Demuéstrame que me amas

Autora: Naomi Hiwatari de Ivanov

Capitulo: 7 "Nuestra existencia"

Deaclaimer: Aunque llore ¬.¬, aunque grite ò.o, aunque ruegue u.ù The Prince Of Tennis, Tennis no Ouhijisama o El príncipe del Tennis no me pertenece TToTT, si alguien cree que si, ya sabe cual es mi sueño ñ.ñ

"Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas Demuéstrame que me amas"

-Sos alguien muy valiente… Pero hay una persona que me gusta mucho… Y… A pesar de todo no puedo olvidarla…-

La colegial bajo un poco su cabeza decepcionada, sintiendo sus ojos humedecer, mas aun formo una sonrisa.

-Espero que le corresponda Syusuke-san, usted es muy bueno… Seria una tonta la que lo dejara pasar…- Le bromeo antes de alejarse.

Dejando un incomodo silencio entre ambos genios, Fuji cerro nuevamente sus ojos antes de retomar su camino, después de todo lo que había pasado jamás había vuelto a hablar con Tezuka de aquel tema.

Mas no pudo avanzar mucho antes que su pareja lo tomara del brazo y con un fuerte impulso lo acercara a si robándole un beso, que le saco el aliento.

-Realmente seria estupido la persona que te dejara ir…- le susurro al oído, besándole suavemente el cuello.

--Mm… Alguien podría vernos boucho…- le contesto de igual forma, reprochándose mentalmente por sus palabras.

--No me importa…- Le contesto antes de acorralo contra la pared –ya nada me importa…-

"Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas Demuéstrame que me amas"

-Fueron el mejor equipo que hayamos tenido y les deseo lo mejor en la vida de ahora en adelante- Hablo sonriente Sumire.

Todos los novatos comenzaron a aplaudir, mientras que los regulares se mantenían en silencio.

-¿Tezuka, por favor quieres decirles algo antes de anunciar al nuevo capitán?-

El muchacho asintió avanzando en frente de los demás chicos que era su ultima vez en el club, se aclaro un poco la garganta antes de comenzar a hablar.

-Seigaku a conseguido a través de sus años un gran prestigio en el tennis, y no dudo que ustedes podrán seguirlo. Confíen en ustedes que son muy capaz- Su voz gruesa denotaba confianza, conmoviendo a sus menores –Este club, nos trajo muchas cosas. Gracias a todos por su cooperación- Bajo la cabeza sorprendiéndolos.

-¡Gracias capitán!- Se escucho en general contestándole el gesto.

-El próximo capitán de Seigaku será Momoshiro Takeshi- Prosiguió llevándose barias miradas de asombros, sin contar que la mas atónita era la de Momo.

Ryoma sonrió de lato codeando a su sempai, haciéndolo reaccionar, agradeció dando por terminado la última clase de tennis de Seigaku para los regulares de tercero. Todos comenzaron a abandonar el lugar, dejando solo a los regulares que apenas mantenían una charla.

-¡Así que ahora me deberán obedecer!- Hablo orgulloso Takeshi sonriendo con confianza.

-Aun te falta mucho- Rió Ryoma dándole la espalda.

-¡¿Qué dijiste enano?!- Gruño entre dientes.

Los mayores miraban la escena sonriendo, y con algo de melancolía en su gesto. Aquellas escenas se le hacia cotidianas por lo que seria difícil alejarse de ellos.

-¿Seguro que hiciste bien Tezuka-boucho?- Bromeo Eiji.

El capitán solo asintió, sin mencionar palabra alguna. Miro de reojo a su pareja notando sus ojos azules abiertos examinaban todo el lugar con cierta tristeza, pero que no se denotaba mucho.

-Bueno chicos, pueden retirarse ya… Los espero mañana a la noche para la fiesta de despedida- Hablo algo abatida Sumire, todos asintieron dirigiéndose a los vestidores, exceptuando a Kaoru e Inui que desde hace barios minutos ya que había desaparecido.

Ryoma y Momoshiro fueron los primeros en retirarse. Kawamura no quería decir palabra alguna, y algo cohibido se fue lo más rápido que pudo. Eiji aun mantenía su uniforme a pesar que ya se había duchado insistiendo que como seria la última vez quería portarlo el mayor tiempo posible. Oishi acomodaba todas sus cosas en el bolso sin dejar nada.

