Disclamer: Creo que este discurso esta algo demás, si al final todos conocemos la realidad, es decir… ni en sueños estos personajes nos pertenecerán, son todos propiedad de Clamp, por desgracia, (QUIERO UN SHAORAN PARA MIII), jejejeje, soñar es gratis!!!

Recordatorio: Esta es una continuación de un fic anterior, jeje, (me gusta explicar bien las cosas), Una Nueva Aventura, por lo tanto hay muchas cosas que tienen conexión de la historia anterior.

Unión Mágica: Una Nueva Aventura II

Cap. 6: Los Primeros Pasos

- ¿Sakura?

La joven levantó la mirada, por un segundo se sintió como la misma niña que al ver a aquel chico sentía que todo era perfecto, la misma niña infantil que creía que la vida era un juego, que todo era sencillo, por un momento quiso creer que podía volver el tiempo atrás y cambiar su presente, pero la realidad era muy distinta, el presente que tenía era lo que ella había elegido, lo que ella había escogido, ella había sembrado su camino, y debía aceptarlo así:

- ¿Co… como me en… encontraste?

- Yue- fue la sencilla respuesta del apuesto peligris que estaba frente a ella

- es imposible, el esta sellado- dijo la joven nerviosamente, lo más probable es que más de alguien hubiese notado su presencia- yo lo selle

El joven sonrió, miró la noche, el cielo estaba estrellado y la luna resplandecía sobre ellos. Trataba de comprender lo que estaba pasando, veía a la joven y no se asimilaba en nada a aquella dulce joven que el vio la última vez, a aquella chica preciosa que con su sonrisa iluminaba todo, o que su mejor amigo quería sobreproteger, la chica que ahora tenía a su lado era una mujer, hermosa sin duda alguna, pero no tenía aquella luz que su Sakura emanaba:

- ¿Qué esta pasando?...

- es una larga historia- contestó la chica sabiendo que a él no le podría mentir- Yukito… abrázame

El joven sonrió, y sin dudar hizo lo que la rubia le pidió, se sintió raro, cuanto tiempo que anhelaba volver a verla, saber que estaba bien, poder respirar en paz sabiendo que ella estaba bien y que era feliz, ahora la tenía allí, abrazada a él como una niña temerosa, era lógico que había hecho su vida, pero no estaba seguro de que fuera feliz:

- Touya al fin va a volver a dormir en paz… desde que te fuiste que no es el mismo

- él… él no puede saber nada aún- susurró la joven sin mirar al chico, sin alejarse de él- Yukito… no puedes decir nada, nadie puede saber nada, no aún… por favor

- el tiene derecho, lo merece- insistió el joven- además, no me perdonará jamás después si se entera que le oculto algo así

- él no tiene por que saber que tu sabes… Yukito, soy la líder del concilio de hechiceros de América, soy conocida como Laurie Le Blanc, muy pocas personas saben la verdad, ni siquiera Li sabe

- el sufrió mucho con tu perdida

- lo se… pero… lo hecho, hecho esta, Yukito, por lo mucho que me quieres, y si quieres saber toda la verdad, tienes que prometerme mantener silencio, por un tiempo, a Touya yo misma le diré todo… supieras cuando anhelo volver a verlo, que me abrace… que me diga Monstruo… es mi hermano…

Yukito miró a la joven y notó la desesperación en ella, definitivamente habían cosas muy importantes que aún tenía que saber, y si la única forma de hacerlo era prometiendo silencio, lo haría, total, esperaba que si su mejor amigo llegaba a enterarse de todo, le perdonara, el simplemente lo estaba haciendo por ayudarla, por ella.

U. M: U. N. A. II

- Sabía que había empezado bien el día, pero nunca imaginé que tanto

- lo tomaré como un cumplido- contestó la chica coquetamente

Eran algo más de las cinco de la tarde, y en un lujoso local de la ciudad, Shaoran Li disfrutaba de la agradable compañía de aquella hermosa chica norteamericana, sin duda era una hermosa chica, inteligente, astuta, y por sobre todo sensual, cada uno de sus movimientos contenían un toque de erotismo, lo que no sabía era si ella estaba al tanto de todo. No podía comparar a Laurie Le Blanc con aquella chica, ambas eran dos mujeres con miles de diferencias, y definitivamente quien ahora le había compañía se amoldaba mucho mejor a él:

- ¿tienes novio?, lo digo por el tal Mark, se veía bastante pegado a ti- le preguntó Li sin rodeos

- no, no tengo, Mark es tan solo un amigo más, lo conozco desde que éramos niños, siempre entrenamos juntos, nuestras familias eran muy unidas- contó la joven- los dos soñábamos con ocupar los lugares de nuestro padres en el concilio, y lo logramos

- debo asumir que tienes grandes poderes- le sonrió Li coquetamente- y una gran belleza,

- gracias Shaoran…

A cada segundo que pasaba Vanessa se sentía más segura de lo que rondaba en su cabeza, Shaoran Li era él partido perfecto para cualquier chica como ella, su poder mágico era increíble, era atractivo, su fortuna era la que encajaba justo con los requerimientos que siempre había tenido, era la cabeza del concilio Oriental, y definitivamente tenía el porte y la elegancia, si de ella dependía, aquel chico no se le iba a escapar, y notaba por suerte que ella no le era indiferente:

- ¿y supieron que pasó con Laurie anoche?

