CAPÍTULO VII – El nuevo Hogwarts.

El 01 de septiembre los chicos se encontraron en King's Cross dispuestos a regresar de nuevo a la vida escolar. Para Harry el regreso a Hogwarts estaba resultando algo muy extraño. Esa mañana, después de indicarle a Kreacher que tenía plena libertad para moverse entre el colegio, Grimmauld Place y la casa de Valle Godric, pidió un servicio de taxi, subió su baúl, su Saeta, la jaula de la llamativa Electra y se dirigió a la estación de tren, él solo.

El chico había notado en más de una ocasión que desde la noche de la batalla sus sentidos habían estado más despiertos que nunca, sobre todo se había percatado de su exceso de sensibilidad cuando vivía momentos "intensos" con Ginny. Ese día todo lo sentía de un modo muy nítido, escuchaba claramente el sonido de los motores de los autos, la luz del sol le resultaba demasiado brillante, al punto que tuvo que aplicar un encantamiento polarizador a sus gafas para protegerse la vista, el paso por la barrera hacia el andén 9 ¾ le produjo escalofríos en la piel y distinguió el perfume floral de Ginny en cuanto apareció del otro lado de la misma, aunque ella se encontraba adentro del Expreso acomodando su equipaje con la ayuda Ron.

-¡Buenos días familia! ¡Buenos días señor y señora Granger!

-¡Buenos días cielo, llegas a tiempo! Pensamos que decidirías aparecerte directo en Hogsmeade.

-¿Y perderme la dotación del carrito de golosinas? ¡Eso jamás! Voy a acomodar mis cosas y a Electra, ahora regreso.

Con dificultad logró acomodar sus pertenencias en el Expreso, acosado en el trayecto por cientos de miradas curiosas, comentarios en voz alta de los estudiantes y sus familiares y uno que otro aplauso surgido de manera espontánea a su paso. Al regresar de nuevo para despedirse de los señores Weasley y los señores Granger, se acercó a su novia para saludarla y darle un beso, en el momento que abrazaba a su chica y tocaba sus labios, el destello de un flash (que él sintió casi cegador) hizo voltear a todos los que se encontraban cerca del grupo.

-¿Quién demonios?... ¡Tú!... ¿Qué haces aquí, no tienes cosas más importantes qué hacer que perseguir estudiantes?

-¡Oh querido Harry! A mí también me da mucho gusto verte, me enteré de que tú y tus amigos de aventuras regresarían al colegio y quise verificar el dato, además quería disculparme personalmente por no haber cubierto la conferencia de prensa que ofrecieron, pero hubo un error de comunicación y el Profeta envió a otro reportero.

-Sabes que odio las fotos Skeeter…

-Lo siento querido pero todo en ti es noticia y más ahora que veo que ya no estás con la señorita Granger y andas estrenando novia… que evidentemente parece una Weasley.

-Rita sabes perfectamente que Hermione y yo nunca fuimos novios, esa fue una mentira que tú inventaste y mi vida sentimental no te incumbe ¡Te quiero fuera de mi vida privada y lejos de Ginny!

-Mmm… ¿Ginny Weasley?... interesante, interesante…

-Harry cielo, será mejor que suban, el Expreso está a punto de partir.

-Ehh… sí, mejor subimos ya. Hasta luego señora Molly, nos vemos en Navidad. Señor Weasley nos estaremos viendo por las tardes en el Ministerio, ¡ahh! (Harry se acercó a su suegro tratando de no ser escuchado por Molly) y recuerde que esta semana debe llegarle la podadora muggle que le encargué...

-¡Oh excelente, hijo, excelente!.. ¡ejem! Bien pues buen viaje chicos y por favor no se busquen problemas.

-Papá nosotros nunca nos buscamos problemas… ¡ellos nos encuentran!

