Cap 6: Genio, pero tonto.
Había pasado una semana desde que Tony había leído las cartas. Pepper lo logró tranquilizar aquella vez, pero de nuevo la sonrisa del genio se había desvanecido. Eso no pasó desapercibido para los demás miembros del equipo que iban a verlo casi diariamente. Además, Peter permanecía al lado del millonario las 24 hora, incluso dormía con él para tranquilizarlo tras las pesadillas y eso hacia aún más sospechosa la situación del filántropo. Por no mencionar el hecho de que Peper se quedaba todos los fin de semana con ellos.
-¿Que habrá pasado? - Preguntó Rhod intentando acomodar su exoesqueleto en esa estrecha silla de metal que había en la cafetería donde se encontraban.
-No lo sé, y eso no me gusta.- Contestó la pelirroja espía pidiendo a un camarero un taburete para su semirobótico compañero. El joven se apresuró a traer un blanquito sin espaldera que permitió sentarse al soldado.
Visión permanecía en silencio observando la situación y analizando el comportamiento de sus dos amigos y de los demás clientes de la cafetería. La verdad es que todos miraban al grupo de amigos impresionados y asustados, después de todo no siempre se veía a un hombre con exoesqueleto, a una hermosísima mujer y a una especie de androide rojo tomando café, o té en el caso de visión, como si nada.
-Yo -Dijo el androide llamando la atención de sus compañeros. - Sigo sin comprender el comportamiento humano, se supone que al estar rodeado de la gente que le quiere, uno debe sentirse bien y feliz, pero el señor Stark esta peor ahora que antes.
Tanto la espía como el coronel asintieron dándole la razón al portador de la gema y los tres permanecieron en silencio durante unos minutos reflexionando sobre el tema.
-¡Se nos escapa algo! -Exclamo la mujer enfurecida. - Puede que Stark sea la persona mas sensible que he conocido, pero no se deprime por nada, algo ha tenido que pasar.
-Algo relacionado con el Capitán. -Concluyó Rhod tranquilamente dándole un sorbo a su café. Vis y Nat lo miraron extrañados y sin entender el punto del moreno. - ¡Oh, vamos! No me digáis que no os disteis cuenta de como mira Tony a Steve, ese brillo en sus ojos, es la primera vez que lo veía en él. Es amor. ¿Por que creéis que la guerra le afectó tanto? El cap era su mundo y fue su propio mundo el que lo abandonó.
Natasha comenzó a unir las piezas del puzzle que le hacía entenderlo todo y se maldecía a si misma por estar tan ciega y no darse cuenta de las claras evidencias que dejaba el multimillonario. Mientras, visión seguí confuso ante la declaración de Rhod. De repente a la espía le vino una idea a la cabeza.
-Rhod, -Se apresuró a decir.- ¿Te dijo tony algo de una carta de Steve?
-¿Una carta? -Preguntó extrañado. - No que yo sepa.
La espía comenzó a comprender la situación, según Rogers la carta no fue enviada al cuartel, fue enviada a industrias Stark. Y en aquella época Tony no iba a allí, porque no se hablaba con Pepper. Es mas, según su información, ellos dos se habían reconciliado hacia apenas tres semanas. Puede que Pepper recibiera el paquete por él, puede que la mujer, aun dolida, no se lo quisiera dar y ocultara su existencia, puede que ella, al reconciliarse con el, se sintiera mal y decidiera dárselo. Si Tony hubiera leído esa carta ahora, en vez de hace seis meses, como debería haber sido, sería una catástrofe. El había desistido con los tratados, se había jubilado, ya nada le importaba y que le recordarán el porque de la ruptura de los Vengadores seria la última cosa que necesitaba el millonario.
Se levantó apresuradamente y pagó lo consumido.
-¡Ya sé lo que le pasa! -Exclamó triunfante la pelirroja haciéndoles levantarse a los otros dos.- ¡la culpa la tienen Steve y Pepper! ¡Hay que ir a hablar con ese genio idiota antes de que se autodestruya de nuevo!
Los otros dos la miraron confundidos y ella solo rodó los ojos y los empujó fuera de la cafetería. - Os lo explico por el camino.