Mientras que Syusuke sentado en una de las bancas observaba tranquilamente como su capitán se terminaba de acomodar.

Y pensar que aquí comenzó todo Su inseparable sonrisa se ensancho ante aquel pensamiento. Entre abrió sus ojos sin perder los movimientos de su amante, los recuerdos vividos allí eran muy latientes y preciados para el prodigio.

-Vamos Eiji- La voz de Oishi resalto entre el silencio.

El pelirrojo asintió saltando y abrazando por la espalda al vice-capitán, ambos se despidieron de la strongest pair, saliendo.

Kunimitsu una vez estuvo listo se sentó al lado del menor, abrazándolo, cosa a lo que no se negó el otro joven acomodándose en su pecho.

-¿Estas triste?- Le pregunto en un susurro, acariciándole el cabello.

-No, se que tenemos que crecer. Solo algo asustado-

El mayor no le contesto, solo con una mano elevo su rostro para poder besarlo sutilmente.

"Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas Demuéstrame que me amas"

Eiji bostezo largamente acurrucándose más, a su lado Syusuke sonrió acariciándole los cabellos caoba.

-Gracias por acompañarme- Murmuro.

El gatito de Seigaku susurro algo medio dormido, a lo que su amigo interpreto como un "de nada". El sonriente castaño se apoyo un poco más en el respaldo, al fin y al cabo no había dormido mucho aunque no se arrepentía de la velada junto a su boucho.

-¿Syusuke Fuji?-

El prodigio levanto la mano, dejando a Eiji en la sala de espera, la enfermera le pidió esperar al medico. Se sentía algo incomodo, del hospital habían llamado hasta su casa de emergencia pidiéndole que fuera al día siguiente antes de ir al colegio.

La puerta fue abierta dejando pasar a un medico, Syusuke lo saludo cordialmente siendo correspondido por el gesto.

-¿Qué sucede doctor? Pensé que con el tratamiento no lo veiria en un tiempo-

-Ese es el problema Fuji-san, estuve revisando sus análisis y descubrimos unas cosas-

Syusuke lo miro preocupado, noto claramente la dificultad que tenia al hablar el medico. En esos momentos dos doctores más entraron a la habitación aumentando la preocupación del castaño.

Estos hombres solo miraron a Fuji y susurraron un "Lo siento".

Eiji estaba hablando por su celular con Oishi, cuando al ver como su mejor amigo salía de la sala se despidieron. Guardo el aparato al acercarse al castaño que traía el gesto ausente.

-¡Fujiko¿Qué ocurre¿Qué te dijeron?-

El prodigio lo miro brevemente antes de abrazarlo de manera desesperada. El pelirrojo no sabia como reaccionar, solo le correspondió acariciándole la espalda.

"Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas Demuéstrame que me amas"

-¡Felicidades promoción 2008!-

Todos comenzaron a aplaudir, mientras que algunos alumnos lloraban y se abrazaban. Eiji arrastro a Fuji hasta la fila de los otros salones, apenas llego corrió a saltándole a Oishi. Gracias a la cantidad de alumnos podían disimular perfectamente, aunque ellos no lo buscaran.

Syusuke con una sonrisa tranquila se acerco al mayor.

-Felicidades por el mejor promedio, capitán-

Kunimitsu sonrió apenas, abrazándolo fuerte Fuji escondió su rostro entre las ropas, al fin podía estar tranquilo y confiado del amor que sentía su pareja.

-Estuviste llorando- Afirmo el mayor separándose un poco.

-No te preocupes- Sonrió apenas como contestación.

-Tonto, quieres que me quede tranquilo si estuviste llorando- Reprocho el de lentes.

Fuji se sorprendió ante lo dicho, pero antes que pudiera hablar se vio interrumpido.

-¡Chicos¡Felicidades!-

La familia Tezuka se acerco a ellos. Syusuke solo le sonrió de manera tranquila saludando a la familia de su novio antes de marcharse con la suya nos sin antes prometerle a Kunimitsu que hablarían esa noche.

El colegio Seisguk Gackuen había sido el elegido para la fiesta de despedida de en su gran mayoría los titulares de casi todos los colegios. Los profesores se movían bajo la estricta mirada de Sumire que se sentía en su deber que esa noche fuera perfecta.

