DOLOR:
Mi corazón se desangraba.
La herida que creí haber empezado a sanar gracias a Jake, de nuevo estaba abierta de par en par, sangrando sin parar, llenándome el alma de dolor.
Llegué a casa de Charlie, y salí del coche a toda velocidad sin reparar en que dejaba la puerta abierta.
Entré del mismo modo a la casa, y prácticamente corrí con la misma fuerza que un huracán hacia mi habitación, ignorando las preguntas de mi padre y evitando derramar más lágrimas.
Me cerré en cuanto llegué, y me quedé unos segundos en la misma posición al lado de la puerta sin soltar el picaporte, esperando a que la rabia y el dolor desapareciesen.
Escuché el cantar de unos pájaros, y entonces estallé. Lloré con fuerza y empecé a dar patadas a todo lo que encontraba a mi paso descargando así mi frustración.
Poco a poco me quedé sin fuerzas, y me derrumbé en el suelo boca arriba; el pegar patadas sólo había valido para acabar con las pocas fuerzas que mi cuerpo retenía, y aun lloraba –pero más calmadamente-.
Poco a poco, me quedé sin lágrimas que derramar y sin palabrotas que soltar, entonces escuché como alguien llamaba insistentemente a la puerta.
-¡Santo dios!, muchacho ¿Qué te ha pasado?.-escuché hablar a Charlie.
En otras circunstancias hubiera acudido a escuchar a la puerta, o puede que al descansillo. Pero me hallaba ahí, en el suelo tumbada, totalmente inerte –seguramente pareciendo más una muerta que una humana-, aunque llegados a este punto ¿qué más daba si parecía una muerta en vida? Ya no me importaba nada. O mejor dicho, no me quedaba nada que me debiese importar lo suficiente como para preocuparme de eso.
-Tropecé en la ducha y me caí, ¿puedo ver a Bella?.
Ahora sí, mi corazón latió con ferocidad y noté arder la piel de mis mejillas, sacando fuerzas de no sé dónde me levanté, y abrí la puerta de mi habitación de un jalón. Bajé las escaleras a toda pastilla cogiéndome de la barandilla evitando caídas tontas, y fui directa a sus brazos.
Él debió de haberme oído, porque antes de que yo terminara de bajar las escaleras se volvió –estaba de espaldas- y me acogió entre ellos.
La calidez me abrazó.
Y me sentí viva otra vez.
Jacob me acarició la cabeza con delicadeza, y lo apreté con todas mis fuerzas, haciéndome daño en la mano.
Entonces, el carraspeo de Charlie nos sacó de nuestro mundo de luz, calor y amor.
-Creo que os dejaré a solas…
Ni siquiera le presté atención, tan sólo levanté la cara para sonreírle a Jake buscando su sonrisa. Pero, reparé en las heridas que surcaban su rostro.
-Te han herido. –le susurré.
Jacob asintió y se tocó con los dedos la herida más abierta que tenía. Su ceja sangraba lo suficiente para que yo me marease por ello, y no pude más que tambalearme hasta llegar a la cocina, y apoyarme en el fregadero.
-No es nada, sabes que sano rápido.
Una arcada me convulsionó el cuerpo, y sentí la mano de Jake posarse en uno de mis hombros:
-¿Te encuentras mal?.
Tomé una bocanada de aire, y como contestación le pasé un paño húmedo:
-Ponte esto en la herida.
Jake me miró algo confundido:
-Pero…
-¡Hazlo!. –no tuve más opción que ordenarle de mala manera, porque si no lo hacía seguramente vomitaría.
Causa y efecto.
Mi salida de tono fue suficiente para que Jake no rechistara y se pusiese el paño tapándose la ceja y así evaporando el olor de la sangre.
Tragué saliva sintiéndome mucho mejor, y le indiqué que se sentase a mi lado en la mesa.
-Han sido ellos, ¿verdad?.
La simple mirada llena de una pena que le tapaba con su manto lleno de dolor hasta a mí, se posó en sus ojos.
Chasqueé la lengua enfadada, y le cogí una de las manos a Jacob acariciándosela con ternura, haciéndole saber que aunque sus hermanos licántropos le habían hecho eso, yo seguí ahí.
-Sam detesta que quiera estar contigo. –susurró – Cree que es lo mejor para mí –chasqueó la lengua enfadado -, pero de lo que no se da cuenta es de que, sin ti estoy perdido, absolutamente perdido.
