N.A. Hola a todos! Como siempre agradecer a todos los que seguís esta historia y a los que dejáis comentarios capítulo tras capítulo. Me animáis a seguir escribiendo. Aquí viene un capítulo que considero bastante importante para la historia. Espero que os guste y espero vuestros comentarios! ;)
K&S
En las dos siguientes semanas, Kurt y Sebastian chatearon por Facebook dos veces más. También se dejaron tweets coquetos –a veces poco sutiles- como ese día en el que Sebastian había visto en Facebook un video de una actuación de los Cheerios en la que Kurt era la estrella indiscutible, saltando, estirándose y arqueándose en ese uniforme que marcaba a la perfección su silueta, de una forma que hizo que Sebastian no pudiera evitar masturbarse ante la divina visión. Y ahí iba la que debía ser su fantasía morbosa con Kurt número…¡demonios, ya había perdido la cuenta!
También se dio la circunstancia de que Kurt colgó un ensayo de "Pamela Lansbury" en su cuenta de youtube, enlazándolo posteriormente a twitter, y cuando Sebastian lo vio se dio cuenta de que ese chico, Elliott, coqueteaba descaradamente con Kurt. Sebastian maldijo el hecho de que él estuviera todavía en Ohio, atrapado entre los muros de Dalton, mientras que Kurt estaba en Nueva York tan caliente y sexy cómo él era y rodeado de tantos tipos gays y fuera del armario como pudiera imaginar.
Esa tarde, Kurt estaba en Vogue, terminando un trabajo que le habían encargado y pensando en Sebastian, con el que tenía programado un chat esa misma noche. En ninguna de sus anteriores charlas habían llegado a tocar temas demasiado personales, pero Kurt se había sentido tan a gusto que se dio cuenta de que ansiaba saber más del misterio que era para él Sebastian Smythe. El chico no era tan desagradable como Kurt habría podido pensar, es más, Kurt encontró a Sebastian divertido, inteligente y si bien era cierto que su sarcasmo y burlas salían a la luz de vez en cuando, Kurt se dio cuenta que eran más juguetonas que otra cosa.
"Kurt, puedes venir a mi despacho un momento", la voz de Isabelle desde la puerta, le sacó de sus pensamientos.
Kurt se levantó y siguió a Isabelle a su despacho, sentándose frente a ella al otro lado de la mesa.
"Kurt, tengo una propuesta que hacerte"
"¿De qué se trata?", Kurt preguntó enarcando una ceja.
"Anna me ha encargado que hagamos un reportaje de moda masculina para la página web. Hemos de buscar a un modelo masculino joven y Anna quiere alguien desconocido. Una cara nueva. Bueno…yo he pensado si te gustaría ser esa cara", dijo Isabelle con una sonrisa.
Kurt se quedó sin habla. Mientras escuchaba a Isabelle hablar sobre el reportaje, había pensado que le pediría que le ayudara a preparar el mismo, pero nunca a que fuera el modelo para éste.
"¿Qué?", preguntó Kurt, todavía sin saber que decir.
Isabelle dejó escapar una pequeña risa. "¿Qué si quieres ser el modelo para el reportaje?"
"Pero…yo no soy modelo", contestó Kurt, aún sabiendo que era algo obvio que Isabelle ya sabía.
Isabelle se rió esta vez más fuerte. "Ya lo sé, pero Anna quiere una cara nueva y yo creo que lo harías muy bien"
"Pero si yo…los modelos son guapos y sofisticados y yo…yo soy…sólo soy yo" respondió Kurt escéptico.
"Kurt, eres muy guapo. Y yo creo que das muy bien el tipo de modelo"
Kurt no respondió. Se quedó parpadeando a Isabelle, sin saber que añadir.