La tarde se consumió rápido entre ansiedades y preparativos.

En la casa de cierto regular pelirrojo corría de un lado al otro buscando su corbata, mientras que Oishi lo miraba con una sonrisa tierna y mas al notar que la prenda que buscaba su novio estaba justo en frente de su nariz sobre el escritorio. Sin decirle nada se incorporo tomándola y deteniendo a Eiji por el brazo.

-¡Ya es tarde Oishi¡Necesito encontrar esa cosa!- Grito intentando zafarse, pero callo al ver como Oishi ponía la dichosa corbata en su lugar en su cuello. El espacio que los separaba no era muy amplio, dado a que el mayor aun no había quitado sus brazos alrededor de su pareja.

Eiji se acerco mas para poder besarlo, aunque solo fuera sutilmente el gesto tranquilizaba a ambos, al separarse sonrieron mutuamente.

Oishi miró algo confundido cuando las mejillas de Eiji se comenzaron a tornar rojizas, le levanto el rostro ya que las orbes azules parecía querer ignorarlo.

-¿Qué sucede Eiji?- Su tono de voz sonó preocupado.

-Eh… Estado pensando, ya a pasado un tiempo desde que… Tuve el "accidente"- Murmuro apenas.

El moreno asintió apenas, odiaba recordar ese suceso, y pensó que al pelirrojo también. Por eso nunca lo había mencionado hasta ahora.

-Creo que estoy listo-

-¿Listo?- Repitió sin entender muy bien, a lo que solo recibió un asentimiento con la cabeza por parte de otro adolescente –No comprendo bien Eiji- Le confeso algo avergonzado.

Kikumaru rió por lo bajo, antes de levantar su rostro y tomar el rostro de Syuchirou, con mucha firmeza beso sus labios de manera apasionada, y con una mano suelta comenzó a acariciar el pecho del mayor por arriba de las ropas. El mayor tardo en reaccionar, respondiendo al beso. Pero poco a poco fue terminándolo.

Sonriéndole dulcemente se separo un poco de él.

-No tienes que obligarte Eiji. Fue una situación muy dura y no quiero presionarte-

El menor negó fuertemente con la cabeza.

-Es que quiero hacerlo Oishi. Quiero sentirte, quiero que borres sus recuerdos y ser tuyo…-Le susurro besando suavemente su cuello.

Un gran escalofrío le recorrió todo el cuerpo al vice-capitán, no solo por sentir los besos, si no también por la voz y el tono en el que Eiji le había hablado. Cerró sus ojos tirando un poco para atrás la cabeza inconscientemente. Una sonrisa felina marco los labios del menor antes aflojar la corbata de su pareja, dándole mas espacio por recorrer.

-E-Eiji… Llegaremos tarde- Murmuro algo ido, a lo que el taheño bufo.

-No me importaría- Le contesto volviéndolo a besar en los labios, de una menea profunda y excitante siendo igualmente correspondido.

Oishi lo acerco mas a su cuerpo, había estado absteniéndose tanto en esos tiempos que ya se le hacia insoportable. Ambos devoraban sus bocas, dejando que sus lenguas se entrelazaran. Eiji atrayéndolo del saco ajeno comenzó a retroceder, hasta lograr caer sobre la cama, con su pareja de dobles sobre él.

Apenas se separaron tomaron aire profundamente, a lo que Syuchurou aprovecho para hablar.

-Alguien puede oírnos- Murmuro intentando una ultima vez hacer lo correcto.

-Solo esta mi hermana… Y la puerta esta cerrada con llave- Le contesto sonriendo.

El moreno no pudo mas comenzando a besar su cuello, dejando algunas marcas en lugares específicos, Aflojo la corbata hábilmente mandándola lejos, con sus manos delineo la silueta.

Eiji se estremeció al sentirlo levantar su camisa, y comenzar a marcar aquel lugar. En su mente hurto un recuerdo, sonrisas pervertidas y asquerosas. Sacudió la cabeza, en esos momentos estaba con Oishi. Sintió como sus pantalones eran desprendidos, y sin poder evitarlo grito.

Se tapo inmediatamente la boca, pero Oishi lo había escuchado claramente. Se levanto apenas para poder acercarse al rostro de su novio.

