azul, y poco cabello, Blacke de ojos café y largo cabello trenzado, no podía dudar que ellos eran hijos de algún Shichinintai, pero la pregunta que le estrujaba el corazón era saber ¿Cual?- Puedo ver en sus ojos lo mucho que han sufrido...-
-. Usted no sabe nada...-Dijo Bankotsu molesto.- Deberíamos irnos B...-
-. Hace mucho tiempo conocí a alguien como ustedes...- Relató Izayoi mientras se levantaba y se dirigió al árbol de cerezo más cercano a ella.- Era fuerte, inteligente y extremadamente poderoso...- Capto la atención de ambos y siguió.- Un hombre fuerte que no tuvo una vida muy digna, llego a mi para regalarme la más pura lección de realidad... y es que no todos los hombres merecen vivir...-
-. Conoció...¿Conoció a alguien como nosotros?- Blacke preguntó, sabía que eran especiales, los monjes habían tratado de cerrar en ellos su poder, y aunque no lograron que sucumbieran a sus ordenes, sabía que aún estaban en peligro, la Princesa Izayoi había tomado un interés por ellos al igual que Caine.- ¿Qué somos?-
-. Seres de mucho poder...Eso es seguro...-Respondió sin apuros.- Quien quieras que los quiera, estoy segura de que no se detendrá...-
-. Estamos unidos...-Dijo Bankotsu.- Nada ni nadie puede derrotarnos...- Bankotsu con más malicia no miraba con buenos ojos a la princesa.- Solo hemos venido por el premio, si no quiere darnos nada, o pretende chantajearnos es mejor que no se moleste, vamos Blacke...- Tomo la mano de su hermano y se dirigió por el mismo sendero que habían tomado anteriormente pero la mujer dijo algo que lo dejó helado.- ¿Qué?-Susurro mientras que dirigía su mirada a la muy hermosa mujer de ojos grises.-
-. Como ya dije...- Izayoi miró al de ojos azules.- El amor es aquel anhelo que albergas en tú corazón...- Dijo mientras se acercaba a él y rozaba su mano con su mejilla.- Tienes la esperanza de que alguien pueda brindártelo, muy aparte de tú hermano, tú careces de esa fuerza, esa fe que nos demuestra que aveces puede haber un final feliz.-
-. Los finales felices no existen...- ahora dijo Blacke.-
-. Tienes razón, solo hay momentos felices...- Izayoi los observó y preparo su argumento.- Entrenen ambos aquí, y hasta que puedan estar a salvo de la amenaza que no los dejara en paz aún, los esperare aquí al anochecer, de día serán los siervos de la cocina...- Marchándose y dejando aquella propuesta abierta solo agregó.- el honor y la fuerza, este con ustedes...-
Ambos hermanos sabían lo arriesgado que sería si duraran más días en la ciudad, Max los había cuidado, pero también sabía de aquella amenaza que asechaba a los gemelos. Muy temprano al día siguiente ambos hermanos estaban sirviendo el desayuno a la familia real.- Kikyo, espero que este día tus clases con Lady Tsubaki te ayuden a despertar tú fuerza...- Dijo la Reina.
Kikyo solo miró al chico de ojos azules, con poco cabello brindarle una copa de algún pedido especial de la Reina Aldana.- Eso espero Mi señora...- Bankotsu notó la mirada de la chica, desde que habían salido de Sotoluna muchas chicas lo observaban de la misma manera que ella, su hermano también era un imán para los ojos curiosos, ya que ambos poseían una belleza deslumbrante.-
Blacke y Bankotsu Caine se habían puesto de acuerdo, primero lo primero y eso era sobrevivir al peligro latente que sentían todos los días.
Inuyasha se había estado aburriendo más de lo normal en el desayuno, pero de pronto el secretario personal de su abuelo entró apresurado, directo a la reina, susurro una palabras y luego su abuela había quedado de piedra, su madre fue la siguiente en recibir la información, algo malo ocurrió pues aquel hombre estaba de rodillas ante su madre.- Salven los dioses a nuestra nueva reina...- Escucho decir al sirviente, su abuela se levanto rápidamente de su asiento e hizo una reverencia a su madre y continúo.- Honor y fuerza a nuestra reina Izayoi...-
Todos se habían quedado de piedra, y enseguida todos reverenciaron a la nueva Reina, pero dos pares de ojos azul y café miraron con detenimiento a la nueva soberana, y para su sorpresa, no parecía sorprendida por la noticia, ni afectada por la muerte de su padre.
Algo terrible acababa de suceder...
Aquí estoy nuevamente yo!...
Agregando nuevos personajes, todos son importantes, todos merecen aparecer, y aquí culmina la poca participación de Inuyasha y Kikyo, deberán aprender que las decisiones se toman algunas veces por un bien mayor...
Por cierto...note que he puesto como hermano mayor de Sango a Sota, y no a Kohaku, y creo que es un error genial...
Ya verán en los proximos capitulos porque
Bankotsu y un hermano gemelo? Les dije que soy una mega amante de BanKag? NO? PUES SIIII! En el proximo episodio de esta trama, podrán ver una pequeña aclaratoria de lo que ha pasado con el rey, para ahora irnos con nuestras amigas y rivales, Sango y Kagome...
Graaaaciaaaas a Aky9110 nuevamente!
Saludooos!
Jenny California