Tony estaba en su taller revisando en silencio una armadura que, según los sensores, tenia algo incorrecto en la pierna derecha. Peter lo observaba con sus enormes ojos llenos de curiosidad. Una leve sonrisa apareció en su rostro al ver al muchacho dando vuelta, observando lo que hacía e intentando no molestar. Se apartó un poco de la armadura y miro a Peter directamente haciendo creer al observando que lo estaba molestando.
-Ven -Dijo Tony ofreciendo su mano.- No vas a poder ver mucho desde ahí.
Peter dudó unos segundo, pero finalmente se acercó al multimillonario aceptando su mano. Este lo hizo sentarse en el suelo entre sus piernas, bajando un poco la armadura para que pudiera ver lo que estaba haciendo. Tony siguió trabajando, esta vez explicando en voz alta lo que hacía para que el muchacho lo entendiera. De vez en cuando Peter le preguntaba alguna que otra cosa que se le escapaba de sus conocimientos y el filántropo se lo explicaba pacientemente. En una de las veces Stark sonrió abierta e inconscientemente al darse cuenta de que el adolescente tenía el nivel de un licenciado en ingeniería. Esa sonrisa no paso inadvertida para el chico que instintivamente se abrazo a la pierna del multimillonario sonriendo también.
-Peter, ¿Que pasa? - Preguntó preocupado ante la presión del muchacho sobre su pierna.
Peter giro su cabeza mostrando su enorme sonrisa. -¡Por fin sonríes! -Exclamó el muchacho eufórico abrazando al filántropo.
Tony devolvió el abrazo sabiéndose culpable del estrés y las preocupaciones de su hijo. Y supo que debía dejarse de hundimientos y seguir adelante aunque doliese. Ahora tenía a Peter, a una arrepentida Pep, a Rhod, a Visión, contra todo pronóstico a Natasha, e incluso tenía a May con la que mantenía largas charlas cuando iba a verlos. Suspiró estrechando al muchacho, sabia que no tenia perdón, pero... -Yo, -Pronunció ahogadamente. -Lo siento Peter. No debería haber permitido que me vieras así, no debí haberte preocupado tanto y nunca debí retirar la sonrisa que me produce la felicidad al tenerte como hijo. Lo siento.
Peter escuchó cada palabra con atención y alivio. -No te disculpes, no tienes que ser fuerte conmigo. -Contestó el muchacho separándose para ver el rostro ajeno.- Tu eres el pilar donde me apoyaré cuando caiga y yo seré el tuyo cuando tu caigas. Eso es lo que hacen las familias, te ayudan a levantarte y seguir adelante.
Tony iba a contestar lo orgulloso que estaba cuando los inconfundibles pasos mecanismos de su moreno amigo se escucharon en la sala y unos brazos femeninos le abrazaban por detrás. Seguidos de unos musculosos brazos de tez oscura y unos fríos y rojizos.
-Tony, eres un genio, pero tonto. -Dijeron los tres recién llegados a la vez.
-Wow, ¿Lo habéis ensayado? -Contestó burlón el multimillonario abrumado por el abrazo múltiple.
Los aludidos lo soltaron sonriendo aliviados al notar que Stark estaba de vuelta.
-Nos tenias preocupados, hermano. -Dijo Rhodrey con tono burlón.
-Si, señor Stark, su comportamiento era confuso! - Reafirmo el androide.
Stark parecía encantado de velos allí todo preocupados, pero Natasha se le acercó y le dio una bofetada. Todos se quedaron en silencio mientras el golpeado se tocaba la enrojecida piel estupefacto. -¡No sé que pondría en esa carta! -Exclamó la mujer con un tono autoritario. - ¡Pero somos tu familia y si te sientes mal dilo! ¡No nos hagas preocuparnos por algo que podríamos hablar y solucionar juntos!
Todos la miraron extrañados, pero sabiendo que tenia razón. Tony rió suavemente al sentirse tan querido y decidió mostrarse tal cual, no sin antes calcular mentalmente los pros y contras de hacerlo.