Mientras Ron y Hermione se ubicaban en el compartimiento de los prefectos donde pasaban parte del viaje, Harry llevaba presuroso a Ginny de la mano mientras ambos buscaban por el pasillo a Luna y a Neville. De pronto una rubia cabellera apareció de uno de los compartimientos haciendo señas para ubicar a sus amigos.

-¡Aquí estamos!

-Gracias Luna, pasa Ginny, pasa rápido para que cierre. Hola Neville.

-Hola Harry ¿huyendo de tus admiradores? ¿nunca vas a acostumbrarte verdad?

-¡Nunca! Siempre será algo muy desagradable, espero que algún día dejen de verme como ejemplar de feria.

-Eso lo veo difícil Harry, de entrada conservas tu adorable cicatriz y ahora hasta apareces en los libros de texto, en Historia de la Magia Contemporánea, en Personajes Memorables del Mundo Mágico y en Duelos Extraordinarios a través de los Tiempos… esos son los que ubico, pero a lo mejor te mencionen en otros…

-¿De verdad Luna? ¡Genial, lo que me faltaba! Los chicos a los que les voy a dar clase tendrán que estudiarme en teoría y práctica, van a terminar odiándome.

-¿También tú Harry? ¿Vas a ser profesor adjunto?

-Sí Neville, voy a apoyar de primero a cuarto para DCAO.

-¿Y quién será el titular?

-No tenemos idea, McGonagall no lo mencionaba en su carta.

Al cabo de un buen rato Hermione y Ron se unieron al grupo que ya se encontraba más relajado y que había empezado a planear mil y un maneras para sacarle canas verdes a Filch durante ese año.

-Creo que la señora Norris se vería simpática en color lila y rosa, es una buena idea Ginny, nosotras podemos trabajar en eso.

-¿De qué hablas Luna?

-De decorar a la señora Norris…

-No puedo creerlo, va en serio eso de comportarse de lo peor este año eh…

-Tranquila Hermione, no pretendemos hacerle daño a nadie, sólo queremos pasar un divertido último año en Hogwarts.

-¡Harry, Neville! ustedes van a ser profesores adjuntos, tienen que comportarse.

-Bueno Hermione, es que nadie tiene porque enterarse de que nosotros…

-¡Neville! ¡No puedo creerlo!

-¡Hey, llegaron las golosinas!... Harry puedo…

-Agarra lo que quieras para todos pequeña, yo quiero donuts de calabaza y ranas de chocolate… ¡ah y zumo de calabaza para refrescarnos!

Después de acabar con la surtida dotación de golosinas que Ginny repartió entre todos, los chicos asistieron un par de horas al camarote del profesor Slughorn, quien concentró el tema de conversación en las aventuras de los tres amigos en su lucha contra Voldemort y en cómo él había ayudado a Harry con "información valiosa". De regreso a su lugar, el sueño se adueñó de los amigos. Ron dormía con la cabeza hacia atrás y los brazos extendidos sobre el asiento, con Hermione apoyada sobre su pecho por un lado y Luna recargada sobre su hombro del otro lado. Neville dormía con la boca abierta sobre el cristal que daba al pasillo, Ginny estaba recostada sobre las piernas de Harry que miraba el paisaje por la ventana, él no dormía aún.

El chico pensaba que era la primera vez en todos los años de su vida escolar que el trayecto en el Expreso de Hogwarts no lo tenía tenso ni preocupado, esta era la primera ocasión que su mente estaba alejada de problemas y el viaje resultaba de lo más placentero.

En ese momento intentó alcanzar el ejemplar de "El Quisquilloso" que Luna había dejado caer a su lado, pero el tener a Ginny sobre sus piernas le impedía estirarse lo suficiente. El chico estiró los dedos para no inclinarse demasiado sobre la cara de su novia pero no logró llegar – Tendré que sacar la varita - pensó, pero decidió hacer un último intento que finalmente dio resultado, pero no porque su mano hubiera alcanzado la gaceta, sino porque ésta se había deslizado hacia sus dedos como imantada.