No pude evitar sentir un atisbo de remordimientos al rememorar momentos con Edward. Pero no quise centrarme en eso, y lo olvidé rápidamente abrazando a Jacob.
-Desahógate. –le insté.
Jacob estaba bastante mal, y deseaba que se confesara conmigo. Quería tener esa prioridad por estos momentos.
Él se removió entre mis brazos, y le solté.
Sus ojos estaban llenos de lágrimas, y noté como si un látigo me golpeara el estómago.
-Yo sólo pretendía hacerle entender… -su voz pasó a ser entrecortada – pero lo único que he conseguido es pelearme con él.
Tragué saliva sin saber qué decirle, así que, volví a acariciarle la mano.
-¿No has pensado que quizá… lo único que quiere Sam es que te centres más en la –bajé la voz hasta que fue un susurro – manada?.
Jacob me miró confundido:
-¿Por qué habría de hacerlo?, no soy el jefe.
-Porque no quieres. –le reclamé.
Jacob rodó los ojos y se levantó, paseándose nervioso de un lado al otro sin dejar de sostener el paño húmedo sobre la herida:
-No lo llegas a entender.
Alcé las cejas hasta que se juntaron y le miré atenta:
-Quiero hacerlo.
Jake suspiró, y dejó de dar vueltas. Se quitó el paño, y observé cómo la herida había desaparecido junto a todas las demás.
-Tengo miedo de imprimarme con alguien que no seas tú.
Entonces se me encendió una pequeña bombillita en el cerebro:
-Oh. –fue lo único que pude decirle.
Jacob caminó hasta quedar frente a mí, y me tendió una mano la cual acepté y me levanto hasta quedar frente a frente:
-Yo sólo… -estaba muy nervioso por lo que le apreté la mano – tengo miedo de mis instintos. Con todo lo que he tenido que pasar para que estemos como ahora –mi corazón se encogió -, no quiero perderlo por una tontería, eso es todo.
-La imprimación no es una tontería Jake, sólo hay que preguntarle a Quil.
-Pues a mí me lo parece. –quiso concluir.
Yo hice una mueca contrariada, había dejado mucho por lo que hablar pero no quería obligarle.
-¿Quién de ellos te hizo eso?. –le señalé donde habían estado las heridas.
Jacob bajó la mirada avergonzado cosa que me desconcertó:
-Nadie realmente, he sido yo mientras venía corriendo hacia aquí. Cuando corría Sam me gritaba dentro de la cabeza –se señaló la cabeza -, y no me fijé por donde pisaba.
Me sentí aliviada y enfadada a la vez, si le hubieran hecho esas heridas sus hermanos, hubiese sido un punto a mi favor para enfrentarme a ellos. Aunque lo más posible fuera que me acobardase llegado el momento, por eso, di gracias a dios una vez más.
Dejé de pensar en todos los pros y los contras –sino me estallaría la cabeza-, y cogí el paño lleno de sangre de Jacob. A sabiendas de que estaba siendo observada por él –y por ello me sentía muy nerviosa-, fui hasta la lavadora y eché el paño tapándome la nariz.
-¿Te da asco la sangre?. –me preguntó sacándome de mis demonios "sangrientos" interiores.
Bufé como primera contestación, y me lavé las manos. Después me volví hacia él que me observaba como si fuese un bicho raro, y le sonreí con burla:
-Más o menos.
Jacob frunció el ceño, y su mirada se desvió hasta la mano en dónde tenía la cicatriz de media luna –todo por la maldita ponzoña-:
-¿Qué significa "más o menos"?.
Su tono de voz a la defensiva me desconcertó, y mi burla desapareció:
-Nunca he soportado su olor, me mareo… sé que es raro, pero siempre he sido un bicho raro.
El ceño de Jake fue desfrunciéndose, y entonces soltó una gran carcajada que hizo retumbar a las paredes.
Yo que me había alterado momentáneamente por su actitud desdeñosa a causa de mi problema con la sangre, le miré enfadada y le di un manotazo evitando que me tocara. Cosa que no hizo más que provocar que el volumen de sus risas subiese notablemente.
-Eres un completo idiota. –le espeté con veneno.
Jacob dejó de reírse, pero la sonrisa seguía ahí:
-Lo sé, por eso te enamoraste de mí, porque soy un completo idiota.
No pude reprimir una pequeña sonrisa:
-Es posible. –quise afirmar.