- no, la verdad es que sabemos que llegó muy tarde a su departamento, pero no averiguamos nada, mi querida jefa es algo cerrada en cuanto a sus problemas, no le gusta contar nada- contestó la chica bebiendo de su trago

- le gusta hacer todo a su manera- opinó Shaoran

- bueno, lo que pasa es que esta acostumbrada a estar al mando, en América todos hacen lo que ella dice, los favores que ella pide, para todos son ordenes, la acostumbraron

Shaoran notó que nuevamente sin querer, en su mente estaba Laurie Le Blanc, era como si tan solo pudiera estar pensando en ella, se había levantado recordando la noche anterior, y ahora, a la primera que había podido, estando acompañado de una mujer hermosa, había sacado a Laurie como tema principal:

- mejor cambiemos de tema- pidió la joven- ¿eres soltero?

- si, y sin compromiso, la verdad es que aún no conozco a la mujer que me vuelva loco y me haga desear estar con ella de por vida

- a lo mejor es por que solo buscas entre las mujeres de tu país

Una directa que tan solo hizo que Li se largara a reír, realmente no se llevaría nada de mal con esa chica, era como el, directa, no tenía pelos en la lengua, era educada, hermosa, agradable, una chica que encajaba con su personalidad, y que de seguro encajaría con su estilo de vida, solo que ella no era rubia, no usaba lentes, y no era la líder del concilio americano:

- tal vez tienes razón…

- ¿pidamos otro?

La copas estaban vacías, el joven asintió y llamó al camarero con aquella voz de mando varonil, el joven que atendía, como ya conocía a Li, les servía de la mejor manera posible, Vanesa estaba fascinada, siempre había buscado a alguien como el, estaba cansada en tener que estar a la sombra de la joven Le Blanc, con un chico como su acompañante estaría a la par con ella:

- veo que tienes demasiado poder Shaoran

- lo justo para tener todo lo que quiero… aunque algunas cosas cuestan más que otras

- eso es lo que envidió de Laurie, ella tiene todo lo que una mujer puede querer, pero lamentablemente como ya debes saber es madre soltera, aún así el concilio le acepta todo

- bueno, eso no tiene nada de malo- opinó el joven- además, se va a casar… con Michael

- ¿Qué?... jajajaja- Vanessa miró a Shaoran- ¿casarse Laurie?, si claro, por favor, no se de donde puedes haber sacado eso, pero es imposible, Laurie no tiene novio, aunque… todos sabemos que Michael esta enamorado de ella, pero Laurie no

Shaoran no supo si alegrarse por la noticia o preocuparse, le habían mentido, incluso Eriol se había prestado para el jueguito de la joven Le Blanc, algo tenía que haber tras todo eso para inventar una mentira

- ¿pasa algo Shaoran?

- no Vanesa, pero ahora me tengo que ir, tengo una reunión, espero que nos veamos pronto de nuevo…

Sin siquiera dejar que la chica le dijera adiós, el joven había dejado un billete en la mesa y había salido casi corriendo, Vanesa estaba de piedra, no se esperaba esa loca y extraña reacción, como si algo de lo que ella había dicho le hubiere molestado demasiado.

U. M: U. N. A. II

- ¿Me puedes decir que pasó anoche?

- ¿y me preguntas así?,

- pensé que estarías preparada para todo, son riesgos que tenías que correr si o si Laurie, aunque fue responsabilidad mía el no haberte dicho que ellos estaban en la ciudad

- ellos son algo totalmente distinto… mi hermano… Yuki…

La joven suspiró y miró la gran ciudad que se extendía frente a sus ojos, toda la noche la había pasado despierta, no había dormido más de dos horas, estaba inquieta, se sentía sobreexpuesta, pero ya era algo que no podría evitar, las cartas del destino ya habían sido echadas, y ella tenía que aceptar lo que viniera, aunque tenía que reconocer que hablar con el peligris le había servido de mucho, se había desahogado, aunque también no toda la verdad había sido dicha, ese mismo día Yukito acudiría al departamento y le terminaría de contar todo, solo esperaba que la pudiera entender:

- hoy de seguro muchos se deben estar preguntando por la presencia de Yue, se ha sentido, pero ayer en la noche fue demasiado

- tienes que inventar algo Eriol- pidió la hechicera- se que algún día se sabrá la verdad, pero es muy pronto

- deberías decir la verdad de una buena vez Laurie, no puedes seguir huyendo- le aconsejó el pelinegro

La joven le miró para luego sonreír con tristeza, la sola idea de decir la verdad le asustaba más que el hecho de estar en situación critica con respecto a la magia, por que el decir la verdad ahora repercutiría en todo:

- ¿tú sabes lo que querrá Shaoran cuando se entere de todo?- Eriol negó con la cabeza- querrá a mi hija, querrá el quedarse con ella, y eso es algo que no voy a permitir, no puedo decir la verdad ahora Eriol porque estamos en problemas mágicos, y no puedo agregarle a eso mis problemas, para luchar contra Li por mi hija, tengo que tener el camino despejado…, juro que una vez que todo este aclarado, que pasemos esta emergencia diré la verdad, pero antes no puedo

