Espero les haya gustado el sexto capitulo, aqui su continuación donde el drama crece aún más. Espero lo disfruten y dejen sus reviews.


CAPITULO VII

En el castillo de Naraku, Kyo, Kagura Yao y Kagome regresaban victoriosos de la pelea contra los hermanos

Kyo: Kagome, Yao lo hicieron muy bien

Kagome: Les dimos lo que se merecían

Yao: Pero…

Aparece Kanna

Kanna: Kyo, el Sr. Naraku desea hablar contigo

Kyo: Claro

Kanna: Ustedes pueden descansar

Kagome: Claro

Se marcha Kanna

Kagome: No te sentiste extraña peleando contra esos tipos

Yao: Ya había peleado contra Sesshomaru antes, pero me siento extraña cuando peleo con él

Kagome y Yao al mismo tiempo: No pude matarlo

Yao: Sabes al final de la batalla puede observar los grandes poderes de Sesshomaru, pero no entiendo el porqué no los uso para defenderse de mis ataques

Kagome: Ese chico hablaba incesantemente de haberme conocido pero yo no lo recuerdo

Yao: Esto es muy confuso, siento que ya…

Kagome:… ¿lo conocías antes?

Yao: Si

Kagome: Ahí viene Kyo, habla con él yo iré a descansar

Yao: Kyo debo preguntarte… que fue lo que dijo Sesshomaru después de que ataco con todo su poder

Kyo:… pues (no puedo decirle que Sesshomaru se dio cuanta de lo que siento por ella) no lo sé, supongo unos balbuceos sin sentido, no te preocupes.

Yao: Deacuerdo

Kyo miro la mano derecha de Yao, que había sido herida por el ataque de Sesshomaru, al parecer estaba sangrando.

Kyo: Estas sangrando

Yao: No te preocupes es una herida pequeña

Kyo: Déjame ver- tomó su mano y creo un fuego color blanco que curo la herida de Yao

Yao: El fuego Rein, que puede curar cualquier herida

Kyo sonriendo: Si… espero te sientas mejor-sonrojado

Yao apenada: Si…

Kyo: Acompáñame quiero mostrarte algo- la toma de la mano y se la lleva

Yao¿A dónde vamos?

Kyo: Es una sorpresa

Salieron del castillo y llegaron a un riachuelo.

Yao¿Es aquí?

Kyo: Es justo detrás de esa gran roca

Detrás de la gigantesca roca se ocultaban unas hermosas cataratas rodeadas de hermosa vegetación y rosas que despedían un delicioso olor

Yao atónita: … es… esto es hermoso

Kyo: Sabía que te gustaría

Yao mirándolo seriamente: Kyo¿Por qué Hakudoshi y Naraku son tan diferentes a ti, es decir, ellos no muestran emociones?

Kyo mirando el cielo: No lo sé supongo que…

Yao¿Kyo?

Kyo se había quedado dormido

Yao: Supongo que no soy la única agotada- se recostó junto a Kyo en instantes cayó dormida.

Mientras Yao dormía, en otro lugar no tan lejano un monstruo malherido miraba lo que parecía ser un hermoso pañuelo, con dibujos de copos de nieve.

Sesshomaru alejado del resto: Yao…

Azura mirando a Sesshomaru de lejos: Jaken, que es lo que sostiene Sesshomaru entre sus manos.

Jaken: Es un pañuelo que la señorita Yao le dio antes de irse

Azura: Entonces es el pañuelo que le regalo su padre…

Jaken¿Qué tiene de importante?

Azura: El padre de Yao falleció cuando ella tenía solo 5 años de edad, y su único recuerdo es que su padre le dio ese pañuelo con las indicaciones de que se lo entregara a quien su corazón eligiera como su gran amor.

Sesshomaru mirando a Azura en señal de que había escuchado la conversación a pesar de la distancia: Ya entiendo…

Miroku¿De que estarán hablando?

Inuyasha: Maldito Naraku, me arrebato a Kagome…

Sango percatándose de la actitud de Inuyasha: Inuyasha con las palabras no vas a solucionar nada, concéntrate en recuperarte, así podrás enfrentarte a Naraku y recuperar a Kagome.

Azura: Sango tiene razón – se acerca a Sesshomaru- escuchaste lo que dijo Sango.

Sesshomaru: Esa humana… yo no necesito que me lo digas, no soy como ese tonto de Inuyasha.

Azura: Claro, era típico que dijeras eso

Sesshomaru: Alguien se acerca

De la nada apareció Kikyo, miró el estado en que se encontraban Inuyasha y Sesshomaru.

Kikyo¿Qué fue lo que pasó?