"Mira, no tienes por qué darme una respuesta ahora. Piénsatelo y dame una respuesta mañana, ¿vale?" Isabelle se quedó mirando a Kurt, esta vez seria y añadió, "Debemos hacer el reportaje fotográfico la semana que viene y si tú no quieres tendré que buscar a otro, pero yo creo que es una gran oportunidad, Kurt"
Kurt asintió a las palabras de Isabelle, "Está bien, lo pensaré. Mañana te diré lo que decida"
Con eso, Kurt se levantó de la silla y volvió a su escritorio aunque le resultó difícil volver a concentrarse en el trabajo a medio hacer. Después de una hora más bien poco productiva, llegó la hora de marcharse y recogió las cosas para volver a casa.
K&S
Después de cenar, Sebastian se encontraba en su cuarto, esperando ansioso para su cita para chatear con Kurt. Jeff iba a estar un rato en el cuarto de Nick, así que tenía la habitación para él solo. Había estado dándole vueltas a la forma en que podía pedirle a Kurt que dejaran los chats por Facebook y pasaran a hacer llamadas por Skype. Ansiaba poder ver a Kurt y escuchar su voz, pero tenía miedo que Kurt rechazara dar ese paso. La última vez que había visto a Kurt había sido en la pedida de mano de Blaine y apenas había podido verlo con detenimiento, debido a que en aquella ocasión había demasiada gente y no pudo acercarse a Kurt. Tampoco es que hubiera tenido muchas ganas de hacerlo, después de verle aceptar la propuesta de Blaine. En ese momento, se había escabullido, perdiéndose entre la multitud y deslizándose a su habitación de nuevo. Pero tenía el ligero recuerdo de haber visto a Kurt increíble en ese traje azul.
Esa tarde, Sebastian había estado pensando en que cómo pedirle a Kurt hablar por Skype y se le había ocurrido una idea, y aunque implicaba una pequeña mentirijilla, cada vez le parecía más tentadora la idea. Uno de sus compañeros de lacrosse, no había podido entrenar esa semana debido a un pequeño esguince en la muñeca y a Sebastian se le ocurrió usar eso para conseguir la sesión por Skype.
Se dirigió al baño, dentro de su habitación, y abrió el paquete de vendas que había comprado en la farmacia esa misma tarde y con cuidado, se vendó la muñeca y parte de la mano derecha. Le resultó un poco difícil hacerlo con la mano izquierda pero cuando terminó y observó el resultado, estaba más que satisfecho. Su idea consistía en decirle a Kurt que se había hecho daño en la muñeca y le iba mal escribir en el teclado. Sebastian esperaba que funcionara y que Kurt no cancelara la sesión de chat sin acceder a la llamada por Skype.
Faltaba media hora para que chatearan y Sebastian decidió mandarle un mensaje privado a Kurt. "Me hice daño en la muñeca derecha durante la práctica de Lacrosse y me duele al escribir en el teclado. Pero quiero hablar contigo. ¿Te importaría hacerlo por Skype?", después de leerlo un par de veces lo envió.
Diez minutos después de que Sebastian enviara el mensaje, Kurt se conectó a su portátil y vio el mensaje privado de Sebastian. Sin pensar, respondió con otro mensaje, "¿Qué te pasó? ¿Estás bien?".
Sebastian vio el mensaje de Kurt y sonrió al ver que Kurt ya estaba conectado. "Sólo una torcedura, pero duele un poco. Entonces, ¿skype?"
Kurt se quedó pensando. No había visto a Sebastian desde que había pedido perdón a todos, después del intento de suicidio de David. Sabía que había estado en la pedida de mano pero, sinceramente no era muy consciente de quién había ido y quién no. "¿Con webcam conectada?" preguntó Kurt. No sabía si Sebastian sólo querría audio. "Claro, ¿por qué no?" Kurt vio la respuesta de Sebastian e inmediatamente se levantó y se acercó a su espejo. Llevaba sus ropas de pijama que consistían en unos pantalones sueltos y una camiseta de manga corta negra. Se había duchado y su cabello no estaba peinado. De repente, sintió que los nervios se apoderaban de él, pero por otro lado había estado esperando hablar con Sebastian desde hacía varios días y el simple pensamiento de cancelarlo le hizo sentir una sensación de pesar aumentando en su pecho.