- el no sería capaz de quitarte a Lissy

- el odia a Sakura, y eso es suficiente motivo para quitarme a mi hija- sentenció la chica sabiendo que ella tenía razón

Eriol por el contrario quería pensar, o querer creer que cuando Li se enterara de la verdad intentaría comprender a Sakura, se pondría en su lugar y llegaría a algún acuerdo con ella, no podía pedir que todo volviera a ser como antes, porque eso era algo de lo que ni siquiera su amiga estaba dispuesta, ambos eran demasiado tercos, y ya había decido sus vidas:

- ¿Qué va a pasar con Yukito?

- nada, el se quedará callado, me prometió esperar a que yo misma le diga la verdad a Touya

- ¿y cuando será eso?

- más pronto de lo que crees, no te imaginas las ganas que tengo de poder estar con mi hermano de nuevo- confesó la chica- y tal vez volver a ver a mi papá de nuevo, son mi familia, y los necesito… solo que no se si me perdonaran

El temor más grande de Laurie de enfrentar a su familia era ese, el que no fueran capaces de comprenderla y le dieran la espalda, la chica no se iba a asombrar si lo hicieran, después de todo era algo que se lo merecía por haberles dejado solos todo ese tiempo sin ser capaz de comunicarse con ellos al menos para decirles que estaba bien y que algún día se volverían a ver:

- tu padre de solo saber que estas bien, olvidará todo- le dijo Eriol sabiendo lo que pensaba el padre de su amiga- y Touya, vamos, el siempre te adoró, tal vez te grite mil cosas cuando se enteré, pero el volverte a ver será lo mejor, tanto para ellos como para ti… por que se que los has necesitado, y creo que mi sobrina tiene derecho a saber que tiene familia, y una familia que la va a adorar

- mejor vamos a la reunión, no quiero volver a faltar.

U. M: U. N. A. II

- Hemos analizado la información una y otra vez para ver los márgenes de error, pero… no hemos encontrado nada… todos los resultados siguen llevándonos al mismo lado, la mitología Griega, y leer los textos relacionados es una pérdida de tiempo,

- gracias Atsuya, señores, ¿alguien más tiene algo que aportar?

El líder del concilio Oriental miró a los presentes, los días comenzaban a pasar, estaban en estado de emergencia, y aún no tenían resultados viables, por el contrario, todo lo que tenían era suposiciones vagas, pero lo hechos que estaban pasando eran reales, poderosos magos practicantes de magia negra estaban libres, aunque aún no hacían nada, de hecho no se dejaban ver ni notar, y lo que ellos tenían en sus manos eran antiguos e irreales mitos griegos, que solo servían para entretener a la gente normal:

- algo tenemos que estar haciendo mal- dijo un anciano mirando a los más jóvenes- tal vez no hemos revisado todo

- creo que lo hemos hecho todo bien- interrumpió Laurie por primera vez en la tarde- me cuesta creer que todos ustedes, que son poderosos hechiceros no crean en la mitología… pónganse en el lugar de un mortal sin poderes, para ellos la magia es algo de niños, cuentos de hadas, ahora, la mitología para ustedes es lo mismo

- ¿nos estás tratando de decir que en los mitos griegos esta la respuesta?- le interrogó Shaoran incrédulo- es absurdo

- lo que es absurdo es que ustedes sean tan incrédulos- se defendió la chica- aunque los entiendo, por que los textos que ustedes poseen son muy irreales, cuentos para niños… y al parecer no han aprendido a leer entre líneas- Laurie se puso de pie sin sacar su mirada de Shaoran- si aprenden a interpretar los textos que tienen podrán sacar información muy valiosa…

- es una locura- le interrumpió otro anciano- disculpe que le interrumpa así Srta., estoy consciente de lo poderosa que es, pero por favor, debería escucharse hablar, sus comparaciones son ilógicas, sus teorías carecen de raciocinio, no hay fundamentos,

Laurie sonrió, lejos de sentirse intimidada o pasada a llevar, se sintió muy superior a ellos, era increíble ver la ignorancia del ser humano, lo ciegos que estaban, y todo por que se creían el centro del universo, quiso reírse frente a ellos, mejor dicho de ellos pero no era el momento ni el lugar, no valía la pena, lo que ahora tenía más claro que nunca, era que ella tendría que realizar toda la investigación sola, y luego cuando tuviera las pruebas suficientes acudir a ellos, por suerte su equipo, y muy pronto con la presencia de Black, podría hacer todo, sin pedir ayuda, su equipo era el mejor:

- no vamos a permitir que le falten el respeto a nuestra líder- dijo Vanessa sin molestarse en mostrar su enfado- ella sabe lo que dice, nunca se ha equivocado, pero si ustedes no creen nos da igual, veremos quién es capaz de llegar al fin de esto

