Capítulo 7: Tengo frío.
No fue por mucho tiempo que se quedaron en el restaurante del hotel, pronto subieron por el ascensor despidiéndose de Lady.
-Empezamos mañana con la búsqueda -aseguro la morena marchándose por el lado derecho del pasillo, iluminándose de la enorme lámpara de araña colgada del techo y dejando rastro de sonido sordo de sus tacones por la larga y fina alfombra roja.
Dante se había quedado embobado viendo como Lady se retiraba sin mirar atrás.
Nero sintió algo de celos.
Esa mirada tuya Dante, no ha cambiado en nada,sigue siendo algo traicionera. Pero me encanta.
-¿Qué es lo que tanto miras? -preguntó Nero, cruzándose de brazos.
-Quiero ver si llega sana y salva a su habitación, no te puedes fiar de nada aquí -mencionó el mayor, con voz ronca y entonces desvió la mirada, esta vez hacia el pequeño poseedor de Devil Bringer.
Incluso sabiendo que no era la primera vez que Dante miraba a Nero a los ojos, el menor dio un pequeño respingo sorprendiendo al hijo de Sparda.
No me mires así, por favor...
-Creo que va siendo hora de volver -comentó con retintín el más alto, poniendo las manos en los bolsillos traseros del pantalón y caminando como de costumbre, pero con un toqué más sensual.
¿Lo hace a propósito? -pensó Nero elevando la ceja exageradamente.
Cuando llegaron, Dante sacó las llaves y las colocó justo dándoles una pequeña vuelta haciendo ''crack'' para anunciar que ya estaba abierta, pero antes de siquiera empujar, se quedo viendo a Nero con mirada inocente.
Cualquiera que los viera pensaría que eran dos hermanos de vacaciones gracias a su gran parecido o dos jóvenes amantes rebeldes que querían pasar una noche salvaje.
Nero chasqueó los dientes sin elevar la mirada, no quería verle. Sabía por donde quería ir Dante o eso pensaba.
-¿Quieres abrir ya, por el amor de Dios? -se quejó el más pequeño haciendo la acción por él mismo ; empujando la puerta y dejado detrás a Dante.
Encendió la luz y rápidamente se metió en el baño para mojarse la cara y lavarse los dientes.
Cuando acabó se quedó un largo rato mirándose frente al espejo y entonces notó que estaba bastante rojo. No sabía si era porque su piel era muy sensible que con el agua del grifo se le ponía rojita o estaba nervioso por salir del baño y dormir en la misma cama que Dante Sparda.
Pensar eso, le hacía estremecer todo su cuerpo, no fue de disgustó, sino de placer. Dormir al lado de un hombre como Dante, dejando atrás todo lo idiota y despreocupado que era, claro está, era como un sueño para cualquier mujer o cualquier Nero.
Abrió mucho los ojos y se llevó el dedo indice a la comisura de sus labios, haciendo un gesto lindo y pestañeando. Probó unos cuantos más, intentando adivinar como seducir al mayor.
-Qué mierda estoy haciendo... -se preguntó con miedo- Ahora entiendo porque las mujeres tardan tanto en el baño.
Abrió la puerta sin más rodeos encontrándose lo peor que se podría encontrar un adolescente virgen, sí, virgen.
Veía como Dante se sacaba la camiseta lentamente y sacudiendo la cabeza para acomodar su pelo recién despeinado. Pasando totalmente de la presencia de Nero, quien tenía la boca semi abierta y seguía con la mano pegada al plomo de la puerta.
Para la gracia del menor, su vista gozaba del cuerpazo que lucía Dante.
-Pero que hijo de... Como está-pensó.
Cuando oyó el ''zip'' del pantalón bajarse, Nero quiso gritar, pero solo se volteó y disimuló contemplar el cuadro de la pared que era sobre un barco pirata y sus cañones.
-¿Te gustan las bombas? -sintió detrás de él- hacen ''Ka-bom'' -el susurro que hizo Dante, logró poner como una roca al menor.
-Sí, son interesantes -logró disimular Nero sin perder la compostura- Tal vez si te cayera una encima lo sería más.
Dante solo río bajito y se alejo metiéndose en la cama, no sin antes dar dos golpecitos y abriendo la manta, incitando a Nero a ir.
-No muerdo -comentó Dante, con una sonrisa traviesa.
Nero, con todo su orgullo del mundo, comenzó a sacarse las botas y quería seguir, pero la tensión en la sala y los ojos que lo vigilaban no le dejaban.
-¿Qué soy? ¿Un póster? -Nero preguntó con rabia y vergüenza.
-No hay nada más interesante en la sala y el mando de la Tv está muy lejos -contestó el otro.
Con toda la rapidez del mundo se quitó la camiseta y se tiró de cabeza a la cama tapándose con la manta.
-Buenas noches -y dicho esto, Nero se colocó boca abajo haciendo salir humo de su sonrojo.
-¿Vas a dormir con los pantalones de Jean? -preguntó Dante sorprendido.
-Son cómodos -mintió Nero, no iba a dejar que le viese en ese ''estado'' por su culpa.
-Hum... Ya probaré algún día -contestó el mayor apagando la luz.
El silencio y la oscuridad era todo lo que quedaba en la sala. No obstante la lluvia había comenzado a crecer y golpear contra los cristales de la puerta del balcón y las ventanas. Era agradable dormir con el sonido de la lluvia.
Agradeció por completo saber que Dante no hacía nada extraño, tan solo dormía, dándole la espalda.
Hacía frío, por esa misma razón se llevó la manta hasta el cuello y se acurrucó en si mismo.
-Nero...-la voz seria del mayor y el calor que sintió rodeandole con unos fuertes brazos hicieron que sus ojos se abrieran como dos mandarinas.
-¿Pero qué haces?! -se quejó Nero moviéndose para liberarse.
-Tengo frío...
-¿Y a mí, qué? Suéltame.
-¿Por qué eres tan malo conmigo? -el tono de voz que utilizaba Dante era notario para saber que estaba casi dormido.
Por otro lado, aunque Nero se quejase, estaba muy feliz de sentir el calor que le proporcionaba el mayor, sentir como le abrazaba. Mordió su labio inferior y cerró los ojos.
-Solo por hoy, porque está lloviendo -se rindió al final el menor.
-Gracias...
La lluvia volvió a reinar por completo, haciendo música junto a la respiración de ambos. Poco después los ronquidos de Dante fueron los que tomaron la primera posición.
Nero notó que los brazos de Dante no eran tan fuertes como antes, así que aprovechó la ocasión y se volteo dándole la cara. A escasos centímetros, con las narices rozándose y sintiendo la respiración del otro encima de él.
Sonrojado,levantó la mano que se encontraba debajo de las sábanas y acarició el mentón del mayor con delicadeza para no despertarlo.
-Me gustas mucho, Dante...
N/A: Sí que ha pasado tiempo desde que no estoy por aquí ~~ Gomeeeen!
Espero que os haya gustado este capítulo también y muchas gracias por seguir leyendome (L)
LadyAniManga: Aaaah~~ me agrada oír eso, eres tan adasdadf (L) Love lovee
SirenaLoreley: A quién no le gustaría, por Dios D : ! gracias por todo~~
carolinarubi: Aquí tienes más! D xDD
