Capitulo 6:
~*Viejo amigo y celos *~
-¿Lucy… estas dormida?- preguntó un pequeño peli rosado mientras le tocaba su mejilla en aquella fría noche, ella se dio vuelta y se acurruco contra él. Estaba fria
-se ha quedado dormida, Natsu, tú también deberías dormir, ya es muy tarde- le susurro Igneel mientras los miraba, Layla los tapo con una pequeña manta.
-que descansen- les susurro. El asintió lentamente mientras tapaba a la pequeña rubia, él le agarro una mano, se acercó más a ella y lentamente serró sus ojos para quedarse profundamente dormido.
Al fin habían llegado a aquel pueblo, allí comprarían lo necesario para partir hacia el bosque. Pero algo andaba mal en aquella ciudad, lo que hizo mantener precavido a Jellal, al llegar le habían pedido sus datos, con el tiempo había descubierto que ese pueblo estaba bajo el cuidado de uno de los socios del padre de Lucy, quien lo lleva a la ruina, y eso no es todo, sabía que Jude tenía un hijo, pero no sabía si era mujer u hombre, así que había mandado a pedir los nombre de cada persona que llegase a ese pueblo. Quería tomar a Lucy como su prisionera, para seguir vengándose se su padre. Por eso, Jellal había decidido esperarlos en la parada del tren, tenía que avisarle cuanto antes, si no, Lucy estaría perdida. Los diviso bajar del tren, Lucy reía mientras lo miraba con cariño y algún otro sentimiento a Natsu, este estaba sonrojado y peleaba con Gray. Erza bajo del tren a lo último, lucía una remera negra y una falda, era raro no verla con armadura, es mas esta vez tenía sus cabellos perfectamente atados. Se les acerco sorprendiéndolos, no dudo ni un instante y la miro a Lucy a los ojos.
-¿Jellal, que haces aquí?- le pregunto Erza confundida, el la miro y negó con la cabeza.
-Lucy, por nada en el mundo des tu apellido, este pueblo está bajo el cuidado de uno de los ex socios de tu padre, que lo llevo a la ruina, él te está buscando, quiere seguir vengándose de tu padre, no le des a nadie tu apellido, invéntate uno, ¿has entendido?- ella asintió lentamente, Erza lo miraba de reojo.
-entendido- le dijo, el suspiro y sonrió.
-bien entonces vallan a comprar lo que necesitan, Erza, quiero hablar contigo a solas- ella se sobresaltó al escuchar su nombre y se sonrojo, asintió nerviosa.
-e-está bien- tartamudeo la pelirroja, Lucy le guiño un ojo mientras se alejaba con Natsu. Jellal comenzó a zaminar hacia la otra dirección, ella solo lo seguía nerviosa.
-¿Cómo ha estado el viaje?- le pregunto ella lo miro y sonrió.
-muy bien, gracias- le contesto, el miro el piso mientras caminaba aún más rápido.
-Erza, este viaje hacia el bosque será muy peligroso, ¿estas segura de que quieres hacerlo?- le pregunto sonrojado y preocupado, ella asintió lentamente.
-ellos son mis amigos, no puedo abandonarlos- le susurro, el la miro a los ojos.
-entonces… yo te protegeré todo el tiempo que sea necesario- ella se sorprendió y sonrojo, asintió lentamente.
Lucy y Natsu salían de la estación de tren, pero no se habían percatado de algo, las personas eran detenidas por hombres con uniformes, de seguro que eran los que tomaban sus datos, tal y como Jellal lo había dicho. Un hombre se les acerco, Lucy se ocultó detrás del brazo de Natsu, por alguna razón su instinto dragón le decía que no era de fiar aquel hombre, su piel comenzaba a brillar, sus pulmones comenzaban a arder, su espalda picaba, el bello de la nuca se le erizo y de la nada se le escapo un gruñido mientras apretaba el hombro izquierdo de Natsu son sus manos, él le susurro que se calmase, pero le era imposible, algo en su interior le decía que estaba en problemas.
-¿pueden darme sus nombres y de dónde vienen?, por favor- pregunto o más bien exigió el hombre, Natsu la miro y luego lo miro.
-mi nombre es Natsu Dragneel, venimos de Magnolia- el hombre lo anoto en una tableta, luego la miro a Lucy.
-¿y tú, cómo te llamas?- le pregunto, su cuerpo entero comenzó a temblar. Tenía miedo, estaba a la defensiva.