- Vanessa- le llamó Michael

- ella tiene razón- dijo esta vez Mark- como miembros del Concilio de América es nuestra obligación velar por el buen trato hacia nuestra líder, y ni ustedes ni nadie puede llevarle la contra sin tener bases para ello

Shaoran miró a los chicos americanos, realmente ellos si eran leales con los suyos, tal vez Vanessa no era la mejor amiga de Laurie, pero si mostraba lealtad absoluta:

- será mejor que nos retiremos- dijo Laurie sonriendo- señores, veremos quien tiene la razón

- esto no es una competencia Laurie- le recordó Eriol

- creo que ahora si lo es- sentenció Vanessa sonriendo- y nunca hemos perdido

Los cuatro Americanos salieron de la sala de reuniones dejando todo en silencio, Shaoran miró a Eriol quien a su vez miraba fijamente la puerta, como si mentalmente llevara una batalla, tratando de decidir que era lo mejor, el estaba en una situación difícil, ambos líderes eran sus amigos, y ahora estaban tomando caminos distintos:

- Sr. Hiragizawa- le habló un anciano- entendemos que la Srta. Le Blanc es su amiga, pero necesitamos saber de que lado esta

- estamos cometiendo un error- habló Atsuya mirando a su jefe- si estamos en peligro, no es lo más seguro caminar por lados separados,

- en eso él tiene razón- le apoyó Eriol- pero si me preguntan de que lado estoy, les diré que de ninguno, prestaré mi respaldo a ambos, por que al final todos queremos velar por el mismo fin, aunque sea con medios distintos.

U. M: U. N. A. II

- Son las dos de la mañana, ¿Qué pasa?

- lo siento Shaoran, pero no podía esperar a mañana, acaban de atacar en la biblioteca secreta del concilio, tres guardias fallecieron

- ¿perdidas materiales?- preguntó el joven ambarino asombrado

- nada, pero si dejaron todo hecho un desastre, al parecer estaba buscando algo, no fue un robo normal, entraron buscando algo que no encontraron, imposible de saber- le informó su mano derecha- nuestra biblioteca almacena una enorme cantidad de textos, algunos antiquísimos y de valores indeterminables

Li miró al joven y suspiró, jamás, en todos los años que llevaba como líder, o que su padre había tenido de liderazgo alguien había entrado a tratar de hurtar algo de aquella biblioteca, el acceso a ella era totalmente restringido, solo miembros de elite, y los jóvenes líderes podían ingresar fácilmente, para los demás era casi como luchar con la muerte, los guardias que custodiaban el lugar estaban autorizados incluso para matar a quienes intentaran algo, pero extrañamente, los calificados guardias habían sido burlados, incluso algunos dados de baja:

- ¿sospechosos?

- nada, fue todo limpio, no se como lo hicieron, pero nada, no hay huellas ni nada

- Atsuya, ¿tu sabes lo difícil que es entrar allí?... no es posible que alguien entre como si nada, además que mate gente, y no podamos siquiera tener una pista que nos lleve a él o a ellos

- lo se, pero es lo que tenemos, lo siento Shaoran, pero la situación es así- le dijo Atsuya sin sentirse intimidado el tono de voz de su amigo y jefe, ya llevaba demasiado tiempo trabajando para el- solo queda esperar los informes de nuestros detectives

Shaoran suspiró, detestaba cuando cosas como esa pasaban, y lo peor es que sentía que usurpaban su intimidad, la mayoría de los datos que se guardaban en esa biblioteca tenían que ver con su familia, su pasado, era casi como si se metieran en su propia casa, y odiaba cuando eso pasaba, iba a descubrir quien se había metido, si o si:

- ¿se enteraron todos ya?

- no, y creo que es preferible no decir nada, los ancianos son algo exagerados

- es mejor-apoyó Li- no le digan a nadie, ni siquiera que llegue a oídos de mi madre o Meiling, no quiero preocuparlas por nada

- lo se- le dijo Atsuya- y disculpa por venir tan tarde, pero sabía que era mejor que te lo dijera ahora

- no te preocupes, has hecho lo correcto.

U. M: U. N. A. II

- Ayer atacaron la biblioteca del concilio- informó Mark mirando unas hojas que tenía en las manos- hay muertes, pero no hay pérdidas materiales, más bien es como si hubieran estado buscando algo, que por supuesto no encontraron

- ¿tienen pistas?- preguntó la jefa de ellos

- nada, quien se hubiera metido conocía ya el lugar y sabía lo que hacía, ni siquiera ratos de magia, nada, Eriol me dijo que Shaoran Li no quería que nadie se enterara, así que lo prudente es que no le dejemos saber que nosotros estamos al tanto- le dijo el joven Americano- ah!, me contactó Khya, llegará mañana

- lo de la biblioteca me tiene sin cuidado- dijo la joven Le Blanc- pero que Khya este en camino es la mejor noticia que me puedes haber dado

Mark sonrió, extrañamente había un lazo muy fuerte entre Black y su jefa, nadie lograba comprender el que dos chicas totalmente distintas, y por supuesto que no eran grandes amigas pudieran trabajar perfectamente juntas, Khya Black era el mejor apoyo que podía tener Laurie, y estaba seguro que la confianza que se tenían era de admirar, pero amigas, ambas lo declaraban, no lo eran, no tenían nada en común, Khya era un alma libre que le gustaba vivir la vida a su antojo, y Laurie era una mujer metódica, que media cada paso que daba, pero al momento de enfrentar alguna situación de peligro, las mentes de ambas jóvenes parecían estar ligadas, por que se sincronizaban de tal manera que parecía que pensaran lo mismo:

- ¿y Vanessa?

