Capítulo 7: "La traición de Vegeta".
Cara a cara, el príncipe de los Metarujin en frente del príncipe de los Saiyajin. Uno de ellos conoce la historia y la cultura de la otra raza, por el otro lado, Vegeta nunca había escuchado sobre la existencia del planeta Metarusei.
El saiyajin respetuosamente le da la mano. Entretanto Fédelem le confiesa: "lamentamos la prematura extinción de su raza, de parte mía y de nuestro Rey, les ofrecemos nuestra invitación y una cordial bienvenida". El príncipe se inclina en señal de respeto.
"Déjate de formalidades. Explícame porque nos atrajiste hasta tu planeta", Vegeta no anda con rodeos.
"Veo que heredó la impaciencia de su padre. Por favor, síganme hasta nuestras instalaciones, les responderemos todas sus preguntas cuando se sientan más descansados del largo viaje, mientras tanto pueden dejar su nave aquí, les aseguro que ningún miembro de nuestra dinastía la moverá de su lugar", les asegura el metarujin.
Vegeta acepta la invitación y llama a sus compañeros a salir de la nave. Todos quedan maravillados al visualizar la pintoresca ciudad. Bulma admite que la tecnología de este mundo está a años luz de la ingeniería terrícola.
Las personas usan trajes modernos, parecen pesados, sin embargo, los movimientos de la gente evidencia que son más confortables de lo que parecen.
En el cielo solo se visualiza el tráfico de vehículos voladores. Gohan destaca la armonía que concilia la naturaleza junto con su impresionante infraestructura.
Aparentemente los metarujin son una raza excepcional, civilizada y comandada por una dinastía competente y progresista.
Ellos ingresan en la nave del Príncipe. Este último les pide que entren con él dentro del círculo amarillo que se sitúa en la sala de control principal.
"¿Qué es esto?", pregunta inocentemente Goten.
Fédelem le hace un gesto a su tripulación y uno de sus súbditos aprieta un botón del painel electrónico.
En menos de dos segundos, todos los que estaban en el interior del circulo fueron transportados a otro local, probablemente, las instalaciones donde acogen a los huéspedes.
"Bien, hemos llegado", les informa el Príncipe.
"¿Poseen tecnología de teletransportación?", les pregunta una Bulma maravillada.
"¡Oh Dios Mio!, disculpen, ¿me podría decir dónde están los baños?", interroga Krilin avergonzadamente, quien quedó con nauseas debido al repentino viaje.
El Príncipe le señala el camino y les pide disculpas pues se le olvidó avisar que los primeros viajes son difíciles de digerir.
Posteriormente los lleva hacia una habitación y les pide que aguarden unos minutos. Todos esperan en el cuarto mientras que Goten y Trunks aprenden rápidamente a apagar y encender las luces mediante un comando de voces después de leer el manual de la habitación. Por suerte, debido a que no entienden el idioma que está escrito, es lo único que aprendieron a hacer.
Minutos después, alguien abre la puerta, una mujer llamada Ánika les informa que el Príncipe organizó un banquete y solicitó directamente que los llevara para ese lugar.
Ellos llegan a una sala descomunal con decenas de mesas juntas todas llenas de comidas. El Príncipe se encuentra sentado al fondo de la habitación y les pide que disfruten de la comida.
"Por favor chicos, sean un poco más formales, no coman como…", les solicitaba Bulma, aunque un poco tarde, ya todos se encontraban a comer toscamente.
El único que no se dedicó a comer fue Vegeta, quien se acerca a Fédelem y le pide tener una conversa privada. El Príncipe de los Metarujin le pregunta cuáles son sus inquietudes.
"¿Por qué enviaron una nave a la Tierra?", pregunta directamente Vegeta.
"Has malinterpretado la situación, nosotros no hemos enviado esa nave. Alguien se infiltró en nuestras filas y la robó", le confiesa el metarujin.
"Me es difícil creer en esa versión", le responde francamente Vegeta.
"Sr. Vegeta, así como usted, tengo plena curiosidad en descubrir quién nos traicionó y por cual motivo enviaron la nave especialmente a vuestro planeta", admite el Príncipe.
"Sabemos que la nave aterrizó aquí, si no has descubierto quién la robó, ¿no te preocupa saber porque no se encontraba nadie en su interior?", pregunta Vegeta.
"Francamente, eso es lo que más me preocupa", le responde el Príncipe.