No era la primera vez que Harry hacía magia sin varita, lo hacía inconscientemente con los Dursley cuando se enojaba o se asustaba, así logró encerrar a Dudley en el serpentario e inflar a la tía Marge en alguna ocasión, pero generalmente lo hacía cuando se encontraba con el estado de ánimo alterado de alguna manera y en ese momento se encontraba muy relajado, él sólo tenía ganas de alcanzar la gaceta para tener algo que leer. Harry se percató de haber realizado magia sin varita con la simple "intención" de hacerlo, nadie más lo había visto, lo que dejaría el hecho protegido mientras él aprendía a controlar esta habilidad, Dumbledore lo hacía y la combinación de hechizos mentales sin varita significaban una ventaja enorme ante cualquier oponente o situación, pensando en este reto personal el joven mago se quedó dormido.

-¿Harry, Harry?... Despierta, tienes que ponerte la túnica, ya hemos llegado.

-¿Ya? Bien, pero vamos a esperar a que bajen todos por favor, prefiero evitar el tumulto y las miradas y todo eso…

Los 6 amigos se acercaron al último de los carruajes y en esta ocasión también Ron, Hermione y Ginny pudieron observar a los enigmáticos thestrals que tiraban de ellos. La cara de sorpresa de Ginny hizo que Harry acercara a su novia hacia uno de los caballos alados para que la chica lo acariciara, recordándole lo nobles e inteligentes que eran estas criaturas.

El Castillo lucía nuevamente majestuoso, parecía que nada hubiera sucedido en esos terrenos unos meses antes. Sólo la torre de Astronomía permanecía apagada, los chicos supusieron que el lugar había sido cerrado permanentemente después de la muerte de Dumbledore y que la profesora Sinistra se habría reubicado en otro lugar. Harry podía sentir en el aire olor a madera y hierba, el cadencioso sonido del lago resultaba relajante, el ulular de la lechucería se escuchaba a lo lejos. Pronto llegaron al Gran Comedor, pero justo cuando "el trío" se disponía a tomar sus asientos en la mesa de Gryffindor, Dean Thomas y Seamus Finnigan explotaron en silbidos y aplausos cuando los vieron entrar, casi de inmediato toda la mesa de Gryffindor hacía lo mismo, encabezados por Sir Nicholas "Casi-Decapitado" y poco a poco los demás fantasmas y el resto de los estudiantes también. Los tres amigos estaban de mil colores, no podían dejar de reírse como tontos y hacerles señas a sus compañeros de Casa para que se callaran, Harry dirigió temeroso una mirada a la mesa de profesores buscando los ojos recriminantes de Minerva McGonagall, quien para su sorpresa, se encontraba unida a los aplausos del resto de los estudiantes, el chico sonrió ampliamente y saludó con la mano a la Directora y a Hagrid que estaba sentado a su lado.

-Jóvenes, silencio por favor. Gryffindor tomen sus asientos y dejen los festejos para más tarde, sean todos bienvenidos al nuevo ciclo escolar de Hogwarts. Como podrán notar, las labores de reconstrucción del Castillo han sido un éxito y nuestro querido colegio hoy luce en excelentes condiciones. También, como la mayoría sabe, el Consejo Escolar ha decidido nombrarme Directora en funciones, cargo que he aceptado con gusto y orgullo. Es para mi un honor presentarles como el nuevo Subdirector del colegio al bien conocido y estimado por todos ustedes, Jefe de la Casa Ravenclaw, profesor Filius Flitwick, quien a partir de esta ocasión tendrá a su cargo la Ceremonia de Selección de los alumnos de primer año. Es también un gusto presentar ante ustedes a nuestro querido, rescatado y reparado Sombrero Seleccionador, que hoy está como nuevo y quien sigue a la cabeza de esta importante ceremonia. Filius por favor, los chicos quedan en tus manos.