- salió con Shaoran

- ¿con Li?- preguntó Le Blanc notablemente confundida

- si, con él, al parecer se llevan muy bien, después de la cena ambos no se separaron, charlaron mucho, puedo dar por sentado que nuestra querida Srta. Miller estar muy interesada en él- le contó Mark sin notar ningún dejo de emoción en su jefa

La joven miró al suelo tratando de centrarse en los informes que tenía en sus manos, su trabajo en Estados Unidos estaba bastante atrasado, y ahora con la ayuda de Mark, un joven Ingeniero en Negocios, estaba tratando de avanzar, la condición de poder viajar a China había sido esa, que no podía descuidar sus labores, las cuales estaban totalmente desligadas de su otro mundo, pero el que Shaoran y Vanessa estuvieran en esos momentos juntos era algo que no le gustaba, aunque tratara de negárselo, de solo imaginar que Vanessa estaba cerca del padre de su hija le daban nauseas, sabía claramente que cuando la joven Americana se proponía conquistar a alguien, lo hacía sin tener que esforzarse mucho, Vanessa era la mujer perfecta para cualquier hombre, inteligente, astuta, de buena posición económica, hermosa, de gran personalidad, una mujer capaz de lograr sus metas a cualquier precio:

- Laurie… ¿Laurie?

- ¿Ah?, disculpa- se sonrojó la chica- estaba pensando

- si lo note, te preguntaba por el contrato de Know How que te solicitaron los de la Sony, ¿lo revisaste?

- anoche, está todo el perfecto orden, te agradecería que le mandarás un correo con mi aprobación, no tuve que modificarle nada

Mark por un momento se imaginó ver tristeza en los ojos de aquella joven, pero luego se negó a creer algo así, Laurie era una mujer de negocios, una choca que se había prohibido a si misma sentir, quien la conocía sabía que su vida era el trabajo, el concilio y su hija, una mujer como ella se tenía prohibido amar:

- ¿te noto preocupada?- se aventuró a preguntar el joven

- ¿yo?- se hizo la inocente la hermosa hechicera- nada, es que pensaba en todo lo que me he atrasado por que el Sr. Li no es capaz de cumplir bien con sus funciones, supongo que siempre estar con mujeres es más importante que el Concilio

- bueno, has sido tu quien le dio un voto de confianza cuando el nuestro Concilio estaba en su contra

- pensé que era un hombre más maduro- reconoció la chica- pero las personas con el tiempo cambian demasiado

- hablas de el como si lo conocieras hace mucho tiempo- dijo el chico sin comprender a su jefa

- uno nunca sabe.

U. M: U. N. A. II

- Espero que no estés pensando que con todos soy igual

- en realidad, pensaba lo afortunado que fui al conocerte…

La joven sonrió, en realidad lo último que había pensado era terminar en una cama con su acompañante, pero no entendía por que no se había podido resistir, aunque entendía las razones para que fuera considerado todo un playboy, sabía manejar a las mujeres a su antojo, aunque ella también tenía sus armas, nunca un hombre había jugado con ella, y esta no iba a ser la primera vez, además, aquel chico le interesaba más que muchos otros, estaba segura que sus padres estarían orgullosos:

- tu amiguita… Arashi… ¿no es celosa?

- no tiene motivos- respondió el chico acariciando la espalda de su nueva amante- solo somos amigos

- con algo de confianza supongo

- fue mi prometida- aclaró el chico- pero eso, hace mucho, no tengo intenciones de retomar nada con ella, es solo una buena amiga con quien la pasaba bien, pero… tu sobrepasaste mis expectativas

- y eso que te falta mucho por conocerme- le dijo ella esta vez poniéndose sobre el, le besó suavemente haciendo que él sonriera- por suerte este viaje no tiene fecha de regreso

- van a odiarte, estás distrayendo a la cabeza del Concilio Oriental Vanessa Miller

La joven solo sonrió ampliamente, el que el fuera un hombre importante, y bastante ocupado, le gustaba, sobre todo por que sabía que por estar con ella había dejado de seguro trabajo de lado:

- Laurie va a odiarte a ti- le informó la chica coquetamente- en este momento debe estar con Michael y Mark trabajando arduamente, de seguro me va a dar un enorme sermón cuando me vea

- eres una mujer grandecita

- pero ella es mi jefa- aclaró la chica solemnemente- Shaoran, si queremos seguir viéndonos, tendremos que ver otros horarios

Shaoran asintió, estaba totalmente de acuerdo, lo que no le gustaba mucho era que Laurie Le Blanc se enterara de que estaba saliendo con Vanessa, si ya lo rechazaba, de seguro pasaría de el totalmente, estaba claro que Laurie y Vanessa eran mujeres distintas:

- hablando de tu jefa… ¿sigue molesta por la última reunión?