Entretanto el metarujin solicita unas bebidas a sus sirvientes. "Mañana los llevaré personalmente al local donde mantenemos esa nave. Podrás hacerles más preguntas al jefe de nuestras fuerzas armadas".
"Ahora con su permiso". Fédelem se levanta y rechaza los copos que trajo su sirviente.
"Dénselo a ellos", le pide el Príncipe. "Ánika les indicará sus habitaciones, les pido por favor que descansen para ahorrar sus energías. Hasta mañana Príncipe Vegeta".
Fédelem se retira y Gohan aprovecha la oportunidad para conversar con Vegeta. "Sr. Vegeta, ¿cree que nos están ocultando algo?".
"Probablemente. Pero noto en su mirada que algo lo tiene aterrorizado, creo que en lo que se refiere a la desaparición de la nave, está diciendo la verdad", contesta Vegeta.
En la mañana siguiente, Vegeta ya se encuentra en los pasillos del local esperando a que lo llevasen a la instalación donde tienen la nave. Gohan y Videl también se despiertan temprano y Bulma prácticamente no consiguió dormir pues ella debe encontrarse en su paraíso tecnológico.
Ánika los encuentra esperando en los pasillos. "¿Dónde se encuentran los demás?", pregunta la mujer.
"Esos insectos no saben el significado de la palabra madrugar", le contesta Vegeta desconsideradamente.
Bulma, la pareja de jóvenes y Vegeta acompañan a Ánika hacia la entrada del local. Allí se encontraba el Príncipe, quien los invitó a entrar al vehículo, el cual despegó custodiado por guardias imperiales y se dirige al local donde se encuentra la nave.
Aterrizan en una zona aislada, llena de vegetación y sin ningún poblador en sus cercanías. Luego salieron de la nave y el Príncipe les pide aguardar un momento.
En aquel local no se visualiza alguna infraestructura, solo plantaciones y algunos animales exóticos. El Príncipe les explica que las instalaciones mejor conocidas como el instituto de defensa imperial, se encuentran bajo la superficie.
Inesperadamente el piso se abre y del hueco sale una plataforma, en cuya superficie se encuentran algunos científicos metarujin. El Príncipe les solicita que extraigan la nave robada. Uno de los científicos utiliza un aparato, con el cual teclea un código y repentinamente hace aparecer a la nave en la misma plataforma de la cual salieron.
El Príncipe se acerca a la nave y coloca su mano en la parte trasera de la máquina. Ésta se activa y la puerta se abre.
"Pero, ¿cómo lo logró?", se pregunta sorpresivamente Videl.
"Es fácil Sra. Videl, la nave solo se abre con reconocimiento del ADN de nuestra raza", explica el metarujin.
En ese momento un sujeto aparece a través del uso de la telenstraportación de la plataforma. "Príncipe Fédelem, no esperaba su visita en este maravilloso día", menciona mientras se acerca a la nave.
"Buenos días Káradon, lamento no haberte avisado, realmente no estaba en mis planes visitarte en estos días", le confiesa el Príncipe.
Káradon observa a nuestros guerreros y le pregunta a Fédelem quienes son los invitados.
"Al frente tuyo se encuentra el Príncipe Vegeta junto a algunos amigos y familiares".
«¿Príncipe Vegeta?, ¿el saiyajin?», piensa detenidamente el jefe de las fuerzas armadas.
Káradon aprieta los puños y demuestra alguna aversión hacia el saiyajin.
"Tienes algún problema hombrecito", Vegeta lo provoca.
Repentinamente Káradon grita: "¡Asesino!" y ataca súbitamente al saiyajin.
Vegeta fácilmente lo esquiva y vuela a unos metros alejado de la tierra.
"Káradon, ¿pero qué rayos estás haciendo?, te ordeno que te detengas", le ordena el Príncipe, sin embargo el General no lo escucha.
El militar vuela acercándose a Vegeta quien no esperaba que tuviese esa habilidad. En uno de sus brazos posee una armadura con la cual consigue concentrar toda su energía y golpea de lleno en la cara de Vegeta.
El saiyajin retrocede pero se mantiene sereno. "¿Eso es todo lo que tienes?", le insinúa Vegeta.
En medio de la pelea, Videl le pregunta a Gohan si deberían intervenir. El joven le responde que seguirán las ordenes de Vegeta y dejaran que el saiyajin se encargue el asunto. Entretanto Bulma ignora la batalla y le echa un vistazo al interior de la nave.