-Es mi culpa, -afirmó con voz sorpresivamente calmada.- Los tratados... No los firmé por que creyera en ellos, no, los firmé para no enfrentarme al dolor de no poder salvar a toda la gente inocente que moría en nuestras batallas. Cometí el error de creer que con ellos me sentiría mejor, que podría escapar, pero... solo logré destruir lo que mas amaba, destruir lo que mas significaba para mí en ese momento y ahora... los vengadores, nuestra familia y aún me lamento por ello... ¡Fui un estúpido...!- Exclamó tapándose la cara con las manos mientras se echaba hacia atrás y luego hacia delante mientras pasaba sus dedos por su pelo y acababa mirando el suelo con los codos apoyados en sus muslos.- Incluso sé que el soldado loco, Bucky, no es el verdadero responsable de la muerte de mis padres, sé que solo fue un peón, una víctima, utilizado por los hijos de puta de Hydra. Lo sé y lo sabía en ese entonces, pero aún así no me pude detener, quería alejar a ese bastardo de nosotros, de mi y de steve. -El ultimo nombre se escuchó como un susurro que dolía al salir de la boca del castaño.- Lo siento... Lo siento tanto... Si no hubiera sido tan cobarde... Si no hubiera sido tan cabezota... si no hubiera perdido la razón aquella vez al ver el video... -Las lágrimas comenzaron a salir furiosamente empando sus mejillas y cayendo al suelo que seguía observando. Una mano se apoyó en su hombro y Tony alzo la vista para encontrarse con la mirada de Natasha que lo veía con una mezcla de culpa y reconciliación.
-No sólo fue tu culpa, -Contestó la espía. -Todos somos adultos y tomamos nuestras propias decisiones. Steve y los chicos no fueron obligados a no firmar, ni a pelear, fueron sus decisiones. Y sí, puede que los pactos fueran un detonante, pero tanto tu como yo sabemos que en aquel momento si eran importantes para tí, aún como vía de escape, aunque ya no lo sean. Así que no cargues con todas las culpas, porque fuimos todos, no solo tú. - La pelirroja miró directamente a los ojos a Stark mostrando su determinación. - Además, siempre se ha dicho que el amor ciega a las personas, incluso a las más inteligente. -Esto ultimo lo dijo guiñándole un ojo al millonario que en menos de un segundo estaba rojo como un tomate.
-Rhod, pedazo de traidor, ¿Se lo has dicho?- Bramó el millonario indignado.
-¿Que quieres que hiciera? -Se defendió el soldado.- ¡Nos preguntábamos que te podía haber hecho decaer así y a mi solo se me ocurría una rubia y musculosa razón!
-¡Imbécil! -Gritó el filántropo lanzándole el destornillador que había estado utilizando para arreglar la armadura mientras todos en la sala reían, incluso el propio Stark al paso de unos segundos les sonrió sinceramente. -Gracias, sois la mejor familia que uno pueda desear. -Susurro observando las sonrisas de sus compañeros y ahora más que nunca hermanos.
Horas después en el taller estaban solo Natasha y Tony.
-¿Y bien? -Dijo la espía obteniendo la atención del multimillonario.- ¿Vas a llamar o no?
Stark la miro dubitativo y terminando negando con la cabeza con una sonrisa triste. -Por ahora prefiero no hacerlo. -Contestó escuetamente mirando al suelo como si fuera la gran cosa. - Creo... creo que aún no soportaría escuchar su voz sin derrumbarme.
La mujer le miró algo enternecida, quién le iba a decir que aquel egocéntrico y promiscuo millonario que había conocido hacia ya más de seis años iba a ser una de las personas mas frágiles y sensibles que habría conocido en su vida. Suspiró dándose por vencida ese día y se levantó dispuesta a dejar a su amigo solo.
-Haz lo que quieras Tony, pero recuerda que cuanto más tardes más te costará hacerlo y acabaras arrepentido por no haber llamado. -Dijo la mujer con tono suave saliendo por la puerta del taller.
Stark se estremeció al notar cierto tono de madre en su letal compañera y no pudo evitar mirar el móvil que había sobre la mesa. Se acercó hasta él y lo abrió para buscar el único número guardado en la agenda. Observo la pantalla durante un buen rato y rozó con su dedo varias veces el botón de llamada. Finalmente cerro los ojos e intentó darle, pero el miedo se lo impidió cerrando rápidamente el móvil y dejándolo en la mesa.
-Soy patético...