- decidió no informar nada a America, pero no piensa trabajar con ustedes, bueno, de hecho eso es algo que acordamos todo- la joven miró al chico fijamente- podemos llevarnos muy bien, pero… el trabajo es el trabajo, y ni siquiera tenemos intenciones de dejar que Laurie trabaje con tus hombres, nadie humilla a nuestra líder

- nadie la humilló- se defendió el chico dejando a su amante a su lado y mirándola- es solo que cada uno tiene su forma de ver las cosas, y hay que reconocer que la idea de Laurie es algo sin fundamentos

- hombres- suspiró Vanessa sonriendo- no quiero discutir contigo querido, pero… no todo lo que brilla es oro, cuando menos lo esperes te puedes llevar una gran sorpresa

Vanessa no estaba tan segura de sus capacidades por que trabajara sola, sin no que el grupo que conformaban ella, Laurie, Mark, Michael y Khya era impresionante, los conocimientos que cada uno tenían era incalculable, y estaba más que seguro que antes que el concilio Oriental, iban a ser ellos quienes llegaran a la verdadera respuesta, las capacidades que tenían les permitirían hacer el mejor trabajo, y desde mañana sería todo más simple, la mente de Khya con la de Laurie eran imbatibles:

- no discutamos- pidió sugerente la joven- cuando lleguemos a la verdad veremos quien tuvo siempre la razón

- tienes razón- apoyó Shaoran a su acompañante comenzando a besar sus hombros- ahora tengo mejores cosas en que entretenerme.

U. M: U. N. A. II

- Realmente debe ser una situación desesperada

- ni te lo imaginas, cuando escuches todo te quedarás tan preocupada como yo…

- debe ser grave, la gran Laurie Le Blanc no se deja asombrar por nada

La joven de origen Oriental Americana quedó mirando a la hermosa hechicera rubia, ambas eran un contraste, ella poseía un cabello negro y brillante hasta los hombros, con reflejos violetas, sus ojos eran grises, como el cielo cubierto con nubes de tormenta, su piel era pálida, aunque ahora estaba algo bronceada, era alta y vestía a su estilo, pantalones de jeans desgatados, un top ajustado a su cuerpo dejando notar sus curvas muy pronunciadas, tenía un piercing en la nariz, un pequeño aro de oro blanco en forma de rosa:

- bueno, comienza a contar…- pidió la recién llegada

A medida que iba escuchar el relato que su interlocutora le contaba sus ojos se mostraban más asombrados, era verdad que ella había sentido energías muy extrañas rondar en el aire a través de todo el mundo, pero nunca imaginó que la situación estuviera así, cuando su jefa terminó, ambas suspiraron, se miraron largamente como si no necesitaran hablar para saber lo que la otra pensaba, y efectivamente era así, ni ella comprendían las razones para que sus mentes estuvieran tan ligadas, pero habían aprendido a vivir con ello desde que se conocieron:

- pensé que los del concilio de aquí eran más inteligentes y abiertos de mente, pero siguen siendo igual que siempre

- no pienso trabajar con ellos- aclaró la rubia- pero tampoco quiero informar a los ancianos, tu los conoces tan bien como yo,

- Shaoran Li… el padre de la pequeña Lizzy

- calla

- al fin lo voy a conocer, vamos a ver que tanto tiene para que tu le hayas abierto tu corazón

- no sacas nada, ha cambiado mucho con el tiempo- aclaró Laurie mirando al piso

- nadie cambia tanto querida, además, que, cuando uno cambia radicalmente, es solo por fuera, las apariencia se convierte en lo más importante, tu misma, no eres ni la mitad de lo que eras, de aquella inocente chica que conocí… Laurie… tu también cambiaste, pero reconoce que solo lo hiciste para protegerte, por que por dentro sigues siendo la misma

- no estás aquí para analizar mi vida ni la de nadie

Khya sonrió con autosuficiencia, miró a Laurie, era inevitable el discutir de vez en cuando con ella, al menos eso hacía de su trabajo algo más entretenido, además, ella se sabía la única capaz de hacer enojar a la imperturbable cabeza del concilio Americano:

- pasando al tema que nos interesa- dijo Khya mirando el libro que Laurie tenía en sus manos- supongo que…

- supones bien…

- el equilibrio mágico solo se ve alterado por…- Khya suspiró de mala gana- creo que no somos las únicas que creen en los Demonios Infernales de Lucifer… supongo que alguien querrá despertar a Tántalo,

- me preocupa- confesó Laurie mirando a su fiel colaboradora- a veces a mi también me cuesta creer, pero… el equilibrio solo tiene directa relación con las puertas del infierno,

- ¿algo más que contar?- preguntó Black

- entraron a la biblioteca del concilio Oriental, mataron a algunos guardias pero no sacaron nada, de seguro buscaban algún libro… y estoy segura que es este- mostró Laurie a Khya- me lo dejaron en mi oficina un mes antes de enterarme de los problemas, lo he leído mil veces, y se que pertenece aquí por que tiene el sello del Concilio Oriental, solo que no se quien me lo dejo, y tampoco conozco las razones para que me lo llevaran hasta América

- ¿puedo leerlo?