Kurt volvió al portátil y vio como Sebastian le había dejado varios mensajes.
"¿Kurt?"
"Todavía estás ahí ¿verdad?"
"Si no quieres, está bien" Sebastian había sentido casi terror al ver que Kurt no decía nada desde que él había confirmado lo de la webcam.
"Sí, sí, claro que estoy aquí. Es solo que voy en pijama" escribió Kurt.
Sebastian suspiró de alivio al ver que Kurt aún seguía conectado. Se rio ante las palabras de Kurt. "Kurt, yo también voy en pijama. No pasa nada", escribió.
Kurt se sintió un poco tonto por sus escrúpulos para hablar con Sebastian pero al final se sacudió la cabeza y pensó que tenía muchas ganas de hablar con él. Además, si se había hecho daño, por webcam podría ver si realmente había sido solo una torcedura sin importancia o era algo más, se dijo para sí mismo. No es que se preocupara, pero bueno.
"Está bien. Hablemos por Skype. Mi cuenta es KurtEHummel"
Sebastian estaba ahora sonriendo de alegría y anticipación. "Ok, voy, yo soy SebSx"
Kurt no pudo evitar poner los ojos en blanco ante el nombre de usuario de Sebastian, mientras abría Skype e iniciaba sesión. Después de un momento vio como Sebastian (o SebSx) le llamaba e inspiró y exhaló un par de veces antes de aceptar la llamada.
La ventana de Skype se abrió y Sebastian vio la imagen de Kurt que sonreía al otro lado con timidez. Oh, Dios mío, pensó Sebastian. Es más hermoso de lo que recordaba. O quizás está más hermoso. Sus cachetes parecían haber perdido grasa y las líneas de su mandíbula parecían ahora más perfiladas. El cabello de Kurt, en lugar de lucirlo perfectamente peinado como siempre lo había visto, estaba un poco más descuidado, con puntas a un lado y a otro, dándole a Kurt un aspecto salvaje y sexy que a Sebastian le hizo pensar cómo Kurt se vería después del sexo; la camiseta negra que llevaba era de manga corta y permitía a Sebastian ver la piel desnuda de los brazos de Kurt mucho más de lo que jamás los había visto.
Cuando Kurt vio el rostro de Sebastian al otro lado de la pantalla no pudo dejar de pensar que se veía tan guapo y sexy como siempre. Su cabello no estaba peinado como él estaba acostumbrado a verlo, sino que lo llevaba más suelto, menos repeinado y sin duda le quedaba muy bien. Llevaba una camiseta de color gris de manga larga que sin embargo, era lo suficientemente ajustada como para marcar los músculos de los brazos torneados de Sebastian. Volviendo a mirar su rostro, vio en él una sonrisa cálida que hizo a Kurt sentir un hormigueo en su estómago.
Ambos se habían quedado mirándose el uno al otro sin decirse nada, simplemente observando al otro en silencio. Sebastian, de repente fue consciente de que se había quedado mirando a Kurt casi sin pestañear y dio un carraspeo, lo que pareció sacar también a Kurt del aturdimiento.
"Hey" saludó Sebastian con una sonrisa, acomodando el portátil encima de su regazo.
"Hola" le devolvió el saludo Kurt, con su voz apenas audible.
"Hola" volvió a decir Sebastian un poco torpemente.
Kurt dejó escapar una sonrisa nerviosa que a Sebastian le pareció simplemente adorable. "¿Qué te ha pasado en la mano?"
Sebastian se tensó por un momento. Claro, la mano. "Oh, nada. Me torcí la muñeca jugando a lacrosse, pero en unos días estará bien" dijo Sebastian alzando la muñeca un poco para que Kurt pudiera verla vendada.
"¿Te duele mucho?", preguntó Kurt a media voz. Sebastian no pudo evitar sonreír como un tonto al oír la voz de Kurt. Era tan dulce. ¿Cómo alguna vez podía haberse burlado de su voz?