-Lucy…- dudo por unos cuantos minutos, no se le ocurría nada, él lo anoto y la miro.
-Lucy ¿qué?- pregunto con un tono brusco de voz, ella lo miro a Natsu, se arrepentiría de lo que aria, pero era la única forma de salir de esa. Igual mucho no le importaba, tarde o temprano ella y el tendrían el mismo apellido.
-Dragneel… mi nombre es Lucy Dragneel- le contesto sorprendiendo al peli rosado, le dedico una sonrisa nerviosa, el hombre lo anoto y luego los miro.
-¿son familia?- pregunto, Natsu trago saliva y dudo, quiso contestar pero, ella fue rápida y negó con la cabeza, entre tanto nerviosismo no sabía que responder.
-so-soy su esposa- soltó diciendo las palabras muy rápido, el la miro y asintió, Natsu empalideció enseguida, ella se sonrojo.
-muy bien, bienvenidos, enviaremos sus datos a los distintos hoteles, por favor siéntanse cómodos- les dijo antes de comenzar a caminar.
Natsu miro a Lucy incrédulo. Ella estaba sonrojada. Estaba pálido, todavía no podía creer lo que había sucedido. Lucy lo miro, Qué le molestaba si tarde o temprano tendían que llevar el mismo apellido. Lucy comenzó a caminar hacia Wendy y Carla, quienes estaban esperando a los demás junto con las maletas. Natsu la siguió callado, pensativo. Lucy y Wendy llevaron las cosas de Erza hacia el hotel, querían dejarla a solas con Jellal, ellos dos hacia bastante tiempo que no se veían, siempre estaban ocupados en algo. Gray había desaparecido con Gajeel en el momento que bajaron del tren, de seguro que también estaría yendo al hotel. Happy comía un pescado mientras Lucy lo abrasaba, Lily los seguía por detrás, Wendy abrasaba a Carla, y Natsu, a él le había tocado llevar todo al hotel, caminaba cargado de cosas mientras escuchaban la charla animada de Lucy y Wendy acerca de perfeccionar la neblina de la rubia. Por alguna extraña razón Natsu se sintió cómodo en aquel ambiente, desde hacía ya varios años veía a Lucy como parte de su familia, junto a Happy y por alguna razón veía a Wendy como una pequeña hermana. Ese ambiente era encantador. Lucy caminaba con elegancia mientras abrazaba a Happy y sonreía animadamente con cierto rubor en sus mejillas, sus cabellos se despeinaban con el viento, su piel brillaba y su perfecta dentadura resaltaba en su amplia sonrisa, su cuerpo era único, perfecto, lleno de curvas. Lucy era un ser perfecto. Llamaba la atención de los habitantes de aquel pueblo, parecía como si nunca hubiesen visto a alguien tan tierna, divertida y hermosa muchacha. Ella se dio vuelta y le dedico las mejores de sus sonrisas. Sus cabellos bailaron con el viento y sus ojos chocolates le demostraban lo feliz que estaba. Natsu se sonrojo, Happy lo miro picaronamente. Lucy se le acerco y se sonrojo. Abraso con más fuerza al minino casi asfixiándolo. Extendió una mano asía el, tomo la suya, sus ojos eran cálidos y tiernos. Caminaron en silencio, divisaron el hotel, en la entrada estaba parado Gray. Al verlos suspiro y camino hacia Natsu para ayudarlo con las maletas de Erza –cosa que se excedía de equipaje como siempre-, pero al agarrarlas, él y Lucy salieron corriendo hacia el centro del pueblo. Ambos estaban ansiosos de explorar aquel lugar. No era nada fuera de lo normal, se parecía en algo a Magnolia. Pero había muchas más tiendas de magia. Una de aquellas llamo la atención de la rubia. Camino hacia la vidriera, allí había un collar para mascotas mágico, tenía escrito algo en un idioma perdido, que pudo descifrarlo enseguida. Miro a Natsu, este asintió lentamente.
-uno de los tantos idiomas de dragones, cada clan tiene un idioma diferente, pero, yo nunca había visto este- ella trago saliva y lo miro a los ojos.