Y dicho esto, el profesor Flitwick y el Sombrero Seleccionador se dieron a la tarea de ubicar en sus Casas correspondientes al nutrido grupo de asustados estudiantes de primer año, no sin antes escuchar la nueva canción del restaurado sombrero:

He de contar una historia intensa y cálida,

Muy cálida para mí que ardí en llamas,

La maldad y la crueldad han sido erradicadas

Y la comunidad mágica se ha visto liberada.

Hogwarts fue devastado, muchos amigos hoy están en el pasado.

Las paredes del Castillo explotaron, los retratos y armaduras volaron.

El llanto y la desolación pudimos sentir, pero aprendimos a sobrevivir.

Hoy estoy listo igual que ustedes y la selección debe seguir.

Bienvenidos todos a este Gran Castillo,

Bienvenidos todos, profesores, jóvenes y niños.

Hoy el nuevo Hogwarts luce renovado.

Gracias al amor y cuidados que todos le han brindado.

Los estudiantes explotaron en aplausos y Harry notó que de los agujeros de los ojos del sombrero asomaba algo que parecía una lágrima. La ceremonia de selección se llevó a cabo como cada año regular y mientras los Gryffindor recibían a los nuevos integrantes de la manada, Hermione hizo un par de observaciones a sus amigos.

-Hey Harry, ¿qué no es esa Hestia Jones? En la mesa de los profesores, la morena platicando con Hagrid…

-Sí, claro que es Hestia, luce ese gran porte como siempre, pero… ¿ustedes creen que ella pueda ser la nueva titular de…? Creo que nunca ha tenido titular mujer esa materia ¿o sí? y bueno, es más joven que cualquiera que la haya impartido.

-Pues las cosas pueden cambiar, la Directora del colegio ahora es una mujer ¿no? Además Hestia sería excelente para la materia.

-Pues ojalá que así sea, Hestia es muy buena Auror y muy agradable como persona, llena de energía, creo que podría ser la profesora para DCAO que por fin sostenga la asignatura por más de un año, aunque muerto Voldemort, la maldición de la materia debe desaparecer.

-Y ese otro hombre que parece que tiene cuernos ¿alguien lo conoce?

-No parece Hermione… ¡Tiene cuernos!... accidente irreversible de trabajo, es Gilbert Whimple, lo conozco por papá, trabaja en el Comité de Encantos Experimentales del Ministerio, buen tipo, un poco loco, pero buen tipo.

-¿Y él qué hará aquí?

-Pues ya nos enteraremos…

Terminada la ceremonia de selección, Minerva McGonagall volvió a tomar la palabra para dar las conocidas indicaciones y prohibiciones de Argus Filch, fechas de visitas a Hogsmeade, Torneo de Quidditch y algunos otros anuncios importantes.

-Por último quiero recordar quiénes son los Jefes de las diferentes Casas, la profesora Pomona Sprout de Hufflepuff, el profesor Filius Flitwick de Ravenclaw, el profesor Horace Slughorn de Slytherin y a partir del día de hoy, la profesora Séptima Vector como Jefa de la Casa de Gryffindor, debido a que yo tendré que hacerme cargo de otras actividades (los Gryffindors aplaudieron contentos, la profesora de Aritmancia era una persona amable, justa y muy inteligente, aunque Harry sabía que nadie podría igualar a la líder anterior de la manada). Aunque este año seguiré impartiendo Transformaciones para sexto y séptimo, la materia tendrá un nuevo titular y el próximo año tendrá bajo su cargo a todos los grupos, demos la bienvenida a Hogwarts al profesor Gilbert Whimple...