- por supuesto, ¿Dónde te quedarás?, Michael hospedó a Vanessa y Mark, te podrías quedar conmigo

- será un placer, así podré ver a la hermosa princesa que tienes como hija, de seguro me extrañas

Laurie no dijo nada, pero su silencio bastaba para hacer entender a Khya que era verdad.

U. M: U. N. A. II

- Bueno, ¿algo que contar?

Mark y Michael se miraron respectivamente, para luego posar sus ojos sobre la recién llegada, definitivamente era una chica que no media sus actos, y bastante desfachatada, pero ellos no podía reprocharle su comportamiento, más si su irresponsabilidad, aunque eso ultimo no era algo muy común en ella:

- llego Black- le contó Michael sonriendo- tuvimos una reunión y no pudimos ubicarte

- supongo que Laurie me quiere matar- comentó la chica sin mostrarse preocupada- pero bueno, no me miren así, no he hecho nada malo, siempre soy la más responsable, puedo cometer errores de vez en cuando

- debo adivinar que la pasaste de maravilla con Li- le dijo medio en broma Mark- deberías taparte ese chupón que tienes en el cuello

Vanessa sin dejar de sonreír se acercó a un enorme espejo que había en la sala y sonrió más al ver la marca que su nuevo amante le había dejado, definitivamente era de los hombres que no se dejaba olvidar tan fácilmente, aunque ella no tenía ganas de olvidarse de él, era un hombre completo, buen amante, atractivo y de buena situación:

- ¿y donde están ahora esas dos?

- acabamos de llamar al departamento de Laurie y Michelle nos dijo que habían salido temprano- le contestó Michael- ayer quedamos de almorzar juntos por que como tu no estabas no pudimos dejar todo claro

- entonces me iré a bañar y cambiar, y por supuesto hacerme las ganas de aguantar un largo sermón por parte de mi querida jefa, conociéndola, no va a dejar de reprocharme el hacer desaparecido

La hermosa Americana desapareció por el pasillo, Michael suspiró con resignación, el grupo que formaban era excelente, pero lo que más comenzaba a temer era el que le descubrieran, el no era como su padre, pero desde que conocía a Laurie que no había podido avanzar mucho en conquistarla, era una mujer realmente fría en lo que amor se refería, y tal vez, la única forma de hacer que ella estuviera con el por la eternidad era vender el alma al diablo, a su padre y todos los que trabajaban con el:

- con Khya todo será más fácil- comentó Mark sin saber lo que su compañero estaba pensando

- creo que a lo mejor es mucho el haberla traído

- Laurie nunca se equivoca en sus decisiones- le recordó Mark

El joven Thomson miró a Michael con algo de desconfianza, si bien llevaba mucho tiempo como la mano derecha de Laurie, habían varios miembros del concilio que no confiaban en el, entre ellos justamente estaba Khya Black, ella definitivamente no estaba de acuerdo con que alguien que era hijo de un enemigo declarado del concilio ocupara un cargo alto, aunque por mucho tiempo hubiera mostrado lealtad. Y era algo aceptable, muchas veces el lobo se disfraza de oveja, y aunque le costara reconocer, no veía mucho interés en él por terminar con la misión, ni siquiera aportaba demasiado:

- voy a ver a Michelle- avisó Mark- si llegan las chicas les aviso.

U. M: U. N. A. II

- La energía que se siente en este lugar es impresionante

Habían salido bastante temprano, aunque en primera instancia la joven madre y mujer de negocios había querido avisar al resto del grupo, la pelinegra había pedido que no lo hiciera, según ella nadie se atrevería a atacar de día, así que peligro no corrían, y además era mejor andar solas, era mucho más rápido:

- ¿Cómo puedes estar segura que las puertas del infierno están aquí?

- querida Laurie, es lógico, primero, tienen que estar en Hong Kong, el destino nos trajo, y segundo, el libro describe lugares como este, solo que recuerda que algunas cosas han cambiado incluso los nombres, ¿o pensabas que tendríamos que viajar a Grecia?

La rubia se encogió de hombros, ella también había pensado en lo mismo, pero quería negarse todo, había cosas que para ella eran demasiado obvias, era todo muy sencillo, por lo mismo le costaba confiar de lo que tenían, pero si Khya se mostraba tan entusiasmada con todo, era para arriesgarse, Khya Black no solo era una gran hechicera, sino que además, aunque muy poco lo sabían, era vidente, las palabras de ella siempre eran de confiar, aunque nunca usaba mucho sus poderes, según ella no había nada más emocionante que vivir sin saber lo que pasaría en el futuro, además que todo estaba trazado, el destino era inevitable:

- bien, Laurie, quien quiera abrir la gran puerta tendrá que hacer el pacto maldito, si buscan el poder lo harán, y lo sabemos, pero, tenemos que hacer que se revisen todas la bibliotecas del concilio, estoy segura que los manuscritos con la invocación son resguardadas por nosotros

- las tengo…, en el libro que te mostré, allí están- le informó la líder Americana