"No, sólo un poquito" respondió, dando una amplia sonrisa a Kurt. Se sentía un poco mal al mentir sobre lo de la muñeca pero no se le había ocurrido otra forma de conseguir hablar por Skype. Se dijo a sí mismo que cuando hubiera la confianza suficiente entre ellos le confesaría a Kurt su pequeño engaño con respecto a su muñeca.
"Bueno, ¿qué tal fue tu día?", preguntó Sebastian no sabiendo muy bien como romper el hielo. Todavía le resultaba extraña la forma en que Kurt y él habían empezado a hablar a través de Facebook y ahora por Skype.
Kurt dio una mueca antes de responder, "Bien, supongo. Isabelle, mi jefa, me ha hecho hoy una propuesta y tengo que darle una respuesta mañana y la verdad es que no estoy muy seguro de qué hacer", acabó con el ceño fruncido.
"¿Qué propuesta? Digo, si se puede saber…", preguntó Sebastian con curiosidad, pero no queriendo presionar demasiado a Kurt.
Kurt apretó los labios, como si estuviera cavilando algo. "Anna Wintour, la editora jefa de Vogue, le ha encargado un reportaje para la página web y quieren una cara nueva y…me ha propuesto hacer de modelo"
"Wow, Kurt. ¡Eso es genial!" gritó Sebastian. Después de un instante, viendo que Kurt seguía mirándolo con expresión preocupada, preguntó: "¿Por qué no te veo emocionado con la idea?"
"No sé si voy a aceptar", respondió Kurt negando con la cabeza.
"Espera", dijo Sebastian colocándose de nuevo el portátil de modo que estuviera más cerca de la webcam. "¿y por qué no ibas a aceptar? Digo, es una oportunidad única, ¿no?"
Kurt levantó la mirada para hacer contacto visual con Sebastian antes de volver a bajar la mirada y morderse el labio. "Yo no soy modelo, Sebastian"
"Bueno, pero tú mismo dijiste que no quieren alguien con experiencia, que quieren una cara nueva"
"Aún así. Yo no doy el tipo. ¿O acaso no has visto a los modelos?", dijo Kurt, negando con la cabeza. "Ellos son sofisticados, elegantes-"
"Vamos, Kurt", le interrumpió Sebastian, "si hay alguien que saber llevar la ropa con elegancia, ese eres tú. Eso no te supondrá ningún problema" dijo entre risas.
"Pero yo no soy guapo. Tú mismo lo dijiste. Tengo una cara demasiado gay"
"Kurt, mírame" gritó Sebastian casi desesperadamente. Kurt alzó poco a poco la mirada hacia Sebastian. "Eso fue una idiotez de las mías. Fue sólo para meterme contigo. En realidad nunca lo dije en serio. ¿Me crees, verdad?" preguntó Sebastian con esperanza en su voz.
"Pero…"
"Kurt, tú me dijiste que parecía un suricato y tenía dientes de caballo. ¿En realidad lo dijiste en serio?", preguntó Sebastian con determinación.
Kurt se rio. "No, por supuesto que no. Fue solo para meterme contigo"
"¿Lo ves? No debes hacer caso de las tonterías que nos dijimos en medio de nuestras peleas" dijo Sebastian. Luego hubo una pausa en la que Sebastian pareció meditar algo, antes de añadir, "Menos mal que lo de los dientes de caballo no era en serio, porque después de que me lo dijeras estuve días mirándome los dientes para ver si eran realmente demasiado grandes"
Kurt soltó una carcajada ante la ocurrencia de Sebastian, que al verlo y escuchar su risa contagiosa no pudo evitar sonreír abiertamente.
"Eso está mejor. No quiero verte con el ceño fruncido, Kurt"
Kurt se calmó hasta que su risa desapareció, pero entonces volvió a agachar la cabeza y frunció de nuevo el ceño. "Pero los modelos son sexys y yo no lo soy" dijo con casi un susurro.
"¡¿Qué!?" gritó Sebastian. "Kurt, mírame", repitió Sebastian.
