La tarde transcurría de una manera increíblemente rápida para la pareja que se encontraba en la Sala de Menesteres, al principio fue algo incómodo por el hecho de que nunca habían estado solos de esa manera y menos sin pelearse. Hermione le había dedicado una mirada nerviosa y en ese momento, Draco supo que se iría directo al infierno por ella… Acortando la distancia, la beso con intensidad, dejando que los nuevos sentimientos fluyeran a través de este.
Hermione después de aquel beso, sólo pudo pensar ¿cómo fue qué paso todo esto? No va a dudar que siente algo fuerte por él pero tampoco podría llamarse enamorada, aún no se iba a permitir sentir algo tan profundo aunque nunca se había sentido así con un simple beso, el cual le hizo sentir una mezcla de sensaciones extrañas que no tenían ninguna comparación con los besos que alguna vez se dio con Krum ni con el de Ron en las vacaciones de verano.
A pesar de la emoción de sentir algo así, se niega a que su corazón le mande… se niega a terminar como una de esas chicas cursis que siguen a Malfoy por todas partes.
–¿Qué piensas? –susurró Draco cerca de su oreja, después de pasar horas platicando de cualquier tema, cuando ambos se encontraban sentados en el sofá.
–Quiero que seas honesto, ¿en verdad te gusto? –preguntó Hermione incapaz de seguir con la pequeña duda que inconscientemente seguía pensando.
Draco se sorprendió un poco por la pregunta directa, sabe que con ella no se salvará de responder una pregunta seria con unos cuantos besos. Sin saber hasta qué punto es malo o bueno, conocía muy bien a Hermione, pero él es un Malfoy y hablar sobre sus sentimientos va en contra de su personalidad.
–Estoy demostrando mucho al estar contigo aquí –respondió como si ello fuera suficientemente claro.
Hermione lo miró esperando a que dijera algo más, él también la miró con cara de "ni lo esperes", ¿acaso esperaba que se pusiera de rodillas para declararle su amor? Si, siente algo fuerte por ella pero está seguro que eso y entre sentirse enamorado, hay un enorme trecho que no pensaba aún recorrer.
–Deja de mirarme así, Granger –le dijo resaltando en lo último.
La castaña suspiró, porque no iba a obtener más palabras de su parte sin embargo no iba a ceder y conformarse con ello. Por ahora no lo presionaría porque ella apenas entiende lo que pasa entre ellos. Después de eso, ella cambió el tema viendo como él se relajaba inmediatamente, en diversas ocasiones, ambos reían haciendo más extraño su encuentro, pero aún así se sentían muy bien juntos. Hermione no recuerda nunca verlo con esa felicidad.
Cuando Draco le agarró la mano como un gesto de cariño, la castaña supo en ese momento que acepta todas las consecuencias que podría traer la relación o lo que sea que tenga con él. Sin duda, algo que se siente tan bien, no podría ser malo. Así que por esas horas, se permitieron ser libres quitandose de la cabeza sus nombres, su sangre y su casa, simplemente siendo un chico y una chica conociendose porque ninguno tocó temas más personales pero durante esa tarde se llegaron a conocer más que en los últimos cinco años.
Al momento de dar las nueve de la noche, Draco y Hermione salieron de su escondite muy juntos, habrá personas quienes pensaran que son amigos de toda la vida por su forma de moverse juntos, otros pensaran en que ella es la única chica que el slytherin no la mira como si fuera un objeto más, y otros simplemente pensarán en ignorarlos, claro todo en un universo alterno porque antes de salir, se aseguraron de que nadie estuviera cerca.
Hermione tenía la intención de empezar como se debe en el patrullaje pero estaba tan enfrascada en su conversación que en realidad solo terminaron paseando por el castillo.
–Dime Hermione, ¿cómo es que siempre sabes todo? –preguntó de pronto Draco.
–A eso se le llama estudiar –le respondió con afán de molestar.
–No, lo tuyo es obsesión con el estudio.
La castaña lo miró con cara de pocos amigos y él le respondió con una sonrisa de lado.
