Drabble cortesía de una de las ideas sugeridas de JDayC. Disfruten.
Disclaimer: Ninguno de los personajes que ven a continuación ni nada de lo que se relacione con ellos, me pertenece. Tristemente solo puedo jugar con sus emociones, para satisfacer una malsana adicción a una pareja imposible.
Cuestiones médicas
El estornudo que resonó por la habitación con paredes de tonos azules le terminó de confirmar al pelirrojo cuan enferma estaba la personita enfrente de él. Aunque lo cierto era que con solo verla uno podía hacerse perfectamente a la idea. Con el semblante decaído, ojerosa e incluso más pálida de lo normal, Elsa yacía sentada en su cama, envuelta en una gruesa sábana que mostraba un diseño de copos de nieve. Su trenza rubia se hallaba bastante desarreglada.
—Parece que es un resfriado muy fuerte.
—Gracias por el diagnóstico, Capitán Obvio. No lo habría averiguado por mí misma—dijo ella con sarcasmo mientras sus ojos azules se posaban en los verdes de él, sin mucho ánimo.
—Deja de ser tan desagradable, reina de hielo. Yo no soy el idiota que se atrevió a salir con este clima—espetó Hans señalando hacia la ventana—. Si te diste cuenta de que está nevando ¿no?
—¡Ya lo sé!—exclamó la muchacha enfurruñada.
—Entonces ¿por qué saliste? ¿Quién sale con este tiempo de mierda?
—Anna—respondió Elsa con un gruñido. Claro que ella no se había enfermado.
Maldita Anna y su maldito sistema inmunológico.
—¿Y por qué?
—Para hacer un muñeco de nieve—la ceja alzada del muchacho le hizo darse cuenta de lo tonto que sonaba aquello.
No pudo evitar ruborizarse mientras un breve silencio inundaba su habitación.
—¿Por qué son tan estúpidas?
—¡Da igual, Westerguard! ¿Por qué estás aquí de todos modos? ¿Para qué te llamó ella?
—Porque soy doctor.
—No eres doctor. Estás estudiando para ser uno, que es diferente—la joven bufó exasperada—. Como sea, ¿vas a hacer algo, ya que estás aquí? ¿O solo vienes a burlarte de una enferma?
Hans esbozó una sonrisa torcida y buscó en el bolsillo de su abrigo para sacar un frasco con medicina.
—Agradece que venía preparado.
—Ya puedes ir guardando eso, no me lo voy a tomar—él frunció el ceño—, no me gusta el sabor.
—¿Tienes una cuchara?
—Te dije que no me lo voy a tomar, idiota—Elsa hizo un mohín al tiempo que él localizaba la cuchara junto al plato vacío de sopa que su hermana le había subido hace rato.
Vio con aprehensión como vertía un poco de medicina en ella sin hacer caso de su advertencia. Luego se volvió hacia ella con una expresión calculadora en su rostro. La chica tuvo un mal presentimiento.
Sin previo aviso, Hans se inclinó sobre ella para darle un rápido beso en los labios para el que no tuvo tiempo de reaccionar, pues antes de que lo supiera se había alejado de nuevo. La platinada abrió la boca en un gesto de indignación… y sintió la cuchara con el medicamento interrumpiendo el reclamo que estaba por darle. Sin más opción, se tragó el jarabe.
El cobrizo se felicitó internamente por su astucia al lidiar con cuestiones médicas como aquella. Ni los insultos que Elsa le estaba diciendo ahora lograrían borrarle la sonrisa de la cara.
Sé que muchos pensarían en un hospital o un consultorio al leer las palabras "cuestiones médicas". Yo también lo hice pero la verdad no se me ocurrió nada para adaptar a tan solo 500 palabras en ese entorno. Así que hice esta pequeña escena, donde por fin hubo algo de enfrentamiento entre estos dos. e.e
F: ¡Ya, ya! Están peleando de nuevo. D: O bueno, algo así. xD
Espero comentarios, sean buenos o malos. ¡Feliz miércoles! :)