-Esta bien. No te preocupes-

Eiji se levanto de golpe abrazándolo fuertemente escondiendo su rostro entre las ropas.

-Lo siento- Sollozo mordiéndose el labio inferior.

-No, yo lo siento- Abrazo más fuerte a su pareja.

"Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas Demuéstrame que me amas"

-Vaya quien diría que pasaría tan rápido el tiempo- Sonrió tímidamente Kawamura.

Tezuka asintió mostrando una leve sonrisa. Giro su rostro observando como todo el lugar estaba decorado de manera única. El salón estaba lleno de los titulares que esa noche dejarían sus colegios al igual que el resto de los equipos para despedirlos. Una gran charla se llevaba acabo, muchos hablaban de sus metas, otros del torneo nacional que había pasado.

-El setenta y cinco por ciento de los titulares se gradúan- Murmuro Inui con su infaltable libreta en las manos.

-¡Seré el capitán¡Seré el capitán!- Andaba saltando Momoshiro aun de facilidad, presumiendo a muchos de los presentes.

Ryoma solo tomaba una bebida cerca de la mesa al igual que Kaidoh que intentaban ignorar a Takeshi.

Pero aun faltaban tres integrantes fundamentales de Seigaku, la aclamada pareja de oro y el prodigio. Tezuka se acomodo los lentes ante la ausencia de este último. Pensaba hablarle antes de que se iniciara el acto de despedida, pero ya era imposible.

-Lamentamos la tardanza- Sonrió el acróbata de Seigaku llegando al lugar con una sonrisa – ¡Mira a todo el mundo!- Rió señalando –La Rokkaku! La Rikkadai! Hoytei también esta- Analizaba mirando a todos lados entusiasmado.

-Buenas noches Tezuka- Saludo mas tranquilo Oishi, el castaño asintió respondiéndole –¿Y Fuji?- Pregunto ante la notoria ausencia.

-Aun no llega- Murmuro intentando disimular su intranquilidad.

-Tezuka-boucho, Sumire-sensei lo necesita cerca del escenario- Anuncio Horio algo apenado acercándoseles.

El castaño mayor solamente asintió, fue cuando noto a su pareja acercarse en medio de la multitud.

-De inmediato voy- Ignorando lo que le decía Horio se acerco a Syusuke –Llegas tarde-

-Lo siento, tuve que pasar por el hospital a retirar algo- Susurro con una suave sonrisa.

-Debo dar el discurso ahora- Hablo sin notar que el prodigio escondía algo detrás suyo –Escúchame atentamente- Pidió sin darle oportunidad de decir nada el capitán se marcho.

Las luces se apagaron centrándose en el pequeño escenario al frente del salón, la silueta de Atobe Keigo hizo aparición, portando un micrófono.

-Escuchen todos que ahora les esta hablando el gran ore-sama-

Se escucharon barios murmullos, pero Atobe prosiguió como si nada.

-Lamento informarles que el discurso no estará a cargo de mi hermosa voz, si no de Tezuka- Anunció dándole espacio al de lentes, que tomo el micrófono.

Hizo una vista general, sus más grandes rivales lo miraban atentamente. Todos en aquel lugar se respetaban y él como el capitán del equipo vencedor en los nacionales le tocaba el discurso.

-Desde que cada uno entro al club de tennis, nadie pensó poder cumplir sus metas. Los entrenamientos, las canchas, las raquetas… El tennis se volvió cotidiano, al igual que nuestras vidas. Dentro de estos grupos, descubrimos como perder juntos, ganar juntos y llegar a la meta al mismo tiempo.

Crecimos con nuestros errores… Y aprendimos a valorar lo que queremos- Un corto suspiro interrumpió su relato, mirando fijamente a una persona entre los presentes- Pero creo… Que muchos me darán la razón, al decir que no solo aprendimos del tennis. Si no también maduramos, aprendimos que es la amistad y el amor-

Unos cuantos murmullos se escucharon nuevamente, mientras que otros simplemente se sonrojaban. Por su lado Eiji apretaba fuertemente la mano de su pareja que lo abrazo con una brazo. Syusuke miraba con los ojos bien abiertos sin poder creer lo que escuchaba.