Kurt levantó lentamente la vista para mirar a Sebastian de nuevo, cuya expresión desde el otro lado de la pantalla era seria y determinada. "Eres sexy, Kurt"
Kurt dio una risa con amargura. "No, no lo soy. Lo sé muy bien."
"¿De dónde has sacado esa idea?" preguntó Sebastian.
"Blaine me lo dijo. Que no era sexy"
"!¿Quéeee?! ¿Estás bromeando, no?"
"No" dijo Kurt, negando con la cabeza. "Me dijo que cuando intentaba ser sexy, mi cara parecía como si tuviera gases", confesó Kurt a media voz y sonrojándose al darse cuenta de lo que acababa de decir.
Sebastian sólo parpadeaba mirando a Kurt, cuando de repente su expresión cambió a una de furia, "¡Maldito imbécil!" gritó, mientras se pasó la mano por su cabello. Kurt le miraba con asombro. "¡No puedes hacer caso de lo que te dijera ese enano!"
"Pero…"
"No, Kurt. Eres jodidamente sexy, y créeme que sé de lo que hablo"
"Te agradezco el esfuerzo, pero yo sé que no lo soy. Blaine me lo dijo antes de que empezáramos a salir"
Sebastian se pasó la mano por el rostro en un gesto de preocupación y se quedó mirando a Kurt fijamente, quién se mordía el labio y parecía no atreverse a mirarle abiertamente. Sebastian sintió que su corazón se apretaba ante la confesión de Kurt y un dolor de un recuerdo doloroso similar atravesó su pecho.
"No puedes hacer caso de lo que te dijera ese idiota. Eres tremendamente sexy, Kurt. Mucho más sexy que Blaine y ¿sabes lo que yo creo?" Kurt negó con la cabeza, mirando a Sebastian dubitativamente, "que Blaine era muy consciente de ello y por eso te dijo lo que te dijo"
"No te entiendo", dijo con un hilo de voz Kurt.
Sebastian dio un sonoro suspiro. "Que te dijo eso para minar tu seguridad en ti mismo, Kurt. Para que creyeras que eras poca cosa y que nunca podrías conseguir algo mejor que él. Para tenerte comiendo de su mano"
Kurt dio un jadeo ahogado y el terror empezó a apoderarse de su cuerpo. Pero se obligó a escuchar a Sebastian que seguía hablando.
"…y te lo dijo antes de empezar a salir contigo. Sabía muy bien lo que hacía el maldito desgraciado." Dijo Sebastian con un tono de amargura.
"No" ahogó un sollozo Kurt, "no puede ser cierto"
"Kurt, eres muy sexy y eso nadie lo rebatirá"
"Pero tú siempre decías que él era sexy y yo era sólo-"
"¡Calla, Kurt!" gritó Sebastian, "no me hagas recordar mis estúpidas palabras" Sebastian se acercó a la pantalla, mirando a Kurt intensamente, "siempre te consideré mucho más sexy que Blaine pero fui a por él porque me había propuesto llevarlo de vuelta a Dalton y …" Sebastian agachó la cabeza con vergüenza, "romper vuestra relación era parte del plan que tracé para conseguirlo. Por favor, perdóname. Todas las cosas horribles que te dije fueron solo para conseguir a Blaine de vuelta en Dalton. Si hubiera sabido lo imbécil que era Blaine y como te trataba, nunca habría dicho ninguna de las cosas que te dije"
Kurt podía sentir la verdad, pesar y esperanza en la voz de Sebastian. Pero algo dentro de él, se negaba a creer que Blaine hubiera minado su confianza en sí mismo premeditadamente. Tenía que confiar al menos en que Blaine le amó de forma generosa, tal y como él lo había hecho, al menos por un tiempo.
"No puedo creer que Blaine me mintiera para minar mi confianza. Eso es-"
"Sé que duele Kurt, pero nadie en su sano juicio diría que no eres sexy. Quién lo diga miente y está claro que Blaine te mintió por un motivo"
"¡Y cómo puedes estar tan seguro de que lo hizo para pisotear mi confianza! ¡Cómo puedes decir eso tan a la ligera!" chilló Kurt, no pudiendo a estas alturas detener las lágrimas que empujaban por derramarse de sus ojos.