Káradon usa su armadura para potenciar sus ataques y aumentar su velocidad, sin embargo, en cada uno de sus ataques Vegeta lo esquiva. El saijayin lo agarra por el brazo y lo lanza al suelo. El militar cae de mala forma pero eso no lo detiene.
"Pagaras por el sufrimiento causado a mi hija", menciona el General en voz alta. Al mismo tiempo saca dos cápsulas y las lanza al aire.
Las cápsulas explotan y el humo liberado por la explosión se expande por el cielo. Vegeta vigila los movimientos de su contrincante ignorando lo que se está formando arriba.
"¿Qué es eso?", se pregunta Videl mientras señala el cielo.
El humo se disipa y se logran distinguir dos formas idénticas, dos monstruos creados científicamente.
"Siento dos ki fuera de lo común", menciona un Gohan intrigado.
Vegeta solo observa austeramente a las criaturas, no se molesta ni siquiera en preocuparse.
"¡Káradon!, ¿Qué significa esto?, pensábamos que los monstruos fueron eliminados en su totalidad", le reclama un Príncipe notablemente enojado.
"Mentí mi Príncipe, como líder defensor de este planeta, actué por el bien de mi gente. Conservé sus ADN y los mejoré, lo hice para defendernos de verdaderos monstruos impiadosos como él", le confiesa el militar mientras señala a Vegeta.
"¡Atáquenlo, venguemos la muerte de Sentus!", les ordena Káradon.
Uno de ellos ataca a Vegeta pero el saiyajin lo esquiva, no obstante, la otra criatura leyó a la perfección los movimientos de Vegeta y lo golpea por la espalda, haciéndolo caer y chocar contra un árbol.
Súbitamente los monstruos se juntan en el cielo y sacan un poderoso ataque de energía que sale de sus bocas, impactando en el local donde cayó Vegeta.
"Lo han logrado, Sentus al fin descansará en paz", menciona el General con tono de alivio.
"Nunca subestimes a Vegeta", le advierte Gohan.
Vegeta aparece detrás de las criaturas convertido en ssj. "Tendrán que hacerlo mejor insectos".
Una de las criaturas vuelve a atacar, Vegeta se percata que estaban usando la misma estrategia pero esta vez anticipa al segundo monstruo y lo golpea en el estómago.
Luego habilidosamente le agarra una de las piernas y golpea al otro usando a su gemelo como arma.
"Tienes razón, lo subestime", confiesa el militar. "Pero hay algo que aprendes luego de tantos años al servicio de las fuerzas armadas, siempre ten un as bajo la manga".
Káradon lanza otra cápsula que explota en medio de los dos monstruos, y cuando el humo desaparece, ambos se fusionan en un demonio impresionante.
El monstruo es el primero en atacar, Vegeta lo esquiva y lo patea en la espalda, no obstante, la criatura no se resiente y desaparece del lugar. Vegeta intenta sentir los movimientos del contrincante y luego expulsa varias bolas energías de sus manos, una de las cuales impacta en el monstruo, el saiyajin consigue claramente hacerle daño.
La criatura se aleja y utiliza la misma técnica acumulando una cantidad de energía considerable en su boca y lanzándola al saiyajin, Vegeta no se mueve y estira el brazo, haciendo detener el ataque con su mano. Repentinamente el monstruo aparece detrás de Vegeta, pero el saiyajin ya se esperaba esa jugada, lo que no tuvo en cuenta, es que el poderoso ataque que estaba deteniendo era una trampa.
Toda la energía que impactó en la mano de Vegeta había desaparecido y mientras el guerrero estaba pendiente de los movimientos de la criatura, esa misma energía se unificó formando una especie de anillo que se enrolló alrededor de la muñeca de Vegeta. El saiyajin se percata que no puede controlar el brazo, y es atacado súbitamente por el enemigo.
Aun conociendo las desventajas de poder utilizar solamente un brazo, el saiyajin supera fácilmente la criatura en el combate físico, hasta que en algún momento, el monstruo esquiva el ataque del guerrero y muy velozmente atrapa la otra mano de Vegeta y le coloca otro anillo, con el cual logra neutralizar al marido de Bulma. Seguidamente lo golpea en la cabeza y lo hace retroceder unos metros, en ese instante lanza un tercer anillo que le atrapa las piernas.