-Nuestros amigos siempre nos apoyaron y guiaron. Nos consolaron en derrota y festejaron con nosotros en las victorias. Estuvieron siempre…- Prosiguió Kunimitsu, trago con algo de dificultad al seguir –Personalmente, al crecer note que muchas veces es imposible mirar a un compañero como solo un amigo. Descubrí que el futuro vendrá aunque no lo esperemos, y que debemos disfrutar de lo que tenemos. No valía de nada si no apreciamos el presente. Las horas de entrenamiento que pasamos juntos o en nuestro colegio ahora será nuestro pasado, pero… Nos formaron como somos ahora y seremos. Gracias a mis amigos… Y… Te amo Syusuke, gracias por hacerme feliz.-

Tezuka nuevamente hizo una reverencia acomodándose los anteojos algo incomodo debido al gran silencio. Syusuke por su lado tenía la boca levemente abierta, además de ser observado por barios de los tenistas.

-Tezuka-kun había sido muy valiente- Bostezo Jiroh estirándose con pereza – ¿No lo crees Atobe?-

El capitán de Hyotei se mantuvo callado asintiendo levemente.

-¡Asi se dice Boucho!- grito Eiji.

-¡Muy bien Tezuka!- Siguió Oishi aplaudiendo.

De inmediato todos comenzaron a aplaudir y alentar a Kunimitsu, que al fin pudo respirar tranquilo. Bajo del escenario intentando no levantar la cabeza, por lo que no vio a Fuji acercársele, hasta que este lo abrazo fuertemente. El capitán sonrió levemente correspondiéndole, era la primera vez que se mostraban así en público. Aunque a estas alturas ya no importaba.

-Gracias por demostrarme cuanto me amas- Le dijo en el oído.

El de lentes solo lo abrazo mas fuerte en contestación, no importaba ya la vergüenza. Aun recordaba latiente el puñal en su pecho al enterarse de la enfermedad de Syusuke.

No quiso hablar sobre el tema, prefería esperar al llevar a su pareja a su casa. Era su ultima fiesta como equipo y no quería arruinar la felicidad que en esos momentos destellaban las orbes azules.

"Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas Demuéstrame que me amas"

-¡Soy el capitán!- Seguía tarareando Momoshiro, mientras que a su lado Ryoma ya mostraba total desagrado.

-¡Volves a repetir eso y te mato Sempai!- Estallo el pequeño ya arto.

El mayor parpadeo un par de veces antes de asentir y mirar al frente. Ambos volvían caminando de la fiesta, Ryoma se quedaría en la casa del moreno, pero si seguía con su jueguito terminaría matándolo antes de llegar. El príncipe suspiro al fin quedar en silencio, la fría noche los acompañaba a ambos por las calles.

Sintió cierto murmullo, lo que lo obligo a ver a su compañero que por lo visto tarareaba una canción.

Estaba por gritarle, pero una sonrisa felina se formo en sus labios. Camino unos pasos mas sin mencionar palabra alguna, cuando vio la oportunidad empujo al mayor contra la pared, y con sus manos aferradas al saco lo atrajo lo beso profundamente.

Pudo sentir la sorpresa del de cabello negro, y cuando le comenzó a corresponder Ryoma sonrió separándose de él.

-Lo siento boucho, pero no es correcto que se exponga así con sus titulares- Le susurro de manera sensual, antes de comenzar a caminar.

-¿Eh¡Ryoma¡No puedes dejar así!- Grito exaltada y sumamente sonrojado.

Intento detener al príncipe que seguía caminando con una sonrisa en sus labios sin prestarle atención a lo que gritaba el mayor.

-¡R-Ryoma!-

"Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas Demuéstrame que me amas"

-Me sorprendió el boucho- Hablo con sinceridad Eiji.

A su lado Oishi sonrió de manera tierna, ambos se encontraban en la entrada de la casa del pelirrojo. Después de que el baile hubiera llegado a su fin, Syuichirou acompaño a su pareja, pero desde hace barios minutos que ambos estaban hablando trivialidades en la entrada.

-Me había mostrado lo que había escrito, aunque siendo sincero no pensé que lo haría al final. Aunque era lo que deseaba Fuji- Siguió Oishi, pero callo ante la pequeña sonrisa del gato de seigaku -¿Qué ocurre?-

El de cabellos caoba negó con la cabeza aun con una intacta mueca.