"Porque he pasado por ello"
El silencio se hizo entre ellos. Ambos se quedaron mirándose el uno al otro, tan sólo escuchándose las respiraciones pesadas de cada uno.
"¿Qué?", fue lo único que salió de los labios de Kurt.
Sebastian sintió que el pánico se extendía por todo su cuerpo, agarrotando sus músculos y le costaba respirar. Esto era algo muy personal. Lo que más había intentado ocultar a cualquiera que le conociese y lo que había intentado enterrar en el fondo de su mente y su corazón. Pero delante de él podía ver a Kurt, con ojos suplicantes y sus mejillas bañadas de las lágrimas derramadas y su corazón dio un vuelco, que le hizo obligarse a serenarse. Era Kurt, podía confiar en él. Y necesitaba desesperadamente restaurar su confianza.
"Cuando tenía 15 años, conocí a un chico en Francia" la voz de Sebastian era temblorosa, pero se obligó a continuar, "Fue mi primer y único novio hasta la fecha. Él era mayor que yo y me hizo sentir que era poca cosa para él. Fue poco a poco, pero…al final, no podía imaginar que podría hacer sin él, no podía vivir sin él y cuando me dejó como si yo no hubiera significado nada…era como si una parte de mi hubiera muerto. Mi madre me mandó a psicólogos. Y al final entendí que estaba mejor sin él, que yo valía mucho más, pero ya nunca volví a ser el chico que era antes. El chico que conociste un año después en Lima era el resultado de lo que me pasó. Me prometí a mí mismo que nunca me volverían a hacer daño. Me endurecí, Kurt." Sebastian volvió a mirar intensamente a Kurt, "no quiero que te pase lo mismo"
"Sebastian" Kurt sollozó, apenas capaz de decir nada más.
"Muy poca gente lo sabe, sólo algunos amigos que dejé en Francia y mi madre lo saben" dijo Sebastian.
"Gracias por confiar en mí para contármelo"
"Quizás algún día te cuente toda la historia", Sebastian dio una pequeña sonrisa hacia Kurt. "Pero sé sincero conmigo, Kurt y dime que él no te ha hecho sentir cómo si no pudieras conseguir nada mejor que él"
Kurt empezó a pensar en todas las veces que Blaine le había hecho sentir cómo si Kurt debiera estarle agradecido por estar con él y de repente, recordó las palabras que le dijo a su padre justo antes de aceptar la propuesta de matrimonio de Blaine "nunca encontraré a nadie que me quiera cómo él" Un jadeo roto salió de sus labios y levantó la vista hacia Sebastian que le miraba sin quitar sus ojos de su rostro "¿Crees que lo que Blaine me ha hecho es lo mismo que …"
"Henri, su nombre era Henri" dijo Sebastian con una mueca.
Kurt suspiró, "¿...que Henri hizo contigo?"
"Sí", dijo Sebastian mientras asentía.
"Puede que tengas razón. Creo que tengo mucho en qué pensar, pero me duele la idea de que Blaine no me haya querido"
"No estoy diciendo que no te haya querido, Kurt. Sólo que su forma de amar es egoísta y destructiva para ti."
El silencio se hizo entre ambos durante unos segundos, cuando Sebastian de repente añadió: "¿Sabes?" dijo Sebastian con un tono de voz más alegre, "he estado viendo los videos que tienes en facebook" dijo con una sonrisa de medio lado.
Kurt salió de su ensimismamiento y no pudo evitar sonreír, "¿Ah si?", preguntó, su cabeza en seguida imaginándose a Sebastian viendo sus actuaciones. Le parecía casi irreal.
"Sip. Y hay algunos que me han gustado mucho…de hecho, hay algunos que son una fantástica muestra de lo que es ser sexy, Kurt Hummel", dijo, acabando con una risa juguetona.