-es un sello… para un dragón bebe... perteneciente al clan del sol-el la miro y asintió. Un escalofrío cruzo por su cuerpo, siento una extraña presencia a unos cuantos kilómetros de allí, su piel brillo, sus ojos comenzaron a cambiar, el bello de la nuca se le erizo con tan solo sentirla, la conocía, esa presencia era la de un dragón, miro hacia el cielo asustada, no veía nada- la comprare- susurro aterrada, si tenía aquello seria capas de sellar a aquel dragón e interrogarlo. Natsu se apegó a ella, acerco sus labios a su oído y le susurro en un tono muy bajo e inaudible para las personas normales.
-¿también te has dado cuenta de aquello?- su aliento choco en la oreja de la rubia, se sonrojo y asintió atemorizada. Volteo su rostro, estaban tan cerca el uno del otro.
-lo necesitaremos- susurro decidida a comprarlo. El asintió lentamente, la miro a los ojos por un instante. Ella se separó de él y camino hacia dentro de la tienda. Happy no entendía nada de aquello.
Camino hacia la caja, donde se encontraba una señora, ella le sonrió, Lucy le devolvió la sonrisa, mientras caminaba nerviosa y precavida, aquel oribe sensación no se le iba, sentía su piel de gallina, sus pies temblaban. Happy la miraba curioso, su mirada infantil la tranquilizo en algo, trago saliva. Al acercarse más a la señora esta le saludo. Natsu le agarro el brazo a Lucy intentando calmarla, podía sentir que tenía miedo.
-Lucy, tus ojos- le susurro Natsu, sus ojos de dragona todavía estaban a la vista, parpadeo varias veces para que volviesen a su color normal.
-¿Qué es lo que necesitan?- pregunto la señora, Natsu y Lucy se miraron.
-el collar que está en la vidriera… ¿podría mostrárnoslo?- pregunto Natsu la señora asintió mientras caminaba hacia la vidriera.
-sí, es un collar muy antiguo, pertenecía a un clan muy raro de los dragones…-
-al clan del sol, el clan más raro de los dragones- le interrumpió Lucy, la señora la miro mientras agarraba aquel collar.
-ya veo… tú me haces acordar a aquellos dragones- Lucy y Natsu se miraron nerviosos, la señora rio mientras se los llevaba- casi no hay legendarios por estas tierras, muchos murieron, y otros desaparecieron junto a los dragones- Lucy asintió nerviosa, lo sabía, los legendarios habían escapado, y los pocos que quedaban morían por enfermedades o por culpa de no poder sacar su yo interior.
-sí, lo sé, es raro encontrarse un legendario, muchos enfermamos y morimos, si no liberamos a nuestro yo interior este comenzara a reclamar salir, poco a poco se debilitara y esto hará que nuestro cuerpo comienza a enfermar, delirios, fiebres muy altas, respiración forzosa que son seguidos por la muerte- Lucy abrió los ojos de par en par al terminar de decir aquello, la señora la miro triunfante, Natsu tenía unas ganas tremendas de golpear a Lucy, había revelado lo que era a alguien que ni conocía.
-Lucy eres estúpida- se quejó Happy, ella asintió lentamente.
-descuiden, soy como ella, lo supe desde que los vi en la vidriera, tu eres una legendaria del clan del sol, ten, esto te pertenece por derecho- le extendió el collar y le sonrió, Lucy suspiro aliviada, sentó a Happy en la mesada y agarro el collar con manos temblorosas.
-¿está usted segura?- le pregunto, aquella señora asintió.
-completamente, lo necesitaran más que yo- ella le sonrió agradecida- fue un placer poder hablar con ustedes, señor y señora- ambos asintieron, Lucy guardo aquel collar en su bolsillo.
-muchas gracias- le dijo mientras caminaban hacia la salida seguidos por Happy.
Una semi-dragona volaba por los aires apresurada, apenas podía controlar sus alas, pero, gracias a ciertos mininos había aprendido a volar. Era seguida por un peli rosado, una peli azul y un pelinegro con sus gatos. Desde que había sentido aquella presencia de un dragón había sentido miedo, pero a la vez, quería saber por qué había un dragón cerca. Volaban por arriba del bosque, intentaba estar concentrada para poder sentirlo. El pelinegro suspiro pesadamente.
-¿están seguro de que era un dragón?- pregunto, Natsu lo miro de mala manera, Lucy nunca jugaría con aquello, además él también lo había sentido.
-Lucy y yo lo hemos sentido- se quejó mirándolo, Lucy se paró en seco, aquella presencia volvía.