- entonces tenemos que tener cuidado- pidió la pelinegra mirando fijamente a Laurie- si alguien se entera que están bajo tu custodia no van a dudar en intentar obtenerlas sin importar el como

- no creo que alguien se quiera enfrentar a mi, además a mi departamento solo tienen acceso los chicos y tu

- no me gusta Michael, y lo sabes- Laurie intentó decir algo, pero Black siguió hablando- su padre es nuestro enemigo lo quiera o no admitir, y al fin y al cabo un padre es un padre, y por mucho que Michael reniegue de él, es su padre, y lo va a respetar, tu no estabas aún cuando lo juzgaron, y cuando prometió vengarse

- Michael no es como es- lo defendió la rubia mirando al suelo- pero… si esto te deja más tranquila, él no tiene idea de que tengo ese libro en mi poder, no le dije nada, ni a él, ni a nadie más

Khya sonrió complacida, estaba segura que Michael amaba a Laurie, pero él siempre, antes que su padre fuera condenado, intentaba hacer todo para complacerlo, aunque pocas veces lo lograba, más bien parecía que su padre lo odiara, y de seguro así era, bien sabido lo tenían todo, que la madre de Michael murió el día en que dio a luz, y que George Crowel culpaba a diario a su hijo, aún así Michael nunca negó la adoración que sentía por él, por lo mismo era difícil creer que había olvidado tan pronto su amor por el padre:

- ¿Qué haremos con el Concilio Oriental?- preguntó Black- ellos no creen en nada

- lo que ellos hagas o crean no es problema nuestro, si ellos no nos van a ayudar, no me interesa, nunca hemos necesitado ayuda de terceros para hacer las cosas- le contestó Laurie sonriendo- además se que no te gusta trabajar con ayuda

- pero quiero conocer a Li

- Vanessa es muy amiguita de el, dile a ella

- como quieras

Khya no era tonta, y a pesar de que lo negara, estaba segura que Laurie Le Blanc aún sentía algo por el padre de su única hija.

U. M: U. N. A. II

- ¿Para qué me llamaste?, tu prima se va a enojar, tendría que estar en tu casa para llevarla a cenar

- primero los deberes querido amigo y futuro primo, no he tenido noticias de Laurie y su grupo, quiero saber que hacen

- me dijeron que te han visto con Vanessa Miller, pregúntale a ella Shaoran

- mmm… Vanessa podrá estar muy interesa en mi, pero…, es fie a su gente- contestó el ambarino mirando a su amigo- se que le gusto, pero si tiene que ponerse del lado de alguien no va a dudar en darme la espalda, su lealtad esta con los Americanos, te asombrarías al escucharla hablar de su gente, no… necesito buscar otra forma de seguirle los pasos a esa gente, y tu me tienes que ayudar Atsuya, por que Eriol… no…, el quiere demasiado a Le Blanc

Atsuya sonrió, era como prácticamente ver a Shaoran Li que todos respetaban, el que siempre estaba preocupado de todo, él que nunca fallaba en su trabajo, no él que había comenzado a ser años atrás:

- la verdad es que me adelanté un poco- reconoció el joven Fushigi- tengo por informado que al país llegó otro miembro del concilio Americano, una tal Khya Black, que al parecer, como Le Black, tiene pasaporte diplomático, traté de averiguar acerca de ella, pero es información clasificada, si no eres Laurie Le Blanc, no puedes ver su ficha

- detesto los secretos,

Shaoran suspiró, desde la última reunión donde Laurie Le Blanc se había retirado indignada, no la había vuelto a ver, y al parecer Eriol tampoco, y según Vanessa, ningún americano apoyaría al concilio Oriental, era como si entre ellos en vez de formar parte del mismo grupo fueran enemigos declarados.

Además su nueva amante le había dejando en claro que ellos eran invencibles, que nunca se había encontrado con problemas imposibles de resolver, se tenían confianza, y trabajan unidos, lo que el no hacía hace mucho, tal vez era hora de comenzar a pensar mejor las cosas y mostrarse más maduro, asumir que había tenido un comportamiento bastante indeseable, tal vez era la hora de ponerse serio de nuevo y hacer las cosas bien, y si tendría que buscar a Le Blanc y pedir disculpas lo haría:

- perfecto, quiero investigaciones, acerca de todo, informes sobre los que se han escapado, las modificaciones que ha habido desde que todo comenzó, y aunque te suene tonto, quiero que investiguen los libros de mitología… tal vez somos los errados nosotros, o ellos, lo único que nos debe importar en impedir que algo muy malo suceda- pidió Li con decisión.

Continuara…

Notas de la Autora: Dicen que los milagros existen, siii, por eso estoy aquí de nuevo, como ven avanzando, espero no haberme tardado mucho, con respecto a lo de antes, creo que fue harto poco lo que tarde.

Gracias a quienes siempre me han apoyado, en especial a los maravillosos correos que he recibido.

Hay quienes han seguido este fic desde la otra edición, por ellos juro terminarlo a como de lugar, es lo mínimo que les debo.

Ahora dejen reviews, si no, esto se acaba (broma), pero en verdad dejen para poder saber sus opiniones, y dudas.

Un beso y hasta la próxima.

Serena Li