-Sor-pre-sa- hablo separando silabas, guiñándole un ojo –Seguramente mañana te enteraras-

Oishi prefirió no insistir, a fin de cuentas si al día siguiente lo sabría no tenia sentido impacientarse. Estaba metido en sus cavidades que no noto cuando el menor se acercaba, solo reacciono al sentir los labios sobre los suyos. El vice-capitán poso su mano en las mejillas ajenas acercándolo mas, pidiendo iniciar un juego sensual entre ambos.

Pero fue cortada por el mayor al sentir como unas manos finas entraban por su camisa acariciándole el pecho. Separo el beso sin poder reprimir un suave gemido al sentir como la caricia descendía hasta una parte mas intima.

-No E-Eiji, detente- Murmuro intentando en vano separarlo.

-Tu cuerpo parece que quiere otra cosa- Le ronroneo en el oído, dedicándole especial atención a este con su boca.

Oishi bajo sus manos hasta los hombros del gatito, intentándolo apartarlo, pero solo podía apretar fuerte la tela del saco, mordiéndose el labio inferior para no dejar escapar ningún sonido. Se recriminaba mentalmente, recordando lo sucedido esa tarde. El grito de Eiji en su mente logro darle el suficiente auto-control para separarse y detenerlo.

-Por favor para- Hablo al fin separándolo firme por los hombros.

-¡Pero Oishi!- Giro su rostro totalmente sonrojado, bajando un poco su vista.

Con una mano le levanto la cabeza, pidiendo verlo claramente a los ojos que estaba con algunas lagrimas.

-¿No quieres por lo de hoy a la tarde?...o… ¿No me deseas?- Pregunto con clara lastima en su voz el taheño.

-¿Cómo puedes decir eso? Por supuesto que te deseo… Pero no quiero lastimarte mas- Hablo juntando su frente con la otra, manteniéndolo siempre cerca.

-¡No me lastimaras!-

-Ya lo hice una ves no llegando a tiempo, no quiero ser el causante de abrirte viejas heridas que tuviste por mi descuido-

-¡No es así! Tú no tuviste la culpa de nada-

-¡Por supuesto que si Eiji!... Si hubieras llegado a tiempo nada de esto hubiera pasado, si no fuera por mi descuido, si no fuera porque soy hombre… No tendrías que haber pasado por esto-

La voz de Eiji murió en su garganta al ver como lagrimas caían por el rostro de su pareja. Por unos segundos cerro sus ojos y con delicadeza le beso la mejilla, borrando rastro de las gotas saladas.

-En todo caso el culpable de esto soy yo. Porque… yo te dije primero que te amaba-

Los brazos del pelirrojo rodearon el cuello de Syuichirou, y sus palabras salían como suaves susurros cerca del oído del otro joven.

-¿Recuerdas que te pregunte, si amarte estaba mal?- Suspiro sintiendo un leve asentimiento de su par –Pues ¿En ese caso vendrías al infierno conmigo?-

El moreno sonrió levemente con resignación.

-Hasta donde me lo permitas Eiji-

"Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas Demuéstrame que me amas"

Eran casi los ultimos en marcharse, ambos caminaban tomandos sutilmente d ela mano. Syusuke aun observaba detenidamente los grandes patios.

-Syusuke, nosotros tenemos que hablar- Pidió Kunimitsu con tranquilidad.

El joven prodigio asintió tomándole la mano y guiándolo hasta las canchas de tenis, aquel lugar que le había traído tantas cosas le brindaba seguridad y era el mejor lugar para hablar. Tezuka fijo sus orbes en le sobre que Syusuke cargaba, estaba seguro que sobre ese papel se trataba y al ver como el prodigio le costaba hablar el empezo.

-¿Qué es eso Suke?-

El de menor altura se resigno extendiéndole el sobre, los ojos miel lo analizaron antes de abrir. El nombre de Syusuke Fuji encabezaba el escrito, cuando comenzó a leer.

-Me llamaron ayer del hospital, cuando fui me dieron esto y se disculparon…-

-¿Esto… quiere decir?- tartamudeo bajando las hojas para verlo.

-Que no estoy enfermo. Fue toda una confusión- Hablo sonriendo levemente –No sabia lo del discurso, si no te lo hubiera dicho hoy a la mañana. ¡Siento todo lo que te cause! Pero…- Calló al ver que el de ojos miel aun no lo miraba -¿Puedo considerarme muerto?- Bromeo.