Miroku: Perdieron la batalla…

Kikyo¿A sí? Contra quien perdieron, déjame adivinar Sesshomaru, Yao te venció de nuevo…

Sesshomaru: Maldita sacerdotisa

Inuyasha: Kikyo…

Kikyo: Y tu Inuyasha¿Quién te venció?

Inuyasha triste: Kagome, Naraku la atrapó

Kikyo: Veo que esa chica era muy débil

Inuyasha: Kagome es fuerte, pero…

Kikyo: No pudieron luchar contra sus corazones

Sango: No podían lastimarlas

Kikyo: Deacuerdo

Inuyasha¿A que viniste Kikyo?

Kikyo: Naraku me envió un mensaje, decía que pronto se desataría una gran batalla y supuse que tendría que ver con ustedes también.

Sango: No podemos hacer nada

Miroku: Debemos esperar a que Naraku de el primer paso, para empezar esta batalla.

Kagura¿Kanna, dónde estan Kyo y Yao?

Kanna tomó su espejo, él que mostró a Yao y a Kyo dormidos en el césped.

Kagura: Es un problema que Kyo se enamore de Yao

En las cataratas donde se encontraban Yao y Kyo

El cielo se había oscurecido mientras ambos dormían, de pronto empezó a llover, esto los despertó.

Yao abriendo los ojos después de sentir una gota en su mejilla¿Qué?-soñolienta- empezará a llover…

De las cataratas surgió una esfera de luz brillante, esta llamó mucho la atención de Yao, parecía que estaba bajo el efecto de un hechizo.

Luz: Yao… Yao… ven conmigo

Yao sin apartar la vista: si…

La luz guío a Yao a un bosque maldito, miles de presencias malignas habitaban allí, mas Yao no se detuvo. Se detuvieron frente a un gran árbol seco, de apariencia tétrica.

En un lugar cercano

Sesshomaru sorprendido: esa esencia es de Yao- se puso de pie inmediatamente, los otros no habían percatado ninguna presencia.

Jaken¿Qué pasa amo Sesshomaru?

Sesshomaru lo ignora.

Azura: No puedes irte, tus heridas no han sanado aún

Sesshomaru la mira desafiante: No me afectara

Azura le da la espalda: Vete, eres un testarudo

Jaken: Amito esta lloviznando¿A dónde se dirige?

Sesshomaru: No te incumbe

Sesshomaru se va a la mayor velocidad que puede, ya que sus heridas no le permiten obtener su velocidad normal.

Sango preguntando a Azura¿A dónde va?

Azura: A buscar a Yao

Inuyasha: Yao… esta cerca…

Azura: Si, no entiendo el porqué, debería de estar en el castillo de Naraku, pero se encuentra sola cerca de aquí.

Miroku: Esta lloviendo más fuerte sería mejor que buscáramos un lugar para refugiarnos.

Azura creo una especie de refugio hecho de hielo.

Shipo sacudiéndose el agua: Gracias señora Azura

Azura sonriendo: No hay de que… Hija-piensa

En el castillo de Naraku

Kyo ya había regresado al castillo, pensando que Yao se encontraba allí, pero sus suposiciones eran erróneas.

Kyo: Hermana (dirigiéndose a Kagura) Sabes donde se encuentra Yao

Kagura: Yo no…

Kanna: Yo se donde se encuentra, ella esta en el bosque maldito, donde habitan miles de monstruos despiadados y sanguinarios.

Kyo expresando miedo y preocupación: Iré a buscarla, esos monstruos la pueden… matar.

Kagura: Kyo espera…

Kyo frustrado¿Qué pasa?

Kagura: No es conveniente tu sentimiento por Yao, el que estés enamorado de ella puede traernos problemas

Kyo ignora lo que dice Kagura, pero algo en sus entrañas le decía que las palabras de Kagura eran verdaderas.

En el bosque, la luz que había guiado a Yao, había desaparecido, y al parecer la hipnosis que causaba también.

Yao¿Dónde estoy? – dijo confundida

Una extraña y aguda voz proveniente de la oscuridad

¿?: Pero si es una hermosa híbrida… no debiste adentrarte en este bosque… no sabes que aquí vivimos monstruos sanguinarios

Yao: Soy una híbrida pero no soy débil- lanza una flecha que acaba con la voz, dejando caer el cuerpo visible en la luz

Alrededor de Yao empiezan a surgir miles de voces.

¿?: Que insolente, ha matado a uno de los nuestros

¿?¿?: No sabe en lo que se ha metido

Yao: Muéstrense malditos

¿?: No debiste decir eso niñita, te has metido en un gran problema

Un centenar de monstruos surgió de las sombras, todos atacaban a Yao. Sus poderes no eran débiles, pero la cantidad de monstruos era exagerada, usó sus flechas e incluso creo dagas con las que acabo con varios monstruos, pero parecían no acabarse, y por el gran esfuerzo sus poderes iban disminuyendo.

