– ¿El cumpleaños de la Jefa? ¡¿Hoy?! – se asustó Kyrek. – ¿Y qué vamos a hacer?
– No sé, pero lo de las gafas de sol no que quedó muy cutre – contestó Oki.
– "Muy cutre" – bufó Eliaz.
– Tiene razón – apunté. – Para un invento suyo que no ha explotado…
– ¡Oye!
– A ver, Eliaz, dinos un invento tuyo que no haya explotado – propuso Blod. – Y que no sean las gafas de sol.
– Pues…
– No hay.
– Es imposible que haya alguno que no haya explotado.
– Iros a la mierda.
– ¿De qué habláis? – apareció Ari de repente.
– Es el cumple de la Jefa – expliqué.
– ¿Cuándo?
– Hoy.
– ¡¿Hoy?!
– Nos hemos vuelto a olvidar…
– ¡Catástrofe!
– ¡Crisis! ¡Crisis!
– ¡Vamos a morir! ¡No puede ser!
– Venga, caballeros, calma. Blod, eres el oficial de más rango después de Henkara… – me giré hacia él. – ¿Blod?
– Ha huido al ver que le ibais a dar responsabilidad.
– Será cabrón…
– Te toca, Rido.
– Mierda – musité.
– ¿Qué vamos a hacer? – murmuraba insistentemente
– Tranquilos – rió burlón Chrno, que había surgido del lugar donde antes se encontraba Anae. – Tengo una idea.
– ¡Tú! – se abalanzó sobre él Eliaz. – Tenemos un asunto pendiente.
– ¿Queréis que os ayude o no?
– ¡No queremos…!
– Es una emergencia – interrumpí a mi amigo. – Cualquier cosa nos vendrá bien. Por cierto…
– ¿Sí?
– ¿Dónde está Anae?
– Digamos que…
– Mejor no digas nada – le corté. – Creo que prefiero no saberlo.
– Bueno, ¿cuál es el plan? – trató de reconducir la situación Blod, que acababa de reaparecer.
– Tú te encargarás del alcohol, pero que no pase lo del año pasado.
– ¿Lo del año pasado? ¿Qué pasó el año pasado? – se preguntó. – Ah… Eso.
– Pues eso, que no pase.
– ¡Oye! ¡Que yo ya no bebo!
– ¿Esto es muy habitual por aquí? – inquirió Bone, desde la puerta.
– ¿El qué?
– Estos… contubernios – especificó.
– Oh… La verdad es que… Sí – respondió Cloud. – No te preocupes. Al final te acostumbras.
– Ya entiendo la fama que tenéis… – se sonrió.
– Tenemos, Gafotas – apunté. – Tenemos. Ahora eres uno de los nuestros, ¿recuerdas?
– ¿Y de qué se trata? ¿Contra qué conspiráis?
– No conspiramos – se apresuró a establecer Eliaz.
– En cierto modo sí lo hacemos – sonreí. – Es el cumple de la Jefa. Estamos preparando la fiesta.
– ¿El cumple de Henkara? ¿Cuándo?
– Hoy…
– ¡¿Hoy?! Gracias por avisar, Barbas.
– No era mi deber… – me excusé. – Bueno, ¿alguna idea?
– La verdad es que…
– ¿Es que qué?
– ¿Qué os parece una fiesta de disfraces?
– ¿Una fiesta de disfraces?
– Interesante… – murmuró Eliaz. – Aunque eso ya se me había ocurrido a mí hace…
– No insistas. No te vamos a creer.
– Pues es verdad.
– Ya, seguro.
– A ver, calma – intervine. – Fiesta de disfraces, ¿votos a favor?
– Yo.
– Yo también.
– Por no pensar más… – resopló Blod levantando la mano.
– Yo me apunto también – dije mirando a los demás. – Así que…
– ¡Fiesta de disfraces!
– ¡Disfraces! ¡Wiiiiiiiiiii! ¡Disfraces! ¡Fiesta de disfraces! – se escuchó a lo lejos.
– ¿Qué es eso? – se interesó Head.
– ¿Eso?
– Eso es Arte en plena ebullición.
– ¡Disfraces! ¡Wiiiiiiiiiii! – aquel sonido se acercaba cada vez más y más rápido.
– Buena definición, Chrno.
– ¡Por Dios! ¡¿Dónde me he metido?!
– ¡Me voy a disfrazar de Nubeluz!
– En la boca del infierno…
– Aunque también has cruzado las puertas del cielo…
– ¿Eing?
– ¡Wiiiiiiiiiiiiiii!
– Sí, hombre. ¿Nunca lo habías oído?
– ¿El qué?
– Estás en la División de los Ángeles y Demonios – sentenció Henkara, apareciendo de súbito en la puerta. – Bienvenido. Por cierto, si a alguien se le ocurre regalarme crema solar y gafas de sol como el año pasado… Le convertiré en el nuevo sujeto de pruebas de Eliaz.
– ¡Bien! ¡Sujetos de pruebas! – exclamó el noble. – ¡Así podré probar mi nuevo…!
– ¡No! ¡No quiero explotar! ¡No quiero explotar!
– Tranquila, Arte, no explota… – decía Eliaz saboreando sus posibilidades.
– No estaría yo tan seguro – le corté. – ¿Alguno ha visto a Ayase desde la vez que éste quiso hacerle "unas pequeñas pruebas inofensivas"?
– Yo no…
– Ni yo…
– Tranquiiiiilos. Está bien.
– Como que te vamos a creer…
– Centrémonos en lo de esta noche…
– ¡Fiesta de disfraces!
– Bueno. Si eso, yo os dejo preparar mi fiesta "sorpresa".
– Entonces… ¿De qué os vais a disfrazar?