Bien, ya casi termino chicos, antes de comenzar con el banquete de esta noche, quiero presentarles al nuevo y esperemos permanente titular de la asignatura Defensa Contra las Artes Oscuras, quiero que conozcan a Hestia Jones, reconocida Auror y muy querida amiga de Hogwarts, bienvenida Hestia. Por último, este año los alumnos de primero a cuarto año tendrán la asesoría de dos de sus compañeros de séptimo como profesores adjuntos en las materias de Herbología y Defensa Contra las Artes Oscuras, Neville Longbottom y Harry Potter respectivamente realizarán prácticas profesionales en el colegio apoyando a las profesoras Sprout y Jones. Bienvenidos nuevamente y buen provecho… ¡Qué comience el banquete!

Con el estómago lleno a reventar Ron fue arrastrado por Hermione para guiar a los alumnos de primero hasta la Sala Común de Gryffindor. Harry dejó a Ginny con Neville y se dirigió un momento hacia la mesa de los profesores. Después de saludar cálidamente a Hagrid y acordar visitarlo en cuanto tuviera sus horarios, se acercó a Minerva McGonagall que en ese momento platicaba con Hestia Jones.

-Disculpe, profesora…

-Bienvenido Potter.

-Gracias… ¡Hestia qué gusto!…ehh, es decir, profesora Jones, ¡ejem!... es un honor poder estar este año bajo su asesoría en mis prácticas profesionales (decía Harry a su amiga mientras le guiñaba un ojo en gesto coqueto).

-¡Ay Harry el gusto es mío! (esbozaba una gran sonrisa sincera la joven morena que apreciaba tanto al muchacho) ya verás que haremos muy buena mancuerna, trata de verme antes de la primera sesión para ponernos de acuerdo sobre la metodología que llevaremos con las clases ¿correcto?

-¡Correcto!... Profesora McGonagall ¿cuándo puedo ir a verla para que me indique cómo voy a hacerle con lo de las clases en el Ministerio?

-Mañana después del desayuno, cuando tengan ya sus horarios, sube a mi despacho para recibir indicaciones. La gárgola nuevamente ha entrado en funciones por cierto… la palabra es… Fawkes

El chico de la cicatriz estaba cansado y tenía sueño, pero se sentía contento de estar nuevamente sobre los cojines de la Sala Común de Gryffindor, con Ginny recostada sobre sus piernas, sus cosas instaladas en el dormitorio y su cama esperándolo para pasar una cómoda y cálida noche. Sólo estuvo unos minutos despidiéndose de su novia cuando ambos decidieron que era momento de que cada quien subiera a descansar. Pero una vez en el dormitorio…

-Me siento raro, pero tranquilo sabes.

-Sí, yo también, es como si por primera vez estuviéramos llegando al colegio "para estudiar", es decir, sólo para estudiar, sin pruebas extremas, sin dementores o mortífagos, sin Vol-de-mort (a Ron aún le costaba un poco de trabajo mencionar aquel nombre).

-Mañana debemos empezar a explorar cómo quedó todo con las labores de reconstrucción, tenemos que revisar las salidas secretas con el Mapa del Merodeador y verificar si la Sala de los Menesteres sigue funcionando después del incendio.

-Claro, también tenemos que entrar en contacto con mi hermano George.

-¿Con George?

-Por supuesto ¡tenemos que hacer nuestro pedido anual a Sortilegios Weasley!

- De eso Kreacher puede hacerse cargo, ya sabes, comunicación con el exterior. También hay que ir a visitar a Hagrid y a Buckbeak. Sabes, he pensado que podríamos regalarle un "nuevo Fang", tal vez no otro jabalinero porque no se trata de sustituir al viejo sabueso, pero quizá podríamos regalarle un cachorro de viejo pastor inglés, esos perros crecen grandes y son muy bonitos.

-Me parece una excelente idea Harry, creo que puedes realizar el pedido a la tienda de animales del Callejón Diagon desde aquí o puedes decirle a George que lo haga.

-Creo que mejor se lo encargamos a tu hermano y le mando el dinero cuando le mandemos el de nuestro "cargamento anual".

-¿Sabes qué es lo único que me pone un poco nervioso de todo esto Harry?

-¿Qué?

-Hermione… aquí… solos.

