Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, aunque la historia si.

Lo que está escrito "entre comillas" con los pensamientos de la gente.

Lo que está escrito en cursiva son conversaciones telefónicas o en la lejanía.

Algunos capítulos son Pov Jacob y otro Pov Renesmee, ya lo iré indicando.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Capítulo 7.

Sentimientos encontrados.

POV JACOB.

Cuando llegué a clase el lunes y vi a Renesmee llegar con Alice, no pude evitar sonreír. Las saludé con la mano y ellas me dedicaron una amplia sonrisa.

- ¿Como va? - dijo Edward, apareciendo a mi lado

- Hola! - exclamé, abrazándole. Me sentía feliz. - ¿Qué tal el fin de semana?

- ¿Vas borracho? - preguntó, riendo.

- Solo soy feliz.

- ¿Lo has hecho? - preguntó, poniéndose serio de golpe.

- ¿El qué? - no entendía de lo que me estaba hablando.

- Lo de la estupida apuesta. - murmuró. Negué con la cabeza. - ¿Por qué? Parece que os llevais muy bien.

- He conocido mejor a Renesmee y tenías razón. No merece que se juegue con ella.

Edward sonrió y me golpeó en el hombro.

Sin decir nada más, ambos nos fuimos hacia clase.

Cuando vi a Paul venir a sentarse a mi lado, me dieron ganas de romperle la cara, pero logré contenerme y actué como si Renesmee no me hubiera contado nada.

- ¿Como va? - dijo Embry.

- ¿El qué? - disimulé.

- Ya sabes el qué. ¿Ya te la has follado?

- No.

- Pues se la ve más relajada.

- Pues no he hecho nada con ella. Déjame en paz de una vez. - cogí mi portatil y comencé a tomar apuntes, solo para mantenerme ocupado.

Embry me miró extrañado y vi de reojo como miraba al resto de los chicos . Sé que les había sorprendido mi respuesta y mi comportamiento, pero pasaba de ellos. También miré a Edward. Sonreía ampliamente.

- ¿Te gusta?

- ¿Qué?

- Ya me has oído. - mré a Paul, que me acorraló al salir de clase. - ¿Te gusta Renesmee?

- ¿Y a ti que te importa?

- Me importa y punto.

- Perdiste tu oportunidad en su momento y yo no pienso desaprobechar la mía. - le aparté de un empujón y fui hacia la cafetería, donde me encontré con las chicas. Renesmee sonrió al verme y yo tuve que contener las enormes ganas que tenía de besarla. - Buenos días, chicas.

- Buenos días, Jacob. - dijo Alice.

- Hola.

- Hola. - las saludé a las dos con un un beso en la mejilla y me senté a la mesa. - ¿Qué tal el fin de semana? ¿Fuiste a casa? - pregunté mirando a Alice.

- Si! - exclamó, riendo. - Fui a ver a mis padres y a mi Jazzie.

Miré a Renesmee y esta sonrió.

- ¿Eso que es? ¿Un perro? - pregunté, haciendo que Renesmee estallara en carcajadas.

- Es mi novio, idiota. - exclamó, lanzándome una manzana, que cogí al vuelo. - Se llama Jasper, pero yo lo llamo Jazzie.

- ¿Y él te deja?

Renesmee volvió a reír.

- Claro que si, me quiere mucho.

- ¿Ya estais juntos? - preguntó Renesmee.

- Sii. Este fin de semana me ha pedido salir.

- Vaya.

Me puse a reír. Esa chica era la bomba.

- ¿Y tú, Jacob?

- El sábado por la tarde fui a ver a mi hermana, que vive cerca. Y el domingo estuve todo el día en casa, arreglando mi coche.

- Podrías echarle un ojo al coche de Renesmee. - dijo Alice, guiñándome un ojo. - Necesita un repaso general.

Vi como Renesmee se sonrojaba y yo me puse a reír al entender que Alice lo había dicho con segundas.

- Estaré encantado de echarle un vistazo.

- ¿Os quereis callar ya? - exclamó Renesmee.

- ¿No te gusta que hablemos de coches? - dije, haciendo que Alice riera.

Renesmee nos sacó la lengua, se puso en pie y se marchó, aunque cuando le guiñé un ojo, sonrió levemente.

- Le gustas. - susurró Alice.

- Lo sé.

- ¿Lo sabes?

- Ella misma me lo dijo, pero solo quiere que seamos amigos.

- ¿Y tú qué piensas al respecto?

- Lo acepto, por el momento. Pero yo nunca me rindo.

- Así me gusta.

Edward apareció en el comedor cuando Alice se marchaba dando brincos.

- Tienes a Paul muy cabreado.

- Me importa una mierda.

- Si... a mi también.

- Hola Jacob. - Rosalie apareció frente a nosotros con su amiga Bella, que se sonrojó al ver a Edward.

- Hola Rosalie.

- He pensado que tal vez quieras venir a mi casa hoy.

- No puedo. - intenté marcharme, pero volvió a ponerse delante. - ¿Qué quieres ahora?

- Ya te lo he dicho. Quiero que vengas a mi casa.

- Y yo te he dicho que no puedo.

- ¿Por qué?

- Vamos a hablar claro. - dije, encarándome a Rosalie. - No quiero follar contigo. No hoy, ni mañana ni ningún día.

- ¿Por qué?

- ¿Es que no sabes aceptar un no?

- Yo no me rindo.

- Pues azlo, porque lo que pasó, nunca más volverá a pasar.

.-.-.-.-.

Hola hola.

Vaya, vaya. Parece que al final Jacob se ha dado cuenta de lo que siente.