–Claro que no, solo me importa tener buenas calificaciones, ¿tiene algo de malo eso? –le respondió tratando de parecer ofendida pero no lo logró.
–A todos nos dejas como unos completos tontos.
Hermione se detuvo en el camino para luego echarse a reír, Draco no entendía absolutamente qué había sido lo gracioso, por lo que la miró confundido.
–Entonces, ¿lo admites? –le preguntó ella más tranquila.
–¿Qué? –preguntó Draco aún sin enterarse de nada.
La castaña se acerco a él con una sonrisa traviesa en el rostro.
–Que eres un completo tonto –le respondió riendo otra vez.
Draco se dio cuenta de su error, esbozo una sonrisa maliciosa y se acerco aún más a ella, peligrosamente.
–Vas a pagar por eso… –susurró.
Hermione trato de esquivarlo pero él fue más rápido, iba a protestar cuando ésta fue callada por los labios del rubio y todo perdió lógica nuevamente.
Cuando ella entró a la sala común de Gryffindor, aún habían varios alumnos de sexto y séptimo año, terminando ciertos deberes. Enseguida localizó a Harry y Ron, quienes se encontraban agotados después de su entrenamiento de quidditch de esa tarde.
–Hola, chicos –los saludo Hermione sentandose en el hueco que quedaba libre entre ellos.
–Estamos exhaustos, pero este año esa copa será nuestra –le informó Ron apenas con ganas para mover la cabeza hacia ella.
Harry no contestó, demasiado cansado para pronunciar algunas palabras, sin embargo, Hermione no les prestaba mucha atención porque aún tenía ese cosquilleo de alegría después de despedirse de Draco.
–Hermione, ¿encontraste lo que habías dejado en la biblioteca? –preguntó Ron, haciendo que ella regresará a la realidad.
–¿Qué? –preguntó la castaña pero en seguida se acordó de la excusa para retirarse a la hora de la comida.– Si, lo encontré justo donde lo había dejado.
Harry en ese momento se dio cuenta del titubeo de su amiga, volteando su cabeza para mirarla pero algo llamó su atención.
–Entonces, ¿por qué tardaste tanto? –preguntó Harry.– Digo, sólo te hubiera tomado unos minutos…
Sin duda, eso fue lo último que supieron de ella porque después de eso desapareció por el resto de la tarde, aunque ellos tampoco se aventuraron a ir a la biblioteca.
–Porque decidí quedarme ahí para poder adelantar el ensayo de Encantamientos y luego practiqué los hechizos no verbales –mintió con rapidez asombrandose de si misma.
Pero Harry la seguía mirando de una manera extraña, mientras Ron balbuceaba un "no cambias…", la mirada de su mejor amigo bajaba para el horror de la castaña hacia sus labios.
–Deja de mirarme así Harry, sabes que no puedo evitar adelantar las cosas –agregó Hermione enseguida para después agarrar sus cosas y levantarse del sillón.– Me iré a la cama, buenas noches.
No espero respuesta para irse, su corazón le latía rápido mientras subía las escaleras hacia el cuarto. Odiaba la manera en que Harry la había mirado, porque conocía perfectamente esa mirada, de sospecha a punto de descubrir algo y claramente no estaba lista para decirles sobre Draco, menos cuando las cosas apenas comenzaban a tener rumbo. De ahora en adelante, tendrá más cuidado.
Hola, sé que el capitulo es sumamente corto pero necesitaba subirlo ya.
Perdonen terriblemente el retraso, pero es que estoy volviendo a leer estos capitulos y casi esto empezando desde cero, aún no me convence del todo pero quizás al principio parezca muy simple y rápido, sin embargo a partir del siguiente capitulo comenzara lo interesante.
Espero les haya gustado, no olviden mandarme sus reviews, me interesa mucho saber sus opiniones: si les gusta, si lo odian, si necesito mejorar en algo o los personajes necesitan algo... les agradecería mucho su opinión. Y esperando a que no tarde mucho para volver a subir un capitulo, me despido.
Besos