Yao agotada: No… puedo… contra todos estos… monstruos

Un horrible monstruo atacó a Yao, pero algo lo esquivo, qué habría sido se preguntaba. Miró a su izquierda y un demonio ya conocido de cabellos color plata se encontraba luchando a su lado.

Yao: Sesshomaru-pensó

Al ver a Sesshomaru luchando a su lado, vino a su mente un recuerdo borroso, una antigua batalla, en un templo, donde una figura de cabellos largos luchaba junto a ella y la salvaba del veneno.

Se desconcentró por unos instantes, tropezando, y una especie gusano gigante le disparó veneno, que toco su costado

Yao: Maldita sea- presionado la herida sangrante, las ropas que cubrían su costado quedaron totalmente destruidas.

Otros demonios se dirigían a atacarla pero el ataque destructor de la espada Tokiyin perteneciente a Sesshomaru acabo con todos, sin herir a Yao.

Yao¿Por qué me está ayudando? – se pone de pie dificultosamente- Sesshomaru… ¿Qué haces, porque me ayudaste?

Sesshomaru no respondió, se acercó a ella y observó la herida de su costado. Sacó de entre sus ropas un tónico que Jaken había robado a una vieja curandera.

Yao¿Qué es?

Sesshomaru continuaba sin pronunciar palabra alguna, tomó un trozó de tela de sus ropas y lo roció con el tónico.

Yao: Responde¿Qué es?

Sesshomaru la miró fijamente: Confía en mí

Por alguna extraña razón, Yao confío en Sesshomaru, aquel lugar y aquel tiempo había quedado libres de odio, batallas y desconfianza.

Sesshomaru tomó la tela y la colocó en el costado descubierto y herido de Yao.

Yao con gestos de dolor: Ten cuidado

Sesshomaru aplico de nuevo el tónico con delicadeza y suavidad. La herida de Yao lucía mejor. Sesshomaru colocó su mano izquierda con el tónico, y colocó su otra mano en el costado derecho de Yao, quedando frente a ella.

Yao se sonrojó pero no pudo decir nada. Sesshomaru abrazó a Yao bajó la lluvia que aún no había cesado.

Cuando Yao colocó sus manos en la espalda de Sesshomaru notó que estaba sangrando.

Yao: La herida que yo provoqué… no ha sanado, y aún así viniste a ayudarme¿Por qué lo haces, porque me ayudas si yo… soy tu enemiga?

Sesshomaru no respondió.

Yao: Sesshomaru… yo…- pensando: porque me siento tan culpable por lo que le hice-

Sesshomaru se acercó a Yao, la distancia entre ellos era mínima, pero, a pesar de la lluvia, al ambiente entre ambos era calido.

Sesshomaru besó a Yao, pero justo detrás de Yao se encontraba Kyo, quien había golpeado a Yao, dejándola inconsciente.

Kyo: Sesshomaru, veo que aprovechas cada situación

Sesshomaru¿La lastimaste?

Kyo: Simplemente hice que se desmayara, y cuando despierte desmentiré todo esto que haz hecho.

Sesshomaru empuña a Tokiyin: MALDITO

Kyo: Es mejor no hagas eso, estas herido y cansado, si te ataco morirás – toma a Yao entre sus brazos- Por cierto, NO TE VUELVAS A ACERCAR A YAO

Kyo, se marcha en una espiral de fuego.

Sesshomaru: Yao…- se desmaya

En el campamento de Inuyasha y los otros, Azura pudo percibir el olor de sangre, sangre de Sesshomaru.

Azura: Miroku, por favor acompáñame al bosque maldito

Miroku asustado¿Por… que quiere ir… al bosque maldito?

Sango: En ese bosque habitan gran cantidad de monstruos, algunos de ellos muy fuertes

Azura: Sesshomaru fue a ese bosque para ayudar a mi hija, ahora es mi turno de ayudarlo a él

Miroku: Deacuerdo

Azura y Miroku regresaron después de unos 40 minutos, cargando el cuerpo herido de Sesshomaru.

Jaken: Amo… amito…

Rin: Señora Azura¿puede curar al amo Sesshomaru?

Azura: Claro

Pasó una hora hasta que Sesshomaru despertó, sus heridas ya habían sido vendadas.

Azura: Sesshomaru. ¿Qué pasó con mi hija?

Sesshomaru: La hirieron, pero estará bien

Azura¿Y Kyo?

Sesshomaru golpeando el suelo: Ese maldito se la llevó y me prohibió acercarme… ese ingenuo cree que podrá detenerme- dijo con una mirada llena de odio