-¿Hermione te pone nervioso? Oye no creo que te torture para que te pongas a estudiar, ni que intente hacer sus prácticas de transformaciones y encantamientos contigo.

-¡No animal!... No me refiero para nada al aspecto escolar, yo hablo de otro aspecto… Mira, aunque este verano pasamos mucho tiempo juntos y a solas, la verdad es que entre sus padres, los míos y hasta Ginny y tú, pues digamos que yo tenía "ciertos límites", pero aquí siento que no voy a tenerlos y bueno, yo…

-¿Tú qué Ron? (Harry estaba conteniendo la risa ante el rostro de sincera preocupación de su amigo que empezaba a tomar el color de sus cabellos).

-Harry… ¿soy un enfermo? Es decir, yo adoro a Hermione, es la mujer de mi vida, lo sé, la amo y ya se lo dije…

-¡Al grano Ron!... ¿Qué tiene que ver que ames a Hermione con que seas un enfermo y tengas miedo de tenerla aquí?

-Es que cuando estamos solos yo a veces siento que pierdo el control, ya sabes… y de no ser porque ella me "ubica" yo simplemente… seguiría, ¿me entiendes?... Y creo que pienso demasiado en "eso" y sueño muy seguido con la idea de… Harry no quiero que mis incontrolables hormonas la vayan a hacer sentir presionada, ofendida o algo así.

-Ron, para empezar no eres un enfermo, es normal que desees "avanzar al siguiente nivel" con tu novia, porque como dice Ginny "un chico normal de 18 años es el mejor amigo de sus hormonas"…

-¿Podemos omitir la intervención de Ginny en esta plática?

-¡Oh sí, disculpa!... El caso amigo es que te entiendo y estoy seguro que Hermione también, lo importante es que hables de esto con ella y le hagas saber que no quieres ofenderla ni presionarla, eso por un lado (Ron escuchaba las palabras de su amigo y se sentía un poco más tranquilo), - Por otro lado, entiendo que te vuelvas loco de deseo, pero por dos segundos pon la "cabeza fría" y piensa si en realidad están listos… y no quiero decir con esto que no lo estén, pero tanto tú como ella deben estar seguros. Hermione no es ninguna niñita, de hecho es más grande que nosotros, pero creo que "ese paso" no depende de la edad. Tal vez ella haya olvidado que en esto es tan "inexperta" como nosotros.

-Gracias hermano, tienes razón, voy a platicarle lo que pienso, de verdad necesitaba hablar contigo de esto.

-Ron, no olvides que independientemente de lo complicado que resulta que mi novia sea tu hermana y la tuya sea como la mía… tú y yo somos amigos y eso no va a cambiar ¿de acuerdo?

-Claro que no va a cambiar ¿A quien más podría contarle mis más fogosos pensamientos sin que se horrorice y por el contrario se ataque de la risa para después decirme que en realidad no soy un degenerado? Harry, por cierto… hablando de pensamientos fogosos, tú y Ginny… ¿ustedes? es decir, por el momento sólo quiero sobrinos de Bill sabes…

-No Ron, no te preocupes… nosotros aún tenemos camino por recorrer antes de entregarnos el uno al otro por completo, lo hemos platicado y aún no es tiempo. Además, aunque en algún momento decidiéramos lo contrario, yo sí quiero darte media docena de sobrinos, pero en unos años, no ahora.

-¡Ya, ya, sin detalles, con eso tengo! Buenas noches Harry.

-Hasta mañana tío Ronie… (Harry se quedó mirando fijamente la cortina, que al estar mal cerrada, dejaba entrar la claridad de la luna y le daba directo en la cara, sacó la mano derecha de la sábana, se concentró en la intención de cerrarla y con un movimiento ligero de sus dedos, la cortina se corrió unos centímetros, dejando en perfecta penumbra el dormitorio. El chico sonrió satisfecho, cerró los ojos y se quedó dormido).