Loonatics Unleashed no me pertenece.
Capitulo 7
-bien, "orejotas", intentémoslo de nuevo, ¿dónde están tus amigos?- dice el horrible soldado frente a Ace Bunny, se quitó la camisa mostrando un cuerpo parecido al de un físico-culturista para tratar de impresionar al chico.
-no estoy seguro, viejo, ¿buscaste en mi bolsillo derecho? En ocasiones suelen estar ahí – responde el conejo mirando de frente a su agresor, tratando de no mostrarle miedo, su orgullo puede más que su bienestar físico.
El soldado lo mira molesto y le propina un golpe más al muchacho en las costillas. Ace trata inútilmente de reprimir un gemido de dolor, después de cinco golpes, siente que sus costillas no son más que añicos.
-correcto – dice escupiendo un coágulo de sangre – tal vez se metieron a mi bolsillo izquierdo – responde sin dejar de mirar desafiante al impaciente soldado. Desde su escondite, Aidan y Rip miran impotentes la escena.
-debemos hacer algo – dice Rip mortificado,
-¿recuerdas lo que me dijiste el otro día sobre el parásito bio-tecnológico que te atacó?-
Rip mira a su amigo y recuerda haberle contado que desde que tuvo el desagradable encuentro con el mencionado parásito, su cuerpo empezó a sufrir algunos cambios, tal vez se debió a que dicho ser usó su cuerpo como huésped demasiado tiempo, pero notaba que cuando estaba molesto o asustado pasaban cosas a su alrededor que no podía explicar.
En una ocasión, estaba seguro de haber hecho estallar la licuadora de su madre, pues estaba molesto por la actitud de su padre con respecto a su vida social, y el ruido no lo dejaba concentrarse en el programa que estaba viendo. Recordó como deseó con todas sus fuerzas que el aparato estallara, lo imaginó, lo sintió y de pronto el aparato voló aventando a su madre algunos metros.
Por suerte, Harriet Runner no sufrió daños considerables, y ella y su esposo atribuyeron el accidente a una falla en la corriente eléctrica. Pero Rip estaba seguro de que él había tenido algo que ver en el asunto.
-¿tienes algo en mente? – pregunta el correcaminos, Aidan lo mira pensativo.
-Trata de concentrarte en tirar ese armario frente al soldado,-
-no se si pueda- Rip lo duda, su idea de tener poderes telequinéticos es solo una teoría.
-yo confío en ti, se que puedes hacerlo – Aidan sonríe a Rip, provocando que el chico se sonroje un poco, cuando estaba con Aidan sentía que podía hacer cualquier cosa, así que toma confianza y mira por la rejilla. En el fondo de la habitación hay un armario con libros y varios aparatos empolvados, se nota que llevan mucho tiempo ahí. Rip mira hacia ese lugar deseando con todo su ser derribar ese mueble, se concentró todo lo que pudo, sin dejar de verlo ni siquiera para parpadear.
El mueble metálico cayó al piso haciendo gran estrépito. -¡Siii!- gritaron Aidan y Rip al mismo tiempo y sin pensarlo mucho se abrazaron. Fue una situación un poco incómoda para ambos, pues lo hicieron sin pensar, después de unos cinco segundos que les parecieron siglos se separaron y se miraron sonrojados. Aidan se aclaró la garganta:
-Ejem… Lo hiciste bien, Rip, creo que pronto puedes llegar a controlar esta habilidad
-Si, eso creo – Rip rió con nerviosismo. No estaba seguro de si lo que había hecho serviría para ayudar a Ace, pero valía la pena intentarlo.
El soldado se dirigió al lugar del ruido. En eso, otros tres soldados entraron a la habitación.
-Sargento Lee, nos han avisado que probablemente haya intrusos en el cuartel – dice uno de los hombres.
-¿intrusos? – pregunta el corpulento soldado.
-Señor, si señor, - responde el otro militar haciendo un saludo – los hemos visto en la televisión, son dos antropomorfos, entraron en la base cuando se transmitía la llegada de "este"- señala despectivamente a Ace, el chico tiene sangre saliendo de su nariz y un ojo morado.
-Así que tus amiguitos vinieron a rescatarte, ¡qué modales! Hay que darles la bienvenida- dice con veneno al maltrecho conejo, el cual se estremece al verlo acercarse y sonreírle mostrando varios dientes de oro.
-¿ya los identificaron?- pregunta Lee a los soldados que lo miran en la puerta.
-Señor, no se alcanzan a distinguir, solo vimos lo que parecen ser dos antropomorfos, un correcaminos y una especie de "canino"; señor-
-Debe ser ese "genio" loco, el doctor Coyote y su insoportable amigo Runner – sonríe con malicia.- Bien, vamos a darles la bienvenida, soldados, busquen por todos los rincones, pronto vendrán a hacerle compañía a este saco de pulgas.- amigos salgan lastimados por su culpa.
