Bueno, ya está aquí el final de mi historia, espero que les guste.


La sangre de aquel indeseable me había salpicado, pero eso era lo de menos, había conseguido las llaves del local.

Había oído lo sucedido en las noticias, al principio me había hecho el sordo, pero cuando el número de guardias de seguridad desaparecidos en Freddy's se elevó a tres comprendí que no era una casualidad… y supe por qué había ocurrido; los mocosos.

Sí, aún recuerdo bien como sucedió todo…

Los había visto llegar uno por uno a la fiesta del mocoso más bajo y con cara de idiota.

Eran todos igual de indeseables y se habían puesto en el comedor a hacer una especie de juego estúpido; entonces supe que había llegado mi oportunidad y comencé a cambiarme. Sabía perfectamente que el guardia de seguridad, aquel novato de Fizgerald podía verme, pero le había dejado una sorpresita preparada en forma de animatrónico…

Entonces entré disfrazado de aquel oso.

"Niños, venid conmigo y podréis ser mis ayudantes personales" les dije haciendo señas.

Y al final los cinco iban detrás de mí como tontos.

Lo ideal hubiese sido deshacerse de ellos en algún lugar donde luego los pudiese ocultar en una fosa; pero habría levantado sospechas, por lo que sería mejor matarlos allí y luego robar los vídeos de la cámara de seguridad; nadie me vería, a aquellas alturas Toy Foxy se habría ocupado de Fizgerald.

Cuando los niños se dieron cuenta quien era en realidad trataron de escapar, pero no les dejé y comencé a divertirme…

No era casualidad, y, pese a que los animatrónicos eran cuatro y los mocosos eran cinco, era obvio que había algún tipo de relación. Bueno, esta vez acabaría con ellos de una vez por todas.

Mientras conducía recordé todo lo cruel que eran los niños, desde aquellos que cuando era niño mataron a mi perro a pedradas, hasta aquellos que mataron a un niño introduciéndolo en la boca de un animatrónico cuando yo aún trabajaba en Freddy's Family Dinner. Sí, los niños eran odiosos y por eso tenía que eliminar a todos cuanto me fuera posible.

Aparqué mi coche justo delante del restaurante. Me bajé y fui directo a la puerta abriendo con las llaves que acababa de conseguir. El local estaba completamente oscuro, por suerte tenía una linterna.

Me deslicé sigiloso como una sombra; no quería llamar la atención de los animatrónicos hasta el momento oportuno; por suerte, ellos estaban en el escenario.

El que tenía forma de oso se giró a mirarme.

"¿Mike, eres tú?" le oí decir.

Pero no contesté nada, seguí andando y, oí pisadas, por lo que supe que me seguía, me escondí en una esquina mientras llegaba a donde quería llegar; la sala secreta.

Sí, conocía bien esa habitación; en ella habían guardado los recreativos que años atrás habían dejado de usarse, en aquella sala fue donde antes estaba Partes y Servicios, en esa sala fue donde acabé con ellos. Dejé la puerta abierta y fui corriendo a donde ahora se encontraba partes y servicios… y allí encontré lo que buscaba, un hacha bien afilada.

A continuación salí al pasillo, al fondo estaba el animatrónico en forma de oso, totalmente paralizado… ¡Mi plan había sido todo un éxito!

Los animatrónicos no tenían en su chip de memoria esa sala registrada, de modo que su sistema fallaría y serían un blanco fácil.

Antes de que Freddy pudiese reaccionar, le lancé el hacha a la cabeza y el robot cayó al suelo; se la saqué y comencé a darle hachazos por todo el cuerpo mientras saltaban chispas y piezas… cuando terminé estaba completamente desmontado… pero sabía que aún no había acabado... las pisadas se acercaban cada vez más y pude ver como se dirigían hacia mí los otros tres animatrónicos por el pasillo; por supuesto se habrían dado cuenta de que su líder no volvía y habían acudido en su búsqueda. Cuando me vieron, quisieron ir a por mí… pero yo entré en la sala, y allí ellos tenían las de perder.