El de lentes sin levantar la cabeza asintió, dándole un fuerte escalofríos al cuerpo del prodigio. Se volteo, para escapar, pero no pudo avanzar mucho antes de que el mayor lo tomara del brazo y de un fuerte impulso lo atrajera abrazándolo con gran fuerza.

Estaba por bromear, pero al sentir el cuerpo del mayor temblar levemente calló hundiendo su rostro entre las ropas.

-Tenía miedo de perderte-

Syusuke forzó mas su agarre, sintiendo el miedo que le transmitía el mayor.

-Pero ¿Qué paso con tus análisis? Dieron positivo-

-No, dieron negativo- Confesó apenas sin poder mirarlo.

-¿Negativo¡¿Por qué no me lo dijiste?!- Se quiso separar, pero los fuertes brazos en su espalda se lo impidieron -¡Kunimitsu!-

-No quería preocuparte, además… ¿No te diste cuenta que lo hicimos mas veces de lo usual?- Lo soltó de un brazo para elevarle el rostro –Intente por todos los medios que me contagiaras-

Los ojos azules se fijaron en él, formando una leve sonrisa aunque se notaba cierta tristeza en sus orbes. Se elevo un poco en punta de pies y empujándolo de la camisa lo atrajo al de lentes para poder besarlo.

-Tonto- Reprocho con un tono jovial.

Pasaron barios minutos que sus bocas se encontraban, brindándose tentadores toques sobre sus ropas. Syusuke giro un poco su cabeza para brindarle mas espacio a su amante, fue cuando noto la pequeña casilla que tan conocida se le hacia. Sonrió y separándose de su pareja habló.

-¿Podemos ir a los vestuarios?-

Tezuka se detuvo al escucharlo, mirando al lugar mencionado. El lugar donde se habían declarado y había sido su primera vez en la intimidad. En silencio siguió a su pareja al lugar, ambos entraron costándole la vista el hecho que estuviera todo oscuro.

El más alto lo volteo por los hombros para poder besarlo, pero barios recuerdos que pasaron por Syusuke no pudo evitar reírse cortando el momento. Tezuka lo observo un tanto confundido.

-Lo siento, solo que me vino a la mente nuestra primera vez- Le mascullo sensualmente –Al igual que cuando me confese y me miraste raro… Aun recuerdo que queria que me tragara la tierra y me reprochaba por habértelo dicho. –Hablo contento- También recuerdo que pensé la primera ves que me tuviste "vaya, el capitán si que sabe lo que hace"- Rió apenas, logrando sonrojar a su pareja.

El de lentes lo abrazo fuertemente, y gracias a esto pudo recostarlo bajo de él callándolo con un beso profundo. Sus bocas se encontraban como tantas veces ya. Al igual que sus lenguas que se reconocían y jugaban juntas.

-La primera vez que te bese y te hice mió fue aquí…- Le susurro cerca al oído mientras que lo besaba y jugaba con él.

-¿En serio? No estoy seguro- Mintió con una inocencia a flor de piel – ¿Podrías recordármelo?- La sonrisa del prodigio jamás había sido tan radiante.

-Con gusto…- Le contesto, antes de comenzar a desprenderle los botones del saco.

"Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas Demuéstrame que me amas"

Un cuerpo cansado se levanto de su cama al sentir el timbre de la puerta, bostezando abrió encontrándose con el cartero. Firmo los respectivos papeles recibiendo una carta con un pequeño paquete. Sonrió al ver el remitente y sentándose en el sillón comenzó a leer.

"Hola:

Cuanto tiempo Sumire-sensei, a pasado mucho tiempo desde que no podemos pasarnos por el Seishun Gackuen. Pero Eiji nos comento que esta nueva generación llegó nuevamente a los nacionales, me alegra mucho. Siempre deseamos ir a ver los partidos, pero el trabajo de Kunimitsu muchas veces nos lo impiden.

Aquí estamos bien, me gusta mucho ser fotógrafo. Y a Kunimitsu le esta yendo bien en Wimbledon (¿Lo ha visto jugar? Cada día se supera solo). Hace unos meses que no veo a la parejita de oro, pero me dijeron que estaban muy bien, pudieron superar el pequeño "alejamiento" que habían tenido y ahora están nuevamente juntos. ¿Y Kaidoh e Inui? No los veo hace tiempo ¿Qué será de ellos?