Jacob dio un paso más, y me beso la cabeza con cariño.
Yo tan sólo le capturé su cara con mi mano sana, y le besé en los labios queriendo olvidarme de todo y volar.
Jake al principio estaba sorprendido por mi atrevimiento ya que nunca había sido yo la que había tomado la iniciativa entre los dos, jamás. Pero, ya que éramos algo así como "amigos con derecho a roce", yo deseaba hacerle saber que le quería a mi lado.
Luego de un principio, Jacob profundizó el beso provocando que mi cuerpo sufriese una descarga. Y Jacob metió su lengua en mi boca, tardé unos instantes en corresponderle, pero aun así lo hice aumentando la intensidad del beso si era posible.
Mi mano subió hasta su cabeza, en la cual noté al tacto como el pelo estaba ya creciendo.
El aire faltó, y nos tuvimos que separar.
Observé como los labios de Jake estaban hinchados y que sus ojos volvían a ser dos volcanes que me abrasaban.
Sentí mariposas en el estómago, y desvié la vista de sus ojos hasta su cabeza:
-¿Por qué te rapaste otra vez?. –le pregunté evitando que volviese a besarme o cualquier otra cosa.
Jacob se pasó una mano por su cabeza y enrojecí al contemplar cómo sus ojos estaban puestos en mis labios, incitándome a besarle otra vez.
-¿No dijiste que te gustaba de las dos maneras?, qué más te da. –puntualizó con exactitud.
Como contestación solté un gruñido desde lo más hondo de mi pecho, y atisbé la cabeza de Charlie en el marco de la puerta, por lo que, le cogí de la mano y tiré de él.
Subimos las escaleras sin soltarnos de la mano –la cual por el calor de la mano de Jake me sudaba-, y le solté para abrir la puerta de mi habitación, le dejé pasar a él primero y cerré la puerta sin mirarle.
Sin embargo, Jacob debió confundirse con lo que yo pretendía al subirle de esa manera, que era que Charlie no metiese sus narices en nuestra conversación. Ya que, me volvió hacia él bruscamente y me besó sin dejarme objetar.
Mi cuerpo se doblegó a causa de semejante intensidad del beso, y no me caí gracias a que Jacob dejó de besarme para sujetarme por la cintura.
-…no. –jadeé.
Pero no sirvió de nada porque Jacob se hizo el sordo y atacó ahora a mi cuello plagándolo de besitos hasta llegar a la clavícula.
Me preguntaba para entonces si sería capaz de mantenerme en mi posición, y lo separaría de mi clavícula. Porque los besos que me estaba dando era un placer totalmente indescriptible que me elevaba al cielo y me bajaba a la tierra de sopetón para volverme a subir y bajar todo el rato.
Sus manos que se habían mantenido en todo momento en mi espalda, bajaron hasta mi cadera y me juntó hacia su cuerpo con ferocidad haciendo chocar a nuestros cuerpos. Y por ese choque tan brusco, mis pulmones se quedaron sin aire y me convulsioné tosiendo haciendo que Jake dejase de nuevo de besarme para sujetarme.
Quiso volver a besarme, pero posé mi mano sana en sus pectorales tan bien definidos que me volvían loca, y le paré gracias a eso:
-Te estás confundiendo Jacob, no es el momento. –le recriminé consternada.
Él me miró confundido, y se alejó de mí unos cuantos pasos:
-¿Necesito pedirte permiso para besarte?, ¡eso es una tontería!.
Yo resoplé enfadada, y me senté a orillas de mi cama mirándole fijamente:
-Es sólo… - suspiré agotada, el cansancio que había tenido antes volvía a apoderarse de mí con mayor fuerza – que aun no estoy preparada.
Jacob comenzó a respirar agitadamente, haciendo que su pecho bajara y subiese a gran velocidad:
-No, te equivocas, estoy más que seguro de que si hubiera sido el chupasangres te hubiese encantado y te hubieras rendido al placer.
Mi estómago fue perforado por un punzón.
Le miré totalmente asombrada y mis ojos se llenaron de lágrimas porque sabía la respuesta:
-Cállate. –le ordené tapándome los oídos y comenzando a llorar – No sabes de lo que hablas, ¡no sabes nada!.