Kurt no pudo evitar que el rubor se apoderara de sus mejillas, mientras negaba con la cabeza agachada, intentando evitar mirar a Sebastian.
Sebastian, al ver el rubor de Kurt extendiéndose por su rostro, no pudo dejar de pensar que era algo adorable y de alguna manera caliente, y aún le gustó más la idea de que había sido él el causante de ese rubor, por lo que le había dicho a Kurt. Empezó a preguntarse hasta dónde se extendería el mismo e imaginó formas de hacer que Kurt se ruborizase de forma aún más profunda. Imágenes de él besando y tocando a Kurt llegaron como un torrente a su cerebro. Tuvo que dar un profundo suspiro para eliminar tales visiones de su cabeza, antes de hablar.
"Tienes una voz increíble, por cierto", su voz salió algo entrecortada.
Kurt levantó la vista de nuevo para mirar a Sebastian, "¿en serio?"
Sebastian asintió, "Lo digo muy en serio. No sé cómo alguna vez pude burlarme de tu voz. Otra de mis muchas idioteces, supongo" dijo mientras sonreía.
Las mejillas de Kurt volvieron a ruborizarse, mientras sonreía con timidez y la sonrisa de Sebastian se hizo aún más amplia en su rostro.
"Prométeme que vas a considerar en serio lo de aceptar la propuesta para hacer de modelo" dijo Sebastian, poniéndose de nuevo un poco más serio.
"Te prometo que lo voy a pensar", contestó Kurt. Luego, frunció el ceño y añadió, "no es que tenga mucho tiempo para pensar, sin embargo. Mañana debo dar la respuesta"
"Creo que es algo que puede hacerte mucho bien…para tu confianza y todo eso" dijo Sebastian. "Eres muy atractivo, Kurt"
"¡Vale! ¡Ya basta de decirme esas cosas!" gritó Kurt, sin embargo su actitud era ligera y un poco avergonzada ante los elogios que estaba recibiendo, mientras se reía y negaba con la cabeza mirando a Sebastian.
"Está bien" dijo Sebastian mientras alzaba sus manos en señal de rendición. Sebastian miró la hora en su ordenador y se dio cuenta que Jeff debía estar a punto de regresar. "Jeff debe estar a punto de volver y he de acabar una redacción todavía, pero espero que mañana me digas si aceptaste o no. Estaré esperando para saberlo durante todo el día"
"Oh, bueno. Hasta la noche no podré conectarme", Kurt añadió con pesar.
"¿Y por qué no me envías un mensaje al móvil para saberlo?" le preguntó Sebastian, quién era muy consciente que Kurt y él aún no habían intercambiado números de teléfono, pero decidió jugársela, viendo como ésta podía ser su mejor oportunidad para conseguir el número de Kurt.
"No tengo tu número, tonto. No hemos intercambiado números de teléfono", reprendió Kurt a Sebastian con una sonrisa.
"Bueno, ¿y por qué no lo hacemos?", pidió Sebastian en un tono seductor que hizo que Kurt sintiera mariposas en su estómago.
"Oh, yo…bueno yo…" Kurt balbuceó.
Sebastian dio una sonora carcajada. "Vamos, Kurt. Ya hemos hablado por Skype con webcam, no creo que sea algo muy diferente" dijo Sebastian, queriendo quitarle importancia al hecho para que Kurt se relajara.
"Está bien", suspiró Kurt, "tienes razón" Kurt a continuación escribió su número y se lo envió como texto por Skype. Al verlo, Sebastian sonrió y tomó su móvil, introduciendo el número y guardándolo en contactos. A continuación, envió un mensaje con su móvil a Kurt.
Kurt agarró su teléfono cuando sonó desde donde estaba, encima de su cama. Sonrió al ver el mensaje: "Eres sexy, Kurt. Puedes hacerlo. Te lo mereces". Alzó sus ojos de inmediato a Sebastian que lo miraba con una sonrisa en sus labios.
"¿Y eso?", preguntó Kurt con una risa.