Vegeta intenta reventar los anillos pero falla en liberarse. La criatura aparece debajo de él y de su barriga acumula una sorprendente cantidad de energía y se la lanza al saiyajin quien no puede reaccionar ante la amenaza y le impacta de lleno.
Káradon vuelve a pensar que la batalla ha finalizado pero Vegeta le demuestra nuevamente lo contrario.
El humo formado por la explosión se disipa y la figura del saiyajin se muestra intacta. Vegeta luce sin daño aparente, solamente quedó con la ropa un poco rasgada. El saiyajin eleva su ki y expulsa su energía haciendo explotar los magníficos anillos.
El aura de ssj rodea a Vegeta quien advierte: "Si esto es todo lo que puedes hacer, te advierto que aún no he empezado a pelear en serio".
Káradon luce aterrado pues desconocía los niveles de poder a los que han llegado los saiyajin, sin embargo, aún no se da por vencido y ordena a la criatura atacar con todas sus fuerzas.
Vegeta toma la iniciativa y pelea cuerpo a cuerpo con el monstruo, logra aventajarse y propinarle golpes extremadamente dolorosos, todo esto para dar a entender al jefe de las fuerzas armadas que no puede detener al Príncipe de los saiyajin.
En plena batalla, una persona desconocida se dirige a Káradon: "Deténgase General Káradon, ese sujeto no fue quien asesinó a Sentus".
El Príncipe metarujin se acerca a Káradon y le pregunta a la otra persona: "Diosa Fibi ¿Lo ha visualizado?, ¿Sabe quién le quitó la vida al Sr. Sentus?"
"Si mi Príncipe, fue un sujeto de la misma raza que Sentus, un demonio con poderes ilimitados, ese mismo sujeto fue derrotado por el Sr. Vegeta y sus compañeros", explica la Diosa.
En plena conversa Gohan les grita: "¡Tengan cuidado!".
Una grande figura cae del cielo y se acerca al local donde están los metarujin.
Vegeta aparece en el medio de ellos y alza la mano amortiguando la caída del monstruo y evitando que el cuerpo de la criatura aplaste a los que se encuentran debajo de él. Luego lo lanza a unos pocos metros del lugar, dando por sentado quien salió victorioso de la batalla.
El saiyajin posa los pies en el suelo y desafía al jefe de las fuerzas armadas: "Bien, eso ha sido un buen calentamiento".
Káradon ignora los comentarios del saiyajin, se acerca al monstruo y coloca la mano encima de la criatura, la cual desaparece convirtiéndose en humo absorbido por una cápsula parecida a las que lanzó anteriormente.
"Has ganado saiyajin, ustedes se han demostrado más fuertes de lo que alguna vez he imaginado. Por un momento he perdido la cabeza, me disculpo por el malentendido", confiesa casi avergonzadamente.
El Príncipe se dirige autoritariamente hacia su subordinado: "Káradon, me has desobedecido, has colocado en peligro a toda nuestra gente ocultándonos la existencia de esas criaturas sabiendo todo el caos y el dolor que causaron no hace mucho años atrás y por eso…"
El General Káradon le interrumpe: "su majestad, soy consciente de lo que he hecho y conozco las consecuencias, dejemos eso para más tarde, permítame responder las dudas de los forasteros, por eso es que vinieron aquí en primer lugar, ¿o me equivoco?", pregunta dirigiéndose hacia Bulma.
"Necesitamos saber quién envió esta nave y con qué propósito", le cuestiona la mujer de Vegeta.
"Desde que la nave escapó de nuestras instalaciones, he interrogado a nuestros soldados y funcionarios, he visto numerosas veces las grabaciones de las cámaras, he intentado encontrar alguna evidencia en el local del despegue. A pesar de mis esfuerzos en hallar alguna explicación o algún sospechoso, lo único que conseguí fueron más dudas y preguntas", les explica Káradon, quien se disculpa y posteriormente se telenstraporta al interior de las instalaciones.
"Bien, eso no ha sido de mucha ayuda", comenta Gohan un poco defraudado.
El Príncipe de los metarujin se disculpa con Vegeta por la actitud del General Káradon y les informa que de todas maneras intentará ayudarlos a encontrar una cura o alternativa ante la condición de Goku.
