Descargo de responsabilidad: Akatsuki no Yona pertenece a la maravillosa Kusanagi sensei.
Este fic participa en la actividad La taberna de Ogi del foro El feliz grupo de hambrientos.
FIEBRE
A tan corta edad, Yona está acostumbrada a las pérdidas. Faltó su madre cuando más falta le hacía, y luego perdió a su padre por las ocupaciones de la corona. Después, murió también su tío y Soo-Won venía cada vez menos a palacio.
Yona enjuga el paño en agua fría y lo coloca suavemente sobre la frente de Hak. Los físicos de palacio le dicen que no es más que una fiebre común, y que no se preocupe. Le dicen que no tiene que velar su sueño, que al alba estará mejor.
Yona ve sus ceños fruncidos y escucha las palabras que no dicen: que ella es una princesa y no le corresponden esas tareas.
Pero Yona lo hace, a pesar de todo. Alza el mentón, imparte órdenes y nadie se atreve a llevarle la contraria.
Hak se agita, inquieto en sus sueños febriles, y Yona tan solo siente miedo.
Y el miedo es una cosa terrible para una niña. Es como un animal que le retuerce las entrañas, un algo vivo que se resiste a ser dominado. Yona sabe de pérdidas, sí, pero no puede perderlo también a él…
Las horas pasan lentas, y Yona hunde las manos en el agua fría para mantenerse despierta, se salpica el rostro, reza… Y escucha el corazón de Hak para espantar el miedo. Apoya con cuidado la cabeza en su pecho, y tum-tum, tum-tum, tum-tum… Hak vive en cada latido, y cada tum-tum arrulla a Yona como una canción de vida.
E inevitablemente, se duerme.
Gracias a los dioses, el alba le trae el azul asombrado de los ojos de Hak…