Sus cabellos se erizaron, sus escamas quemaban, en su pecho sentía como se iba formando aquel fuego, quemaba su garganta exigiendo salir. Comenzó a temblar, aquel sentimiento la hacía sentir inferior a cualquier criatura. Busco hacia todos lados con la mirada, aquella presencia era fuerte, proveniente del bosque, por alguna razón, la sentía familiar. Diviso arrastrarse por el suelo un dragón serpiente morado, sus alas estaban lastimadas. Al verlo un horrible dolor le cruzo por la cabeza. Aquel dragón lo conocía. Agarro su cabeza con ambas manos llamando la atención de sus amigos.
-Lucy…. ¿estás bien?- le pregunto Wendy preocupada, ella negó con la cabeza, el dolor se comenzó a esparcir por todo su cuerpo hasta el punto de no poder hablar ni moverse.
-¿Lucy que te sucede?- le pregunto Natsu preocupado. La rubia lo miro, al instante sus escamas desaparecieron, sus ojos volvían a ser chocolates y sus alas se esfumaron, extendió su mano hacia él, intento agarrarla, pero fue tarde, comenzó a caer inconsciente-¡LUCY!- grito Natsu con todas sus fuerzas siguiéndola junto con Happy a toda velocidad.
Aquel dragón al escuchar ese nombre se sorprendió y miro hacia el cielo. No había duda alguna ella era la persona a la cual estaba buscando, había recibido su señal. Aunque sus alas estuviesen heridas por culpa de los cazadores tenía que rescatarla, no le importaba nada. Se elevó lo más rápido que pudo conteniendo el dolor. Voló asía ella, la agarro de inmediato, acostada en su espalda. Natsu y Happy pararon de golpe al verlo, ambos se quedaron boquiabiertas, como sus compañeros. El dragón rugió del dolor, voló con dificultad hasta el bosque, donde cayó al suelo bruscamente junto a la rubia. Se levantó enseguida y la recostó en el suelo antes de salir de aquel lugar. Natsu al aterrizar corrió hacia ella.
-Lucy, Lucy- la llamo mientras colocaba su cabeza en su regazo, ella abrió forzosamente los ojos- que bien, no te ha pasado nada- susurro Natsu, ella se sentó en el suelo.
-¿Dónde está?- pregunto, el la miro incrédulo.
-El dragón te ha salvado y se ha escapado, Lucy- la informo el minino, ella apoyo su mano en su frente, miro hacia todos lados.
-el… estaba herido, tengo que encontrarlo- dijo parándose de golpe. Wendy y Gajeel recién aterrizaban, al pararse de golpe se tambaleo y torpeza, pero Natsu fue rápido y la agarro.
-cuidado…- murmuro, ella asintió- deja que Wendy te revise- ella negó con la cabeza mientras se separaba bruscamente de él.
-no- dijo antes de comenzar a caminar.
-¿sabes cómo encontrarlo?- le pregunto Gajeel, ella asintió.
-intentare sentirlo, sentir su presencia, como hacen algunos dragones para poder saber dónde está el enemigo- le dijo mirando hacia todos lados, el asintió lentamente.
-pero, tu apenas sabes cómo transformarte, Lucy- Charle suspiro pesadamente, Lucy era una inútil, o eso pensaba ella.
-lo intentare, no se preocupen- dijo corriendo hacia un árbol, al cual salto hacia la rama y se agacho en ella mirando hacia todos lados.
Cerro sus ojos y respiro hondo, comenzó a sentir su alrededor, la brisa del viento, el ruido de un ruido, los pájaros cantar, el olor de las flores, todo su alrededor, su cuerpo temblaba. Un dolor la atravesó en su pecho. No había duda, al instante lo sintió. Abrió de golpe sus ojos y salto de la rama. Miro a sus compañeros antes de salir corriendo hacia el noreste, lo sentía, estaba débil. Corría lo más rápido que podía. Su presencia se hizo cada vez más cercana, hasta que en un punto parecían estar juntos. Pero no lo encontraba, miro hacia todos los lados. Apoyado contra un árbol había un muchacho de cabellos rojos y piel morena, sus ojos eran violetas, tenía unas graves heridas en sus omoplatos y hombros, su remera estaba rasgada, jadeaba y empalidecía. Lucy se quedó quieta al verlo. Natsu la miro confundido. Ella estaba sorprendida y por poco lloraba.