El conejo fue el segundo en caer, el hacha le destrozó primero la cara y luego los brazos.

La gallina trató de escapar de la sala, pero le lancé el arma a la espalda, haciendo que cayese y, a continuación la rematé.

Con el zorro tuve que empeñarme mucho más, ya que, pese a la confusión trató de defenderse con su afilado y oxidado gancho, pero lo esquivé y luego rebané su brazo de un hachazo para a continuación destrozar su cuerpo de robot.

Había vencido, aquellos robots eran historia, no volverían a por mí jamás.

Comencé a reírme a carcajadas. Había vencido.

"¡He acabado con vosotros, malditos!" exclamé lleno de júbilo.

"No deberías cantar victoria tan pronto, hombre morado"

¿De dónde venía esa voz?

"¿Quién eres?" pregunté.

"¿No podías haber dejado ir al menos a Carlota? Ella era una chica" respondió la voz con otra pregunta.

"No, los niños sois odiosos"

"¿También Benito? Él te suplicó por su vida, y tú lo mataste igualmente"

"¡Hice lo que creí oportuno! ¡No eres quien para juzgarme!"

"¿Así que no te arrepientes de tus actos?"

"¡Ja!"

En aquel momento, un animatrónico que nunca había visto apareció frente a mí, era dorado, y poco a poco fue cambiando su forma a la de un… ¡No podía ser! ¡Era el fantasma de un niño! ¡De ese niño!

"Marioneta estará feliz de que aproveché la vida que él me dio para finalizar la labor que él nunca pudo llevar a cabo"

Estaba paralizado por el miedo.

"¡Chicos, es hora de acabarlo!"

Y, después de decir esto, ya no estaba él solo; de cada uno de sus animatrónicos salió un fantasma que reconocí… No me había equivocado, sin duda eran ellos.

"¿Cómo…?"

"Hicimos una promesa el día que nos mataste, hombre morado. Juramos que íbamos a ser amigos para siempre, y que nada nos iba a separar. Marioneta lo oyó y él quiso darnos una oportunidad para descansar en paz por siempre, pero a cambio debemos acabar contigo, nuestro asesino"

Traté de escapar, pero los otros cuatro me bloquearon el paso mientras el que fue el niño de cabellos rubios avanzaba hacia mí… comencé a retroceder hacia el rincón oscuro de la habitación; él avanzó hacia mí… y en el rincón pude observar que había un traje… un animatrónico muy extraño; era parecido al conejo, pero este era dorado y estaba muy desgastado… forzando mi memoria recordé haberlo visto cuando trabajé en Freddy's Family Dinner… se usó muy poco tiempo porque pocos días después ocurrió esa mordida… pero ahora me serviría para protegerme.

Me metí dentro del traje y con la poca visibilidad contemplé como el fantasma se quedaba quieto, observándome.

Lo había logrado, estaba a salvo. Comencé a reír a carcajadas.

Entonces di un paso para dirigirme a la salida… y se oyó un chasquido y un sonido muy desagradable… me llevé las manos al pecho para comprobar que estaba sangrando, al parecer uno de los resortes me había atravesado el pecho…pero al no tocar un órgano vital no me había matado… pero me estaba desangrando… angustiado di un paso hacia atrás y otro de los resortes me destrozó el talón y entró hasta el hueso… el dolor era insoportable… todo se comenzó a teñir de rojo… mientras más y más órganos y partes de mi cuerpo eran destrozados en una espantosa y dolorosísima muerte… lo último que pude ver antes de que todos se pusiera en negro fue la cara satisfecha de aquellos puñeteros mocosos.


No hubo capítulo de Spingtrap porque antes del FNAF 3 tengo más historias preparadas sobre este videojuego.

Gracias por seguir el fanfic, y espero volverlos a ver en mis futuras historias.