Detrás de la rejilla, Aidan coloca sus manos sobre la pared. Desde que conoce a Rip él también ha mejorado mucho con el control de sus poderes.
Antes estaba tenso y nervioso, temeroso de causarle daño a alguien si entraba en contacto con él, pero con Rip se siente mucho más tranquilo, y desde que está con él nada explota a su alrededor, a menos que él lo desee. Aidan se concentra lo más que puede y la pared comienza a crujir amenazante, antes de caerse convertida en polvo.
Ace levanta un poco la mirada y ve a los dos chicos acercarse.
-Rip, ¿eres tu?- dice con dificultad el conejo – es muy peligroso, no deberías estar aquí.-
-Ace, ¿recuerdas que te dije que alguna vez los compensaría por los daños que hice en la ciudad? bueno, pues es hora de que repare un poco ese error.-
Aidan se dirige a una computadora y comienza a teclear, pero la computadora estalla, al parecer aun hay algo de energía en sus manos después de derribar la pared. Sin embargo, consiguen su propósito, el cual era liberar a Ace. Las esposas de la placa metálica se abrieron dejando libre al maltrecho conejo. Ace no podía mantenerse en pie, así que Rip y Aidan lo ayudaron pasando sus brazos sobre el cuello de cada uno.
Ahora lo difícil sería salir de ahí. Encontraron una puerta que daba a una especie de sótano, y como era la única salida y se dieron cuenta de que pronto tendrían compañía no muy grata, decidieron aventurarse a salir por ahí. En cuanto cerraron la puerta escucharon que varios soldados entraban en la sala de interrogatorios. Al ver la pared derrumbada y que el prisionero no estaba, se enfurecieron.
Rip y Aidan bajaron aprisa por las escaleras hacia el oscuro sótano, llevando al maltrecho Ace con ellos. El conejo parecía que se estaba quedando dormido.
-Resiste, Ace, no te rindas.-
Cerca de ahí, Zadavia también estaba sufriendo por la persecución y las mentiras de su hermano.
Había carteles con su fotografía por todos lados diciendo que era una fugitiva y que era peligrosa.
Estaba preocupada, desde hacía más de un día completo que no tenía noticias de los Loonatics, y lo que más le dolía era no tener noticias de Ace. Se sentía realmente mal por la manera en que había tratado al muchacho.
La culpa finalmente se apoderó de ella al darse cuenta de que había descargado su frustración y pena por la muerte de Slam con el chico, ella sabía que a pesar de ser muy alegre y juguetón, era un buen líder, algo inmaduro, y no había sido su primera opción, pero era un buen líder y Ace Bunny lo había demostrado en ocasiones anteriores. Una vez más usa sus poderes para tratar de encontrar a Tech y los demás Loonatics, estaba al tanto de que Ace había sido capturado, pero desconocía la suerte de los otros miembros del equipo.
Sabía que no podían haber sido atrapados, pues las noticias ya estarían publicando esa noticia, pero el no saber nada de ellos era demasiado frustrante. Al fin logra encontrar una ligera señal, al parecer es Tech que también trata de comunicarse con ella por medio de un satélite, el coyote es muy inteligente, ha enviado la señal a distintos satélites alrededor del mundo, e incluso la envía fuera del planeta, para así parecer que están lejos de Acmetrópolis.
-Tech, ¿eres tú? –Su voz suena angustiada- ¿Dónde están, están todos bien? –luego reacciona y comprende que Tech no puede decirle exactamente donde están por el riesgo de que alguien esté interfiriendo la llamada.
-Zadavia, estamos,…-el coyote duda un poco, - bueno, lo mejor que podemos, Lexi resultó lastimada, ya la están atendiendo, los demás estamos bien en lo que cabe, pero Ace ha sido capturado-
-lo se, Tech, no se como pero debemos superar esta crisis, buscaré la forma de reunirme con ustedes y tratar de solucionar esta situación.-
-eso espero, de momento planeamos ir a rescatar a Ace, Rev y Duck vendrán conmigo, dejaremos a Lexi al cuidado de "estas personas, son amigos" – dice con tono tranquilizador.
-Tech, ten mucho cuidado, es peligroso, lo que quieren los militares es precisamente que vayan a rescatar a Ace, por esto permitieron que se transmitiera la llegada de Ace a la base militar por televisión, creo que es una trampa.-
-trampa o no, no podemos dejarlo – dice el coyote con tono serio.
-De acuerdo, pero tengan cuidado. Zadavia fuera- dice esto y cierra la transmisión.
En el centro de estudios ecológicos, Tech mira preocupado a sus compañeros, antes de salir a la batalla. Duck se dirige a Tamara y le dice en voz baja.