Las pupilas de Jacob se dilataron y su cuerpo tembló, yo automáticamente me eché hacia atrás en la cama asustada. Esperando la transformación, pero esto nunca sucedió:
-Muy bien, no te preocupes. No volveré a molestarte más con mis tonterías,- me espetó con frialdad, pero al siguiente segundo pareció arrepentirse y su voz volvió a ser la de siempre- eso sí, deberías buscarte amigos con quien salir porque si no te vas a morir de la pena, es sólo un consejo.
Sin más qué decirme, abrió la ventana y saltó por ella.
Me quedé sin oxígeno de nuevo, no podía dejarle ir… le había vuelto a hacer daño.
Di un salto bastante exagerado perdiendo el equilibrio al tocar el suelo y cayéndome, me levanté con rapidez y corrí hasta la ventana abierta.
Me azotó con fiereza una oleada de aire que revolvió mi pelo encrespándolo, pero no me importó en absoluto.
No lo veía por ninguna parte.
Cerré la ventana volviendo a sentirme sola y desamparada, y me dejé caer hasta el suelo con la mirada fija en el lobito de la pulsera, preguntándome si Jacob era de verdad el adecuado para estar conmigo, o más bien, si yo era la chica adecuada para él…
Reviews.
"Bueno la cosa se pone más complicada... Bella es tan testaruda y Jacob tan inestable que realmente parecen tontos. Y creo que todos "amamos" a Leah tanto como para que acabe siendo mordida por un vampiro (al menos yo la odio); ¡gracias por los rr! Besos a todos, y ahora sí, reviews":
Artilud: Tienes razón, pero Leah... en fin jaja. Es ciertamente impropio, porque si te fijas la pareja de Jacob&Bella es la pasional con altibajos y complicaciones que a todos nos trae de cabeza, aunque te digo una cosa, si piensas escribir ten por seguro que yo seré una de tus fieles lectoras porque hay que apoyar a los pocos (por no decir ninguno salvo éste) ff de Jake y Bella que se consideren ff no song fics (que por cierto no me agradan demasiado), ¡un beso, adiós!.
LilyRiddle86: Una vez más, amiga mía estás en lo cierto. Jaja a ver si me espias desde las sombras... Y verás, Bella se fracturó la mano arreándole a Jacob un puñetazo porque se atrevió a besarla sin su consentimiento en Eclipse, los hombres lobo o licántropos como quieres referirte a ellos, son duros. Por lo que Bella se rompió la mano y Jacob no sintió más que un leve cosquilleo, y le aconsejó que utilizase algo duro como un bate de beisbol la próxima vez que quisiese pegarle; ciertamente ese es uno de mis capítulos favoritos en Eclipse por la reacción de Charlie, Edward y sobretodo el desparpajo de Jacob jajaja. Y bueno, créeme cuando te digo que las historias que has leído (mías), son las que se pueden llamar eso, historias. Porque las demás son horribles, en fin empezaba y era un trasto, pero voy mejorando como todos. Cuánto antes te leas los libros mejor, porque verás, están por sacar la película y como sabes va a ser más boom que todas las de Harry Potter, la gente se ha olvidado de Harry por Crepúsculo antes incluso de que salga, así que si puedes leerte al menos el primer libro antes de que salga la peli, sería mejor para ti -sólo es un consejo-. ¡Cuídate princesa, besos, adiós!.
Adri Cullen: Jaja pues aquí tienes qué pasó con Jacob, y yo más bien diría que la que es ¡arg! Es Leah, creo que vamos a procesarle todos mucho "amor" ¬¬. ¡Besos, adiós!.
RociRadcliffe: Jaja el sueño pesado puede ser como bien creías el tuyo, éste es más bien el sueño del muerto XD; prácticamente hay que revivirlo para despertarle. Los licántropos ya sabes que son inmaduros e inestables emocionalmente, y aunque Sam sea el que tiene la cabeza mejor amueblada también tiene "típicos momentos de locura transitoria", pero bueno ya veremos cómo se va desarrollando todo. Gracias chamita por lo de que está super el ff, ¡besos, cuídate!.
Judiit: Jaja, hagamos un club anti-licántropos-tontos. Tendríamos seguidores, seguro. Creo que tú y yo vamos a congeniar muy bien, porque con lo poco que has dejado claro que sientes en el rr que enviaste, yo estoy completamente deacuerdo contigo. ¡Besos, adiós!.
SiiL: Sip, Jacob fue muy tierno -a su manera- quedándose con Bella, aunque lo malo fue el despertar, jeje pero eso son anécdotas. ¡Besos linda, adiós!.