-¡Cobra!- grito Lucy antes de comenzar a correr hacia él. La miro de reojo y le dedico una cansada y dolida sonrisa. Lucy lo abrazo de golpe sorprendiendo a Natsu y llenándolo de un raro sentimiento.
-Lucy-nee…- susurro con el poco aire que tenía, ella lo abraso con fuerza llorando.
-cobra resiste… te curare…. Wendy ayúdame- ella levanto la vista hacia la peli azul, la cual asintió enseguida al verla llorar, corrió hacia ella.
-me cuesta estar en mi forma humana- susurro, ella le mostro el collar que le había obsequiado aquella señora. Se lo coloco con cuidado mientras Wendy lo comenzaba a curar.
-esto ayudara, podrás estar cuanto quieras en tu forma de humano tanto como tu forma original- el asintió lentamente, Lucy agarro su mano con fuerza mientras la peli azul lo curaba.
-hay que llevarlo al hotel cuanto antes- le dijo la pequeña peli azul a Lucy, ella asintió seria.
Igneel contemplaba perdido una foto. Aquellos momentos felices que había pasado junto a su hijo y Lucy habían sido los mejores de su vida. En aquella foto, Natsu y Lucy estaban montados encima del pequeño dragón serpiente de Lucy, cobra, quien era como un hermano para ella. Rogaba por que el estuviese bien en esos momentos, había sido un completo estúpido al escaparse. Sabía las consecuencias que le traería aquello, pero parecía no importarle. Cobra era alguien estúpido, tanto como su propio hijo en algunas ocasiones. Quería encontrar a Lucy cueste lo que le cueste. Pero, el por qué no lo entendía aun.
-Igneel, todo estará bien, él es fuerte- le susurro Grandine, el asintió lentamente.
-lo sé, pero aun así, no puedo dejar de preocuparme, él era como un hijo para mí, que huya así sin decir nada y engañando a Metalicana, me ha dolido- susurro, Grandine asintió lentamente, lo entendí perfectamente.
-¿y Lucy?- pregunto Jellal a los demás, ellos se miraron y suspiraron.
-lleva horas adentro de la habitación, lo único que hace es estar sentada observando a aquel muchacho- le contesto Erza, el asintió lentamente.
-está deprimida- comento Lily, Natsu asintió lentamente.
-como no estarlo si Cobra es como su hermano, pero aun así, no entiendo el por qué no sale de una vez de aquella habitación, me está volviendo loco- se quejó Natsu. Desde que ella lo había visto Natsu había estado comportándose extraño, sentía que él le quitaría lo más preciado que tenía.
-Natsu, cálmate, entiende los sentimientos de Lucy- intento calmarlo Erza, pero con lo último que dijo lo empeoro, algo se quebró en su interior.
-¡se-sentimientos!- estallo el-¡te refieres a que le gusta!- Erza lo miro incrédula mientras unas ganas de matar a Cobra se acumulaban en su interior, Erza suspiro pesadamente.
-Natsu esta celoso- se rio Happy, este lo fulmino con la mirada.
-No me refería a eso, has malinterpretado todo- dijo Erza mientras unas cuantas gotas de sudor recorrían su nuca.
Natsu no soporto más y entro a la habitación. Lucy estaba sentada en una silla y tenía su cabeza apoyada en la cama, no soltaba la mano de su amigo por nada, el dormía tranquilamente. Natsu sonrió mientras cerraba la puerta. Lucy levanto la cabeza y lo vio. Él se le acerco y se sentó a su lado, sus ojos mostraban el cansancio que ella tenía, estaban hinchados de tanto llorar. Toda aquella tarde se la había pasado llorando. Ella soltó la mano de su amigo para abrazar a Natsu de golpe, él le correspondió aquel abraso, poco a poco se fue durmiendo. Cobra abrió lentamente los ojos y los miro. Esos dos habían crecido. Sonrió ante aquella hermosa escena.
-veo que se llevan mucho mejor que antes- le susurro a Natsu, este lo miro y asintió abrasándola con más fuerza, él se percató de aquello y suspiro- tranquilo, Natsu, no te quitare a Lucy-nee, ella es como una hermana- el asintió lentamente.
-eso espero- susurro Natsu, Cobra miro a Lucy con cariño.
-llévala a su habitación- le susurro, el asintió lentamente mientras alzaba a la rubia.
Espero que les haya gustado este capítulo :3 gracias por leerlo, la verdad que me gustó la idea de poner a Cobra en el fanfiction :3