Inesperadamente la Diosa Fibi cae al suelo y se aqueja del dolor mientras sueña despierta.
"¿Qué le está pasando?", pregunta Gohan mientras corre en socorro a la Diosa.
"Es… es otra visión, pero nunca la vi reaccionar de esa forma", le responde el Príncipe desconcertado.
Durante la visión, la Diosa menciona palabras desconocidas para nuestros guerreros, por el otro lado, Fédelem parece comprender lo que está describiendo, lo cual hace paralizar de terror al Príncipe de los metarujin.
"El Titán, el Titán volvió y está deseando venganza", menciona agitadamente la Diosa.
Al terminar de pronunciar esta frase, la Diosa se desmaya. Un Fédelem aterrado carga el cuerpo de Fibi y mientras se acerca a la nave les informa: "llamaré otra nave para que los lleve de vuelta a sus instalaciones, tengo un deber que cumplir antes de ayudarlos en vuestra investigación".
La nave del Príncipe se aleja de nuestros guerreros y Gohan se pregunta qué tal grave será lo que habrá observado la Diosa en su visión mientras Vegeta se separa del grupo para reflexionar y sin medir cualquier palabra se retira volando del lugar.
Los demás se acercan a la nave que aterrizó en la Tierra mientras que la mujer de Vegeta asume que ya tiene un potencial sospechoso en su lista: "ese tal Káradon, con toda esa tecnología a su favor y no puede descubrir quien robó esta nave, es muy extraño".
"Tal vez podamos interrogarlo más tarde", sugiere Videl.
Un nuevo transporte aterriza cerca del local y uno de los soldados que sale de la nave los llama a subir. Gohan les pide que no lleguen a conclusiones precipitadas: "yo tampoco entiendo la razón por la cual ese sujeto atacó a Vegeta, pero pienso que lo mejor es aguardar, recuerden que el Príncipe Fédelem nos garantizó todo su apoyo".
Ellos abordan el transporte pero antes de que esta despegara, se escuchan varias sirenas acercándose y varias naves se aproximan al local científico mientras que una voz se escucha desde un altoparlante: "General Káradon, usted queda bajo arresto conforme las órdenes del Rey y el Príncipe Fédelem solicitamos que salga a la superficie".
Posteriormente Káradon sale de las instalaciones telestransportándose nuevamente y es arrestado sin ofrecer alguna resistencia.
Unas horas más tarde, el Príncipe Fédelem concede a Gohan y compañía una audiencia urgente solicitada por su padre, la cual tendrá lugar en el salón real del palacio.
"Padre, los forasteros ya llegaron", avisa el Príncipe.
El Rey de los metarujin, un personaje noble y con una visión progresista, se encuentra sentado en el trono y hace llamar a los viajeros.
Todos se encuentran reunidos en el salón real, a excepción de Vegeta, quien no ha regresado desde el momento en el que se separaron.
"Sean bienvenidos a nuestro planeta, brillantes guerreros", el Rey los saluda.
A su derecha se encuentra el príncipe Fédelem, a su izquierda la Diosa Fibi quien ya demuestra estar recuperada. En los alrededores del salón varias personas presencian esta reunión, gente de clase alta que cumplen diferentes funciones en la sociedad (guerreros, científicos, sabios, ingenieros, entre otros).
A pesar de que la sala se encuentre llena de gente, un silencio escalofriante hace entender que la visión concebida por la Diosa puede atemorizar a las civilizaciones más brillantes y avanzadas de todo el universo.
"Conocemos la razón por la cual han viajado desde tan lejos. Mi hijo prometió ayudarlos a encontrar al rufián que atrapó la mente de su amigo. Sin embargo, una amenaza terrible ha emergido desde lo desconocido, y me temo que el Príncipe tendrá que cumplir su promesa en otro momento".
Goten reacciona impulsivamente ante lo dicho por el Rey: "¿ya no nos piensan ayudar?, ¿Qué puede ser más importante que la vida de mi padre?".
Gohan posa la mano en el hombro de su hermano y le llama la atención: "Goten, ten más respeto con el Rey, tenemos que escuchar cuáles son sus razones".
El Príncipe es el siguiente en tomar la palabra: "la Diosa Fibi ha tenido una visión perturbadora. Y puede que todo esto tenga que ver con ustedes y los desaparecidos Dioses Kaioshin".