-Te… te encargo a Lexi,- no sabe qué mas puede decir, sus ojos le pican y siente deseos de llorar, si dependiera de él, no se apartaría de la coneja ni un segundo.
-la cuidaremos bien, tengan cuidado – dice Tamara- suerte, amigos.
Los loonatics salieron de ahí utilizando un improvisado artefacto volador que Tech diseñó usando materiales de reciclaje de naves antiguas que Tamara tenía en el lugar. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de Tech para desviar la señal de la comunicación, una mujer bajita con una cabeza enorme ha detectado la señal y mira con malicia al comandante que dirige una unidad para la cual está trabajando.
-Comandante Simons, - dice Mente Maestra – creo que localicé a "Fido" y sus amigos- sonríe con malicia. –Están en la playa, cerca de las ruinas de la cadena hotelera que desapareció hace dos años después del impacto del meteorito.-
-muy bien, encontraremos a esas ratas donde estén escondidas.-
En el centro de estudios, Lexi despierta asustada. Su mano derecha le duele y descubre una aguja insertada, la cual está conectada con una botella de suero a medio terminar. En su cara siente la mascarilla de oxígeno. Mira alrededor y no le parece un lugar conocido, intenta levantarse, pero su cuerpo se siente extrañamente pesado.
Mira en una repisa una réplica de ella misma, la muñeca de trapo parece sonreírle. Cierra los ojos lo que ella cree son unos segundos, pero en realidad fueron varios minutos. Cuando los abre, descubre a una niña zorro buscando algo con desesperación. Se asoma debajo de la cama, detrás de un mueble, la niña muerde sus uñas mortificada. La coneja, con su súper oído la escucha decir: -
"Lexi, ¿Dónde estás?"- pues la niña habla con voz muy baja. Asombrada, la coneja cree que la busca a ella, y que no ha notado que está justo enfrente.
-¿me buscas a mí?- pregunta Lexi, la niña da un salto y sale de ahí corriendo asustada. –Perdón, no quise asustarte – se disculpa la coneja, intentando incorporarse, de pronto Lexi cae en cuenta de que la "Lexi" que busca la niña debe ser la muñeca que está en la repisa. Lexi nota que la niña se asoma tras la cortina con miedo, creyendo que la coneja no puede verla.
-¿buscas tu muñeca? –Dice con voz suave, la niña retrocede un poco, pero luego asiente – está ahí, sobre la repisa, - Lexi señala el lugar y la niña entra tímidamente, coge a su muñeca y está a punto de irse cuando Tamara entra en la habitación.
-Mindy, ¿estás molestando a Lexi?- dice dulcemente Tamara – debes dejarla descansar-
-no, no me molesta, yo ya había despertado, disculpa, ¿Quién eres tú y que hago aquí?- dice Lexi mirando a Tamara,- y más importante, ¿sabes donde están mis amigos?-
-Bueno, mi nombre es Tamara, estás en mi centro de estudios ecológicos, tus amigos y tu llegaron ayer, eran perseguidos por unos soldados y te dispararon un dardo tranquilizante, el cual era muy fuerte y te dejó inconsciente, y tus amigos salieron para tratar de salvar a Ace Bunny, y Tech me dijo que esperaras aquí, ¿hay algo más que quieras saber?-
-creo que no estoy segura- Lexi sonríe a la muchacha. No la conocía pero le caía bien. De pronto repara en la zorrita que la mira escondida tras la cortina.- Bueno, si, ¿Quién es ella?-
-Ella es Mindy Word, la encontramos hace dos años, después del impacto del meteorito, no le gusta hablar mucho, y no sabemos nada de su familia, vive con nosotros y es una gran admiradora tuya, ¿no es cierto, Mindy?- La niña retrocede un poco, pero finalmente sale cuando Tamara la llama.
-Hola, Mindy, -dice Lexi acariciando el largo cabello negro de la zorrita. La niña se acurruca con Tamara, quien está retirando el catéter de la mano de Lexi.
De pronto, el semblante de la coneja cambia bruscamente.
-¿Te sientes bien? –pregunta Tamara.
-escucho algo, alguien se acerca- dice con seriedad. Tamara se queda quieta junto con Lexi y Mindy, de pronto escuchan las tres como alguien está golpeando fuertemente la puerta. James, el amigo y ayudante de Tamara entra corriendo a la habitación:
-Tamm, son los soldados, nos están atacando, parece que han desactivado los escudos, nos encontraron.-
Tamara termina de retirar los equipos rápidamente a Lexi y toma de la mano a Mindy, que se muerde las uñas asustada. Se escucha el ruido de una explosión en el recibidor.
-Debemos salir de aquí-
Los cuatro corren hacia la parte trasera del edificio, Tamara los dirige por un laberinto de puertas y habitaciones tratando de encontrar una ruta de escape.
Continuara...