Leí sobre el gran ascenso de Kawamura en los restaurantes, cuando volvamos por Japón iremos a comer todos juntos, como cuando solíamos ganar los partidos.

¿Ryoma sigue siendo el príncipe del Seishun Gackuen? Me dijeron que enseña ingles alli el tiempo que no esta en torneos. Que interesante sigue siendo el pequeñín. ¡Al igual que Momo¿Quién diría que ahora es abogado?

Esperamos verla por aquí pronto, sabe que siempre es bienvenida en nuestra casa. Además aun tiene que conocer a Amy.

Por ultimo, gracias. Aun le estoy muy agradecido por todo lo que hizo por nosotros.

Saludos.

Fuji Syusuke"

Sumire no perdió su sonrisa al cerrar, el sobre, era verdad que rápido pasaba el tiempo y cuanto podían cambiar sus ex-alumnos en tan solo seis años.

Se levanto esta vez tomando el paquete. Abrió los ojos parpadeando un par de veces al ver la foto de graduación de sus alumnos. La tomo en sus manos colocándola en la mesita de luz, no sin antes delinear lo que estaba escrito en el marco.

"Prohibido olvidar, por siempre Seigaku"

"Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas" "Demuéstrame que me amas Demuéstrame que me amas"

-Solo faltan unos minutos Tezuka-san- Hablo el representante.

El castaño asintió tomando su raqueta terminándose de preparar. El joven representante dejo el lugar sabiendo que Kunimitsu estaría presente sin falta en unos momentos en la cancha.

Se acerco besando a su pareja que le sonría como siempre brindándole su apoyo.

-¡Tu puedes Mitsu!- Animo a lo que le respondió con una sonrisa.

-"Acaba de salir a la cancha el tenista japonés Tezuka Kunimitsu! Un joven prodigio que no llego muy fácil hasta aquí"- Hablo uno de los comentaristas.

-"Es la primera aparición de un japonés tan lejos en los torneos de Wimdeblon después de la leyenda del samurai del tennis y su hijo Ryoma Echizen"- Hablo un segundo al micrófono.

Syusuke subió a las gradas mirando con una gran sonrisa como su pareja se preparaba.

-¡Tu puedes Kunimitsu!- Grito el fotógrafo llamando la atención de barias personas.

El tenista se giro sorprendiéndose levemente, antes de sonreír y asentir. Por los parlantes se hizo un comentario al respecto, pero ambos lo ignoraron a tal punto que ni siquiera sabían si había sido bueno o malo el comentario. Al fin y al cabo, la promesa que le había hecho Tezuka a Syusuke esa noche de graduación la cumpliría.

"Este final es apenas nuestro principio. Y mi destino se cumplirá a tu lado… te amo"

Fin…

¡Dios mio! Lo termine o.o… al fin… ¡TERMINE!...

¡Cuanto tiempo a pasado desde que comencé este fic! Un año y algo mas ..

La verdad no tengo palabras para disculparme la enorme tardanza que tuve con el final, siendo sincera fue mas que anda porque quería no decepcionarlos con el final de la historia. Ya no me podía extender mas así que aquí esta el resultado.

Agregue algunas cosas que no tenia planeado, pero quede conforme con lo hecho ya que esta historia el principio y el final están basado en una situación de vida similar.

¿Qué mas decirle? Muchas pero muchas gracias a todos por su gran apoyo en esta historia…

Gracias a las personas que me dejaron mensajes, por obvios motivos no les podré responder pero gracias a:

killuki-coni

amynaoko

Hitomi Tsukino

SuMiKo hoi hoi

Puroppu

Mimi Tachikawa

Rina Sayata

Umi Minamino

Ninde Tinuviel

tatyscor

Valsed

Naoky

marpesa fane-li

Shazier

Por favor si tienen la gran amabilidad de dejarme mensajes háganlo con su msn puesto asi les pueda responder allí.

Por ultimo gracias a mis amadas nekos por el apoyo en "muéstrame que me amas" que pronto lo haremos a un manga n.n.

Fecha de inicio: 21/08/2006

Fecha de término: 06/03/2008

Sayounara Bye Bye

Naomi Hiwatari