"Nuestra deidad ha observado a una criatura celestial, que ha existido desde el inicio y expansión de nuestro universo. Sabemos que tiene la espantosa capacidad de consumir mundos. Los Kaioshin, en su función como dioses protectores, lo han enfrentado en algunas ocasiones. No obstante, ellos ya no pueden protegernos, tendremos que defender el universo con nuestras propias fuerzas", les explica el Príncipe.
"He estado reunido con mi hijo y el Concejo interno de la realeza durante las últimas horas. En este momento estamos en alerta y hemos emitido una comunicación a los líderes de otros planetas. Dentro de pocos días estableceremos una asamblea del Concejo internacional con los gobernadores de otros mundos, organización constituida desde la muerte de la familia Cold", explica el Rey mientras los forasteros escuchan atentamente.
Videl interrumpe y lanza una cuestión fundamental: "Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con nosotros?"
Repentinamente, Vegeta aparece en la sala y toma parte de la conversación: "Porque matamos al demonio que lo convocó. Ese maldito de Saturus, después de todo, su verdadero objetivo se cumplió".
Trunks señala hacia la Diosa y comparte con todos su inquietud: "Me están diciendo que esta señora tiene visiones y que toda esta ansiedad se basa en lo que ella vio, ¿Cómo sabemos que no está alucinando?".
"Entiendo su punto de vista joven Trunks", le responde el Príncipe. Luego intenta convencerlos sobre la veracidad de las visiones: "Ella nos informó de su visita, por esa razón anticipamos vuestra llegada".
"Con todo el respeto, ustedes tienen tecnología de punta, con esos satélites pueden detectar cualquier aproximación a miles de kilómetros de su planeta", menciona una Bulma poco convencida.
La Diosa interrumpe y les recuerda quien fue el verdadero autor del asesinato de Sentus: "Quien asesinó a Sentus, fue… Broly, el monstruo con poderes inalcanzables. Sentus se interpuso en el camino del saiyajin pero…"
En la cara de la Diosa se denota tristeza, dando a entender que sus visiones son verdaderas y sus gestos muestran lo afectada que queda al recordarse continuamente el asesinato de un sujeto que conoció, el cual que compartió mucho tiempo con los metarujin.
"Sabiendo que el demonio Saturus fue el artífice del regreso del Titán, debemos investigar moderadamente si el demonio conocía o no alguna forma de derrotar al Celestial", les explica el Rey.
El Príncipe se levanta de su silla, se acerca a los forasteros y les enseña un aparato que tenía guardado en los bolsillos. El aparato se activa y un gran holograma aparece en el medio del salón.
Fédelem les informa que han obtenido información clasificada sobre el local donde vivía Saturus en el pasado. Les señala el planeta y posteriormente en la imagen aparece un templo conocido en esos tiempos como el Templo Saturus, "podemos comenzar por ese lugar, Saturus debe haber guardado muchos secretos allí".
Vegeta cruza los brazos mientras pregunta: "ustedes nos han contado todo esto, ¿quieren que hagamos el trabajo sucio, cierto?".
Todos quedan observando al Rey, éste último contesta: "Sr. Vegeta, Príncipe de los saiyajin. Han derrotado al demonio Saturus cuando todo parecía perdido. Por eso hemos concluido que son las personas adecuadas para este trabajo, aunque en general representamos un pueblo pacífico, nosotros también contamos con fabulosos guerreros que los pueden acompañar"
"Está bien, no los haré suplicar. Pero tengo solamente una condición. Llevaremos únicamente a uno de ustedes, ese tarado de Káradon", exige el saiyajin.
"¿Káradon?. No es posible. Él está aprisionado, nuestras leyes son rigurosas, tiene una condena que cumplir", advierte el Príncipe.
"Concedido", le contesta el Rey a pesar de los reclamos de su hijo.
Fédelem está en desacuerdo con su padre, no obstante, como patriarca del pueblo de los metarujin, el Rey siempre tiene la última palabra.
"Comenzaremos los preparativos para el inicio de su viaje. Nosotros nos encargaremos junto a los gobernantes de otros mundos a buscar otras soluciones, tenemos que trabajar todos en conjunto para poder sobresalir de esta terrible amenaza", indica el Rey mientras se levanta.
"Doy por acabada la audiencia, buena suerte príncipe Vegeta". De esta forma el Rey sale del salón despidiéndose y depositando todas sus esperanzas en nuestros forasteros.