"Ahora tienes mi número. Y ese mensaje es para que lo mires de vez en cuando mientras te piensas lo de aceptar la propuesta de Vogue. Un recordatorio," Sonrió Sebastian, antes de añadir, "por si te entran dudas"
Kurt sonrió mientras negaba su cabeza con resignación.
"Gracias Sebastian. Por tus palabras, por tus ánimos. Por todo"
"No" contestó Sebastian, "gracias a ti por dejarme ser tu amigo"
Kurt se quedó mirando a Sebastian y de repente sintió una opresión en su pecho que no podía entender del todo, como si en ese momento hubiera sido consciente de algo y le hubiera golpeado de lleno.
"Bueno, será mejor que deje que vayas a terminar tu redacción" dijo Kurt, intentando dejar de pensar en lo que acababa de sentir ante las palabras de Sebastian.
"Sí", asintió Sebastian. "Buenas noches, Kurt"
"Buenas noches, Sebastian"
Parecía como si ninguno tuviera intención de cerrar sesión y se quedaron mirándose el uno al otro por lo que pareció una eternidad, antes de que Sebastian pulsara al botón y la pantalla negra apareciera frente a Kurt.
Kurt se tumbó en su cama, cerrando sus ojos y pensando en toda su conversación con Sebastian. Pasó bastante tiempo pensando en su relación con Blaine, en como siempre se había basado en lo que Blaine quería y en cómo siempre había antepuesto los deseos y exigencias de Blaine por encima de los suyos.
Examinando sus días en Dalton, cuando aún no salían juntos, Kurt se dio cuenta que siempre había sido tan obvio en su adoración por Blaine que era imposible que Blaine no se hubiera dado cuenta. Kurt siempre se había dicho que Blaine no fue consciente, pero ahora se daba cuenta de que había estado muy equivocado. Todo el mundo sabía que Kurt estaba enamorado de Blaine, y en ese entonces, Blaine había ignorado a Kurt, le había dicho que no era sexy, le había hecho que le acompañara a dar una serenata a otro chico (el empleado de GAP) y hasta se había enrollado con Rachel, antes que prestar atención a Kurt. Pero en el momento en que Kurt, decidió olvidarse de Blaine y pasar de él, ¿Blaine de repente se había dado cuenta que le amaba? ¿O quizás fue más que se dio cuenta que iba a perder la atención de Kurt?
Kurt empezó a pensar en cuando eran novios, cómo tardaron meses antes de que Blaine aceptara acostarse con Kurt, alegando que no estaban preparados, aunque Kurt lo deseaba desde hacía mucho tiempo. Eran adolescentes, ¡por amor de dios! Y se suponía que estaban enamorados. El sexo era algo lógico ¿Cómo podía Blaine rechazar enrollarse con Kurt? Es más, la primera vez que tuvo deseos de ese tipo por Kurt y quiso acostarse con él, Blaine había estado borracho y había intentado obligarle a tener relaciones en el asiento trasero de su coche en el aparcamiento de Scandals. Lo peor es que su deseo por tener sexo con Kurt se había debido al hecho de que creía que interpretaría mejor su papel de Tony, no porque deseara realmente hacer el amor con Kurt.
Kurt empezó a sentir las lágrimas desplazándose por sus mejillas, dándose cuenta que Blaine nunca lo había deseado realmente. Quizás a Blaine le gustaba que Kurt fuera su novio porque tenía a alguien que sabía que iba a besar el suelo por donde pisaba, pero jamás, en toda su relación con Blaine, se sintió deseado de una forma que debería haberle hecho sentir la persona que le amaba.
Kurt se secó las lágrimas con el dorso de su mano y sentándose sobre la cama agarró el teléfono y abrió el mensaje de Sebastian, guardando su teléfono en contactos. Volvió a leer las palabras de Sebastian: "Eres sexy, Kurt. Puedes hacerlo. Te lo mereces".
"Está bien. Ya es hora de que vuelva a ser la persona fuerte que era y que sé que puedo ser", dijo Kurt para sí mismo con determinación.
